Frozen love
Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.-Albert Einstein
Aclaraciones: Jack Frost no me pertenece, lástima (?) yo no le hubiera puesto algo tan triste en la película ¬¬ pero los oc son mios. Comprobaran que alguna vez verán un asterisco * tras los puntos suspensivos en los que divido el contenido del fanfic owo bueno estos puntos significan que llevan una canción que fue la que me inspiró para hacer esa parte! espero que les gusten! Ya pondré acá el nombre de la canción para que no tengan que irse hasta el final del cap para ver owo !
REVIEW ALERT ! : Owo pues por aqui contestaré a los reviews que me dejen pues ustedes se tomaron su tiempo en leer mi historia y luego redactar lo que les pareció así que lo mínimo es no sólo agradecerles sino contestarles de uno a uno nwn
Emmamason13: Holas ^^, jejeje Jack del lado oscuro de la fuerza pero bueno, es Jack, no es obediente con los otros guardianes lo va a ser en el lado oscuro xDDDDD Espero que pue me sepas perdonar por haber tardado, me ando preparando para dos concursos literarios y estoy que no estoy, sorry ;w;, me alegra que te gustara el cap anterior y de verdad qe siento mucho haber tardado!
ViOlEtALoVeFaNfIcS: Para Iris: hola ^^, me alegra que te agrade más Allegro, aparecerá en la secuela y tendrá más importancia que ahora x3, siento mucho lo sucedido con Jack pero gahh el drama es asi ^^U y lo de Pitch sorry también xD, es que investigué un poco sobre él y descubrí que según los libros en los que se basa la película Pitch tiene una hija, eso me dejó o.o y bueno la metí porque, well hasta pitch tiene sus puntos flacos xD. Para Violeta: h-holi, estoy con algo de miedo ya que Iris me dijo lo del grito y tal ^^U, t-tranquila mujer que todo se arreglara.
YukkiFrost: Buenas Yukkiiiii no te preocupes, ya sé que no siempre se puede estar pendiente de los fanfics, me alegro que el capi te causara interés, espero que este no te defraude .
Deipris: holi :3, siento lo del cambio de look de Jack, de alguna forma tenía que parecer distinto por dentro y por fuera xD, siento mucho lo de la confusión, al principio Jack estaba como con Jet lag por el cambio interno así que estaba confuso, pero sí sigue sabiendo quién es ella ^^, espero que disfrutes el capi.
Jooo perdonad por tardar tanto en subir, ando preparándome para dos concursos literarios y tengo la cabeza en muchos lados, además qué ando algo depre por mi fanfic de avatar así que todo influye un poco para escribir, de verdad que lo siento. Por cierto hice nueva imagen para el fanfic, todos mis fan art jack jeannie están en mi deviant art, dejó dirección aunque aún son poquitos.
inouekuran . deviantart . com
Es todo junto pero lo pongo separado para que no desaparezca.
13
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Caminó levemente en círculos, después posó sus ojos en sus dos visitantes, volvió a caminar y finalmente se dejó caer sentada en la cama.
-A ver…desde el principio-pidió.
Entendía el idioma, entendía cada palabra y la frase pero no conseguía entender el concepto. Jack malvado del lado de Pitch. No, imposible. La niña rosada se sentó en la orilla de la cama, pero cercana a la pelirroja, extendió una mano haciendo aparecer una estela rosada que componía el rostro de Jack, sin embargo su expresión distaba mucho de la expresión de bromista incorregible que solía tener o la simpática mueca malvada-no maldad real obviamente-todas esas expresiones de Jack estaban sustituidas por una completamente seria, era él y a la vez no. Sweety deshizo la estela evitando mirar a Jeannie.
-No puedo ir con vosotros al…Polo Norte-añadió lo último en voz baja, nunca pensó en toda su vida que tendría que decir eso.
Norte suspiró.
-No podemos dejarrrte aquí, es posible que necesites protección-explicó el hombre de la navidad.
Jeannie frunció los labios al oír aquello.
-¿Por qué Jack iba a hacerme algo?
Norte y Sweety intercambiaron una mirada, la pequeña niña le dio un toque en el hombro para que hablara.
-No lo sabemos con seguridad pero…..-Norte no quería tener que explicar que Moon la señaló-. Digamos que nos dijerrron que debíamos protegerrrte
-Soy incapaz de ver a Jack-musitó apretando las manos.
-Eso no te hace inmune a que pueda helarrrrte-repuso-. Además tal vez los efectos hayan acabado, puede serrr que puedas verlo.
Jeannie se encogió ante la posibilidad, había una parte de ella que se alegraba, una que deseaba ver el destelleante pelo blanco agitarse y los ojos azules sonreír con secreta diversión, sin embargo tambié había otra más realista, una que le recordaba porque era mejor no ver más a Jack pese a su no relación con Lia no significaba que él fuera a…no, claro que no.
-Igualmente no puedo irme así sin más, mi padre y mis hermanos se preocuparon, tengo clases mañana incluyendo por la tarde escalada y mis amigos-citó contando con los dedos-. ¿Cómo voy a tapar esto? No van a recibir muy bien que diga la verdad, básicamente porque no creerán nada.
Norte se paseó por la pequeña habitación pensando, mirando cada cosa que allí había, de reojo sobre el escritorio pudo ver algún dibujo de Jack, miró hacia la chica y tan sólo pudo pensar en algo provisional.
-Permítenos llevarrrrte ahora-solicitó-. Si no alcanzamos a una solución te devolverrremos aquí al amanecerrr.
La joven meditó la respuesta, no parecía que fuera a sacarle nada mejor a Norte ni que el hombre de la Navidad fuera a ceder lo más mínimo, esperó que Sweety dijera algo con sus estelas, desgraciadamente la niña pelirrosada iba a favor con el plan, por lo que no le quedó más remedio que aceptar.
-Hasta las siete y media de la mañana es el límite-accedió.
Norte sonrió y sacó una de sus bolas de Nieve lanzándolas a una de las paredes, un agujero dimensional se abrió, Jeannie se acercó con algo de precaución observando con algo de miedo hasta que Sweety la agarró con entusiasmo haciéndola entrar, Norte las siguió cerrándose así el agujero.
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De todas las cosas que había visto nunca, de ver a Jack hacer las cosas más increíbles y alucinantes no le sirvió de nada, fue incapaz de expresar un pequeño "wow" al ver el taller de Norte y no sólo eso sino a todas las criaturas que había oído a lo largo de su corta vida, sonrió a las babytooth cuándo estas se le acercaron curiosas de ella, pero luego al ser observada por las otras entidades empezó a sentirse algo incomodada. El hecho de que una persona corriente que no fuera un niño les viera debía ser algo poco común.
Jeannie tironeó un poco de la manga de Sweety haciendo que la pelirrosada le prestara atención.
-¿Hay algún sitio dónde pueda estar?-preguntó en voz baja-….Necesito dormir.
La niña la llevó de la mano dónde Ivanovla y después de hablarle con estelas a la anciana mujer esta asintió pasándole una mano por el hombro a la pelirroja, observó todo el camino por dónde empezaban, la preparación de los juguetes, los yetis trabajando en ellos y los duendes…bueno, los duendes no sabía exactamente que estaban haciendo. Finalmente Ivanovla le abrió la puerta a una estancia dónde había una cama de madera con sus sábanas y una chimenea ya encendida, había una mecedora y algún juguete y libros adornando las estanterías.
-Era el cuarto de uno de mis hijos, cualquier cosa que necesites sólo avisa a los yetis, tendrás dos custodiando tu puerta, Tony y Desmond-le comunicó con dulzura la mujer-. ¿Puedo traerte algo? ¿Tal vez un chocolate caliente?
-No…estoy bien-le dijo sacándose el gorro y la chaqueta.
Ivanovla le apretó maternalmente el hombro antes de disponerse a marcharse.
-Señora Noel…-la llamó.
-Puedes llamarme Iv-le sonrió parándose.
Pero la chica no la miró.
-Jack se pondrá bien, ¿verdad?
La mujer no supo qué podía decirle para que se tranquilizase ni para que dejara de pensar en ello, sabía que no había una respuesta fácil, menos si aquella chica se sentía tan unida emocional y sentimentalmente al guardián de la diversión cómo ella presentía.
-No lo sabemos-admitió con pesadez-. Conseguimos recuperar a Sandman pero no era lo mismo, no sabemos cómo se contaminó exactamente Jack y él no dejará que nos acerquemos tan fácilmente, estamos buscando algo que lo traiga de vuelta. Sólo puedo prometerte que conseguiremos que sea el de se siempre, no sé cómo pero lo haremos.
Jeannie se sentó sobre la cama dando por concluida la charla, Ivanovla esperó un poco, sólo por si ella deseaba hablar o alguna otra cosa, se sentía impotente por no haber podido tranquilizarla mejor, sin embargo ella no dio muestras de querer hablar más e esos momentos por lo que la mujer se retiró cerrando la puerta. La chica procedió a cerrar la puerta y se sentó en la cama observando por los enormes ventanales.
Se abrazó las rodillas al ver como nevaba allá fuera.
Se acordó de Jack.
¿Cómo le había pasado aquello? Jack no podía cambiar así tan fácil, se quitó lo restante de la ropa quedándose en un disparejo conjunto de ropa interior ya que había olvidado pedirle a la mujer un pijama y se acostó tratando de conciliar el sueño.
Nunca se le presentó tan difícil ese hecho, ni siquiera pensando en el hecho de que tan bien debían estar Jack y Lia juntos como una pareja.
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Jack se encaramó en la ventana observando la habitación a oscuras, entrecerró los ojos molesto helando los cristales por completo, se giró saltando al suelo, observó a la Luna torciendo una sonrisa.
-Se la llevaron ellos, ¿me equivoco?
El silencio por parte de Moon tan sólo hizo que el chico ensanchara más su sonrisa.
-Ya veo….¿crees que no sé dónde ir a mirar?-chasqueó la lengua con fingido disgusto-. Parece que no me conoces demasiado bien.
El muchacho empezó a deslizarse por la nieve tocando juguetonamente con el cayado los postes eléctricos provocando algún que otro cortocircuito mientras se preparaba para ir a visitar el taller de Norte, el lugar más obvio al que se llevarían a la chica normal, aunque antes quería pasar por un sitio primero.
-Viento, vámonos-llamó sintiendo como ya venía la corriente arrastrándolo por el aire.
Se sabía el camino de memoria, los guardianes habían cometido un error dejando que los conociera tanto, sabía de qué aprovecharse y lo más importante: disfrutaba con lo que hacía, era curioso como empezaba a atender a Pitch y Allegro, aunque no sentía el apático sentimiento de la amistad para con ellos.
Aumentó la velocidad dejando una larga estela helada a su paso, su carcajada resonó por todo el túnel haciendo que Ulstra cogiera la ballesta que llevaba en su espalda.
-Quedaos atrás-ordenó a las pequeñas crías de conejo que no tardaron en obedecer a su madre.
Los huevos de piedra giraron sobre su eje cambiando la cara y rodeando a Ulstra y los conejos como respaldo, la liebre apuntó dispuesta a disparar, habría disparado sin dudar a Pitch y a Allegro, pero el ver a Jack, podía decirse que la pilló desprevenida, nunca se había planteado que alguna vez tuviera que ver a Jack como un enemigo pese a las quejas de Bunnymund sobre las jugarretas a las que era sometido por él.
-Ulstra, Ulstra, ¿me dispararías?
La liebre dio un respingo antes de volver a hacer la ballesta.
-No quiero hacerlo, Jack-respondió seria-. Así que no me obligues a hacerlo.
El otro torció un poco la cabeza sin variar la expresión.
-Mmmm interesante-se apoyó en su cayado viéndola con diversión-. Dime, Ulstra, la tienen en el taller de Norte, ¿cierto?
Una de las orejas de ella hizo un suave movimiento, equivalente a un parpadeó, un tic visible que hizo que Jack volviera a reír.
-Así que ahí es donde la tenéis-dijo inocentemente-. ¿Sabes? Ya lo sabía, pero he querido venir por aquí, quería ver esto antes de ir, un lugar muy cálido, ¿no tenéis calor?
-No lo hagas, Jack-le pidió la liebre a un paso de dispararle.
El otro no prestó atención a las palabras de la que había sido su antigua amiga, elevó el bastón haciendo que el viento se arremolinara lleno de copos de nieve haciendo que la visión de Ulstra se dificultara y no supiera hacia dónde dirigir la flecha.
-Me vas a perdonar, Ulstra-le oyó decir-. Pero necesito que vengan bastantes de los otros a ayudarte, eso sí…..seré benévolo y no le hará nada a las crías.
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Miró de reojo hacia la puerta para acabar abriendo la ventana, se inclinó un poco calculando la distancia, volvió a inclinarse y cerrar la ventana, buscó en los armarios y comenzó a deshacer las sábanas y atar los extremos los unos a los otros lo mejor que pudo, Jeannie no había sido capaz de pegar ojo, necesitaba ir a ver a Jack, ver que tan mala podía estar, hablar con él, no podía ni quería creer que él se hubiera transformado en lo que ellos decían, quería comprobarlo por sí misma.
Jeannie pegó la oreja a la puerta, había el mismo ajetreo que antes así que volvió hacia la ventana procurando no hacer crujir el suelo de madera, colocó las sábanas dándoles el último apretón sólo por si acaso, ató a la viga del suelo una esquina y el resto la lanzó ventana abajo, comenzó el descenso poco a poco, nunca antes había hecho un descenso sin los arneses de seguridad.
"No me voy a caer, no me voy a caer" pensó agarrándose con fuerza a la sábana.
Más que a una escalada le recordaba a subir y bajar por la cuerda del gimnasio durante las clases, sino hiciera aquel viento tan fuerte y el frío le hubiera sido mucho más fácil, bueno como escaladora tenía la experiencia en esas condiciones pero no contando tan sólo con una sábana que no dejaba de balancearse al son del viento, sus rodillas temblaron entre el miedo, la adrenalina y la tranquilidad de haber llegado casi al final, las sábanas no llegaban hasta el suelo, pero el salto no era tan grande como para hacerse daño, así que se saltó cayendo sobre la nieve, los escalofríos la sacudieron al no ir tan abrigada pese a la chaquete y el gorro, esperaba encontrar a Jack antes de que la tormenta arreciara todavía más.
Caminó a ciegas por el paisaje nevado intentando distinguir algo entre el viento y la nieve, notaba sus dedos rígidos y como el frío parecía quemarle la piel, ¿cómo demonios podía hacer tanto frío? Rodó los ojos, claro, el polo Norte, tenía que haber rapado al cero a uno de los yetis que tenía apostado en la puerta y hacerse un abrigo con el pelo.
-Vamos, Jack-siseó con los dientes castañeando-. Aparece por favor….por favor….
Tenía una cierta sensación de familiaridad con ese momento, había hecho algo parecido en otro momento, en otro lugar, Jeannie arrastró los pies por la nieve intentando levantarlos, imposible por los grandes montones de nieve, tan sólo podía ver lejanamente en la distancia las luces del taller de Norte como diminutas luciérnagas.
Por lo demás no había nada que ver, salvo nieve, nieve y más nieve mientras el frío la calaba hasta los huesos, entre el frío y el mismo paisaje repetitivo comenzó a hacer que se sumiera en un estado cada vez más aletargado, extrañamente empezaba a tener sueño. Sus pies se enredaron con el siguiente paso haciendo que se desplomara en el manto nevado.
-Jack….
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Se habían debatido con Bunnymund largo tiempo hasta convencerlo de que siguiera descansando, Norte había decidido ir con Damen y Teeth a ayudar a Ulstra dado que se estaba retrasando mucho y el conejo de pascua era celoso de la seguridad de su mujer, por lo que habían conseguido retenerlo entre Tooth y los reyes magos. Norte lanzó nuevamente uno de sus globos de nieve abriendo un camino hacia la madriguera de Bunnymund.
-Brrr que frío-se quejó el duende de la suerte abrazándose-. Suponía que esto sería más cálido que….por todos los tréboles de cuatro hojas…
Los recién llegados contemplaron cómo la madriguera de Bunnymund tenía en ese instante un aspecto muy similar al Polo Norte, los verdes prados fueron cubiertos de una espesa capa de nieve, los huevos gigantescos de piedra estaban inutilizados debido a que permanecían literalmente congelados, los huevos que tanto el conejo como la liebre de Pascua decoraban con tanto esmero estaban tirados por el suelo, inservibles por la nueva temperatura polar.
-Jack estuvo aquí-masculló Norte caminando con cuidado.
-¿Creéis que se habrá llevado a Ulstra y los cachorros?-cuestionó Teeth agitando las alas buscándola con la mirada-. Si regresamos con esas noticias tendremos que encadenar a Bunny.
-No lo creo, ¿con qué intención iba a llevárselos?-replicó Norte intentando distinguir algo entre la quietud del lugar.
-Quizás un chantaje, la chica humana por la liebre y las crías-argumentó Damen parándose en una colina-. ¡Eh! ¡Aquí!
El chico de la suerte se agachó empezando a despejar la nieve del cuerpo ligero de la liebre, la cual cubría a sus cachorros con el para protegerlos del frío, Norte llegó a la carrera con Teeth, se quitó el amplio abrigo rojo que llevaba cubriéndola con él, Teeth le golpeó suavemente las mejillas tratando de que volviera en sí.
-¿No tendrás algo de whisky por ahí?-preguntó Teeth preocupado por su amiga-. Eso podría ayudar.
Damen torció el gesto.
-Y me lo preguntas a mí, ¿por qué?-le dijo el pelirrojo acomodando en su chaqueta a los pequeños cachorros para que entrasen en calor.
-Bueno…eres irlandés, eso es lo que hubiera dicho Jack-medio bromeó Teeth, trataba de que la situación se volviera cuánto menos tensa.
Aunque con eso sólo consiguió que los otros permanecieran callados.
-Nor…te….
El silencio fue apenas roto por los balbuceos de Ulstra. Los tres se giraron rápidamente hacia ella, el hombre del polo norte se apresuró a tomarla en brazos.
-Tranquila, estamos aquí.
Ulstra sacudió débilmente la cabeza.
-No….es…Jack…quería…es….to…..-masculló entre grandes esfuerzos-….Va …por…. Jeannie…
-Tenemos que regresar ya, entonces-apuró Damen agarrando con ayuda de Teeth a todos los cachorros con su chaqueta.
Regresaron por el mismo agujero dimensional, a su vuelta no tardaron en ser interceptados por el grupo que se había quedado rezagado preocupados por el estado en el que traían a la esposa de Bunnymund y a sus hijos, Ivanovla fue la que más se acercó.
-¿Qué ha sucedido?
-No hay tiempo parrrra explicaciones, mujerrr-habló Norte cargando a Ulstra-. Jack debe haber llegado ya por la chica.
-Iré a por ella, la pondremos en el lugar más recóndito del taller dónde no sepa encontrarla-dijo la Ivanovla haciendo un gesto a los yetis para que la siguieran, sólo por si acaso.
Caminaron por el camino que en ese momento se les hacía más largo que de costumbre, iban seguidos de Sweety que iba preocupada y Sandman que se negaba a dejarla ir ella sola con Ivanovla y los yetis, Ivanovla hizo un alto a la gente que la acompañaba pues si la chica dormía y no estaba presentable o lo que fuera, quería tocar primero.
Un golpe seco.
Nada.
-¿Jeannie? ¿Podemos entrar?-preguntó y golpeó dos veces más la puerta.
Al no recibir respuesta Ivanovla trató de abrirla sin éxito.
-¡Echadla abajo!-ordenó horrorizada.
Los yetis que custodiaban la puerta cargaron contra ella produciendo un gran estruendo al reventar las bisagras, la puerta cayó al suelo haciendo temblar un poco las cosas que estaban en la estantería, se encontraron la cama y la ventana abierta con las sábanas hechas cuerda, Ivanovla corrió adentro asomándose hacia la ventana, después del primer vistazo buscando a Jeannie entre la tormenta se giró hacia Sandman.
-¡Corred dónde los otros! ¡Se ha escapado!
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Se había retrasado más de lo que esperaba, había estado sobrevolando el taller de Norte a una distancia prudente viendo por dónde estaban apostados los yetis, esperando que los otros se fueran en ayuda de Ulstra, sin embargo, cuándo estaba a punto de entrar al verlos marchar algo captó la atención de Jack.
Un haz de Luna.
El chico del invierno fue hacia allá descubriendo la ventana abierta y la cuerda mucho antes de lo que había hecho Ivanovla, las huelas en la nieve estaban casi borradas por lo que agitó su bastón deteniendo la ventisca para poder seguir las huellas que seguían medio intactas en la nieve hasta encontrarse ya muy alejado del taller un cuerpo tirado en el suelo, casi encogido por la nieve.
Jack alzó el bastón preparado para atacar sólo por si fuera cualquiera de los guardianes buscando tenderle una emboscada, movió el cuerpo dejándolo a un lado descubriendo el cabello rojo, apartó más apresurado la nieve viendo que efectivamente se trataba de Jeannie casi congelada por la ventisca. Hubo algo en su mente, un recuerdo del cilindro, del recuerdo que Julie no quería que el viera, de la situación que parecía repetirse en ese momento, se agachó agarrando en brazos, colocó la cabeza en el pecho de Jeannie escuchando como el latido seguía vivo aún, algo aletargado pero vivo, si no hubiera detenido la borrasca para seguir las huellas seguramente la vida en ella se habría apagado mucho antes de que llegara ya que por su propio pie había conseguido avanzar muy lejos del taller.
¿Por qué se habría escapado de la custodia de los otros guardianes? ¿Qué la habría movido a aventurarse a poder morir enterrada bajo la nieve?
Las mayores tonterías las hago porque te amo, creo que es mi centro.
Jack apretó las manos con fuerza al recordar eso, algo muy dentro de él se agitó ante el recuerdo.
-Idiota….-musitó suavemente.
La aseguró entre sus brazos con cuidado volviendo a enderezarse en la nieve, algo se reflejó en el manto blanco haciendo que Jack, por reflejo, pegara un salto alejándose, en el lugar dónde estaba antes una estela dorada de Sandman caía violentamente contra la nieve, miró a cada uno de los guardianes apretando más contra él el cuerpo de Jeannie.
-No os metáis en esto-les amenazó.
-Jack, sé razonable-habló cuidadosamente Norte haciendo frenar su trineo-. Está casi muerta por el frío, necesita entrar en calor cuánto antes.
Pero el pelinegro no quería atender a esas palabras.
-Estará bien-dijo de forma cortante.
-¿Qué esperas? ¿Qué se transforme como tú?-intervino Damen-. No es tan fácil, deberías ser lo bastante listo para entender que lo más seguro es que muera.
Jack agitó el bastón helando las patas de los renos que soltaron gruñidos al verse atrapados, sin más explicación se alzó gracias al viento llevándose a Jeannie con él, Sweety se lanzó a perseguirlo buscando que la soltara y poder llevarla con ella, desgraciadamente el chico ganaba velocidad sobre el terreno, después de todo era el Polo Norte, tenía toda aquella nieve con la que frenarles el paso, elevó el cayado haciendo que casi la nieve en su totalidad se elevara creando un gigantesco humo que amenazaba con aplastar a los demás.
Algo muy débilmente lo agarró por su sudadera.
-…..N-No….Jack….
Él la miró al escucharla, casi sin hablar, soltando apenas un resuello, casi le parecía oír el trabajoso latido al que estaba sometido el músculo vital para mantenerse en vida y asintió helando el muro de forma que la vida de los otros no corriera peligro.
Y desapareció con ella.
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Bellaña apretó sus manos, sus ojos entrecerrados contemplaban como la hebra poco a poco parecía adquirir mejor color, un cálido tono dorado brillante y fuerte, mucho mejor de lo que se había visto hace un momento, su expresión se retorció, agarró la delicada hebra entre sus manos, alargó sus uñas y la dobló violentamente tratando de rasgarla.
-¡Rómpete! ¡Rómpete!-exigió furiosa tirando más fuerte de la hebra.
La hebra se escurrió entre las manos de la mujer golpeándola, cayó hacia atrás con fuerza gimiendo adolorida por el golpe mientras la hebra seguía manteniendo su esplendoroso aspecto.
-Así no conseguirás nada-comentó Allegro mirándola con las manos en sus bolsillos.
La mujer soltó un grito desgarrador.
-¡Mira! ¡Está otra vez como antes!-volvió a gritar-. ¡Me has engañado!
Allegro se encogió de hombros.
-Quién sabe…..-sonrió-. Si te das cuenta los efectos ya acabaron, no volverá a recaer y romper hasta que vea al nuevo Jack.
-¿Entonces tendré lo que quiero?-siseó Bellaña irguiéndose.
-Puede ser-afirmó-. Depende de sus sentimientos hacia Jack y lo que él haga….
-¡Eso no fue lo que me has dicho!
Allegro desvió suavemente la mirada hacia una hebra antes de girarse y echar a andar.
-Habrá sido tu problema por haberme escuchado.
Bellaña se lanzó contra él topándose de golpe con el duro suelo, clavó sus uñas en este trazando un camino, buscando contener la furia que sentía en ese momento.
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Jack la colocó en una esquina de su casa dónde no había demasiada escarcha, agarró la manta roja de la cama dejándola caer sobre los hombros de Jeannie. Esta se estremeció un poco agarrándose a la manta con los dedos algo rígidos, el guardián contempló el tono azul en las uñas, muy similar al de los labios, desvió los ojos de las mejillas y la nariz rojas por el frío y se sentó a un lado.
-No puedo darte calor.
Ella estornudó y abrió lentamente los ojos.
-¿Qué….?-trató de preguntar qué le había pasado, pero sus dientes castañeteaban demasiado.
Jack entrecerró los ojos.
-Antes no podías verme-masculló.
Jeannie se encogió en la manta, abrazándose con más fuerza, se seguía sintiendo con sueño, apoyó la cabeza en el hombro de Jack, el pelinegro la miró más alarmado. Hacía mucho que no tenía conocimiento de la resistencia de un humano al frío, él había muerto al instante al caer en el lago helado, ¿cuánto tiempo habría aguantado Julie en la nieve antes de morir? Él se levantó con cuidado de no tirarla.
-Mantente despierta lo mejor que puedas.
Jeannie volvió a bostezar temblando por el frío, apenas había alcanzado a ver a Jack, pero lo poco que había visto pudo comprobar que Sweety le había mostrado una imagen muy realista, de todas formas, ella se negaba a creer que pudiera estar todo perdido para con él, de lo contrario no la hubiera salvado, tampoco la hubiera escuchado al pedirle que no lastimase a los guardianes, de alguna forma algo en Jack lo hacía seguir siendo quién era aunque fuera en el fondo. Parpadeó algo aturdida, la habitación se le iba haciendo borrosa, no estaba en el mejor sitio del mundo en el que no coger frío ya que la casa de Jack era fría de por sí cómo había comprobado la primera vez que fue y le costaba mantener regular su respiración.
Observó una figura aproximarse, se encogió un poco pues por el cabello negro le pareció Allegro, pero reconoció la sudadera y el cayado, se frotó los ojos con debilidad viendo como lo oscuros que lucían ahora las orbes azules, su expresión seria mientras le colocaba algunas mantas más encima.
-Lo toqué lo menos posible-dijo dejándole un termo caliente entre las manos, tenía varias gotas de agua por el contraste del calor de dentro con la temperatura de Frost-. Bébelo, te vendrá bien.
Jeannie lo desenroscó algo más reconfortada por las mantas sobre ella, olió el contenido y arrugó la nariz al ver que era café, ella lo detestaba, tanto en olor como en sabor pues ya lo había probado alguna vez para sus exámenes finales y no le fue nada grato, pero en esa situación no podía ponerse tikismikis y dió un profundo tragando con los escalofríos subiéndole por el cuerpo con los nuevos cambios de temperatura.
Al cabo de un momento se sintió algo mejor, todavía con frío, por lo menos los dientes dejaron de castañearle y sus dedos parecieron dejar de estar rígidos. En ese momento se atrevió a mirar a Jack por fin, este tampoco había apartado los ojos de ella en ningún momento viendo como poco a poco iba mejorando.
Sus miradas chocaron, el gris escarchado contra el azul oscuro.
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Capítulo 13 subido! espero que les haya gustado, nos vemos la próxima semana! :3333
