~Vampire Knight: Zero Kiryuu/Yuuki Kuran/Kaname Kuran.
~Tema: 'Nieve' (459 palabras).
~Género: Romance. Drama.
~Clasificación/Advertencias: T. Spoilers del manga, capítulo 70 aprox.
~Drabble: 20/96.
Matsuri Hino ©. Tabla (abecedario) Retos a la carta ©.
Summary: Ambos notaban como ella se encogía en la nieve, presa de algo que no sabían definir y sintiéndose desprotegida ante sus dominantes presencias.
~Vampire Journal~
Química glacial.
Los largos y enmarañados cabellos se movían al compás del viento, allí entre unos pocos y enormes árboles se escondía ella presa de un miedo fuga, que al fin y al cabo por muy poderosa que sea su naturaleza la hacía temblar como la Yuuki de seis años que temía ser comida por un vampiro. Ella no lloraba pero sus ojos estaban tan cristalinos como si en su interior lo estuviese haciendo, tenía un hueco en el alma que no podía ser llenado con sangre y eso la desesperaba.
Se sentía abandonada y solitaria, temía por la manera en que se desarrollarían los eventos futuros, temía que la persona en quién confiaba la atacase por la espalda a sabiendas de lo mucho que ella lo amaba y que él lo hacía a ella. Y estaba allí, sentada sobre la primera y más cruda nevada del invierno, dejando que el frío se extendiese por su cuerpo para que ella pudiera disimular su aterrorizado temblor con el producido por el frío.
Yuuki dejó que una tibia lágrima se deslizara por su mejilla, ella sonrió tristemente como ensayando una sonrisa para una representación teatral, pero aquella mueca la hacía ver como una muñeca sin vida. La ventisca pareció congelarle todo, y Yuuki esperaba que también congelase su corazón.
Sólo había que esperar.
Zero estaba observando, a aquella mujer vampiro. No la perdía de vista, tenía los ojos clavados en ella que cualquiera hubiera pensado que era una inocente presa, cuando era al revés. Él siempre había sido la presa de ella, había estado a su merced desde que ella se acercó a detenerle de su propósito de arrancarse la piel del cuello.
Parecía, corrección era, es la misma de siempre.
La Yuuki asustadiza pero a la vez valiente que él conoció, la chica que tenía un miedo atroz que no podía ni aceptar a ir sola. Y realmente nunca había estado sola, ya sea antes o después de su conversión. Incluso en esos momentos él estaba allí cuidándola desde las sombras.
Agudizó el oído, y entrecerró los ojos, utilizó su visión periférica para detallar al murciélago que estaba en la rama más alta del árbol (allí dónde él no habría mirado). Reconoció la esencia de Kuran en el animal y lo miró fijamente volviendo la cabeza con rapidez.
'Con que la vigilas ¿eh?'
Sinceramente no le sorprendía, ellos siempre había estado desde la distancia velando los pasos de ella, cuidando que no se hiciese daño. Anteriormente Zero podía caminar a su lado, hoy le tocaba esconderse y hacer como que la vigilaba por su peligrosidad aunque a él le importase su seguridad. Pero siempre estaban presentes ellos dos, eran como una ecuación química:
Inestable y peligrosa pero necesaria de todos sus componentes.
