No se aun que es lo que sucedió entre nosotros, tal vez algo llamado: "milagro"... el amor que nació entre tu y yo fue milagroso en todo aspecto. Tu curaste la desconfianza que me provocaron las experiencias... me enseñaste que no necesitaba las esferas del dragón para encontrar curiosamente a mi príncipe azul.
CAPITULO 5: "En el tiempo en que vivías"
Habían pasado algunos días desde la vergonzosa fiesta, Bulma no recordaba nada de lo sucedido y yo hasta el momento prefería no mencionarlo. Lo positivo del asunto era que, desde la partida de Yamcha la convivencia entre nosotros era un tanto más tranquila.
Pasó un mes entero en el que salí con Reiko unas tres veces, era una chica muy orgullosa, alegre, materialista y narcisista hasta la medula, charlaba de cosas superficiales y yo le escuchaba en silencio, observando cada rincón de su hermoso cuerpo, podía perderme en el verde de sus ojos. Era inteligente pero malgastaba todo ello en banalidades, daba lastima.
Era viernes, lo recuerdo porque son los días en que Bulma se va al gimnasio por la mañana y regresa con café, aquella mañana me desperté tarde, tuve algunos sueños del pasado que me fueron muy gratos. Al bajar los padres de Bulma ya estaban a la mesa y me invitaron a desayunar
- huy Vegeta, hoy amaneciste muy guapo, casi feliz... ¿te gustaría salir conmigo?
- querida deja al pobre hombre, seguro tendrá que entrenar o tal vez salga con Reiko
- mmm… es una chica muy hermosa, acepto que más que Bulma; pero está hueca, no es alguien que pueda llenar a Vegeta -
- pero querida, de por si Vegeta no habla demasiado
- tienes razón, tal vez llene sus necesidades, si es así… espero que tengan una muy linda boda – dice la rubia sujetando mis manos con emoción
- y tengan hermosos hijos comenta el científico acariciando su barbilla
- hey, hey... por si no lo notan estoy aquí - dije arto de aquella discusión tan idiota y de inmediato separé corteramente a la señora al tiempo que me preguntaba ¿Por que los padres de Bulma eran tan extraños? - y no pienso casarme con ninguna terrícola
- y no creo que haya una que quiera- comento divertida Bulma, tomó asiento a mi lado y me dio mi respectivo vaso de Cáfe Express- ¿saldrás con Reiko hoy?
- si - conteste en seco
- saldré con Yamcha... - y los tres volteamos a verla
- haz lo que quieras- dije tome el café de un sorbo y me levanto de la silla perdiéndome por los pasillos
Unas horas más tarde
Mientras leía recostada en el sillón, una explosión tan violenta que iluminó hasta el interior de la sala, me hizo levantarme a toda prisa
- Rayos Vegeta!- corrí a mi Laptop y encendí una cámara que muestra la imagen dentro de la nave, ahí pude observar a un saiya arrastrándose para apagar la gravedad.
Presa de una extraña desesperación, decidí correr hasta la cámara en busca del extraterrestre. Al entrar sin cuidado alguno, mi cuerpo se precipitó al suelo con tal fuerza que el impacto resuena en la cámara
- que mujer tan necia eres- susurra Vegeta ancándose, observándome
- Ve...Vegeta- susurré al ver la herida sangrante en el abdomen del huésped, le regalé una mirada de preocupación antes de desmayarme
- ¿mujer? ¿Mujer? ¡BULMA!- caminé hacia ella y la tomé entre mis brazos. La lleve con cuidado a la casa, sus padres me observaron preocupados, los tranquilicé con una mirada y la lleve hasta su cuarto. Al entrar en la desolada habitación del segundo piso, recosté a Bulma para luego revisarle el cuerpo, los huesos, y mientras mis manos la recorrían me detuve en su rostro en una lenta caricia para apartar el cabello... en realidad era muy hermosa.
- Vegeta no! Vegeta- despierta sumamente exaltada había tenido una de aquellas pesadillas abrumadoras, al bajar la vista al suelo pudo ver a un príncipe a sus pies, cuidándola- Vegeta ¿estas bien?
- mujer tonta como se te ocurre entrar así a la nave. Pudiste haber muerto-como siempre con los ojos cerrados y el ceño fruncido
- ¡a claro! a mi me dices tonta, ¡mírate! estas herido. Déjame ver - Bulma recarga su mano en mi abdomen descubierto, al instante aparte la mano con cierta fuerza
- nadie te pidió que me cuidaras, no eres mi niñera, ni mi madre, ni nada mío
- ¡claro¡ ¡pero no puedes decir ni unas gracias! ¿Verdad?
Traté de ponerme de pie; pero mi cuerpo estaba fatigado
- Ven, siéntate- Bulma me atrajo a la cama y de un cajón saca un botiquín- por suerte la herida no fue muy grande y dime ¿Por qué eres tan…odioso?
- ya te dije que no pedí que me soportaras
- seria mejor si fueras más amable
- esa palabra no existe en mi vocabulario
- ¡cerebro! ¿Existe en tu vocabulario? Por que te hace mucha falta
- te repito que yo no tengo ninguna responsabilidad contigo
- pero yo si, por que…pues... Me agradas a pesar de ser un simio necio, orgulloso, arrogante, engreído…
- si, y todos lo adjetivos que se te ocurran
- necesito asegurarme de que estés bien- los ojos bien fijos en mi y sentí que mi mirada delataba la tristeza que había sentido durante este mes.
Supongo que llevados por el calor del momento Bulma se arriesga acariciando mi mejilla, clavando su azul mirada en la oscuridad de mis ojos, a paso lento ambos nos acercamos hasta casi rozar los labios
- hola Bulma- saluda jovialmente el imbécil ese que recién entraba al cuarto de la terrícola
- ¡Yamcha!- Bulma me empuja al otro lado de la cama y caigo al suelo
- escucha Bulma vine a... Disculparme, no debí de haberte sido infiel y…
- ¡MUJER NO TENIAS POR QUE EMPUJARME!-Vegeta se incorpora sonrojado
- ¿Vegeta?
- ¿y quien mas insecto?
- ¿Qué HACES AQUÍ?
- no tengo que darte explicaciones, Bulma ya terminaremos nuestra conversación cuando esta basura te vuelva a engañar
- ¿como te atreves? tu no eres nadie para decirme esas cosas
- ah basura- Vegeta sale del cuarto algo lento por su herida
- no tenias porque gritarle Yamcha
- ¿y el que hace en tu cuarto?
- no me colmes MI paciencia, no estas en posición de pedir explicaciones ahora sal de mi casa
- esta bien pero no puedo creer que lo prefieras a el- Yamcha sale enfurecido por el balcón, mientras bajo y voy directo a la cocina, el segundo lugar que mas amaba Vegeta
- ¿comiendo?
- si ¿no ves? Estas cometiendo un grave error- dice mientras se hecha un gran bocado
- ¿error?
- al regresar con ese pobre insecto
- ¿Yamcha? ¿Tú crees?
- claro si yo siempre tengo la razón
Los dos nos miramos dispuestos a terminar lo de allá arriba
- hola Bulma, Vegeta- llega Goku sorpresivamente con la teletransportación, asustándonos de tal forma que Vegeta casi se ahoga con su bocado, cuando logra recuperar el aliento: ¡KAKAROTTO QUE TU MAMA NO TE ENSEÑO A ENTRAR POR LA PUERTA!
- ¡Goku! ¡Que sorpresa!
- no me miren así, Milk me dijo que los invitara a mi casa a comer. Es como el recalentado de la fiesta
- si un hecho inolvidable- afirmé divertida al ver la mala cara del moreno
- entonces iremos
-¿iremos? Eso se oye a manada
- nop, sólo vamos tú y yo
- entonces los esperamos – comenta Goku sonriendo, nos lanza una mirada que me pareció sospechosa y se retiró
- ¿Por qué tu pequeño cerebrito piensa que yo iré a esa estúpida reunión?
- porque si no tu estúpido estomago se quedara sin cenar por mucho tiempo – le ordeno arrebatándole un sándwich y mordiéndolo, el tuerce la boca y se va caminando.
Vegeta se va a entrenar y yo a reparar lo que sea o inventar algo; pero no podía pensar por un lado en Yamcha y la emoción que sentía por su disculpa y por otro esa sensación de querer besar a Vegeta, todo este mes se comportaba un tanto amable, dócil... ¿que les estaba haciendo esa idiota de Reiko? No era posible que se abriera con ella... y si era así, no podía entender el porqué, si era una hueca y convenenciera, no era posible que lograra entrar así en su corazón, ¿qué tenia ella que yo no?...que fastidio, de sólo pensarlo me sentía un tanto frustrada. Ahora lo entendía, solo quería besar a vegeta por la costumbre de competir en todo con ella... pero, estaba jugando con Vegeta... ¿y que? de todos modos seria como una venganza, porque ella...ah maldito Yamcha, el se había acostado con Reiko
- siempre gana- susurré y unas lágrimas salieron de mis ojos
- Bulma, ya casi es hora hija- tocó a la puerta mi madre- Vegeta ya esta en la ducha.
El saiyajin baja de las escaleras con un pantalón de vestir café, una playera blanca y una camisa del color del pantalón.
- te ves muy bien Vegeta ¡claro! Si no fuera por tu fea cara, parecerías un verdadero príncipe azul
- no es mi prioridad en la vida gustarle a una humana- se limitó a contestar observando la falda negra entallada que marcaba mis muslos y glúteos, elegí una blusa roja bien escotada y esas zapatillas rojas de tacón alto que me hacían ver sumamente elevada, cabello recogido con una pinza, dejando caer a penas unos cabellos al rostro, no pudo evitar sonreírme notando mi hermosura...
Vegeta me cargó para salir volando, estaba obscureciendo el atardecer se veía muy romántico casi perfecto pero supongo que para Vegeta era un atardecer cualquiera. Una vez mas nuestros labios se acercan con suavidad
- AAAAH VEGETA CUIDADO CON ESE AVION- cerré los ojos y abrasé a Vegeta
- HAY como gritas, ya tranquila- evidentemente nuestro saiya esquivó el avión
Ya en la fiesta nos encontramos con la recepción en el jardín, todos comían y bebían entre risas sonoras. Milk había colocado una mesa larga y un mantel blanco con rosas bordadas, se notaba que ella misma lo había confeccionado. Cuando el extraño aterrizó conmigo entre brazos, todos voltearon a vernos en silencio, esto nos incomodo un poco
- escucha- le susurro al oído- estarás tranquilo OK
- trataré, pero no te prometo nada- contestó fastidiado al tiempo que me bajaba
- hola Bulma y ¿Vegeta? me da gusto que hayan venido adelante, siéntense y coman lo que les apetezca – invitó Milk con mucha amabilidad, Vegeta la miró directo a los ojos sin lograr que retrocediera ni un centímetro, entonces el príncipe volteó a ver a Goku y este le sonrió, era como si se leyeran el pensamiento.
-Vegeta creí que no vendrías-dice Goku con voz amistosa y lo sienta en la mesa junto a él
- ¿y tu tanga Vegeta? ¿Ya la cosiste?- preguntó animado Krilin
- ¿o compraste otra?- completo sonriente Ten Shin Han
- malditos insectos, pero ahora que lo pienso no importa lo que digan unas basuras como ustedes
- ¿a que te refieres?
- no seas lento, ¿pues a quien mas? al calvo, 3 ojos, el impotente y Piccolo- los mencionados se levantaron furiosos observando al príncipe, claro menos Piccolo que mantenía un cierto respeto por Vegeta, aunque estoy segura de que el fue el cabecilla del plan
- eh chicos, tranquilos, no se precipiten
TODOS: tu cállate Goku (claro a excepción de Vegeta)
- Continúen disfrutando de la comida- ordenó Milk sirviendo un gran plato de carne a las brasas entre el seiyan y los agredidos, que de inmediato decidieron calmarse por el bien de la fiesta o por su propio bien, pues la verdad es que a veces Milk da miedo.
Y después de comer todos comienzan a platicar y reírse recordando momentos lindos, las ocurrencias de Goku (el cual siempre era el alma de la fiesta). Piccolo ya se había acoplado al menos se ponía a charlar con su querido y siempre fiel amigo "el enano" (mejor conocido como son Gohan) en cambio Vegeta estaba como siempre recargado en una pared, los ojos cerrados y volando sus pensamientos por ahí, su única compañía eran esos vagos recuerdos
Decidí alejarme debido al tedio de la noche, al parecer nadie se percató de ello. No muy lejos me recosté en el pasto y observé las estrellas que esta noche brillaban sin igual, me traían recuerdos de los planetas y muchas cosas que pude admirar en el espacio, merecedoras de que un príncipe pudiese verlas.
Y entonces un recuerdo que había estado tratando de evadir me atrapó…
- el Príncipe de los Saiyajins- susurró sonriendo- diría que es un honor... pero dadas las circunstancias tengo que confesarte que no me eres grato
- y eso que importa, el día de hoy eres mía...
- bajo amenaza
- insinúas que no te interesa-
- me interesaba mucho...- dijo levantándose furiosa, le sujeté por el brazo con violencia y la atraje hacia mi, hasta que nuestros rostros estuvieron de frente - ¿que quieres príncipe?
- te deseo...- susurré besándola con pasión, ella derramó unas lagrimas hasta ceder a mi calor, finalmente me abrazó
- no quiero, te odio, te odio- me gritó golpeando mi pecho y luego una bofetada
- basta...
- Vegeta... ¿por qué?... sabes... ¿sabes cuanto te amo? -
- ... Dekuriel.. yo... simplemente tomaré lo que me ofrecen, así debe de ser- le dije y le desgarré la ropa
- todo lo que soy es tuyo... príncipe, me tienes a mi
- las estrellas brillan muy bonito- entonces Bulma me salvó de mis recuerdos
- ¿Y tu querido impotente... EJEM… digo Yamcha? – volteo a mirarla recargándome con los brazos
- ¿eso importa? siempre insistes en estar solo ¿Por qué?
-siempre lo he estado- mentí y ella se recuesta a un lado
- pero yo tenia entendido que siempre estabas con Nappa y el hermano de Goku
- sólo seguían mis ordenes y destruíamos planetas... fuera de eso éramos perfectos extraños – otra vez mentí, ellos… me admiraban y cuidaban, sabían todo de mi y yo… nada de ellos.
- pero ahora no estas solo, dime cursi pero... me tienes a mi
- te tengo a ti- susurré sintiendo una opresión en el pecho, con los ánimos de contestar; pero mi orgullo no me permitía ese lujo
- ocultas algo muy dentro de ti y eso te hace ser diferente
- eso si es cursi
- tu orgullo y arrogancia son un buen método de alejar a los demás, es como si tuvieras miedo de que te vean tal y como eres
- tal y como soy- repetí
- me agradas – susurró - aun cuando no expresas nada... Tus ojos... El brillo de tus ojos me dice todo - Bulma se acerca más, atreviéndose a recargar su cabeza en mi pecho, escuchando mis latidos por unos momentos. Luego lentamente elevó la mirada hasta toparse con la mía
- Bulma, Milk te esta llamando – interrumpí cuando noté lo que estaba haciendo… ahora si que soy inoportuno.
- HAY YA MALDITA SEA ¿ACASO NADIE NOS VA A DEJAR SOLOS?
- ah lo lamento - me disculpe y huí hasta llegar con los demás, me senté junto a Piccolo dando un respiro
- de nuevo los interrumpí
- sigo sin concebir la idea de que vayan a ser familia, no me creo que ese sea Vegeta
- si, se ve como de otro planeta
- Goku… Vegeta es de otro planeta
- ja tienes razón Piccolo – puse mi mano detrás de la cabeza y comencé a reír
Mientras tanto...
Sin despedirme de nadie, decidí pedirle a Vegeta que me llevara a casa, el me estrechó entre sus brazos y nos retiramos al vuelo
- ¿algo memorable que quieras decir para este instante?
- cierra la boca
- que grosero
Entonces finalmente pude sentirlo, abrazándome con delicadeza, sus labios húmedos y calientes besando los míos, en un beso apasionado y lleno de fuerza, un poco violento.
- tranquilo...Espera un minuto, es mi turno- luego le bese románticamente, despacio y con ternura, acariciando sus mejillas con mis manos y al separarnos lo miré a los ojos
- muy lenta
- y tu vas muy rápido
- ¿Qué insinúas?
- que casi me devoras
- y tu vas como anciana
- ¿anciana?- los dos nos miramos nuevamente y nos besamos.
Al llegar a casa me dejó con delicadeza y apartó los cabellos de mi rostro
- eres... hermosa- me susurró acariciando mi mejilla
Entramos a la casa y la sonrisa se borro de su rostro, se detuvo en seco. Cuando seguí la trayectoria de su mirada me encontré con Reiko, sentada en el sofá con lágrimas en los ojos. Vegeta soltó mi mano y Reiko corrió a abrazarlo recargándose en su pecho
- Vegeta... - susurró y él la estrechó tiernamente entre sus brazos, acariciando su cabello
- Perdóname, lo olvidé por completo… estoy un poco distraído, no era mi intención dejarte plantada-
- pensé... que algo terrible te sucedía y vine hasta aquí porque me preocupé mucho... es infantil pero... te amo- le dijo de pronto y Vegeta la abrazó con mas fuerza, para mi sorpresa él comenzó a llorar. ¿Qué rayos estaba sucediendo?
Reiko me besó con ternura, acarició mi rostro mientras entre lagrimas me decía te amo... pero yo... no la veía a ella.
- Vegeta -
- ¿que rayos quieres insecto? ¿Acaso no ves que estoy durmiendo?
- las negociaciones fallaron- me dijo en seco Nappa y Raditz se levantó de golpe volteando a verme – lo siento
-¿y? - pregunté tratando de mantener la calma
- ha ordenado que destruyamos Iskander
- uff lo borraremos del universo- susurró Raditz
- ¿cuando?-
- hoy
- es muy pronto- susurré volteado a la izquierda para desviar la mirada preocupada de ambos- puedes largarte, prepara las naves, que todos estén listos en una hora
- si señor- dijo y salió corriendo
- príncipe...- susurró Raditz, y agache la mirada tapando mi boca- ¿puedo ayudarle en algo?
- prepara personalmente mi nave, quiero una con mas espacio
- señor
- ella viene conmigo - le dije mirándole seguro, él asintió y salió corriendo.
Por mi parte corrí a la sección principal del palacio a hurtadillas, entre a su cuarto forzando la puerta y la vi recostada en la cama, hermosa como nunca. Corrió hasta mi apretándome entre sus brazos
- Vegeta… amor-
- ... tenemos que irnos
- ¿a dónde?
- dejo el planeta en una hora, no hay tiempo
- pe…pero no se lo dirás a mi padre, el tiene que saber que nos amamos y que esto es formal
- No seas ingenua, por supuesto que no haría eso
- pero
- ¿que te hace pensar que aceptara que los mensajeros de Freezer se lleven a su única hija?
- lo entenderá
- escucha... las negociaciones fallaron, el necio de tu padre quiere autonomía para su planeta y rechaza estar bajo el mando del tirano
Mientras hablaba su cara palidecía y sus ojos estaban a punto de estallar en llanto. Ella sabia que era una sentencia de muerte para todo el planeta, yo mismo lo sabia, así murió mi padre.
- pero... es mi gente... puedes convencer a Freezer, eres su favorito
- ¡NO ES CIERTO! ¡IDIOTA!... ¡ESE MALNACIDO DESTROZO MI PLANETA Y ASESINO A MI PADRE! - y sin quererlo comencé a llorar
- mi amor- susurró- vámonos
- ...
- quiero vivir contigo, huyamos, vámonos lejos a donde ese tirano no pueda alcanzarnos... quiero vivir contigo toda mi vida
- y yo - le susurré acariciando su largo cabello negro, sentí que podría ver esos ojos verdes hasta el final del mundo
Y justo cuando salimos, frente a mi estaba Nappa y Kiwi, el marciano morado usó un energy dan para expulsarme muy lejos, mientras Nappa atravesaba a la chica, no sin una mirada de pesar, esto es algo que jamás le perdoné aun sabiendo bajo que circunstancias lo hizo. La princesa se deslizó ensangrentada hasta el suelo, yo me levanté lleno de ira, dispuesto a asesinarlos; cuando una pantalla se encendió en el visor de Kiwi.
El emperador Freezer estaba sentado en su trono con una sonrisa sínica. Su molesta risa retumbo en los pasillos
- ah joven príncipe, sabia que algún día tendrías que caer en las locuras propias de tu edad; pero esto no es mas que un capricho pasajero... no tienes derecho a este tipo de estupideces Vegeta. Ahora cumple mis órdenes y destruye ese insignificante planeta
Cerré mis puños con ira, estaba apunto de estallar la pantalla y matar a golpes a esos dos idiotas, aunque las Ginyu Tokusentaime persiguieran por el universo; pero ella me salvo.
Sujeto mi pierna trabajosamente mientras negaba con la cabeza, Kiwi hizo un ademán por rematarla pero mi mirada fulminante le detuvo, Freezer rió a carcajadas, comentando cuan patética era la escena.
- mira esa raza decadente- decía entre risas.
Yo me agaché, con una nostálgica sonrisa, acaricie su rostro y le susurré un te amo, ella asintió sonriendo. Luego le troné el cuello y calló ya sin aliento al suelo. Volteé hacia Freezer sonriéndole, le saludé y me fui caminando fríamente, cuando llegué con Raditz el había preparado la nave como lo ordené, me miró con la sangre en las manos.
- pri.. Príncipe...
- la vida es miserable- le susurré riendo- siempre es así
- Vegeta...
Su voz me sacó de mis pensamientos, Reiko limpiaba mis lagrimas.
- por favor, no te enamores de mi Dekuriel
- ¿quien es Dekuriel?
Sentí mi corazón latiendo lentamente, un mareo me sobrevino y todo se nubló.
Le vi caer al suelo, Reiko ni siquiera se movió, yo en cambio corrí hasta Vegeta y lo estreché entre mis brazos, llamé a mi padre. Juntos lo llevamos al cuarto, tenía una alta temperatura. Baje únicamente para llegar hasta esa mujer
- él no te ama...
-claro que si, me trata con amor y me lo dijo
- claro... no sabia que tu segunda nombre era Dekuriel. Ahora ¡lárgate de mi casa!
- pero...
- vete
Ella salió muy enojada jurando que no se rendiría, yo subí hasta el cuarto y me mantuve toda la noche con Vegeta, por la madrugada despertó y me pidió agua, tomó un poco.
- Bulma...
- dime...
- no quiero que estés cerca de mi
- ¿por qué?
- porque todas las personas que se acercan a mi- sujetó débilmente mi mano- se mueren- me dijo riendo y se acomodó para volver a dormir
A la mañana siguiente Vegeta aun no despertaba, y el doctor me comentó que únicamente tenia infección en la garganta. En todo este tiempo era la primera vez que contraía una enfermedad terrícola, era muy probable que le hubiera pegado tanto por ser un extraterrestre. Me preocupe mucho... ¿que tal si su cuerpo no podía contra el virus? y no sabría que medicinas darle... le daría lo que el doctor me recomendó... pero... Lo observe preocupada, luego lo desperté para darle la medicina, abrió los ojos y tosió un poco
- no- me dijo con la voz rasposa- deja que mi cuerpo reaccione, no se que tan potentes sean esas medicinas ni sus efectos en mi- me dijo y volvió a recostarse, tomé su mano, él sonrió y la aparto
- Bulma... no te preocupes tanto- me susurré- estaré bien
Dijo envolviéndose entre las cobijas, entonces mi madre toco la puerta, yo acaricie el cabello de Vegeta y salí.
- Bulma, encontré esto fuera de la puerta- me entregó un sobre negro y luego se retiró. Abrí con cuidado el sobre y observé una hoja blanca escrita a maquina.
"Hay hechos en la vida que pueden cambiar el curso de nuestro camino y personas capaces de hacernos cambiar…tu eres alguien que puede lograr ambas cosas en mi"
- lindo detalle... me pregunto si realmente serás capaz de cambiar por amor- observé la carta pasando los dedos por la textura - ve...Vegeta... ¿que voy a hacer?
Los recuerdos de la vida pasada atormentaban a Vegeta, sin embargo estos últimos días pudo darse cuenta de que Bulma no le era tan desagradable y por ello decidió abrirle su alma... pero como siempre, hará falta mas que eso para que Bulma se decida, pues tal parece que Yamcha tampoco se dará por rendido. No te pierdas el siguiente capitulo titulado: "Palabras de enojo"
Notas:
Bueno, tuve que usar alguna explicación para mostrar que Vegeta si puede sentir amor. Además busqué profundizar un poco en su pasado para explicar el motivo de su comportamiento.
A comparación de la versión anterior, creo que esta versión ya dio un giro completo y lejano... me emociono mucho, lo mas probable es que este fic tenga más de siete capítulos, aun no lo se... en fin… ¡Saludos a todos!
Atte. Lein Eorin
