Si lo sé, es esa frescura con la que te diriges a mi, esos ojos que centrados en los míos me hacen temblar, esa fuerza de tus decisiones y tu autoridad en la voz, es el carácter y orgullo infranqueable que tanto te admiro… no sé, son tantas cosas… sólo puedo decir… Me gusta tu actitud…

Capitulo 4: Pequeña cita

Al amanecer desperté en mi cama, estaba ahí sobre las sabanas con la misma ropa de ayer, no podía recordar gran cosa después de ese "piérdete"... ¿acaso Vegeta seguiría molesto? Sentí temor de salir de mi cuarto, tal vez hoy seria mi último día en la tierra. Opté por ducharme y arreglarme, si iba a morir... al menos deseaba estar presentable.

Al bajar me encontré a Vegeta extrañamente despierto, sentado frente al televisor, como pensando.

- ¿Vegeta?- me acerqué al pie del sillón, el saiya suspiró sin voltear a verme

- ¿valió la pena? - al ver mi cara interrogante, completó - la fiesta y... todo lo demás

- pues... gracias... quería estar con mis amigos

- y no hubiera sido mejor que sólo los invitaras a comer y me dejaras fuera de esto

- no...

- ¿por qué? - me preguntó mirándome con rencor

- porque quería que supieras un poco de las costumbres terrícolas... porque quería hacerte sentir algo especial

- como la terrible humillación

- no... Eso es tener amigos- le contesté bien segura y me senté a su lado- aunque se hayan burlado, creo que se nota que conocen algo de ti... te tienen en cuenta

- ¿y por qué tendría que importarme esa insignificancia?

- porque pudiste sentir... que... me importas... quiero ser tu amiga

- tonterías humanas - susurró y volteó a ver la televisión - no quiero ver a ese mequetrefe cerca de ti

- ve...vegeta

- eres fuerte, inteligente... a pesar de ser humana, no quiero verte humillada y sumisa... no es para ti- puntualizó levantándose, para salir a entrenar.

Mientras tanto me quede sentada con una ligera sonrisa e impresionada, Vegeta comenzaba a interesarse en mi... con un poco de suerte lograría ver quien era realmente. ¡Rayos! espero que "la curiosidad" no mate al gato esta vez.

Mientras entrenaba no podía concentrarme, me enfurecían sus estúpidas risas que aun escuchaba en mi cabeza, había sido un día terrible como cada año, pero... aun con todo no podía volarle los sesos a esa mujer, era lo que mas me enfurecía ¿Como permití todo eso solo por esa mirada? Odiaba la idea de verla de nuevo doblegada por algo tan insignificante... ahora podía aceptarlo, ella... me importa.

- malditos insectos- y destruí muchos robots con mi furia.

Me detuve un momento respirando y sonreí, estaba tomando todo esto de forma tan inmadura... ellos simplemente no importaban, al final les demostraría que podría superar a su querido Kakarotto y se tragarían todas sus palabras y risas, luego los volaría uno a uno.

Comencé a reírme descaradamente cuando se encendió la pantalla de la cámara y ahí estaba esa mujer observándome

.

-¿Y ahora que?

- Vegeta... ¿te gustaría salir conmigo?

- no- dije en seco y seguí entrenando, mas la pantalla no se apagaba

- no seas descortés, quiero retribuir un poco de lo que sucedió ayer

- si asesinas a Kakarotto tal vez quedemos a mano

- vamos... te llevaré a cenar

- no

- por favor- me detuve un segundo sonriendo

- arrodíllate

- no exageres-

Seguí entrenando por dos horas mas, luego salí a ducharme y cuando bajé Bulma me esperaba sentada en el sillón. Traía puesto un pantalón negro entallado, una blusa blanca escotada, su cabello recogido en una coleta y zapatos de piso. Se veía muy linda

- escucha... sólo hago esto para que limpies tu conciencia y no vuelvas a fastidiarme mientras entreno

- si, como sea...- me dijo sonriendo y extrañamente caminó hasta mi y tomó mi mano- vamos- y me deje guiar por la calle, caminamos en silencio sin soltarnos. Cada vez que intentaba soltarme, ella me sujetaba con fuerza y yo por alguna razón lo pasaba por alto; era una sensación nueva en mi vida, era la primera persona que me hablaba de frente, mirándome a los ojos, sin sentir pánico. Había invadido mi espacio, jamás nadie se acerba tanto a mi y ese tacto delicado... acepto que se sentía bien.

- yo se... que no fue idóneo que Yamcha viniera y debes de pensar que soy masoquista pero... a pesar de como se comporta, yo le quiero, porque son ya muchos años de conocerlo y no quiero dejar de ser su amiga

- otra vez con eso...- susurré - no tienes que explicarme nada

- no te explico, ni me justifico... sólo te cuento como me siento y tu me escuchas, eso hacen los amigos... luego cambiaremos papeles

- ¿Por qué Bulma? - me detuve en seco soltándome por fin - intentas acercarte a mi, me tratas como a tu igual y me aceptas en tu casa, a pesar de que yo asesiné a tus amigos, a tu novio y por poco a tu querido Kakarotto ¿que te hace pensar que no te asesinaré cuando termine con los estúpidos androides?

- todos merecen una oportunidad -m e dijo sonriendo y volvió a tomar mi mano- además... esto sonara raro...- le miré a los ojos

- eres muy inteligente y se que contigo puedo tener una charla de verdad entretenida...

- estás loca- le dije y continuamos caminando juntos.

No sabia como empezar a charlar con él, a veces le consideraba por demás superior, incluso me daba la impresión de que era aun mas inteligente que yo; pero si le demostraba excesivo respeto y sumisión, me trataría como a una terrícola mas, así que aunque a veces moría de miedo le con estaba y discutía. Quiero hacerle ver que podemos ser iguales.

- Vegeta... cuéntame de ti – no conseguí mucha reacción de su parte, seguía con la vista al frente con cara de pocos amigos

- mido 1.60, tengo el cabello negro y largo, la piel morena clara y los ojos negros

- jaja... que gracioso...- él sonrió

- quiero... saber mas de ti, de lo que planeas y piensas

- pero eso ya lo sabes

- entonces cuente de tu pasado, de tu familia

- eso... es algo de lo que no quiero hablar- dijo y me soltó, rayos yo y mi gran boca. A veces olvidaba que ese tema era doloroso

Continuamos nuestro camino en silencio hasta que llegar a un lujoso restaurante en la ciudad. Él gerente me reconoció de inmediato y cordialmente nos dirigió a unas mesas especiales en un lujoso palco

- espero que tenga una hermosa velada señorita Bulma - se retiró para dejar paso al mesero, quien por cierto se impresionó en sobre manera con la orden de Vegeta.

- 3 ordenes por cada platillo de su menú -

- ¿que?

- no está bromeando- le dije sonriente- yo quiero una ensalada y pescado asado. Gracias

- tres... - susurró impresionado perdiéndose por las escaleras

- ¿porque lo saiyajins comen tanto?

- mmm... tal vez por la energía que consumimos al usar nuestro ki, o nuestro estomago es mas grande o la comida terrícola no proporciona nutrientes suficientes... elige la que gustes- comentó Vegeta volteando algo aburrido a ver las mesas de abajo

- ¿te gusta la comida terrícola?

- es una de las pocas cosas maravillosas de este insignificante lugar

- vaya... ¿tanto te desagrada la tierra?

- es un planeta bonito, pero he visto lugares más hermosos

- que terminabas destruyendo- susurré recargándome en la mesa

- algunas veces solo íbamos de misión diplomática por encargo de Frezzar, aterrorizábamos a los regentes para que continuaran con el pago puntual de sus tributos-

- entonces era cuando recorrías el lugar y probabas la comida

- si... y para complacernos nos atendían maravillosamente

- ¿te has acostado con muchas extraterrestres? - pregunté si ninguna pena cuando el mesero casi tira el plato al estar frente a nosotros

- Bulma... - me regañó mientras daba un golpe ligero en la mesa, volteé a mirarlo, estaba todo sonrojado

El mesero dejo con premura hogazas de pan en un tazón y una botella de buen vino, luego que se hubo retirado, proseguí mi interrogatorio

- entonces... ¿que diferencia hay?

- ¿que te hace pensar que te contestaría eso? además que te importa...

- curiosidad

- pregúntale al esperpento que lo hace con Kakarotto

- se llama Milk y ya me lo contó

- ah...- su tono subió un tanto mas

- pero preguntaba que diferencia había para ti... ¿que tanto lo valoras?

- ... – Vegeta desvió la mirada con media sonrisa- eso no importa

- ¿consideras que te gusto?

- que no te importa- contestó seco y luego me miró a los ojos- y para ti... es importante?

- ah- sentí una ligera puñalada en el pecho de sólo recordar, pero yo había iniciado el tema, ahora tendría que contestar- si... mucho, era muy importante y bueno... me hacia sentir especial

- oh...- contesto Vegeta mientras el mesero traía mi ensalada y los primeros platos del devorador frente a mi

- eso sonó como sarcasmo- le recriminé

- Bulma... ¿alguna vez tuviste relaciones con alguien que no fuera ese insecto?

- si...- dije segura

- mentirosa- me contestó sonriendo

- muérete- le dijo molesta y comencé a comer, el prácticamente comenzó a devorar

Me perdía en mis recuerdos… la verdad era que tener relaciones fue más un deporte que algo emocional, nunca lo había pensado de esa forma y por un segundo me pregunté si fue terrible para mis compañeras, ya que no era nada cariñoso y de hecho fui violento

- ¿que piensas? - me preguntó y sin mirarle sonreí ante la ironía de mis pensamientos ¿ya para que pensarlo? y además no importaba... - no me interesa relacionarme contigo... ni con nadie, sólo deseo eliminar a Kakarotto y largarme

- lo sé... pero a mi, si me interesa conocerte, además soy perseverante y siempre consigo lo que quiero

-¿ y me quieres?- le pregunté y continué comiendo sin verla

- si- ante esa respuesta casi me ahogo, tuve que tomar agua y darme unos golpes en el pecho... ¿estaba loca? ¿Como podía decir eso con tanta seguridad? ¿Acaso no la he tratado lo suficientemente mal? no... Solo he sido indiferente, no es suficiente...

- no importa cuanto trates de alejarme, me he propuesto la firma intención de ser tu amiga – dijo señalándome mientras sonreía

- estas loca humana- le dije suspirando- no debes de quererme - le susurré

Esa orden pareció nostálgica ¿Acaso Vegeta ya había sentido amor? No lo creo, hasta ahora había demostrado ser un desgraciado maniático, pero... bueno... la verdad es que al principio solo le di hospedaje para mantenerle vigilado.

Luego de tratarlo un poco me di cuenta de que a pesar de que estaba de malas, era buena compañía, callado cuando se lo exigía y si surgía un tema que le pareciera interesante prestaba toda la atención posible, incluso comentaba. Cuando estaba de buenas, sus comentarios eran razonables, podía contarle ideas complicadas y aunque no dijera nada, sabia que me entendía perfectamente.

Además Hubo algo que Goku me conto sólo a mi, cuando le pregunté porqué razón trataba a Vegeta de forma familiar. Me comentó que antes de morir en namek, él le suplicó con lágrimas que destruyera a Frezzar porque había destruido no sólo su planeta sino a su padre, quien trabajaba para el tirano de cerca. Me retracto… Si, era posible que Vegeta sintiera amor y respeto, como el que le tenía a su planeta y familia.

Entonces al imaginarme cuanto tiempo tuvo que obedecer al asesino, cuanto tiempo tuvo que tragarse su orgullo para sobrevivir desde muy niño, tuvo que fingir tantas veces y estando tan sólo... sufriendo desde muy pequeño y almacenando tanto odio, que tal vez en la actualidad, ya no podía distinguir otro sentimiento. Sólo le quedaba su orgullo de príncipe. ... después de reflexionarlo no pude más que sentir lastima y me propuse la firme idea de hacerle sentir compañía, confianza, amistad.

- ¿terminaste?- me pregunto y yo salí de mis reflexiones y le sonreí- quiero postre...- le dije cuando volteé a una mesa cercana - hay no

- Bulma! Amiga, Cuanto Time! - una mujer alta, delgada de cabello negro, largo hasta la cadera y ojos verdes, se detiene frente a nuestra mesa. La observo con una sonrisa mientras me carcome el hastío por dentro

- ah hola... no sabia que estabas aquí. De haberlo sabido no entro- conteste sonriente y ella me saluda con un beso en la mejilla

- oh Bulma! ¿Quien es tu acompañante? - pregunta mirando de pies a cabeza a Vegeta, estira la mano para saludarle y él, para mi gran sorpresa, le sonrió y la saludó

- Reiko Sukorima, es un placer conocerte-

- Vegeta - y le invita asentarse a la mesa - y dime... ¿tienes mucho de conocer a Bulma?

- si, desde la universidad- contestó - estudiamos mecatrónica; pero yo dejé eso y me dediqué al modelaje

- se te nota- contestó Vegeta amablemente. Mi cerebro no podía entender que esta sucediendo, la verdad es que desde la universidad nos odiábamos y competíamos en todo

- ¿y tu como conociste a Bulma?

- vive en mi casa- comenté de mala gana y ella volteó sorprendida a verlo

- no me digas que eres su esposo, huy Bulma hasta que aciertas en tus gustos! Me encanta que yo no estés con ese vulgar novio que tenias

- no es ningún vulgar y este que ves aquí no es mi esposo ni nada... es sólo

- su invitado- completó Vegeta

- ¡oh pero que maravilla! Entonces espero que aceptes una invitación a salir, se que es muy apresurado pero es difícil encontrar hombres como tu, Vegeta

- no te parece muy urgido Reiko... ¡oh pero que digo!... si siempre estas en ese estado

- oh queridita... no sabia que tratabas de seducirle... considera esto una competencia, aunque ya sabes que siempre pierdes.

- ¿seducirle?- me salió una sincera carcajada - para nada, es mi amigo

- entonces no te pongas celosa querida

- no estoy celosa, como es mi amigo quiero evitarle un mal rato

- que él decida - y ambas volteamos a ver a Vegeta

- estoy libre la siguiente semana- contestó tranquilamente mientras a Reiko se le iluminó la mirada

- entonces paso por ti... Nos vemos Bulma

- si como sea- contesté sin voltear a verla

Nos quedamos callados un momento mientras nos traían la cuenta. Aun no podía creer que Vegeta se comportara de esa forma y con esa bruja, no cabe duda que aun tenía mucho de desgraciado, sino ¿como concordaría con semejante idiota?

Regresábamos en auto a la corporación, cuando noté que la mirada de Vegeta se había suavizado de tal forma que me impacto, se veía... triste...

- se que no llevamos demasiado de conocernos pero... en todo esta tiempo jamás había visto ese comportamiento tuyo ni esa mirada que tienes ahora... ¿pasa algo?

- no, no es nada- contestó relajado y sonrió con nostalgia- Bulma

- dime

- gracias por interesarte-

Me dejó con la palabra en la boca cuando se fue volando de mi auto, bajo mis conclusiones... parece que Reiko le trajo un recuerdo muy viejo.

¿Que es lo que le sucedió a Vegeta? ¿Por qué razón cambio su actitud? Podrá Bulma descubrirlo y arreglarlo? No te pierdas el siguiente capitulo titulado

"En el tiempo en que vivías"

Bueno parece que esta historia esta cambiando de tono, originalmente era una historia algo graciosa y con poco sentido; pero creo que la experiencia me hace escribir con tono nostálgico... pero bueno este es mi estilo.

Ojala hasta ahora esta historia les este agradando, alguna duda comentario o recomendación, saben que es bienvenida.

Atte. Lein Eorin