Para el desagrado de Harry, las visitas de William Standford se volvieron regulares después del embarazoso incidente en la cabaña con Scorpius.

Estaba frustrado por que no pensó que Draco seria capas de cambiarlo por otro hombre tan rápido. En respuesta decidió ser una invasión en esas visitas, Standford era demasiado educado como para correrlo de la escena, y Draco trataba de continuar ignorándolo por lo que tampoco lo corría.

Resulto que el hombre era un sujeto genial que realmente adoraba a Scorpius, y sentía envidia quemándomelas entrañas. Quería encontrar un buen motivo para odiar al sujeto, pero era tan perfecto que no podía del todo, así que solo lo odio por odiarlo.

Había tenido pláticas constantes con Ginny quien lo continuaba animando a esforzarse, pero era difícil aceptarlo cuando Draco ya se había movido al siguiente hombre como si el no fuera nada más que una maldita molestia en la misma cabaña.

Se le ocurrió que podría imitar lo que Standford hacia tan bien, y era jugar con naturalidad con Scorpius. Espero pacientemente un momento en el que pudiera estar con el chico. Y finalmente a inicios de marzo. Draco salio apresurado a una cita con el profesor Horton que dejo a Scorpius dormido en la cama temprano en la mañana.

Sabia de una cosa que se ganaba el corazón de cualquier niño, así que se levanto apresurado y preparo una montaña de panqueques.

"Scorpius.." lo llamo desde la puerta de la habitación.

"No estoy despierto…" exclamo el niño hundiéndose en las mantas.

"Si lo estas…" sonrío el. "Me acabas de contestar"

"No se supone que hable contigo…"

"Por que tu papa esta siendo ridículo, pero vivo en la misma casa, ¿cierto?, no te voy a hacer daño.."

"Pero tu me encerraste con las arañas…"

"Por que te portaste mal ese día, pero te prometo no volverlo hacer…" dijo el con toda la sinceridad de su corazón. "¿Tu me crees verdad?"

"Ya no me has regañado…" contesto el niño en afirmación.

"Exacto, y no lo volveré a hacer. Ese día estaba enojado con otras cosas…"

"Esta bien…" dijo el pequeño levantándose de la cama y extendiendo los brazos.

Su corazón se oprimió con pura y radiante alegría, se acerco al niño en la cama y lo levanto en sus brazos solo para descubrir que no era nada diferente de tener a Albus.

"Tengo un hijo de tu edad…"

"¿De verdad?" dijo el niño incrédulo. "¿Dónde esta?, ¿Dónde lo tienes escondido?"

"Vive en casa de sus abuelos, ¿Quieres conocerlo?"

"Claro" exclamo con elocuencia. "No conozco otro niño de mi edad. Conozco mas grandes, y mas pequeños, pero todo son una verdadera molestia"

El sonrío divertido, llevo al niño a la cocina y lo sentó con los panqueques preparados. El le ayudo a cortarlas y a ponerles jalea. Scorpius le platico muchas cosas tontas. Le pareció que era un niño que hablaba por los codos, pero no lo encontró molesto esta vez. Escucho cada pedazo de información con interés, y le contó cosas al niño para que este lo mirara con sorpresa y admiración.

Al finalizar el desayuno, tuvo alrededor de diez minutos de duda. Pero luego mando la lógica al viento y preparo a Scorpius para salir.

"¿A dónde vamos Harry?" pregunto Scorpius mirando con duda hacia atrás, como si esperara encontrar a su padre mientras hacia una travesura.

"Te llevo a conocer a mis hijos…" contesto el. "¿No quieres conocer a Albus?"

"Bueno si, pero ¿Sabe mi papa que me llevas?"

"Err…este es nuestro secreto, ¿de acuerdo?"

"Umm….bueno, pero no debemos decirle, por que se enfada, ¿Lo sabes?"

El asintió cargo al niño por el camino de nieve que parecía estar descongelándose, pronto llegaría la primavera, y ese era un cambio que anhelaba que llegara, estaba harto de los días cortos, y del frío que lo atormentaba en la soledad de su cama.

Cuando llegaron a la madriguera Weasley. Scorpius exclamo emocionado que nunca había visto una casa tan torcida como esa. Le pregunto que era lo que la mantenía, y el respondió enigmáticamente que era por causa de la magia.

Scorpius soltó una carcajada alegre y el toco a la puerta. Hermione le abrió con sorpresa escrita en el rostro y luego su amiga frunció el ceño.

"¿Y este pequeño?"

"Te presento a Scorpius Malfoy" dijo el sonrojado.

"¿A que se debe la visita del joven Malfoy?" pregunto ella con una sonrisa educada al niño.

"Buenos días madame…" saludo Scorpius imitando el tono que tantas veces le habían oído a Lucius Malfoy en el pasado. "Es un placer para mi estar invitado a su mágica torcida casa…"

Harry soltó una carcajada. "¿Apoco no es tierno?"

"No soy tierno Harry, soy elegante…" respondió Scorpius pataleando un poco para que lo dejara en el suelo. El chico entro en la madriguera inspeccionando el interior con curiosidad y se perdió detrás de la puerta del vestíbulo.

"Dios, habla perfectamente, ¿Cuántos años tiene?"

"Los mismo que Albus, casi cuatro años…" dijo el sonriendo.

"Parece como un muñeco ventrílocuo parlante, o un enano…" exclamo ella. "Excepto que eso ultimo simplemente no encaja por que esta perfectamente proporcionado…"

"Habla hasta por lo codos si me preguntas, pero es muy divertido escucharlo…"

Ambos siguieron al niño hacia la sala donde lo encontraron admirando los tejidos de la señora Weasley que cubrían los sillones.

"¿Dónde esta Albus?" pregunto el sonriendo.

"Arriba, en su habitación" dijo Hermione sentándose junto a Scorpius.

"¿El hijo escondido de Harry?" pregunto el rubio sonriendo. "¿Dile que venga, ¡dile que venga!"

El asintió subiendo las escaleras y revisando la vieja habitación de Ron, la cual ahora era propiedad de Albus y su hermano James. A los cuales encontró sumergidos entre las paredes miniatura de un castillo de juguete.

"¡Hijos!" Saludo efusivamente.

"¡Papa!" grito James lazándose a sus brazos. Albus se levanto del suelo inseguro y se acerco con lentitud.

"He venido a verlos y he traído un amigo conmigo, quiere conocerlos, ¿Vienen?" pregunto con una sonrisa, tomando a Albus de la mano y ayudándole a bajar los interminables escalones de la casa.

El momento fue único. Cuando Albus entro con el a la sala, Scorpius se levanto como una flecha del sillón y corrió hasta ellos, donde levanto una manita con una sonrisa.

"Me llamo Scorpius, vine a conocer al niño de mi edad que Harry tiene escondido…"

Harry vio a Hermione fruncir el ceño. Pero el la ignoro por completo y se fijo en sus hijos. James había soltado una risita tonta.

"¿Scorpi-que?" pregunto James.

"¿Te parece gracioso mi nombre?" pregunto Scorpius con el ceño fruncido. "Por supuesto, otro niño grande que se cree mas listo, eres casi como ese Frank Nott…"

"James, no te burles de su nombre…" se sintió presionado a apuntar. Quizás por que sabia lo rápido que esto se podía volver a convertir en un desastre. En especial con la famosa rivalidad Weasley –Malfoy de casi cuatro generaciones.

"Lo siento, no me burle de tu nombre, es extraño nada mas…" dijo James sentándose junto a Hermione en el sillón, por la expresión de su rostro, el sabia que esa disculpa no era del todo sincera.

Albus se abrazo a su pierna como un bebe inseguro.

"¿No hablas?" pregunto Scorpius bajando su mano inseguro.

"Mi nombre es Albus, y puedo hablar…" contesto su hijo mordiéndose el dedo. Luego extendió una mano tambaleante. Al pequeño rubio se le encendió el rostro de alegría.

"Mucho gusto Albus, es un placer conocer a un camarada de edad…"

"¿Qué haces aquí?" pregunto Albus caminado hacia el rubio.

"Me trajo Harry…" respondió Scorpius. "Dijo que tenia un niño escondido, pero se le olvido que en realidad son dos…" luego miro hacia James frunciendo el ceño.

"No lo olvide…" dijo Harry sentándose en el sillón junto a James. "En realidad tengo tres hijos, Este es James"

"No estamos escondidos.." exclamo Albus frunciendo el ceño.

"Que extraño, por que del tiempo que he vivido con Harry, nunca los había mencionado…"

"¡¿Vives con nuestro papa?" pregunto James exaltado.

Hermione lo golpeo en el brazo. "Brillante idea Harry, soltar bombas de información para lastimar a tus hijos…"

El frunció el ceño ofendido, esa no había sido su intención, pero mirar el rostro confundido de Albus, y el enojo de James, quizás había cometido una verdadera estupidez.

"Si mi papa y yo vivimos con Harry en una cabaña, pero no será por mucho tiempo…"

"¿Papa no dijiste que no te dejaban llevar niños ahí?" pregunto James. "Dijiste que no podías llevarnos contigo.."

"¿Te robaste a nuestro papa?" pregunto Albus con una expresión herida.

"Hey, yo no me robe a nadie!" exclamo Scorpius. "Harry vivía con mi papa por que dormían juntos por que son gays…"

James y Albus parecían más y más paniqueados por la información.

"Pero ahora que ya no se quieren, van a dejar de vivir juntos" termino Scorpius con una sonrisa brillante.

"Escuchen, no es…err….rayos…" gruño Harry. "No podía llevarlos conmigo, Scorpius es una excepción por que es solo uno, no les mentí cuando dije que no podía llevarlos. Scorpius duerme con su papa, y ustedes necesitan camitas, Lily necesita su cuna, no hay espacio para todos ahí…"

"¿Cuna?" pregunto Scorpius interesado. "¿Cuántos años tiene esta Lily?"

Albus se relajo un instante, "Lily es nuestra hermanita bebe…"

"¿En serio?" pregunto el rubio meditando. "Me pregunto como es tener hermanos.."

"¿No tienes ninguno?" pregunto James sumergiéndose en el tema de los hermanos menores.

El suspiro aliviado de que el momento de tensión se había desvanecido con la naturalidad con la cual los niños cambiaban en el tema. Hermione por el otro lado lo miro con enojo, y salieron hacia la cocina para preparar bocadillos.

"¿Qué pretendes Harry?" pregunto ella enojada.

"Solo quería que Scorpius conociera a James y Albus, quizás puede ser buenos amigos…"

"¿O hermanos?" pregunto ella con hosquedad. "Pensé que habías terminado con Malfoy…"

"El termino conmigo…" murmuro. "Pero estoy trabajando para volver con el…"

"No creo que funcione cuando se de cuenta de que te has robado su hijo y lo has traído aquí…"

"Me estoy esforzando, ¿de acuerdo?" dijo el azotando las manos en el fregadero. "Quiero que mis hijos sean parte de esto también, no pienso excluirlos mas, quiero que Scorpius me acepte también…"

"Rayos Harry, no se como has hecho para enredar tanto las cosas…" suspiro su amiga sentándose en una de las sillas.

"Draco tiene un nuevo pretendiente…" gruño. "Uno al que Scorpius adora, lo mira como si fuera el maldito capitán América…"

Su amiga soltó una carcajada. "Pero Harry, tu eres Capitán Britania"

"Calla…, los niños no entienden eso aun…" dijo con una sonrisa. "Si pudiera jugar esa carta con Scorpius lo hubiera explotado cuanto antes. Pero con cuatro años, a penas y entiende las tonterías que dice"

"Hace un momento ha dicho que eres gay…" dijo ella sonriendo. "Creo que lo tiene mas claro que tu…"

"Ya trabaje en eso" respondió. "Fui con Dean como me has dicho, hemos…hablado de cosas un par de veces.."

"Vaya, así que realmente quieres recuperar a Malfoy…"

"Si, soy un verdadero idiota, y me comportado como un pendejo todo este tiempo"

"El mas grande de todos…" exclamo su amiga sirviéndose una tasa generosa de te.

"¿Dónde están Rose y Hugo?"

"Fueron con su padre al trabajo, adoran estar con George…"

"¿Por qué no se ha llevado a Albus y James?" pregunto frunciendo el ceño.

"Son mas niños de los que esos dos pueden controlar. Además, alguien necesitaba cuidar a Lily…"

"¿Por qué?, ¿Dónde están Molly y Arthur?"

"¡Oh dios!, pretendía enviarte una lechuza, pero con tanta emoción se me ha olvidado. Resulta que a Penélope se le ha adelantado el parto como por dos semanas, se han ido todos a San Mungo…"

"¿Y Penélope esta bien?"

"Nada serio, solo se ha adelantado ese Weasley…" sonrío Hermione.

Ambos se quedaron quietos cuando escucharon carcajadas infantiles desde la sala. Harry sonrío complacido. Regresaron a la sala con pastelitos y te para los niños. De alguna manera, Scorpius los había involucrado en su fantasía recurrente de Piratas y Corsarios.

Nunca había visto a Albus tan involucrado en un juego, y eso entibio su corazón hacia el niño rubio. James habia decidido interpretar el papel del malvado pirata y se había abandonado en su papel.

Hermione y el hicieron sombreros de la edición matutina del profeta, y cuando dieron las doce del día, Harry decidió que era tiempo de regresar si quería estar en la cabaña antes de que Draco volviera.

Albus se soltó súbitamente a llorar, exclamando, que el quería vivir con el también.

"Pronto hijo, te lo prometo, voy a comprar otra casa en la que vamos a vivir todos juntos.."

"YO no" exclamo Scorpius.

"¿Por qué no puede vivir Scorp con nosotros?" pregunto Albus en una nueva oleada de lagrimas.

"Por que mi papa ya no duerme con Harry" explico. "Y cuando mi papa termine su trabajo, quizás vivamos con Will"

Harry se paralizo, se inclino junto a Scorpius y le pregunto alarmado. "¿Eso han dicho?"

"Bueno no exactamente, pero a mi papa le gusta dormir con hombres, y Will es un hombre, estoy seguro que eso le gustaría…"

"¿Cómo te sientes de que Will sea tu otro papa?"

"Seria genial que lo fuera" contesto Scorpius con una sonrisa.

El sintió que todos sus esfuerzos eran en vano por que Draco nunca volvería a ser suyo.

"¿Yo también puedo tener dos papas?" pregunto Albus limpiándose las lagrimas.

"Supongo…" respondió Scorpius sacudiendo los hombros. "Pero no será mi papa, así que no viviremos juntos…"

Albus comenzó a llorar de nuevo, y por un momento, el sintió las mismas ganas de hacerlo.

"¿Por qué quieres otro hermano?" pregunto James extrañado.

"Por que me gusta tener hermanos…" exclamo Albus llorando.

"Ya, ya, podemos ser amigos por mucho tiempo…" dijo Scorpius poniéndole una mano a Albus. "Pronto vendré a jugar de nuevo…" aseguro el niño rubio tomando la mano de Harry y llevándolo hacia la puerta.

El se dejo arrastrar con un hueco en el pecho.

"¿Tu también estas triste Harry?"

"Si un poco, yo quería ser tu otro papa…"

"Lastima, después de todo si hubieras sido un padrastro genial.."

+2+

La semana siguiente del fiasco con los niños, Harry logro hacer que la portátil se encendiera con magia. Ese era el gran progreso que el profesor Dickens había esperado. Pero el no sintió ganas de festejarlo.

Su relación con Scorpius había mejorado brillantemente. Pero el niño seguía fingiendo no hablarle cuando Draco estaba cerca, lo cual era terrible por que el había querido que Draco lo viera como un cambio en su disposición.

En cambio, tuvo que presenciar el cortejo de Standford, quien ahora no solo venia a la cabaña con regalos costosos para Scorpius si no también para Draco. El rubio adoraba la atención, en especial los regalos, y podía verlo complacido de esa extraña danza que mantenía con el otro hombre rubio.

Medito penosamente, que Will, Draco y Scorpius hacían un excelente trío de rubios, como una de esas fotos que vienen a veces como muestra en los marcos. Hacían el ejemplo perfecto de una familia feliz. No tenían ni si quiera que esforzarse para lucir como los verdaderos padres de Scorpius.

Dios, había sido el mas idiota, y ahora quedaba solo.

La depresión se apodero de el, y decidió que tenia que ser un masoquista si continuaba sentándose con ese trío en la sala, como la oscura presencia que todos ignoraban. Su ánimo de lucha fue aplastado de nuevo por sus inseguridades.

Ya no sabía que hacer o decir para que Draco lo escuchara. Su pecho estaba afligido todo el tiempo. Le dolía mucho más que perder a Ginny, por que a ella le era imposible alcanzarla. Draco estaba dentro de la misma casa, y solo bastaría con extender una mano que seria rechazada.

Era el peor infierno que se había impuesto a si mismo.

No era nada agradable tampoco saber que Draco planeaba dejar sus estudios cuando terminara su investigación, para dedicarse de tiempo completo a las finanzas de sus padres en compañía de Standford.

Quiso decirse que no era culpa suya. Quiso odiar a Draco por no haberlo esperado. El había necesitado tiempo para ver estas cosas. Para comprender todas las realidades de si mismo que había discutido con Dean, por que había tenido siempre estas heridas en su alma.

Ahora parecía un hecho tan ridículo el que fuera homosexual, como si hubiera creado una tormenta en un vaso de agua. Por que ahora, no pensaba en ningún hombre que no fuera su ex amante rubio.

El era un Gryffindor de corazón con una lealtad que duraba hasta que la muerte los separara. Sabía que ese amor que se sentía no iba simplemente a desaparecer. No había menguado ni si quiera un día a pesar de ya no compartir la cama con Draco. Y nunca iba a poder superar su separación y encontrar a otra persona por que el no era esa clase de hombre que abre con facilidad su corazón.

Finalmente Draco encontró la vacuna para la viruela de Dragón.

Todos los demás internos y profesores estaban francamente sorprendidos, por que nadie había esperado que el rubio encontrara el resultado, menos aun en el tiempo programado. Toda la facultad fue invitada a su ceremonia, no se festejaban mucho, pero esa semana, cuando salía de la cita con su profesor. Miro el anuncio en el pizarrón de notificaciones que invitaba a todos los estudiantes a presenciar el acto de embestidura.

Draco no lo invito por supuesto y le dolió mucho tener que enterarse de esa manera. Pero ese día se levanto temprano, fue a recoger a Albus, James y Lily para vestirlos apropiadamente. Idioticamente decidió usar un traje muggle como si quisiera demostrar que el lucia tan bien en ellos como Standford.

Pero de alguna manera no era nada sexy con el cangurero de Lily en el pecho.

Una pequeña tienda había sido armada en medio de los jardines de las cabañas, con una gran alfombra roja. El invierno había terminado finalmente, y rompía ese día con rayos del sol junto con un cielo azul.

No había llegado nadie aun, así que tomo posesión de las sillas al frente, justo en el lado donde las familias generalmente se ubicaban en el homenaje. Fue por eso mismo que tuvo que enfrentarse a las miradas reprobadoras de Lucius y Narcissa Malfoy.

"Señor Potter, creo que es inapropiado que use esas acomodaciones…" dijo la mujer frunciendo el ceño.

"Hay mucho espacio en esta sección…"

"Sabe perfectamente a lo que nos referimos…" exclamo Lucius con una nota arrastrada.

"No hay nada de malo que me siente aquí, me gusta pensar que soy su amigo a pesar de todo…"

Lucius hizo un gesto de incredulidad, pero termino sentándose en la fila detrás de Harry junto con su esposa.

"Que demonios pretende Potter sentándose aquí después de botar a mi hijo…" gruño Narcisa.

El se volteo en su asiento con el ceño fruncido. "Yo no lo he botado, el me corto a mi…"

"A buen tiempo si me preguntas…" añadió Lucius. "Desde el primer momento en que Draco me dijo que estaba contigo, supe que no duraría"

"¿Por qué no?" pregunto volteándose todo lo que pudo y cruzando los brazos. "¿No soy lo suficientemente bueno para tu hijo?"

"Un hombre viudo con tres hijos que ni si quiera tuvo la amabilidad de presentárselos una vez; No, no me parece que eres suficiente para el…" respondió Lucius estirando el bastón en su dirección hasta que la cabeza de la serpiente toco la nariz de Harry. "Mi hijo merece alguien que le preste atención todo el tiempo"

"¿Así que ahora son súbitamente pro—gays?. ¿Piensan ir a la reunión de padres en el grupo de jóvenes homosexuales?" pregunto sarcástico. En realidad quería llamarlos hipócritas, ¿No le había dicho Draco que sus padres lo habían forzado a tener un hijo? .

"Potter, ya deberías saber que no hay nada en el mundo que no hagamos por nuestro hijo…" dijo Narcissa entrecerrando los ojos como si viera a una rata.

El se revolvió incomodo en su silla, recordando cada segundo del momento que el había compartido con la señora. Era imposible negar que la desaprobación inicial a los gustos de su hijo venían del sentido profundo de querer algo mejor para el. Ahora sin embargo, para su amarga sorpresa, los Malfoy. Lucius y Narcissa, habían venido a términos con ello de una manera elegante, como unos aristócratas progresistas como habían comenzado a llamar a los Mortifagos redimidos.

Se volteo en su asiento con pesadumbre y encogió la cabeza prestando atención a los vivos y despiertos balbuceos de su hija a la cual poco había visto en los últimos meses. Y a los dos varones que hablaban de lo divertido que seria el verano.

Quince minutos después, los otros estudiantes de estudios superiores comenzaron a arribar. Luego, los profesores a los que saludo con un asentimiento apenado. No pudo evitar el sonrojo que lo cubrió al ser inspeccionado por la gente que lo conocía. Pero decidió que al menos haría este último acto público con Draco. Al final de cuentas, todo el mundo sabia de una u otra manera el tipo de relación que habían compartido, al menos dentro de las paredes de la escuela.

Scorpius llego corriendo através del pasillo.

"¡Harry y sus hijos escondidos!" grito el niño.

El sintió que se sonrojaba hasta las orejas y se hundió más en su silla si eso era posible.

Continuaraaa…

Me han preguntado. "¿Qué onda con el sueño del primer capitulo?.

Depende...¿Quieren la explicación contextual a la historia?. ¿O la explicación de por que la puse?.

Bueno, responderé ambas. Personalmente la escena es para atrapar al lector. Es para causar inquietud en los lectores y en Harry. Trate de que se sintiera su desconcierto debido al sueño y que creara un ambiente claustrofóbico en las escenas siguientes por que están encerrados a causa de la nieve, aun que en realidad esto otro lo puse para que se entendiera que su relación era así, cerrada al mundo exterior. Creo que de manera contextual. A pesar de las negaciones de Harry, la pelirroja del sueño en realidad si es una representación de Ginny, quien esta apunto de abordar un tren, ¿al otro mundo?. Y Draco esta corriendo detrás de el para alcanzarlo. Pero el tiene ansiedad por irse con la pelirroja quien de hecho ya no tiene rostro. Visto desde otro ángulo Draco tiene razón, y la pelirroja del sueño en realidad es Lily adulta, quien es una bebe y es a quien Harry en realidad esta perdiendo en su vida. Con eso de que otros la están criando y es una bebe que no lo va a recordar si el siguiera sin verla. Así que el sueño es en realidad un recurso extraño para representar la situación de Harry creando mas dudas que respuestas. Ese es el misterio de la mujer pelirroja en el sueño.

Supongo que en el fondo este fic es muy emo. Pero como no lleva el drama hasta sus últimas consecuencias, es más bien es una historia de Emo adulto. Sobre como un adulto termina y afronta sus problemas en una relación. Sin dramas exagerados de parte de Draco. Aun que el pobre Harry esta herido en el alma.

Estoy de acuerdo con sus comentarios, Scorpius es muy adorable, al grado de comerlo a besos.

La mala noticia, es que este fic es corto, y que le quedan a lo mucho, dos capítulos, uno si las escenas son largas.

Sorry, pero suficiente tengo con Blackbird y con Amor etc. Se me había antojado chutarme otro fic corto y así nació El camino mas largo a la felicidad, que en realidad nada mas tiene ocho capítulos. LOL. No un camino muy largo después de todo.

Finalmente y ya para que todos salten al siguiente fic. Les pongo el mensaje de Ale, mi beta reader que me dejo en los reviews.

"¡Dejen reviews! Yo sola no puedo hacer que escriba. Ya no me ama TT_TT"

Si la amo, pero tiene razón, Dejen Reviews para que pueda publicar mi siguiente fic corto.