En la noche en la casita de Carlos estaba el chico terminando de calentar su cena con dificultad dada su invidencia, tras los sucesos del día el pueblo había estado más calmado aunque algunos de los pobladores hacían patrullas alrededor del pueblo por si acaso, él ya había mandado a sus amigos de vuelta a Torre de Cristal, pese al nombre solo era su aldea natal, era algo dificil llegar ahi por lo que tenían poco contacto con el exterior y el lugar recibía el nombre por el imponente nevado que lucía como una gran cima congelada blanca que se podía ver a una gran distancia y que era prácticamente inescalable dado lo empinado que era, el chico recordaba eso mientras servía su comida, se puso un cubierto y cuando se disponía a sentarse, alguien toco la puerta, esto le extrañó un poco así que fue a recibir a la visita.
- ¿Quién es? - pregunto ya cerca de la puerta.
- Soy yo - contestó una jovencita en un susurro, esto le acelero un poco el corazón al muchacho ya que era Mirabel y bueno por la tarde luego de volver a perder su vista intentó echarle los perros como se dice por aqui pero pues salió mal asi que se fue avergonzado.
- Ehemm… edelante, digo adelnate, adelante - dijo Carlos abriendo la puerta.
- Hola… - saludo Mirabel un poco roja porque si se había dado cuenta y su mamá le sonsacó la razón con un juego de palabras - este…buenas noches, yo, bueno mi mamá te manda unas empanadas - ahí le ofreció le puso el paquete en la mano al chico acrecentando el color de su cara por lo que ambos medio como que retrocedieron por la vergüenza - bueno yo, nos vemos mañana… no perdon digo nos oimos mañana… no eso suena raro, perdón yo….
- Gracias Mirabel, mañana le llevo algo a tu mamá - agradeció el chico inclinándose un poco ante la chica - dale las gracias de mi parte… quieres pasar?
- No yo… no debería - dijo Mirabel - ocultando su cara pese a que Carlos no le podía ver - pero mañana temprano vendre trayendo algunos materiales para tu taller… si estás bien con eso claro.
- Si, yo lo estaré esperando - contestó el chico algo emocionado.
Así ambos se despidieron y la jovencita volvía a su casa bastante animada y el chico acompañó su cena con lo que ella le trajo, al terminar de limpiar todo se acostó en su cama, antes de dormirse se dedicó a pensar en su vida y su nueva vida; al igual que su padre estaba destinado a ser el guardián de la maldición de su pueblo. Pero su vida había sido muy controlada, una de las razones por las cuales decidió huir de su gente y de su familia, y porque a diferencia de su padre y abuelo que solo podían otorgar dones a los de su pueblo él era capaz de usarlos todos e incluso de crear nuevos, aun si eso parecía ser sorprendente un poder que consume al portador siempre lo será.
Así que tras intentar retorcer y combinar los poderes de su maldición no pudo cambiar la consecuencia final de incapacitar al que le fuese otorgado.
Pese a que su intención tomando la maldición antes de tiempo para salvar a su padre o el hecho de crear más poderes intentando buscar la manera de liberarlos, era siempre para ayudarlos su propia familia le temía al igual que los demás en Torre de Cristal salvo por sus amigos y su hermanita menor.
Carlos recostado en su cama bufó recordando las razones por las que decidió huir de Torre de Cristal, levantó su mano en alto haciendo como que la miraba y percibió dentro de él los poderes que había creado… era un gran logro pero esto solo había hecho que lo controlaran desde niño y decidieran todo lo que debía hacer ya que era peligroso para sí mismo y los demás, esto no cambió con el tiempo.
"Tienes que entender" le decían siempre que quería hacer algo, intentar algo nuevo o saber algo de más allá del valle donde vivía, le gustaba cuidar a su gente, a su familia, pero al irse sintió algo… libertad, extraño para él.
No solo fue eso sino que sintió algo más en su corazón, ese impulso que oír la voz de Mirabel le dio y ese nudo en el pecho que sintió al verle el rostro por primera vez.
Carlos se levantó usando su poder recupero de nuevo la vista y vio sus manos, miró hacia la ventana y se teletransportó hasta el tejado que alcanzaba a ver y ya en su nueva ubicación vio a Mirabel entrando a su casa, ella giró antes de entrar como si sintiese que alguien la miraba pero Carlos se volvió a teletransportar hasta la cima de la montaña lejos del alcance del a audición de Dolores, empezó a caminar mientras sus cuernos se desvanecen y su visión volvió a irse empezó a caminar en esas montañas oscuras solo iluminado por la luna.
Reescritura de Un regalo mágico
No hay problema, no lo hay
si ellos están bien yo lo estaré
yo no importo si a todos ellos puedo salvar
está bien, sí bien, claro está… por ellos yo debo velar…
no quiero, nunca quiseeee
yo solo quería ser libre
muchas ciudades conocer
ni tendré un amor ni nada similar aun si pase con ella momentos mágicos
yo no puedo amarla
nunca pude controlar ni mis decisiones o mi vida
hundido en mis penas decidí huir de todo pero su voz me hizo tener esperanza de algo mágico, muy mágico.
Solo decidí huir
intente dejarlo todo atrás.
Sin nadie alrededor
puedo soñarlo… un futuro junto a ella
quisiera poder decirle
al menos una vez
que para mi es especial
muy especial
que es mi amor
mi primer amor
mi único amor.
Ya nada me importa
en mis manos siempre tuve el poder
mi corazón ahora al fin puede ser libre
aceptaré que este amor es mágico,si mágico.
Ellos siempre me temieron
les demostrare control
entenderán que no me deben controlar
y nos liberare de esta condición maldita
y con ella estaré.
¡Por siempre!
Contra lo que sea!
¡Ya se me acabó la paciencia y la desidia!
Su bendición protegeré
aun si me cuesta la vida
porque su sonrisa para mi fue mágica…
Mirabel para mí lo es todo.
