¡Saludos queridos lectores!

Me da gusto anunciar que con este fic inicio mis contribuciones al SasuKarin Month n.n

Intentaré cubrir todo el mes, pero no puedo prometer que lo lograré y a diferencia del año pasado, si no termino dentro del mes ya no lo subiré. Esto, con el dfin de retomar los fics que he pausado para este evento.

Por último, menciono que esta historia corresponde al Día 1: Genderbender del SasuKarin Month Junio 2022


Sasuke despertó y vio que la habitación aún estaba a oscuras. No era de sorprenderse, pues él estaba acostumbrado a despertar cuando salía el primer rayo del amanecer. Sin embargo, y a pesar de que él rara vez era renuente a salir de la cama, en aquella ocasión sintió el desgano de hacerlo. El motivo de ello radicaba en que debía ir a Konoha a llevar los informes sobre Oto, donde él, cada bimestre, reportaba que no había actividades criminales en la aldea, pues después de la Guerra y múltiples juntas al respecto de los criminales que ayudaron en la batalla, el Sonido había sido vuelto a reconocer como una aldea oficial del país del Fuego.

Todos aquellos criminales que fueron perdonados por su contribución en la guerra debían vivir en Oto y posteriormente, aquellos criminales que pagaban su castigo por otros crímenes, pero se sentían rechazados por sus aldeas, podían residir ahí si lo deseaban, por su parte, Konoha los mantenía vigilados, y aunque a Sasuke le dieron la oportunidad de volver a su aldea natal, él decidió quedarse en Oto, no sólo porque él podía ser el vigilante interno de la aldea, sino porque, y a pesar de la reconciliación con sus viejos compañeros, él se sentía más cómodo en Oto.

Había que decir, que llevar aquellos documentos a Konoha no era una tarea desagradable por la distancia a recorrer, ni siquiera estaba lejos, pero Sasuke sabía que Naruto, Sakura y a quien ellos convencieran de hablarle, intentarían, una vez más, de disuadirlo para vivir en la Hoja. Eso sí era muy molesto.

De alguna forma, Sasuke sentía que la historia de cuando niños se repetía, pues aún cuando se había reconciliado con ellos reanudando sus lazos, ni Naruto ni Sakura podían aceptar que él se sentía más cómodo en un lugar diferente al que ellos habían elegido. Nunca era un buen momento para oírlos tratar de convencerlo de volver a Konoha. Sin embargo, su deber era ir a entregar dichos documentos y él era el único responsable de esa tarea.

Con desgano, pero queriendo superar la molestia lo antes posible, Sasuke terminó por levantarse de la cama y desde el primer momento en que lo hizo, sintió una extraña sensación en su pecho. No, cuando se refería al pecho no se refería al corazón sino a…

Sasuke había puesto las manos en el área donde había sentido la incomodidad y cuando se tocó, no reconoció la forma de su cuerpo. Tocó un poco más esperando que alguien, quizá Suigetsu, le estuviera jugando una broma, pero no, aquella sensación blanda era parte de su cuerpo y como él simplemente no podía aceptar lo que estaba sospechando, se levantó presuroso a mirarse en el espejo del baño.

Frente a él, estaba su imagen, pero era una versión femenina cuyos senos, que había sentido colgar cuando se sentó en la cama, estaban desnudos frente a él. Él dormía sin camisa después de todo.

Antes de poder tener otra reacción, pasó una mano a su entrepierna buscando su virilidad, pues también había notado que nada colgó allí cuando se levantó y esperaba haber olvidado la sensación por su premura a pararse frente al espejo, pero no, no estaban sus genitales masculinos.

Respirando hondo, Sasuke se preguntaba si seguía dormido, aunque no recordaba haber tenido antes un sueño tan alocado y vívido, pero tras pellizcarse con fuerza la mejilla y sentir dolor, supo de inmediato que aquella imagen era real.

—El sexy no jutsu —murmuró recordando aquella infantil técnica de su amigo. Quizá en un alocado sueño lo emuló sonámbulo o tal vez estaba en un genjutsu.

Convencido de que esa voluptuosa forma se podía deshacer fácilmente, Sasuke recuperó la tranquilidad que comenzaba a mermarse, pero cuando hizo todos los intentos posibles por desvanecer cualquier tipo de jutsu sin tener ningún éxito, supo que era momento de alarmarse.

—¡Sasuke! —oyó una extraña voz, que al mismo tiempo le sonaba familiar, mientras llamaban desesperadamente a su puerta— ¡Sasuke!

Uchiha se apresuró a abrir, no podía ser coincidencia tener esa forma y que alguien llegara a su cuarto tocando en pánico, así que esperaba que ese visitante le pudiera dar una explicación.

Cuando abrió la puerta, se encontró con un chico pelirrojo que no conocía, pero que se le hacía muy familiar con aquellos lentes color café y éste se le arrojó a los brazos llorando.

—¿Qué… ?

—¡¿Quién eres tu?! —se alejó de inmediato con enfado al notar que era una chica a quien se le había arrojado a los brazos y comenzó a gritar detrás de él— ¡Sasuke! ¡Bastardo!

—¿Karin? —Sasuke reconoció al chico.

—¡¿Cómo te atreviste a ponerme los cuernos! ¡Al menos ten huev… ¿Sasuke? —preguntó Karin, quien al haber entrado en pánico, no había notado que ella no había sido la única en haber cambiado de forma y por un momento había creído que su novio tenía a otra chica en su habitación.

—No sé qué está pasando.

—Me levanté temprano para despedirte, pero cuando desperté, estaba así —explicó Karin calmando sus lágrimas.

—Lo mismo me ocurrió. Vayamos a averiguar si más gente cambió —contestó el chico saliendo del cuarto a toda prisa.

—¡Espera! ¡Sasuke! —Karin quiso detenerlo, pero con todo el alboroto, el resto de Taka y Orochimaru, ya habían salido al pasillo a ver qué sucedía.

—¡Dejen dormir! ¡Aún es de noche! —bufó Suigetsu quien fue el primero en salir y ver a Sasuke y Karin con sus nuevas formas. Al albino se le dibujó una sonrisa pervertida y se acercó al azabache— Creo que contigo podría regresar a la cama contento.

—¡Suigetsu, idiota! ¡Ni se te ocurra tocarlo! —llegó Karin pateando a Suigetsu, que si bien se defendió transformándose en agua, estaba bastante confundido porque los reclamos le sonaron familiares.

—¿Qué ocurre? —preguntó Juugo confundido y sorprendido por ver a una chica semidesnuda y un joven pelirrojo.

—¿Por qué tanto escándalo? —Orochimaru al fin había salido de su habitación y fue el primero en saber lo que ocurría cuando vio al par de chicos cambiados— ¿Qué les pasó?

—¡Es lo que queremos saber! —exclamó Karin dejando de golpear a Suigetsu.

—¿Sasuke? ¿Karin? —preguntó Juugo sorprendido.

—¿Cómo que Karin y Sasuke? —preguntó Suigetsu que miró más detenido al par— ¿Pero qué carajos? —miró más a Sasuke— ¡Qué buenas tetas!

—¿Podrías ir por una camisa? —Karin pidió a Uchiha tras haberle dado algunos golpes más a Suigetsu.

—Creo que los dos deberían cambiarse —señaló Orochimaru, pues mientras Sasuke estaba sin camisa, Karin llevaba un camisón lavanda transparente que por su nuevo cuerpo, ahora le quedaba ajustado— Los veré en el laboratorio cuando estén listos —Sasuke iba a protestar— Mientras tanto, Suigetsu y Juugo pueden inspeccionar los alrededores por si encuentran algo sospechoso.

El par de jóvenes obedeció al Sannin, quien les aplicó todo tipo de exámenes y pruebas cuando se presentaron en el laboratorio, pues ni Juugo ni Suigetsu habían logrado encontrar ni una sola pista sobre aquél extraño cambio.

—¿Y bien? —preguntó Sasuke.

—Son sus cuerpos. No hay indicios de chakra ajeno al de ustedes, operaciones, modificaciones ni nada. Incluso las pruebas físicas que les había hecho la última vez coinciden con las actuales, salvo por los niveles de testosterona y estrógeno que cambiaron —respondió Orochimaru— ¿No vieron u oyeron algo sospechoso antes de irse a dormir? O quizá algún malestar o sensación que tuvieran que ignoraron porque no parecía nada. Incluso comezón podría ser una pista.

—No siempre recuerdo cuando tengo comezón —bufó Karin.

—No me viene nada a la mente —respondió Sasuke.

—Si tuvieron relaciones y sintieron algo extraño…

—¡No! ¡Nada de eso! —exclamó Karin sonrojada.

—Qué pregunta difícil para Sasuke. Sí sólo se ha acostado con esa bruja, él no sabe lo que es normal —comentó Suigetsu con una enorme sonrisa y recibió un fuerte golpe de parte de la pelirroja… o del pelirrojo.

—Ayer no dormimos juntos. Después de la cena cada quien fue a su habitación y yo me acosté temprano —contestó Sasuke— Se supone que hoy debo ir a entregar los informes bimestrales a Konoha. Verán extraño que no llegue.

—Sasuke-kun, deberías enviar un mensaje a Konoha para que vengan a atestiguar esta situación, así no habrá repercusiones. Mientras tanto, revisaré nuevamente sus pruebas y buscaré unos viejos informes que podrían ayudar a investigar este asunto —habló Orochimaru— Espero encontrar una solución rápida, pero aún si consigo hallar la solución, será mejor que mantengan esas formas hasta que Konoha envíe a su emisario para que no sospechen de nuestras acciones.

—¡Un momento! ¿Usted tiene alguna investigación de cambio de sexo repentino? —preguntó Karin.

—No repentino. De hecho, estoy bastante interesado en esta situación, jamás había encontrado nada que fuera un cambio físico tan rápido sin el uso de genjutsus o largas operaciones con tratamientos hormonales.

—¿Qué hay de cuando cambiaba de cuerpo? —preguntó Suigetsu y cuando Orochimaru le dirigió la mirada, el albino dio un paso atrás.

—No es lo mismo, en esos casos yo robaba el cuerpo de alguien más, así que los cuerpos no cambiaban de sexo —explicó Orochimaru— En el caso de Sasuke-kun y Karin-chan, su cuerpo cambió sin motivo aparente de la noche a la mañana.

—¿Y si tuvieron contacto con las hormonas por accidente? —preguntó Juugo que no sabía nada del tema.

—Aún si ambos hubiesen tenido una dosis de hormonas durante la noche, no habrían cambiado tan rápido. Además, los genitales no se transforman con ello —respondió Orochimaru.

—¿Y qué tal si sí se puede, pero ustedes aún no lo saben? —propuso Suigetsu burlón— Ayer los dos estuvieron todo el día en el mismo laboratorio. Si se pusieron calenturientos y…

—¡Cállate! —Karin golpeó a Suigetsu.

—Ya que no tenemos una explicación, quizá Suigetsu tenga algo de razón y sería mejor que se mantuvieran en su habitación o en la sala. Si realmente hay algo en el laboratorio en el que estuvieron que les provocó esto, sería mejor que se mantuvieran alejados para no agravarlo —sugirió Orochimaru.

—¿Agravarlo? ¿Acaso hay alguna forma de agravar esto? —preguntó Karin exaltada.

—Los efectos podrían hacerse permanentes —el Sannin respondió la pregunta de Uzumaki.

—¡No! ¡Ni siquiera quiero tener que ir al baño así! —exclamó Karin alarmada y si bien Sasuke no dijo nada, su gesto sí reflejó su molestia con la idea.

—Vayan a sus cuartos, yo me haré cargo —comentó Orochimaru y permaneció en silencio en señal de que esperaba que los cuatros jóvenes se fueran.

—Yo pienso que fue él —musitó Suigetsu cuando supo que el Sannin no lo escucharía mientras caminaban de regreso a la casa.

—¿Con qué propósito? —preguntó Juugo que no lo creía.

—No lo sé. ¿Quién puede saber lo que pasa por la cabeza de esa serpiente? —se puso las manos en la nuca— Pero es el único que conozco que ha tenido cambio de sexo.

—Si Orochimaru-sama tuviera una fórmula para hacer cambio de sexo porque está investigando algo, lo habría usado en todos en Oto —comentó Karin bastante segura de lo que decía— Sólo así podría obtener una muestra grande de resultados. Dos sujetos de prueba no le darían suficiente información.

—Quizá no lo hizo para que Konoha no sospechara de él —propuso Juugo— Con ustedes dos, cubre ambos sexos.

—Sería poco inteligente de su parte hacer eso justo el día en que salía para Konoha —intervino Sasuke— Y llamaría menos la atención usando su experimento con otra pareja.

—Bueno, haya sido él o no, recen para que haya una cura, porque de lo contrario tendrás que ser el que parirá a tus hijos si quieres Uchihas —Suigetsu le dio unas palmadas en el hombro a Sasuke y si bien lo había dicho con burla, fue más socarrón con Karin— Y quizá Sasuke te deje en tu estado, porque aunque su cuerpo haya cambiado, no creo que mágicamente le guste tu verg…

—¡Deja de decir estupideces! —Karin golpeó a Suigetsu ante la mirada molesta de Sasuke. El albino siempre era irritante, pero definitivamente estaba disfrutando con esa situación.

Taka volvió a la casa, donde Sasuke envió un halcón a dar aviso a Konoha sobre su situación y tras desayunar, tanto él como Karin, se encerraron cada uno en su habitación, pues Suigetsu no perdía ningún momento para hacer comentarios fastidiosos. Sin embargo, cada uno por su lado no dudó en hacer una búsqueda exhaustiva en su habitación, tratando de encontrar pistas o rastros de lo que pudo haber ocurrido en la noche, pero ninguno halló nada.

Las horas transcurrieron y no tenían noticias de Orochimaru, pues aún cuando iban a buscarlo para preguntarle directamente, él siempre les contestaba que seguía sin pistas. Lo único positivo del día, había sido que el Sannin había mandado a Juugo y Suigetsu a hacer trabajos pesados para evitar que el albino siguiera con sus burlas y para la noche, el enviado de Konoha llegó a Oto.

—No puedo creerlo —fue lo que Shikamaru musitó cuando vio a Sasuke y Karin, porque aunque pasó por su mente que fueran sustitutos caracterizados para parecer que realmente habían cambiado de sexo, el castaño pudo identificar sus personalidades y ciertos razgos físicos difíciles de imitar con maquillaje.

—Aquí están los informes bimestrales —Sasuke ignoró lo dicho por Nara, entregando los documentos.

—¿Ya han descubierto algo sobre esto? —Shikamaru recibió los papeles, pero ni siquiera les echo un vistazo.

—Orochimaru-sama ha estado todo el día investigando el tema. Ya nos ha hecho exámenes y pruebas, pero no hay pistas —contestó Karin.

—Oigo una relación romperse al poco de haber iniciado y a un hombre parir —llegó Suigetsu con Juugo detrás.

—¡Cállate! —exclamó Karin pateando a Suigetsu.

—Reportaré esto a Kakashi y Tsunade-sama.

—¿Por qué no llevas contigo a Sasuke-kun y Karin-chan? —llegó Orochimaru con un folder en las manos.

—¿Para qué iríamos a Konoha? —preguntó Karin.

—Creo que Tsunade puede tener una mejor noción de cómo ayudarles. Mientras yo cambiaba de cuerpos, ella modifica su propio cuerpo con un Henge no jutsu continuo bastante poderoso e incluso, tiene un mejor entendimiento de las células humanas —entregó el folder a Karin— Entréguenle esto. Tiene los resultados de los análisis que les hice por la mañana y también algunos datos de otros experimentos que pueden serle de ayuda. Aunque no encontré pistas sobre su caso, tengo una teoría que ella podría ayudarme a descifrar.

—Yo también voy. No quiero perderme la oportunidad de molestarlos —se ofreció Suigetsu.

—¿En serio crees que esto no se resolverá pronto? —preguntó Sasuke ignorando el comentario de su compañero.

—Ya llevan varias horas así, por lo que no creo que sea un efecto temporal, así que tendremos que descifrar su caso para encontrar una forma de revertirlo —respondió Orochimaru— Como dije, Tsunade podría tener una mejor idea sobre el caso, pero yo seguiré investigando aquí. Así que si encuentro algo nuevo, se los haré saber.

—No quiero quedarme así toda la vida. Entrar al baño es una pesadilla —comentó Karin exaltada— Vámonos ahora mismo, entre antes lleguemos, antes saldremos de estos cuerpos.

—¿Es eso o acaso estás celosa de Sasuke? —preguntó Suigetsu— Él tiene tetas más grandes que…

—¡Cierra tu estúpida boca! —exclamó Karin volviendo a golpear al chico.

—Saldremos a Konoha mañana por la mañana —anunció Shikamaru ignorando al par— Quiero comprobar que no ocurra algo así esta noche.

—Pero…

—Tiene razón. Si ocurre de nuevo podríamos conseguir pistas —Sasuke interrumpió a Karin que iba a protestar.

—De acuerdo. Pero yo también voy a investigar esto —bufó Uzumaki y abrió el folder para empezar a leer la investigación.

—También quiero leer eso —pidió Shikamaru y ambos se sentaron a la mesa.

Sasuke, por su parte, no quería seguir oyendo las burlas de Suigetsu, así que decidió meterse a su habitación, pues aunque no le gustaba quedarse con los brazos cruzados, él no tenía suficiente conocimiento biológico para poder contribuir en algo.

—¿Estás segura que prefieres estar aquí revisando eso? —Suigetsu preguntó a Karin después de un largo rato de no haber hecho ni una sola burla desde que Sasuke se fue.

—Por supuesto que sí. Quiero mi cuerpo de regreso lo antes posible —bufó para regresar a la lectura de los documentos.

—Bueno, si no te preocupa…

Karin conocía lo suficiente a Suigetsu para saber que intentaba molestarla, pues ese silencio de hacía un rato no era gratuito, así que, a pesar de que le dejó un ápice de curiosidad, no le siguió el juego.

—Esto pareciera causado por magia —musitó Shikamaru tras leer el informe y encender un cigarrillo— Creo que habrá mucho revuelo.

—¡Oh no! ¡Hemos cumplido con todos los protocolos, reglas, trabajos y condiciones que Konoha nos ha estado asignando! —exclamó Karin alarmada— ¡No pueden culparnos por algo que estamos sufriendo nosotros mismos sólo porque a algún loco se le ocurrió hacer estás bromitas!

—Tampoco es un tema grave. No se trata de un arma o una defensa —siguió Juugo.

—Como disfraz, podría ser muy útil tanto para ocultarse como para espionaje —respondió la pelirroja notando que Suigetsu se había alejado y ahora estaba con la oreja pegada en la puerta de la habitación de Sasuke— ¡¿Qué diablos intentas hacer, maldito pervertido?! ¡Deja a Sasuke en paz!

Karin se apresuró a patear a Suigetsu con furia.

—Yo no soy el pervertido, es Sasuke.

—¡¿Qué quieres decir?! —Karin exigió saber.

—Yo quise advertirte antes y no quisiste oírme, ahora te chingas —respondió el albino.

—¡Habla de una maldita vez! —amenazó Karin a punto de golpear a su compañero, pero él no dudó en responder.

—¿De verdad no te ha pasado por la mente el por qué Sasuke se apresuró a encerrarse en su cuarto?

—Para dejar de oír tus estupideces, obviamente.

—Mi queridísima Karin, podrás tener el cuerpo de un hombre ahora, pero aún no piensas como nosotros —le dijo como si le tuviera lástima— Fue a manosearse ese cuerpo tan bueno. Cuando se curen, se tendrá que conformar contigo.

—¡Deja de hacerte ideas sucias, estúpido pervertido! —Karin se lanzó en múltiples golpes contra el albino y tras quitarlo del camino, abrió la puerta del cuarto de Sasuke y se metió.

—¿Siempre son así? —preguntó Shikamaru que había estado mirando el espectáculo mientras fumaba.

—Suigetsu se ha vuelto más irritante desde que Sasuke y Karin se hicieron novios —respondió Juugo.

—Es más divertido molestarlos si están saliendo porque si hablo al azar de cosas vergonzosas de pareja, acertaré a algo tarde o temprano y Karin lo delatará —habló Suigetsu cuando pudo volver a reforma su cuerpo con una sonrisa en el rostro, pero antes de que alguien pudiera decir algo, oyeron un grito que provenía de la voz masculina de Karin— ¿Lo ven? Ahora sólo queda disfrutar del espectáculo.

Cuando Karin entró a la habitación de Sasuke, vio a su novio con el torso desnudo sentado en la cama de espaldas a ella, mientras tocaba sus senos. Cuando oyó el grito de horror, él se volteó alarmado.

—¡¿Qué haces?!

—¿Por qué gritas? —Sasuke reclamó cuando vio que ella tenía una expresión de terror en su rostro, pero nada parecía indicar un motivo de alarma.

—¡Te estabas manoseando!

—Pesan —se quejó, mientras le mostraba a Karin la venda que intentaba meter por debajo del busto para envolverse.

—¿De verdad… tu… ?

—No oigas nada de lo que Suigetsu diga. Ya es bastante fastidioso estar así como para lidiar con sus estupideces.

—Si te pones eso, estarás incómodo toda la noche y mañana te dolerán si pones las vendas muy ajustadas —contestó Karin avergonzada tratando de desviar el tema.

—Siento demasiado peso, me incómoda.

Karin decidió acercarse a Sasuke para ayudarle con la venda y aunque ya estaba más tranquila, sintió envidia por la figura de su novio.

—¿No te sientes excitado por ese cuerpo? —preguntó Karin después de haber ayudado a su novio a improvisar un sostén con las vendas.

—Ya te dije que…

—¡Mírate! Yo no tengo un cuerpo así… mucho menos ahora.

—Es mi cuerpo, no importa la forma que tenga.

—¿En serio? Porque yo ya ví mi cuerpo desnudo y… —Sasuke la miró detenidamente esperando oír lo que ella tenía que decir, pero aunque su expresión no cambió, ella podía darse cuenta que no parecía contento— ¡No es lo que estás pensando! Sólo digo que me parece ajeno.

—No lo pienses demasiado. No vamos a estar así mucho tiempo —respondió Uchiha— Por ahora durmamos, y veamos qué pasa mañana.

—Si. Espero que tengas razón —contestó Karin tras un suspiro pesado— ¿Puedo quedarme a dormir aquí?

Y Sasuke aceptó, porque desde su adolescencia, ellos dos dormían juntos, especialmente cuando Karin se sentía asustada o insegura y aún cuando habían decidido ser novios, no habían tenido relaciones hasta hacía poco menos de un mes. Era obvio el motivo de la petición de su novia y por ello no tuvo inconvenientes de aceptarla. Sin embargo, una vez acostados, ambos se sintieron incómodos.

Cuando dormían juntos, era común que Karin se abrazara a él o que ella le pidiera que la abrazara, pero mientras ella se abstenía a hacerlo porque sabía que le sería extraño sentir el cuerpo de su novio como el de una chica, Sasuke esperaba que ella no lo hiciera porque no quería sentir el cuerpo de un chico tan de cerca. Quizá sí ni siquiera fueran novios o si nunca hubieran tenido relaciones, no sería tan incómodo, pero en ese momento se hallaban descolocados.

Ninguno de los dos quiso ahondar en qué pasaría si se quedaban así mucho tiempo, esperaban que todo terminará pronto, pero ambos eran del tipo de persona que pensaba en todas las posibilidades, así que la idea insistió en su cabeza hasta que el cansancio los venció.

Al siguiente día, cuando se levantaron a comprobar si habían vuelto a la normalidad, quedaron muy decepcionados y la interrogante de lo que había pasado con ellos se hizo más fuerte cuando nadie en todo el Sonido había tenido un cambio como ese o parecido.

—Con esto, al menos podemos decir que no es ambiental —comentó Shikamaru lanzando un bostezo.

—Ayer no quise sugerirlo, ya que necesitaba saber si este cambio podría pasar fuera de sus habitaciones, pero ya que no fue el caso, deberían ir a la Hoja con Tsunade —comentaba Orochimaru— Mientras tanto, haré que Juugo y Suigetsu duerman en sus habitaciones. Si sólo es algo de esos lugares en específico, enviaré un mensaje.

—¡¿Qué?! ¡No voy a ser conejillo de indias en esto! —replicó Suigetsu.

—¿Te da miedo ser fea en tu versión femenina? —preguntó Karin en forma de burla.

—¡Sería más hermosa que tú! ¡Y con mejores tetas que Sasuke! —exclamó Suigetsu orgulloso para luego agarrarse los genitales— Pero no quiero perder a mi tiburón y a su par de amigos.

—Si no obedeces, los perderás permanentemente —amenazó Orochimaru en un tono que parecía amable, pero que sonaba escabroso aún cuando sonreía.

—Si hay o no cambios, envíen mensaje al respecto —indicó el castaño a los que se quedarían para luego mirar al par que lo acompañarían— Si ya tienen todo listo, vámonos ahora.

El camino a la Hoja era de catorce horas contando paradas para descansos y comidas, pero Sasuke y Karin estaban tan ansiosos por llegar para obtener sus cuerpos de vuelta, que disminuyeron las paradas para llegar lo antes posible aún en contra de Shikamaru, así que para las siete y media de la noche, el trío ya se encontraba atravesando las puertas de la aldea.

—Iremos a la Torre Hokage primero para reportar nuestra llegada a Kakashi y después iremos al hospital —anunció Shikamaru mientras caminaban dentro de la aldea— Dependiendo de lo que Tsunade-sama diga, es probable que tengan que alojarse en el hospital para estar bajo observación.

—¿Hay alguna posibilidad de que Naruto no se entere de esto? —preguntó Sasuke, pues sabía que él podría ponerse igual de molesto que Suigetsu.

—Kakashi y yo no avisamos de este problema más que a Tsunade-sama, pero él y Sakura saben que debiste haber llegado ayer, así que, aunque no le digamos, terminará por investigar. Además, tanto Sakura como Naruto están ansiosos de verte después de que no pudieron hacerlo la última vez que viniste.

—¿Y si escondemos nuestras identidades a los demás? —propuso Karin.

—No. No sabemos cuánto tiempo nos quedaremos así o con quien nos crucemos. Personas como los Hyuuga o los Inuzuka podrían darse cuenta de inmediato de nuestra identidad —respondió Sasuke.

—Evitaremos que se difunda la situación a menos que sea necesario —propuso Nara y todos quedaron de acuerdo.

Una vez que los tres llegaron al hospital, se le dió aviso a Tsunade, quien ya había salido de turno, para que echara un vistazo.

—No puedo creerlo —comentó la rubia verdaderamente sorprendida.

—Orochimaru envió estos documentos como inicio de investigación a esta situación —Shikamaru entregó el folder— También vienen las pruebas que él les hizo ayer y las que les hizo días anteriores al suceso.

—Quiero participar en el estudio de esto —pidió Karin.

—Ya lo veremos. Todo dependerá del tipo de trabajo que haya que hacer —comentó Tsunade que estaba abriendo el folder para empezar a leer— Mejor vayan a descansar mientras leo esto para saber cómo proceder.

—Puedo resumírselo —insistió Karin.

—No creo…

—Los estudios que nos hizo antes y después del cambio muestran que todo está igual, eso incluye los que hizo para asegurarse de que estaban bien —Karin le cerró el folder a la sannin— Orochimaru-sama propone como inicio de estudio dos rutas, uno que se enfoca en el Henge no jutsu, el cual tiene que ver con lo que usted hace para verse joven todo el tiempo y el otro es un estudio sobre los amphiprioninaes también conocidos como pez payaso que son hermafroditos protándricos, osea que todos son machos y pueden volverse hembras —decía sin pausas— Personalmente no creo que Sasuke y yo estemos en ese rubro porque para ello, ambos tendríamos que haber empezado como hombres y ese no es mi caso.

—Es un buen resumen —confirmó Shikamaru cuando Tsunade lo volteó a ver.

—Aun así, quizá haya algo que se le pudo escapar a…

—No creo que nada se le haya escapado a Orochimaru-sama, no suelta ningún reporte de ningún tipo sin antes haber visto todo el panorama, por eso no descarto del todo su teoría de los peces aunque no me convenza —interrumpió Karin.

—Esta situación fue muy apresurada, así que aún cabe lugar a errores o pasar por alto algunos detalles —señaló Tsunade.

—Las únicas pruebas que no nos hizo fueron las de fertilidad —comentó Karin y la rubia la miró acusadoramente— Sasuke no quiso hacerla cuando Orochimaru-sama sacó el histeroscopio* y yo… no pude —contestó avergonzada por las miradas de los de Konoha— No voy a aceptar críticas de nadie que no esté en mi lugar.

—Es importante hacer esas pruebas para saber si sus cuerpos han cambiado por dentro. Aunque las hormonas indiquen que si, no está de más comprobarlo porque nos arrojará luz sobre si es un jutsu o no —señaló Tsunade después de soltar un suspiro cansado— Hoy repetiremos las pruebas que ya les han hecho por si hay alguna anomalía y haremos las pruebas de fertilidad, al menos la que corresponde a Sasuke —el chico iba a objetar pero la rubia le ganó la palabra— Usaremos rayos X y el ultrasonido, así que no meteré objetos extraños a menos que haya alguna anomalía que requiera alguna atención.

—Los dejaré en manos de Tsunade-sama, pueden llamarme si necesitan algo o descubren algo importante —comentó Shikamaru viendo que no tendría muchos motivos para quedarse— Manténganse en el hospital si no quieren difundir esta situación más allá de nosotros. No podemos hacer nada si alguien los ve y se da cuenta.

Tsunade hizo las pruebas que mencionó y los envió a dormir mientras ella leía todo el material y lo comparaba con los nuevos resultados, prometiéndole a Karin que la involucraría en la investigación al siguiente día. Y si, sacó los rayos X a Sasuke y usó el ultrasonido comprobando que su cuerpo también había cambiado por dentro al sexo correspondiente.

En cuanto a la prueba de fertilidad de Karin, simplemente no pudo dar la muestra y sólo le repitieron las pruebas de Sasuke para asegurarse de que no hubiese un útero en su cuerpo masculino.

Los resultados que Orochimaru envió y los que Tsunade había obtenido, no parecían tener nada anormal. Quizá lo único señalable era que las hormonas sexuales habían aumentado un 0.05% en ambos, algo que podría no significar mucho, ya que por los ciclos reproductivos bajaban y subían. Sólo quedaba seguir las líneas de investigación que Orochimaru proponía, al menos para empezar, pues no había más pistas.

Al siguiente día, Karin y Sasuke se reunieron con Tsunade para escuchar sus conclusiones. A la reunión se unió Shikamaru.

—Los estudios no arrojaron nada diferente a los de Orochimaru. Debido a que su cuerpo también ha cambiado por dentro y que no hay ninguna anomalía en el chakra, descartaremos el Henge no jutsu como opción —explicaba Tsunade— Me dedicaré a la teoría del pez payaso para empezar con algo, pero deben estar al pendiente de cualquier cambio que puedan notar en sus cuerpos. Por ahora, mi sugerencia es que vuelvan a casa y si encuentro algo…

—¡No! ¡Sasuke y yo no queremos quedarnos más en estos cuerpos! —replicó Karin, pues eso significaba que la rubia consideraba que le llevaría tiempo llegar a un antídoto.

—No se puede hacer mucho si no hay más pistas —intervino Shikamaru.

—¿No hay algo que podamos hacer? —preguntó Sasuke con más calma, pero estaba igual de renuente, especialmente porque sentía dolor en los senos desde que se quitó las vendas para bañarse y ya estaba harto.

—Podrían ir a buscar algunos ejemplares salvajes al mar para la investigación —contestó la rubia que entendía la desesperación— En la aldea sólo hay peces de acuario y a veces los animales domésticos y los salvajes tienen diferencias.

—Los ancianos querrán oponerse a que salgan de la aldea así. Tampoco creo que quieran que vuelvan a Oto hasta que no esté resuelto este misterio —comentó Shikamaru— Las sospechas se cernirán sobre Orochimaru y mientras no haya respuestas sobre quién lo hizo y para qué, querrán tenerlos en la aldea.

—¡No me quiero quedar con los brazos cruzados! ¡Quiero ayudar! —exigió Karin y Sasuke no decía nada porque entendía lo que Nara decía, pero no quería que nadie en Konoha lo viera así.

—Bien, me ayudarás, pero tampoco puedo darte acceso a toda la investigación —respondió Tsunade a la pelirroja— Enviaremos a un equipo a buscar los peces salvajes en su lugar.

—Pero…

—Los ancianos no nos querrán involucrados en la investigación —Sasuke paró a su novia quien iba a protestar para luego mirar a Tsunade— ¿No hay ningún otro dato que debamos saber?

—No, pero haremos estudios completos cada cierto tiempo para buscar más pistas. De momento lo haremos diario y si no hay variables en una semana, cambiaremos a cada semana —respondió Tsunade— La única pista que tenemos es que sus cuerpos cambiaron, así que no podemos perder de vista los estudios. Podrían ser nuestra única pista sobre lo que les ocurrió.

—¿Puedo al menos revisar los estudios que nos hicieron? —Karin insistió, porque aunque sabía lo buenos que eran Tsunade y Orochimaru en el rubro, ella quería contribuir para sentir que al menos avanzaban en algo.

—Si. Te enviaré una copia de todos los estudios que se hagan. No creo que haya inconveniente con eso —Tsunade miró a Shikamaru.

—Son como exámenes de salud, así que está bien.

Cuando vio la cara de los de Konoha, Karin pudo entender que el que la dejaran de lado era por los aclamados ancianos y no por decisión de ellos, así que, aunque le enojaba la situación, se relajó con ellos.

—Gracias.

—Ya que se quedarán aquí, les buscaremos un lugar temporal para quedarse y…

—Nos quedaremos en el hospital. De esa forma, estaremos disponibles por cualquier descubrimiento —aseguró Sasuke quien temía que los enviaran al cuidado de alguien.

—Su condición no atenta contra su vida y sería un inconveniente tenerlos aquí si se prolonga su estadía —Tsunade se negó y el comentario angustió a ambos jóvenes— En caso contrario, se los haremos saber, pero de momento, lo trataremos de esa forma.

—¡Aún no sabemos si de verdad esto no atenta contra nuestra vida o nuestra salud! —replicó Karin cruzándose de brazos— ¡Y no se les ocurra mandarnos a vivir con alguien! ¿Saben lo incómodo que es estar en estos cuerpos? —ella se estaba desesperando con la situación— Sería aún más incómodo vivir con alguien mientras lidiamos con esto.

—¿Podríamos vivir cerca del hospital? —preguntó Sasuke a modo de propuesta.

—Hablaré con los ancianos, creo que tendrán inconvenientes, pero trataré de convencerlos. Sea cual sea su decisión, quizá decidan no darles misiones fuera de la aldea y las de dentro serán limitadas.

—Pero…

—Está bien —Sasuke interrumpió a Karin, pues aunque tampoco le parecía, prefería que primero les asignaran una casa y después negociarían las misiones.

—Entonces se quedarán aquí hasta que hable con ellos. Volveré cuando tenga noticias —respondió Shikamaru.

—Mientras tanto, vuelvan a sus habitaciones. Yo seguiré con la investigación —siguió Tsunade.


*Las pruebas de fertilidad en los hombres son dejando una muertra de semen para conteó y análisis de espermas y en las mujeres hay muchos tipos de exámanes, algunos invasivos en el que se usa objetos como el histeroscopio que es como un tuvo que puede o no tener una cámara para revisar el útero o las no invasivas, como son los rayos X o el ultra sonido. Si desconcocían estos datos, creo que ahora pueden entender mejor por qué los chicos se reusaban a los métodos.

Como pueden darse cuenta, la historia tiene más partes y las subiré conforme me sea posible. Estas partes ya están escritas y ninguna corresponde a alguno de los temas del resto del calendario, así que subiré las demás partes de forma azarosa, podría subir la segunda parte hasta el final del mes o subir la historia completa en unas horas. Esto dependerá de mis ocupaciones y que estaré dándole prioridad a los temas por día. Sin embargo, les prometo que en el peor de los casos, subiré la historia completa al final del mes.

Una nota muy importante es que yo no soy bióloga y lo que menciono en el fic lo he investigado, pero como no domino los temas, es probable que haya inconsistencias en los datos, así que dejando de lado lo poco fiel que puedan ser las explicaciones biológicas, espero que sea de su agrado n.n