Capítulo 6
La ruptura de los tres mosqueteros.
Cuando estábamos dispuesto a marcharnos, con la idea fija en mi cabeza de que Seiya estaría conmigo siempre (por fin mi sueño se convertía en realidad un novio y que novio), ocurrió el peor de los incidentes, me odie a mí misma.
Me levante y se cayó mi mochila, la cual había abierto para sacar una pluma y hacerle un dibujito a Seiya en la mano en el rato que estuvimos bajo el árbol; de la mochila se salió mi cuaderno y justamente se bario en una hoja en la que había escrito un sin número de veces el nombre de Darién, Seiya recogió y evidentemente vio lo que contenía aquella espantosa página (nunca vio que en la parte posterior estaba también una carta que le había escrito al él, no solo su nombre, una carta que nunca leyó, ni leerá), cerro el cuaderno y me lo entrego, y solo sonrió, me abrazo. Y caminamos juntos, yo trate de explicarle.
Veras Seiya, esa hoja…
No, Bombón, no tienes que explicar nada- dijo sonriendo- te he dicho muchas veces que yo estoy aquí para hacerte feliz, un día ya no resistirás- y guiño su hermosísimo ojo azul
Pero yo…- quería que supiera, quería que leyera lo que había escrito para él
Mejor hablamos después, Bombón- seguido abrazándome fuerte como si no quisiera alejarse de mí, pero yo tenía una sensación muy incómoda, lo único que quería era que Seiya me escuchara, pero no insistí
Era obvio que ni él ni yo teníamos las más mínimas intensiones de acudir al evento de Rei, se veía tan normal como si nada en absoluto hubiese pasado, ni siquiera el beso, pero sabía que no era así que sus pensamientos estaban seguramente dándole ideas equivocas a la maldita hoja, significados que no tenían, solo quería pegar un brinco directo a sus brazos y decirle que no se preocupara, que tenía más que decidido todo, que no pensaba en nadie más, que no quería a nadie más, y como evitarlo si desde un principio se portó tan cortes, todos los días me alagaba y sobre todo me hacía sentir que no había ninguna como yo. Era y aun es un caballero andante con espada en mano sobre un corcel blanco. Pienso en él y sonrió.
Llegamos a mi casa y se despidió de mí, yo le pedí que no se fuera, pero no quiso quedarse. Subí a mi habitación y rompí en millones de pedazos aquella maldita hoja, y a mí también, pues mis estupideces de niña cursi, habían lastimado a Seiya, y el… siempre me había cuidado, siempre era tan lindo, tan dulce, tan tierno.
POV SEIYA
En el fondo tenia una esperanza de que ella me quisiera a mí. Pero desde la primera vez que vio a Darién, note como se iluminaban sus ojos, esos ojos celestes en los que quisiera vivir por siempre. Yo estoy aquí para quererla, para cuidarla y protegerla, pero también para hacer todo lo posible porque ella sea feliz. Si no puede estar conmigo, merece estar con quien ella quiere, sobre todo si esa persona siente lo mismo por ella.
Al menos, no me voy con las manos vacías, por lo menos puedo quedarme con el maravilloso recuerdo de sus besos, de sus sonrisa, de todas las aventuras que tuvimos aunque ello implique que me sea imposible ya olvidarme de ella. Soy capaz de cualquier cosa con tal de verla sonreír, será mejor que deje el camino libre pues si quiero lo mejor para ella, tendré que hacerme a un lado y ayudarla a que sea feliz. Sera mejor que de una vez hable por esos dos.
Fin POV SEIYA
Toda la tarde estuve pensando y no me decidí a llamarlo, le daba vueltas y vueltas al asunto, marcaba su número, pero la final no llamaba. Me metí al internet, ja, todas las fotos que teníamos en face desde que nos conocimos me confundieron más, estaba con los dos en todos lados, y me veía tan feliz, y cabe decir que ellos también, eran increíblemente divertidos.
POV DARIEN
No puedo creer todavía lo que paso esta mañana, es evidente que ellos dos son uno para el otro y que yo solamente les impido ser felices juntos, por un lado a Seiya provocando que no se decida a moverse con Serena porque no quiere conflicto entre nosotros, somos amigos, pero me conozco bien y sé que en un momento no podría con los endemoniados celos que me embargan cuando la ve, cuando la toca y ¡demonios! Cuando la besa, no me he muerto de la rabia porque no puedo irme sin decirle a serena lo que siento. Lo mejor será quitarme del medio, al fin no nos veremos en los próximos dos meses. Tal vez si me voy pueda tranquilamente hacerme a la idea de ellos dos juntos, porque siendo francos Rei tiene razón se ven muy bien juntos y seguramente no se aparecieron por la fiesta del grupo por estar solos… ¡diantres y seres del averno! Solos… juntos… sin ninguna barrera ya, siendo el uno para el otro. Espero que sean felices… pero lejos de mi vista
FIN POV DARIEN
Yo seguía revisando las fotos, me parecía increíble que tuviéramos tantas en solo unos días de conocernos, (¡Dios! Que feliz soy cuando estoy con ellos) me divertía, me consentían, era una niña mimada con ellos dos al lado, y sobre todo el trato y cariño que siempre me mostro Seiya sin recato alguno.
Entonces sonó mi teléfono
¡Hola!
Hola Bombón ¿Qué haces?
No mucho que gusto que me llames
¿qué vas a hacer mañana? Quiero hablar contigo Bombón
Pues veras, quede con Steven
Cancela Bombón, por favor, tengo una sorpresa para ti
Seiya quiero que sepas que lo que viste en la hoja no refleja lo que siento- dije sin dudar un instante
¡¿de verdad?!
Sí, quiero decirte que…- le respondí
No me digas nada por teléfono, por teléfono no, voy para tu casa- dijo
¿De verdad?
Sí, no tardo.
No pasaron ni 10 minutos cuando escuche el timbre de la puerta, baje corriendo, emocionadísima, yo estaba decidida a confesarle a Seiya todo lo que me provocaba
Abrí la puerta, para mi sorpresa no era Seiya quien estaba ahí, era Darién, con una rosa roja en la mano, que extendió en cuanto abrí la puerta.
Hola Serena- me dijo con la voz entrecortada y me dio un beso en la mejilla.
Darién…¡qué haces aquí?- pregunte sin duda me sorprendió muchísimo
Nada. Solo venía a despedirme Serena- me dijo sin alzar la vista lo cual era muy extraño en el- mañana me voy temprano a Ámsterdam- sonrió y tomo mi mano
¿qué? ¡¿Por qué?!- le dije
No te preocupes, serán solo los meses en los que no estaremos en clases.
Pero ¿a qué te vas? ¿ qué vas a hacer allá?- le pregunte
Voy a tomar un intensivo en artes plásticas, ya sabes que es lo que más me interesa en el mundo… después de ti
¿Qué?
Serena, quiero que me prometas que vas a ser muy feliz, y que no te vas a olvidar de mí, me voy Serena, para poder hacerme a la idea de que no estarás conmigo, pero antes de que me vaya dime si es con Seiya con quien quieres estar.
Darién… yo no sabía… no se
Dime Serena por favor ¿es Seiya al que quieres?- empezó a llorar- por favor jura, jura que si él no te hace feliz seré el siguiente en tu lista. Pero dime ¿sentiste lo mismo cuando te bese yo que cuando lo hizo él? Dime Serena, si no me dices no podré irme, termina con cualquier esperanza que pueda quedarme por favor, no puedo resignarme así nada más, termina conmigo de una vez y dime que es a él al que quieres, que no me ves de ninguna forma más allá que la de tu amigo. Yo no puedo solo, Serena deja de martirizarme con tu silencio y responde...
Por más que quería decirle algo que pudiera hacer que se sintiera menos mal, no encontraba la forma, después de todo también sentía algo por él, y lo quería mucho, pero con quien realmente deseaba estar era con Seiya. Entonces, llego un taxi, y bajo de este Seiya, con su hermosa sonrisa. Darién volteo también y trato de que Seiya no viera que no dejaba de llorar, pero fue en vano.
Seiya no se acercó hasta que Darién pudo reponerse un poco, seguía tomado de mi mano y me guió hasta donde estaba Seiya, y le dio mi mano. Sonrió y se fue. Lo alcanzamos Seiya y yo, pero no quiso hablar con ninguno, solo le dijo a Seiya que me cuidara, y que si me hacía infeliz arreglarían las cuentas a su regreso.
Seiya y yo lo dejamos ir, nosotros fuimos al patio de la casa de mis tíos, y son sentamos en los columpios. Le conté todo lo que había pasado y lo que Darién me había dicho, me encontraba muy conmocionada no sabía que pensar, la verdad es que ya había superado a Darién, pero me sentía muy mal por él y me sentía un poco culpable. No podía hacer nada para que se sintiera mejor.
Bombón, yo no puedo decirte más que debes saber que te queremos, no debes preocuparte por nosotros- guiño el ojo- sé que no me resistes Bombón, pero es muy distinto la atracción animal que sientes por mí a que realmente tengas un sentimiento profundo. Quizá ni él ni yo estamos en tú horizonte, nena.
Seiya… pero yo…
Mira Bombón, que te parece si después resolvemos esto. Por lo pronto sube a tu habitación… y después te alcanzo- sonrió.
Seiya- le dije sonrojándome
En serio Bombón, yo solo quiero que seas feliz, piensa bien las cosas y después nos dices, después de todo puedo hacerte lo que quiera en mis sueños- guiño de nuevo, me di un beso en la mano y se fue.
En cuanto se fue, sentí un dolor muy raro, sentía que algo me hacía falta, subí corriendo a mi habitación y tome mi celular, desde la ventana veía como se alejaba y marque su número, vi como saco su celular y vio hacia mi ventana. Corrió y yo también, nos encontramos a unos metros de la casa lo abrace y lo bese hasta que no pude más.
