Capítulo 2
Semana inglesa.
Paso una semana desde que los tres nos conocimos, y la maestra estaba en incapacidad y no regresaría en las siguientes dos semanas, así que después de una semana conociéndonos mejor, aunque no hiciera falta, todavía teníamos dos semanas más para divertirnos en grande.
Ese lunes en lugar de vernos en el lugar del curso decidimos mejor vernos directo en la estación de trenes, para salir un poco más lejos. No me preocupaba por mis tíos siempre fueron discretos con mis padres y conmigo también, así que podía regresar a la hora que quisiera. No sé porque era así, pero así era y funcionaba para todos.
Cuando llegue ya estaba Darién allí, sentado en una banquita solo, traía puesta una camiseta a cuadros sobre una camiseta negra, lentes de sol y unos jean rotos de la rodilla. Se veía muy bien. Me acerque y me saludo con un beso en la mejilla, era la primera vez que me saludaba así, con las chicas era muy común que lo hiciéramos entre nosotras, pero con ellos no. Sentí unos nervios terribles de verlo tan pero tan cerca.
Seiya no vendrá- dijo
¿Por qué?¿ Que tiene?- respondí
Saldrá con su padre hoy, lo va a llevar a comprar unas cosas que necesita para la clase de natación y no podía posponerlo.
Pero yo quería ir con los dos- conteste algo desilusionada, peor con un extraño cosquilleo
por esta sola con Darién. No había tenido hasta entonces esa oportunidad.
No te preocupes vamos a otro lugar, para poder ir después con él
¿qué hacemos entonces?- pregunte
Vamos al parque del lago
Llegamos y estaba prácticamente vacío, después de todo era un lunes y en horario de escuela. Nos sentamos en el pasto y me puse a hacer trencitas en mi pelo. Darién quito los audífonos a su celular y pude escuchar lo que oía, no habíamos hablado de gustos musicales
¿te gusta esa banda?- dije
Si- dijo- de hecho esta canción me recuerda algo, que hace mucho que no beso a una chica bonita
¿en serio?- le dije incrédula- a mí me han dicho que eres un casanova
¿de dónde sacas eso?- pregunto
Pues de las demás niñas de la escuela, me han preguntado por ustedes dos y ellas me han dicho lo que saben.
¿he salido con alguna? ¿les he bajado la luna y las estrellas? ¿les he dicho que las quiero?
No… pero – dije apenada
Entonces no puedes decir que soy un casanova
Lo siento, solo era una impresión- respondió sintiéndome realmente mal, era mi amigo y sobre todo me gustaba mucho
La próxima vez, mejor pregúntame a mí- dijo molesto
¿estás enojado?
Un poco, pero tengo una idea para que ya no lo este
¿Cuál? – pregunte feliz de pensar que podía quitársele el enojo
Semana inglesa
¿no te entiendo Darién que quieres decir?
Juguemos semana inglesa, ¿sabes cómo se juega no?
Si… pero somos amigos
Eso no es relevante- dijo con su ronca voz- ¿te da miedo? Por lo que se también tiene mucho que no besas a nadie, así terminaremos con la curiosidad, a mí me da mucha curiosidad saber que sentiré cuando te bese ¿tú no tienes?
Bueno… está bien- dije ansiosa y temerosa al mismo tiempo, claro que tenía curiosidad pero tal vez ya nada podría ser como en un principio, pero sus labios me decían que lo besara. Además con la semana inglesa cabía la posibilidad de que no nos besáramos, pues así es el juego.
Nos pusimos de espaldas, y él me pidió que yo digiera los días de la semana, si volteábamos la cabeza al mismo lado había beso, si no, no.
Empecé: lunes… mismo lado, un beso; martes… beso; miércoles… sin beso; jueves… beso… viernes beso.
Entonces son 4 besos que me debes Serena
Está bien
¿lista?
Si – la verdad no lo estaba, me carcomía la angustia por dentro, sentir sus suaves labios en los míos era algo que anhelaba desde la primer vez que salimos los tres.
Se acercó a mí, y roso sus labios con los míos, no sentí nada para ser franca, lo cual me sorprendió mucho, él lo noto y me dijo:
Tengo una idea mejor, cambiemos los tres besos restantes por un beso como yo quiera
¿Qué? ¿Por qué?
Por qué me lo debes así son las reglas del juego- me dijo con una voz muy dulce e irresistible; después de todo seguía preguntándome porque no había sentido nada con ese pequeño beso, podría salir de dudas, tal vez no me gusta tanto, si el me besaba a su antojo descubriría si de verdad me movía algo en el interior.
Ok- dije
Pero cierra los ojos- ordeno prácticamente- y no los abras
Cerré los ojos y sentí su mano apoyada en el césped junto a la mía, la otra mano, la paso sobre mi mejilla y mi cabello, tomo el pelo que tenía sobre el rostro y lo atoro tras de mi oreja, comencé a ponerme nerviosa y me sudaban las manos.
Sentí su cabeza recargarse sobre mi hombro y su respiración en mi cuello, aunque dijera que no este niño era un Casanova. Entonces dijo mi nombre, el alma se me fue al cielo y volvió cuando unió sus labios a los míos por unos instantes, después me dio dos o tres besos más, muy leves, en el ultimo de esos besos paso su lengua increíblemente tibia sobre los míos y después los delineo de manera muy suave, entonces yo entreabrí los míos, Darién volvió a recorrer mis labios un poco más fuerte y se quedó con mi labio inferior entre su labios, sentía que el aire me faltaba, pero que solo podía encontrarlo en la boca de Darién, así que me acerque más y con mi lengua repase también los labios de él y su respuesta fue un suspiro y un beso mucho más intenso, parecía que su lengua pertenecía a mi boca sabia justo donde tocar mi lengua y mis labios, sentía que el torrente sanguíneo se estaba volviendo loco y que el corazón iba a estallar de tanto que estaba latiendo.
Quise apartarme cuando me hizo falta el aire, peor Darién no me dejo, tenía sus manos en mi rostro y no tenía intenciones de soltarme; después de un tremendo suspiro y un muy breve respiro volvió al ataque, definitivamente quería matarme a besos y no pensaba poner resistencia alguna.
De pronto, me vio a los ojos y dijo de forma tierna y dulce "Serena, me has dado el beso de la vida" y volvió a besarme.
Después de todos esos vuelcos que el corazón me había dado, me sentí como volando entre los árboles, era alucinante; aquella duda que tenía al principio desapareció junto con las ganas de irme del parque, por mi podíamos quedarnos ahí toda la vida.
Darién me abrazaba muy fuerte me miro a los ojos, sonrió y también yo. Tenía toda la piel erizada, de pronto sentí mucho frio.
¿tienes frio?- pregunto
Si, de pronto sentí mucho frio- respondí
Toma- me dio su camisa a cuadros impregnada de su aroma, el frio se fue pero llego el rubor a mis mejillas
Que linda- dijo Darién y me beso de nuevo, de forma aún más dulce pero muy intensa, solo podía responder de la misma forma, cada vez que el metía su maravillosa y dulce lengua sentía una corriente eléctrica bajar por toda mi espalda y el corazón se me desbocaba, notaba también que el pulso de Darién se aceleraba, lo cual me producía mucha alegría y exaltación, pues estaba sintiendo lo mismo que yo.
Fue un día maravilloso, solo nos besábamos cada vez más y más, y de forma más intensa, no puedo aun describir lo que sentí en esos momentos, solo podía pensar que finalmente había llegado la persona que estaba hecha para mí. De cuando en cuando nos veíamos fijamente y no quedaba nada por decir, estaba fuera de mí y al mismo tiempo estaba tan consiente como jamás lo había estado.
