Capítulo 8

Siento que…

Pasaron los días y los meses, y no podía dejar de poner una y otra vez el cd que Seiya me había entregado, tenía solo dos tracks, una composición en piano bellísima y otra que no sé cómo ni cuándo grabo con sus hermanos pero era más rockera, y la letra me había dejado con un sabor agridulce desde que le escuche por primera vez sola en mi habitación, pero la amaba, tanto como a Seiya

Era ya junio, estaba muy próximo mi cumpleaños, y también los de mi dúo dinámico, prácticamente ya habíamos vuelto a la rutina del diario. Al principio claro fue muy extraño que Darién hiciera como si nada, la verdad es que fui muy valiente y le exigí que habláramos solo él y yo

INICIO FLASH BACK

Darién, creo que tenemos que hablar

¿de qué?-

Creo que lo sabes perfectamente,

Bueno te escucho- se encogió de hombros

Solo espero que algún día Darién pienses más allá de tus intereses, sabes que te quiero mucho y que no te guardo rencor ni te deseo nada malo, quiero que seas feliz- Serena sonríe

¿ya, es todo?- pone cara de fastidio

Si- sonríe y se va

Fin FLASH BACK

No le dije casi nada, pero creo que bastó para que entendiera que ni Seiya ni yo pensamos hacerlo a un lado, después de todo éramos lo tres mosqueteros y nos adorábamos entre los tres. Lo realmente difícil era el "stand by" en el que me encontraba con Seiya, estaba vuelta loca, cada que lo veía un impulso me llevaba hacia él y él me recibía con un abrazo muy fuerte y un beso en la mejilla, y eso era todo. Estaba cierta de lo que habíamos acordado y me parecía muy pronto como para "picarle la herida "a Darién, de verdad lo que menos quería era una pelea, y digamos que Darién ya se estaba acostumbrando a ver que hacíamos esto todos los días al llegar a la preparatoria.

Lo poco que había cambiado era justo lo que más me dolía, lo que más anhelaba que volviera, pero seguía teniendo mucho miedo. Cuando me ponía a imaginar, me imaginaba que un buen día vería que Darién dejaba de tener esa mirada de desapruebo cuando Seiya y yo nos saludábamos y que entonces le devolvería le cd a Seiya como habíamos planeado. Entonces ya nada saldría mal. Todos los días pensaba en eso, todos.

En una de esas ensoñaciones, tenía todo volumen el teléfono donde había pasado la música que Seiya me había regalado, y no me di cuenta de que se acercaba a mi

Bombón- dio quitándome los auriculares- ya casi es tu cumpleaños

Si- le dije

¿Qué vamos a hacer? Tienes como compañero de cumpleaños a un hombre muy atractivo y que está dispuesto a todo por ti, así que tú decides.

Ummm, no había pensado en nada Seiya- dije, mientras pensaba que cada vez que pronunciaba su nombre me estremecía completamente.

Pues yo tengo una propuesta de regalo para ti- dijo mientras se acercaba peligrosamente a mí- ¿qué te parece si me pongo un enorme moño y me llevas contigo Bombón?

¿ será buena idea?, me das miedo- le dije y sonreí

Debería tener más miedo yo- dijo con su típico pero bellísimo guiño- cada día que pasa te resistes menos y es casi un hecho de que seas muy salvaje

Seiya

En serio Bombón, quiero salir contigo en tu cumpleaños, es más si quieres velo como un regalo de cumpleaños adelantado para mí- dijo

Ok, bueno

Perfecto, entonces celebramos tu cumpleaños y después vamos a celebrar el mío- dijo con esa voz que hacía que se me doblaran las rodillas.

¿de qué hablan?- interrumpió Darién y que bueno, si no le hubiera saltado a Seiya encima como león a su presa.

Del cumpleaños de Bombón- respondió Seiya

Es en tres días- dijo Darién- es en sábado

Si,- le conteste- iba a ir a Fareham, pero mis papás van a un crucero, parece que me mude aquí y se les olvido que tenían hija

Pero nos tienes a nosotros- dijo Darién- de hecho yo había pensado en lo mismo y ya planee todo para los tres- añadió con la clásica seguridad e Darién chiba

Chiba- dije- ¡porque no tomas en cuenta a la del cumpleaños?- le reproché mientras le daba un golpecito en el brazo

Tsukino, si es la primera que tome en cuenta- dijo mientras me devolvía el golpecito- mira llevadita, nos vamos a Liverpool.

¡¿Liverpool?!- dijimos Seiya y yo abriendo los ojos tanto como podíamos

Si, Liverpool- dijo y saco una carpeta y nos explicó sus planes y sobre todo que iríamos a un concierto de la Royal Liverpool Philharmonic, a donde era mi intención pertenecer

Pero ya había quedado con Seiya, obvio que estabas incluido- le dije

Me parece mejor la idea de Darién, Bombón, después de todo hace mucho que no viajamos

Entonces ¿vamos?- dijo Darién

Ummm, no sé, ustedes dos son un par muy sospechoso, me dan desconfianza

Ay por Dios serena, no seas infantil- dijo Darién

Bombón, vamos si no dices que si, estaré todo el tiempo que sea necesario, rogándote para que vayas- dijo con mucha seguridad, si Seiya era capaz de insistir hasta que cediera.

Umm ¿cuándo nos vamos?- pregunté aun si estar convencida

Mañana, nos quedamos hasta el sábado por la noche

¿mañana? No, definitivo, no. – le respondí

Bombón, di que si – dijo Seiya tomando mi mano entre sus dos manos y viéndome fijamente a los ojos

Ustedes dos son muy sospechosos- dije viéndolos con mucha desconfianza

Solo queremos celebrar- dijo Darién- ¿qué de malo tiene?

Que son unos mañosos- dije- los conozco bien, algo se traen y saben que odio las sorpresas, soy demasiado curiosa

Justo lo que me encanta de ti Bombón- me dijo Seiya y me puse tan roja como era posible

Ok, me rindo ante ustedes caballeros- les dije- Pero les advierto Sr Kou y Sr Chiba, que tengo a Batman como guardaespaldas.

Bombón, no reveles mi identidad secreta- dijo Seiya con su guiño

Ay Dios mío con ustedes dos no puedo, soy de trapo- dije recargándome en el escritorio con cara de conformismo, aunque realmente me comía la curiosidad de saber que pasaría en el viaje.

Avise a mis tíos, que como era costumbre no se oponían a nada, hice mi maleta y espera que llegara el día siguiente, me quede dormida con la música de Seiya en los oídos. A la mañana siguiente estaba por irme cuando sonó el timbre, abrí y Seiya estaba en la puerta

Lista?- pregunto

No quedamos en que vinieras

Una hermosa mujer de casi 17 no puede estar sola en ningún lado- sonrió- que tal si el lobo te come.

Pienso que es más fácil escapar de un lobo que de ti- le dije mientras le daba mi maleta y un beso en la mejilla.

Auuuuuu- aulló Seiya, es tan lindo.

Ya fresa , que se nos va el tren- le dije apretando su mejilla

Agarramos un taxi

Ok, no quiero caminar- le dije encorvándome como si estuviera muy cansada

Llegamos a la estación de trenes, Darién estaba ahí, subimos y pensé en la primera vez que habíamos viajado y la triste situación con Rei, la cual seguía de acosadora de Darién y el seguía sin resistirse a sus demostraciones de afecto (vaya amor que me profesaba). Solo que en esta ocasión si íbamos los tres, saque mi teléfono y me puse la música.

¿Qué escuchas?- dijo Darién

Nada, algo muy personal- dije y Seiya volteo inmediatamente y me quito un auricular y escucho

Bombón, ¿te gusta?- dijo sonriendo

No, no me gusta- dije y vi el desconcierto en su rostro- las amo. Las dos son maravillosas- y le di un beso en la mejilla, muriéndome por poder besarlo, pero aún me preocupaba Darién seguía haciendo muecas cada ves que le demostraba cariño a Seiya o viceversa.

¿Qué es?- pregunto Darién para cortar la miel con un gesto de despecho.

Es muy personal, no quiero que lo escuches, no por el momento, ya llegara la oportunidad- y le sonreí, mientras tomaba la mano de Seiya, quien me abrazo.

Como quieras- dijo indiferente, claro que a estas alturas ya sabía que no era molestia sino enojo.

No quise responder, en algún momento o el entendería que al que quería era a Seiya o yo me armaría del valor suficiente como para enfrentarlo y decirle que estaría con Seiya con o sin su aprobación.

Llegamos a Liverpool, y lo primero que hicimos fue ir a comer, y comimos como sí no hubiera sido en semanas, me comí mínimo tres hamburguesas dobles, mas complementos y postres, y ellos por Dios que no se quedaban atrás. Después fuimos a instalarnos donde Darién consiguió, era la casa de verano de los padres de un amigo suyo. Me metí a bañar, tenía muchas ganas de salir en la noche, y salí del baño aun secándome el cabello y enrollada en otra toalla y vi aun pelinegro sentado en la que sería mi cama provisional.

¿Qué haces aquí?- dije muy nerviosa y apretando la toalla contra mi

Nada, solo quería hablar contigo- contesto

¿de qué?- dije molesta- espera a que termine de cambiarme por favor

No, no pienso pasarme toda la noche tratando de hablar contigo.

Vete, por favor o voy a gritar- dije

solo estamos tu y yo- dijo y se levantó yendo hacia mi

No te creo- y me mantuve firme no retrocedí, era mejor que no

Anda has la prueba, grita.

Está bien si quieres hablar, habla de una vez- dije

Ok- se alejó y tomo su lugar anterior- sabes bien lo que siento por ti ¿verdad?- asentí con la cabeza- muy bien tu sabes entonces que lo que siento es completamente irracional ¿no?

Eso no tiene sentido.

No, no lo tiene como tampoco lo tiene que siento por ti. Pero no vine a hablarte de eso, pues ya lo sabes y eso es lo importante. Lo que quiero decirte es que…-dijo

¿me permites?- tome mi ropa y me fui al baño a ponérmela me sentía muy incómoda con el observándome, volví y le dije- continua

Quiero decirte, que no debería de importarte lo que yo sienta, si no lo que sientes tú, no vas a ser infeliz solo porque yo no lo sea, ya que sale la misma, eres infeliz tú e infeliz yo… todos somos infelices…- dijo y se oyó la puerta abrirse

Bombón, ¿ya terminaste… de vestirte?- dijo Seiya, desconcertado y viendo a Darién y después a mí- ¿estás bien?- Pregunto

Si, a las dos cosas, alguien me dijo que no estabas- mire a Darién muy feo

¿¡qué?! No puedes culparme por intentar ¿no?- rió cínicamente

Entonces ¿era un invento tu plática? ¿Tu discurso tan maduro?

Si así te podía …- fue interrumpido por el tremendo golpazo que le propine con la almohada que estaba sobre la cama

¡Darién Chiba eres lo peor del mundo! Me voy… me voy a Londres. Lo sabía, lo sabía, que estúpida, que estúpida- gritaba mientras salía de la habitación y buscaba un teléfono para llamar un taxi, cuando de pronto sentí un abrazo por la espalda, a lo que respondí con un codazo- quítate, déjame en paz!

Bombón…- dijo Seiya adolorido- soy yo

Seiya, perdóname!- dije completamente apenada

Con una condición… bueno dos…

Si, lo que quieras- dije

De verdad ¿lo que quiera?- dijo de forma muy sensual, viéndome directo a los ojos- tu dijiste Bombón.

Si, lo que quieras- dije mientras la sangre se agolpaba en mis pómulos y sonreí

Quédate, por favor, quédate, son solo dos días… quería ver a la royal, no te vayas Bombón. Te juro que no era la intensión de Darién, ve y pregúntale. De verdad nena, quédate.

No puedo decirte que no cuando me hablas así Seiya- le respondí solo con la verdad no podía negarle nada- y ¿tu segunda condición?

Que pase lo que pase en el concierto, cuando tengas 18 Bombón, me repetirás que me amas, solo entonces, no antes, es muy importante- suplicó.

¿qué? ¿Por qué?- dije, no entendía y no entiendo todavía

Promételo, promételo, promételo- lo repitió mientras me besaba de forma muy tierna, y yo seguía sin entender nada

T e lo prometo, pero me voy a morir, si no te dijo ahora que te amo Seiya Kou.

Te amo Serena Bombón Tsukino- me dijo casi en un susurro- ven levántate y hecha tu promesa vámonos a festejar.

No entendí, no entiendo, ni entenderé. Darién me ofreció una disculpa y me dijo que no había sido su intención molestarme, pero que el es muy alocado y que yo lo ponía peor, pero que me daba su palabra de no volver a molestarme, que sería de ahora en adelante un caballero sin tacha. Era mi amigo que otra cosa debía hacer sino creerle. Y nos fuimos a bailar, me sorprendieron aquellos dos, bailaban muy bien y Seiya se veía fabuloso en sus jeans rojos entallados, que revelaban el físico de nadador que tenía, perfecto, era escultural, su camisa negra , su pelo azabache, los ojos azules que me quitaban el aliento cuando me miraban fijo. Seguía siendo un sueño.

Note que muchas chicas nos observaban a ellos con cara de zombis en busca de cerebros frescos, si se los hubiesen podido comer lo hubieran hecho, y a mí con cierto recelo. Pero no me importo, estaba con mis amigos y lo mejor uno de ellos era el chico que amaba y yo era correspondida.

Al día siguiente fuimos a todas partes donde tenía yo ganas de ir , fuimos a Penney Lane, Strawberry Fields, y todos esos lugares emblemáticos en la música, después de todo era lo que yo soñaba en componer música que trasmitiera mi sentir a la gente y que ella se sintiera identificada, tal como Seiya hacía con su música. La cual yo adoraba.

Pues llego mi cumpleaños, y al despertar, tenía una sorpresota esperándome, un súper delicioso desayuno consistente en un sándwich de mermelada frita (clásico de Liverpool), mucho jugo de naranja, leche y un croissant riquísimo, obvio que mis acompañantes también desayunaron lo mismo. Entonces Seiya me pregunto si estaba practicando lo suficiente en el piano para poder ingresar a la Royal Academy of Music, le dije que sí, pues estaba tomando música en la preparatoria y practicaba en la casa con un teclado y cuando no resistía la tentación de ver a Seiya por la tarde me iba con él a su casa, a practicar aunque siempre terminábamos escuchando música.

Quiero que seas feliz Bombón, quiero que te acepten en la Royal, yo me encargo de que seas feliz, te die que estaba aquí para protegerte y cuidarte y por eso me interesa como vas con el piano, hace mucho que no te escucho vas a la casa uy no tocas el piano.

No, por tú culpa, me pones música y terminamos distraídos- dije sacando la lengua

Serena, si no estudias lo suficiente no vas a quedar en al academia.

Son un dolor de cabeza, por eso los quiero- le sonreí a los dos

No me molesta que no toques el piano aunque puedes tocarme a mí todo lo que quieras y donde tú quieras Bombón- dijo y me puse muy roja

Seiya- dije- me voy a la terraza

Pero no vas a acabar de comer-Dijo Darién

No me llevo mi plato no te preocupes- dije- no pienso dejar mi comida con ustedes dos rondándola.

Estuve ahí hasta que tuve que meterme a prepararme para el concierto la Royal Liverpool Philharmonic, y entre a la habitación que tenía asignada y escuche la regadera abierta.

¡quien está ahí?- grite

Yo Bombón- dijo Seiya- Darién está en el baño de la recamara donde estamos los dos y el otro no funciona, no quiero que se nos haga tarde, por eso me vine para acá- dijo

Ok, pero apresúrate, también debo bañarme

Bombón, podemos ser más consientes con el ambiente y ahorra agua ¿no crees?

Sí, pero ¿cómo?

Vente a bañar conmigo- dijo, mientras la idea me cruzaba por la mente y no me parecía nada nada mala.

No- dije finalmente- báñate con agua fría. Escuche cerrase la llave

Bombón, ya puedes pasar- dijo Seiya saliendo del baño, con la piel todavía húmeda y su cabello suelto, nunca se lo había visto suelto cayendo sobre su piel con un ligero bronceado debido a la natación y con ese cuerpo de espaldas anchas, hombros simétricos y fuertes, pectorales y abdomen de infarto, brazos enérgicos y definidos al igual que sus piernas, era una visión. Evidentemente noto que lo veía con mucho detenimiento- Bombón, todo lo que soy es tuyo, desde el primer día- se acercó a mí y me dio un beso muy suave en los labios, y mi corazón estaba a punto de explotar, Seiya era la cúspide de lo que había soñado y por un momento desee intensamente entregarme a él sin temor alguno, solo esperaba una señal, pero no la hubo.

Me voy a cambiar Bombón, te veo en un rato- salió por la puerta y me guiño un ojo y yo me quede tiraba en la cama imaginando lo que podía haber pasado y a pesar de que sentía cierta duda, ya no me sentía invadida por el miedo a entregarme por completo a Seiya, pero también recordé lo que le había prometido.

Después de unas horas no s fuimos al concierto, yo estaba muy muy feliz, hasta la fecha había sido el mejor cumpleaños de todos, incluso Seiya rento una limu para que llegáramos la concierto. Pese a todos los contratiempos, yo seguía viviendo en un sueño.

Nos sentamos en primera fila, teníamos lugares reservados y para mi sorpresa estaban junto a nosotros Taiki y Yaten.

Hola Serena.-Dijo Yaten- ojala aprecies lo que hace mi hermano por ti

Cállate Yaten- dijo Taiki- no sabe

No sé qué Taiki?

Nada Bombón- Agrego Seiya- mis hermanos son unos tontos

Por favor Seiya; Serena no puede ser tan despistada y no haberse dado cuenta

¿de qué? De que no me doy cuenta Seiya?

De nada Serena- Dijo Darién- de verdad tu disfruta el concierto

No puede ser ahora no son solo dos, son cuatro contra mí- dije con cara de resignación

No te des tanta importancia Serena- Dijo Yaten- si quieres te cuento

Yaten- lo reprendió Taiki, quien me daba la impresión de que no sabía decir nada mas- No le hagas caso serena es un tipo muy fastidioso para su tamaño.

Taiki- reclamo Yaten

Ya cállense los dos- dijo Seiya- me ponen nervioso

Por qué no estás preparado, torpe- dijo Yaten

Basta- dije- ya los cuatro

Yo que?- dijo Darién

No me hagas empezar contigo chiba- respondí

Ok Tsukino- respondió

Y finalmente guardamos silencio, después de unos minutos de revisar el programa note que no había nada después del intermedio, pero que el intermedio si estaba señalado, pero no dije nada pensé que había sido un error de la impresión. Trascurrió la primera mitad del concierto que había sido maravillosa y salimos los cinco.

Vamos Seiya- dijo Yaten

¿te vas?- pregunte

Tengo que hacer algo pero, te veo adentro de la sala de concierto ¿si Bombón? No te preocupes ahí voy a estar, no te voy a dejar sola, nunca, créeme

Seiya deja de estar de cursi y vámonos- dijo Yaten

Yaten- Otra vez Taiki- déjalo.

Está bien Seiya ve- le sonreí y vi como corrió hacia a afuera de la sala.

Te va a tocar sentarte sola- dijo Darién- me aburren estas cosas y me daría mucha vergüenza dormirme en primera fila, voy a sentarme más atrás, pero ahí voy a estar

No Darién, por favor, que pena yo sola en lo que llegan estos tres- le dije

Serena- dijo

Ok- respondí- pero me debes una

Cuando acabe el concierto sabrás que no.

¿Qué?

Nada, anda vamos a entra ya

Darién se quedó atrás y yo seguí hasta mi fila, la cual estaba repleta de rosas rojas, solo mi asiento estaba desocupado, y sobre la plataforma estaba instalada una guitarra eléctrica, un bajo, y una batería, teclados y demás, ya no parecía un concierto clásico.

Se apagaron la luces totalmente, y me sentí nerviosa pero sin miedo, y aun sin luz comenzó un acorde muy conocido para mí. No podía creer, era la canción que Seiya me había escrito, se oyó su voz, encendieron las luces y estaba ahí, en el escenario, con sus hermanos y un chico y una chica que no conocía. Me quede sin habla, mientras escuchaba esas notas y esa voz.

Vienes a mi casa a oír mis discos viejos,

La televisión prendida viendo mi reflejo,

Me coges de la mano,

En serie polaroid,

Te sientas a mi lado,

Me abrazas,

Agarras y me dejas...

Siento que me quieres hoy,

Creo que mañana ya no,

No quiero que me quieras hoy,

Quiero que mañana

Sea igual que hoy...

Juntos aquí estamos en el cuarto de en medio,

Solos otra vez los dos fingiendo,

Me coges de la mano,

En serie polaroid,

Oyendo "ella es mi disco"

No entiendo si quieres más,

Agarras y me dejas sin hablar...

Siento que me quieres hoy,

Creo que mañana ya no,

No quiero que me quieras hoy,

Quiero que mañana

Sea igual que hoy...

Vienes a mi casa a oír mis discos viejos,

Regresan los ochentas cuando vienes,

Me dejas con mis ojos en tus ojos...

Siento que me quieres hoy,

Creo que mañana ya no,

No quiero que me quieras hoy,

Quiero que mañana

Sea igual que hoy...

Siento que me quieres hoy,

Creo que mañana ya no,

No quiero que me quieras hoy,

Quiero que mañana...*

No podía creer, lo que Seiya había preparado para mí, y tampoco podía creer que Darién hubiese sido cómplice de semejante maravilla. En definitiva Seiya era un sueño, y no cualquiera uno que era mío.

La canción transcrita, pertenece al grupo Jumbo, una banda de rock mexicana, todos los créditos son de ellos. Por cierto muy buena banda y canción si quieren escucharla, sé que es diferente a lo que acostumbra Three Lights, pero siempre he tenido una inclinación por los rockeros. Por fa, dejen reviews =)