Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.
~Will you cage me?~
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Escuchó las palabras como si las hubieran pronunciado en el interior de su cabeza.
Kohaku abrió los ojos abruptamente, gritando. Estaba en uno de los tanques de recuperación, totalmente desorientada y con un dolor punzante en el antebrazo. El sonido del zumbido analógico silenció parcialmente el ruidoso pulsar de su corazón.
Intentó moverse pero fue inútil y lo único que obtuvo fue otro dolor intenso y palpitante en la parte posterior de la cabeza.
¿Qué pasó? ¿En dónde estaba?
Cerró los ojos e intentó recordar algo, cualquier cosa que le diera aunque fuese un leve indicio de lo que había sucedido. Pero no hubo nada, su mente estaba completamente en blanco.
—Despertaste —exclamó el joven al que Kohaku apenas logró reconocer en el exterior—. ¿Cómo te sientes Kohaku-chan? —Gen abrió el cristal del tanque y miró a la chica, buscando en sí cualquier rastro de malestar.
— ¿Gen? —entonces lo reconoció por completo.
Recordaba a Asagiri, un antiguo amigo del pasado. Estaba de pie frente a ella como si el tiempo en realidad no hubiera transcurrido en él.
Contra todo pronóstico ella salió de la pequeña cápsula de contención, tambaleándose peligrosamente cuando sus piernas flaquearon ¿Cuánto tiempo había estado en ese tanque? Quizá mucho más de lo que debería.
—No deberías estar de pie, necesitas descansar y terminar de curar esas heridas.
— ¿Dónde estoy? ¿Qué haces aquí? ¿Qué fue lo que pasó? No puedo recordar nada. —ella lo interrumpió con esa avalancha de preguntas, ignorando su sugerencia y apartando con violencia la mano de Gen que pretendía ayudarla a mantener el equilibrio.
Kohaku estaba nerviosa y alterada, pero más que nada, demasiado confundida. A juzgar por la vestimenta de Gen, ese traje genérico que cubría parcialmente su vestimenta casual le indicó que no se encontraba en casa.
Sólo los tripulantes de las naves comerciales e insignias de grandes proyectos usaban ese traje espacial distintivo.
— ¿Vas a regresar a ese tanque y seguir con el tratamiento si te cuento todo Kohaku-chan?
No, quizá no lo haría y menos con la mirada ceniza de Asagiri irradiando reflexiva calma.
—Sólo habla Gen. —bramó perdiendo la paciencia y con un aire defensivo.
El joven simplemente se encogió de hombros con resignación, como si hubiera esperado exactamente esto de ella en primera instancia. Y quizá así era.
—Hubo un error de enrutamiento, tu nave saltó por la abertura incorrecta en el momento de la inserción. Recibimos una señal de arribo no programado y los rescatamos ya que al parecer el sistema de la nave se dañó.
No eso no podía ser cierto, Chrome no permitiría que algo como eso sucediera o al menos no con su extensa experiencia en la sintaxis del sistema de enrutamiento. Jamás, en sus trece años de servicio algo como esto había sucedido.
—Exactamente ¿Dónde es "aquí"? —Ella quiso saber—. ¿Y dónde está el resto de mi tripulación? Chrome, Kinro y Ginro venían conmigo, íbamos de regreso a casa.
Estaban a sólo una inserción del agujero de gusano en el sector Eridani.
—Estación Perseo, en el sector Vega. —Dijo Gen con simpleza y una aparente pérdida de interés pero sin borrar esa enigmática sonrisa de sus labios.
Pero no fue la simpleza en la declaración lo que llamó la atención de Kohaku sino el hecho de que ella nunca escuchó hablar de una estación llamada "Perseo", aunque claro, reconoció la existencia del sector "Vega" quienes muchos bautizaron como "zona de caída o aterrizaje" por el basto historial de percances que las naves podían llagar a sufrir en esa zona.
—Esto no puede estar pasando… —su voz se convirtió en apenas un audible susurro de incredulidad y la respiración comenzó a dificultarse.
A comparación de las demás zonas de navegación dentro de la burbuja local, Vega era tan misterioso como desconocido e inexplorado.
Mierda ¿Cómo fue que terminó ahí? Estaban a varios años-luz de casa, incluso más lejos de lo que originalmente se situaba el sistema 82 Eridani, casi veinte años-luz no significaban nada pero ahora ni siquiera estaba segura de cuánto tiempo le tomaría regresar incluso con el sistema interconectado de agujeros de gusano de los sectores.
Kohaku trató de respirar hondo y luego con mucho cuidado inspeccionó la estéril cámara hexagonal con paredes tapizadas de tecnología avanzada parpadeando con pequeñas luces cada cierto tiempo. El silencio se prolongó inevitablemente, ni siquiera logró captar el retumbar de los motores de fusión que debían inundar el ambiente de esa estación.
—Pero lo es, ese tonto e irresponsable error de cálculo en la ruta los trajo hasta aquí, Leona.
Kohaku se volvió de inmediato hacia el hombre que profirió semejante comentario al entrar a la cámara. Extraña cabellera albina con tonalidades verdosas en las puntas y con un par de mechones cayendo salvajemente, alto, ojos carmín ligeramente rasgados que denotaban inteligencia y también ligera arrogancia, en sus labios una sonrisa de medio lado con evidente burla.
Un rostro dolorosamente familiar.
— ¿Senku?
—No pareces ni un milímetro feliz de verme, Kohaku —la sonrisa en su rostro se ensanchó ante la reacción incrédula de Kohaku—. ¿Acaso te olvidaste de mí después de todos estos años?
Por supuesto que no, ella jamás podría olvidarlo después de esos diez años. No cuando Kohaku y él estuvieron envueltos en una relación desde que eran un par de adolescentes, aunque eso terminó exactamente una década atrás. Sin embargo, al mirarlo, los recuerdos que mantuvo enterrados durante tanto tiempo regresaron a su mente; Kohaku se sintió ligeramente avergonzada de las vívidas imágenes en su subconsciente, de un Senku desnudo a su lado después de hacer el amor.
—Aunque creo no es el caso ¿Cierto Leona? —él sonrió a medias, como si supiera lo que ella estaba pensando en ese momento.
Kohaku desvió la mirada para apartarse del escrutinio de Senku sobre ella al saber que la había descubierto. Y eso no estaba bien.
—Cierra la boca, bastardo —honestamente, Kohaku nunca pensó encontrar de nuevo a Senku o al menos no de esta manera—. Deja de jugar Senku, necesito regresar… nosotros, mi tripulación debe volver a casa.
No estaba mintiendo, no podían quedarse ahí por mucho más tiempo debido al desfase temporal. Sus familias estaban esperándolos en la tierra, seguramente preocupados por su desaparición en quien sabe cuántos días de retraso a su arribo a casa.
Ella notó la breve mirada de Senku hacia Gen antes de hablar:
—Tu nave está arruinada Kohaku, a Joel y Brody les llevará al menos semana y media reparar los daños exteriores y en el sistema. Además ¿Cuál es la prisa? —repuso Senku con especial cautela en la pregunta, como queriendo saber el motivo oculto en tan apresurada decisión—. No seas imprudente Kohaku, aún tienes heridas que necesitas curar y puedes quedarte en la estación el tiempo que necesites.
¿Por qué él no podía entenderlo? Su presencia en ese lugar era un error.
Kohaku negó una y otra vez con la cabeza y luego miró el espacio vacío en la cámara, sólo estaban ella, Senku y Gen que hasta el momento se había mantenido al margen, lo cual de alguna manera resultó extraño. Entonces, cayó en cuenta de otra cosa que hasta el momento no se detuvo a pensar.
— ¿Dónde están Chrome y los demás? Esta cámara es espaciosa pero sólo hay un tanque de recuperación —miró fijamente a Senku esperando una respuesta, pero se impacientó cuando él no respondió de inmediato—. ¿Ellos acaso…? —dejó las palabras al aire sin atreverse a terminar por el temor a que sus especulaciones fuesen certeras.
Hubo una pequeña posibilidad de que los chicos no soportaran el turbulento y violento viaje cuando el sistema de la nave comenzó a fallar en el interior del agujero de gusano. El dolor punzante en su cabeza y brazos eran la prueba irrefutable de las consecuencias de ese accidente.
El corazón de Kohaku se estrujó con violencia ante la expectativa, ellos no sólo eran sus compañeros sino también sus amigos ¿Qué les diría a Tekken y Shirogane? Los padres de Kinro y Ginro… pero sobre todo ¿Cómo le daría la noticia a Ruri en el peor de los casos que eso fuera cierto? Kohaku no podría imaginarse el dolor de su hermana ante tal desgracia.
—Ellos están en las otras cámaras del pabellón médico —Senku le infirmó al notar su expresión de aturdimiento.
—Quiero verlos. —exigió Kohaku, con la férrea determinación de salir de esa claustrofóbica cámara e ir por sus camaradas.
Intentó avanzar en su carrera pero se detuvo cuando Senku le bloqueó el paso y sus ojos carmín inusualmente penetrantes le enviaron una advertencia tácita. Esa mirada le provocó a Kohaku un ligero estremecimiento y también un inexplicable sentimiento de Deja Vú.
Nunca vió esa expresión en su hermosa e intrigante mirada, como si hubiera sido testigo de profundas experiencias poco habituales en un alma humana.
—Senku apártate o juro que te patearé el trasero.
—No. —A pesar de su expresión impasible, el tono de Ishigami fue mortalmente serio.
— ¡Sólo déjame salir de aquí!
Ella intentó de nuevo, esta vez empujando a Senku a un lado y haciéndose camino hacia la enorme puerta que asemejaba más a una esclusa. Pero él le dio alcance, Kohaku ni siquiera fue capaz de reaccionar cuando Senku sacó una jeringa del bolsillo de su bata y la clavó en su antebrazo al momento de retenerla.
— ¿Qué mier…?
Pero ella no pudo siquiera terminar el juramento, Kohaku cayó inmediatamente inconsciente a los brazos de Senku.
—Gen abre el tanque. —ordenó, sosteniendo con cierta dificultad a la chica para llevarla nuevamente a la cápsula.
Asagiri por supuesto acató de inmediato el imperativo, presionando un par de botones y después tomando a la chica y colocándola de nuevo dentro del tanque. No le tomó ni siquiera un par de minutos volver a conectar a Kohaku al sistema de compensación vital y cerrar el cristal.
—¿Por qué no pruebas con algo diferente Senku-chan? Como decirle la verdad por ejemplo —Gen lo vio con una intensa e inquietante mirada—. Tal vez eso haría más fácil las cosas, cada vez es más difícil contenerla cuando despierta. —sacudió la cabeza para darle el énfasis que necesitaban sus palabras.
Pero él ni siquiera pareció hacerle caso. Nunca lo hacía.
—Ya sabes qué hacer Mentalista, borra la memoria de corto plazo en la Leona. Intentaremos esto de nuevo en un par de días.
Gen suspiró con cansancio, pero también pudo reconocer en él un ligero escalofrío de perturbación por Senku. Se volvió lentamente hacia Ishigami mientras éste se dirigía a la salida.
—Lo has hecho muchas veces, tienes que decirle la verdad y dejar que ella elija. No puedes hacer esto por siempre.
En última instancia y debido a las palabras de Gen, Senku se detuvo antes de atravesar el umbral de la exclusa y salir al pasillo. Sin dignificar una sola mirada hacia él, habló:
—Es así como se llega al resultado esperado… mediante la prueba y el error. —explicó con un tono tan profesional, pero que en fondo presumía de una enorme arrogancia. Esbozando una media sonrisa, Senku abandonó la cámara.
Era la verdad, haría esto hasta llegar al resultado esperado con Kohaku. Después de todo, la presencia de la chica en ese lugar no era simplemente una desastrosa casualidad de error de enrutamiento como quería hacerle creer.
Él esperaría pacientemente por ella, tal como lo había hecho durante toda esa década.
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Tenía una idea con esta cosa y bueno quizá se quede así o… en fin XD
Admito que disfruté mucho escribiendo esto y la verdad me saqué varias cosas del… para fines de esta historia XD más o menos.
Perdón por lo ambiguo que pueda llegar a ser así como las faltas de ortografía o errores de redacción que pueda haber… y por supuesto por el Ooc u.u
Gracias a quienes siempre pasan a leer las tonterías que escribo en mi tiempo libre… de verdad los y las amo por darle una pequeña oportunidad a estas cosas n.n
Espero poder saber sus opiniones al respecto, de verdad que me da gusto leer saber qué les parece…
Y bueno, espero tengan un lindo fin de semana y nos vemos en la próxima!
