Draco no sabía exactamente cual seria el límite de la tolerancia de Potter. Lo cual lo lastimaba. Pero podía ver lo injusto que era imponerle a Potter que participara activamente en el cuidado de Scorpius cuando el idiota ni si quiera lo hacia por sus propios hijos.

Scorpius empezó el preescolar en Pall Hill, el pueblo vecino a Hogsmade que era ligeramente mas grande y que tenia la segunda mas grande concentración de magos, solo después de Godrics Hollow.

Todas las mañanas llevaba al niño abrigado en hechizos através de la nieve, a una hora en la que el cielo continuaba oscurecido. Lo cargaba todo el camino hasta Hogsmade y luego se aparecía en la puerta de la escuela.

Eso había quitado a Scorpius del camino durante las horas de la mañana, pero el niño seguía durmiendo con ellos en la cama, lo cual irritaba horriblemente a Potter. Principalmente por que sus sesiones juntos ahora ocurrían rápidamente en la mañana antes que cada quien tuviera que regresar a su estudio.

Y por supuesto eso hacia de sus horas de trabajo mucho mas cortas para el, por que a la hora del almuerzo tenia que recoger de nuevo a Scorpius, y el niño demandaba atención hasta la hora de la cena.

Sabía que existía un límite, pero estaba aterrado de alcanzarlo. No quería que esto que tenia con Potter terminara. Pero habían estado encerrados en esa clase de luna de miel hasta que la responsabilidad cayó en sus hombros.

Nadie podía pasar una vida de luna de miel desafortunadamente. Aun que la suya se había prolongado durante meses, muchos mas de los que pensó que lograrían juntos en primer lugar.

La diferencia estaba, que ellos no estaban casados, ni lo estarían nunca, lo cual los dejaba libres para buscar otros compromisos sin que su tiempo juntos afectara sus vidas. Aun que el se sintiera muy afectado al respecto.

"¿Draco?" pregunto el profesor Horton con un leve tono de reprimenda.

El volteo a tiempo de ver a Scorpius tomar el frasco de esencia de Mandragora en sus pequeñas manos. Con la varita invoco el frasco antes de que el niño lo estrellara en el suelo. Scorpius lo miro con un puchero, y siguió su recorrido através de las estanterías de la sala de las provisiones en el laboratorio.

"¿Si?" pregunto distraído.

"Dije que están muy bien estos resultados. Pero que tenias que alterar los pétalos de enredadera blanca"

"¡Scorpius deja eso!" grito el con dureza. El profesor salto asustado en su lugar.

El niño frunció el ceño con enojo. Y de un manotazo tiro el frasco de las patas de araña.

"¡Voy a contar hasta tres!" dijo levantándose del banco.

"¡Tres!" grito Scorpius haciendo levitar dos frascos mas y dejándolos caer. Su madre había dicho que esa era su nueva gracia, y merlín sabía que lo había estado haciendo durante días ya.

"Lo siento mucho profesor Horton, quizás podemos fijar otra cita, conseguiré una niñera…"

"De verdad lo siento Draco, pero el periodo vacacional empieza mañana, y no pienso fijar mas citas de consulta hasta volver en febrero…"

"¡Profesor!" dijo alterado. "¡Pero estoy apunto de alcanzar el mejor de los resultados!"

"No puedo hacer nada al respecto. Tengo una invitación a la conferencia de Warlocks en Albania, y pienso asistir, por supuesto abriré citas de consulta al mismo tiempo en que se reanudan las clases regulares en febrero y no antes de esa fecha…"

El asintió afligido. Scorpius soltó una carcajada mientras jugaba con el veneno de Acromantula que estaba en la misma estantería en la que ya había causado problemas. El salto de su lugar de inmediato. Ese era un ingrediente tan costoso que se gastaría lo ultimo de sus ahorros en reponerlo, incluso el funeral de Scorpius seria mucho mas barato en comparación.

Corrió hasta el niño y le quito el tubo de las manos. Lo dejo en la repisa mas alta, y volvió al escritorio con una sonrisa apenada y el niño sacudiéndose en sus brazos.

"Es todo un diablito, puedo ver…" dijo el profesor Horton.

"Tiene a Harry tan disgustado…" comento con un suspiro.

"Extraño, siempre me pareció muy gentil su naturaleza. Pensé que seria del tipo que se encariña con los niños de inmediato. ¿Qué no tiene el tres propios?"

El se revolvió incomodo. Horton era un profesor destacado en el campo de las pociones. Una eminencia, pero le encantaban los buenos chismes que la población de Hogwarts proporcionaba.

Todo el mundo sabía que Potter tenía tres, y todo el mundo sabia que no vivían con ellos. Se encogió de hombros y Scorpius le dio una cachetada.

"Es gentil.." murmuro.

"Estoy seguro que no puede haber mejor padrastro.." exclamo Horton con una sonrisa irónica.

"No puedo imaginar a nadie mejor tampoco…" admitió el con sarcasmo. "Es mejor que me vaya, siento mucho desperdiciar su tiempo.."

"Solo recuerda sobre los pétalos, intenta poner tres, y cocinar a fuego lento.."

"Lo tendré en cuenta…"

"Adiós Scorpius…" dijo el profesor tomando la mano del niño.

"Byeee" dijo Scorpius agitando bobamente la mano.

Cuando salieron del castillo, y Scorpius intento correr hacia la nieve. El apretó la manita entre las suyas con fuerza.

"¿No puedes estar tranquilo niño?"

"¿Puedo comer nieve?" contesto el niño con una ceja levantada.

"¡No!, ¿Qué no vez que tiene lodo?"

"¿Papa?" pregunto el niño con tono débil. "¿Puedo volver con la abuela?"

"¿Por qué?, Ella ya no te quiere ahí…"

"No me gusta Potter…"

"¡No lo llames Potter!"

"Bien, no me gusta Harry…"

"Harry no ha hecho nada en tu contra…" contesto con paciencia. Quería decirle a Scorpius que las miradas de desaprobación e irritación eran dirigidas hacia el.

"Pero no me gusta desagradarle" contesto el niño.

Su corazón se congelo de inmediato. Miro a su hijo a los ojos, e intento no sentirse culpable.

"Harry no quiere que viva contigo…" dijo Scorpius con tristeza escrita en todo el rostro. Luego su rostro se enojo y dijo. "¡Si no me quiere, yo no lo quiero a el!"

"Solo trata de no meterte con el, ¿si?"Pregunto con suavidad. "Es importante para mi…" Quizás demasiado.

"Yo no me meto con el.." respondió el niño frunciendo el ceño y explico "Es el quien te dice, Scorpius hizo esto, Scorpius debería hacer esto otro…"

"Por que se preocupa de que no hagas travesuras en la cabaña…"

"A la abuela no le importaba…"

"¿Qué hay de tu abuelo?, ¿Cómo te trataba el?"

"Me contaba cosas…" dijo Scorpius encogiéndose de hombros.

Si, pensó el, Lucius era un excelente narrador. Nunca se atrevió a desafiar sus largos sermones, su adoctrinamiento, ni tampoco sus maravillosos cuentos de hadas hasta unos años después de la guerra. Quizás después de todo, el no quería mandar a Scorpius de vuelta con ellos. Pero la situación con Harry lo estremecía mucho.

Y no era posible que comenzara a valorar que extrañaría más en su vida. Si a Harry o a Scorpius. Lo horrible que seria tomar esa decisión. Pero entonces Scorpius le sonrío con anhelo y felicidad. Volteando hacia el como si el fuera el sol del verano. Como el había visto hacia a Lucius cuando era niño.

+++8+++

Harry descubrió que en realidad, no tenía paciencia con niños pequeños, en especial que no fueran producto de su relación con Ginny.

James era problemático a veces, pero al final todos siempre reían de sus bromas y el chico aceptaba los regaños o los sermones. Scorpius por el otro lado solo era un malcriado.

Trato de no sentir una furia irracional, pero ya era demasiado tarde. Tomo al niño del brazo y desapareció la pelota que había destruido la licuadora.

"¡¿No puedes comportarte ni un día?" pregunto exaltado. "¡Tu padre se negara a educarte propiamente!, ¡Pero necesitas una mano firme de todos modos!"

"¡SUELTAMEEE!" grito Scorpius pataleando.

"No, esto es el final, hoy vas a aprender una lección." Dijo gruñendo.

Quizás si hubiera contado hasta un millón hubiera calmado la furia que sentía. Pero Draco estaba haciendo las cosas tan mal con Scorpius que su regla de no intervención se estaba desvaneciendo.

No supo si sus acciones estaban motivadas por algo mucho mas profundo en su subconsciente. Seguro que Dean Thomas tendría que decir algo al respecto. Pero fue casi inconciente cuando llevo a Scorpius hacia el armario de escobas frente a la puerta de entrada, y lo encerró ahí poniendo ambas manos en la madera para evitar que el chico la abriera con sus patadas.

Sabía que estaba sonriendo de satisfacción, pensando que esta era una lección importante, una que Scorpius tenia que aprender de el, si Draco se negaba a hacerlo.

Por supuesto, eventualmente los gritos iracundos e indignados de Scorpius se convirtieron en un llanto amargo que exclama temor de estar ahí tan oscuro y tan cerca de las arañas. Que realmente sintió un poco de arrepentimiento antes de voltear a ver hacia el pasillo, donde Draco lo miraba con una expresión desconcertada.

"¿Qué haces?" pregunto con lentitud.

"Castigando a Scorpius…" respondió frunciendo el ceño ante el sentimiento de culpa que ahora lo atormentaba.

"¿Encerraste a mi hijo en un armario?" pregunto Draco, su tono cada vez mas duro.

"Es necesario Draco, no podemos dejarlo hacer lo que se le da la gana"

"Dijiste que no ibas a intervenir…" declaro el rubio avanzando los últimos pasos hacia el armario y aventándolo con fuerza de la puerta hasta que libero a Scorpius quien sorbía sus lagrimas desconsoladamente.

"¡Por favor papa, por favor!" dijo el niño. "No quiero que Harry sea mi papa, ¡No quiero!"

Draco lo miro a los ojos, y pudo leer los sentimientos heridos en su rostro. Luego, con paciencia, Draco tomo al niño en sus brazos y dijo.

"Es mejor que me vaya a casa de mis padres, el profesor Horton no volverá hasta Febrero de todos modos…"

"Espera Draco, tenemos que hablar…"

"No hay nada que hablar…." Contesto Draco dándole la espalda.

Y el lo vio irse con un sentimiento de abatimiento terrible.

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Harry estaba profundamente desconcertado consigo mismo. Había sentido furia y satisfacción en ese momento, pero ahora sentía una profunda vergüenza.

Y no podía entender, de donde había salido tanta furia en primer lugar. ¿Qué hubiera hecho si James hubiera sido el travieso?. Probablemente quitarle la pelota y pedirle que lo hiciera afuera. Si hubiera sido Albus, se habría sentado con el a jugar.

¿Cuál era la diferencia con Scorpius?.

Ninguna realmente. Es un niño, y uno pequeño además.

Pero no quería enfrentarse a esa responsabilidad. Habían tenido un par de breves discusiones al respecto. Pero todo había quedado tan vago en ese sentido, que cuando comenzaron a vivir juntos, fue con la pretensión de que era algo práctico el compartir una cabaña para obtener sus grados.

No fue algo profundo y no estaba planeado de forma permanente, y ciertamente no estaba el contemplado el traer a sus hijos en la ecuación. Al pasar el tiempo juntos, descubrió que amaba estar con Draco de esa manera, y quería continuar su relación.

Pero unirse y crear una familia lo aterraba. En lo profundo pensaba que era muy egoísta el involucrar a sus hijos. Quería que tuvieran una familia contenta y feliz. No una clase de unión entre dos hombres. De alguna manera no podía someterlos a eso solo por una decisión suya basada en sus deseos sexuales.

Podía proyectar en su mente, las preguntas de James y Albus, el hostigamiento que eventualmente tendrían que enfrentar en sus vidas adultas por tener un padre homosexual. Sobre todo que olvidaran lo que es tener una madre en sus vidas y lo que es sentirse normales.

Parecía una mejor solución que sus hijos fueran criados en el seno familiar Weasley. Donde sabrían lo que es tener una madre aun que esta fuera su abuela. Y un hombre como el señor Weasley para cuidarlos a todos.

Ahora se sentía traicionado, por que no quería ser el padre de otro niño y negarles a sus propios hijos ese privilegio. Draco ni si quiera demostraba interés en ser un padre tampoco. Simplemente lo enojaba que fuera tan irresponsable con Scorpius y que hubiera tomado la decisión de encargarse de el ahora que tenían un vida tan tranquila.

El al menos, había estado presente en la vida de James, y había aprendido responsabilidad entre otras cosas importantes. Draco simplemente lo hacia mal y le importaba una mierda. Cuando había nacido Scorpius, el rubio lo había botado en casa de sus padres. Continuando su vida como si nada hubiera cambiado. Empezando su investigación, y continuando con sus fiestas, con sus salidas a bares. Con sus hábitos de soltero empedernido, mientras que en ese entonces el sentaba cabeza con Ginny.

Eso demostraba que no era un candidato aceptable para ser un padre. ¿Cómo podía si quiera considerar en serio el unirse con el?. ¿Qué pasaría con sus propios hijos si dejaba que el fuera una presencia en sus vidas?.

Tendría que estar loco para dejarlo criar a sus hijos. Y por lo tanto estaba fuera de consideración el unirse de esa manera.

Vivir juntos, compartir una cama, por supuesto. Pero criar cuatro niños juntos, absolutamente no. Esa era la formula para el desastre. Trato de convencerse sin que surtiera efecto en sus sentimientos.

La soledad de la cabaña, y los juguetes abandonados de Scorpius le torcieron el corazón.

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Lucius dio otro moviendo con su varita e hizo que la pera que levitaba se cortara en pequeños trozos, luego un tenedor se levanto en el aire y comenzó a encajar los pedazos. Scorpius abrió la boca como un cachorro hasta que el tenedor le dio la fruta, mastico alegremente derramando jugo en su barbilla, y luego espero con la boca abierta a que el tenedor lo volviera a alimentar.

"He pensado de nuevo en la posibilidad de invertir en negocios muggles, Standford me asegura grandes ganancias en un negocio muy limpio…" dijo Lucius retomando sus cubiertos.

"Aun así, nada es limpio negociando con muggles, mi padre lo encontraba sumamente desagradable…" dijo su madre frunciendo el ceño.

"Eso mismo le he dicho yo…" dijo Lucius con un gesto de desagrado. "Pero me habla de un intermediario, suena practico en algunos sentidos, pero absolutamente absurdo en otros, no dejaría a nadie con mi inversión, cualquier idiota se sentiría tentado a desviar nuestros fondos…"

Scorpius se desespero del tenedor flotante, y simplemente tomo la fruta en sus pequeños dedos.

"No con las manos Scorpius…" reprimió su padre.

"Déjalo comer como quiera…" interrumpió el frunciendo el ceño.

"Mi casa, mis reglas…" dijo su padre con dureza. Les dio una mirada y espero en silencio hasta que Scorpius dejo el pedazo de fruta de nuevo en el plato con un puchero. "Como sea, Standford ha sido muy amable y nos ha enviado entradas para el estreno de su nueva producción en el Teatro Standford, una ridiculez de los hermanos Weasley. Pensé que había tenido suficiente de shows infantiles cuando cumpliste catorce Draco. Así que no quiero saber nada sobre animales parlantes…"

"¡¿Animales parlantes?" intervino Scorpius saltando en su silla. "¡Quiero ver a los animales parlantes!"

"Seguro que si…" dijo Lucius con desagrado. "E iras a verlos con tu padre…"

"´¡Vamos a ver a los animales parlantes!" dijo el niño en su dirección. El suspiro en su asiento y deseo estar en la cabaña jodiendo con Harry. En lugar de estar en casa con Scorpius y sus padres. Pero luego recordó por que estaba en casa, y se revolvió incomodo en su asiento.

"Standford seguro planeaba desplayar su extravagante forma de hacer negocios, así que escucha la oferta que te hará…"

"No quiero intervenir en tus negociaciones…" dijo el mirando su plato de fruta con desagrado.

"Perdón, pero tenia la impresión de que tienes un grado en administración después de tres años en Gringotts.." dijo su padre con un tono sarcástico y educado.

"Y estoy por convertirme en Warlock en pociones…" gruño.

"Pensé que teníamos un acuerdo Draco, aceptaste estudiar administración y en recompensa te dejaría hacer ese tonto titulo en pociones."

"No dijimos nada sobre administrar tus negocios…"

"Creo que es entendible, soy muy comprensivo contigo, te deje iniciar tus estudios en una materia que trae ningún beneficio para ti o para nosotros. ¿Pero que has hecho el ultimo año?, ¡creando ese enfermo nido de amor, revolcándote con Harry Potter de entre todos los hombres!" grito su padre dejando los cubiertos sobre la mesa con un golpe.

"¡Eso es parte del otro acuerdo!" grito el en respuesta. "¡Un niño dijiste!, ¡Un niño traerá la felicidad a la familia!, ¡Cumple tu propósito y trae un heredero!, ¡ puedes hacer lo que quieras con hombres y mujeres después!, ¡Trae al niño y no me importa lo demás!"

Su corazón comenzó a palpitar alocado dentro de su pecho, jadeo lleno de furia. Su madre y Scorpius lo miraron con los ojos abiertos. Lucius lucia furioso enfrentado con sus propias palabras.

"Vas a encargarte de este negocio, de lo contrario voy a cortar tu crédito, ¿Tienes una idea de lo costoso que es pagar la matricula de tus estudios?. ¿Me pregunto si podrías pagarlos tu solo?" Su padre sonrío irónico. "Por supuesto que no hijo, tu lo sabes bien…"

"Es tu culpa que el dinero de nuestras cuentas se haya reducido a menos de la mitad. Todos esos costos y reparaciones de guerra. Una guerra en la que tu nos involucraste a todos."

"No tiene sentido rebelarse Draco, no por un hombre como Potter. Vienes a aquí a repetir todas las cosas que el te dice, pero apuesto a que no le importara en absoluto cuando le digas que no tienes ni un centavo para terminar tus grados. Ah si, veo que he tocado un punto, a Potter no le gusta hablar de compromisos, ¿cierto?"

"No trates de voltear esto en mi, el problema es Scorpius…"

"¡No culpes esto en el niño!" grito su madre

"Mi vida estaría mejor sin el" dijo el furioso.

"Escúchate a ti mismo hijo, por Merlín, Potter es un viudo con tres hijos, tu eres solamente un pasatiempo para el, Scorpius nunca fue el problema, pero solo la gota que derramo el vaso…"

"Tu padre tiene razón, es hora de que sientes cabeza, con Potter o sin el" dijo su madre. "Termina tu grado, se un buen padre e involúcrate con los negocios de la familia. Aun puedes hacer que esas tres cosas funcionen, puedes hacer tus investigaciones en casa y atender los negocios al mismo tiempo, no dejes ninguna de las dos…"

El se hundió en su asiento. Su pelea con Harry aun demasiada fresca en su memoria, los problemas que latían en el fondo resurgieron con horrible fuerza. Todos sus sueños con el desbaratándose. "Reconozco que obtendré el grado en abril…"

"¿Haras lo que te digo?" pregunto su padre.

"Si, si lo haré…"

"¿Veremos a los animales parlantes?" pregunto Scorpius con una diminuta voz.

El trato de sonreírle. "Si…"

"¿Papa?" pregunto Albus con inocencia. "¿Cómo funciona la red flu?"

"err…" dijo el rascándose la cabeza, a veces era una molestia que Albus fuera asi de inteligente. "No lo se, pregúntale a tu tía Hermione…"

Ron soltó una carcajada. "En serio amigo, llega un punto donde esa respuesta ya no les satisface."

"Tendrá que servir…" contesto dándole una palmada a Albus para que se fuera.

Ron le destapo otra cerveza y se la paso. "tendrás las manos llenas por un buen rato, venga relájate…"

"No estoy tenso…" contesto a la defensiva.

"Seguro que me lo he imaginado…" frunció el ceño.

Harry miro a James correr como un maniaco entre la sala y la cocina. Algo que la madriguera Weasley no era nunca, era ser silenciosa. Las risas de los niños y niñas la inundaban desde temprano en la mañana, hasta muy entrada la noche. En especial con navidad tan cerca. El invierno había sepultado el jardín con nieve, y los niños convertían la sala en un horno corriendo en todas direcciones.

Tenía diez minutos tratando de descubrir el propósito de su juego, pero era simplemente imposible. Rose y Albus eran una gran excepción a la masa de niños Weasley, dos pequeños nerds entre una familia de buscapleitos.

"¿Cuánto planean quedarse?" pregunto el tratando de relajar los hombros.

"Nah, esta vez es permanente. Hermione esta lista para presentar sus resultados en Febrero, y yo he vuelto para ayudar con el espectáculo de George. Me necesita, ¿sabes?…"

Harry contemplo de nuevo el ruido infernal de la madriguera. Cuando Ginny había muerto, los niños no se habían callado nunca. Había sido algo muy diferente del tenso y dramático funeral de Fred, horriblemente silencioso.

Ron carraspeo la garganta. El se enfoco en su amigo, y trato de no ver el imaginario ataúd de Ginny en la misma habitación. Cualquier reunión en la madriguera se lo recordaba. No era extraño por que raramente veía a todos los Weasley reunidos. Solo funerales y festividades.

"Así que…, Tu y Malfoy siguen viviendo juntos…"

"¿Quién te dijo?" pregunto volteando a mirar a su amigo de nuevo.

"Mi papa me ha contado…" Ron dio un trago largo de su cerveza y luego dijo bajando la voz. "Escucha, no se que planeas en el futuro con Malfoy, pero creo que deberías atender a los niños. ¿Sabes como le dice Lily a Percy y su esposa?, ¡les dice mama y papa!."

"Percy esta aquí todo el tiempo…" contesto el buscando a Lily quien en ese momento estaba en los brazos de Penelope Weasley, hace poco iba por el apellido Clearwater, se habían mudado de regreso a la madriguera por que Penelope estaba embarazada de su primer hijo.

Ginny y el habían hecho lo mismo cuando iba a nacer James por que no sabían que hacer la mayoría del tiempo. La señora Weasley les había ayudado en todo, desde como poner pañales hasta enseñarle a hablar a Jamie.

Percy y Penelope eran un par mucho mas nervioso que GInny y el. Ellos siempre se habían arrojado de cabeza a las situaciones, pero Percy era del tipo histérico que planea absolutamente todo, incluso el embarazo y desarrollo de su propio hijo.

Estaban muy emocionados, y habían tomado a Lily como una clase de proyecto de ciencias. Una clase de juguete que desecharían en el momento en el que su bebe naciera. Seria una mentira si el dijera que eso no lo molestaba igual que a Ron. Pero Lily lucia tan contenta en sus brazos que le costaba trabajo si quiera acercarse.

"¿Qué piensa que hace ese idiota?" pregunto Ron probablemente pensando lo mismo. "Es como uñas en una pizarra. El simple hecho de pensar en la hija de Ginny tratada como una mascota."

"No es un mascota para ellos, no exactamente…" respondió el.

"Déjate de mierdas Harry, se que es doloroso, pero joder, tienes que hacerte cargo de esos niños en algún punto. Deja de correr como un cobarde, y por dios, deja de engañarte con Malfoy. Se que necesitabas el apoyo sentimental, con los horrible nueves meses que Ginny sufrió puedo entenderlo, pero no es un sustituto apropiado para mi hermana. Es un tipejo que se cruzo en tu camino, tu mismo lo dijiste…"

"Por favor Ron, no quiero hablar sobre eso…"

"Tendrás que escuchar entonces…" gruño Ron. "Quiero que seas el padre de mis sobrinos. Mama y papa son demasiado amables para decírtelo, te dejaron hacer un montón de estupideces por que estabas sufriendo, pero odio, de verdad odio pensar en como te has ocultado del mundo. Como dejaste tu carrera de Auror e iniciaste ese estupido grado en Estudios Muggles, sabes que no lo necesitas. Malfoy te dio la idea para tenerte cerca. Es un idiota…"

"Ron…" se quejo débilmente. Sintió un dolor horrible en el pecho. No sabia si era sobre Ginny y como lo había abandonado. Si era sobre sus hijos, quienes el mismo había abandonado. O si era por el pensamiento terrible de abandonar a Draco Malfoy.

"La realidad Harry, es que tienes que hacer esto solo. Tienes que hacerlo, nadie te puede ayudar. No puedes seguir dependiendo de mis padres. Ni del estupido de Draco Malfoy. Ni si quiera Hermione y yo te podemos ayudar. Ginny murió para que tuvieras a Lily. Debe estar revolcándose en la tumba sabiendo que su pequeña esta siendo cuidada por manos extras en lugar del esposo al que amaba y en el cual confiaba a sus hijos…"

Cuando Ron termino de hablar, había gruesas lágrimas escurriendo de sus ojos. El sintió las propias resbalar de su rostro.

"No puedo dejar inconclusos mis estudios…"

"No lo hagas, se que puedes continuar en casa, puede ir a revisiones periódicas, igual como lo hizo Hermione."

"Esta bien, pero tendré que terminar el periodo.." se apresuro a decir. Odiaba hacer sufrir a sus amigos, en especial a Ron. Con el mismo tono azul de los ojos de Ginny.

"Por favor Harry…." Dijo el con una suplica, luego se sorbió la nariz, se limpio con la manga de la camisa, y trato de sonreír. "Mañana es el estreno de George. Los niños están muy emocionados…"

El asintió. "Empezare mañana. Estaré con ellos.."

"Perfecto, gracias Harry…" dijo Ron.

Pero el se sentía horrible.

Continuaraaa….

Notas:

Chaleeee, ¡Ya me canse!. Haha.. Hay días en los que leo el fic y digo –ohh es bueno. Pero luego otros en los que digo. –que fic tan malo. ¡Pues ya me canse de preguntarme si lo es!.

He decidido que simplemente ES. No todos mis fics pueden ser como Flores en Marzo, y Blackbird. Por lo tanto, he decidido que no hay motivos para tenerlos esperando. El fic se termina esta semana. ¡Un capitulo diario, diario, diario, diario!.

¿Qué opinan de eso?. ¿Podré publicar diario?. ¿Sucumbiré a la flojera?. ¡Dejen Reviews!. ¡Pongan el fic en alerta!. ¡No se pierdan de este emocionante proyecto!.