"Hay palabras que matan, no las escuches y mira a los ojos del alma que ellos te dirán toda la verdad"
Noche a noche me encuentro pensando en ti, que has hecho para estar en mis pensamientos, porque me invades de esta forma, ahora no puedo dejar de pensarte... aunque hay veces que la sangre me hierve y siento fastidio... te mando al demonio y sin embargo fingiendo desinterés continuo procurando con la mirada vigilarte, sigo queriendo verte una vez mas... sentimientos encontrados, si tan solo no fueras una simple humana...
CAPITULO 6: "PALABRAS DE ENOJO"
Después de la carta que me habían enviado no podía dejar de pensar que aquellas dulces palabras eran de Yamcha, aun me amaba como si fuera ayer, valía la pena volverlo a intentar, después de todo era una relación de años y sentía tanto amor. Aunque algo me inquietaba y era ese beso apasionado con el huésped, en ese momento sentí tanta intensidad, como adrenalina recorriendo mi pecho, una pasión ardiente que me obligó a tomar aire... fue tan sorprende, tan mágico... Vegeta... Yamcha... ¿acaso ambos estaban enamorados de mi? no... Seguro el saiya sólo estaría jugando, después de todo era el desgraciado Vegeta, el que eliminó a mis amigos, él que quería destruir la tierra.
- esto es hermoso- susurré recostada en la cama con la nota en la mano
- ahora que lo pienso ¿Por qué corrí a Reiko? ¿Por qué bese a Vegeta? ¿Por qué me gusta? ¿Le gustaré o sólo me estará usando? RAYOS hasta un genio como yo le es imposible responder este tipo de cosas, eso sólo puede significar algo… tendré que preguntarle a Vegeta
Unas horas más tarde Yamcha se decidió y finalmente vino hasta aquí.
- hola Bulma ¿podemos hablar?
- claro pasa
En un principio ninguno de los dos se animaba a decir gran cosa, charlamos de cualquier trivialidad, de la fiesta, del pasado... hasta que Yamcha dio el primer paso acariciando mis labios y mirándome a los ojos
- me equivoqué y quiero por favor que me perdones, tu eres una mujer muy hermosa y valiosa y este tiempo lejos de ti me hizo comprender que te amo- dijo con una tierna sonrisa
- Yamcha- susurré y acerqué mis labios, nos dimos un beso reconciliador largo y lento.
- gracias por la carta- le dije al separarnos- él se sorprendió
- Bulma yo...
- Sabes... eres una estúpida; pero haya tu si regresas con ese insignificante insecto- escucho tras de mi y volteó a ver a Vegeta, me clavó una mirada tan fiera que me hizo calar los huesos
- YA ESTOY ARTA DE TI VEGETA... al menos Yamcha tiene los pantalones y agallas para decir lo que siente
- tu no eres mas que una maldita mujer fracasada a la cual sólo un hombre ha podido soportarle durante tanto tiempo
- pues al menos yo no soy un príncipe idiota que esta frustrado por no poder superar a Goku
- ¿así? pues ahora que lo recuerdo tu eres una vieja aburrida y por eso "tu valiente Yamcha" prefirió revolcarse con Reiko- dicho esto el saiya recibió una fuerte bofetada que no se esperaba
- al menos no estoy tan frustrada por ser un idiota orgulloso y débil que trata de ocultar su dolor tras esa pose de saiyajin orgulloso y malo, porque detrás de eso, tu Vegeta NO ERES NADA, no eres más que un imbécil que NUNCA, NUNCA PODRA SUPERAR DE NINGUNA FORMA A GOKU y eres tan idiota que todavía no lo aceptas
- Bulma- susurró Yamcha al ver las lágrimas en mi rostro
- ¿sabes por qué estas tan sólo? Porque eres tan insoportable que nadie puede estar cerca de ti, estas VACIO, vació por dentro, no tienes nada que ofrecer a otros porque no eres NADA.
AUCHH… Bulma había dado un golpe directo a mi orgullo y esta vez había logrado que el príncipe de los saiyajins se sintiera mal por primera vez.
- LARGATE DE MI CASA, DE MI VIDA VEGETA
Elevé mi ki y hui al vuelo, sentía una ira casi incontenible y sin embargo algo me impidió golpear a esa bocona humana, nadie nunca me había dicho mis errores y mucho menos de esa forma tan hiriente y arrogante... debía de haberle asesinado, pero simplemente no sentí esas ganas, muy por el contrario sus lagrimas me habían dolido ¿Qué carajos me sucede? ¿Por qué me detengo ante ella? ¿Por qué ceder a todos sus caprichos? ¿Por qué permitir que esas palabras mermaran mi confianza? ¿Quién era ella? y al pensarlo un poco mejor, sin Bulma sabia que volvería a estar solo con mi orgullo. Al sentir la soledad como un peso supe que esos actos idiotas, la paciencia y ese beso se debían a que amaba a esa mujer y por ese sentimiento me había abierto heridas tan profundas en el orgullo.
Mientras tanto en la corporación Yamcha me abraza cálidamente, levanta mi rostro y me da un corto beso susurrándome un te amo al oído, me abraza con fuerza.
- por ahora tengo que irme; pero volveré por la noche y así podremos charlar
- Yamcha...gracias por la carta
- espero que te haya gustado- me dijo sonriendo y luego de guiñarme el ojo partió volando
Corrí hacia el segundo piso donde se encontraba el cuarto de Vegeta
- maldito seas Vegeta sólo deseaba que fueras mas amable ¿Es mucho pedirte? -tomé las pertenencias de Vegeta y comencé a cortarlas una por una.
- maldita terrícola no tenias ningún derecho a ofenderme- grité mientras golpeaba un tronco a otro en la isla en la que estaba
- no eres más que un idiota insensible
- maldita bruja quién te crees para tratar así al príncipe de los saiyajins
- eres un desgraciado asesino, bruto... no puedes sentir más amor que el que te tienes
- y todavía tienes la ocurrencia de elegir a un insignificante humano que te engaño... ¿acaso no tienes dignidad?
- ¿acaso no puedes sentir algo que no sea odio y envidia?- pregunté lanzando al suelo el traje de pelea de Vegeta
- humana desgraciada- grité elevando el ki que destroza las rocas cercanas- pero aun así tienes razón- Después de haber acabado con medio bosque. Comienza a llover fuertemente y sólo me quedo de pie a reflexionar.
Unas horas mas tarde Yamcha llega al vuelo a Kame House, ahí le esperaban los chicos para jugar una partida de cartas, pues esta semana habían decidido parar los entrenamientos, relajarse, charlar para luego no verse en un año entero.
Para cuando llegó el peleador ya estábamos a media partida e intercambiábamos opiniones a cerca de la siguiente pelea.
- amigos... ¿Cómo están? ¿Qué tal la partida? lamento llegar tarde pero adivinen lo que sucedió en el planeta Vegeta - comenzó diciendo en tono burlón. Nos contó todo lo sucedido y admiraron las agallas que Bulma ha estado demostrando
- no cabe duda que las mujeres terrícolas son la debilidad de los saiyajins - aseguró Piccolo, yo asentí
-l as inyecciones también - agregué - y Vegeta se fue... ya volverá
- lo dudo porque Bulma y yo... regresamos - declaró contento el guerrero
- ¡no puede ser! - exclamé
- ¿que tiene de malo?
- ah jaja nada... me da gusto por ustedes - comenté y Piccolo me da un codazo
- bueno ya basta de charlar a cerca de ese ser tan desagradable... volvamos al juego - insistió Ten
- perfecto... entro - Yamcha tomó asiento
- eh Piccolo ¿puedo hablarte?
- claro - los extraterrestres salimos de casa
- tenemos que hacer algo... ese chico no nacerá así...
- es obvio que Yamcha meterá la pata... ya esta destinado, además si te entrometes podrías estropearlo
-¿y si nació porque nos entrometimos?
-¿nos?
- oh vamos, no puedo hacer esto yo solo...
- no... Olvídalo...
- por favor Piccolo
- no
- por nuestra amistad
- no soy tu amigo
- ¿por mi hijo?
- eres un idiota Goku
- lo sé- le sonreí victorioso y solo pudo mover la cabeza como reprochándose.
Me decidí por buscar al príncipe y lo encontré sentado muy cerca de un árbol, su ropa mojada.
- Vegeta...
- ¿Qué quieres Kakarotto?
- vine a llevarte de vuelta con Bulma
- no pienso regresar- me dijo con las voz rasposa, estaba sonrojado y sus ojos algo apagados
-¿te sientes bien?
- que te importa
- pues... me importas- contesté naturalmente sonriendo, Vegeta entreabrió la boca sin saber siquiera que decir- ven- estiré mi mano para ayudarle a incorporarse
- déjame- ordenó golpeando mi mano
- Vegeta deja de ser tan necio, tienes que volver con Bulma o si no- iba pronunciar el nombre de Trunks, casi lo hecho a perder
- ¿o si no que?- preguntó furioso
- tendré que llevarte a la fuerza- puntualicé mas por urgencia que ganas de pelear
- adelante Kakarotto, luchemos- me gritó molesto y se levantó con trabajos.
Comenzamos a intercambiar golpes, ahí noté que su entrenamiento estaba funcionando, había elevado en sobremanera su velocidad y la fuerza de sus golpes, al combinarse con su ira me obligó a usar mas fuerza; pero cuándo le atacaba me esquivaba con cierta torpeza o simplemente recibía el golpe. La batalla comenzaba cansarme o aburrirme, aun no lo sé.
- entonces sentimos el ki de Piccolo que llegaba con Bulma
- Vegeta... lo que te dije... estaba enojada- le dijo en cuanto llegó
- cállate... - le gritó furioso y me detuve- sigamos peleando
- no... No lo estás haciendo bien- declaré llevando mis brazos a la cadera y bajando al suelo
- te dije que sigamos- ordenó bajando y caminando hasta mi para sujetarme del traje
- no- dije y él me golpeó el rostro
- Vegeta ya basta... aun estás enfermo- le gritó Bulma preocupada
- tu cállate mujerzuela
- Vegeta - y lo golpeé en el rostro
- eso no ayuda mucho Goku- comentó Piccolo cuando Vegeta se me fue encima, yo volví a golpearlo, esta vez con un energy ha
- maldito Kakrotto- me dijo cuando se hubo recuperado del golpe, corrió hasta mí dispuesto a continuar cuando Bulma se interpuso
- ya basta, vete- le gritó abofeteándola con tal fuerza que cayó al suelo y lo miró con ira- ahora si, ven aquí kakarotto
- eres un estúpido- le dije furioso y me transformé en super saiyajin, Vegeta cerró los puños furioso, sus dientes rechinaron, no retrocedió ni un paso, mientras yo caminaba amenazante hacia él
- no Goku – Bulma se levantó con lagrimas en los ojos y me abrazó - déjalo
- Bulma...
- escucha Vegeta... lamento lo que te dije, lamento si la verdad fue muy brusca... pero tu sabes que por ahora no puedes enfrentarte a él
- deja ya de estorbar- le ordenó Vegeta y antes de que pudiera quitarla con violencia, yo la aparte.
- Vegeta... ¿acaso buscas morir? ¿Así es como resuelves las cosas?
- tu cállate, ya te dije que me dejes en paz... déjame solo
- ya estas solo- le gritó- y no me apartaré como lo hizo Dekuriel
- ... maldita- susurró Vegeta furioso- ella no me dejó, Frezzer me ordenó que la matara... y yo destruí su maldito planeta como lo haré con este
- yo... lo... siento - susurró Bulma, yo noté como Vegeta poco a poco bajaba la guardia
- yo... la mate- susurró Vegeta y Bulma caminó hasta él sujetándolo de la mano. Volteé a ver a Piccolo que me señaló la retirada, les sonreí contento de saber que al menos esta vez, la tormenta pasaba. Entonces me teletransporté con el Nameck.
- perdón Vegeta, te dije que estaría contigo y hasta ahora... creo que te hago sentir que juego, pero me importas... te quiero...
- Bulma... creo - me susurró abrazándome - no quería sentir esto... te odio... por hacerme sentir esto, te odio por hacerme sentir débil- me dijo comenzando a llorar- es demasiado... ¿Por qué? ¿Por qué no pude vengar ni a mi padre, ni mi planeta, ni a Dekuriel? ¿Por qué tuvo que hacerlo mi enemigo?
- Calma Vegeta
- tengo que superarlo, tengo que ser mas fuerte - me dijo estrechándome con fuerza, ocultando su rostro en mi cuello.
- ya hombre...
- y tu... ¿Por qué lo elegiste a él? - me preguntó mirándome a los ojos, luego me regaló un beso lento y cálido, sentí entonces que su temperatura otra vez era demasiado elevada, el hecho de que se mojara no había sido bueno.
- vamos a casa Vegeta - le dije
- aun puedo volar- me dijo resignado, tomó mi mano y acaricio mi rostro- respetaré lo que decidas
- ¿lo que decida?
- Bulma... te amo
- Ve...Vegeta
Parece que bajo toda probabilidad, ha sido Vegeta quien decidió sincerarse, mientras Bulma esta resuelta a quedarse con Yamcha, la convivencia nuevamente se torna una zanja en la guerra a la que un contrincante más se agrega... Reiko.
Te invito a leer el siguiente capitulo.
"Una invitación genera una apuesta"
