Capítulo 7
"Qué baile tan divertido..."

Mientras la música continuaba Antonia se sentía en las nubes. Estaba bailando con Terry, con el chico en el que pensaba cada segundo de cada día. Se sentía cómoda entre sus brazos, se sentía cálida y segura.

Por otro lado Nina lloró en el baño de damas por unos minutos, luego recordó lo que le había dicho Fiona: Ella ya tenía a Terry, ella era la novia de Terry... ella ya lo tenia a él.

"Terry está conmigo... y lo amo. Voy a ir a buscarlo cuando Antonia termine de bailar con él... No pude decir que no frente a toda esa gente... pero... ay, me siento tan ¡ridícula! ahora. Terry... tuvo la delicadeza de decirle a Antonia que me preguntara si él podía bailar con ella... ¡Y ese otro odioso chico envenenando mi mente! ¿Por qué lo escuché? Voy a volver a la fiesta..."

Nina hablaba consigo misma y decidió volver al salón de baile, llegó cuando el vals justo acababa de terminar.

- Llegas justo a tiempo ...le dijo Neil en cuanto la vió... El baile ha terminado.

- Déjame en paz, ¿de acuerdo? ...dijo una tajante Nina.

La música había terminado pero Terry y Antonia continuaban mirándose el uno al otro.

- Muchas gracias Terry, no sabes lo feliz que me has hecho ...dijo finalmente Antonia.

- Me alegro de haber podido ayudar ...respondió Terry sonriéndole.

Se veían directamente a los ojos.

- Creo que voy a ir a ver a Nina ...dijo Terry desviando su mirada.

- Claro ...dijo Antonia... Te veo luego.

- Muy bien.

Terry caminó, buscando a Nina con los ojos. Finalmente la vió con Neil. Parecía molesta pero ella le sonrió en cuanto se vieron.

- Mi amor ...dijo Terry... ¿Está todo bien?

- Si, estoy bien ahora que estás aquí amor ...respondió ella.

- ¿Quieres respirar un poco de aire fresco?

- Sí por favor.

Terry y Nina caminaron hacia el fondo del gran salón, allí había una puerta abierta que conducía al jardín. Salieron y caminaron hasta un bello kiosco en donde se encontraban unas bonitas bancas. Se sentaron y Terry la abrazó.

- Lo siento cariño ...dijo Terry... Sé que te pusieron en aprietos.

- No podía decir que no ...agregó Nina.

- Lo sé bebé.

- Al final me dejaste la decisión a mí.

- Quería que estuvieras o no de acuerdo.

- No lo estaba Terry, pero gracias por considerar mis sentimientos.

- No pensé que Antonia hiciera algo así.

- ¿Por qué? ¿Porque se ve tan pura e inocente? ...dijo Nina con cierta burla... Ella se robó nuestro primer baile, ¡La odio!

- Todavía podemos tener nuestro primer baile... decía Terry tratando de consolar a su novia.

- El mío si, pero el tuyo no ...se quejó Nina.

- Nina, vamos bebé. No dejemos que esto nos moleste.

- Pues parecías feliz de bailar con ella... ¡Ella te gusta!

- Es mi amiga, claro que me agrada, pero yo estoy contigo.

- ¿Y le dijiste eso? ...Nina estaba celosa.

- Si, le dije el día que nos conocimos, ella me lo preguntó.

- ¿En serio lo hiciste? ..."Ese Neil"... pensó Nina.

- Según Neil, tú dijiste que no tenías novia cuando ella te preguntó ...continuó Nina.

- ¿Neil? ¡Yo no hablo con ese niño mocoso! No deberías escucharlo, es un intrigoso.

- Puedo ver que si, él me hizo llorar.

- Amor ...dijo Terry besándola en los labios.

Terry maldijo a Neil por entristecer a Nina y la besó por un largo rato.

- ¿Te sientes mejor? ...preguntó él en cuanto se separaron.

- Sí, mi amor ...ella sonreía aunque triste... ¡Eres el mejor!

- ¿Me perdonas?

- Sí, bebé ...dijo Nina riéndose.

- ¿Quieres volver a la fiesta?

- En un minuto, ¿puedes besarme de nuevo?

- Seguro mi amor.

Y los chicos continuaron besándose ahora apasionadamente.

Lo que no sabían era que Ashley y Antonia los observaban a través de la ventana.

- ¿Ves lo que hiciste? ...reclamó Ashley a su prima.

- ¿Qué?

- Tenías que bailar con Terry... ¡Y él tiene novia!

- Fue solo un baile ...decía Antonia.

- El primer baile de Terry, Nina probablemente quería que él bailara su primer baile con ella.

- Lo siento ...dijo Antonia... No estaba pensando bien.

Antonia estaba triste se sentía mal por lo sucedido.

- ¡Así es, solo piensas en ti!

Dicho esto Ashley se retiró. Antonia permaneció junto a la ventana. Veía como Terry se estaba reconciliando con su novia, parecía que todo estaba bien. Así que decidió ir a ver a su Tía Abuela.

- ¿Qué pasa mi ángel? ...preguntó la Sra Elroy en cuanto la vió... ¿Es que acaso no te estás divirtiendo?

- Si pero...

- Tu pareja de baile se ha ido, no lo veo.

- Está con su novia Tía.

- Ahh tiene novia, entonces es mejor que te olvides de él ...dijo la elegante señora.

- No puedo, lo amo... ¡Lo amo tanto!

- ¡Ay Antonia! ...exclamó Elroy mientras se abanicaba.

- Esto es más fuerte que yo.

Terry acababa de regresar con Nina y comenzaron a bailar mientras se sonreían el uno al otro. Antonia los veía con ojos tristes. Muy oportunamente Neil apareció y siguió la mirada de Antonia.

- ¿Ay no se ven tan lindos? ...dijo él con sarcasmo.

- Neil, no empieces...

- ¿Qué dije? ¿Oye, te gustaría bailar conmigo?

- No ...respondió Antonia rápidamente.

- Vamos mi ángel ...dijo la Tía Abuela cuando escuchó la invitación de Neil... Ve a bailar con tu primo, no dejes que ese chico arruine tu velada.

- Terry no arruinó mi velada Tía, bailó conmigo y me hizo muy feliz.

- Como sea, ve a bailar con Neil.

- Está bien Tía Abuela, pero lo hago solo porque tú me lo pediste.

Así que Antonia fue a la pista de baile acompañada por Neil, pero no pudo evitar que sus ojos se dirigieran hacia Terry y Nina.

- ¡No puedes quitarle los ojos de encima ehh! Y yo que traté de estropearlo todo con su novia ...dijo Neil.

- ¿Qué? ...reclamó Antonia... ¿Pero qué hiciste Neil?

- Le dije que Oliver Twist nunca nos había hablado de ella.

- Pero si lo hizo ...dijo Antonia... Yo le pregunte el primer dia si tenia novia y me dijo que sí.

- ¡En cambio yo los vi besándose en los establos y tengo que decir que fue todo un espectáculo!

- ¡Neil! ¡Eres repugnante! ¡Un mentiroso y un fisgón!

- Así es y Oliver Twist es perfecto, ¿no? ¡Solo que él no está disponible! ¡Muy malo para ti! ¡Vuelve al planeta Tierra, Antonia!

- ¿Qué tienes contra él? Terry es agradable, es inteligente, un estudiante sobresaliente, ¡hasta podría ayudarte! ¿Qué sucede contigo? ¡Estás tan cegado por el odio que no reconoces las cosas buenas cuando te suceden!

- ¡Como si un compañero fuera necesario!

- No tienes remedio Neil, ¿lo sabías?

Antonia pisó el pie de Neil a propósito.

- ¡Ay! ...chilló el chico.

- Lo siento, me temo que tengo que terminar este baile aquí, soy torpe con los pies, ¡podría volver a pisarte el pie!

Y Antonia dejó a Neil para irse con Allyson.

- ¿Como te va, querida? ...le preguntó Allyson.

- Todo bien.

- Tuviste el valor de pedirle a Terry que bailara contigo ¿ehh?

- Solo quería bailar con él. Espero no haber causado ningún problema.

- ¿De verdad? ¿Acaso una parte de ti no desea que rompa con Nina por ti?

- Una parte muy egoísta sí, pero me pongo en el lugar de Nina y... no me gustaría que Terry rompiera conmigo.

- Eres una linda persona, Antonia ...dijo Allyson sonriendo.

- ¡Pues las chicas lindas terminan siendo las últimas! ...exclamó Antonia con tristeza.

La pieza de baile terminó y Terry se dirigió al baño. Antonia entonces aprovechó para ir con Nina.

- Hola Nina ...saludó Antonia.

- Antonia ...respondió Nina con frialdad.

- Lo siento si te molesté Nina. Pero es que no tenía yo con quién bailar.

- ¿Y tu primo Neil? ...reclamó Nina.

- ¿Bailarías con Neil si tuvieras la opción?

Nina sonrió. Se dió cuenta que Antonia era simpática.

- Quería bailar mi primer baile con Terry ...le reclamó Nina... Y su primer baile.

- Lo sé, lo siento mucho, no quise molestarte, no estaba pensando Nina.

- Lo amas ...afirmó Nina.

- Yo...

- Ya lo veo Antonia, pero sabes, él está conmigo.

- Lo sé. Quería decirte que no voy a tratar de robártelo. Lo que viste fue a una amiga pidiéndole a otra amigo que abriera la pista de baile con ella... eso es todo. Así que espero no haya resentimientos.

Nina la miró detenidamente, Antonia parecía sincera.

- ¡Sin resentimientos! ...respondió ella al fin sonriendo.

- Gracias, espero que te estés divirtiendo.

- Estoy con Terry, por lo que eso es un hecho ...dijo Nina con una gran sonrisa.

- Te creo ...dijo Antonia.

Terry regresó y encontró a las dos chicas hablando y riendo. Dió un suspiro de alivio.

- Señoritas ...dijo Terry... ¿Acaso están hablando de mí?

- No ...aclaró Nina... ¿Tú crees que el mundo gira a tu alrededor?

- Está el calentamiento global, la capa de ozono ...decía Antonia entre carcajadas.

- Terrorismo, armas químicas de destrucción masiva ...agregaba Nina riendo tambien.

- ¡Y yo que pensé que las chicas solo hablaban de chicos! ...dijo Terry bromeando y riendo también.

Los tres chicos reían alegremente. Ashley veía la escena con Neil a lo lejos, ¡no podía creer que Antonia lograra hacerse amiga de Nina, la novia de Terry!

- ¡Increíble! ...decía Neil.

- Se hizo amiga de su rival ...agregaba Ashley... Movimiento inteligente, Nina no la verá venir.

- ¡Podrían pararle ustedes dos! ...les recriminó Allyson que había llegado y los había escuchado... ¡Antonia no es así y ustedes lo saben!

- Esa Señorita Perfección ...exclamó Ashley... ¡Me dan ganas de vomitar!

Arnie Jones se acercó en ese momento para invitar a Ashley a bailar.

- Ashley ...comenzó a decir tímidamente... ¿Me harías el honor de bailar conmigo?

Ashley quiso negarse pero su hermana le dio una mirada inquisidora. Era su baile, tenían que ser amables con los invitados. Así que Ashley tuvo que obligarse a sí misma a ser amable.

- Me encantaría jovencito ...dijo la chica con un toque de ironía.

Jones se puso feliz. Él tomó su mano y se fueron a bailar. Jones sabía bailar muy bien y Ashley se sorprendió al ver que en realidad estaba disfrutando bailar con él, Jones era encantador.

Terry vió a Jones bailando con Ashley y sonrió. Esperaba que su amigo comenzara a tener más confianza en sí mismo y fuera tras Ashley.

Por su lado Eliza observaba a Terry desde lejos. Deseaba tanto poder bailar con Terry. Pero ella ya solo podía soñar con eso.

Todo el mundo se estaba divirtiendo. Terry incluso le pidió a Antonia que bailara esta vez y Nina estuvo de acuerdo. Así que decidió salir a dar un paseo y caminando por los jardines terminó en los establos. Iba pensando en lo que Neil había dicho acerca de verla a ella y a Terry besándose en el establo. Ella se sonrojó un poco. Terry... ella lo amaba tanto, era tan bueno, todas las chicas lo querían, pero él la amaba a ella. Se sentía tan orgullosa... en eso ella escuchó un ruido.

- ¿Terry? ...habló dándose la vuelta.

Una sombra se acercaba, pero... no era Terry.

- Neil, ¿qué haces aquí?

- Estaba dando un paseo.

- ¿Me estás siguiendo?

- Quería ver a dónde ibas, ¿también quieres que ensuciemos estos establos?

- Déjame en paz Neil.

- Sabes que tuve que satisfacerme después de haberte visto besándote con ese...?

- ¡Oh por Dios! ...exclamó Nina asqueada.

- Bueno, ahora espero que seas lo suficientemente amable conmigo como para ahorrarme el trabajo con mis manos...

Mientras decía eso, Neil se acercaba a ella mientras Nina retrocedía asustada.

- Creo que voy a volver a la fiesta ...balbuceó Nina... Terry debe estar buscándome...

- Él está ocupado con Antonia y con toda tu bendición se puede decir.

Neil ahora estaba tomándola por el brazo.

- ¡Suéltame! ¡Eres un monstruo enfermo!

Para este momento Neil estaba ya tratando de besarla. ¡Nina lo pateaba, pero no podía escapar! Neil puso sus labios sobre los de ella y Nina se sintió asqueada, ¡tanto que le mordió la lengua!

- ¡Ay! ¡Perra! Espera y verás...

- ¡No! ¡Suéltame!

Terry llegó y separó a Neil de su novia y lo golpeó varias veces. Neil sangraba por toda la cara.

- ¡Si alguna vez te vuelves a acercar a ella, te juro que te mato! ...le gritó Terry furioso.

- ¡Estás acabado Oliver Twist! ...espetó Neil...¡Te voy a hacer pagar por esto!

- ¡Adelante! ¡Y consíguete tu propia novia para que le pongas encima tus asquerosas garras!

Nina estaba en brazos de Terry, demasiado alterada.

- ¿Estas bien cariño?

- Sí, salgamos de aquí ...respondió Nina.

Terry y Nina salieron de los establos dejando a Neil sangrando. Los chicos volvieron a la fiesta y Terry fue de inmediato a decirle al Sr. Reagan que tenía que llevarse a Nina a casa porque no se sentía bien.

- ¿Qué ocurre? ...preguntó el señor.

- No se preocupe por eso ahora. Solo quiero llevarla a casa.

- Está bien, puedes llamar a Nick para que venga a buscarte.

- Ya llamé un taxi, pero gracias señor.

- Entonces nos vemos luego, Terry.

Terry fue a despedirse de Antonia.

- ¿Ya te vas? ...preguntó Antonia extrañada.

- Nina no se siente bien ...respondió Terry.

- ¿Quieres ir a acostarte un rato en una de las habitaciones de huéspedes? ...ofreció Antonia a Nina.

- Gracias ...dijo Nina... Pero ya llamamos un taxi…

- Oh, está bien entonces ...dijo Antonia... Gracias por venir.

- Te llamaré mañana ...dijo Terry... Adiós.

- Adiós ...dijo Nina.

- Adiós ...dijo Antonia.

Terry llevó a Nina a casa y permaneció con ella un rato. Sus padres ya se encontraban durmiendo.

- Gracias Terry, lo siento, debí haber sido más cuidadosa.

- No tienes nada por qué disculparte, ese cobarde se quiso meter contigo.

- Fue horrible, ¡le mordí la lengua!

- Wow... Apuesto a que solo lo hizo enojar más.

- Gracias por estar aquí Terry.

Mas tarde Terry regresó a su casa y se fue directamente a la cama.

Terry despertó muy tarde la mañana siguiente. Dorothy entró a la habitación trayendo algunas sábanas limpias para su cama.

- ¡Terry, hola! ¿Te divertiste ayer?

Terry estaba sintiendo el dolor en su puño. Tenía una toalla fría encima.

- Sí...

- Escuché que Antonia te invitó a abrir la pista de baile con ella.

- Escuchaste bien.

- ¿Qué pensó Nina de eso?

- Estaba molesta... pero la calmé.

- Seguro que sí… ¿Terry? Acabo de salir de la habitación del Joven Neil, su camisa estaba llena de sangre… ¿sabes algo al respecto?

- Trató de propasarse con Nina.

- Y tu le diste un puñetazo ...observó Dorothy... ¿Terry?

- ¡No podía dejar que se saliera con la suya!

- El Sr. Reagan se fue de viaje de negocios repentinamente esta mañana.

- Así que la Señora Dragón es libre de reprenderme, ¿verdad?

- Me temo que sí.

Y como fue... Otra mucama vino a decirle a Terry que la Sra. Reagan quería verlo.

- Supongo que hasta aquí llegó todo, el bebé llorón corrió hacia su mami ...dijo Terry.

- Debe haberte delatado cuando fue a amamantarse esta mañana ...dijo Dorothy.

Los chicos se miraron divertidos y se echaron a reír. Terry se arregló un poco y bajó las escaleras. Encontró a la Sra. Reagan con sus dos hijos esperándolo en una pequeña sala.

- Terry, pasa ...ordenó la Sra Reagan.

- Sra. Reagan, me llamaba...?

- El doctor acaba de salir de la casa.

- ¿Hace visitas a domicilio los domingos? ...preguntó Terry con cierta ironía.

- Pedí una cita especial, para que pudiera venir a ver a Neil, después de que tú lo golpearas tan descaradamente y sin motivo.

- ¿Sin motivo? ¡Estaba tratando de abusar de mi novia!

- Neil me contó lo que pasó, tu novia es una ramera que trató de seducir a Neil.

Terry no podía creer lo que escuchaba.

- Vas a disculparte con Neil ahora mismo y vas a terminar con esa tipa que creó este problema entre ustedes dos.

- ¡Tiene que estar bromeando! ¡DE NINGÚN MODO! ...dijo Terry alzando la voz.

- ¿Te atreves a contradecirme?

- Este es un país libre… ¡Puedo estar con quien yo quiera! ¡Y ciertamente no voy a disculparme con el cobarde que tiene por hijo!

- ¡¿Cómo te atreves?! ...gritó la Sra. Reagan.

- ¡Pero Mami! ...reclamó Neil molesto.

- Como castigo, haré que limpies los establos que tanto quieres o... te disculpas con Neil y rompes con tu novia. Tu escoges.

- ¡Me quedo con los establos! ...respondió Terry furioso.

- ¿Por qué no pones su cama allí? ...sugirió Eliza malvadamente... ¡Ya que tanto le gusta dormir con chicas allí!

Terry la miró con ojos asesinos.

- Sí ...se alegró Neil... Esa sería una buena idea.

- Ojalá pudiera hacerlo, pero los Servicios Sociales para menores van a venir por nuestra cabeza ...aclaró la Sra. Reagan... Tendrá que limpiar los establos, el capataz se va a tomar unas pequeñas vacaciones. ¡Terry! Limpiarás los establos todos los días después de la escuela y cuidarás de los caballos.

Terry quería explotar. Pero sabía que golpear a ese niño mocoso no le traería más que problemas nuevamente.

- Y de ahora en adelante, esa chiquilla Nina no deberá entrar en esta propiedad ya que no puedo prohibirte que veas a esa zorrita ...seguía ordenando la Sra. Reagan.

- ¿Eso sería todo Sra. Reagan? ...preguntó Terry a punto de explotar.

- Sí. Puedes empezar desde ahora, después del desayuno.

- Muy bien señora. ¿Me puedo retirar ya?

- Sí.

- Gracias.

Terry salió de la salita para ir inmediatamente a los establos. Bien podría empezar a cuidar de los caballos de inmediato. Lo que la Sra Reagan no sabía es que Terry solía trabajar para el padre de Tammy en el rancho. Sabía cuidar caballos, el trabajo de mano de obra no era un problema para él. De esa manera había ganado el dinero que tenía ahorrado en el banco. Terry extrañaba trabajar de alguna manera, por lo que el castigo no era realmente un castigo. Dorothy le llevó el desayuno y el capataz Clifford llegó a hablar con él.

- Joven Terrence ...lo saludó Clifford.

- Puedes llamarme Terry, estamos haciendo el mismo trabajo.

- ¡Bien! ¡Y qué buen trabajo estás haciendo muchacho! ¿Has hecho esto antes?

- Se puedes decir que si. Yo trabajaba en un rancho después de la escuela, cuando vivía en mi orfanato.

- ¿En verdad? Así que la Señora Dragón cree que te está castigando cuando en realidad te está haciendo un favor, porque te voy a pagar por tu trabajo.

- Eso no es necesario ...dijo Terry.

- Todo trabajo merece un salario, hasta la biblia lo dice. Así que tendrás mi salario de la semana de descanso y después si quieres continuar, solo dilo. Podemos llegar a un arreglo ...dijo Clifford sonriendo a Terry.

- ¿Por qué son tan amables conmigo?

- Salvaste el trabajo de Nick el primer día que estuviste aquí, así que todos estamos aquí para protegerte, todo el personal.

- ¡Te lo dije! ...añadió Dorothy con una sonrisa ...Pero ven a desayunar Terry.

¡Terry comió y de verdad, se estaba divirtiendo más con el personal que con los horribles Reagan!

Terry hizo su trabajo en el establo y luego fue a ver a Nina para contarle todo lo sucedido.

- ¡Ay bebé! ¡Lo siento mucho! ...dijo ella.

- No, no lo sientas, me gusta trabajar, pero lo malo es que ya no podrás ir a la casa Reagan.

- Puedes venir a verme entonces. Nunca me gustó esa casa de todos modos, ¡me daba escalofríos! ¡También las personas que ahí viven! ¡Menos tú por supuesto!

Los chicos rieron a carcajadas, luego se besaron cariñosamente. Terry estaba soportando todo. La vida con los Reagan estaba empeorando, pero él como siempre estaba sacando lo mejor de una mala situación.