Frozen love
Amar profundamente a alguien te da fuerzas mientras que alguien te ame profundamente te da valor-Lao Tsu
Aclaraciones: Jack Frost no me pertenece, lástima (?) yo no le hubiera puesto algo tan triste en la película ¬¬ pero los oc son mios. Comprobaran que alguna vez verán un asterisco * tras los puntos suspensivos en los que divido el contenido del fanfic owo bueno estos puntos significan que llevan una canción que fue la que me inspiró para hacer esa parte! espero que les gusten! Ya pondré acá el nombre de la canción para que no tengan que irse hasta el final del cap para ver owo !
REVIEW ALERT ! : Owo pues por aqui contestaré a los reviews que me dejen pues ustedes se tomaron su tiempo en leer mi historia y luego redactar lo que les pareció así que lo mínimo es no sólo agradecerles sino contestarles de uno a uno nwn
Yda Montel: OwO! hice lo que me dijiste, espero haber conseguido mejorarlo, hahaha sigo odiando las comas (?). Gracias como siempre por pasarte a comentar amiga :333
Deipris: Holas :"D! Dale cuartelillo al pobre Jack xD, piensa que nos provoca facepalm pero es tan lindo que da ganas de estrujarle y hacerle una...eh...ni caso, ya se me va la cabeza (?) Gaaah tienes razón, a mi no me gustan que sufra-mentira, le encanta-. pero alguien tiene que sufrir para que haya drama e historia OwO de lo contrario no podia meterle el romance/drama x3, gracias por las memorias :3 me esfuerzo porque resulten lindas y enternecedoras, aunque me da penita escribirlas porque esos dos no tuvieron buen final por lo obvio y tengo la impresión de que me vais a odiar a muerte muy próximamente ^^U y sobre Lia asd asd no dire xD no quiero que caiga peor todavia! Nos vemos w como siempre un gusto saludar y leerte!
Yukki: Buenas, Yukki. Gracias por pasarte y comentar, me alegra que te guste, es genial verte por aqui ^^, muchos saludos!
AMBARYLOLA: xD gracias por lo de la paloma y holas holitas!, cuándo lo vi supe que tenía que ponerlo, celos los tiene el pobre pero como para darse cuenta de ello ahahaha, de Lia ni hablemos, solo puedo darte una tilita para que no la destripes, yo llevo quince (?) xD, gracias por lo educativo owo me esfuerzo para que no haya cabos sueltos! quiero que disfruten y no les queden dudas ya toman su tiempo leyendo y comentando w, así que facilitaré cualquier cosa que sea necesaria :·D
Harmony-Frost-30589: x3 holitas holas!, OwO gaaah me alegra haber producido esa sensación con los recuerdos, obvio que se verán más pero gaah en serio que me mataran ;w; y no eres mala ni sádica! sólo te gusta el drama x3 igual que a mi! nos vemos! ^^
Nefertari Queen: Gah! alguien nuevo! alguien nuevo!-la recibe con duendes tocando la trompeta-. ok, ya fuera, se me van de presupuesto ewe-los patea-. Bienvenida OwO, no sé como agradecerte que hayas tomado tiempo para comentar, sobre eso, bueno siendo sincera me plantee un poco eso, de que fuera un boom un flechazo e instantáneo, pero luego me di cuenta de que Jack...buff...todo lo que le pasó fue una movida muy grande y nunca ha tenido las cosas fáciles con eso de ser invisible y tal asi que en esto era imposible que le saliera bien, si, soy cruel T_T, pero bueno que me voy por las ramas, gracias, me hace feliz que te guste, se ira viendo poco a poco sobre la historia de los guardianes con sus mujeres porque tambien se lo merecen aunque será algo más indirecto dado que la historia está centrada en Jack y su pareja xD Awww ;-; en serio que gracias por decir que te gusta como narro, me hizo sentir muy feliz, a veces no me siento segura con la historia, gracias! espero verte mas seguido por aca. Saluditos!
ViOlEtALoVeFaNfIcS: Para Violeta: holis : D, si, hace mucho que no te veía pero descuida mujer w , siento que perdieras tanto pero viendo el lado bueno así tienes un montón de cosas que ver :D, odiando a Allegro xD es que hace méritos para eso ya el pobre! pero es tan malditamente sexy! y bueno aqui dejo ya la continuación, espero que les guste : DDD
Para Iris: yay, hola ^^. Jeannie es fácilmente confundible con un duende xD, pregunten a Jack (?), y shi shi, Allegro es incomprendido como Pitch pero también un poco un cabrón ^^U, lo de Jack no puedo decir mucho xD esa flecha es como un aguijón envenenado y Jack se nos pone asi tan celosito pensando eso, xD es lindo en verdad y los libros crepusculo lei los cuatro incluido la segunda vida de bree tanner! OwO, con el ultimo llore asd...
Bueno me despido de ambas w, shiii Jack es bello confundido! y no se preocupen, entiendo que a veces el mundo humano nos atrapa y nos deja sin red w, así que sólo me queda desearles suerte y que les guste el capi! muchos saludos!
OwO Les amodoro! son geniales! gracias por pasarse a leer y comentar! w!
6
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Norte espera como un león enjaulado mientras los preparativos ya estaban más que preparados para ejecutar la aurora boreal gigantesca para reunirse con los demás, se meció la barba con gesto abstraído bajo la atenta mirada de sus duendes y los yetis. Ivanovla esperaba sentada a que él diera la orden, estaba consciente que para Nicholas aquello no era fácil, de la misma forma que los babytooth tenían cierta competencia con Perez él no podía evitar tenerla con los reyes magos. Pero cuándo ni siquiera Moon sabía dar una respuesta a lo que estaba pasando…..había que hacer de tripas corazón.
-Adelante….activarrrr la aurrora-ordenó el otro.
Los yetis asintieron empezando a mover las palancas, una serie de mecanismos se activaron, algunos de ellos con algo de polvo, hacía mucho tiempo que no era necesario que fuera activado, aquello sólo producía cierta sensación de desazón en todos los presentes y para sorpresa general, Cupido fue el primero en aparecer. Sin embargo, el rostro del infante tenía una expresión que debía decirse que no invitaba a la calma y Norte llegó a dudar de que se tratase por la gigantesca aurora boreal.
-¡He metido la pata a lo grande!-chilló el infante.
El pequeño bajó del techo hasta posarse en el suelo, sus pequeñas alas blancas todavía se movían inquietas como si fueran las de un colibrí. Ivanovla se levantó de su asiento acudiendo al lado del pequeño tratando de calmarlo mientras Norte ordenaba a sus yetis y duendes que siguieran con su trabajo, dicho esto y con la aurora activa acudió al lado de su esposa y amigo.
-Trrrrrata de calmarrrrte, Valent….-Norte se autocorrigió cuándo el niño lo miró mal-. Alen.
Casi olvidaba que Cupido prefería acortar así su nombre que ser llamado por su completo nombre humano Valentin. El infante suspiró y tomó el tazón de chocolate caliente y el plato con bizcocho que le había traído el duende. Cuándo las alas dejaron de agitarse el anciano matrimonio pensó que sería el momento adecuado para preguntar.
-Entonces, ¿Qué sucedió, Alen?-preguntó la anciana con amabilidad.
El pobre Cupi hipó un poco consternado antes de decidirse a hablar.
-Hice….hice mal….¡y-y Allegro! ¡M-Mal! ¡Muy mal!-balbuceó mirando con los ojos como platos el chocolate.
Norte le puso una mano en el hombro a modo de consuelo, seguía demasiado desquiciado, sus pequeñas alas empezaban a agitarse y le pareció que nunca había visto al pequeño niño tan mal como en aquel momento. A veces Norte se pregunta si Cupido desea que le llamen Alen porque es muy similar a Allegro, ¿cuánto debía seguir queriendo el pobre niño a su cruel hermano mayor? Y, ¿qué tan difícil debía ser enfrentarse a él?
-Respira despacio-le aconsejó Norte pese al mal presentimiento que tenía en la panza-. Piensa bien lo que quieres decir y tranquilízate.
Cupido respira hondo, da otro sorbo al chocolate como si lo armase de valor y vuelve a tratar de hablar.
-Moon….cuándo Moon me salvó….y me dio esta misión….me….me….impuso una regla…y…no supe cumplirla-masculló cabizbajo.
Ivanovla vio al pequeño con sentida preocupación maternal, sabía que Moon los salvó a todos de buena fe, habían demostrado una condición única como guardianes pero había condenado a Cupido a una eterna infancia sin cambio ni desarrollo, estaba segura de que Moon nunca reprocharía al pequeño por un error, porque todos cometían errores, de alguna forma quería pensar que erraban porque seguían siendo humanos.
-La única regla que yo…tenía….es no flechar a los guardianes….y la he roto-murmuró apretando el tazón entre sus manos.
Norte arrugó el gesto desconcertado.
-¿Cómo que no? ¿No es así como hemos conseguido a nuestras parejas?
Cupido negó con la cabeza y señaló a los duendes de Norte, en ese momento dos duendes estaban colocando petardos entorno a un mazo intentando crear otro juguete, los tres allí presentes cerraron los ojos cuándo el mazo-petardo explotó y los yetis acudieron con un extintor a apagar todo.
-¿No permites tú que tus duendes crean que es cosa de ellos lo de los juguetes?-cuestionó el infante-. Pues yo tengo que dejar que creáis que son mis flechas las que os provoca vuestro enamoramiento, pero las que uso con vosotros son flechas huecas, no las cargo…..sólo crean la ilusión de los corazones que veis entrar en vuestro pecho y ya esta, el resto es cosa vuestra.
Norte se sentó, estaba sorprendido por la declaración del infante aunque en parte le aliviaba el saber que sus sentimientos hacia Ivanovla lo había desarrollado por si mismo, miró con evidente cariño hacia su mujer antes de regresar la vista hacia Cupido.
-Prrosigue, por favorrr.
El niño suspiró y terminó el chocolate en un último sorbo, cargándose así con el último sorbo de valor que le quedaba.
-Hace unos días….una semana más o menos….he flechado a Jack…
-¡Jack tiene novia!-chilló Norte emocionado, interrumpiendo así el relato de Cupido-. ¡Hay que celebrrrarlo! ¡Qué vengan ambos aquí!
Ivanovla le hizo una pequeña presión en el hombro de su esposo logrando que este la mirara, ella le hizo un gesto de silencio, pues había notado claramente como la expresión de Cupido se había ensombrecido cuándo confesó aquello.
-Perrrdón, ya me callo-se disculpó avergonzado.
Y con esfuerzo sobrehumano frenó su ilusión.
-Mi flecha…,no sé como, se cargó amorosamente hablando y de forma muy literal, pero creo…creo que Allegro la desvió…o puede ser que cambiara la postura de Jack, no estoy seguro…..el caso es que…..Jack miró hacia la chica equivocada…y acabó enamorado como un bobalicón-terminó de soltar el chico alado.
Cupido dejó el tazón a un lado y tomó el plato con el pedazo de bizcocho que había dejado olvidado.
-E-Es horrible-tragó un pedazo del bizcocho-. J-Jack flechado equivocadamente….y la chica correcta ayudándole….…no tuve un panorama peor ni siquiera cuándo fleché a Enrique VIII de todas aquellas mujeres…...oh….¡qué desastre!-se lamentó el pequeño cortando otro trozo del bizcocho-. ¡Esto está buenísimo!-y se echó a llorar.
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Jeannie se quedó sentada sobre la manta roja en el tejado de su casa leyendo el whatsapp que le había mandado Lia, no había acudido a clase en todo el largo día por estar enferma, aseguraba que había tenido la alucinación de ver una flor aparecer en el carísimo suelo-según ella-de su habitación y que dicha flor se convirtió en escarcha. Miró la pantalla de su móvil pero el mensaje no cambió ni se volvió algo escrito en sánscrito, así que entendía lo que ella decía, escribió lo que tenía que hacer, que era cosa de Jack Frost. Un "te dije que existía Jack Frost".
Apretó el móvil contra su frente.
-Ay, ay, ay-susurró repetidamente con angustia-. ¿Tenía que hacerlo tan a lo acosador?
Aunque también podía llamarlo tratamiento de choque, volvió a mirar su teléfono al sentir la pequeña vibración de respuesta al whatsapp. Cuándo vió un pequeño quizás de Lia supo que el tratamiento era un éxito, antes le hubiera mandado un vete a la mierda, por lo que el balance era positivo. Pronto Lia creería en Jack y ella dejaría de ver a Jack y….seguiría-mejor dicho, intentaría seguir- con su vida. Estudiaría, conocería gente, quizás a alguien, nunca nadie como Jack, pero a alguien, tendría esa espinita clavada, la que aún cuándo ya no pudiera verle, le recordaría que Jack siempre sería la persona a la que amaba por mucho que tratase de reemplazarlo y que hiciera lo que hiciera no podría cambiarlo.
Menudo bajón.
Sacudió la cabeza levemente y cogió del bolsillo de su chaqueta su reproductor de música, un mp5 spc internet, buscando entre las setecientes ochenta y cinco canciones la que quiere, necesitaba distraerse y sino podía escalar en ese momento, la música también ayudaba.
-¡BUH!
Y si no, ayuda también que un mito aparezca y te pegue un susto de muerte, entonces estarás muy ocupada tratando de no caerte del tejado como para pensar en tus cosas.
-¡Jack, idiota!-chilló, una vez que estuvo a salvo, eso sí con ayuda del guardián.
Se acomodó en la manta sentándose, Jack se sentó también en un lado de la manta, apoyó el cayado en el hombro mirando el oscuro cielo nocturno.
-La culpa también es tuya-le reprochó Jack con una sonrisa-. ¿A quién se le ocurre sentarse en una manta sobre el tejado?
Jeannie alzó una ceja mirándole divertida.
-¿A quién se le ocurre congelar una flor en una habitación?-se quedó pensativa-….¿Cómo hiciste para que creciera una flor en un suelo de mármol?
-¿Hablaste con Lia?-los ojos de Jack se iluminaron como los de un niño en la mañana de Navidad-. ¡¿Qué te dijo?!
Vicky tenía razón, las reacciones de Jack hacia Lia la estaban consumiendo. Dentro de poco serían los clavos de su ataúd.
-…..Está…..empezando a dudar….dentro de poco creerá-estiró los labios tratando de sonreír, pero la sonrisa se le quedó helada-. Ya falta poco…ya sabes. Todo saldrá bien.
Jack sonrió, sonrió con tan sincera alegría que la hizo sentir mal por no ser capaz de alegrarse. Jeannie mira al suelo y Jack se tensa, casi había olvidado la otra parte del trato.
-He estado por California-murmuró Jack con sentida esperanza-. Mola hacer surf sobre las olas, nadie se da cuenta de nada si procuro no congelar, después de trescientos años puedo hacerlo.
Puedo visitarte, es lo que pretende decir, Jeannie ladea la cabeza. No quiere que diga eso, que no lo diga. Se saca un auricular de la oreja y se lo tiende a Jack antes de que siga hablando.
-¿Te gusta ver los destellos de Sandman?-pregunta Jeannie.
Necesita desesperadamente cambiar de tema. Jack se sorprende, aunque si le veía a él tenía que dar por supuesto que podía ver a los otros, asiente lentamente y mira el segundo auricular en su mano, había visto muchos como esos, sabía lo que eran y para lo que servían pero nunca tuvo uno, no era difícil obtenerlo, a fin de cuentas había conseguido su sudadera, pero era difícil conseguirlo con música, por eso volaba por los conciertos, pensó que era lo más cercano que tendría a un reproductor de música en vivo. Glycerine llena su cabeza a través de ese auricular al colocarlo en su oreja.
-Es mi canción favorita-dice Jeannie mientras suena.
Jack la mira un poco, observa como menea la cabeza como siguiendo el ritmo de la canción, sus ojos permanecen fijos en el cielo, la música la emociona y el chico del invierno no puede evitar preguntarse si tendrá esos momentos con Lia, qué clase de música le gustará, la canción tocó a su final , escucha una pequeña parte de Evanescence cantando Bring me to life, luego salta, Skillet, Three Days Grace hasta que se para en Alice Cooper cantando Ballad of Dwight Fry. Y las estelas de Sandman empiezan a visualizarse.
-¿Siempre has subido para verlas?-pregunta.
-No…cuándo era más niña supongo que Sandman me dormía antes de que pudiera ver nada, al ser una adolescente me acuesto más tarde y puedo verlas-se rie como si Jack acabara de contarle un chiste-. Es extraño, todos los niños quieren ver las estelas de Sandman pero cuándo se hacen lo bastante adultos para verlas ya no creen en él, es….triste…perder esa capacidad.
Cierra la boca. Es lo que ella quiere también, dejar de ver a Jack, olvidar todas sus estúpidas ilusiones que Sweety fue implantando con esos sueños tan….románticos-algunos subiditos de tono, si los recordaba no podría volver a mirar a Jack a la cara-pero era el trabajo de ella, aunque quién diría que esa niña rosada de aspecto adorable pudiera hacer soñar esas cosas a los adolescentes.
-¿Qué es eso?-vuelve a preguntar Jack.
Jeannie sale de sus pensamientos y mira hacia dónde él señala.
-¿Qué es qué?
Jack señala con insistencia al mismo punto, ella no alcanza a entender hacia dónde apunta.
-¿El qué? Con tantas imágenes doradas y las cintas rosadas apenas alcanzando a distinguir nada más-le dijo confundida.
-¡Las cintas rosas!-repitió el peliblanco con cierto alivio e incredulidad, por un instante creyó que Jeannie no las veía y en ese breve instante se sintió aterrado de que empezara a dejar de creer-. Nunca había visto al pequeñín hacerlas en ese color.
Ella volvió a carcajearse haciendo que él la viera con cierta vergüenza por no saber algo que para la pelirroja parecía muy obvio.
-¿No conoces a Sweety? ¡Oh, Jack! ¡Ella es quién hace que los adolescentes, los que están ya en cama al menos, duerman, a mi me hizo dormir alguna vez aquí arriba-confesó bajando la voz-…casi me desnuqué por la mañana….menudo susto, por suerte estaban los arbustos….
Jack se rió al imaginarse la escena.
-No es tan malo, la primera vez que usé el viento fue sin querer y acabé cayéndome sobre la rama de un árbol.
Contemplaron largo rato como las cintas doradas y rosas se ondulaban en el cielo, cobraban formas, se adentraban en las casas y volvían a aparecer por el cielo, Sandman pasó por un lado de ellos con su nube, se quedó mirando medio segundo a Jeannie y esta le devolvió la mirada haciendo que el hombre de los sueños se sorprendiera, Jack lo saludó viendo algo intensamente rosado moverse detrás de él, lentamente y con cierta timidez un pequeño rostro se asoma, tiene aspecto de niña como sucedía con Sandman, su piel era rosa suave mientras que el cabello y los ojos era mucho más oscuros y brillantes, la niña agitó la mano con timidez antes de medio esconderse otra vez detrás del hombre dorado, cuándo Jack vió la forma tan tierna en que él la vía supo fácilmente que ella era su mujer.
Aunque no significaba que no se sintiera sorprendido.
-Sweety, ¿verdad?
La pequeña arrugó la expresión adorablemente haciendo que sobre su cabeza se formasen destellos rosas formando un sí, miró hacia Jeannie y en un parpadeo estaba sentada en el regazo de la chica humana balanceándose más tranquila, no dejaba de señalarla y luego gesticular hacia Sandman sin emitir ningún sonido. El peliblanco contempla aturdido los gestos, nunca entendió esos dibujos tan apresuradamente rápidos y viéndolos en dos cabezas, le resultaba imposible armar las ideas, Jeannie parecía tan confundida como él.
-Eh….no entiendo nada…..-admitió el guardián-. ¿Cómo es que Sweety está tan…cómoda ahí?
Jeannie se encoge de hombros.
-Ahm….bueno…yo...la veo….ella se dio cuenta y, no sé bien cómo, nos hicimos amigas-murmuró lo bastante alto para que Jack la oyera.
Sweety se revolvió en el regazo de Jeannie y estiró su pequeña mano creando una larga estela rosa sobre la cabeza de la pelirroja cobrando forma humanoide, un rostro humano pero poco distinguible por la intensa arena rosa, si Jack no estuviera tan atento a lo que Sandy trataba de decirle con su arena hubiera podido ver como la arena rosada tomaba la forma de su cara antes de que Jeannie la sacudiera con su mano y dirigiera una mirada reprobatoria a la pequeña, ella la miraba con inocencia infantil, aparentemente hay que aclarar. La niña rosada suspiró y revoloteó en una pequeña nube rosa hasta parar en la nube del chico dorado, ambos intercambiaron nuevamente dibujitos y acabaron llevándose las manos a la cara con resignación, se despidieron de ambos agitando la mano y salieron juntos en la gran nube de arena.
-…..¿Te puedes creer que lo único que entendí fue cuándo se han despedido?
-Descuida, a mi me pasa lo mismo-le sonrió la pelirroja.
Observaron como los creadores de sueño se alejaban hasta desaparecer en el cielo nocturno, las estelas poco a poco terminaban de entrar en las casas dejando una suave luz dorada y rosada.
-Oye Jack….. ¿tú duermes?-sacudió la cabeza-. O sea….Norte se nos dice que tiene una casa en el polo Norte, el conejo una madriguera y que Tooth vive en el palacio de las hadas….
-¿Te refieres a si tengo una casa?-adivinó el peliblanco.
Ella se ruborizó y asintió.
-Claro, tengo un sitio al que regresar-rió ante la ocurrencia de la pelirroja-. ¿Quieres verlo? Así seré más creíble entre los niños.
Aquello último era una broma, lo sabía, pero aún así no pudo evitar mirarle intensamente cuándo se refería a si quería verlo.
-Es en serio-le confirmó Jack sonriendo y le tomó la mano.
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Cupido más tranquilo observaba a los que iban llegando al taller de Norte, el hombre no dejaba de dar vueltas nervioso y luego dar una calurosa bienvenida a los que iban llegando, los primeros fueron Tooth y su compañero Teeth, el plumaje del esposo de Teeth era en general más oscuro, menos brilloso y tenía los rasgos muy marcados, como si en su vida como humano hubiera sido un hombre adulto, quizás de treinta y pocos, Cupido se hubiera sentido el más pequeño de no ser por las pequeñas babytooth, aunque las pequeñas estaban algo revolucionadas por la presencia del ratoncito Pérez, este agitaba sus pequeñas patas tratando de alejarlas.
-¡Chicas, por favor!-trataba de decirles Tooth.
Teeth sólo se reía de la escena y andaba muy lejos de reprimir a sus pequeñas haditas.
-Vamos, Perez. Tómatelo con un poco de humor-le dijo al ratón dándole un golpecito con el dedo índice en el hombro, aquello sería parecido a darle una palmada en la espalda.
El ratón se irritó todavía más gesticulando cosas muy extrañas, para todos fue mucho mejor que no las expresara en alto, Tooth seguía tratando de calmar el ambiente, por otro lado Bunny acababa de llegar con Ulstra y sus crías, con una aurora boreal de aquel tamaño sólo era una clara llamada de atención para todos absolutamente, las nueve crías de conejo empezaron a correr por el taller de Norte, algunas montando encima de los juguetes y otras persiguiendo a los yetis, estos huían despavoridos de ellas, ya habían tenido experiencia cuidando de los cachorros de Bunny y preferían montar guardia para evitar que Jack entrara.
Un arcoíris apareció haciendo que un chico, aproximadamente diecinueve años, apareciera bajando por él, tenía el pelo de un intenso naranja, casi rojo, ojos verdes e iba vestido en una combinación de rojo y verde con el símbolo del trébol de cuatro hojas en la parte trasera de la ropa.
-¡Damen Lucky, el duende de la suerrrrte! ¡Bienvenido!-lo saludó efusivamente abrazándolo.
El pobre hizo un gesto de dolor muy obvio.
-No me siento afortunado cuándo alguien me pone todas las costillas en un mismo lado-protestó tratando de separarse de Norte.
Ivanovla fue a socorrer al pobre duende mientras Ulstra tiraba de las orejas de Bunny para que no empezara a discutir con la Marmota que había aparecido con su mujer, la cual estaba preñadisíma.
-Esto va a ser muy difícil, somos demasiados-suspiró Ivanovla viendo el espectáculo.
Y la cosa iba a peor o eso pensaron los pocos cuerdos que no discutían, acababa de abrirse un portal por el cual aparecieron tres camellos con tres hombres allí sentados y elegantemente vestidos, Norte apretó los puños, viendo aquel gesto fue Ivanovla quién fue a recibirlos antes de que su esposo pusiera el grito en el cielo y dejara sordo a Moon. Sandman aterrizó con Sweety, le extrañaba que todo estuviera tan silencioso con todos los que había allí adentro, de hecho no lo entendió hasta que se dio cuenta de que acababan de llegar los tres reyes magos, la tensión era más que cortante por lo que mantuvo la distancia y se quedó protectoramente delante de Sweety.
-Gaspar, Melchor y Baltasar, sed bienvenidos-les dijo amablemente Ivanovla.
-Tan bella como siempre Ivanovla-alabó Baltasar bajándose del camello y besando la mano de la mujer.
Norte apretó más las manos, Bunny casi pudo ver como la vena de su cuello empezaba a palpitar y aquello no era una buena señal.
-Oh, gracias. Espero que el viaje fuera rápido-dijo la mujer retirando rápido pero educadamente la mano.
No había que tentar la paciencia de su marido.
-Se masca la tragedia-susurró Damen, aún sin interactuar mucho con los guardianes americanos, era demasiado obvio que Norte iba a explotar de un lado a otro.
-Eh….¿Estamos ya todos, Norte?-preguntó Bunny pero sin acercarse a él.
Quería conservar todos los dientes en su intento de distraer a su colega.
-Pues…..-El hombre miró a todos los que allí estaban con desconcierto-. Falta hielo, ¿Dónde está Jack?
-¿Jack Frost?-repitió Dame asombrado-. ¿Ahora ese es un guardián?
-Eh, cuidadito con lo que dices, colega-le advirtió Bunny apuntándole con el boomerang-. Moon le eligió y he podido comprobar que no se equivocó.
-A ver, equipo Testosterona, se me calman un rato-habló Ulstra dando una fuerte patada en el suelo-. ¿Alguien sabe dónde andaba el cabeza de escarcha?
Sandman y Sweety alzaron las manos llamando la atención de la liebre, el chico dorado no tardó en hacer los dibujos.
-Ah, vale, estaba con una chica-Ulstra puso los ojos en blanco-. Como esté con la de aquel cuarto juro que le meteré un huevo por el…
-¿Jack con una chica?-preguntó Bunny, interrumpiendo así lo poco correcto que estaba a punto de decir Ulstra-. Vaya, toda una sorpresa. El niño con pareja.
Aquello fue la gota que derramó el vaso, Cupido volvió a echarse a llorar, la Marmota reprochó a Bunny empezando la consiguiente discusión, Pérez se metió en medio y las Babytooth no dudaron en atacar pensando que iba en ayuda de la Marmota por lo cual se enzarzaron en una pelea, los tres reyes de oriente quisieron intervenir en ayuda del pobre ratón que iba muy desigualado y fue más que suficiente para que Norte se metiera de cabeza contra ellos, Damen veía el espectáculo sentado con Sandy, Sweety, Ulstra, Tooth, Teeth e Ivanovla.
-Mejor voy a buscar al idiota de Jack, ustedes intenten que estos cazurros paren de pelear-dijo la liebre dando doble patada en el suelo.
-Yo puedo hacer que les caiga una olla de oro gigante en la cabeza pero no creo que una conmoción cerebral arregle esto-comentó Damen a Ivanovla.
Ivanovla suspiró.
-Tienen el encefalogramo plano, no creo que les afecte. Venga, manos a la obra-ordenó la energética mujer.
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Jeannie miró el lugar con asombro. Ni siquiera parpadeaba.
-¿Qué te parece?-preguntó Jack a un lado de ella.
-Muy a lo hobbit-bromeó Jeannie haciendo que el otro soltara una carcajada-. Me gusta.
La casa de Jack estaba a pie de un lago helado como si formase parte de él, estaba bajo una montón de tierra que hacia orilla con el lago, aunque tenía sus cosas como en cualquier casa o como habría en el taller de Norte, sólo que los muebles tenían una capa de escarcha recubriéndolos, cuándo exhaló aire vió su aliento, tenía un ambiente helado todo el lugar pero a ella le gustó. Pese al frío y que casi se resbalaba por el suelo, esa era la casa de Jack y le gustaba. Era…original.
-Debí advertirte que aquí haría algo más de frío-añadió Jack al ver como las mejillas de su amiga ya se veían rojas como manzanas.
Pero aquel sonrojo era sólo parcialmente debido al hielo.
-Descuida. Estoy bien-dijo con los ojos aun fijos en cada objeto de la casa-. Toma, Jack.
La pelirroja se acercó y le dio su manta roja, cuándo Jack se la había llevado, Jeannie dobló la manta y se la llevó con ella para no dejarla olvidado. Ella adoraba aquella manta, se la había dado su abuelo cuándo era pequeña y odiaba su pelo rojo, su abuelo pretendía demostrar que era una cualidad de ella que él quería, ella sabía que era de las pocas cosas de las que jamás quería deshacerse, pero viendo la casa de Jack tan sólo pensó, ¿por qué no dársela? Algún día, dentro de cincuenta años o menos quizás ,sólo sería una cara borrosa y sin nombre para él pero le reconfortaba que Jack tuviera algo suyo. Llámalo regalo, llámalo vínculo o sólo un lazo, para ella era importante.
-Es un regalo para tu casa, Jack. Sólo cógela-musitó con vergüenza.
Jack no se paró a pensarlo, era la primera vez que recibía un regalo, sin contar los horribles zapatos azules con cascabeles que le dio Norte.
-Gracias, Jeannie- dijo pasándole su cayado-. Sostenlo un momento, por favor.
Jeannie agarró el cayado mirándolo, Jack cogía la manta acariciando la tela con suavidad, quería llevarla a su cuarto y guardarla allí, por su parte ella continuó mirando el cayado, notaba la frialdad de la madera, los brillos azules que despedía, una sonrisa se le dibujó en el rostro, vió que Jack desapareció de su lado y no viéndolo cerca aprovechó para abrazar el bastón contra ella con anhelo. Gracias al cielo que Jack no había visto la estela rosada creada por Sweety.
Sus oídos le pitaron, le pareció que alguien le hablaba.
-¿Jack? ¿Me has dicho algo?
-No, pero en seguida regreso-le oyó decir.
Jeannie se sintió confundida, estaba segura de haber oído algo, asomó la cabeza saliendo despacio de la casa de Jack, sin embargo, no había nadie, sólo ella y el resplandor de la Luna. Estaba tan segura de haber oído algo, a alguien decirle algo.
-Debí imaginarlo….me deben de pitar por poner tan alto la música usando cascos-murmuró posando el cayado en el suelo.
Una estela escarchada se formó en el lago cuándo hizo eso, la pelirroja abrió los ojos desmesuradamente al verlo, lejos de sentir miedo o hacerse preguntas sólo sintió una intensa emoción bullir en su interior, una especie de travesura unida a una intensa alegría, ¿era algo propio de ella? ¿o era lo que sentía Jack cuándo tenía el cayado? Volvió a pasarlo en el suelo haciendo otro pequeño pequeño riachulo de escarcha, pegó un pequeño salto por la emoción y se agachó acariciando el riachulo, entonces se levantó y, olvidándose de que no llevaba patines, se echó al lago, comenzó a mover el cayado por el suelo deslizándose sobre el hielo, en algunos momentos casi resbalando pero conseguía estabilizarse rápidamente, quizás porque no se daba cuenta de lo que hacía y sólo pensaba en divertirse. Se giró deslizándose haciendo un circulo helado con el cayado, heló la hierba reseca que se asomaba sobre el hielo más cercano a la orilla riendo.
Jack dentro de la casa buscó a Jeannie, hasta que oyó una risa familiar. Muy familiar.
-¿Julie?
Salió apurado de la casa olvidándose de su amiga, buscó de un lado a otro encontrándose a la pelirroja deslizándose sobre el hielo, congelando todo con el bastón hasta que el viento la elevó alto en el cielo, lo bastante para que el resplandor de Moon se le reflejara con más intensidad en el cabello. Jack no fue consciente de la realidad de la situación, le tomó unos minutos pensar bien en lo que había visto.
-….Un momento…-echó a correr sobre el hielo al ver a Jeannie caer-. ¡Jeannie!
La cogió en brazos cayendo sentado al suelo, ¿las personas que creían en él podían usar su cayado? ¿Era eso? ¿Por qué nadie le dijo nada? La miró a un paso de reprocharle haber usado su cayado, podía haberse hecho daño, las palabras se quedaron en su garganta. Los ojos grises de Jeannie estaban muy brillantes, siente una vaga sensación, una que estaba demasiado aletargada por el apasionado e impetuoso efecto de la flecha de Cupido, aún así nota esa sensación agitarse, la sensación contraria a encogerse de hombros, a gritar "¡Sí!" cuándo los otros te dicen "No", porque tiene un recuerdo persistente, Jeannie tiene algo parecido a alguien…a….
-Lo siento, Jack-se disculpó apartando los ojos de los de Jack-. Sólo…era divertido…perdón…pero…gracias…gracias por cogerme.
Jack agacha la cabeza intentando verle los ojos otra vez, intenta ver la respuesta muda, el recuerdo, ¿de dónde viene ese sentimiento? ¿Quién es Jeannie…..? Ella siente sus mejillas arder, intenta auto convencerse de que no es por él. No tiene nada que ver con que Jack esté tan cerca y de que fuera a alguien a quién quería besar, acariciar-no de una forma adulta como sugerían algunos sueños de Sweety-apretó sus manos entorno al cayado para reprimirse. Estaba Lia y Jack la quería.
Sólo quédate quieta y deja que Jack sea feliz.
-Vaya por Dios-gruñó.
Los dos jóvenes alzaron la cabeza al oír aquello, Ulstra se llevó una pata a la cara al darse cuenta de que lo dijo en alto, pero no pudo evitarlo, ¡Moon debía sentirse mucho más frustrado que ella! ¡Jack era tan cabeza hueca! Tenía menos sangre que un carámbano.
-¡Lo siento por interrumpir!-dijo la liebre acercándose hasta la orilla.
Jeannie se levantó toda apresurada devolviéndole el cayado a Jack con los ojos en ella, era menos vergonzoso que mirar a Jack.
-¡La liebre de Pascua!-chilló emocionada.
Dio un paso sobre el hielo comenzando a resbalarse, por suerte el guardián la sujetó y la dejó a un lado de Ulstra en la orilla.
-¿Qué haces aquí, coneja?-preguntó Jack apoyándose en el cayado.
-Hay una reunión de guardianes, ¿no viste la aurora boreal…..o andabas a otras cosas?-los ojos de la liebre brillaron con picardía.
-¿La aurora boreal es por reuniones?-inquirió el guardián sorprendido.
Ulstra se aguantó las ganas de arrearle con su pata, debía recordarse que aquel alelado era un novato.
-Eres el único que falta por eso vine a buscarte-explicó pacientemente Ulstra.
-Está bien, voy para allá-dijo el guardián, con suerte conseguiría probar alguno de los juguetes que estuvieran fabricando los yetis-. Pero antes dejaré a Jeannie en su casa.
Ulstra viendo la sentida incomodidad de la pelirroja se decidió a interceder.
-Yo la llevaré, Jack-dijo resuelta-. Tú mejor vete ya, la cosa está que arde en el taller de Norte.
-¿Seguro?
-E-Está bien si ella me lleva-murmuró Jeannie evadiendo la mirada de Jack.
El guardián no lo pensó y asintió para después dar un salto y dejar que el viento lo llevara a la guarida de Norte, Ulstra por su parte pateó el suelo creando un túnel por el que llegaron en apenas unos segundos al interior del dormitorio de la joven, por supuesto la liebre cayó de pie y la otra no tan bien.
-¡Eso ha sido una pasada!-chilló por lo bajo Jeannie aún tirada en el suelo.
-Vamos al punto-dijo seria la liebre.
Jeannie se echó para atrás cuándo aquella imponente liebre se iba acercando a ella con una cara muy seria, ¿Qué no tenía que ser una cosita adorable? ¡Le daba miedo!
-¿Q-Que?
-Vamos a ver, ¿qué narices pasa con Jack?-quiso saber la liebre, ante la confusión en la cara de la otra suspiró-. ¿Lo vas a dejar ir así? ¿Con Miss pija 2013?
Oh. Así que aquel era el punto.
-Mi amiga Fiona es una pija y no es mala persona….-le dijo incorporándose un poco-. No importa cómo vista, importa como es.
Ulstra se llevó una pata a la cabeza, eso iba a ser largo.
-¿Me lo vas a decir a mi que parezco el peluche de una caseta de tiro? ¡Por favor! –resopló la liebre con frustración-. Igual te molestaría que tu amiga se besara con Jack, ¿verdad?
Jeannie exhaló.
-Si a Jack le gusta está bien.
-¡Jack tiene la misma inteligencia emocional que un muñeco de nieve!-respondió Ulstra entre dientes, se estaba desquiciando-. Dime, ¿qué sentido tiene todo esto? Tú lo amas-pateó el suelo ante la expresión que hizo la chica-. Si, bonita, lo sé. He visto como le miras, no soy estúpida, pero cómo te decía, ¿vas a dejarlo así? Tu queriéndole, él queriendo a Amelia, ¿cómo crees que vas a estar bien con eso?-le señaló hacia la escarcha de la ventana pero sin detenerse en lo que decía-. ¿Cuál va a ser el sentido de eso? ¿De verdad puedes creer que Jack estará bien con ella? ¡Dímelo y te juro que te dejo en paz!
-Estamos consiguiendo que le vea….estamos cerca-repitió aquello nuevamente en voz baja, Ulstra se preguntaba si buscaba convencerse así misma.
-¿Y crees que porque lo vea lo va a querer de inmediato?-esperó pero Jeannie no le contestó-. ¿Crees que funciona por un estúpido chispazo? ¿Qué le mirará y dirá que es el amor de su vida así en medio segundo? ¿A ti te pasó eso?
No, claro que no. Ella no quiso a Jack en el primer instante que le vió, era apenas una niña, su pequeña mente no podía alcanzar a comprender lo que era el amor, sólo veía a sus padres besuquearse y reir juntos, pero no alcanzaba a entender de qué iba todo aquello, le gustaba a un niño o algo así cuándo era tenía nueve años, lo supo porque él le tiró del pelo y esa era su forma de decirlo pero a ella no le gustaba porque le hacía daño, le gustaba más las bolas de nieve de Jack, la hacían sentir que todo era divertido, brillante y que había chispas azules por todas partes, para ella él siempre era divertido. Entonces se hizo más mayor, empezó a mirar a Jack con otros ojos, le pareció que no sólo era divertido o bueno con los niños, también le pareció que tenía unos ojos muy bonitos, después su pelo, la sonrisa, la nariz, las mejillas hasta llegar al conjunto, le pareció una sensación extraña y conocida, cómo si lo hubiera sentido ya alguna vez y no pudiera recordarlo pero al mismo tiempo parecía tan nuevo e intenso. Y ala, enamorada como una idiota, jódete y baila.
-No estamos hablando de mí-se defendió Jeannie.
Ulstra entrecerró los ojos, no iba a poder convencerla, estaba demasiado cegada con que Jack quería a Amelia y nada más tenido sentido ni aunque ella misma se estuviera quebrando.
-No pienses que Cupido es infalibe, Jean-dijo Ulstra pateando el suelo-. A veces puede disparar la flecha equivoca, a fin de cuentas sólo es un niño de…cuatrocientos años o más.
Y saltó dentro del agujero.
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Cuándo Ulstra llegó al taller de Norte el panorama parecía algo más tranquilo, quizás por el aire amenazante de Ivanovla, Tooth y Sweety, las tres portaban tres mazos de doble mango para amasar la masa y desde luego tenían una cara más seria que un general de ejército, incluso Jack estaba sentado y calladito en una esquina, visiblemente traumado por algo que debió suceder mientras ella no estaba allí pero seguro tenía que ver con los BabyTooth y su obsesión por los dientes del joven.
-Bueno….ahora que todos parecemos más tranquilos….supongo que podemos hablar-dijo sentándose cómodamente.
Ante la vista de que todos iban a abrir la boca al mismo tiempo Ivanovla alzó el mazo haciendo que volvieran a cerrarla.
-Empezaremos por lo obvio-añadió Ulstra, claramente parecía la líder femenina-. ¿Por qué la reunión, Norte?
El aludido habló cuándo Ivanovla le hizo el gesto.
-Está sucediendo algo, lo sentí en mi panza y Moon trrrató de decirme perro….parrrece que no sabe con seguridad lo que está pasando-explicó acongojado.
Ulstra asintió a sus palabras, dirigió una miradita a Jack y luego hacia Cupido.
-Cupi, tu turno.
El infante se estremeció y sus pequeñas alas se agitaron, estaba algo nervioso.
-Allegro…Allegro…desvió una flecha…no puedo decir de quién ni hacia quién…-vió con ojos suplicantes a Norte y su mujer-. No puedo revelar eso así.
Y ellos entendieron rápidamente. No puede decirlo delante de Jack.
-La cuestión es que antes…él no podía hacer eso…y ahora sí…y…y….está tramando algo, ¡me robó una de mis flechas!-explicó, ahora más exaltado el pequeño.
Hipó un par de veces antes de volver a sentarse, dando así por concluida su explicación.
-Bien, entonces decido que ahora es mi turno-anunció Ulstra seria, quizás más seria de lo que ninguno de los que la conocían había visto-. Ren se está volviendo más activo y la última vez se hizo notar apropósito, James y yo-miró severamente a Jack cuándo este soltó una carcajada-. Cómo decía, James y yo hemos hecho suposiciones…..o bien se siente más seguro…..o alguien le está ayudando.
Una serie de murmullos aparecieron por la sala, pero los problemas no acababan ahí ni mucho menos. Pérez alzó una pata dando repetidos botes contra el suelo hasta que Ivanovla le cedió la palabra, el ratón explicó algo aceleradamente y en un francés que no había quién lo entendiera.
-Ha dicho….los niños últimamente maduran con demasiada rapidez, antes de lo que suele hacerse tradicionalmente-tradujo Tooth, ganándose el agradecimiento del ratón.
Fue el turno de los tres de Oriente de pedir turno, en su caso fue Gaspar quién hizo de portavoz.
-Hemos notado….eso también…no es sólo como si madurasen, es como si algo les hiciera perder la ilusión como si….-suspiró con pesadez-. No quería decirlo pero es como si Bellaña pretendiera algo.
Los susurros se hicieron más audibles, Jack no entendía bien de quién se supone que hablaban.
-Bellaña es neutral-interrumpió Teeth extrañado-. Ella nunca se implica ni con el bando de Pitch, Allegro y Darkness ni con el nuestro.
-¿Quién es Bellaña?-cuestionó Jack.
Todos le miraron.
-¿Cómo puedes no saberlo?-le dijo Bunny, el que estaba más cerca de él-. Colega, Bellaña es quién arrebata a los niños la esperanza y la ilusión, la razón de por qué los adultos y adolescentes no creen en nosotros. Es neutral, la única creada a medias por Moon y Darkness.
Jack resopló.
-Eso es mentira, Jeannie me ve a mí, a Sweety, a Sandy, a Ulstra y seguramente a cualquiera de vosotros.
Norte abrió los ojos a punto de decir algo pero al ver el semblante lloroso que se le ponía a Cupido supo que decir que era su pareja no era la mejor opción, por lo decidió cambiar sus palabras.
-A veces Jack….hay un niño o una niña-miró con cariño a Ivanovla antes de seguir-. A veces sólo tiene algo tan fuerte en su interior que Bellaña no es capaz de robarle la esperanza ni sus ilusiones-permaneció en silencio pensando en lo que Cupido dijo antes y en la expresión del niño de hace un momento antes de continuar-. Pero eso no es eterno, Jack.
Jack frunció el ceño desconcertado.
-¿Qué quieres decir con eso?
Bunny necesitó de todas sus fuerzas para evitar que Ulstra golpeara al chico del invierno, aunque no se libró de que a él mismo le cayera alguna. Norte prosiguió.
-Eso puede acabar por consumirse y quebrarse Jack, ella quizás pudo prolongarlo más de la cuenta, demasiado-intentaba escoger bien las palabras, no podía decirle a Jack la realidad-. Y…si llega a pensar que lo más sano es renunciar a ello, cuándo llega ese momento, cuándo se rinde es cuándo lo pierde todo.
Fue todo lo sutil que pudo. Eso alivió mucho a Cupi, aunque era una pena que no pudiera decirlo a las claras, que no pudiera decirle a Jack que probablemente estaba destrozando a la chica sin darse cuenta, no puedes pedirle a una persona que te quiera eternamente mientras vas perdiendo los tornillos por otra, esa persona acaba asimilando que debe seguir adelante y, a juzgar por la expresión de Ulstra, sabía que la chica humana había conseguido mantenerse en el borde demasiado tiempo por Jack y pronto el borde sería tan grande que ya no podría sortearlo y cuándo eso pasase...
-Volviendo al asunto que nos atañe-atajó Damen-. Bellaña nunca se le ocurriría confabular contra nosotros, sería como si uno de nosotros fuera al lado de Darkness.
-Es posible-razonó Ivanovla, reflexionó quedamente unos minutos-. Pero tampoco creímos que Pitch pudiera regresar y hace tiempo lo hizo, ahora también puede hacerlo.
Bunny sacudió la cabeza.
-Pitch acabó engullido por Darkness.
-O quizás lo protegió de nosotrrrros, Bunny-razonó Norte-. Puede que Pitch hiciera un primerrr movimiento para tantearnos y que Darrrrkness pudiera planearrrrlo mejor.
-Demasiadas suposiciones y demasiado poco margen de actuación-se quejó Baltasar-. Lo primero son los niños, habrá que volver hacer que crean en todos nosotros.
Jack ya se veía volviendo a recoger dientes aunque ninguno de los guardianes parecía verse afectado.
-Esperad…..si los niños dejan de creer…..¿por qué no estáis perdiendo poder?
-No son niños que dejan de creer Jack-dijo Tooth suavemente, miró de soslayo la esfera del mundo brillante-. Son niños que se hacen adultos, es muy diferente, quizás no podamos recuperar su esperanza si se han hecho tan adultos, no nos crea el mismo desbalance que si simplemente dejasen de creer, pero nuestra promesa es nuestro trabajo, nuestra vida: Todos los niños deben crecer con coraje y con ilusión, jamás con sufrimiento o desigualdad.
Hubo un prolongado silencio. Todos recordaban ese juramento, pese a las desigualdades existentes en el mundo, todas esas guerras, ricos y pobres, lo único en lo que todos los niños estaba igualados eran en esperanza e ilusión, de ninguna forma podían permitir que perdieran aquello.
Y no lo consentirían, fuera quién fuera el responsable.
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OwO yay! así hemos llegado ya al capi seis! espero que les gustara aunque siento que muy pronto me querrán matar xD!
Nos vemos!
