Capítulo 15
Te amo.
Dámelo Bombón- Seiya ordena
No, es mío- Serena corre con una gran sonrisa en los labios
Bombón- Seiya sale tras ella
La alcanza en el patio enorme lleno de tulipanes y fresias que la misma Serena se encarga de cuidar. El calor de medio día se dejaba sentir fuerte, y brillaba intensamente sobre la cabellera rubia de Serena, quien se había asentado en la pequeña escalinata que descendía del comedor de la casa. Seiya la alcanza y le quita el plato que tenía en las manos.
Seiya_ reclama ella
Es mío bombón- sonríe y se aleja con el plato en manos al fondo del jardín
No, es mío- grita Serena y se lanza por él
Nah- responde él sentándose en la misma escalinata pero más al fondo- tú te comiste tu pastel ayer
Claro que no- musita la rubia mientras toma el tenedor que estaba en el mismo plato y lo clava sobre el pastel de chocolate- esto es mío- se lo lleva a la boca
Que no- responde Seiya tomando el mentón de Serena, besándola quitando los pequeños residuos de pastel de sus labios
¡tanto quieres tu pastel?-pregunta ella
Si, lo necesito mucho- responde Seiya con una mirada angustiada- por favor Bombón- toma su mano- dámelo
Si tanto lo quieres- sonríe Serena y toma el último pedacito de pastel del plato- aquí esta-lo muerde
Tú te lo buscaste Bombón- sonríe Seiya lascivamente, seguido de un mordisco a la otra mitad del bocado.
Toma las muñecas de Serena y la tira sobre el césped, la ve fijamente a los ojos mientras ella termina de comer el mordisco que aún tenía. Sonríe ella, él levanta una ceja y sonríe, acerca el rostro al de Serena, quien se aproxima también, finalmente unen sus labios en un urgente beso. El que tristemente es interrumpido por el sonido del timbre.
No vayas- suplica Serena
Puede ser Yaten- suspira el ojiazul- dijo que vendría hoy por su pasaporte
¿De verdad piensa irse Seiya?- pregunta ella preocupada- no debe estar solo
Él ya está bien Bombón- suspira- después de todo es más fuerte de lo que creía nena
Ok- agrega Serena levantándose de la verde carpeta- será en un rato – guiña
Caminando de la mano de Seiya, Serena reluce una alianza de boda doble en titanio y oro blanco, con una pequeña hilera de diamantes blancos perfectos en corte color, claridad y pureza. En La mano con la que Seiya sostiene la de su esposa también se exhibe la alianza de iguales características exceptuando la hilera de diamantes, para el son suficientes los que brillan en los ojos de Serena.
Él, como caballero que es abre la puerta pero no está tras ella su hermano. Sino un joven enviado del estudio que ese encargo de las fotografías de la boda.
-muchas gracias_ dice Seiya con una amplia sonrisa mientras Serena le arrebata la entrega de las manos
- por nada- sonríe el joven- si no es molestia puedo- se ruboriza- tomarme una foto son su esposa
- Claro- dice Serena ante la mirada desaprobatoria de Seiya
El joven se retira rebosando felicidad mientras Serena destroza la envoltura y finalmente están ahí, las fotografías que había esperado dos meses y el video también.
Lo vemos Seiya?- pregunta con los ojos brillantes y emocionados
No te acuerdas Bombón? Pero si parece que fue ayer cuando tu llegaste a la …
Seiya al parecer tenía una memoria ideática, narro con lujo de detalle el atrio de la iglesia bardeado en piedra caliza donde se lucían ramos espléndidos de rosas rojas y tulipanes blancos, el sendero cubierto de una carpeta índigo que llegaba a la entrada del templo de puertas de madera labradas en estilo barroco de tres metros de alto, sobre la cual caía una enorme cantidad de hojas de enredadera silvestre con pequeñas campanillas del mismo tono que la carpeta.
El interior de la iglesia formidables tiras de tul de seda blancas unen las bancas de madera de caoba y en cada respaldo se encuentran un tulipán y una rosa en rojo carmín ambos atados por un listón de seda sólida en índigo. En el altar a sendos lados se encontraban enormes ramos de tulipanes blancos entre los cuales realzaban a la vista perfectos botones de rosas rojas.
Mientras Seiya describía esto, ella recordó lo magnifico que él se veía esa tarde de septiembre. El 14 a las 7 pm para ser exactos. El frac en añil, de camisa blanca inmaculada perfecto cuello diplomático adornado por una pajarita del tono favorito de la novia –índigo- y los puños cerrados en gemelos de titanio, asomados por fuera de la levita de cola abierta, botones en matiz idéntico y los apenas perceptibles añadidos en rojo carmín a juego con el azar natural de un botón de rosa roja y otro de tulipán blanco colocado en el bolsillo. Debajo de ella el chaleco de piqué en marino. Continuaban los pantalones sin pinzas y con dos galones (esas pequeñas franjas de dos milímetros de ancho que marcaban un camino carmín a lo largo de la pernera de la prenda)
Lo que no podía recordar Serena, pues no lo sabía era el pulso acelerado de él. Amenazante, lo forzaba a suspirar cada tres segundos mientras esperaba que la sublime visión de la novia apareciera al pie del corredor que la guiaría al altar y a unir su vida a la suya.
-tranquilo- pensaba Seiya- no querrás desmayarte- suspira - pero finalmente- suspira - Serena y yo- suspira
- ¿estás bien?- pregunta el padrino- te ves nervioso
- Yaten- responde- si estoy bien
- ¿seguro?- dice Darién- te ves al borde del colapso
- es solo impaciencia y es que – suspira- espere mucho
- como digas- responde Darién- Yaten¿ no olvidaste nada?- sonríe
- no Chiba nada- responde el hermano de Seiya con aun algo de recelo en la voz y es que no había sido fácil pero el paso de dos años habían sanado prácticamente todas sus heridas.
Ambos hacen repetidas bromas sobre el atraso de la novia y su posible fuga. Las cuales aminoraron la tensión de Seiya, pues buscaba la manera de molestar también a su hermano y su amigo, mientras veía como Taiki terminaba de dar instrucciones a quienes lo acompañarían en la ejecución de aquella melodía que Seiya había escrito a Serena siete años atrás y que no se había atrevido a entregar para proyectos de Three Lights, era privilegio para ella y solo para ella sería interpretada. Esa melodía era ella y los sentimientos de él entregados en acordes, arreglos y liricos.
Se hace un silencio parsimonioso, Seiya ve a Taiki sentarse al piano mientras indica a Yaten con la mirada quien junto con Darién va a toda prisa a la entrada de la iglesia. Seiya no despeja la vista de las manos de Taiki que sigue acomodando las pentagramadas hojas en su lugar y mover los dedos para soltarlos. Todo lo ve en cámara lenta, y a pesar de las caras amigables, felices y conocidas por él, a pesar de estar ahí, todas las personas a quien aprecia, de ser una ocasión que comparte con todos los que son parte de su historia y también de la de ella, solo piensa en Serena a quien realmente desea ver caminar hacia él sin obstáculos ya.
La primer nota de la melodía lo despierta de su aletargamiento. Observa a la concurrencia ponerse de pie. Siguen avanzando la melodía en sus tiempos perfectamente ejecutados por Taiki y compañía
Aparece Yaten del brazo de Molly, elegida como dama de honor por Serena. Él en un traje negro impecable, con despuntes en índigo y el adorno del bolsillo consistente en un tulipán blanco y una rosa del mismo tono. Molly lucía un vestido de escote cuadrado y corte A en color añil, con pretina en seda blanca, zapatilla negra y buque de rosas blancas. Pasos atrás viene Darién del brazo de su esposa Mina ambos lucen idénticos atuendos a los dos anteriores.
Termina la introducción de la pieza, Molly y Yaten ya se encuentran al lado del altar y Darién junto con Mina van a la mitad del camino.
Amo toda tu figura
modelo de lo increíble
bellaza y virtud en una
tu soltura perdona
no dejas morir a nadie
y vas sembrándonos ilusiones
tu no sabes lo que causas
creo que aún no te has dado cuenta
haces que la gente agradezca
tu existencia
Tras esta estrofa inicia por fin su marcha la novia que finalmente aparece ante la mirada atónita del novio, ella está acompañada de su tío Kenji, pues la boda se atrasó un año más tras la pérdida de ambos padres de Serena, sin embargo ella sabía que estaban bien y que la acompañaban en ese momento.
Te amo
más que a un nuevo mundo, más que a un día perfecto
más que a un suave vino, más que a un largo sueño
más que a la balada de un niño cantando
más que a mi música, más que a mis años
más que a mis tristezas, más que a mis quehaceres
más que a mis impulsos, más que a mis placeres
más que a nuestro juego preferido
más aún que esto te amo
A cada paso parece ser movida por el propio viento del otoño, el vestido blanco perfecto de seda solida de un solo hombro el cual se una en la clavícula con pequeños botones forrados en la misma tela, el escote en corazón al cual a los costados corre un sendero de los mismo botones del hombro llegando a la pretina, donde se vuelven de color índigo como la banda de tul que rodea la cintura de la efímera novia, y de ahí parte el regazo de corte princesa de solida seda con correrio de botones blancos por el mismo costado izquierdo del hombro cubierto. Sigue su marcha como un ángel.
Amo toda tu persona
parábola de la vida
poderosa cenicienta
tu destreza para amarnos
no olvidas dolor de nadie
y te desvives por alegrarnos
no has notado lo que eres
y me aterra que lo notes
haces que las rosas se peleen por ser tu broche
Entre las manos lleva un espléndido ramo de tulipanes rojos en botón y rosas rojas recién abiertas, en medio de él resaltan 7 tulipanes añiles, los preferidos de Serena, todos los elegantes y rectos tallos se atan con un cordón de tul índigo creando un maravilloso contraste de tonos entre las flores, la blancura del vestido, el añil de la pretina.
Te amo
mas que a un nuevo mundo, mas que a un día perfecto
mas que a un suave vino, mas que a un largo sueño
mas que a la balada de un niño cantando
mas que a mi música, mas que a mis años
mas que a mis tristezas, mas que a mis quehaceres
mas que a mis impulsos mas que a mis placeres
mas que a nuestro juego preferido
mas aun que esto te amo
Se acerca lentamente con ligeros pasos a Seiya, quien esta absorto con la visión sublime de Serena, quien a su vez dibuja la más bella de las sonrisas. Los celestes ojos se llenan de brillo al ver a su futuro esposo esperarla como siempre, solo que hoy al pie del altar, a solo unos momentos de hacerle un juramento de amor y ella tiene la certeza de que cumplirá con él.
mas que a un largo viaje, mas que a un rubio campo
mas que un viejo amigo, mas que a cualquier santo
mas que a tu pureza adornada de errores
mas que a tu tenacidad que no se rompe
mas que a tu alegría mas que a tus colores
mas que a tu sensualidad que crees que escondes
mas que a nuestro beso primero
mas aun que esto te amo
Su cabello rubio atado en un recogido completo, sobre el cual destaca, a diferencia de lo tradicional, un fedora en juego con la banda de la cintura, decorado con una pequeña pluma negra. Al paso de ella caen hojas de maple secas, los tonos ocres aun exaltan más la belleza de Serena, quien ahora es un ser divino cruzando por el corredor.
mas que a nuestro beso primero
mas aun que esto te amo
mas que a nuestro beso primero
mas aun que esto te amo mas que a nuestra mágica
noche de bodas
mas aun que esto te amo
Te amo.
Por fin Kenji entrega a Serena al impaciente novio, cuyo corazón está tranquilo gracias a la paz que le transmite verse reflejado en el azul cielo de los ojos de Serena. Ninguno de los dos deja un segundo de verse en el otro. Serena tampoco puede dejar de sonreír. Aun le cuesta creer que es posible unir su vida a Seiya. Él recuerda la primera vez que la vio, sonríe, entrelaza sus dedos con los de ella.
Serena no escucha nada de lo que dice el sacerdote, cada pequeño acto lo hace en automático, solo sabe que uno a uno esos rituales le permitirán estar sin duda alguna al lado del hombre que ama desde hace mucho, recuerda el primer beso efímero que le dio junto con una rosa perfecta como las que el adora.
Seiya sigue absorto en la persona de Serena, la ama tal y como lo describió en la melodía que la acompaño hasta su destino final: él. Coloca la alianza en el anular de Serena, ella no contiene la emoción y besa la mejilla del hombre de su vida. Seiya le dice al oído "te amo". Serena como adolecente siente mariposas volar en su estómago y se ruboriza. Seiya nota el rubor y sonríe con los ojos llenos de fulgor y suspira.
El turno de Serena para colocar el anillo llega, y nota el ligero temblor en la mano de él. La toma con delicadeza y de nuevo besa su mejilla y deja caer una solitaria lágrima que corre por su pómulo llevando con ella mucho del amor contenido en ese momento por Serena.
Hacen la declaración oficial de su unión. Solo esas palabras han podido sacarlos de su trance "puede besar a la novia". Él toma la majilla de Serena con la mano, ella reclina un poco su rostro cierra los ojos un instante y los abre de nuevo para ver a Seiya, quien sonríe pleno y despacio se aproxima a los labios de su esposa. Aun no lo creía estaba besando a Serena su esposa. Su sueño era hoy una verdad finalmente, esta noche había unido su vida a la de ella como lo quiso desde que la vio en Abbey Road.
Serena toma las manos de Seiya entre las suyas pues están temblando y lo besa de nuevo. No se dan cuenta de la familia y amigos ovacionando la felicidad que les causa ser testigos de su unión. Tampoco se percatan de cómo fueron saliendo todos. Ellos permanecían ahí inmóviles diciéndose uno al otro lo mucho que se aman.
Te amo Serena, mi dulce Bombón- dice Seiya en medio de una sonrisa
¡recuerdas todo con tanto detalle Seiya?- pregunta Serena que está sentada entre las piernas de Seiya recargando su espalda el pecho de él y juega con el anillo que Seiya tiene en la mano izquierda
Recuerdo todo lo que tiene que ver contigo- voltea el rostro de Serena y la besa
Te amo Seiya- sonríe ella- han pasado dos meses de la boda y me parece sorprendente qque lo recuerdes
Siempre Bombón, siempre recuerdo lo tuyo-sonríe- cada pequeño detalle.
N/A: La canción que acompaña el capítulo es te amo de Alexander Acha. Pues he aquí el capítulo final de este fic, del cual siendo honesta me enamore. Gracias por sus reviews, por su lectura, su tiempo y apoyo. Dedico este capítulo final a mi más reciente fan, sabes quién eres.
