Chapter 4: Chapter 4
Esta vez escribí bastante espero lo lean y les guste por cierto gracias a Alabdiel, porque realmente aprecio que lea mi fic y más porque sus comentarios me hacen ser mejor escribiendo.
Espero sus comentarios esto vuelve a ser Minato x Tsunade
Hola mini rubio,
Te contare una pequeña historia, que a tu padre se le paso, o no la quiso recordar, pero es una forma de demostrarte lo humano que es.
Tu padre, odiaba a Orochimaru porque experimentaba con animales, desde aquel entonces empezó su rivalidad aparte de que a Minato no le gustaba que nadie hiciera menos a sus Jiraiya sensei, esos dos formaron una muy buena relación, de hecho, yo me celaba un poco, para Minato el único que tenía la razón era su Jiraiya sensei. Así que pronto fui desplazada, aquel niño que veía en la biblioteca dejo de ir, y bueno una vez discutí por eso con Jiraiya.
La última vez que estuve con él discutió muy fuerte con Jiraiya
-porque llenas la cabeza de Minato con esas novelas baratas-
-no son novelas baratas es literatura erótica-
-por eso ninguna mujer que no fuera pagada pasaría más de 10 minutos contigo –
-por lo menos mi sensei no pierde todas las apuestas, legendaria perdedora-
-que dijiste renacuajo de la biblioteca-
- te propongo algo Minato si tu logras encontrar el último libro que leí en la biblioteca yo tendré una cita con Jiraiya, si pierdes iras a mi próxima misión de carnada junto conmigo
-bien acepto –
-Minato, Minato, - llego Mikoto gritando, hice pastel y necesito que lo pruebes-
Cuando tuvo que decirme que leyó,
-leíste la voluntad de fuego, no es así Tsunade-
-no ella leyó romeo y Julieta, yo se lo preste- dijo Mikoto
- pero tu dijiste que era de la biblioteca
-lo era, pero lo saco tu amiga-dije encuclillándome y mirándolo– así que Minato gané
Tu padre acertó, pero la trampa ya estaba hecha, así que no cambie mi decisión, pero tú sabes que cuando la legendaria perdedora gana, es signo de que algo malo va a pasar. Y así fue
Jiraiya, Orochimaru, tu padre y yo, teníamos, que sacar información, suficiente sobre la aldea de la niebla, que había estado molestando a algunos de nuestros ninjas. Tu padre y yo nos metimos a un bar. Nuestra historia: éramos dos hermanos y yo estaba esperando conseguir trabajo para mantenernos, nuestros padres estaban muerto, nos encontrábamos solos y desamparados.
Un ninja se acercó, empezó a coquetearme, bailamos y se empezó a querer pasar de listo, tu padre se enojó; y se le dejo ir, apunto a su cuello y antes de que pudiéramos hacer algo ya estábamos rodeados. La pelea iba muy bien, de hecho, íbamos ganando, pero me distraje y lanzaron un somnífero. Le grite a tu padre que fuera a pedir ayuda-; y el así lo hizo, regreso con Jiraiya y Orochimaru, pero el sapo mayor (Jiraiya una forma afectuosa de decirle) al verme en el suelo con un sujeto encima; pues digamos que, que ese hombre seguramente no salió del hospital en mucho tiempo.
Regresamos a la aldea. Yo tenía un golpe en la cara y una costilla rota; y tu padre solo alguno que otro raspón. Estuve inconsciente cerca de dos días, y tu padre se quedó a cuidarme.
Él se sentó en la cama frente a la mía
-perdón Tsunade-sama- dijo llorando
-Minato-kun, no pasa nada con un poco de árnica, se quita, pero gracias por defenderme
- ¡Tsunade! - nunca había visto llorar a tu padre, lo abrase y deje que llorara.
Tu padre es humano, igual que tu igual que yo, pero él no lo sabía, o quizás lo sabía, pero solía olvidarlo. Poco a poco lo fue entendiendo como sentir, como sufrir, el dolor ajeno, la alegría, la amistad y como ayudar a los demás cuando era necesario.
-carta número cuatro—000000000000000000000000
Hola mi pequeño hijo,
Pues aquí va otra historia, espero no haberte aburrido. Estaba en la oficina del Hokage, Tsunade me había convencido para que fuéramos juntos de misión, porque no quería llevar a sus compañeros
-Hokage, usted quiere que lleve un compañero –
-si eso dije Tsunade pero nunca pensé que elegirías a Minato
-Minato por favor, la última misión fue un desastre, aun así, ustedes dos están aquí.
-es una misión fácil Hokage, de llevar a Orochimaru o al pervertido de Jiraiya, prefiero ir con Minato.
-no es como que me tranquilice que vayas con Minato, pero Dan a regresado podrías ir con él- De inmediato supe que terminaría yéndose, con Dan y mi oportunidad de enmendar mis errores, quedaría fuera y así fue.
-creo que lo pensare Hokage.
Dijo y salió de la oficina
-Minato, probablemente Jiraiya no lo haya notado, pero yo te conozco bastante bien y soy más observador que él, dime te gusta Tsunade-
Las palabras del Hokage, me dejaron sin respuesta, me gustaba Tsunade, probablemente sí sino porque siempre quería verla, y porque la buscaba, porque aceptaba las misiones con ella, realmente una mujer como ella podía gustarme, no ella solo me causaba curiosidad.
-no lo creo Hokage, Tsunade solo me da curiosidad- dije y salí de la oficina, siempre había sido mi respuesta cuando yo mismo me preguntaba porque la extrañaba, porque la buscaba. Según Kushina no soy alguien que se caracterice por lograr entender los sentimientos. ¡Qué difícil!, las mujeres son difíciles.
Salí del edificio, y la encontré estaba con Dan, no es que el me callera mal. Bueno de hecho si, era perfecto para Tsunade, aunque no me pudiera ganar un juego de damas, era Dan-kun y cuando Tsunade estaba con él sus mejillas se ponían rojas y sus ojos se abrían más de lo normal. Aparte que hacía una voz tan molesta.
Para Jiraiya, el hecho de que Dan estuviera cerca, significaba total depresión y para Orochimaru era indiferencia, aunque creo que él también le caía bastante mal, era el primero en dejar el lugar cuando Dan llegaba; y Kushina, se la pasaba diciendo algo como: es que Dan, claro como era su fan, era imposible que no lo mencionara. Nawaki también, Dan esto, Dan el otro.
Las carcajadas de Naruto resonaban en su cuarto, su padre, por primera vez estaba pareciendo una persona normal ante sus ojos. Naruto que no era nada intuitivo, desde la segunda vez que leyó sobre Tsunade pudo saberlos sentimientos de su padre. Así que –paá esta celoso-. Viejo, tu siempre te ves tan pacifico no me hubiera gustado encontrarme contigo en ese momento.
Los gemelos Hyūga,
-yo si me la daba
-bueno, pero es 10 años mayor que tu
-pero es preciosa
-y es nieta del primero
- y has visto a sus dos amigas, yo en serio quiero tocarlas
Me enfurecí, hablaban de Tsunade, hablaban de ella, sino fuera tan coqueta. Pasé de largo pero los seguí oyendo.
-Allí va Minato ay sí, si el próximo Hokage, es un genio según todos, pero nada del otro mundo.
-pero ve la esta con Dan, imagínate tenerla en la cama.
Y ocurrió lo inevitable.
Golpe puño patada, me golpean y un jutsu y… ella me da un empujo y termino estampado contra un árbol
-no sé porque empezó la discusión, problema o confrontación, así que empiecen a hablar.
-fue él, nosotros no hicimos nada.
-si él empezó todo.
-bien, váyanse si no quieren que se sepa que el rubio les gano, mejor no le comenten a nadie – ella los volteo a ver y se dirigió a mí, si era una mujer cruel. Me levante y empecé a caminar posiblemente mi espalda estuviera morada y con bastantes raspones.
-Minato estoy esperando una explicación –no me interesaba ni siquiera verla o hablar con ella, de todos modos, da lo mismo nunca escucha siempre es así –
-Minato regresa aquí- como detesto, que me grite, como detesto que ocupe mi nombre para reñirme, soy un niño eso lo sé, pero ella no es un adulto, siempre se comporta como una pequeña niña que necesita que la cuiden y luego sale con que es muy grande.
-Minato regresa, o yo misma iré por ti – y mi nuevo jutsu – y estoy en casa
Creo que lo he mejorado mucho, pero sé que si sigo pensando en ella me dará dolor de cabeza; y bueno dejare de escribir acaba de llegar Kushina.
Paso lo que tenía que pasar Tsunade se fue con Dan. Ella se fue con Dan, lo esperaba, pero qué más da iré con Kushina y su equipo a una misión ya que el mío esta fuera; y con Nawaki, no es que seamos amigos, pero me cae bien él es un dobe y también quiere ser Hokage.
Fui a la entrada de Konoha y allí estaba Tsunade, con las cajas de la medicina, dispuesta a ir al país del agua.
- ¿nos vamos? -dijo mientras yo llegaba hasta ella
-porque no te vas con Dan, al fin que él es genial-dije molesto-
-porque no planeé irme con Dan sino contigo – me dijo y me aventó una capa
Me puso 5 cajas y ella también se llevó 5, no quise hablar mucho supuse que los demás ya sabían que me iba con ella. Suele planear este tipo de cosas con ayuda.
-me gustaría avanzar lo más que pudiéramos, quedarnos en las fronteras del país y después avanzar hasta la aldea donde llevaremos este medicamento. Tenemos que ser cuidadosos, seguro encontraremos ninjas que quieren las medicinas que traemos, pero es indispensable que tú y yo cumplamos la misión, sino muchos niños morirán por la epidemia que ha azotado esa aldea.
Asentí con la cabeza, y seguimos corriendo, cuando la noche se puso, hicimos una fogata. La verdad es que quería oír su voz, pero no quería ser yo el que tuviera que hablar.
-te parece si la primera mitad de la noche hago yo la guardia y tú después; y mañana al revés.
-si está bien- dije preparándome para dormir.
-descansa Minato-
Ella no me despertó, se quedó velando toda la noche, y desperté cuando el sol daba de lleno en mi cara.
-buenos, días, prepare huevos-dijo acercándome dos huevos y un poco de carne seca.
-porque no me despertaste – dije bastante furioso, ella seguía viéndome solo como un niño al que debe de cuidar.
-no sentí que pasara tanto tiempo, come para que nos vayamos y deberías ponerte la capa porque en unos cuantos kilómetros más empezara a hacer frio. Ella tenía razón después de una larga caminata el clima cambio drásticamente y cada que caminábamos me parecía que no avanzábamos nada, pero me percate muy tarde.
-Tsunade están usando un jutsu, hemos caminado en círculos –la cara de ella se tornó pálida.
-salgan de una maldita vez-dijo lanzando unas pequeñas bombas que traía y ellos nos atacaron, cinco no era un número difícil, pero uno de ellos utilizaba Ninjas Yin-Yan, después de algunas horas lo derrotamos, pero no creí que Tsunade fuera a salir tan lesionada, aunque era de esperarse. Ella no había dormido en toda la noche, así que su fuerza bestial no estaba al 100. Estaba hincada y se tocaba el estómago, curándose. Tome sus cinco cajas y me enoje aún más cuando vi que las de ellas pesaban el doble que las mías. Se puso de pie y frente a mí
-Minato, yo las puedo… –
-si tú puedes, te recuerdo Tsunade, que, si no fuera porque no dormiste nada anoche, no estarías herida y si hubieras dividido el peso, en partes iguales, no traerías las heridas que tienes en las piernas – le dije apuntando hacia uno de sus muslos.
-Minato soy la líder de esta misión tu deber es obedecerme.
-te equivocas Tsunade, eras la líder de esta misión, ahora haremos las cosas como yo diga me quite las cajas de la espalda y se las puse a ella, vi que con trabajo podía mantenerse de pie.
-bien ahora te cargare – cuando la tenía en mi espalda saque un mapa y observe que todavía faltaba bastante para poder llegar a la aldea, así que no había otra opción - Hiraishin no jutsu- dije y aparecimos, cerca del rio que venía indicado en el mapa, unos kilómetros antes de la aldea.
-pero después de aparecer en ese lugar, caí de rodillas, Tsunade se puso de pie, dejo las cajas-que fue eso Minato-
-es un nuevo jutsu, que estoy perfeccionando, pero aun pierdo una gran cantidad de chacra, así que necesito descansar -
Cuando desperté ya era de noche, estábamos en una tienda. Nevaba afuera, pero yo no tenía frio, la vi a ella sestaba sentada detrás de mi abrazándome, no había puesto una fogata para no llamar la atención. Me moví, y me di cuenta de que ella estaba lo bastante cansada para no despertarse. La recosté y me puse a su lado, si las circunstancias hubieran sido diferentes no lo hubiera hecho pero el frio era demasiado intenso y no me podía dar el lujo de que ella se enfermara.
La abrase y ella se acomodó en mi pecho, todavía era más alta que yo. No como cuando la había conocida, pero si lo suficiente, para que se viera la diferencia de edades. Me quede a su lado hasta que amaneció y antes de que despertara acomode de nuevo las cajas y esta vez, hice un solo paquete. Ella despertó.
Y al ver que estaba acostada de inmediato se puso de pie y volteo a ver dónde estaba.
-buenos días Tsunade, debemos irnos, como están tus heridas- la miré de reojo y seguí con los nudos.
-están bien, aunque usaron alguna mezcla, para evitar que cicatrizarán rápido, pero están bien ¿tú ya no estás cansado?
-ven – e hice un ademan con la mano, ella se acercó – ponte las cajas dije, y ella alego.
-pero si tú vuelves a utilizar ese jutsu, utilizaras una gran cantidad de chacra-
-y si no lo ocupo, tardaremos medio día y te recuerdo que vamos retrasados, cuando estemos a salvo puedes volver a dar órdenes, pero por ahora haz lo que yo te digo.
Ella subió a mi espalda Hiraishin no jutsu-
Vi la aldea y de inmediato me desmayé, cuando volví a despertar, yo me encontraba en una cama, de enfermería y ella estaba en el escritorio inyectando paciente por paciente.
-ya despertaste, como te encuentras-
-con mucha hambre- y mi estomago se lo probo haciendo ruidos.
-en esa olla hay caldo de pollo, una de las aldeanas lo trajo. Comételo, yo ya comí mi parte. Terminé de comer y volví a dormir, desperté, más noche y me sorprendí al verla de nuevo, sobre mi pecho. Los dos recostados en la misma cama. Quizás el Hokage tenía razón, esa mujer no solo me daba curiosidad.
Cuando bajé, un poco las sabanas, pude observar, que no traía su ropa que solía usar en su pecho, lo único que la separaba de mi piel, era esa venda que solía usar alrededor del busto. Acaricie, su cabello cerré los ojos, pero antes de quedarme dormido, podría jurar que entre susurros dijo mi nombre. No desperté hasta la mañana siguiente y ella ya estaba despierta. Dejaba cerca de 20 frascos llenos, por si se necesitaba y solo tenía una mochila, con nuestra tienda.
Partimos después de comer, esta vez platicamos de un sinfín de cosas desde, plantas, comidas favoritas, historia y obviamente sobre Nawaki y Kushina.
-dime, en serio no hay una mujer en toda la villa que te atraiga Minato –
-no tengo un interés muy profundo, en las mujeres, pero no significa que no me gusten-
Vaya que eres diferente a Jiraiya- sonrió -dime y ese jutsu-
-lo ocupaba el segundo, aunque mi intención es un jutsu espacio-tiempo -
-ya creciste ¿no es así? –mientras me miraba
-eso creo – aun cuando ya había crecido no lograba ganarme su respeto.
-Minato, el Hokage, quiere que me valla de la aldea alrededor de un año o quizás más. El creé que una guerra ninja sucederá pronto y la aldea del Kasakage tiene un ninja médico que hace venenos muy fuertes, quiere que me infiltre a la aldea de la arena a ver qué averiguo.
- has pensado la idea de que te descubran y te maten
-sí, pero no creo que alguien más pueda realizar una misión así y adquirir los conocimientos que yo obtendré, esperemos que no me maten. Minato, estoy muy orgullosa de ti, eres muy fuerte e inteligente, no creo que exista un adversario que pueda contigo. Regresare en un año y seguramente estarás completamente cambiado.
-dos años, no es tanto – no había razón para ser optimistas y decir que iba a ser un año o año y medio. Ese tipo de misiones requerían bastante tiempo.
-cuida a Nawaki, aunque es más grande que tu creo, que necesitara a un buen amigo. También cuida a Kushina y Mikoto; y no pelees con Fugaku, mejor aprende de él y no dejes que Jiraiya se meta en problemas.
- ¿iras sola?
-sí, la decisión ya está tomada
Cuando llegamos a la aldea ella fue a darle el reporte al Hokage; y yo estaba de un pésimo humor.
-que te sucede- pregunto Fugaku
-estoy molesto
-si estas molesto haz algo para remediarlo- y después de eso salí corriendo hasta llegar, a la oficina del Hokage, cuando llegué Tsunade, ya no estaba en la oficina. Entre sin tocar.
-déjeme ir con Tsunade- dije con la respiración entrecortada por correr tan rápido.
-no – dijo con esa voz dura y seria que tenía el Hokage
-porque no -
-porque todavía no eres capaz de protegerla, debes de ser por lo menos como Jiraiya, para estar al nivel de Tsunade.
-soy fuerte, de hecho, soy muy bueno. – el Hokage sonrió y puso su mano en mi hombro mientras veíamos por la ventana a la rubia que le sonreía a Jiraiya y Orochimaru.
-Minato, nunca he puesto en duda nada de eso, pero date cuenta cuando estas con ella, eres otro, te dejas llevar por lo que sientes, no mantienes la cabeza fría. Controla eso y después podrás ir a misiones con ella- el Hokage tenía razón, así que deje de insistir.
Naruto, cuando quieras proteger a alguien debes de ser no solo terco sino lo suficientemente fuerte, para cuidarla.
Ella se fue.
La mayoría de los días que pasaba en la aldea me parecían eternos, monótonos, nada lograrme alegrarme, de vez en cuando Kushina se aparecía para que hiciéramos algo. Mikoto y su Fugaku estaban de misión; y el primer mes sin ella me pareció increíblemente largo.
El Hokage después del éxito obtenido con la misión de Tsunade. Me ponía al frente de la mayoría de las misiones excepto cuando salía con Jiraiya y Orochimaru. Aunque sin la rubia, la mayoría de esas misiones crecían de plática, solían ser más que nada varoniles. Le empecé a tomar un poco de afecto al sannin que tanto aborrecía. Poco a poco me fui dando cuenta de algo que hubiera preferido nunca notar. Él también la quería, claro se amaba más a el mismo, pero a ella la quería. Diferente a Jiraiya, pero con una devoción similar.
Cuando estábamos los tres, muchas de nuestras platicas se centraban en anécdotas de cuando ellos estaban bajo la tutela del Hokage. De cómo los había enseñado a pescar, de algunos días de campo o de como la rubia los hacia meterse en problemas, también de vez en cuando salía anécdotas sobre Orochimaru y de como era arrastrado por mi sensei para hacer alguna travesura como espiar mujeres, eso aún seguía pasando.
Me fui de misión con Orochimaru, una misión bastante difícil, una recolección de hiervas, flores y plantas que había mandado Tsunade para el hospital, en caso de una guerra. Era una misión de más de un mes y solo seriamos los dos. El Hokage había elegido a Orochimaru por sus habilidades y conocimientos; y a mí por mi jutsu, lo que un equipo de 5 haría en 5 meses nosotros lo haríamos en un mes.
Y así fue, el único problema fue encontrarnos a una babosa gigante, seguramente pariente de la de Tsunade, porque le tenían una aversión al pobre de Orochimaru, Termino dormido cerca de una semana. Así que lo tuve que estar cuidando, cuando despertó y comprendió lo ocurrido se agarró la cabeza.
-pudiste dejarme ¿Qué no me odias?
-no realmente-
- ¿tú me odias?
-si un poco
-quiero hablar contigo
-sobre que querría el genio ninja hablar conmigo
- el genio ninja, contra un sannin no es nada
-pensé que a los únicos que podía aguantar por tanto tiempo era a Jiraiya y a ella.
-¿te gusta no es así?- me miro sonrió
-sí, pero no más de lo que Jiraiya o Dan la puedan querer
-eso pensé
-te debo un favor, y no se me hace equivalente una simple charla
-siempre hay un buen momento para saldar una deuda
-siempre, me he preguntado, en que terminara esto. Ella, Jiraiya, Dan, tú e incluso yo. Creo que entre esos nombres el que tiene una mayor desventaja eres tú. No te tengo que aclarar que no somos amigos.
-si lo se
-así que Minato, no te conviene confiarte de alguien como yo –
Fue la única conversación decente que tuvimos, la rivalidad entre nosotros crecía, los dos sabíamos que solo uno podía ser Hokage. Y yo sabía que si él se volvía el próximo Hokage nada bueno saldría de eso.
Lamento explayarme tanto, pero quiero que conozcas más de mí. Quiero que sepas por mí lo que soy lo que fui. Que no soy perfecto, que, aunque digan que tenía un gran talento, mi carácter se formó a base de caídas.
Llego una campesina a la aldea, solicitando ver al tercero, se veía de aspecto muy humilde, yo estaba en la oficina y el Hokage, no me pidió que saliera, había pasado año y medio desde que ella se había ido.
-Hokage, tengo un mensaje urgente de una señorita llamada Edanust Senju- dijo ella aun con la voz entre cortada-
-no conozco a nadie con ese nombre- dijo el Hokage, los únicos Senju que conocíamos era Nawaki y Tsunade… me detuve a pensar Edanust obviamente Tsunade al revés
-es de Tsunade, es su nombre al revés, seguramente lo utilizo por si la chica era detenida por ninjas- dije, algo bastante básico pero funcional.
El abrió la carta y empezó a leerla en voz alta.
Querido Hokage:
Lamento pedirle que me mande algunos refuerzos, debido a mi poca cautela, decidí tomar un veneno y su antídoto, pero lamentablemente el antídoto tarda más tiempo en hacer efecto de lo que yo esperaba, me encuentro muy débil, Y posiblemente este así una semana o quizás más. Mande a alguien a protegerme ya que mi chacra está muy débil. Lamento pedirle esto. Pero debido a las importantes investigaciones que he hecho tengo miedo de ser rastreada. Me encuentro en la cabaña de la joven que le ha entregado la carta.
Ayuda por favor.
-Minato, de inmediato llama a Jiraiya y… olvídalo, los mande de misión –dijo Mirándome seriamente-
-aliste sales de misión cuanto antes, llévate a tu amigo Uchiha y Mikoto –
De inmediato no lo pensé mucho fui por mis compañeros, tomé a esa chica y la puse en mi espalda y comenzamos a correr. Llegamos a la cabaña, entre y la vi tendida en una cama, su color era pálido.
-Tsunade – dije acercándome – ya estoy aquí-
-Minato –dijo- estoy muy débil, mi cuerpo casi no responde, el veneno es muy fuerte- me decía esto mientras yo me sentaba en la cama donde ella estaba. Mis dos compañeros entraron
–lleven todas esas anotaciones a la aldea. No lleven más de cinco pergaminos en cada viaje y tengan mucho cuidado, yo cuidare de Tsunade-
Así lo hicieron, en cada viaje se tardarían alrededor de medio día
-deberías cuidarte más- ella se recostó en mí-
Pasaron así 4 días y hasta el quinto se recuperó.
-¡Minato ! Tengo mucha hambre- dijo ella gritándome
-se nota que ya estás bien – y le sonreí mientras le llevaba su comida-
-supongo que tu misión ha terminado no es cierto- la miré de reojo y vi que tenía su mirada clavada en mi-
-si estas en lo cierto-
-entonces nos veremos hasta que regrese a la aldea-
-sí, por cierto, el collar que le diste a Nawaki le sienta muy bien –
-ese Nawaki-chibi
-no creo que debas usar esa terminación, es más grande que yo-
-regresare en unos meses, así festejaremos su cumpleaños
-entonces te esperaremos para el 10 de enero
Tomo sus cosas y se fue, en ese entonces yo tenía 11 y su hermano cumpliría los 12 en agosto. Aunque eso nunca sucedió.
