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"Yo puedo hacerlo solo…" dijo con una sonrisa tensa.
Percy asintió, continuo su caótico recorrido por la sala, revisando que todos los niños tuvieran abrigos puestos. Charly y Bill compartieron una carcajada sobre un comentario de Ron. Percy no lo escucho, pero el si lo hizo y trato de suprimir la sonrisa.
Percy en realidad si era peor que una mama gallina. El puso forzosamente el sombrero tejido sobre el cabello desordenado de James, quien se quejo de inmediato.
"No quiero usar sombrero…"
"Pero hace frío…" contesto Albus con desconcierto, como si no pudiera entender como alguien se arriesgaría a sufrir el frío del invierno sin gorro tejido.
"Tienes que usarlo, no puedes andar así…" respondió el con un tono de reprimenda.
"Pero no quiero…" contesto James aventando el gorro con la mano.
El uso la varita para traerlo de vuelta. Lo hechizo sobre la cabeza de James. Y cuando su hijo intento arrojarlo una segunda vez, el sombrero se quedo pegado en su cabeza. Albus soltó una risa divertida.
"Toma Harry…" interrumpió Molly con Lily en los brazos.
"Gracias.." dijo el tomando a la niña, ella se revolcó incomoda en sus brazos. Pero la ajusto en el cangurero. Sus peñas piernas pataleando en contra de su estomago.
Contemplo en silencio el sentimiento del peso extra sobre su cuerpo. Nunca había entendido cuando Ginny se le describía. Y obviamente no era nada parecido a esto. Pero le gustaba pensar que podía sentir esa conexión con el cangurero puesto.
Sonrío ante la calidez que sintió. Acaricio el cabello de los niños quienes lo voltearon a ver confundidos.
"¿Están emocionados?"
"¿Cómo ha hecho el tío George, para que los animales hablaran?" pregunto Albus frunciendo el ceño.
"errr, no lo se, tendrás que preguntarle a tu tío George.."
"No solo hablan, también cantan…" dijo Ron con una gran sonrisa. "George se ha superado con esto. ¿Sabes cuanto dinero esta ganando?"
"Una sucia cantidad supongo…"
"Una asquerosa cantidad, y lo mejor de todo Harry, es que planea darte el diez por ciento…"
"Oh ya le he dicho que no tiene que darme porcentajes de todos sus negocios."
"Dijo la ultima vez que había sido idea de Fred, y que piensa respetar sus deseos.."
Quería gritar que Fred estaba muerto. Pero eso de respetar los deseos de los muertos era un tema sensible en ese momento, así que solo asintió. Tomo la mano de sus hijos y salio de la madriguera hacia el camino.
George había rentado un autobús noctámbulo para transportar a la familia Weasley. Hermione coordinaba los asientos en ese momento. Ella le sonrío, no habían tenido mucho tiempo para hablar desde su llegada. Con tantos niños y adultos era difícil simplemente encontrar tiempo para hablar con todos.
Durante el camino, se exilio de la familia sentado en una esquina, a veces sentía que ser viudo en una familia llena de parejas lo volvía un extraño a las actividades familiares. Podía sentir la lastima general que sentía el grupo hacia el y los niños, pero no tenia idea de cómo contrarrestarlo.
Sus cuñadas se sentían inclinadas a tratar de ayudarlo. Y los chicos lo miraban como si estuviera inválido. En la naturaleza, cuando los machos perdían a la hembra, generalmente las crías nunca sobrevivían.
Pensó en eso durante un largo rato, viendo las imágenes afuera del autobús desvanecerse con su usual velocidad. El ruido del canturreo de los niños en el fondo, pero aun así sintiéndose solo.
Cuando llegaron a Callejon Diagon, cada año mas concurrido y mas grande. Fueron al teatro Standford con su usual bullicio. Tomaron una sección completa al frente del escenario e hicieron un alboroto al comprar caramelos.
Recorrió con la mirada los asientos y pudo reconocer a varios compañeros del colegio. Dean Thomas estaba ahí con su esposa e hijos. Y Neville junto con Luna y la pequeña River. Le dio un saludo efusivo a Seamus y a su chico. Y luego miro hacia la izquierda y su corazón se detuvo.
Draco estaba junto con Scorpius en aquella sección. Medito en silencio su apariencia. Su delgada complexión, y sus elegantes ropas, su cabello peinado exactamente de la manera que mas le gustaba.
Era lógico, el show de George había creado tanta expectativa, que la mitad del mundo mágico estaba congregada en el teatro. Draco se había vestido y arreglado para la ocasión, y como aquella vez que se encontró con el por primera vez en años, su entrepierna salto con una erección.
Quería saltar el mar de asientos y personas, solamente para encontrarse con el, devorarlo a besos, llevarlo al baño y joderlo en los muy pequeños retretes. Lo habían hecho así una vez en un pub de New Castle.
Draco simplemente le gustaba mucho.
Su corazón se oprimió con fuerza y no pudo contemplar un día sin ese hombre.
"¿Papa?" pregunto James. "¡Quiero ir al baño!"
"Ahora no Jamie…" contesto enfocando de nuevo a Draco en la multitud.
Scorpius iba arreglado con su ensamble de educados pantalones cortos y abrigo marrón. El niño saltaba impaciente en su asiento, y su padre tenia una expresión de mortal aburrimiento.
Trato de no sonreír ante la escena. Draco era todo un caso. Pero entonces, el asiento vacío junto a Draco fue ocupado por un elegante hombre en traje muggle. Su cabello era rubio paja, le dio una bolsa grande de palomitas a Scorpius y le revolvió el cabello con afecto.
Draco lo miro con atención varios minutos, y se envolvieron en una conversación que termino en una brillante sonrisa de parte de Draco.
Apretó los puños con fuerza. Draco era un magneto natural para hombres y mujeres. Pero su carácter era huraño y grosero, eso repelía a los admiradores con naturalidad. Pero era un encanto cuando coqueteaba.
Oh eso lo sabia muy bien el. Habían sido sus coqueteos los que habían metido a Draco en su cama.
A el, y a todos los demás hombres con los que Draco durmió antes. ¿Qué había dicho?. ¿Sobre que nunca había tenido una relación estable por que simplemente le gustaba tener sexo con muchos hombres?.
Sintió celos quemándole el pecho. Quería gritar, y golpear al hombre hasta hacerlo mierda.
Pero Jamie interrumpió sus pensamientos, gritando que necesitaba hacer pipi. Molly lo miro con reprimenda, el se levanto de su asiento con furia.
"Ya, ya, vamos entonces James…"
++2+++
"Debo admitir señor Standford que su teatro es muy impresionante." Dijo Draco con una sonrisa educada.
El teatro Stanford había existido durante siglos en el corazón del callejón Diagon. Pero la decadencia de los espectáculos lo habían hecho quebrar ante la victoriosa popularidad de los partidos de Quidditch cuando el había sido un niño.
William Stanford, tercer nieto del hombre que lo dejo caer, lo había puesto en remodelación durante meses. El espectáculo de los hermanos Weasley era el primer estreno que Stanford coordinaba y era sinceramente impresionante.
Las luces de las velas le daban un encantador tono naranja a la sala cubierta de oro y roble oscuro. Y los vídriales Art Nouveau se animaban en escenas alegres de la mitología griega. Las butacas eran suaves con forros color vino que denotaban una gran elegancia.
"Gracias señor Malfoy, no lo habría hecho sin la generosa inversión del señor Weasley."
Draco soltó una carcajada, por que aun le parecía demasiado surrealista escuchar la palabra –inversión- combinada con Weasley.
Scorpius soltó una pequeña carcajada imitación de la suya, y el sonrío en dirección de su hijo el cual se reía con naturalidad a pesar de que nunca sabia cual era el chiste. Luego frunció el ceño por que el niño aventó palomitas sobre la cabeza de una señora horrible con un sombrero con plumas.
"Admito que encuentro irónica mi propia expresión." Dijo Standford. "Pero George Weasley ha demostrado una brillantes única para los negocios, si lo vemos en comparación de sus familiares…"
Stanford señalo hacia la sección media donde una marabunta de Weasleys hacia alboroto sin un poco de modales como si este fuera una función callejera. Pero en ese momento, Harry se levanto de entre la multitud. Su corazón se apretó con dolor y anhelo. Pero lo suprimió mirando hacia Standford de nuevo.
"Seré directo señor Stanford, no encuentro divertidos esta clase de entretenimientos infantiles, vengo en representación de mi padre para escuchar la oferta que le tiene…"
"Por supuesto…" dijo Stanford con una gran sorpresa. "Perdone, simplemente asumí que el señor Malfoy disfrutaría de la función con su nieto. Pensé que era un hombre de familia dado que ha llevado con el a Scorpius al club de los Alquimistas muy a menudo…"
Recordó súbitamente los aburridos días en los que su padre lo llevaba al club cuando era niño. No eran más que un montón de viejos hablando de sus negocios y planeando estupideces. Tom Riddle había introducido el elemento racista en el club para atraer a los viejos en sus planes de grandeza. Su padre había caído ahí en esas salas como una abeja en la miel ante los discursos del hombre y había terminado como un sucio acabado Mortifago.
"¿Jugamos ajedrez verdad Scorpius?" pregunto Stanford con una sonrisa.
Scorpius volteo a verlos con entusiasmo, salto en su asiento y grito. "¡Yo le gane a Will!"
Se sintió avergonzado. Probablemente Standford sabia que el era un padre ausente para Scorpius, por que de otra manera habría sabido que Scorpius y Standford eran buenos amigos. ¿Cuál era el plan de su padre al mandarlo, si Standford y el tenían tan buenas relaciones?.
"La oferta señor Standford…" comenzó a decir suprimiendo el sonrojo.
"Llámame Will…" interrumpió Standford con una sonrisa elegante. "Scorpius lo hace…"
Sintió coraje como si el hombre se burlara de el.
"Will, mi padre no fue muy claro sobre la oferta que le has hecho…" escupió el las palabras con dureza.
"Por supuesto, como sabe señor Malfoy, mi negocio es el entretenimiento. Y ha llamado mi atención que los muggles valoran mucho el entretenimiento por que sus vidas son vacías y aburridas, necesitan constantes distracciones, mientras mas extraordinarias mejor…"
"¿No rompería eso el estatuto de secrecia?"
"No si los muggles piensan que es falso, y siempre encuentran las mas curiosas explicaciones para lo que ven. Piensan que es un truco. Y hay un mercado de adinerados muggles que pagan a organizadores de fiestas para crear ambientes mágicos, únicos…"
El medito en silencio, haciendo cuentas matemáticas que le venían con naturalidad después de haber hecho estudios como aprendiz en Gringotts,- si le cobraban cierta cantidad a un muggle, ese dinero se trasformaría en tres veces mas su valor en galeones. La recensión muggle se había prologado por tanto tiempo y había tenido tan pocas variantes, que era una oportunidad y un riesgo calculado que prometía muchas mas ganancias. Si las cosas se restablecían en los meses o años siguientes y el negocio traía perdidas. Simplemente podían retirarse del negocio con las manos llenas de galeones ganados con la tasa de transferencia actual.
"Mi padre es renuente a tratar con muggles. Piensa de ellos peor que animales…" termino aclarando.
"¿Quién no lo hace?" pregunto Will con una sonrisa. "Mi abuelo estuvo en la primera guerra. Murió sirviendo a V-V….Voldemort…" tartamudeo el hombre frunciendo el ceño.
Pero era difícil juzgarlo por eso. El tampoco podía decir el nombre.
"¿Qué hay del intermediario?"
"Del lado de la familia Standford el representante seria yo. Encuentro a la cultura muggle muy interesante…" Will señalo hacia su traje muggle.
"Mi padre no se siente cómodo con el intermediario.."
"¿De que hablas?" pregunto Will frunciendo el ceño. "Tu padre me dijo que tu serias el intermediario de tu familia"
"¿Qué?" pregunto alterado.
Pero en ese momento, las luces se apagaron y el telón se abrió con un estruendo de luces y animales parlantes. Scorpius grito con euforia. Will le lanzo una mirada apenada pero volvió sus ojos al escenario.
Quería interrumpir el ruido de los estupidos animales y preguntarle a Standford que demonios quería decir con que el era el intermediario.
+++3++
Esa misma noche, mientras ponía en orden viejos rollos de pergamino con resultados que desde hace mucho había utilizado. Que noto una lechuza picoteando en la ventana. Con la varita dejo al ave entrar, era un ave orgullosa con una pechera de plata de la oficina de correos de Hogsmade.
Abrió el pergamino que el ave le entrego, y esta se marcho de inmediato por que había sido correo asegurado.
"Necesitamos hablar, mañana en el café de Nicco, al mediodía si estas de acuerdo.
- Harry…"
El suspiro, no quería ir principalmente por que no sabia que decirle a Harry. De alguna manera sentía que tenía que tomar una decisión respecto a su relación. Las cosas no podían continuar como antes, de eso estaba seguro.
Era irónico, pero le gustaba lo que tenían. Le gustaba compartir un hogar, compartir sus trabajos, despertar juntos y sentirse amado. Eso era algo que nunca había sentido antes con ningún hombre. El había tenido su justa cantidad de amantes justo después de la guerra. Pero ninguno podía sobrepasar su pasado y su papel en la guerra. Otros simplemente eran vacíos y querían lo mismo que el. Fue Harry quien le enseño lo que era tener una relación estable. Ahora parecía que aun que su relación había durado, simplemente no era suficiente. Harry había creado una serie de muros que los separaban completamente y al mismo tiempo los ataban.
Por un lado vivían juntos en su cielo personal. Pero en el otro, su vida con Granger y la familia Weasley siempre habían sido intocables. Sabia que eran piezas fundamentales en su vida, y aun así se negaba a dejar que Draco fuera parte de esa vida. Había visto a los niños de Harry en fotos, através de varios metros, pero nunca los había conocido, ni cargado, ni hablado con ellos.
El sabia que no era exactamente el hombre mas parental, pero eran parte de Harry y sentía el deseo de ser algo mas que una figura desconocida. De la misma manera la vida de Draco estaba detrás de otro muro. Harry se había negado en conocer a sus amigos, en ver a sus padres, y por supuesto todo lo que tuviera que ver con Scorpius.
Estaban juntos, pero nunca completamente. Y el había construido estupidamente en su mente un futuro juntos donde todos esos mundos se trenzaban, había imaginado un domingo visitando a sus padres con Scorpius y los niños de Harry. Cenas de parejas con Granger y Weasley. Se imaginaba viejo con un Harry deteriorado por el tiempo, una clase diferente de belleza, con ojos maduros y unas canas entre el cabello negro mientras recibían cartas de los chicos en Hogwarts. Todo eso había esperado que llegara cuando los muros cayeran, pero estos se habían vuelto mucho más altos y sólidos.
Nunca pensó que el tendría esa clase de deseos. Pero ahora los tenía. Y quería que fueran reales. Se sintió aprensivo, por que ahora sus proyecciones solo le mostraban una vida con Scorpius. Pero no tenia por que estar solo toda su vida. Ya había estado solo antes, y sabia que no le gustaba en absoluto. Quería a alguien en su vida y no podía esperar para siempre.
Suspiro con cansancio. No podía decidir si valía la pena seguir esperando por que Harry cambiara. La realidad es mucho más cambiante que los sueños. Ahora tenia que hacerse cargo de Scorpius. Tenía que continuar caminando y ser estable en sus acciones. Estaba apunto de terminar su tiempo de estudiante, no podía prologar su entrada al mundo adulto.
Madurar y crecer, dejar de escapar de sus obligaciones, como padre, como adulto, como hijo.
Pero tenia que estar seguro de sus siguientes pasos. Y esos pasos lo llevaron en ese momento hacia la habitación de sus padres. Toco la puerta con educación y espero a que lo dejaran entrar.
Esta habitación no era tan grande y majestuosa como lo había sido la habitación principal en la mansión. Pero sus padres difícilmente podían quejarse. Era grande y lujosa como un hotel.
Scorpius saltaba incesantemente sobre el colchón, suave como si fuera de gelatina. Su padre con su ropa de cama, confortable desde su lado de la cama leía pacientemente documentos con sus lentes de lectura.
No había visto mucho del paso del tiempo en ellos, pero era difícil ignorar que sus padres ahora eran un par de abuelos, con líneas de risa y de tristeza marcadas en el rostro.
Mucha gente suponía que era fríos, distantes, y que no se comportaban como cualquier familia. Pero eso nunca había sido verdad. Su madre sentada sobre su tocador, se peinaba el largo cabello rubio con un peine de plata, solo cubierta de su camisón blanco.
Su padre era muy tradicional y dormía en un camisón un poco más masculino de color azul. No podía pensar en una escena más cotidiana que esta. No eran distantes, ni fríos.
"Draco…" dijo su padre bajando sus documentos.
Scorpius grito "¡Papa, salta conmigo!"
"Stanford parecía tener todo delineado en realidad…" dijo el sentándose en la cama y dejándose caer en las cobijas.
"Puede que hayamos discutido muchos detalles de ante mano…" dijo su padre con una sonrisa.
"¿Qué pretendes que haga con ese negocio?"
Lucius suspiro. "Lo que siempre he querido para mi hijo…" contesto con seriedad. "Quiero que vueles por tus propias alas, has estudiado mucho, estas calificado para intentar tus propias empresas. Es un regalo que quiero que tengas. El dinero será tuyo, y luego seguiré ofreciéndote oportunidades para que crezcas".
"¿Por qué?" pregunto estresado.
"Por que ya eres un adulto, deberías comportarte como uno, tener tu propia casa, encargarte de Scorpius tu solo…"
"No tendría que hacerlo si no me hubieras forzado a concebirlo antes de tiempo…" contesto frunciendo el ceño.
"Cierto, pero quizás nunca lo hubieras hecho. Nada me dolía más que ver el desfile de pretendientes. Y en serio míralo Draco. Es tuyo, es hermoso como es. Tu madre y yo esperábamos con ansias a nuestro nieto…"
"¡Pero si ya no quieren tenerlo!"
"Por que no es correcto que lo críen sus abuelos. Escucha, los amamos a ambos, pero nosotros ya criamos un hijo, es nuestro momento de disfrutar a nuestro nieto, no otro hijo…"
"Ya no somos jóvenes Draco, estamos cansados…" exclamo su madre volteando a mirarlos.
Scorpius se dejo caer sobre el colchón y soltó un grito de alegría cuando este lo lanzo de vuelta en el aire.
El reloj en la cómoda anuncio la media noche. Y en ese momento sus padres lucían los ochenta años que tenían en toda regla como nunca antes. El había sido un regalo tardío en sus vidas, y podía entender sus deseos de convertirse en abuelos cuando aun no caían en la decadencia decrepita que comenzaba alrededor de los noventa.
"Estoy cansado de estar solo…" admitió. "Quiero un compromiso, pero Potter no ofrece ninguno.."
"Pues déjalo…" dijo su madre con tono duro. "Si no quiere ofrecerlo, alguien más te encontraras con el tiempo. Alguien que te merezca y te aprecie como eres…"
"Alguien que quiera ser un padre para Scorpius si eso es lo que quieres…" dijo Lucius frunciendo el ceño. "Hombre o mujer si te place…"
"¿Lo ves?, solo queremos que seas feliz Draco, te amamos…" Termino su madre con una sonrisa calidad.
El asintió, se levanto de la cama de inmediato, tomo a Scorpius por sorpresa en medio del aire. Y lo cargo de vuelta su habitación. Sus padres no aprobaban que Scorpius durmiera con el. Pero siempre que estaba en casa el lo permitía.
Preparo al niño en su pijama, lo ayudo en el baño y luego ambos se acostaron en las cobijas de su cama, que sin Harry quien era como un radiador humano, se sentía varios grados mas fría.
Pero sus padres tenían razón. Si Harry y el no estaban destinados para el futuro. Tendría que encontrar a alguien que ocupara ese puesto en la vida de Scorpius y de el. Le dio un beso en la frente a Scorpius y le murmuro. "No es tu culpa que yo sea un idiota". El niño sonrío con sus ojos cerrados y se acuno en su pecho.
++4+++
Al día siguiente, sintió el pánico crecer, el dolor se acento, el miedo y la duda. ¿Qué pasaba si en realidad dejaba ir lo que mas quería en su vida?. ¿Realmente podría ser feliz sin Harry?.
Pero era un adulto, no podía basar sus decisiones en las de otra persona. Se vistió con lentitud y desayuno con desesperanza.
Se presento en el café de Nico con un dolor en el pecho muy grande. Potter había elegido el café donde de hecho se habían encontrado por primera vez después de la guerra. El lugar donde habían intercambiado direcciones, y donde Potter había rechazado con una sonrisa sus coqueteos.
Ginny Wasely en ese entonces ya estaba desahuciada, pero Potter le había sido fiel hasta el final. El había coqueteado con sus mejores armas, por que no sabia lo sucedía en el matrimonio de Potter. Sintió vergüenza cuando se entero. Había estado anotando en un hombre casado, y aun peor con uno que esperaba a su tercer hijo al cual no le daban muchas esperanzas de vida.
Tendría que ser como un circulo, donde inician las cosas, terminarían. Sintió un escalofrío, se preparo para lo peor y entro con paso firme hacia la mesa que usualmente ocupaban.
Potter había llegado antes, y venia vestido con el abrigo que el mismo le había regalado. La larga bufanda que habían compartido. Sintió su determinación desmoronarse. Potter le gustaba tanto. Lo amaba tanto. Que no importaba que fuera lo que Potter le arrojaba, con tal de que siguieran juntos.
Pero sacudió la cabeza, se sentó con el ceño fruncido, e ignoro todas sus dudas.
"Siento mucho lo que le hice a Scorpius, no debí interferir, es tu hijo, no el mío…" anuncio Potter de inmediato.
"Me molesta que solo intervinieras para hacerle daño…"
"Lo se, y por eso lo siento. Pero realmente tienes que encontrar alguien que se ocupe de el, no puede vivir con nosotros.."
"¿Por qué no?" pregunto enojado. "Es mi hijo, es mi responsabilidad."
"Tu mismo has admitido que no lo querías en primer lugar"
"Por que mi vida era inestable y no sabia que hacer con un infante. Eso no quiere decir que no lo ame, solo estaba asustado de tener que hacerlo solo y de todos modos no tengo por que hacerlo solo"
Hubo un corto silencio, excesivamente tenso. La mesera se acerco con una bandeja de Te. Dejaron que ella los atendiera en silencio. Pero cuando se marcho, Harry se inclino sobre la mesa y dijo.
"¿Qué quieres que haga entonces?"
"Tu sabes bien que quiero, un compromiso…" sintió sus mejillas sonrojarse. Y trato de convencerse que no era idiota pedirlo.
"Ya tenemos uno" ofreció Potter alterado. "Vivimos juntos…"
"Hablo de formar una familia…" exclamo avergonzado. "Hablo de compartir la vida de nuestros hijos, y de unir nuestras vidas…"
"¿Quieres casarte conmigo?" pregunto Potter sorprendido y sarcástico.
Eso habría sido maravilloso en otro contexto. Pero ese momento, sonó burlón e hiriente.
"Si eso quiero…" respondió enojado.
Potter soltó una carcajada. "Sabes que eso no es legal en Londres Mágico, pero dejando de lado eso, no es algo que podemos tener nosotros.."
"¡¿Por qué no?" pregunto respirando agitadamente.
"Para empezar Draco, esta nuestro pasado, demasiado como para simplemente ignorarlo. Tu padre sigue siendo la persona que intento matarme en la guerra. Tú sigues siendo culpable de las malas decisiones. Te arrepentiste de ello, y te admiro por eso. Pero siguen siendo marcas que nunca podremos ocultarle a nuestros hijos. Además, yo ya estuve casado una vez. Ame a mi esposa como a nadie, me dio a mis hijos. Y por eso, simplemente no puedo manchar su memoria, ¿Entiendes?"
"Esta muerta…" declaro con dureza.
"¡Nunca podré tener contigo lo que tenia con ella!" respondió Potter.
El cerro los ojos por que el dolor era demasiado para seguir mirando. Era como si hubiera arrancando el alma de un solo golpe. Sabía que iba a quebrarse y llorar.
"¿Qué pretendías que era lo nuestro?" pregunto con voz estrangulada. "Pensé que querías una relación estable.."
"Eso es por que tu definición de relación significaba revolcarte con varios hombres a la vez"
Potter estrello el puño sobre la mesa, las tasas del te trinaron con el golpe. "¿Por qué quieres arruinar lo nuestro?"
"¿Qué demonios quieres decir?"
"¿No es suficiente para ti que este contigo?" exigió Harry. "Antes de ti, era derecho y recto como una flecha, no había nadie mas heterosexual en la fuerza de Aurores. Y ahora mírame, soy un flamante homosexual igual que tu, torcido para toda la vida."
"Patético que se te para solo por una mujer muerta…" respondió el sintiéndose mas amargado.
"No hables de Ginny" recrimino Potter.
"¡Estoy cansado de ser ignorado, de ser una puta mancha en tu vida. Si tanto te molesta ser homosexual, quédate solo por siempre!"
"¡Bien!...Espera…¿Qué?"
"¡Es todo Potter. Se termino!…" termino el con furia. "No voy a dejar que me obligues a abandonar a Scorpius para encajar en el pequeño espacio que me ofreces. En realidad eres un cobarde hipócrita, no tienes espacio ni si quiera para tus hijos."
El se levanto de golpe. Los otros comensales del café los miraron airados. Probablemente no habían sido discretos con esto. Pero era mejor así. La furia que sentía se tragaba la decepción, la tristeza y el dolor.
"¡¿Qué hay de la cabaña?" pregunto Potter.
"Solo necesito vivir ahí tres meses mas. Y luego, me iré para siempre…"
Le dio la espalda a Potter y se marcho. Puedo escuchar a un grupo de adolescentes en otra mesa gritar y victorear a su favor. Le gritaron a Potter cosas como "¡Viejo, la has cagado en grande!"
Pero no le importo. Generalmente no escuchaba nunca los muggles. Decidió regresar a casa con sus padres, quienes lo amaban, y siempre lo harían. Con Scorpius que estaba tan necesitado de su atención. A las expectativas y el camino que se supone que debía seguir. Y dejo atrás al hombre que lo había cambiado, pero al mismo tiempo lo había roto.
Continuara…..
Notas:
Segunda actualización.
Son las cinco de la mañana. (Música melancólica de fondo.)
No he dormido NADA.
Esto de actualizar diario probablemente me matara en el intento.
Tengo que levantarme en unas horas para ir de excursión a Tula Hidalgo de todos los lugares, y cuidar de mis bellos sobrinos. Escuchar a mi hermana, y lidiar con mis padres. Lindo…pero que lindo. (Sarcasmo.)
Gracias por sus Reviews ayer. Me levantaron el ánimo de continuar con esta locura. Agradezco su apoyo.
Y me siento un poco culpable del comentario que decía "Al menos están juntos.."
Upps…Ya no.
