Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de Masashi Kishimoto (el cual ya va haciendo que mi molestia disminuya). Únicamente la trama me pertenece.

Trazando caminos

Capítulo 3: Invitaciones al mundo Shinobi. (Parte 1)

.

.

-¿Crees en el destino?- preguntó mirando las hojas caer al viento, observando el área de entrenamiento. Los troncos de madera rotos al fondo y kuinais esparcidos. Esperó la respuesta de su acompañante en silencio, sintiendo el viendo revolverle los cabellos.

-Es irracional creer en el destino, Tenten- respondió el joven. Sus ojos albinos mirando sin expresión el terreno. La castaña hizo un mohín, en desacuerdo. Tomó una hoja suelta que yacía en el suelo entre sus dedos.

-La guerra estallará dentro de unos días, los escuadrones están en proceso para sus futuras posiciones. Es inevitable- movió la hoja, detallado la textura áspera. Ligeros agujeros opacando el suave color verde. Desvió su atención hasta topar con el rostro rígido de su acompañante, su cabello castaño moverse en consecuencia a la brisa. La mirada fría y seca.

-Esta guerra es para proteger a los Jinchurikis… nosotros protegemos al Kyuubi… es nuestro deber como ninjas de la hoja- respondió, sintiendo tonta la pregunta de su acompañante. La castaña lo miró con enojo fingido. Nunca cambiaría.

- Naruto es alguien importante, Neji.- reprochó- Y por eso lo resguardamos, no solo por ser un contenedor… El futuro del mundo Shinobi depende de esta guerra. La última- soltó con rencor. Enfermaban los planes de Madara en su declaración de guerra. Ambos sabían lo que significaba batallar contra uno de los ninjas más poderosos. Pero tenían que ganarla.

-Muchos morirán- habló el Hyuga toscamente- Eso es la guerra. No existen los errores y las equivocaciones. No hay destino… hasta los fuertes caen.- La joven abrió los ojos sorprendida, las palabras del castaño sonaban vacías. Frías. Sin ningún tipo de interés o sentimiento.

-¿qué pasa si uno de nosotros muere, Neji? Si Gai- sensei, Lee o nosotros no logra salir de esa batalla- cerró los ojos. No quería pensar en adelantar los hechos antes del estallido, pero había algo ahí. La incertidumbre se hacía poderosa, afectando la mente. Recostó la cabeza sobre el hombro masculino, sintiendo la tensión en los hombros. Ninguno se acostumbraba a la invasión de su espacio, a pesar de las cosas que solían hacer en privado. Era la última noche, antes de dividirse debido a sus escuadrones

-Si eso sucede no habrá lágrimas y se superará…

-No habrá lágrimas- habló. Apretando la pequeña hoja, haciéndola pedazos- Me parece ideal… por hoy. Nos dedicaremos a este último día… sin restricciones Neji.

.

.

-¿Tenten?- escuchó una voz al fondo llamarla con insistencia. El recuerdo de la última plática con el castaño aún martilleaba sus sentidos. Su muerte había causado impacto en Konoha al igual que la muerte de Shikaku Nara. Shinobis experimentados y fuertes caídos, dejando huella en Konoha. La voz mencionándola habló nuevamente, más cerca.- ¿Estás bien?- cuestionó la persona. Reconocía el tono autoritario, distintivo. El tronar de sus dedos cuando se encontraba sacada de quicio.

-Lo estoy Sakura- giró el cuerpo. Una vena se marcaba en la piel de la frente, claro síntoma de irritación. Los puños cerrados. Palmeó la banca de concreto, incitándola a tomar asiento. La Haruno suspiró irritada. Rió. Pocas veces se veía a esa chica aguantarse el enojo. Al menos sus amigas le hacían olvidar el mal sabor que recorría sus venas.

-¿qué sucede? Según recuerdo te habías ido a la terapia con Sasuke después de molestar a Ino sobre su pareja y estar intrigada sobre la pareja del Kazekage- Inquirió, alzando la ceja. La de los ojos verdes gruñó sonoramente, apretando más los puños sobre los guantes. Tenía que contarle a alguien antes de que fuera a reclamar a los cuatro vientos.

-Es Sasuke- confesó- A pesar de haber aceptado la rehabilitación aún está reacio a seguirla, y lo comprendo, por su problema con la espalda. Pero me enfurece que no acepte asistir a la unión de Naruto- Le enfurecía que el Uchiha no tomara en cuenta la importancia de su presencia, al menos para el rubio. El Uzumaki no había dado comentario alguno pero sabía que lo deseaba, como la presencia de las amistades que había formado durante la guerra.- Es un idiota- escuchó la leve risa de la castaña. Frunció el entrecejo al no ver al menor por ningún lado.

-Hideki está con Ino- contestó Tenten al ver su semblante intrigado, solo asintió antes de fijar la vista en las personas que venían en su dirección. Kiba Inuzuka caminaba junto a una joven de cabellos negros y mirada desafiante. Muy diferente en comparación a su hermana mayor. Hanabi mantenía un semblante serio mientras Kiba hablaba sin miramientos. Era una singular pareja, debía admitir y por la cara de Tenten, ambas compartían el mismo pensamiento.

-Es raro verlos interactuar más desde que Hanabi convive más con su hermana- opinó la castaña, sin apartar los ojos del Inuzuka, que ignoraba a su fiel acompañante Akamaru. Al menos la relación entre las hermanas había cambiado, en eso tenía que darle créditos al miembro del clan Inuzuka. Hanabi se mostraba menos tensa con la mayor, lo cual, era muy favorecedor para Hiashi.

-Al menos Kiba dejó de coquetearle a cuanta Kunoichi pasara frente a sus ojos- Ambas rieron. Al fin había alguien de mano dura para su amigo incorregible. Al menos, en ese aspecto.

-¿Crees que debamos ir a ayudar a Ino con las invitaciones? Enviarlas no debe de ser nada fácil, sobre todo si es el héroe- Tenten sonrió con malicia- Así podemos ver su capacidad de resistencia- la pelirrosa imitó la sonrisa. No estaba nada mal la idea de su amiga castaña.

La misión de entregas al mundo Shinobi había comenzado

-Nos gritará hasta rompernos los oídos si no lo hacemos y tenemos que estar para la Practica con Anko y Kakashi- sensei… pero primero… le haremos una visita a Sasuke-kun.

Llegaron a la residencia Uchiha. El antiguo barrio se encontraba en estado de reparación a pesar de solo habitar un solo integrante del clan ya que Sasuke había hablado con la Hokage sobre su castigo criminal y Tsunade le había dado castigo para beneficio de la aldea, dos años de favores a los aldeanos que alguna vez se encontraron temerosos bastaron para que la rubia anulara el castigo mientras decretó la reconstrucción del hogar. Generando sorpresa por su parte mientras el Uchiha solo gruñó en respuesta. Alzó la vista, contemplando las casas antiguas regresar de los escombros. Tenten a su lado caminaba sin decir palabra alguna, solo mirando la residencia, Tocó con suavidad la puesta y esperaron hasta que el azabache abrió con molestia, su semblante inexpresivo en combinación a los grandes ojos negros, dignos del Sharingan que intimidaría a cualquiera menos a ella. Conocía perfectamente al moreno.

-¿A qué has venido Sakura?- le interrogó provocando un sonoro suspiro de su parte, ya se encontraban hasta ahí, debía decirlo. Se armó de valor nuevamente, encarándolo. Y fue ahí donde notó cómo el tiempo había pasado. Era más interesante desde su punto de vista

Se sintió molesta consigo misma. Porque aún no lo olvidaba del todo

-Quiero que vayamos juntos a la boda de Naruto

.

.

.

Naruto miró nuevamente la lista que Hiashi le había dado durante la noche después de la práctica. Una gota de sudor bajaba por su cabeza al ver más detalles de lo planeado e Ino le reclamaría por los cambios establecidos sin ser culpa suya. Agradecía que el líder de los Hyuga hubiera cambiado un poco, siendo menos humillantes con otros clanes. Y su participación en su unión era significado de aprobación, a pesar de tener sus dudas. Estar en el lugar donde se llevaría a cabo las invitaciones le causaba emoción, ya que había pasado tiempo sin ver algunas de sus amistades. Su prometida estaría ausente pues tenía asuntos pendientes relacionados con su clan. Sus compañeros se encontraban en aquel lugar que Tsunade había insistido en ocupar ya que la torre del Hokage estaría a manos de los AMBU. Choji había sido la primera persona en llegar acompañado Ayame, sentados al fondo. Lee, a la izquierda del Akimichi con una chica que desconocía. Iruka al frente, Y sonrió. Estaba feliz, a pesar de tener la misión de resurrección a sus espaldas dentro de un día. Ya Gaara se encargaría de los detalles faltantes con ayuda de sus maestros.

Ero-Sennin… apuesto a que tú también estarías feliz' ttebayo.

Sintió la nostalgia recorrerle en cuerpo nuevamente. Pero sabía que Jiraiya era una parte importante en su vida, gracias a él había comprendido sobre el verdadero hogar. Se encargaría de todo ahora, como le había prometido, su sueño de ser el Hokage de la aldea se encontraba más cerca, solo se esforzaría más ahora que tomaba un nuevo rumbo como el matrimonio a pesar de que Jiraiya no era partícipe de los enlaces como aquellos.

Él lo hubiera aceptado. De eso estaba seguro. Un sonoro ruido llamó su atención posándola al costado de la entrada. La encargada al fin había llegado. Y ella siempre se quejaba de sus retardos, pensó con burla

-¡Lamento la tardanza!- Ino entró rapidez, en brazos el pequeño hijo del primo de su prometida. Hideki era exactamente a su progenitor, la misma serenidad reflejada en sus orbes blancos. Se acercó hasta la rubia notando a Sai unos metros adelante, hablando con Maki, de Suna. Torció la boca sin poder evitarlo. Verlo interactuar con una chica era divertido. Ino tomó posición en los asientos. Le tendió la lista, esperando su reacción.

-¿qué?- el sonoro grito llamó la atención de los integrantes, mientras Genma entraba tomando su lugar, y Kiba llegaba con la Hermana de Hinata. Shikamaru, Choji se sentaban junto a la Yamanaka. El castaño al escuchar al Uzumaki gritar llevó sus manos a los oídos.

-¿por qué siempre te encuentro hablando alto?- Hanabi miró con reproche al castaño mientras Ino enfurecía, la vena en su frente se marcaba cada vez más. Kiba tragó grueso, rascando su nuca con nerviosismo ante la miraba burlona del rubio Uzumaki. Ino era de temer cuando se enojaba. Tomó a la joven chica del brazo huyendo del aura maligna de su amiga - Vamos a sentarnos Hanabi- los ojos azules de Naruto brillaban ante la escena, al ver a todos sus compañeros reunidos. Sentía la emoción, como persona hiperactiva en lo relacionado al su compromiso pero debían ir a órdenes de la Yamanaka. Suspiró, tomando asiento. No divisaba a su sensei por ningún lado, no era de esperarse, Kakashi siempre llegaba tarde a las reuniones y al parecer no sería la excepción.

Ino sonrió, acariciando los cabellos del hijo de su compañera, sintiendo la tensión en su pequeño cuerpo, señal que le incomodaba sus acciones. La castaña estaba en lo cierto cuando había dicho su total parentesco al Hyuga, le tendió al menor a la prima de Neji al no estar Hinata, sacó del bolso las primeras invitaciones que se enviarían a las distintas partes, las depositó sobre la mesa extendiendo los sobres. Los orbes de Choji se abrieron ligeramente al ver la cantidad considerable.

¿Cómo había logrado Ino hacer demasiadas?

-Estas son las de la Arena- Separó la cantidad- Choji. Tú irás con Ayame hasta la torre y enviarás la primera ronda. Los esperaremos dentro de unas horas.- El ninja asintió tomando el bolso, saliendo del lugar. La rubia volvió su atención a la mesa, tomando el siguiente arsenal de invitaciones- Estas son de la aldea de la Niebla y de estas estás encargado tú, Kiba… por cierto ¿sabes con quien irás, Inuzuka?- habló con malicia, observando como Kiba tensaba la mandíbula, sus puños se apretaban ante la incomodidad sin contar a su acompañante, quien miraba sin interés a las personas a su alrededor.

Ciertamente, no entendía que le atraía al chico. Revisó el lugar con detenimiento percatándose de la usencia del Hatake y Anko Mitarashi, faltaban pocas horas para el ensayo ¿y se no se presentaban a tiempo? Bufó interiormente. Al menos teniendo la mitad de los envíos con sus amigos la carga había disminuido. Ya obligaría al Nara en la repartición de las siguientes. Vió los ojos entusiasmados de Naruto y no pudo evitar pensar que lo merecía, el ser feliz con una persona como lo era la Hyuga. Como sus compañeros lo apoyarían, ya lo había hecho bastante bien durante la cuarta guerra.

Caminó varios pasos hacia al frente, rodeando la mesa de madera, notando la cálida brisa más una ligera duda. Algo simplemente no encajaba pero decidió ignorarlo.

Aunque no podía dejarlo pasar

-¡Hinata!- exclamó el rubio con felicidad al verla caminar en su dirección, acortó la distancia con rapidez, rodeando a la joven en un abrazo. La chica sonrió, feliz. El tener la tranquilidad que tanto había deseado le hacía ampliar la sonrisa con sinceridad, aunque en el fondo se encontraba nerviosa. Tenten no había llegado y prefería que tardara lo suficiente. Sakura no había fallado en su plan de distraerla, solo tenían que ponerse de acuerdo sobre la misión de resurrección hacia su primo después de cuatro años. Alejó los pensamientos concentrándose en sus compañeros que se encontraban en el lugar. Distinguió a todos, los grupos se encontraban reunidos, algunos con las invitaciones restantes. Ino intentando convencer al Nara de ser su acompañante en la entrega de estas. Shino llegando con Hana, a quienes no recordaba haber visto en su paseo por la aldea ya que las reglas de su clan lo exigían, Kakashi llegó después atrás de la castaña acompañado de una Anko molesta. A veces, se preguntaba cuál era el verdadero por el cual Kakashi Hatake había invitado a Anko. Convivir con su prometido le metías ideas locas en la cabeza y a justar por la recién tensión en su prometido parecía ser que algo sabía, pero ya después lo preguntaría.

-Kakashi-san, Se ha retasado- Sai miraba indiferente, la recién pregunta le hizo al Jounin sonreír bajo la máscara, la Mitarashi bufó tomando asiento mientras lo jalaba con brusquedad y él solo de dejaba tirar, sin darle mucha importancia. Al no obtener respuesta Sai volvió su dirección hacia Maki, la joven que recién había llegado de su aldea mientras el Kazekage regresaba a Konoha. Shikamaru al ver el ambiente silencioso decidió hablar.

-He traído el mapa sobre la localización del monte Houken- lo tendió sobre la mesa de madera, aclamando la atención de Sai, Naruto, Kiba y las Kunoichis, señaló con dedo un punto sobre el papel- Aquí es donde se encuentra, en un extremo del país del viento, una posición muy lejana desde Konoha- el resto contemplaba la evidente lejanía. Lee se acercó hasta el Nara

-¿Cuánto tiempo nos llevará?- El azabache analizó el mapa minuciosamente, buscando la estrategia perfecta para el éxito. Y suspiró, frotándose las sientes en señal de fastidio. Eso era señal de que algo no andaba bien.

-Tardaremos una semana, si vamos con rapidez y tomamos estas desviaciones-Naruto asintió, aferrando el agarre sobre la chica, al parecer sus planes tomarían un rumbo de mayor importancia. No solo por ellos. Había un niño en ese lugar que merecía conocer a su padre, no quería que la historia de Neji con Hizashi se repitiera mientras tuvieran la esperanza en ese lugar, él nunca rompía sus promesas

-Creo le avisaremos a Gaara que su presencia es requerida antes de lo previsto ´ttebayo- El Nara afirmó, volviendo a retomar la conversación.

-Ya que Tenten no estará con nuestro armamento tendremos que contar con las creaciones de Sai, Kiba. Estaremos divididos por parejas así que tú al igual que Hinata serán los terceros en la posición. Ino estará conmigo del lado segundo mientras Genma, Shino, Hana toman una posición cuatro. Finalmente los primeros y el blanco de distracción serán Kiba y Lee. Es demasiado problemático por lo cual partiremos mañana al amanecer ¿Queda claro? -los aludidos respondieron sonoramente, mientras el Nara sonreía satisfecho por su plan, enrolló nuevamente el mapa guardándolo entre sus bolsillos. La reunión se retomó nuevamente. Todos tomaron sus asientos con sus respectivas parejas, empezando el primer ensayo teniendo a Iruka acompañado de Suzume, generando las risas de sus estudiantes y un sonrojo en él. Ella sonreía, ya que nunca se había percatado en su nerviosismo en cuanto a su presencia y debía admitir que era interesante ser su pareja

-Es increíble que los senseis de ambos géneros sean pareja- Burló un ninja al fondo. Tal vez era cierto pero por algún motivo no se veía nada extraño. El siguiente turno fue de Anko Mitarashi con Kakashi Hatake. Ambos se miraban con indiferencia mientras martilleaban a sus alumnos con su aura. Ningún

Ninja bromeó sobre su interacción a pesar de que Kiba se moría por hablar al respecto. Valoraba su vida, Anko también era de temer cuando se enojaba

-Que pase la pareja siguiente- Ino miró con diversión al Inuzuka ponerse de pie tomando la mano de Hanabi. Llegaron al frente escuchando los silbidos molestos de sus amigos y al parecer la joven lograba ignorarlos con facilidad mientras el castaño intentaba no lanzar improperios frente a una multitud, pero era su turno de venganza contra ellos.

-Shino… No dejes que Hana sea dura contigo, suele ser muy violenta cuando se molesta- la Inuzuka clavó la mirada en su hermano, levantándose de su asiento a propinarle un fuerte golpe en la cabeza. Los ninjas disfrutaban la reunión de las invitaciones y la práctica con los padrinos. El peliblanco sacó a bailar a su pareja según las indicaciones. Siguiendo el suave paso marcado se dejaba llevar mientras todos lo miraban curiosos, especialmente los que conocían a fondo a hombre. No podían negar que eran una pareja diferente, a la vez que indicada. Los hermanos del clan Inuzuka se negaban a bailar mientras Ino enfurecía y tomaba a su compañero de equipo al centro. El Nara suspiró tocándose nuevamente las sienes. Después llegaron los faltantes. Tsunade hacía su aparición con Shizune, seguida de los AMBU que la escoltaban. La rubia reía admirando a todos los ninjas que se habían animado, los de las mesas y a Naruto disfrutar, mientras hablaba ruidosamente, sin soltar el agarre de su prometida. Aún había problemas por resolver, como el asunto de Sasuke Uchiha, los antiguos compañeros de su equipo volverían a Konoha.

No sabía que esperar de eso. Tampoco podía ignorar la preocupación de adelantar la partida hasta el otro día. Y aún había una cosa más, al abrir su sobre le había tocado ir la compañía masculina pero aquello era extremista.

¡Cómo podía ir acompañada por el Raikage de la niebla!

-Esto se está volviendo loco y torcido,- sus orbes mieles se dirigieron a la estatua de los Hokages de aldea sonriendo ante esa nueva locura con ellos.- ¿pero nada puede salir, peor Cierto?

.

.

.

¡Hola gente linda! Aquí con la primera parte de este tema. Y sí. Aparecerán algunas aldeas en el siguiente capítulo

¿Tsunade siendo pareja del Raikage? Eso sí es loco xD ya verán más de sus interacciones. Prometido.

Siguen las propuestas sobre la pareja de Gaara, ya que en el próximo capítulo aparecerá invitando a la persona… ¿qué sucederá cuando los hermanos de la arena lleguen a Konoha?

Bueno, tendrán que seguir leyendo xD.

¿Qué opinan de este capítulo?

Dejen un review con su opinión

Un saludo

Fatty Rose Malfoy

,