El inicio de la tormenta

Domingo 28/04/2016

09:50 horas

Realidades

Misato

Despertó gracias al aroma de los huevos con tocino, desde ya agradeciendo el nivel de compañía que estaba recibiendo. Sabía quienes estarían vigilando las cámaras aquel día, pero tenía un lógico sentido de la decencia que le impedía estar desnuda mucho tiempo, por lo que complicándose un poco más de lo común, se vistió para afrontar el día tapándose con la frazada. Tal como lo llevaba haciendo desde hace más de tres meses.

Misato no tenía pantalones que no fuesen ajustados, pero había pedido que todos fueran largos debido al aire acondicionado dentro de la sala, e incluso dentro del GeoFrente que carecía del ambiente infernal que había en el mundo exterior, aunque todo estaba más relacionado con la inevitable postura algo más conservadora que se vio obligada a adoptar luego del vejamen que le hicieron experimentar.

A pesar de que no se exponía más de lo necesario ante la constante vigilancia, toda su ropa de civil era menos explícita de la que usaba antes, partiendo por su ropa interior. Bragas sin el más mínimo diseño y más grandes, casi anchas Pantalones que no dejaban nada a la imaginación más que su figura inferior, aunque eso era inevitable. Remeras con mangas y sostenes, que no usaba ni por asomo en su apartamento.

Al fin y al cabo, la forma desnuda de su ser así como la manera en la que se maneja en sus dominios la estaba guardando para su Shinji. Nadie más volvería a verla así, sólo él. Es él quien la respetó siempre, además, con lo difícil que ha sido para Shinji, irónicamente Misato tenía ventaja y estaba en mejores condiciones para ser la mujer, persona y complemento que él necesita, porque lo único que ella necesita es a él, en cuerpo y alma.

Imploraba hacer con él todas esas cosas que hasta unos cinco meses le estaban prohibidas desde todo ámbito posible, partiendo por su propia ética. Tenerlo encima y después montarlo, o viceversa. Acostarse en su pecho y acariciar su torso. Levantarse y provocarlo otro poco chupándole un pezón y después besándole el cuello, lamerle la oreja. Levantarse al otro día aferrada a él y pararse a ver una película, acostándose de nuevo quedando en cucharita. Acariciarle el pelo mientras le dice todo lo que lo ama… Se trata de Shinji, todo trauma anterior se elimina si él está cerca de ella.

Era una necesidad llena de esperanza que la mantenía cuerda.

Sin escalas previas pasó directo al comedor, vestida con unos jeans azules y una remera color lila, para ver a Hikari usando un humilde delantal mientras servía los platos, apurándose como si tuviera cosas que hacer. Quizás era así, pero no parecía valer la pena acelerarse por unos huevos con tocino. El ritmo fue ese, hasta que por azar Hikari miró a la pelimorada.

-¡Oh! ¡Buenos días, Misato-san! ¿Cómo durmió?

-Dormí bien, Hikari. Gracias. No tuve ninguna pesadilla.

-¿De verdad? ¡M-me alegro mucho, Mayor…! –la pecosa intentó acercarse a Misato, pero tenía un plato caliente en cada mano.

-Gracias. Realmente aprecio esto, Hikari.

-No hay de qué. Venga a sentarse, el café está servido…

La primera semana completa sin pesadillas en más de dos meses, coincidentes con el tiempo que había vuelto a trabajar. Ayudaba que se turnaran para acompañarle. Cuando quién se quedaba con ella eran Maya o Ritsuko, se atribuía la confianza que le daban todos para despertarlas y llorar en sus hombros, como si fuera una niña a la que le quitan la moneda que le regaló su abuela. No era para menos realmente, sino al contrario.

Incluso el padre de Hikari se quedaba con su hija de vez en cuando, siempre que a ella le tocaba quedarse. Ibuki inventó un sistema de turnos para ir al lugar a dormir, para que aquella mujer no estuviese sola. Estaban haciendo todo lo que no podían hacer por Shinji, casi preparándola mentalmente para que fuese la persona que él iba a necesitar.

Probó un bocado. Estaba muy bueno. Le puso un toque mínimo de sal al tocino que se marcaba en esa proteína y los huevos estaban balanceados entre el ajo deshidratado y la pimienta. Después tomó un sorbo de su café, que tenía el amargor justo, agradable a las papilas gustativas. Su expresión fue una de satisfacción, y no pudo evitar mirar a la niña frente a ella, que expresó su propia alegría al ver que su trabajo estaba bien hecho.

Misato no pudo evitar sonreír con lástima.

-Hikari.

-¿Sí? –Preguntó antes de cortar una tira de tocino.

-¿Cuántas veces te he dicho que no tengo nada que perdonarte?

-[COF – COF – COF – COF] –esas palabras la tomaron por sorpresa- Pe-pero Misato-san, yo… yo no he vuelto a…

-Siento que te esfuerzas demasiado conmigo. Esto no es tu culpa, y lo sabes.

-M-Misato-san…

-Creo –la interrumpió la Mayor antes de seguir comiendo- que hubiese sucedido igual. No sé por qué lo hizo, pero estoy segura que no habría influido que te quedases o no.

La mujer mayor mantuvo su suave sonrisa antes de seguir con su desayuno, recordando por un momento lo que fue aquel día que la dieron de alta. 3 días después de despertar del coma. Ahora sí que no solo estaban todos, sino varias personas más, haciéndole un pequeño pasillo donde le mostraban su apoyo, hasta que se topó con Hikari, que miraba hacia abajo, claramente aguantando el llanto.

Recordó el cómo se le acercó a la pecosa, sorprendida ante esta actitud, tomándole suavemente el mentón para no asustarla, sólo para observar ante el estupor de propios y extraños cómo se arrodillaba frente a ella para implorar perdón en nombre de Asuka. Ante la sorpresa de esto, nadie fue capaz de levantarla para que no hiciera eso, sino que fue la misma Misato quién se arrodilló para abrazarla y darle gracias por estar allí. Había mucha gente que no esperaba que estuviese con ella, y la pecosa era una de esas.

De allí en más que siempre estuvo cerca, de alguna forma, ya sea participando en los turnos para estar con Misato o simplemente yendo de vez en cuando, teniendo una actitud muy proactiva siempre. Se ofrecía a cocinar, a lavar los trastes, deshacerse de las sobras, limpiar el baño… La peli morada la dejaba hacer una que otra de esas cosas porque parecía ser una forma de validarla, además de saber que esto no era sólo por ella, sino por su Shinji también. Hacían con y por ella todo lo que no podían o querían hacer con y por él.

Esa pequeña conversación murió allí mutando a un silencio algo cómodo, hasta que Misato terminó de comer, no pudiendo evitar esperar hasta ver a Maya o a Ritsuko, o a alguien que supiera manejar mejor esta situación.

-¿Sabes, Hikari? Es irónico, pero por los informes que he visto de Shinji parece que estoy mucho mejor que él…

-¿Ha sabido algo de él?

-Desvaría cada tanto, murmura incongruencias… es como si peleara con el Ángel en voz alta. Quizás en su cabecita sólo se está defendiendo, pero ni siquiera las MAGI pueden leer las mentes, así que 'oficialmente' –dijo haciendo el ademán de las comillas con las manos- está desvariando.

-¿Ha estado bien? Digo, es raro saber de Shinji porque…

-Recién anteayer Ritsuko pudo examinarlo. Parece que Gendo estaba de buen humor… Han pasado tres meses y ahora tiene la brillante idea de acercarse a su hijo aislándolo de nosotros, de mí…

-… -Hikari sabía ya el contexto, por lo que decidió mantener su expresión- ¿Y qué ha sabido?

-Parece que sus entrenamientos los ha llevado bien, o sea, no han habido grandes problemas con su corazón. Rits me dijo que tiene el cabello un poco más largo, me pregunto cómo se verá…

La pecosa lo supo distinguir al instante: estaba viendo a Misato actuar de la misma manera que ella se ponía al pensar en Toji. Se estaba haciendo rulitos en el pelo con un dedo, sus ojos eran soñadores, puso un codo en la mesa para apoyar su cara… Ya no era capaz de sentir algo negativo, sólo sentía lástima. Sabía que quedaban dos peleas como mínimo, y la única clave de felicidad de su interlocutora podría morir en cualquiera de ellas.

-Hikari, disculpa que te pregunte esto, pero…

-Dígame.

-¿Cómo es el 5to Niño? Al parecer nadie se relaciona mucho con él, como si no quisieran…

-La verdad es simpático. Mejor dicho, eso pareciera ser, pero Toji nos dijo que es el último Ángel, entonces lo he evitado para no encariñarme. Es perturbador lo asertivo que es, lo reconozco. Cuando uno está muy triste es capaz de acertar el por qué…

-Es como Rei…

-¿…A qué se refiere?

-Son como polos opuestos en muchas cosas, por lo que me han dicho, pero el saber el por qué de las cosas pareciera que es algo que tienen en común, por lo que me dices. ¿Ha acertado contigo?

-Un par de veces, pero como le digo, Misato-san, lo evito para no encariñarme. Lo digo por Asuka…

-¿Oh…?

-Actúa como si nadie le dijera a Kaworu qué hizo ella, entonces se acercan mucho al otro durante el día. Pasan bastante tiempo juntos.

-En teoría, ni siquiera es humano. Quizás realmente no sabe, o lo que implica lo que ella hizo… Rits me comentó que es una creación algo así como sintética, puede que no sepa lo que son crímenes. ¿Me creerías el padre de Asuka llega a trabajar hoy a esta base? Debería estar revisando cosas del puente con Shigeru a esta hora.

-¡¿QUÉ?! ¡PERO ELLA…!

-No sé si lo sabe, se supone que liberaron a Asuka ayer bajo ciertas condiciones. Maya me comentó anoche que iba a bajarse del avión e iba a venir directo para acá, a revisar las condiciones de trabajo.

-Pero, ¿qué hace?

-No lo sé, pero es doctor en algo. Lo suficientemente importante para que lo hayan trasladado y sea mi par desde mañana. Será incómodo, pero…

-¡WARK!

Pen-Pen hizo su entrada triunfal desde el baño gritando desde el pasillo, anunciando que tenía hambre. Antes de llenar su plato de alimento, Misato lo tomó y le dio un abrazo suave, agradeciendo poder tener su compañía al menos por otro día más.

En ese momento sonó la alarma de ataques. Definitivamente lo que venía era un Ángel, el penúltimo para el caso. Misato sabía que luego de esta vendrían dos batallas más, y la incertidumbre así como una adrenalina ya adquirida ante los otros combates la hizo saber qué era lo que debía hacer. Hikari ya esperaba en la puerta, mientras la Mayor de NERV se iba a su dormitorio para ponerse sus botas de combate, ya dispuesta a pasar un muy mal rato con la sincronización cruzada si es que Shinji era puesto a prueba.

La seguridad que estaba garantizada para la niña Horaki era estar en el puente, en el piso superior, el lugar más pragmático disponible, y fue ese el lugar al que se dirigió con Misato mientras se topaban con un montón de guardias de la ONU, una fuerza paramilitar que llenaba muchos espacios vacíos en el GeoFrente. Era el segundo mes que llevaban dentro de las instalaciones.

La pelimorada tenía dos amas en su chaqueta, por si acaso.

10:15 horas

Toji

Ya estaba levantando la mesa luego de desayunar, en su ropa de dormir, descansando de manera merecida por lo que fue su semana. En la escuela estaba haciendo el último esfuerzo para terminar su año de la mejor forma posible, aspirando a terminar su curso con un 7. Bastante bueno teniendo en cuenta lo que fueron su vida los últimos seis/siete meses.

Esperaba ir con Kensuke al GeoFrente para almorzar con Misato, haciendo con y por ella lo que no puede hacer con su hermano jurado. Era su "turno" relevar a la pecosa aquel día, y su idea era clara: del Dogma Terminal a la escuela y de la escuela a casa. No había gente prácticamente, nada muy interesante que hacer, a excepción de estar con Hikari, Kensuke estaba alterado ya a esas alturas respecto con todo lo que logró descubrir por su propia cuenta respecto al plan final de todos.

Toji sabía, y por extensión sus amigos aunque en una confidencialidad total, TODO lo relacionado a Shinji y Misato, cortesía de Akagi. La diferencia es que el deportista y la pecosa solo eran adolescentes viviendo a ese ritmo. Su primer beso se lo dieron hace un mes, y con lengua hace tres semanas. Cada vez se abrazaban más, debido a una evidente incomodidad por parte de él de llegar al contacto físico.

Ese ritmo les bastaba y les sobraba. Eran felices con aquello, sabiendo que no había el más mínimo tipo de dependencia respecto al otro.

El 4to Niño prendió la televisión, buscando algo para ver, esperando encontrarse con algo medianamente interesante cuando de repente escuchó que tocaban a la puerta. Vio a un guardia de seguridad de NERV diciéndole que había una alerta de Ángel. No tenía tiempo de cambiarse, pero no había hecho esto más que una vez. El miedo obvio comenzó a recorrer su cuerpo sabiendo que era cuestión de tiempo para enfrentarse nuevamente a la muerte.

Sintió una mano en su hombro izquierdo, y a pesar de saber que la única persona que podía hacer un además así era su padre, no pudo evitar asustarse, pero allí estaba un recordatorio sobre por qué debía hacer esto. Su padre y su hermana.

Esbozó una pequeña sonrisa mientras se daba arengas mentales, recordándose el porqué accedió a la tortura de volver a pilotear, y todo tenía sentido. Seguía creyendo que tenían con qué ganar y recuperar todo lo que perdió, incluyendo sus dos hermanos.

Asuka

10:06 horas

Primera noche que despertaba en una cama blanda en más de tres meses, aunque eso no detuvo las pesadillas respecto a lo que sucedió una semana atrás.

FLASHBACK

20/04/2016

Kazuyoshi Ishii fue contactado el mismo día en el que Shinji despertó en el hospital, siendo convocado por el mismo Gendo Ikari para formar deportivamente al que sería el nuevo General de Brigada. Fundador de la empresa K-1, fue el elegido para la misión, bajo la diaria y atenta mirada del Comandante en Jefe, remitiéndose a darle ordenes y consejos para mejorar peleando. El 3er niño ya era cinturón amarillo, cercano al naranja, mejora producida debido a que el entrenamiento era metódico y diario.

Shinji llevaba entrenando kickboxing de forma constante alrededor de dos meses, y ante la necesidad de medirlo, sin tener conocimiento de la situación que llevó al pequeño General a estar aislado del mundo, consideró una buena idea hacer pequeñas peleas frente a guardias y los otros pilotos. Fue lo que sucedió en la primera pelea lo que lo llevó a pensar que había algo mal.

Su idea era probar sus reflejos en pleno combate, más que buscar que gane peleas, pero tuvo la mala idea de ponerlo primero contra Asuka. Él, de bata blanca con su cinturón amarillo de rigor. Ella, con un protector en la cabeza, en los dientes, el torso, los brazos y las piernas. Tenía buena movilidad, pero esa era la vestimenta hecha para protegerla de alguien con experiencia en esto, lo único que tenía Asuka, en teoría, era el ímpetu de golpear.

Ambos arriban al ring de la Ready Room. Ishii, haciéndolas de árbitro da el inicio de la pelea, y Shinji fue como un lobo recién liberado a acabar con Asuka. Empezó la pelea con una patada en la rodilla izquierda para intentar fracturarla, y cuando ella cayó al suelo se aguantó de ir a rematarla. Apenas se levantó, Shinji rápidamente fue por otra patada en la rodilla, esta vez la derecha, y se volvió a aguantar de rematarla. Se levantó de nuevo, sus piernas temblando, y lo próximo que supo es que su General le puso un puño derecho en el mentón y cayó de cabeza a la lona. En el Ala Médica se enteró que él alcanzó a patearle la cabeza dos veces antes de ser detenido.

FIN DEL FLASHBACK

Soñaba con esos ojos llenos de odio, uno justificado. Desde ese momento temía por su vida, porque sabía cosas. Era consciente de que en algún momento todo se iba a descontrolar, y de la misma manera que tenía claro que ella ya no era parte de ningún plan, era en aquel tinglado que corría su opción de terminar viva al terminar las guerras.

Pero esa posibilidad era ínfima.

Que su padre haya llegado era lo de menos, a ella no le influía en tanto, sólo en que gracias a ello había dormido en una cama normal, con sábanas como la gente, no ese catre duro que tenía su espalda destrozada. Aunque tonta no era. Luego de ver a Hikari ese lunes en la escuela tuvo claro que el castigo que estaba sufriendo era poco.

Le dolía un poco la espalda, y eso quizás iba a durar por un par de días más, pero se encontraba de manera relativamente decente, decidiendo de una vez levantarse con ropa casual. Llevaba mucho tiempo sin saber de su padre, no tenía claro si iban a vivir juntos o a convivir mucho más de lo que lo hacían en Alemania, pero si no iba a estar lista para estar con él, siempre podría invitar a Nagisa para pasar el rato.

Era un chico simpático, atento, extremadamente asertivo y alegre. Cosas que sólo podía tener de él porque parecía no importarle su pasado. Si era así, era una mina de oro, y si no sabía, era mejor no hablar del tema para no arriesgar a perderlo. Ese día iba a verlo en NERV, y estaba pensando seriamente en invitarlo a tomar helado, aprovechando que por algún motivo estaba en libertad.

Fue al baño a mirarse en el espejo. Retrocedió un poco y se observó lo más posible. Le gustó lo que tenía por delante y por detrás, era un biotipo que consideraba superior al de la chica/mujer oriental promedio. Con algo de suerte podría volver a Alemania a intentarlo de nuevo, intentar vivir…

Fue yendo a la cocina a prepararse el desayuno que sintió la puerta tocar. Era un guardia de NERV que le dijo que se preparara, había un Ángel listo y dispuesto para atacar.

Rei

Llevaba meses de confusión que parecían no acabar nunca. Su vida era una madeja de incertidumbre, y lo único que tenía seguro, dígase el cariño, empatía y comprensión de Misato y Shinji, se lo arrebataron sin más.

Había sido integrada con el tiempo en el triangulo de amistad de Hikari, Toji y Kensuke, cortesía de la pecosa, transformándose en un pequeño cuadrado. Se tomaban el tiempo de compartir los cuatro, aunque inevitablemente los primeros dos se alejaban para pasar algo de tiempo solos.

En esos tres meses fue enseñada a hacer varias cosas. Todas útiles. Aprendió sobre la importancia del orden e higiene del lugar en el que vive, el detalle que marca el perfume en la presencia personal, la ayudaron a entender situaciones de la vida cotidiana, y finalmente lograron que sea una persona más espontanea para comunicarse.

Su amplio departamento estaba limpio, el lavaplatos desocupado y la consola encendida. Aquel día estaría sola ya que fue el día anterior en el que salió a comer algo con Toji y Kensuke. Muchachos algo impetuosos, pero honestos. Dentro de todo, ellos junto a Hikari le dieron un sentido similar a la normalidad en su vida de adolescente. Personas a las que quería proteger.

Tampoco eran los únicos.

Su relación con la doctora Akagi había mejorado bastante en esas semanas. Era un trato que le enseñaron a identificar como más "humano", con preguntas más cotidianas, como por ejemplo sus resultados escolares. No eran malos, estaba aspirando a terminar el año con un 8. También estaba el Sub Comandante, que cada tanto le explicaba cosas relacionadas al futuro y sobre todo a los sentimientos de la gente, intentando prepararla para un futuro esplendor.

El Comandante parecía haberla cambiado por Shinji. Rei pasaba mucho tiempo con ellos, aunque con la prohibición de hablarle a su General, estaba excluída a un distante tercer plano cada vez que entraba a la habitación donde el muchacho se encontraba. Esta actitud le hubiese molestado, quizás puesto celosa de no ser porque entendía la motivación detrás de todo esto. Quería ayudar a su General.

Se transformó en parte del grupo que hacía turno para acompañar a Katsuragi. Habían noches en las que la sentía llorar, y le explicaron que tristemente eso es normal, así mismo como las pesadillas, de la misma forma en la que le enseñaron a valorar que frente a ella Misato no se pusiera una máscara de optimismo. Es una muestra de confianza que se muestre en su real estado. Quería ayudar a su Mayor.

Era plenamente consciente de todo lo que iba a suceder y la forma en la que esto podría explotar, pero de alguna forma se sentía preparada para aquello. Física y emocionalmente. El plan de sabotaje a Gendo no era complejo, y su participación tampoco sería de las más primordiales, pero era su esperanza, así mismo como la esperanza de la gente a la que quiere.

Iba a comenzar a jugar Tekken cuando tocó a su puerta un guardia de NERV, pidiéndole que se prepare porque llegó un Ángel, en la estratósfera.

Tabris

Estaba intentando doblar la espalda hacia atrás a los pies de un monte, acompañado por un guardia de NERV. No tenía idea, pero ese monte era el lugar especial de su General, que una semana antes intentó dejarlo inválido en aquel día donde Ishii tuvo la brillante idea de hacer peleas para ver la velocidad de reflejos del 3er Niño.

FLASHBACK

20/04/2016

Ya eran cinco peleas en las que Shinji estaba demostrando que la preparación y constancia eran simplemente superiores a cualquier amago de rudeza que tuviese cualquier otro. También se notaba cuando se contenía y cuando no. Por ejemplo, así como remató a Asuka en la lona como si fuesen los antiguos días de PRIDE, se contuvo con un par de guardias principiantes y con los 1er y 4to Niño. Él, es un caso especial.

No sabía que internamente su General creía tener cuentas pendientes con la pelirroja a raíz del despecho, y sus colegas pilotos no le explicaban qué sucedía, por lo que consideraba inaudito lo que había sucedido. Eso no le impidió entrar al ring con lo que ya era su característica sonrisa, pero para el 3er Niño, había algo raro en sus ojos. Eran similares a los de Rei, pero algo no andaba bien con él. Le daba una mala espina el muchacho de pelo gris, y es que fue el único que no mostró una sonrisa de pura satisfacción ante la paliza contra Asuka. Ergo, algo andaba mal con él, estaba mal de la cabeza.

Ambos arriba del ring. Ishii los hace chocar los guantes. Shinji, con una mirada llena de seriedad, no eran ojos asesinos como los que mostró ante la 2do Niño, pero quería ganarle como fuera. Kaworu, tranquilo. No debía suceder nada extraño, ¿no es así?

Shinji rápidamente aseguró la pelea al ver a su oponente con la guardia baja, metiéndole una patada en la boca del estómago que a Kaworu lo obligó a agacharse. Luego, Shinji le conectó una patada descendente en la parte baja de la columna. Recién ahí el último Ángel pudo expandir su Campo AT, que fue roto a la quinta patada.

"¡Párate!" "¡ES UNA ORDEN, PÁRATE!"

Las primeras palabras que el 3er Niño había emitido en público desde que asesinó a Kaji. Ishii quedó pálido, al igual que el resto, pero Toji y Rei identificaron algo. No era un odio irracional, sino que venía originado desde el miedo. ¿Miedo a lo desconocido? Es posible, y lógico para el caso. Que tuviera la voz un tono más ronca no le importó a nadie, era un muchacho en crecimiento al fin y al cabo, como ellos mismos.

-Tiene una voz más grave de lo que esperaba, General.

-Cállate –respondió Shinji con odio-. Intenta atacarme, no seas como la puta y pelea. Ten algo del honor que no tuvo ella.

Ante la sorpresa de todos y la inocencia de Tabris, el muchacho de cabello gris se posicionó e intentó conectarle un puño a Shinji, pero este lo esquivó fácilmente y le puso un rodillazo en la boca del estomago, ayudado por su altura. Fue allí que perdió el control y le metió siete rodillazos en la espalda baja, mismo lugar donde conectó las patadas.

El resultado de las pruebas fueron un éxito total, pero a costa de dos pilotos con tres días de reposo.

FIN DEL FLASHBACK

-Nagisa-kun –comenzó el guardia- la orden es que me vaya. Espero que tengas un buen día.

-Usted igual, señor –respondió el muchacho-. Espero nos volvamos a ver pronto.

El guardia se fue, y luego de dos minutos, alrededor del niño aparecieron 12 monolitos. De un momento a otro, uno a uno…

Escenarios

SEELE

Esas juntas no eran comunes, pero eran periódicas. Cada quince a veinte días citaban a Tabris para pedirle actualizaciones a él. No tenían motivos para confiar más en el Comandante Ikari, y el Ángel resultaba útil mientras llegaba el momento para cumplir con su propósito. Eso no significaba que supieran todo, porque el entorno completo de NERV estaba tremendamente hermético. Todos tenían sus sueños y esperanzas en gente diferente.

A los viejos no les importaban esas esperanzas ni otros escenarios. Sospechaban de todos en el mundo, excepto del muchacho de cabellos grises que se encontraba frente a ellos, con su característica sonrisa de oreja a oreja, esperando por cualquier cosa. Ya sea una orden en concreto o que siga esperando, no le molestaba estar al pie del cañón para doce de los hombres más poderosos del planeta.

Sospechaban de Ikari, y Fuyutsuki estaba bastante distante, mucho más de lo normal. Aún así, tenían todo a favor, incluso si Gendo parecía tener a su hijo en la palma de su mano. No importaba. El poder militar lo tenían ellos, que incluía una fuerza paramilitar mercenaria, gasto de dinero que no iba a importar porque todo iba a acabar cuando algún Eva en Serie sometiera a la Unidad 01.

Eran doce de ellos. Bastaba con que uno pudiese someter al Berserker.

Se presentan frente al joven que más que tener una mirada desafiante, muestra una radiante. Quieren respuestas, todos en NERV están muy distantes y casi no hablan entre ellos dentro del trabajo, aunque, al manejar todo, saben que su vida social la manejan fuera del GeoFrente, a excepción de lo relacionado con la Mayor. El problema es que para las respuestas que buscan a esta altura, lo que necesitan es alguien que pueda estar allí relacionándose con todos, no alguien que está aislado de un mundo ya hermético.

SEELE 08: Bien, Tabris. ¿Hay algo que hayas deducido de tu pelea con el piloto de la Unidad 01? ¿O de lo que viste antes de eso?

Tabris: Pareciera desvariar. A pesar de parecer estable y seguro de lo que hace, sus piernas le tiemblan cada tanto. Creo que incluso para el Comandante es difícil saber qué está pensando realmente.

SEELE 03: ¿Y qué ves respecto al resto?

Tabris: Nadie hace nada. Es extraño, porque a pesar de que escucho sobre que se reunirán fuera del trabajo, en NERV parecen casi enemigos. Todos parecen enojados…

SEELE 11: ¿Y los otros pilotos?

Tabris: La piloto Sohryu se muestra muy amigable conmigo, pero los otros pilotos, incluso en la escuela me tratan como a un extraño. Me parece raro.

SEELE 01: Sólo sigue esperando. Se retrasó la profecía del Mar Muerto, pero se cumplirá a cabalidad, y tu propósito será cumplido. No te preocupes.

Tabris: Con mucho respeto, señor, pero no lo hago. Me gustaría conocerlos mejor, pero no tengo apuro.

Los monolitos se fueron sin otra palabra más para decir. Sus cartas, al igual que las otras, no podían ser mostradas antes de tiempo. Gracias a la traición del Gobierno, esto podía suceder en cinco días o en veinte años. No había una sola garantía de que la inversión de recursos rindiera frutos en el corto plazo.

Incluso tenían una contraguerrilla para hacerle frente a la milicia de la ONU. Resultó útil la idea de gastar unos billetes de más para mantener a las familias de los soldados, algo bueno tenía que salir de los talibanes de medio oriente que pelean por petróleo usando la religión como excusa. Cuando llegara el momento, se iba a desatar una guerra sin cuartel.

Un par de minutos después, el muchacho observó al Ángel en el cielo, a un similar. Un igual.

"Bueno, estos son los sacrificios a los que me expongo, ¿no es así?"

Akagi/Fuyutsuki

Estaban en el puente, murmurando cosas no relacionadas a lo que ha sido su vida en esos dos meses. Desde que Shinji mató a Kaji que ambos se consagraron de lobistas, de políticos de primera, generando alianzas transversales con el mundo completo y con la capacidad de mantener su nombre en el anonimato. Alejados del trono del Rey, que dijo querer mostrarle algo a su General de Brigada, intentaban sostener una conversación que no estuviese relacionada con su trabajo, pero con tanto cambio en el GeoFrente, era imposible.

Lograron que la ONU y la Unión Europea destinase recursos en militares de rango medio para hacer de guardias del GeoFrente, ganando anónimamente la pugna ante Gendo y SEELE para evitar esta situación, además de lograr asilo político garantizado para todos aquellos inocentes del GeoFrente y un tinglado tan bien armado, una operación final tan bien mecanizada, que estaban orgullosos.

Había un único contratiempo. Dependían del estado mental de Shinji en el día clave.

Pusieron al corriente a las autoridades del mundo entero respecto a la situación real. Cedieron en muchas cosas y sus castigos serían severos, a pesar de no ser condenados a muerte. Ambos habían hecho sacrificios bastante grandes, y la realidad es que dependían de un muchacho que no tenía la más mínima idea de lo que estaban planeando (en parte) para salvarlo, como pidiéndole perdón con todo ello.

Estaban conscientes de que era muy posible que Gendo le haya estado lavando el cerebro en esos dos meses, así que la situación sólo era más compleja.

-¿...Y era muy buena trabajadora ella? Digo, está claro que para estas cosas era brillante, pero…

-Yui era particularmente joven, Ritsuko. Bueno, la verdad es que a excepción de Gendo y yo, no hay nadie aquí trabajando que tenga más de treinta años, y tu madre tampoco tenía más de treinta cuando se suicidó. Tu y Misato están cerca en esa edad, pero no la superan, y tienen los cargos más altos posibles. El mérito de ustedes es gigantesco, creo que no han sido capaces de dimensionarlo -le respondió el mayor en NERV.

-No soy muy amiga de la idea de rescatarla del Eva, profesor. No puedo evitar sentir que me debe mucho, ni siquiera es un ejemplo de persona como para sentir envidia, sino más bien…

-...

-...Es como que el origen de mis problemas es algo que ni siquiera vale la pena. Al menos no tendré que lidiar con ella si es que vuelve.

-Bueno, la verdad es que entiendo el motivo de tu frustración, pero te puedo asegurar que no es una mujer mentirosa. Si desmantelamos la Instrumentalización -susurró-, ella volverá porque no tiene motivos para quedarse dentro del Eva, y se hará cargo sin que alguno de nosotros le diga algo…

-Bueno, ella debe pedir disculpas a mucha gente, y si hay alguien con quién debe comenzar es con su hijo… A propósito, con respecto a Shinji, ¿donde lo lleva Gendo?

-Sí, le dirá a Shinji lo único que no sabe.

-U-un momento, ¿es…?

-Sí. Es curioso, Gendo realmente no sabe que Shinji sabe todo. No nos queda otra que esperar a ver su reacción ante esto.

Padre e hijo

Alejados del robot y de la mujer que a ambos podrían llevarlo a la gloria, Gendo llevaba un silencioso Shinji a uno de los confines de NERV.

El padre, con un escenario sigilosamente cuidado y depurado, un trabajo y sacrificios tomados que cuando llegara el momento valdrían la pena. En el camino hubieron muertes y otras cosas, cada una de ellas completamente justificadas.

El hijo, con un conocimiento cabal de lo que iba a suceder, casi desesperado para que esto termine, que lleguen los Eva en Serie y así preguntarle a la mujer que ama "¿por qué me hiciste eso?"

Bajando por un laberinto del cuál el muchacho no sabía si serían capaces de volver, se volvía todo cada vez más denso y caluroso. Los pasillos eran casi claustrofóbicos y además, faltaba el aire. No había una mísera mosca que pudiera alterar el sonido de los pasos lúgubres que rodeaban el aire, alejados del ajetreo político y bélico que sucedían varios niveles más arriba.

-Te quiere matar, sabe que sabes lo que sabes, y no le sirve…

#Maldita sea, cállate de una puta vez -respondió el lado racional.

-Se te está adelantando… vas a tener que matarlo. Hazlo ahora, golpealo por…

-¡CÁLLATE!

Gendo asumía que esos gritos de su hijo no eran desvariaciones mentales como tal, sino que en realidad era él peleando contra el Ángel inmerso en su mente. No peleaba contra los diagnósticos de las MAGI, entonces hablaba de ese síntoma según lo que decía la computadora, pero esta es una situación con la que nunca habían lidiado. Podía haber un mínimo margen de error.

De concepto al menos.

Siguió caminando delante de Shinji, con las manos atrás, escondiendo bajo los guantes blancos su as bajo la manga, aquello con lo que creía podría salirse con la suya. Llegaron hasta una puerta que se abrió con su tarjeta de identificación, y el 3er Niño se asustó otro poco al sentir que una luz blanca los seguía dentro de la misma, cuando de repente su padre se detuvo.

-¿Sabes por qué te nombré General?

-...

-Lo hice -dijo sin esperar respuesta por más tiempo- porque de esa forma no iba a tener que lidiar con las órdenes de Akagi, Hyuga en estos dos meses, y Katsuragi…

El corazón del muchacho se contrajo un poco, causándole un dolor demasiado real para ser considerado emocional. Si lo presionaban demasiado, las consecuencias podrían ser mortales.

-... Están depositando en tu cuenta el dinero que corresponde, aunque eso es sólo una fachada, ya que luego de la Instrumentalización, no quedará nada.

-...

-Aún así, hay algo que creo es correcto mostrarte esto. Créeme que siento el dolor que sufriste al ver a la Mayor así.

De la nada se prendieron unas luces, y ante él, se mostró lo que parecía ser una pecera gigante que contenían muchos cuerpos. Todos de Rei. No pudo evitar de izquierda a derecha, muy lentamente, los rostros de aquellos cuerpos. Ya la había visto desnuda una vez, incluso le puso una mano en uno de sus pechos sin querer, pero la sonrisa que expresaban esas caras…

Era algo tan radiante que llegaba a ser perturbador, ver a Ayanami sonreír tan profunda e inocentemente era algo que jamás se imaginó poder mirar alguna vez, y siguió mirando por compromiso, ya que ya sabía de la existencia de este cuarto, cortesía de lo que le explicó su madre.

Casi como siguiéndole el juego a su padre, aunque sin fingir sorpresa, siguió mirando lentamente hasta que de repente se encontró con la espalda de su padre, recordando su presencia, odiándolo cada vez más, aunque ahora era por ser un monstruo capaz de crear vida con un fin tan enfermizo.

Siguió mirando la pecera, sólo por mero compromiso, hasta que se encontró con algo que no esperaba: un lado de la pecera estaba lleno de clones suyos, y no eran uniformes con respecto a los de su subordinada, sino que eran simplemente irrisorios. Había unos donde estaba su figura tal cual estaba hasta antes de su última absorción, otros tenían senos de adolescente y el pene del tamaño que tenía antes, otros donde tenía el pecho plano y vagina.

Cayó de rodillas al piso y vomitó el desayuno, luego agua y finalmente bilis, al igual que lo llevaba haciendo dos veces por semana desde que vivía solo en la Ready Room.

-Si he venido a mostrarte esto, Piloto -comenzó Gendo sin ser capaz de mirarlo a la cara-, es porque hay algo que sólo saben Fuyutsuki y Akagi además de mí: cada vez que luego de una batalla amaneces en la sala de hospital, es porque habías muerto en la Unidad. El cuerpo que usas es único, pero por…

El muchacho se puso pálido, desesperado por correr, ¿pero hacia donde? Esto lo sabían dos personas más, que intentaron hacerle creer que eran sus aliados, ¿por qué no le dijeron? ¿Acaso no les bastaba con dejar en sus jóvenes hombros la responsabilidad de salvar el planeta? Necesitaban hacerlo sufrir a esos niveles. No había otra respuesta.

El mismo Ángel estaba catatónico en el subconsciente de Shinji. Esto podía usarlo, pero ni siquiera él podía racionalizar que había alguien capaz de algo así con su propia especie.

Fue en ese momento donde sonó la alarma de ataque, donde padre e hijo se dirigieron lentamente por el mismo lugar por el cuál llegaron. El adulto, tranquilo porque había cinco pilotos listos para trabajar. El niño, apenas podía mantenerse de pie, ni hablar de caminar a un ritmo normal. Su corazón latiendo sonoramente...

-¡Hyuga! ¡Dame el estado actual!

-Si, Mayor. El Ángel se encuentra en nuestra estratósfera, y a pesar de que no lo parezca, se encuentra en constante movimiento.

-¿El estado de los pilotos?

-Los cuatro Niños se encuentran en camino, y…

-Shinji viene con Gendo -interrumpió Ritsuko-. Le diré luego, Mayor.

-...Está bien. Aoba, ¿cuánto más demorarán los pilotos?

-Rei está llegando a su camarín, Mayor. En 5 minutos estará arriba de su Unidad.

-Maya, dame las posibilidades de victoria ante el Ángel.

-...

-...Maya…

-...Es que… las MAGI me dicen que sólo es posible un sacrificio. No detectan puntos débiles en su estructura, sempai. Sigo trabajando en ello…

Misato no podía negar que necesitaba esa adrenalina. Concentrar sus energías y preocupaciones en otras cosas. Confiaba en ganar independiente del escenario la batalla que sea, y por lo que le dijeron, la primera en llegar es Rei. La piloto más estable. Todo iba a estar bien. No era pan comido, pero sólo debían preocuparse de este Ángel.

-Maya, actualizame las opciones de ganar limpiamente al Ángel.

-... Un 0%

Todos se giraron a mirarla. Era raro que la negatividad fuese tan pronunciada.

-Explícate, Maya.

-Las características de este Ángel son similares a las de la batalla en la que Shinji quedó absorto junto a su Unidad, sempai. Su núcleo S2 no está en un lugar visible ni detectable, por lo que no hay cómo convertirlo en un objetivo a acabar. Estamos en problemas.

-... Hay que pelear -respondió Misato-, debe tener un punto débil. Será en combate que nos daremos cuenta de cómo ganar. No se preocupen. No hagan subir a Rei hasta que llegue Toji o Asuka. ¿Bien?

-A la orden, Mayor -respondieron los Tenientes al unísono.

El ente alienígeno estaba intacto y a la defensiva, a pesar de que hizo su presencia con bastante parafernalia. Parecía una aureola gigante en el cielo, y no mostraba signos de atacar. Habían unos minutos de tiempo ya ganados, y la Mayor quería usarlos bien.

-Doctora, usted me dijo que me diría luego respecto a donde estaría Shinji con Gendo, y tenemos al menos cinco minutos para que Rei tenga un acompañante. Te escucho -le dijo, sonando formal y amigable.

-... ¿Cree que sea una buena idea, Sub Comandante?

-En algún momento debe saberlo, él viene de ese lugar. Ya lo sabe -comentó el hombre que estaba a la altura de los controles.

-Ay… Está bien. Misato. Shinji…

Misato se horrorizó por un par de segundos antes de pegarle en la cara. Dos puños cerrados que noquearon por unos segundos al intento de rubia, que no se enteró que luego de eso la pelimorada le hizo lo mismo a su ex profesor, aunque no lo mandó al suelo. Miró a los técnicos, horrorizada y asustada al darse cuenta que ellos sabían, porque el rostro que demostraban no era de asco, sino de miedo a ella.

No iba a golpearlos a todos, pero enfurecida como nunca antes, vio que Ritsuko estaba intentando incorporarse. Se sentó en su abdomen, encerrando con sus piernas los brazos de la doctora. Ante el mareo, la rubia se puso más que nerviosa, sintiendo que su denominada amiga podría matarla a puños si quisiera. Eso, hasta que sintió una gota caer en su frente.

-Para ti Shinji nunca ha sido un ser humano, ¿cierto?

-...Misato…

-¿Acaso la versión del Shinji que amo es una copia?

-...

-¡RESPÓNDEME, HIJA DE PUTA!

-... -Esto hubiese sucedido incluso sin la maldición- La última vez que murió, fue luego de que el Ángel lo absorbiera. Murió camino al Ala Médica…

-Mayor -interrumpió Aoba-, Rei está dentro de su unidad y Toji lo estará en dos minutos.

Volvió parte de esa adrenalina. Este era su trabajo y labor del momento, asegurarse dentro de lo posible que su Shinji no peleara y de pasada ganar en el intento, saliendo sanos y salvos. Recuperó parte de la cordura, pero eso no le impidió cachetear nuevamente a Ritsuko.

-Busca la forma, pero asegurate que Shinji termine vivo y que sepa lo que me hicieron. Si muere, mataré a todos los que se me pongan por delante, hija de puta, comenzando por ti. Monstruo sin corazón…

-Mayor -interrumpió Maya luego de colgar un teléfono-, Toji espera órdenes-

-¡YA VOY! Recuérdalo… -Misato se incorporó irritada y comenzó a hablar para el resto, con una pinta de sangre en sus nudillos de la mano derecha. Ya iba a tener tiempo de saldar cuentas con todos aquellos que sabían- ¿Toji está en la Unidad?

-Aún no…

-¡TOJI! ¡¿QUÉ CARAJOS ESTÁS ESPERANDO?! ¡ESTÁS EN COMBATE! ¡APRESÚRATE!

El muchacho del otro lado de la línea estaba catatónico. Algo sucedió en el puente y eso llevó a Misato a estar así, aunque decidió que podía ser consecuencia de su propio proceso traumático. Se apresuró para subir a la cápsula del Eva, ya consciente de que ahora la batalla de turno venía sin mayor prisa.

Ya dentro se volvió a comunicar.

-¡Misato, estoy dentro!

-Bien. Ahora escúchenme los dos. Rei, tú irás por delante y esperarás a lo que pueda hacer el Ángel. Toji, serás el respaldo de Rei y atacarás cada vez que el Ángel intente atacar a Rei, ¿listos?

-¡Listos! -respondieron al unísono.

-Bien… Inicien el proceso para que suban.

-Iniciando la conexión del nervio A-10…

-¿Alguien sabe del Comandante y de Shinji?

-Preferiría que se refiriera a él como General de Brigada, Mayor -interrumpió Gendo, entrando por el ascensor de forma completamente fúnebre, asustando a todos los presentes-. Hay que mantener las formalidades con los cargos, Mayor Katsuragi.

El odio de la pelimorada se dirigió a aquel hombre de lentes, que usaba las manos atrás para cubrir a Adán. Lo único bueno que salió de ese hombre era su muchacho, que suponía estaba preparándose para batallar. De algún modo… No pudo hacer más que guardar su rabia y mantener la compostura.

-Entendido, Comandante.

-Teniente Aoba, deme el estado de los pilotos.

-A la orden, Comandante. Acaban de terminar el proceso de sincronización con sus Unidades.

-Excelente…

-¡Despeguen! -Gritó Misato, y en el acto comenzaron las Unidades a subir por los canales para llegar al Ángel- Comandante, sé que no es el momento para preguntar, pero ¿cómo se encuentra Shi-digo, el General de Brigada?

-En un par de minutos estará en condiciones de subir a su Unidad, quiso pasar a la Ready Room antes. La autorizo a pedir su estado cuando llegue allí.

-...Bien…

Ambos sabían a lo que iban. Estaban plenamente conscientes de las implicaciones de ganarlo todo, y ya arriba, los pilotos de las Unidades 00 y 03 estaban viendo en tierra firme al ente. Aparentaba tener una forma circular, blanca y muy brillante. Por el sonido que emitía se notaba que estaba moviendose en su eje, a una gran velocidad. A diferencia de varios Ángeles, incluso el anterior, el núcleo S2 no era visible.

-Escuchen, niños -habló Misato desde el intercomunicador-, aprovechen que el Ángel está inerte en el cielo y cada uno vaya a buscar un rifle. Les estamos enviando uno ahora…

-A la orden -dijeron al unísono.

-Rei, ve a tu derecha. Toji, a tu izquierda.

-... Misato-sama.

-¿Toji?

-Sí, este… pasó algo hace un rato, ¿no es así? Por lo general no estás tan alterada.

-... -La pelimorada miró a la rubia, que a su vez miraba la escena en tierra firme- Luego te digo. Ahora concentrate.

-Mayor -interrumpió Maya-, la piloto Sohryu y el piloto Nagisa están en sus camerinos.

-A Asuka mándala a su Unidad. A Nagisa lo dejaremos aquí. ¿Sabes algo de Shinji?

-Está entrando a su Unidad, Mayor.

-Gracias, Maya.

Ese detalle le sorprendió un poco a Gendo. A Katsuragi no la tenía en esa posición por ser una persona capaz, a pesar que lo era, sino que por el odio conocido que tiene contra los Ángeles. Entendía que dentro de sus posibilidades cuidara a su hijo, e incluso podría llegar a comprender que dentro de su rencor intentaría exponer a Sohryu, que tampoco parecía ser el caso. ¿Pero coincidentemente cuidar al Ángel?

-Quiero que esté atento a todos los detalles, sensei. Es extraño que deje a Tabris aquí.

-Lo es, Ikari, ¿pero no crees que resulta ser mejor? Ambos sabemos lo que es.

-Sólo esté atento. Tampoco es que sepa lo que no debe.

-Eso es imposible, Ikari. Quién pudo haberle dado la información, no lo hizo. Tu hijo se encargó de él, ¿no lo recuerdas?

-Como si hubiese sucedido hoy.

El viejo omitió su sonrisa de satisfacción. Llevaba un tiempo dedicado a esto, y cuando llegara el momento iba a develar su propio as bajo la manga.

-¿Ahora sí? -Preguntó Misato, ansiosa.

-Sí, Mayor -respondió Aoba-. Está… está decaído. Tiene problemas estomacales.

-¿Eh? Muestrame la pantalla de la Unidad 01.

-A la orden.

Era la primera vez que podía verle el rostro en más de dos meses, cuando se lo arrebataron, y sí, Shinji se veía horrible. Tenía los ojos un poco idos, la cabeza algo decaída, el pelo un poco más largo, donde se distinguían un par de cables… De repente, su rostro de enfermo por un segundo se compuso, amplió los ojos y vomitó, esparciéndose bilis en el LCL.

A Misato se le contrajo el corazón al verlo, desesperándose por estar a su lado para consolarlo de algún modo.

-Vacíen el LCL y reemplacenlo por LCL limpio -ordenó el Rey.

-A la orden -respondió Aoba que a su vez comenzó el procedimiento.

Cuando la cápsula de su Shinji comenzó a vaciarse, dejando la imagen limpia, pudo notar más cosas. Estaba bien alimentado y tenía algo de músculo, producto de su entrenamiento diario. Su cabellera era definitivamente más amplia, y se le notaba mareado. Sus sentimientos se rompieron al ver que encima de todo aquello, comenzó a sentirse un poco ahogado.

-Denme el diagnóstico -ordenó Gendo.

-A la orden -respondió Maya-. Parece tener síntomas claustrofóbicos, y encima de eso su corazón está latiendo más rápido.

-Haganle un masaje cardiaco. Recuperen al piloto como sea.

-A la orden.

Cada tanto su rostro se contraía mientras trataba de no volver a vomitar, mostrándose débil y muy indefenso. Misma rutina cuando el sabor a sangre volvía en gloria y majestad. Al cabo de un minuto, la cara de Shinji se transformó en una de estupor, entendiendo las implicaciones reales de todo esto. Suavemente se tocó las partes de su cuerpo, concentrado en los cambios. Pensó en que quizás murió incluso para salvarla.

Misato retrocedió y con rabia se le acerca a Ritsuko, sigilosamente a preguntarle algo.

-Doctora, el día que Shinji me salvó… esa vez también murió, ¿no es así?

-... No, no murió allí -dijo diciéndole la verdad-. Su cuerpo actual es el…

-Mentiste mal, Rits. Sólo encárgate que esté bien, hija de puta.

Aquel día que fusionaron las almas fue con un cuerpo falso. Fue ahí que entendió que ninguna sensación corporal fue genuina, porque comenzó a relacionar cosas: le llamó la atención el tamaño del miembro del muchacho, y la explicación era así de sórdida. Siempre sin ser capaz de evitar situaciones, se sintió traicionada por el mundo, utilizada por el mismo. Él, destrozado, en las mismas condiciones que ella, y ahora sólo dependen del azar. En algún momento, ya sea en ese o en el futuro, debe tomar el control de la situación y hacerle saber a Shinji que no lo traicionó.

No tenía más esperanza que aquello, para que tuviera la motivación de volver a ella. Quería que Shinji la usara como método de escape, sería un honor.

Mientras tanto, debía concentrarse en la batalla.

-Niños, manténgase en observación por un tiempo -ordenó Misato.

-No, ahí viene -respondió Rei, ya sabiendo qué hacer.

El Ángel desarmó su forma de aro y se dispersó como una culebra, identificando primero a la Unidad 00, tratando de atacar. Rei escucha una orden de su Mayor sobre escapar, pero no hay tiempo de aquello. El Ángel sin contratiempos rompe el Campo At de la Piloto, inggresando directamente en el núcleo de la Unidad. Ella agarra al Ángel y le dispara con el rifle, sin éxito. Las balas eran del mismo tipo con el que Shinji venció al último Ángel, pero ahora resultaban totalmente inocuas, traspasando el "cuerpo" del mismo.

-¡El Ángel ha hecho contacto físico con la Unidad! -Apunta Shigeru.

-¿Estado del Campo AT de la Unidad 00? -Pregunta Misato.

-Está desplegado, pero fue penetrado -confirmó Maya.

¿El Ángel intenta un contacto físico por la fuerza con la Unidad? -Interpretó Akagi.

El ente acorraló a Rei contra un cerro, iniciando un proceso de fusión con la Unidad y la Piloto, plantando unas especies de raíces sobre ambos. Casi intentando intimar sexualmente, fusionar ambos seres.

-¡Peligro! ¡Las biopartes de la Unidad 00 fueron invadidas! -Notificó Maya- ¡Sigue progresando, penetró aún más!

-Esto es peligroso -analizó Ritsuko, ubicada cerca de Maya-. Ya se fusionó el 5%

El gran problema fue en el lapso de segundos en el que nadie tuvo la capacidad de ordenarle al 4to Niño que se incorpore a la acción, porque el Ángel ya había penetrado demasiado profundo en el subconsciente de la Unidad, ergo, Rei.

-¿Quién está ahí? ¿Yo? ¿La yo que está dentro del Eva? No, siento que hay alguien más -dedujo correctamente- ¿Quién eres tú? ¿Un Ángel? ¿El ser al que llamamos Ángel?

-¿Quieres ser uno conmigo? -Preguntó el ente, tomando la forma de Rei en su Plug Suit dentro de su subconsciente

-No. Yo soy yo, no soy tú.

-Hmmm, pero lo serás. Ya es tarde. -Respondió mientras el subconsciente de la Piloto también adoptaba las raíces-. Compartiré mi alga contigo. Compartiré mis sentimientos contigo.

Rei seguía mirando fijamente a su adversario, que decidió levantar la cabeza.

-¿Estás sufriendo? Mira, hay tristeza en tu alma.

-¿Tristeza? -Responde- No, es algo diferente. Soledad. Eso es, me siento sola.

-¿Soledad? No lo entiendo.

-¿No te gusta ser individuo? Ustedes son muchos, pero se sienten solos. Esa es la soledad.

-Eso es lo que está guardando tu alma -respondió el Ángel con una mirada algo condescendiente-. Está desbordada de tristeza. Tu alma se siente sola.

De un momento a otro el Ángel en el subconsciente de Rei se volvió una sonrisa deformada en movimiento. Rei despertó del sueño, dejando caer una lágrima de sus ojos, dejándola sorprendida.

"Lágrimas. Estas lágrimas… ¿son mías?"

Sin darle más tiempo a nada, el ente pasó a la espalda alta de la Unidad, causándole una joroba enorme que rápidamente se volvió en un espectáculo mucho más grotesco que esa imagen por sí sola. Comenzó a subir en altura, proyectando en ella la forma de cada Ángel al que NERV se había enfrentado antes, uno a uno, con algunos tonos negros mientras se identificaban algunos rostros, unos látigos, incluso un par de tenazas. El peligro en el que se encontraba de un momento a otro pasó a ser extremo para ella y el mundo.

-Apuren en incorporar al 4to Niño al combate -ordenó Gendo ocultando su desesperación.

-¡Toji, despliega tu Campo AT y rescata a Rei, rápido!

-¡SÍ!

-¡Suzuhara-kun! -Gritó débilmente Rei, haciendo que el mismo Ángel finalmente detecte su presencia.

El ente en parte salió de Rei para dirigirse incipiente y rápidamente al Piloto, este logrando esquivarlo, aunque destruyendo el rifle a su paso. Volvió a la carga de Toji, que tuvo que aguantar al Ángel con ambas manos, generando raíces en estas. Estas pasaron a las manos del muchacho, que con horror observó cómo se multiplicaban.

"¡Toji!" Gritó Misato desde el puente. "¡Usa el cuchillo progresivo, ahora!"

El cuchillo salió de su compartimiento y Toji lo empleó en forma desesperada, logrando atravesar al Ángel y haciéndolo sangrar. El Ángel aulló de dolor, a Toji le dolió aunque no lo expresó, y con horror escuchó la voz de Rei diciéndole "duele, Suzuhara-kun", al mismo tiempo que las venas en sus manos se transformaron en pequeñas cabecitas de Rei. La forma de su cabello y sus ojos eran idénticas.

"¿Esto es lo que quiere mi alma?" Se preguntó Rei, impotente al sentir que no había manera de salir de esta a salvo. "¿Ser uno con Suzuhara-kun?"

La respuesta era que no. No se trataba de que fuera Toji, se trataba de que fuese alguien. Había mucha gente que de un tiempo hasta ese momento la estaba tratando con cariño y respeto, pero se sentía sola. Nunca supo en qué consistía la relación de su Mayor con su General de Brigada, pero quería algo así. Alguien que se desviviera por ella, porque esté sana y salva.

Absorbió al Ángel, ya preparándose para lo peor.

-¡El Campo AT está invertido! -Anunció Ibuki- ¡Fue totalmente inválido!

-¿Quiere retener al Ángel? -Preguntó Akagi, como si estuviese relatando el evento.

La joroba desapareció, y lentamente el ente comenzó a irse donde estaba la Unidad 00, aullando por una última vez antes de irse al núcleo de la Unidad, tomando la forma del estómago de una mujer embarazada.

-¡El Campo está al límite! -Dice Ibuki desesperada-. ¡El núcleo no podrá aguantar mucho más!

-¡Rei! -Interviene Misato para intentar aplicar su plan A- ¡Abandona la Unidad y escapa!

-No, si escapo, mi Campo AT desaparecerá -responde sigilosamente, resignada a morir, con la palanca de autodestrucción en su mano derecha-. Por eso… no puedo.

-¡Entonces aguanta un poco más! -Respondió Misato, desesperada, aplicando su plan B-. ¡Toji, ve al lado de la Unidad 00 y abre tu compuerta! ¡Rei, resiste un poco más!

Asuka perdió preocupación respecto a la pelea, que ni siquiera subió a su Unidad. A la larga, siempre se resumía en tres opciones: o la Unidad 01 se volvía loca y arrasaba con todo a su paso, o había un golpe de suerte, o Misato salía con alguna idea de origen incomprobable que resultaba en un milagro, ganando la batalla de turno. Ahora fue la tercera opción. "Esto será coser y cantar" dijo, tranquila de saber que esto acabará ahora.

No fue más que otro susto de tantos.

Atrás suyo se encontraba el joven que le dedicaba tiempo y cariño, abrazándola por atrás. Para ambos este gesto implicaba cosas diferentes, pero lo disfrutaban bastante y por igual. Para Kaworu esto demuestra preocupación y protección, mientras que para Asuka casi significaba una declaración de amor. Lo era, pero en una forma diferente a la que imaginaba en un principio.

La muchacha se sentía segura en aquellos brazos, libre de todo juicio desfavorable y críticas. Todas ellas justificadas a esa altura, lo sabe, pero le era sano poder escapar de todo aquello aunque sea un poco.

Era el ambiente perfecto, hasta que escuchó una voz ronca y conocida, inevitablemente llena de autoridad, aunque no parecía ser acusadora.

-Asuka, necesito hablar contigo sobre un par de asuntos en este momento. ¿Puedes venir?

-...Sí, padre. Voy.

En ese momento se iban a resumir meses sin contacto, sin saber si él estaba vivo y si ella estaba bien. No podían arreglarlo, el puente entre ambos era demasiado amplio, pero pensándolo bien, no estaba roto del todo. Podían ir recorriendo los escombros hasta llegar al otro y arreglarlo, o caminar hasta una de las salidas del puente para comenzar de 0.

El muchacho de cabellos grises se alejó con su característica sonrisa, y ella quedó en la entrada de su jaula, con su padre, solos después de años.

-¿Sucede algo, papá? Tengo cosas que hacer, estaba con…

-Asuka -interrumpió el hombre-, cuando termine esta batalla te irás a casa. Leí el informe completo de lo que sucedió, y…

-Oh, fantástico. Mira, sé que…

-...Me gustaría que me digas cómo era vivir con Katsuragi y con Ikari-kun- complementó el hombre.

La pelirroja no entendía nada. Era sacada de contexto la pregunta, ¿por qué le importaba ahora bajo qué condiciones vivía? ¿De qué servía que ahora intentase saber cómo había estado? No servía de nada, pero a pesar de todo, le estaba dando una oportunidad de conectar, teniendo como base la aberración que hizo. Necesitaba intentarlo. Si llegaba a salir herida, ahí estaría Kaworu para curar la cicatriz.

-Me imagino que sabes lo que pasó entre ellos, ¿no?

-Es tema confidencial dentro de las instalaciones de NERV en el mundo. Se transformó en un escándalo, pero… La verdad es que sé lo que debo -dijo el hombre, evitando abrir una herida profunda en su hija-, ahora no se trata de lo que debo saber, sino de lo que quiero saber.

-... Ay. ¿La verdad? Siempre me sentí excluida, desde siempre. Al principio ella lo intentaba, y después de la segunda pelea ante los Caídos también, pero…

-... Lo que tratas de decir, dímelo. Lo que sea. No estoy preguntándote estas cosas para juzgarte. Sólo quiero saber -dijo de forma seria aunque empática.

-Siempre me sentí detrás de ella, además de que en realidad siento que nunca se preocupó realmente por mí por ser yo. Desde el principio que lo hizo por Shinji, y creo que comenzó a preocuparse por Rei y por mi sólo a ver que lo afectaba a él nuestra relación.

-¿A qué te refieres con eso de "detrás de ella"?

-... -Esto le resultaba dificilísimo, era como hablar con un psicólogo- Antes me gustaba un hombre llamado Kaji, y…

-... -Ese solo nombre le causaba asco.

-... Bueno, él estaba babeando detrás de Misato, y también los chicos de la escuela, y Shinji también, y… ¡Ella bebía, maldita sea! -Soltó, enojada con el mundo- coqueteaba con todos, y nunca fue tan especial, y…

-Querías que la atención fuese hacia ti.

-¡No me interesa ese tipo de atención! ¡Yo…!

-No hablo de "ese" tipo de atención, hija. Yo hablo de atención. Lo que querías era recibir atención.

Asuka no pudo evitar sentirse algo vulnerada, y esa molestia se le notó en el rostro. Este hombre que no sabe absolutamente nada de ella la leyó completamente. Lo único que le impedía arrancar vociferando maldiciones era que se le acercó, con cara de lástima y la abrazó. Ella, Catatónica.

-Esto es mi culpa, Asuka. Me rendí contigo cuando eras muy pequeña. Me intimidó que después de la muerte de tu madre parecieras ser tan madura, que terminaras la universidad siendo una niña, y que alejaras a todo el mundo. Di por sentado que estabas bien, y no hice nada por ti.

-Papá, yo…

-Querías arruinarlos, por eso hiciste lo que hiciste. Pensaste que al no recibir esa atención, nadie más era digno de recibirla. En parte es mi culpa, hija. No debí asumir que estarías bien. Les debo el perdón a ellos, pero sobre todo te lo debo a ti. Perdóname, Asuka.

Lo logró. Ese hombre lo logró. Tomó la responsabilidad que le cabía en ese instante, haciéndose cargo de parte de los problemas de origen de su hija. Caminó los escombros del puente roto entre ellos y llegó donde ella, armando los cimientos para intentar formar una relación normal a futuro. Sólo esperaba haber llegado a tiempo, y Asuka sabía de esa urgencia. Cedió al momento y lo abrazó, hundiéndose en el pecho de su padre y comenzando a llorar. No sabía si lo merecía, pero lo necesitaba.

Pasaron unos minutos y lo soltó, con unos gritos de fondo. Parecían haber nuevos dramas en la batalla, pero no distinguió mucho de aquello. Estaba concentrada recibiendo el amor paternal que no había recibido nunca.

-Ellos no deben perdonarte hija, pero apenas termine esto volveremos a Alemania y buscaremos ayuda. Para ambos, ¿si?

-... Está bien.

-Y ese chico, se llama Kaworu, ¿no?

-Sí -respondió ella con una sonrisa radiante.

-¿Lo quieres?

-... -Ella dudó, pero no estaba intentando molestarla- Sí. Lo quiero mucho, me ha ayudado como nadie.

-... Trabajaremos en ello con él, tendremos tiempo de aquí hasta que termine la guerra. Ahora bien, ¿me lo presentas?

-Claro, papá -respondió ella bajando la guardia, sonriéndole con cariño al hombre mayor- está en… ¿Eh? ¿Kaworu?

Ella lo soltó y se giró para buscar al chico, del que no había rastro…

El 5to Niño, conociendo las instalaciones del GeoFrente de memoria, se metió al acceso por el cuál sus colegas se metieron para derrotar a un Ángel, en días muchos más felices que en el presente, cerca del acceso para meterse hasta el fondo de aquel agujero. Siempre que estaba solo se iba a un lugar donde hubiese un teléfono, esperando ordenes.

Aquel teléfono sonó.

SEELE 01: Quédate donde estás, te daré la orden para que hagas tu movimiento.

Tabris: ¿Será hoy? -Preguntó sin ceder en su sonrisa.

SEELE 01: Sí. Quédate ahí y espera.

El hombre cortó, y el Ángel no pudo evitar pensar en la lástima que sentía de no poder conocer mejor a la especie que estaba destinado a destruir. Ese era su destino, pero no era lo que buscaba.

-¡Toji! -comenzó a ordenar Misato- ¡¿Estás donde te dije?!

-¡Sí!

-¡Trata de levantar a la Unidad 00! ¡Rei, aguanta un poco más!

-S-sí -repitió la albina, reprimiendo el dolor.

El 4to Niño levantó como pudo con su espalda a la Unidad de Rei para poder dejarla en tal posición que iba a poder extender su Campo AT, sacar a Rei del monstruo y ambos salir con vida. La chance de ambos estaba en ese movimiento lleno de riesgo.

-¡¿Toji?! ¡¿Te sientes listo?!

-¡Sí!

-¡Extiende tu Campo AT! ¡AHORA!

El muchacho obedeció la orden y su campo se extendió de tal forma que el vientre expandido por el ente quedó fuera del rango, mientras que Rei pudo sacar su cápsula de la Unidad. Toji, aguantando el peso del humanoide de su colega, dejó que Rei abriese su compuerta para con su mano derecha hacer un último esfuerzo y tomarla con suavidad, y finalmente, repetir el proceso con el que el mismo Shinji lo salvó a él y a Kensuke para dejarla entrar en su Unidad.

Apenas hizo todo eso, desactivó el Campo AT, soltó a Ángel que controlaba a la Unidad 02 y corrió a buscar su rifle, completamente cargado. Sin darle tiempo, comenzó a disparar al invasor casi a quemarropa, acertando en el núcleo de la Unidad 00 y generando una explosión que evidentemente iba a arrasar con Tokio-3.

Mientras todo explotaba, Toji bajó su guardia para festejar, con una evidente sonrisa en su rostro, feliz de saber de lo que es capaz. Una tarea épica, de esas por las que Shinji se hizo famoso a nivel mundial. Sin sacarse los audífonos de combate, salió de su silla y se levantó a abrazar a Rei, que dedujo el trasfondo de ese abrazo y no pudo evitar sonreir.

En el mismo puente estuvieron efusivos durante un momento. Momento que no duró quince segundos.

-¡Mayor! -gritó Hyuga, horrorizado- ¡Detectamos un patrón azul en el acceso interno al GeoFrente!

-No… Imposible. Es imposible. A-acabamos de derrotar a uno… Enfócame el acceso.

Con horror al principio, los tres tenientes y los altos mandos observaron al niño albino bajar flotando al acceso. Ese miedo se detuvo en una fracción de segundos porque pensaron que algo salió aún peor, pero el cálculo era correcto: este es el último Ángel.

No tenía acceso al micrófono de su Eva, pero el sufrimiento conjunto que estaba sufriendo Shinji era demasiado para él. El riesgo en el que estuvieron sus hermanos fue demasiado alto, y no tuvo autorización para hacer nada. Inevitablemente se sintió culpable por aquello, como si fuese su culpa, pero a menos que mandaran a Asuka, iba a poder terminar con la guerra él mismo, en ese instante.

Cuando pidió ir a la Ready Room, pasó a buscar dos elementos con los que siempre esperó contar al final: el equipo SDAT de su padre y la cruz que le regaló su amor. Los audífonos puestos en sus oídos y el collar bajo su Plug Suit, sólo le faltaba apretar Play al equipo de música para ponerse a tono con la situación, porque iba a arrasar con él. Fuera lo que fuera, lo iba a arrasar a él, a quienes lo traicionaron, a Asuka y a su padre, a los que fuesen necesarios para poder llegar a Misato para saber de su boca por qué jugó con él así.

Esto ya no era más que una cuenta regresiva.