~Vampire Knight: María Kurenai/Ichiru Kiryuu/Shizuka Hiou.
~Tema: '¿Quién?' (381 palabras).
~Género: Romance. Drama.
~Clasificación/Advertencias: T. Spoilers de la segunda temporada del anime.
~Drabble: 26/96.
Matsuri Hino ©. Tabla (abecedario) Retos a la carta ©.
Summary: A veces él se sentía como un espejismo mientras ella vivía en su alucinación.
~Vampire Journal~
Dare da
¿Quién está ahí?
─María-sama.
La voz sonó suave y distante como perdiéndose en el canto del viento fuera del salón, la lluvia arreciaba a ratos pero seguía manteniendo un manto hipnótico sobre los presentes en la habitación, ella balanceaba una copa con un líquido escarlata en él que teñía delicada y constantemente las paredes del cristal dejando a su paso una leve marca rojiza.
─María-sama.
Repitió la voz y ella no pudo evitar pensar en lo desconocida que aún le sonaba. Era increíble aquella ligera pérdida de noción que sentía cuando se encontraba en otro cuerpo, ella vivía las cosas, sabía lo que ella había vivido y la persona del cuerpo que habitaba sin embargo todo parecía un espejismo.
Como si lo hubiese vivido bajo las brumas del sueño. Era un poco irremediable la situación, porque en definitiva necesitaba de ese cuerpo ajeno; en ese momento se sintió ligeramente a la deriva y desconoció todas las situaciones que estaba viviendo, aunque quizás fuera efecto del vino que había echado en la copa de sangre.
─¿Quién está ahí? ─preguntó ella con voz impersonal.
'¿Quién está ahí?' se preguntó él.
Permaneció unos momentos en silencio hasta que la mirada se tornó un poco menos dulce y un tinte de crueldad veló sus ojos, en ese momento pudo reconocerla perfectamente.
Él supo que no era la dulce jovencita de ojos lilas quién hablaba.
─Shizuka-sama. ─Sonrió un poco─. Soy Ichiru.
Ella bebió un sorbo lentamente, su mirada rojiza se había quedado en algún punto sobre la de él, no sabía que tenía pero no podía despegarla de allí. Algunos instantes pensaba que no le conocía y otros que sabía demasiado de él. Shizuka lo miró fijamente desde aquellos ojos que no le pertenecían sonriendo con una maldad foránea a aquel rostro blanquecino y joven.
─Ichiru ─dijo finalmente hablando con ese tono de voz tan profundo y autoritario que tenía─. Lleva a la chica a su habitación ─pronunció la vampira con vehemencia antes de que sus ojos se desenfocaran y se cerrasen con pesadez inusitada.
Shizuka había vuelto a las profundidades de esa joven, tan exhausta como para seguir o tan desolada para permanecer, esta vez fue María quién con desmayo abrió los ojos y susurró unas palabras fuera de sus pálidos labios manchados de rojo escarlata.
─Gracias Ichiru.
