¡Hola a todos!, Ya vamos en el capítulo 13 y siento que aún no voy ni a la mitad de mis ideas. O sea que aún va para largo está historia, de hecho aún no se ha cumplido la descripción principal de la historia, pero calma ¡Ya casi!.
Ya lo han visto en capítulos anteriores, pero solo para recordarles, estas letras significan un pensamiento de los personajes o acciones que no están reflejadas textualmente, pero ayudan a enfatizar.
Bueno, eso era todo y muchas gracias por seguir la historia. ¡Disfruten el capítulo!
El amor nace en momentos inesperados, emerge de repente dentro de tu interior y te impulsa a ser mejor. El amor no es una debilidad, es más bien un sacrificio gustoso que no todos tienen la dicha de tenerlo en su vida.
Cuándo Sakura y Temari llegaron por la tarde a la habitación, Gaara y Kankuro ya estaban ahí junto a una mesa llena de comida que habían pedido previamente, onigiris y gyozas rellenas, varios cortes de sashimi bolas de takoyaki, dangos y otras tantas guarniciones que entre ellas estaban los ricos bocadillos de Temari provenientes de Iwa y una licorera de cristal traída por Kankuro.
La mesa era rectangular, las chicas se sentaron sobre cojines de un lado y ellos frente a ellas. Al inicio no sabían que comer tantos platillos sobre la mesa, sin duda alguna era una comida extravagante. El ambiente que se vivía era ameno, tenían tanto tiempo de qué los tres hermanos no se reunían fuera de su hogar a disfrutar una comida con toda tranquilidad.
Kankuro se sintió muy feliz de presenciar tal escena. A pesar de que su hermano fuera el Kazekage de la aldea y de que su hermana fuera posiblemente la mujer más fuerte de la arena, como familia él seguía siendo el hermano mayor de Gaara y sintió responsabilidad por Temari; con su madre falleciendo en el parto y su padre siendo asesinado, él sintió un deber hacia ellos dos, quería cuidarlos y asegurarse de que ambos sucedan felices.
Y hoy por hoy, utilizando a Sakura como excusa podría volver a sentarse para platicar y bromear de situaciones banales sin la presión de las responsabilidades que cada uno cargaba.
–¡Estos dangos son deliciosos! –dijo Temari mientras comía las tres bolitas de arroz de un solo bocado- desearía saber hacerlas.
–Te puedo enseñar a hacerlos Temari, mis amigos dicen que me quedan muy buenos o al menos nunca se han quejado.
–¡Alto Sakura!, No te arriesgues un metro a Temari a la cocina, mejor pásame a mí la receta y yo la hago. Cuando Temari cocina nada bueno sucede, la última vez que cocino ella, Gaara y yo tuvimos indigestión toda la noche.
–¡Eso no es cierto Kankuro! – respondió gritándole a su hermano- solamente estaba un poco salado el caldo.
–¿Solo un poco? ¡Por eso Gaara no viene con nosotros! Teme que puedas volver a cocinar y sufrir una intoxicación.
Temari se quedó sin contestar y Kankuro se sintió culpable, tal pareciera que ese último comentario la había hecho sentir mal.
–Mejor cambiemos de tema –intervino Gaara tratando de romper la tensión del ambiente.
–¡Eso fue grosero Kankuro!, ¡Discúlpate con Temari! –gruñó Sakura con su típica voz mandona.
–¡Pero no dije nada malo!
–Gaara no puede comer con ustedes debido a que tiene toda una aldea que dirigir y no por culpa de Temari, te aseguro que Gaara estaría encantado de pasar más tiempo con ustedes, pero el trabajo de Kage es sumamente demandante y él lo hace prácticamente solo. Deberías ser más considerado con tu hermana. –terminó de decir Sakura, y Temari levantó el rostro agradecida por aquellas palabras.
Gaara estaba un poco ruborizado y sintió un poco culpa, no sabía que su frecuente ausencia con sus hermanos aún viviendo en el mismo lugar provocaba esos sentimientos en ellos. –Kankuro discúlpate con Temari. –dijo Gaara con una voz firme.
Y como las órdenes de Gaara eran ley para Kankuro, él contestó –Perdón Temari, tú no tienes la culpa de que Gaara no coma con nosotros, aunque debes aceptar que tu comida sí es muy mala. –e inclinó su cabeza disculpándose.
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–A menos que se presente alguna urgencia, prometo estar presente en la cena cuando ambos estén en la aldea, así podemos pasar un pequeño rato en familia.
Temari y Kankuro se quedaron viendo a su hermano en completo silencio, era sorprendente que él mismo haya acordado cenar en familia después de tantos años de ausencia. Si no hubieran estado cuerdos y presentes jamás lo hubieran creído.
En cuanto a Sakura estaba sin saber qué hacer o decir, el ambiente se había vuelto muy callado y nostálgico –¡Perfecto!, ¿Quién quiere un poco de vino? -dijo para romper el hielo y se dispuso a servir licor en las 4 pequeñas copas de cristal que había en la mesa.
Sí que eres un gran genio Kankuro. Esta chica Pelirrosa ha ayudado más de lo que creía –¡No Sakura! Inicias muy agresiva –Kankuro devolvió el licor a la botella para servir solo una pequeña cantidad en las copas y terminarlas de llenar con una especie de refresco que había en una tetera -. Ayer te lo dije, puede que veas solo un inocente licor, pero debes primero diluirlo en algo más: refresco, té, agua, o algo por el estilo. Es muy fuerte y no querrás abusar de él. Después de todo no eres muy buena tomadora y necesitas tomarte las cosas con calma.
–Yo nunca dije eso, pero si tú dices está bien –respondió con su voz neutra haciendo un ademán con sus hombros en forma de resignación.
–En serio Sakura, yo por lo general tengo una gran resistencia al alcohol, pero una vez tomé unas cuantas copas sin diluir y Temari terminó por arrastrarme a mi habitación.
Sakura tomó la copa que Kankuro le dio y se dispuso a oler el licor –Entonces no puedes decir que eres resistente si terminaste siendo arrastrando, más bien eres sensible – y dio un largo sorbo para disfrutar el contenido, mientras que Gaara y Temari se rieron del comentario- ¡Eh cierto!, Es un muy buen licor, tienen que llevarme a comprar un poco antes de marcharme, tengo un amigo que seguramente sabrá apreciarlo.
–¡Oye! ¡No soy ningún sensible! Tú eres la que no lo toleras, además no podrías comprarlo aunque quisieras.
–Es cierto Sakura, el licor de Suna únicamente se prepara a finales del año y se deja fermentar durante todo el mes; para inicio de año todo lo que se hizo ya se vendió, Kankuro tiene sus reservas porque es amigo del dueño. –Gaara le explicó a Sakura mientras daba un pequeño sorbo a su bebida- Yo tengo una botella que te puedo regalar, se me fue dada como regalo al ser el Kage y nunca la he abierto.
–No, no podría, es un regalo tuyo, además es solo alcohol. No es como si fuera indispensable.
–Insisto, te la puedo dar sin problema.
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–¡Traición hermano!, ¡Yo! Tu hermano de sangre te la he pedido muchas veces, incluso te ofrecí comprarla y siempre me la has negado, ahora se la ofreces como si nada a la extranjera de Konoha y ¡Gratis!
– ¡Oye! Como pase de ser la chica de cabello rosa que te salvó el trasero, a la extranjera de Konoha –intervino Sakura indignada, mineras que Gaara y Temari se reían.
–Lo siento Sakura, sabes que eres mi heroína, pero yo deseo esa botella para mi colección personal, ahora se trata de mero orgullo.
–Te propongo un trato Kankuro –le dijo la pelirrosa con una perversa sonrisa y en la famosa posición de pensador.
–Mmm prosigue.
–¿Recuerdas mi libro donde tengo anotado todos los antídotos y venenos que conozco y los que he perfeccionado?
–¡Si!, El que contiene medidas exactas y forma de preparación que te rehusaste a compartir conmigo a pesar de que tú lo hiciste y lo conoces de memoria.
–Exacto Kankuro, te reto a una pequeña competencia. ¿Qué tan buena es tu puntería?
–Soy peleador de largo alcance nato, además lanzar es lo primero que te enseñan en la academia –contestó presumido.
–Vaya, esto se pone interesante –susurro Temari por debajo a su hermano Gaara y mientras que él solo veía a Sakura curioso.
–Excelente, pero no somos genin para jugar con kunais y shurikens solamente, vamos a hacerlo divertido. Dices que este licor es muy fuerte –agarró su copa y le dio vueltas al contenido- y tú dices que no tolero el alcohol muy bien, así que no se te será difícil ganarme.
El trato o apuesta como quieras llamarlo es lo siguiente: lanzaremos kunais a una diana improvisada, pero entre cada 3 tiros tendremos que beber una copa del licor.
Dichos tiros tienen que ser al blanco o mínimo dentro del límite. Si yo gano me darás una de tus reservas gratis para llevar a Konoha; si tú ganas te regalaré mi preciado cuaderno de apuntes.
–¿Segura que quieres hacer eso?, A pesar de que deseo el libro no me sentiría del todo bien ganándote. Ya sabes, me da un poco de lástima ser abusivo.
–¿Ósea que no consideras la opción de ser derrotado por mí?
–No te ofendas, pero tú 1.60 y algo; y cincuenta kilos no suponen mucha ventaja.
–Mejor para ti, en ese caso, ¿Aceptas o no?
–Por supuesto, Gaara tú serás el jurado y tú Temari consigue algo para apuntar.
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La diana era un trozo de madera que Temari había conseguido en recepción y con su labial pintó un centro y dos círculos en la periferia. Gaara lo colocó en la pared más lejana que bordeaba el jardín artificial y se colocó a unos centímetros del madero para calificar cada tiro.
–No creo que sea muy seguro que quieras estar aun lado donde se avienten kunais de personas alcoholizadas.
–No hay problema Sakura, mi arena forma un escudo automático ante ataques, además confío en su buena puntería –le contestó Gaara.
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Sakura y Kankuro se posicionaron al final de la habitación para que la distancia entre ellos y la diana fuera lo más lejana posible. Entre ellos estaba Temari que se encargaría de servir la bebida mientras ella seguía disfrutando de los dangos.
Iniciaron sin problema los lanzamientos, la mecánica era: tres tiros y una copa. Tenían unos cuantos kunais disponibles y cuando los habían lanzado todos, Gaara los devolvía con su arena.
Sakura apreciaba la excelente puntería de Kankuro mientras seguía tomando comida de la mesa, en definitiva no le gustaba beber sin comer. Ignoraba que tanta resistencia tenía Kankuro con la bebida, aunque presentía que era buena al ser tan presumido con ella. Aunque esto la tenía sin cuidado, después de todo ella era la diosa que podía caminar en línea recta con tacones altos y con un hombre de 70 kilos en su hombro después de haberle ganado a todos sus amigos en una noche de juego.
Pero eso no tenían por qué saberlo
Tiraban, comían, tomaban y platicaban anécdotas divertidas para que el alcohol hiciera el efecto deseado. Al pasar algunos tiros, Kankuro se percató de que Sakura seguía tan sobria y ágil como al inicio, acertaba en el centro cada kunai sin vacilar, lo que le hizo sospechar que las palabras de Shikamaru de "Dolor de trasero" tenían un sentido muy diferente al que él creía. Si quería ganarle a Sakura para mantener su orgullo intacto, debería tomar medidas drásticas.
Ante situaciones de riesgo medidas drásticas.
Vamos a hacer esto más divertido Sakura; Temari llena las copas directo de la licorera, veamos si nuestra invitada sigue teniendo tan buena puntería...
–Ya basta Kankuro deja de eso, no incomodes a Sakura –intervino Gaara preocupado.
–Todo está bien Gaara confía en mí, te aseguro que no seré yo quién te arroje un Kunai a mitad de la cabeza –le contestó con una sonrisa que no pasó desapercibida por los otros dos.
Efectivamente, como Kankuro había dicho, la bebida era deliciosa, pero demasiado fuerte y amarga para su gusto, de no ser por su resistencia desarrollada a raíz de los encuentros con Lady Tsunade y su excelente metabolismo debido a su gran control de chakra, muy probablemente estaría en desventaja.
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El tiempo pasaba y los cuerpos celestes tomaron su posición en el vasto cielo iluminando la divertida escena que se desarrollaba en el complejo.
La vista de Kankuro se tornaba borrosa, sus piernas se sentían ligeras y sus brazos torpes. Fruncía la mirada tratando de enfocar la diana sin tener mucho éxito y al ver a su compañera tan fresca y cuerda le provocaba mucho enojo; tal vez un poco porque lo había engañado al intentar parecer inocente, u otro tanto por los efectos del alcohol que provocaba que no estuviera en sus cinco sentidos y no era capaz de pensar claramente.
–Acéptalo hermano estás derrotado, los dos últimos kunais han ido a parar directo a la cabeza de Gaara y al pasto, además no terminaste tu última copa.
Kankuro arrojó el kunai a tientas dando por resultado que el kunai tomará dirección a otro condominio de no ser porque Gaara lo detuvo, acto que únicamente sirvió para aumentar su ira interna.
–Temari tiene razón Kankuro, acepta tu derrota, ya no puedes proseguir ¡Te gané! –antes de que Temari pudiera servirle otra copa a Sakura ella misma vertió el contenido en su vaso hasta el tope y lo bebió de un solo trago dando un brinquito infantil- si bebes más tendrás una intoxicación alcohólica, te advertí que yo era mala influencia –después agarró los tres kunais y con suma gracia y vanidad caminó hasta posicionarse en la marca arrojando los tres kunais a la vez y dando por resultado que todos quedaran en el centro. Con una sonrisa de satisfacción vio su perfecto logro y al joven que estaba al lado de la diana que estaba riendo discretamente.
Kankuro observó celoso el limpio tiro de Sakura y dejándose llevar por los efectos del alcohol que ya lo habían sobrepasado le grito –¡Qué rayos eres!, ¡Tú no eres una chica! Eres... eres... algo así como ¡Un hombre! –gritó señalando a Sakura con su dedo índice- ¡Un hombre tosco y bárbaro!
–Basta, se terminó el juego hermano, será mejor que te vayas a dormir –Gaara avanzó decidido hacía a su hermano con un semblante muy serio. Él era amigo de Sakura, pero estaba rebasando los limites.
–¡No hermano! No me interrumpas ahora. ¡Todos lo tienen que saber! ¡Sakura no es una chica!, O al menos no una normal; ¿Qué clase de chica puede estar sin inmutarse después de esa cantidad de alcohol? Además... ¡Yo lo he visto!, ¡Tiene una fuerza monstruosa!, ¡¿Qué clase de chica es capaz de destrozar con un solo puño toda una superficie de roca!', ¡Ni tú eres tan fuerte hermano!, Sea lo que sea, te aseguro que no es una chica.
–Oye, cierra la boca Kankuro, esta vez si te sobrepasaste –Temari se levantó del cojín donde se encontraba sirviendo las bebidas para regañar mejor a su hermano.
Sakura sabía perfectamente que Kankuro estaba siendo víctima del alcohol, pero, aun así, sus palabras le recordaron un par de situaciones pasadas y una famosa frase.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Sakura comenzó a caminar hacia Kankuro; Temari estaba segura de que lo iba a golpear por haber sobrepasado la línea y aunque sabía que su hermano la había ofendido y se lo merecía, no quería que lo golpeara, porque era cierto Sakura tenía mucha fuerza.
–¡Espera Sakura!, mi hermano no... –intervino Temari, pero Sakura se acercó más rápido y a unos centímetros de su rostro emanó chakra de su palma y la colocó en la frente de Kankuro para que segundos después cayera al suelo dormido.
–Eso será suficiente, estará bien, solamente dormirá por un buen rato –sonrió a Gaara y a Temari para hacerles saber que únicamente era para quitarle lo ruidoso a su hermano- bien, que les parece si recogemos y nos vamos a dormir, es tarde y ya tuvimos suficiente por hoy ¿Quieren que cargue a Kankuro a su habitación?
–No Sakura, yo me encargo –Gaara tomó a su hermano del brazo y lo llevó a la habitación donde ambos dormirían.
Así culminó la reunión de los cuatro, buen ambiente al inicio, una "sana" competencia y al final un bochornoso desenlace.
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Eran alrededor de las 11 de la noche, Sakura se encontraba acostada dando vueltas en su futón al lado de una Temari quién ya se encontraba profundamente dormida. No podía conciliar el sueño, no sabía si era porque aún era temprano, ya que los últimos días estuvo durmiend de la mañana o porque estaba meditando lo que el ruidoso de Kankuro había dicho.
Cualquiera que haya sido causante de su insomnio decidió salir para evitar despertar a Temari por sus constantes movimientos.
Salió fuera de la habitación y sintió el frío viento soplando contra sus mejillas, su yukata era delgada por lo que no cubría muy bien el frío. Se dirigió para sentarse al borde de la engawa que daba al jardín, pero antes llegar decidió tomar un poco más del licor que había sobrado; antes tomarlo recordó nuevamente las palabras de Kankuro acerca de su poco femenino talento, pero no le importaba, no era algo que hacía con frecuencia, lo sabía controlar y cuando sentía que ya estaba llegando a un estado inconveniente lo dejaba a menos que estuviera jugando con sus amigos.
Llegando a la engawa vio a Gaara sentado en el borde, había dejado su calabaza en algún lugar y solamente vestía con su yukata. Pensó que todos ya estaban dormidos y como no quería incomodar dio la media vuelta para dirigirse nuevamente a la habitación.
–No tienes por qué irte.
Sakura volteó sorprendida, no estaba siendo silenciosa ni escondiendo su chakra, pero no creyó que Gaara se percatara de ella debido a que estaba siendo silenciosa –No, yo solamente salí un poco, no quiero incomodarte, será mejor que regrese a la habitación.
–Insisto, ven a sentarte por favor y trae a tu acompañante, mi vaso ya se terminó –Gaara señaló un espacio junto a él para que Sakura se sentara y levantó su vaso vacío para indicarle que él también decidió tomar un vaso extra- Siento mucho el comportamiento de mi hermano, él es una persona educada la mayoría del tiempo y te respeta mucho como ya te lo he dicho en otras ocasiones, eso que presenciaste hoy fue resultado de sus malos hábitos así que te pido disculpas en su lugar.
–No te preocupes Gaara, sé muy bien qué Kankuro me aprecia y no lo hizo con mala intención, además no es como si fuera la primera vez que escucho eso–le contestó Sakura sirviendo un poco licor en la copa de ambos.
Gaara notó que sus palabras que decían "estoy bien" no coincidían su tono de voz, presintió que había algo más personal que guardaba para ella, pero, aun así, quería saberlo y decidió arriesgarse –¿Puedo preguntar a qué te refieres? Digo... Sé que no nos conocemos mucho, sin embargo soy bueno escuchando sin mencionar que tú ya conoces una situación personal muy incómoda.
–Ósea que el Kazekage me está chantajeando –rio por la mala técnica de Gaara y porque desde el incidente que presenció con Matsuri nunca habían hablado sobre el tema- está bien, como pasa de media noche y tienes un excelente punto te lo diré, pero antes necesito darle un trago a esto –levantó la copa y dio un buen sorbo - te lo contaré únicamente porque lo que presencié fuera de tu oficina por accidente vale mis lamentables experiencias.
Bien, por dónde debería de iniciar... bueno, mis padres fueron civiles que llegaron a Konoha en busca de la protección del tercer Hokage, mi padre tenía un oficio normal fuera de cualquier peligro y mi madre se dedicaba al hogar, crecí como hija única siempre siendo consentida por sus padres, un día descubrieron que yo podía manipular chakra y fue una gran sorpresa, pero desde ese día decidí convertirme en una kunoichi; siempre fue mi sueño desde niña y casarme con Sasuke, quería proteger a los demás y que me reconocieran como una gran ninja.
Cuando entré a la academia la parte teórica nunca fue un problema, pero la práctica me costaba un poco más, trabajaba y trabajaba para tener excelentes notas e igualarme a mis compañeros.
Cuando me presentaba ante los demás me hacían preguntas como "¿Cuál es tu clan'", o "¿Tu familia tiene algún jutsu secreto'" u otras menos educadas como "¡Te hubieras quedado como una simple civil!", "¡Alguien de tu clase jamás logrará ser un chunin!", "¡Deberías dejar de perder tu tiempo y no estorbar a los hijos de clanes prestigiosos!"
Y mírame ahora, soy la única mujer en alcanzar el rango de jounin de mi generación, soy discípula de Lady Tsunade, me especializo en Jutsu médico y tengo una fuerza sobrehumana; también entre mis amigos me conocen por mi gran resistencia al alcohol, aunque eso no es algo por lo cual presumir.
–Tienes muchísimas más cualidades y honoríficos, recuerdo que Takashi me habló de todas ellas, al parecer es tu fan.
–Supongo qué si, mi yo de niña se sentiría orgullosa de mí; yo estoy orgullosa de lo que he llegado a ser y estoy consciente de que aún me falta mucho por aprender, pero a mis 19 años me siento fantástica como kunoichi.
–Entonces, ¿Cuál es el problema?, Eres una excelente ninja médico y eres increíblemente fuerte.
–Ese precisamente es el problema... bueno, no es un problema como tal, pero me ha traído algunas dificultades.
–En serio que no te entiendo Sakura –la cabeza de Gaara era un lío tratando de comprender a Sakura, a pesar de que le dijo que era bueno escuchando, nunca había tratado de tener una plática con alguien sobre asuntos personales y carecía de la empatía necesaria, aunque de todos modos quería tratar de comprenderla, necesidad de conocerla un poco más.
–Mira Gaara, el problema inicia cuando sales con un colega médico en plan amoroso, todo es perfecto al inicio. Él te invita a salir, cenan juntos, se divierten juntos y tienen citas cómo cualquier pareja normal, pero cuando están en el trabajo y se necesita actuar rápido en una situación de urgencia, todos se dirigen a ti porque saben que eres la mejor opción o eres la única capaz de lograr algún procedimiento. Después de eso el hombre se siente desplazado e inferior a ti, ahí es cuando inicia el problema. Él no acepta que seas mejor médico que él.
Te diré otro ejemplo; hace unos meses salí con un chico del escuadrón Ambu, todo parecía ir bien, él era muy atento conmigo, era guapo, y tenían otras grandes cualidades. Una vez nos colocaron en un mismo equipo para una misión donde yo iba como ninja médico.
Se supone que no iba a interferir en la batalla, pero la misión se complicó y comencé a combatir al enemigo haciendo uso de mi taijutsu y soltando golpes asesinos, de hecho salvé a mi novio de ser aplastado de una gran roca convirtiéndola en grava de un solo golpe.
Para no cansarte de la explicación la misión resultó exitosa y los compañeros de mí "Novio" me agradecieron por salvarles el trasero. El resto del viaje mi novio estuvo muy callado, nos reportamos con la Hokage y en vez de ir juntos a mi casa a descansar y a comer como lo habíamos planeado dijo que tenía algo más que hacer, no le presté mucha importancia y lo dejé pasar.
Al paso de los días el hombre no me buscaba y no lograba contactarlo, cuando por fin lo localicé, digamos que terminó conmigo debido a que no podía estar con alguien tan poco femenina como yo.
Me enojé y le grité por su actitud tan machista y el muy cínico me dijo que si quería volver a estar con él tenía que aprender a ser más delicada y no interferir en su trabajo, que en la misión él lo tenía todo bajo control y no tenía por qué entrometerme, porque lo único que cause fue avergonzarlo frente a sus compañeros.
¡Le salvé la vida! Y lo único que le preocupaba era que yo fui más fuerte que él.
También he salido con civiles, con empleos aburridos como bibliotecarios y comerciantes. Pero entre misiones, guardias en el hospital y el trabajo con Lady Tsunade se quejaban de que nunca tenía tiempo para ellos; un tipo se atrevió a decirme dejara mi trabajo, ¿¡Puedes creerlo!?
Me he esforzado como no tienes una idea... yo no nací con un gran clan respaldando todas mis acciones, o una línea de sangre poderosa, a mí no se me regaló ningún poder extraordinario, yo tuve que esforzarme día y noche para ser quien soy ahora.
Recuerdo lo duro que era entrenar con Lady Tsunade, nunca vaciló en un solo golpe, siempre me repetía que solamente comenzamos cuando superamos nuestros límites, si me rompía un par de huesos en el entrenamiento no importaba, seguíamos entrenando, decía que siempre me los podía curar terminado el entrenamiento.
No me dejaba descansar casi nunca, si no estaba en el campo de entrenamiento estaba en el hospital practicando, o en su oficina estudiando; era agotador seguir el ritmo y más en esos tres años que almacene chakra para lograr Byakugō no Jutsu, necesitaba un control extremadamente preciso de chakra para poder almacenar el suficiente y no quedarme sin reservas para seguir entrenando.
Así que imagínate mi reacción al escuchar que el hombre quería que yo dejara de ser una kunoichi ¡Yo dejando mi trabajo que tanto me ha costado por el capricho de un hombre! –terminó por decir indignada.
Si te fijas es la misma historia siempre, supongo que se ha convertido en una constante en mi vida, por eso he dejado de buscar relaciones serias y disfruto las cosas pasajeras, supongo que el amor no se inventó para mí.
–No digas eso, lo haces sonar muy mal, tu vida amorosa no puede ser tan mala –trató de consolarla sin mucho éxito.
–Suena mal, porque es muy mala. Mi primer amor me dejó inconsciente en medio de la noche cuando tenía 13 años y huyó de la aldea sin tener en cuenta mis sentimientos, después quise desesperadamente traerlo de vuelta y en trayecto intentó matarme dos veces a sangre fría, si eso no es mala suerte, no sé que lo sea.
Después de tanto tiempo pienso que ni siquiera sé que es el amor.
–Bueno... tú ganas, eso sí suena lamentable –le dijo con pena a Sakura, dio un suspiro y continúo- pero el amor es irracional, no sigue ninguna norma, ni siquiera las suyas si es que tiene alguna norma, supongo que el amor es lo único impredecible. Así que no dejes que esas situaciones definan tu futuro, eres capaz de moldear tu vida a pesar de los tropiezos que hayas tenido.
Si algo aprendí muy bien hace años gracias a Konoha, es que el amor nace en momentos inesperados, emerge de repente dentro de tu interior y te impulsa a ser mejor. El amor no es una debilidad, es más bien un sacrificio gustoso que no todos tienen la dicha de tenerlo en su vida.
Si te consuela de algo yo no tengo mucha experiencia en relaciones interpersonales, la última que tuve se suponía que era una relación casual y sin compromisos porque ella así lo estableció, pero de repente todo se salió de control. Ahora ella y su padre quieren una relación formal al punto de que dicha relación termine en muchos hijos para que no se pierda mi línea de sangre y con ello mis habilidades. Me siento cómo perro de pedigree.
N. de la A.
(Pueden escuchar la canción en volumen bajo o disfrutarla después de terminar de leer)
Franco de Vita
Te amo
–Vaya, eso también suena bastante lamentable, supongo que no soy la única a la que le va mal, sabes... es agradable platicar contigo, me haces sentir mejor, aunque tal vez solamente lo dices para que no me sienta mal, pero créeme que funciona –contestó Sakura agradecida por las cálidas palabras de Gaara y lo miró a los ojos para grabar en su mente el grato momento, no todos los días abría su corazón para después ser consolada.
–No lo digo únicamente para hacerte sentir mejor, me pareces una mujer increíble –le dijo Gaara mientras volteaba su cuerpo para fijar su mirada con ella- tal vez no pueda darte un gran consejo que solucione tu vida, pero lo que sí sé, es que nunca debes salir con alguien que no pueda tolerar tu poder.
Sakura, eres increíble, no solamente eres fuerte y habilidosa, también eres una mujer compasiva, dulce y generosa. Eres alguien dispuesta a saltar al vacío con tal de salvar a un pequeño roedor y servir como escudo humano a niños que ni siquiera conoces. Eres mucho más que la suma de tus partes, y todo eso hace de ti una mujer extraordinaria.
Cualquier hombre se sentiría orgulloso de estar a tu lado, no solo porque eres una mujer muy bella, sino porque estás llena de cualidades únicas, te aseguro que el hombre con él que compartas tu vida sabrá que estar contigo es una oportunidad única en la vida. –terminó por decirle Gaara a Sakura. En su interior aún no sabía de dónde había venido todo eso, solo dijo lo que creía sin dudarlo. Él no era de las personas que suelen expresarse de otras y menos de esa manera.
De cualquier forma no le importa, hasta ese momento creía que su corazón se encontraba estrujado y vació, pero verla frente a él mostrándose tan sincera y expuesta lo hacía sentir como si fuera un hombre con sentimientos.
–Gaara... –pronunció Sakura mirándolo con grandes orbes esmeraldas y mejillas ruborizadas por lo que acababa de escuchar. Su mirada expresaba más que lo que pudo haber dicho con palabras si hubiera sido capaz de articular alguna. Jamás un hombre le había dicho tales palabras ni mucho menos había provocado que su corazón quisiese salirse de su pecho.
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Cualquier palabra sobraba entre los dos, se había formado un momento íntimo y lleno de emociones encontradas, y otras tantas que ninguno sabía descifrar. En sus corazones guardaban sentimientos reprimidos que estaban tratando de emerger, pero que les daba miedo dejarlos salir, en tanto se valían de profundas miradas que tenían la finalidad de llegar a ser entendidas por el otro.
Ella sentía su corazón latir y un cosquilleo recorriendo su cuerpo, no dejaba mirar sus profundos ojos turquesas, su cabello pelirrojo alborotado, mejillas ruborizadas tal vez por el licor ... sus labios gruesos y pálidos por el frío de la noche... era simplemente perfecto y estaba ahí mirándola exclusivamente a ella.
Gaara siempre creyó que la luna era el astro más brillante del firmamento y envidiaba a las vanidosas estrellas por tener luz propia y no poder estar cerca de ellas, pero la vio frente a él... ella era resplandeciente, sus hermosos ojos jade, su piel nívea, su cabello largo y colorido; y sus labios... finos y rosados.
Él no lo pensó, ni lo analizó, pero sabía lo que su cuerpo y corazón quería hacer en ese momento, lo que quiso hacer desde aquella noche que la salvó de caer por la terraza cargándola entre sus brazos.
Entonces lo hizo...
Acunó con ternura el rostro de Sakura con su mano izquierda tomando algunos mechones de cabello en el camino, su mano derecha entrelazó la mano de ella y se movió para quedar pegado a su cuerpo; Gaara lentamente acercaba su rostro al de ella ladeándolo suavemente.
Sakura se quedó inmóvil ante su tacto y mantuvo su mano entrelazada a la de él, al sentir como sus cabellos rozaban frente y sus labios a unos centímetros de ella... cerró lentamente sus ojos y su última mirada se enfocó en las largas pestañas de Gaara y esperó ansiosa el contacto de sus labios con los suyos.
Ella lo deseaba...
Con sus cuerpos juntos, corazón latiendo a mil por hora, aunque con respiración lenta y manos entrelazadas, Gaara acercó el rostro de Sakura hacia él y ambos abrieron los labios para unirse en el ansioso beso... –¡Hermano!, ¿Por qué te saliste de la habita...?
A escasos milímetros de distancia y sintiendo la respiración del otro, al escuchar a Kankuro hablar se separaron rápidamente para quedar de espaldas.
Idiota... –lo siento no vi nada, estúpido. No es como si hubiera algo que ver, lo siento aún sigo ebrio. tonto Este... Por eso hablo mucho, no me presten atención. Ya lárgate mejor. No te preocupes Gaara, tú regresa a la hora que quieras a la habitación. ¿Qué tal si él no quiere regresar? O puedes no regresar, no importa... –Kankuro tartamudeaba palabra tras palabra al percatarse de su estúpida intromisión.
–Es tarde, será mejor que me vaya a dormir, buenas noches chicos. –Sakura se levantó del borde de la engawa y se marchó a su habitación sin levantar la vista.
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FIN DEL Capítulo
(Lo sé soy una malvada)
Gracias infinitas por llegar hasta aquí 🙏 .
(Esta historia esta casi finalizada en otra plataform d. Ahí anexo imágenes y algunos videos (porque aquí no sé) Si alguien le gusta mucho la historia y quiere finalizarla pronto puede buscarla allá. Ya que aquí la subo poco a poco. Gracia!)
