~Vampire Knight: Kain Akatsuki/Ruka Souen.
~Tema: 'Estrella' (520 palabras).
~Género: Romance. Drama.
~Clasificación/Advertencias: T. Spoilers del manga, capítulo 70 aprox.

~Drabble: 23/96.

Matsuri Hino ©. Tabla (abecedario) Retos a la carta ©.
Summary: Hay cosas que Ruka no sabe y hay otras a las que simplemente no quiere darle explicación.


~Vampire Journal~
Houkiboshi.


El manto estelar se extiende bajo la mansión de Ouri-sama, deslumbrante y vivaz como si intentase con ahínco dar algún mensaje de suma importancia. El viento mueve su cabello revolviéndolo con persistencia pese a lo mucho que ella pase la mano para aplacárselo o tratar de acomodárselo (quizá solo se deba a que es demasiado largo y pesado como para simplemente contenerlo detrás del débil cartílago de su oreja).

Suspira, está tan cansada y se siente tan antigua como aquellas estrellas que le devuelven la mirada. Ella les sonríe con un poco de tristeza; hay muchas cosas que Ruka no sabe.

Kaname-sama sigue siendo tan misterioso como antaño, no es que pretenda que cambie de la noche a la mañana o mucho menos que se vuelva como Aidou pero espera un poco de agradecimiento y consideración de su parte; algo de cariño o un trato ligeramente más suave, no es que quiera convertirse en una muñeca de porcelana ante sus ojos pero sí que considere algo más que se cansa, que es un mujer y que sobre todo; aun cuando su fuerza de voluntad sea enorme, que a veces no puede seguirles el paso.

O incluso mínimamente esperaría que él, que Kaname-sama les explicara algo a ellos.

Kain y ella le han seguido sin preguntar y no es que de un momento a otro vayan a preguntar sino que esperan unas míseras palabras de que lo que están haciendo tiene un sentido. Tanto Ruka como Kain quieren confiar ciegamente en él, pero la realidad es que tienen ojos y que se ven a sí mismos tras las huellas de un líder que pocas veces les dirige una mirada.

A veces Ruka se cansa de caminar con los ojos vendados y los oídos tapados, esos días ella simplemente se sienta al pie de un árbol en la hierba húmeda con la mirada fija en el firmamento. Después, casi inmediatamente después como si hubiera llegado una luz aparece Kain y se sienta a su lado sonríe a Kain que se sienta a su lado. Se sientan juntos admirando las estrellas en silencio y compartiendo la inmensidad azul que alegra sus noches oscuras.

Y hay otras a las que simplemente no quiere darle explicación...

─Ruka ─la llama él con voz a cuello.

Grave y con sonido agónico, lo suficientemente contenida para que ella volcara su atención en él pero Kain sacude la cabeza con gesto dolorido y señala el cielo rápidamente.

La luz de un cometa ilumina ambos semblantes pálidos y ojerosos. Ellos se miran tan fugazmente, permaneciendo el mismo tiempo que el astro cuando éste cruza por en medio de sus rostros. La mirada de él ardiendo contra la de ella febril, reluciente y pasional, o ¿es acaso un efecto de la luz resplandeciente de esa estrella?

…quizá no sea la explicación que Ruka desea oír, aunque tal vez sea así.

Y ese pequeño pensamiento es un cometa que ha caído a tierra firme, estrellándose y quemando el pastizal desértico de su mente, instalándose en lo más hondo y resplandeciendo de vez cuando, tan fugazmente como cuando estaba libre en el cielo.