~Vampire Knight: Kaname Kuran/Yuuki Kuran.
~Tema: 'Oscuridad' (546 palabras).
~Género: Romance. Drama.
~Clasificación/Advertencias: T. Spoilers del manga, capítulo 70 aprox.
~Drabble: 22/96.
Matsuri Hino ©. Tabla (abecedario) Retos a la carta ©.
Summary: Un eclipse total del corazón (track recomendado).
~Vampire Journal~
Blurs the darkness.
El viento soplaba tenue y en un murmullo bajo. El sol se escondía lentamente, pretendiendo no darse por enterado de nada, huyendo de sus propios rayos luminosos; descendía con gran velocidad como si estuviera avergonzado por algo que le concernía a él.
Kaname sonreía con tristeza al observar a Yuuki, la puerta estaba entre abierta y Aidou le reñía levemente porque no había hecho la tarea que le había encomendado. Él simplemente permanecía allí, en silencio y sin interrumpir, siendo ignorado por las pobres excusas de ella que mantenían al rubio concentrado en sus ojos buscando notas de vacilación mientras Yuuki se contenía de parpadear para no mostrar debilidad.
Ella hacía pucheros y agitaba las manos con una agilidad que sorprendía a Kaname (si tan sólo fuera tan ágil cuando se trataba de protegerse…) Suspiró.
Siempre de alguna manera había concebido una pared imaginaria entre ambos, siempre había un triste cristal que los separaba aun cuando la misma música sonara de ambos lados, aun cuando se abrazaban y besaban. Sé amoldaba a sus cuerpos, era como un plástico amorfo, adaptable e inquebrantable.
Kaname la veía sonreír, hablar con fluidez o lentitud, le veía derramar lágrimas pero seguía sintiendo que él no pertenecía a ese sitio. Se veía eclipsado ante la naturalidad de ella y su pacífico vaivén en la vida. Le aterroriza pesar el día en que aquella barrera se tinturara de un color oscuro que no permitiese que los rayos lumínicos alcanzaran su superficie, y Yuuki simplemente desaparecería de su panorama.
Pero la necesitaba, como sus pulmones necesitaban su aire, como su organismo primitivo e irrefrenable naturaleza ansiaban la sangre, también era el motor de sus latidos. Y Yuuki le miraba sin ocultar la tristeza de su alma bajo sus ojos cobrizos, con los sentimientos supurando en el aire sin menor intención de sanar… pero le abrazaba y sostenía lo más fuerte que podía mientras Kaname se volvía, alejándose lentamente, e ignorando las mudas suplicas que gritaban los ojos de la vampira.
'Voltéate.'
Era él quién al marcharse oscurecía el panorama, arrastrando el sol acuestas para no perderse también a sí mismo; como lo había hecho con ella.
El purasangre apartó los ojos un segundo y le dio la espalda a la habitación donde todavía se escuchaban regaños, réplicas y excusas tontas. Kaname sintió un vacío al darse cuenta, su alma se estremeció desde lo más profundo de sus entrañas porque no importaba que tanto se esforzase en mantener la luz a su lado: hay corazones en los cuales ni el más luminoso sol puede iluminar.
La voz de Aidou era una constante en aquel escenario, no había parado un segundo más que para escuchar las débiles palabras de Yuuki, que además no tenía muchas intenciones de buscar una razón mínimamente decente y se limitaba a repetir: 'no sé, lo olvidé'. Sonrió un poco al pensar en la familiaridad de su torpeza… pero aquella repentina alegría se diluyó con nostalgia al sentirla a ella como una flor que él había arrancado. No obstante se dio la vuelta, por acto reflejo, sin detenerse a meditar para no hacerlo.
Y sus ojos se encontraron con otros profundamente cobrizos que le observaban atentamente con un sentimiento casi papable que encendió una chispa adentro suyo; sonreían, difuminaban su oscuridad.
