Para el trió dorado los meses se convirtieron en segundos. Tenían demasiado trabajo. No solo daban clases también tenían que organizar a la Orden y preparar la primera reunión del ED en la que estarían la mayoría de los alumnos desde cuarto curso hasta séptimo. Harry sin embargo iba de clase en clase con una sonrisa que no se borraba ni con los comentarios de los Slytherin.

El día del ataque en el estadio, cuando Harry llego a casa no encontró solo a Ginny al entrar en la cocina, una figura alta de pelo largo estaba sentada de espaldas a él. Harry pregunto quién era y la figura se dio la vuelta mostrando un rostro familiar. Sirius Black volvía a estar en casa.

Harry no podía creérselo tardaron cerca de una hora en explicarle que no estaba loco. Después los tres regresaron a Hogwarts donde Harry interrogo a Erwin hasta sacarle la verdad pues según Ginny justo el mismo día que Harry volvía al colegio aparecieron Erwin y Sirius, este ultimo muy desmejorado. Erwin hizo prometer a Ginny no diría nada hasta que se recuperara del todo no fuera a ser peor el remedio que la enfermedad.

¿Qué quieres que te diga Harry? Tarde dos meses en averiguar cómo volver a salir de ese velo antes de atreverme a entrar y no fue lo peor después tenía que dar con él. Me llevo veinte años por suerte el tiempo detrás del velo parece acelerado. Entre el 31 de agosto y salí al día siguiente.- explico Erwin exasperado- y aun no entiendo que es ni cómo funciona esa cosa.

Harry no volvió a preguntar, francamente le daba igual mientras Sirius siguiera vivo. No había nada que le hiciera perder el buen humor. O eso pensaba hasta que fue con Ron y Hermione a visitar a Hagrid que los recibió cubierto de magulladuras y golpes.

Te ha vuelto a pegar Grawp, Hagrid- pregunto asustada Hermione.

Por supuesto que no- gruño Hagrid- Grawp es muy bueno.

Entonces que te ha pasado.- inquirió Ron

Es una sorpresa para los alumnos- dijo recobrando el buen humor.

Hagrid no habrás traído un dragón.- pregunto alarmado Harry mirando con recelo la cabaña.

No he tenido oportunidad de hacerme con uno- dijo disgustado como si esa hubiera fuero su primera opción.- Pero lo que he traído será muy interesante.

¿Qué es, Hagrid?- volvió a preguntar Harry

No me lo puedo guardar más.- dijo como un niño con una bici nueva- He conseguido una quimera- A Harry se le vino el alma a los pies, su buen humor se fue como si hubiera sido barrido por el viento.

El resto de aquella tarde la pasaron intentando evitar que Harry enseñase esa criatura en sus clases. Al volver al castillo a la hora de cenar solo habían conseguido que solo lo enseñase a los de quinto curso en adelante.

Harry se sentó en su silla pensando en que haría, lo mejor sería que les enseñase a sus alumnos a protegerse de una quimera, solo por si acaso y no estaría de más que también lo hicieran en el ED con Erwin.

Se levanto de la mesa de profesores. Hermione y Ron dejaron su conversación y miraron a Harry.

¿Dónde vas todavía no has comido nada?- pregunto Ron.

A la biblioteca a buscar alguna información de cómo detener una quimera. –Susurro Harry para que Hagrid no le oyera.- Por si acaso- añadió antes de irse.

Harry atravesó el gran comedor, se interno en los pasillos del castillo y llego a la biblioteca. Antes de entrar la puerta se abrió y apareció Erwin al otro lado aun llevaba el bastón la pierna seguía sin curarse del todo.

Mira que bien quería hablar contigo.- dijo Harry.- Es sobre Hagrid.

Ya sé lo de la quimera yo ayude a encerarla.- comento Erwin apoyándose en su bastón.

Eso explica que sigas cojeando- dijo Harry señalando el bastón.

Si eso lo explica, es la última vez que me acerco a esa cabaña. Eso es lo que te preocupa imagino. No tienes que hacerlo está bien sujeto.

Lo que me preocupa es que ocurrirá si ataca a algún alumno. He pensado enseñarle algún hechizo defensivo contra ellos pero me quedaría más tranquilo si tú también lo hicieras en el ED.- explico Harry.

Esta hecho empezare ahora mismo, tengo clase en cinco minutos.- accedió Erwin de buena gana.

Yo voy a informarme de esos bichos. Estos temas son especialidad de Lupin no mía. Ya me contaras como fue tú primera clase.

Nos vemos en el desayuno- se despidió Erwin mientras Harry desaparecida por la puerta alzando la mano a modo de despedida.

Erwin subió al séptimo piso, parándose delante del cuadro de Barnabas "el chiflado". Había llegado con tiempo suficiente. Para su sorpresa cuando entro en la sala de los menesteres esta estaba llena de gente. Atravesó la sala que como había ocurrido la primera vez estaba totalmente equipada para practicar duelos y contaba con una extensa biblioteca con todos lo imaginable.

Erwin avanzo por la sala abarrotada hasta una pequeña mesa al final de esta. Puso el bastón contra una de sus lados y miro a los alumnos. Sus miradas refulgían curiosidad. No pudo contener una sonrisa ante esa escena.

Ojala hubiera habido alumnos tan dispuestos a aprender en mi antiguo colegio.- dijo a la clase que rio ante el comentario.- Supongo que querréis ir a dormir pronto así que empecemos cuanto antes. Vuestro profesor de Defensa contras las artes oscuras me ha pedido que os enseñe a defenderos de una quimera. Primero que todo alguien podría decirme las característica de una quimera- nadie en la clase levanto la mano- Nadie. Bien la quimera es una criatura compuesta por dos cabezas, una de león y otra de cabra. Las patas delanteras son de león y las traseras de cabra. La cola en realidad es una serpiente. Sus características son una alta resistencia a los hechizos, no os preocupéis por hacerle un poco de daño- la clase volvió a reír- Al tener dos cabezas hay que prestar el doble de atención ya que puede embestir y morder al mismo tiempo. Si pensáis en atacarlo por la espalda olvidadlo la cola es retráctil, es decir que la serpiente puede saltar más de tres metros de distancia y su veneno es lo más parecido al de basilisco. Sabiendo todo esto alguien encuentra un punto débil.

Los flancos, hay que atacar en cualquiera de sus laterales.- aventuro una joven morena con trenzas.

¿Cómo te llamas?- pregunto Erwin sonriendo.

Emily Brent- contesto la chica.

Es una buena respuesta, señorita Brent. Pero no es eficaz alguien podría decirme porque.

Porque tiene tres cabezas puede ver todo lo que pasa a su alrededor sin puntos ciegos por lo que no le sería difícil esquivar el hechizo.- contesto un alumno bajito y algo rechoncho de pelo rubio oscuro.

Exacto, la respuesta de la señorita Brent seria la correcta en el caso de atacar a la quimera en grupo para distraerla. Y la tomaremos como válida por el momento. Pasemos ahora a los hechizos a usar. No es difícil averiguar que no podremos usar hechizos como "desmaius". Hay que usar maleficios más contundentes yo os recomiendo este.

Erwin se separo de la mesa y se puso frente a uno de los maniquíes. Los alumnos se apretujaron detrás de él. Hizo un gesto con la muñeca y su varita surgió con un chasquido del interior de la manga. La levanto apuntando al maniquí.

BOMBARDA MAXIMA- el rayo surco el aire dando en pleno pecho al maniquí y volatilizándolo con una explosión de luz. Se apago tras unos segundos, solo habían quedado unas cuantas astillas.- No creáis que es demasiado para el animal como ya os he dicho son resistentes y este hechizo os servirá tanto para dejarlo fuera de combate como para alejarlo y cegarlo momentáneamente- explico Erwin guardando su varita.- Ahora quiero que os pongáis todos frente a un maniquí y probéis el hechizo, con un poco de esfuerzo antes de que acabe la clase todos habréis sido capaces de hacer lo mismo que yo.- ordeno alejándose de los alumnos que ya se habían puesto en sus sitios.

El resto de la clase transcurrió demasiado deprisa para los estudiantes que se lo pasaron en grande haciendo explotar sus maniquíes. Erwin solo tuvo que actuar dos veces. La primera porque una alumna estaba haciendo mal el encantamientos y al lanzarlo solo conseguía que salieran pompas de jabón de su varita. La segunda fue más grave ya que el hechizo de uno de los alumnos reboto contra la pared y dio al lanzador por suerte había perdido parte de su fuerza y fue más alarmante de lo que parecía.

Al terminar la clase todos sabían realizar el hechizo de una manera excelente. Los estudiante abandonaron la sala de los menesteres casi corriendo dispuestos a llegar a sus salas comunes lo más rápido posible y comentar lo que habían hecho durante la clase.

Erwin recogió su bastón y salió el último. La puerta desapareció tras él y delante tenia a Nymphadora Tonks con su pelo de color rosa chicle. Le saludo nada más salir.

Te esperaba mañana Tonks- dijo a modo de saludo Erwin pasando a su lado. Ambos avanzaron por el pasillo a la sala de profesores.

Harry nos dijo si podíamos venir un día antes, supongo que te ha contado lo de la quimera.- explico Tonks.

Que poca fe tiene ese chico. Ni que Hagrid fuera a soltarla en medio de la clase.- refunfuño lanzando un gruñido.

Las quimeras son peligrosas y no quiere que pase lo mismo que con el hipogrifo y acaben despidiendo a Hagrid.

Le diré a Harry que asistiré a esa clase para que no pase nada a ver si se tranquiliza.- zanjo Erwin. Un hacha se soltó de una de las armaduras rozándoles la espalda. Golpeo el suelo y se oyó como el mago también caía.- Peeves te voy a encadenar a la roca más grande que encuentre y te lanzare al lago.- amenazó Erwin. Por encima de sus cabezas vieron una pierna traspasando el techo y se movía rápidamente como si intentara huir.

Es la primera vez que veo a Peeves asustado, aparte de cuando esta el barón sanguinario.- dijo Tonks sorprendida.

La primera vez que me lo encontré trato de tirarme un cubo de agua a la cabeza. Y digámoslo de este modo, conoció bastante bien al calamar gigante.- explico Erwin poniéndose a andar.

Eso lo explica. Y que tal tu primera clase.- pregunto recordándolo.

En una palabra perfecta, todos consiguieron un "Bombarda" bastante decente.

Ese hechizo no es muy fuerte.- pregunto con más curiosidad que alarma.

La quimera esta blindada se necesita ese tipo de hechizos si quieres noquearla.

No lo sabía.

Se debe a la multitud de seres que la conforman. Ofrecen una protección muy superior a la que darían por separados. Antes de que se me olvide que tal Teddy.

Muy bien, lo hemos dejado con Andrómeda. Es muy despierto consigue hacer cosas que a mí me costaron años en conseguir.

A sí. ¿Qué cosas?- pregunto con curiosidad.

Ayer mismo consiguió transformar su cara en la del gato de mi madre.- explico con orgullo Tonks.

Increible teneis que estar muy orgullosos.

Lo estamos incluso Remus ha dejado de temer haber contaguiado a su hijo con la maldición.

Menos mal, los padres tienen que estar orgullosos de sus hijos no temer continuamente por ellos, no es sano. Bueno aquí nos separamos- dijo Erwin al llegar a la sala de profesores- Voy a dar un paseo por el lago.

Hasta mañana entonces- se despidió Tonks abriendo la puerta.

Hasta mañana. Dile a Harry que estaré en la clase de Hagrid.- pidió Erwin mientras se alejaba.

Si yo se lo digo- acepto dio un paso hacia la habitación, miro una última vez a Erwin antes de entrar pero ya no estaba, en su lugar había un lobo que desaparecía tras una esquina. Entro en la sala de profesores.

Tonks, por fin has llegado. Acabamos de hablar con Kingsley.- exclamo Hermione nada más verla.

¿Qué quería?

Dice que os necesita a todos los aurores en el ministerio de magia enseguida.- explico Ron.

Espero que no sea grave- dijo Tonks echando polvos flu a la chimenea y entrando en ella- Ministerio de magia- las llamas verdes la cubrieron por completo y al volver a la normalidad ya no estaba.

Me pregunto que estará pasando- dijo Harry desde su sillón.

Mañana lo averiguaremos. Seguro que el Profeta lo mencionara.- concluyo Hermione- Como no podemos hacer nada, me voy a mi cama. Estoy muy cansada.

Te acompaño- dijo Ron levantándose.- Hasta mañana Harry.

Hasta mañana- contesto el pelinegro.

Erwin medio caminaba medio trotaba. Le encantaba pasar las noches en su forma animal y andar por los pasillos y terrenos del castillo. En ese instante paso por una puerta y oyó un gemido en el interior. Se detuvo en el acto y araño un poco la puerta. Esta se abrió con un crujido casi inaudible. Era el aula de Defensa contra las artes oscuras. El gemido se repitió procedía del fondo de la sala, de la puerta del despacho de Harry.

El lobo cruzo la instancia sigilosamente hasta quedar frente al despacho. Esta vez la puerta estaba cerrada pero no le costó mucho abrirla con un sencillo embrujo. El interior estaba sumido en la oscuridad. En ese momento la Luna llena filtro su luz a través del cristal de la ventana mostrando un animal acurrucado y tiritando en una esquina.

Veo que a Slughorn se le da bien preparar la poción matalobos, Remus.- observo Erwin con su voz grave. Por respuesta obtuvo un gañido.- vamos no te pongas melodramático- dijo Erwin que entendía perfectamente al licántropo.- No pensaras quedarte aquí verdad, venga vamos a dar una vuelta por el bosque.- propuso intentando animarlo. Dio resultado pues el licántropo salió de la esquina y se puso a su lado.- vamos en busca de aventuras- bromeo antes de salir disparado en una veloz carrera. Remus le siguió.

Ambos salieron del castillo un minuto después. Surcaron el terreno que los separaba del bosque en cuestión de segundos.

Harry estaba desayunando unas tostadas cuando llego el correo. Como de costumbre una lechuza aterrizo junto a Hermione entregándole el diario el profeta y esperando que le pagasen por el servicio.

Hermione deposito unas monedas en el saquito de cuero antes de desdoblar el periódico. La lechuza emprendió el vuelo mientras Hermione se ponía rígida. Ron preocupado ante la reacción de la castaña echo una ojeada a la portada poniéndose blanco. Un rostro peludo con una mirada feroz le miraba como si fueran su próximo plato. La foto de Fenrir Greyback ocupaba toda la portada. En letras grandes encima de su cabeza rezaba:

"Fuga de Azkaban, el licántropo y mortifagos conocido como Fenrir Greyback escapo ayer noche de la prisión de magos"

Hermione paso las paginas tras recobrarse del aturdimiento.

Dice que Greyback escapo en su forma animal, ataco y mato a media docena de aurores. Después los supervivientes vieron como se alegaba a nado.- resumió Hermione.-No ha podido escapar solo. Todo el mundo sabe que ayer fue luna llena y se tomaron tremendas medidas de seguridad para mantenerlo aislado durante esos días.

Se lo preguntaremos a Tonks cuando vuelva- propuso Harry.

Y si se lo preguntamos a Erwin es como tener otra vez a Dumbledore, se entera de todo.- dijo Ron que ya no estaba blanco sino rojo de ira- Con un poco de suerte el lo encuentra antes y lo saluda de mi parte y de parte de Bill.

Ronald como puedes decir eso- se escandalizo Hermione.

No estarás defendiéndolo- la voz de Ron se crispo.

Por supuesto que no lo defiendo pero tú estas sugiriendo matarlo a sangre fría.

Yo no quiero matarlo, quiero que sufra un poco- se excuso Ron bajando la voz y recordando que no era bueno discutir con Hermione en ese estado o el bebe sufriría.

Ron, entiendo que te quieras vengar por lo que le hizo a tú hermano pero es que no me parece bien, hacerlo nos convertiría en uno de ellos.

Está bien Hermione.

¿Ya estáis discutiendo?- pregunto Erwin sentándose junto a Harry.

No- se apresuraron a decir ambos.

Mejor.- zanjo mientras cogía un par de muslos de pollo.- Algo interesante- pregunto señalando el periódico. Hermione le enseño la portada. Erwin sonrió de oreja a oreja al verla.- el primer error de Morgana, esperemos que no sea el último.

Entonces ella ayudo a escapar a Greyback- inquirió Harry.

Seguro. Querrá hacerse con el control de los licántropos como hizo Voldemort pero eso hace que se limiten sus opciones a la hora de atacar.

Quieres decir que solo podría atacar durante luna llena pero también podría atacar sin ellos.- dijo Hermione.

Es una posibilidad pero aun así tenemos ventaja si los utiliza- admitió Erwin.

¿Qué ventaja?- pregunto Ron.

Ya lo veréis. Bueno me voy a la clase de Hagrid.- dijo levantándose con un muslo en la mano.

¿Para qué?- pregunto Harry.

No te lo dijo Tonks.

Se fue antes de poder decirnos nada. La reclamaban en el ministerio por lo de Greyback supongo.

¡Ah!... Bueno voy para que no te preocupes tanto.

Gracias, espero que no te necesiten.- agradeció Harry.

Yo también no me apetece enfrentarme a una quimera.- diciendo esto se fue por una puerta lateral.

Las clases transcurrieron con normalidad. La nieve cubrió Hogwarts durante las navidades y se derritió pasadas estas. La Orden ya estaba plenamente operativa y las clases del ED avanzaban a un ritmo vertiginoso.

Así llegamos a mediados de febrero. La primera salida a Hogsmeade del año. Ron pretendía llevar a Hermione a las tres escobas y celebrar juntos San Valentín. Pero como era una sorpresa tuvo que buscar por todo el castillo hasta encontrarla en la sala de menesteres estudiando algunos libros.

No tardo en convencerla, el embarazo la estresaba con facilidad y no conseguía concentrarse durante mucho tiempo por lo que agradecía cualquier descanso que le ofreciera su pelirrojo favorito.

Salieron de la sala de los menesteres y bajaron hasta la primera planta para salir del castillo. Caminaron despacio disfrutando del día soleado que había salido. La temperatura era agradable y solo circulaba una ligera brisa que mecía las primeras hojas de los arboles. Al pasar frente a la cabaña de Harry vieron un lobo que les resulto familiar. Al pasar por su lado Ron lo saludo.

¿Qué hay Erwin? Bonito día ¿No crees?- dijo Ron. A modo de respuesta Erwin le rugió, acto que pillo por sorpresa a Ron que trastabillo hacia atrás y cayó de espaldas. El lobo siguió su camino y se interno en el bosque gruñendo.- Pero que le pasa a ese maniaco me ha dado un susto de muerte.- grito Ron levantándose.

Que poco tacto tienes no te acuerdas de que día es hoy.- pregunto Hermione a la vez que volvía andar en dirección a las puertas.

Pues claro que se que día es hoy, es San Valentín.- refunfuño Ron.

Me refiero a que día es hoy para Erwin.

Y yo que sé- gruño Ron.

Es su aniversario de bodas, lleva aquí atrapado años sin ver a su mujer, es normal que este tan enfadado hoy.

Y tú como sabes eso.

Me lo conto a mí y a Ginny después de pasar unos meses aquí. No se veía capaz de aguantar la soledad él solo.

Y porque no nos lo conto a nosotros.- inquirió Ron

Como bien dije cuando íbamos al colegio tienes la misma gama emocional que una cucharilla para el té. Sinceramente no os lo conto porque según nos dijo siempre se ha llevado mejor con la mujeres para tratar estos asunto. Y dejémoslo aquí, no me gusta hablar de sus asuntos personales.

Bien y ahora volvamos a nuestros asuntos, que te parece una cena romántica en las tres escobas.

Un poco abarrotado no crees.

La pareja siguió hablando hasta Hogsmeade donde pasaron toda la tarde. Mientras tanto Erwin luchaba contra un ciervo especialmente hábil que no estaba permitiendo que lo atraparan. Harry y Ginny estaban en Londres cenando en un restaurante.

No había preocupación y parecía que la guerra estaba muy lejos. Sin embargo Morgana estaba tejiendo las últimas hebras de su telaraña. En unos años el plan que había tardado siglos en preparar se pondría en marcha. Solo tendría que esperar a lo sumo una o dos décadas. Algo insignificante para alguien que ha vivido mil años.

Al llegar la noche Morgana salió al patio de su nueva guarida. Avanzo por el césped bien cuidado hasta un estanque que burbujeaba emitiendo vapor. Se sumergió en él totalmente desnuda y cuando el agua le llego al cuello se trago las branquialgas que llevaba en la mano y se sumergió por completo en el agua caliente. Cuando saliera volvería a estar esplendorosa, como había estado en sus años de juventud. Cuando acabase esa hora la siguiente parte del plan entraría en acción.