Disculpen la demora… volví a la Universidad, hay un montón de papeleo que hacer… y tengo que tocar con mi banda en muchos sitios este mes…

Capítulo 8

-Na-na-- NARUTO!! ¿¿SAKURA??– gritaba Neji, cuando vió que Haruno Sakura se mecía sobre el cuerpo aparentemente inconsciente de Uzumaki Naruto.

- ¡Neji-sensei! ¿En qué estás pensando? - preguntaba asustada la gennin.

- ¿Pero qué hacen allí Naruto y Sakura...? - decía él, apenas distinguiendo lo que tenía enfrente de los ojos. No era así el caso de la gennin.

- Sólo son Naruto-san y Sakura-san... déjalos, no hacen nada malo, ¿no? - dijo ella al ver a los pocos metros a Sakura sobre Naruto - ... y ahora,nosotros...

- Tae... - gimió Neji, al borde de la inconsciencia – Tae, ya no tengo energías…

- Neji-sensei! – gritó Tae, la gennin, al ver que Neji sucumbía. Era todo por esa vez. El desenfreno había llegado muy lejos, y eso le había pasado la cuenta.

Mientras tanto, Naruto abría los ojos. Sakura había detenido un poco su Shunkashuutou no Jikan. A pesar de ser un jutsu de placer, también producía cierto cansancio. Habían pasado cerca de 30 minutos de gozo. Naruto había perdido la noción del tiempo y el espacio. Ahora se encontraba en el suelo, con Sakura encima. Estaba desconcertado.

- ¡Sakura-chan! ¿Cuánto tiemp..?

-Sólo han pasado 4 minutos en la realidad, tranquilo... - respondió ella, para calmarlo, a la vez que se erguía para quedar sentada sobre él.

Naruto notó la calidez y humedad de sus cuerpos unidos. Había pasado de nuevo. Y se le vino a la mente uno de los consejos que le dió Kakashi-sensei una vez...

"Nunca, bajo ninguna circunstancia… te olvides del condón!!"

En menos de 1 semana, ya lo había hecho con Sakura 2 veces. Eso era preocupante.

- ¿Sigamos? – preguntó dulce y sensualmente Sakura a Naruto.

- Eeeh… d-de acuerdo – accedió Naruto, dudando un poco.

Sakura formó unos sellos. El ambiente volvió a tornarse celeste. Aparecieron otros clones de Sakura al lado de Naruto. La acción iba a seguir. Completamente entregados al placer. Las Sakuras besaban en el cuello y en la boca a Naruto. Todo se sentía muy real. Mientras la Sakura verdadera se movía, sentada sobre la pelvis del rubio, disfrutando al máximo del mayor instante de sexo, hasta entonces, de su vida…

- Neji... ¿Dónde está Neji? - le preguntaba Tanten a todo el que se le cruzaba en el salón, donde la fiesta aún seguía.

- Dicen que Tae se lo llevó a algún sitio... - dijo la voz de alguien, que Tenten no pudo distinguir.

- ¿Quién dijo eso? ¿Tae? ¿Quién e...? – interrogaba Tenten con alarma.

- ¡Tae! - gritó Tsunade, apareciendo desde la cocina, al oír el nombre de la gennin.

- ¡Tsunade-sama! ¿Usted conoce a la tal Tae? - preguntó Tenten.

- Si no me equivoco, Tae es una de los gennins aspirantes a chuunin de este año... Creo que Aoba se está encargando de ellos... ¡Aoba!

- ¡Oooozu! ¿Godaime-sama? - dijo Aoba al aparecer súbitamente.

- ¿Tienes en tu equipo a una gennin de nombre Tae?

Tenten miró el rostro de Aoba, impaciente por la respuesta. Tsunade tenía los ojos muy serios como para estar en una fiesta.

- La verdad, no, Godaime-sama. Creo que es Raidou quien tiene a cargo a esa gennin.

- Pues encuentra a Raidou, y luego comenzarán inmediatamente a buscar a esa gennin.

- Entendido – dijo Aoba, antes de desaparecer.

Todos se quedaron en silencio por algunos instantes. Miraban el rostro rojo y serio de Tsunade, que de pronto parecía haber olvidado que todo era una celebración.

- Hokage-sama... ¿por qué te preocupa tanto esa gennin? - preguntó Kiba.

- A esta fiesta – empezó a responder Shizune, debido a que Tsunade no levantó la cabeza – sólo están invitados ninjas de rango chuunin hacia arriba...

- Los únicos gennins autorizados a venir fueron el grupo de Moegi, Udon y Konohamaru, que vinieron a entregar un regalo a Kakashi, y luego de estar muy corto tiempo, se fueron – agregó un ANBU que estaba presente.

- Cualquier otro gennin tenía prohibido venir. Aquí hay alcohol, sake, y esas cosas, ya saben. Así que si aparece algún gennin… - continuó Shizune.

- Si la vieja Koharu o el anciano Homura se enteran que entró una gennin a esta fiesta, estoy muerta… - habló al final Tsunade.

Los presentes miraron a la Hokage con cierta incomprensión.

- Y ustedes también – terminó la Godaime.

- Waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa – gritaron todos (poniendo caras chistosas), para luego dejar la casa vacía y buscar en el perímetro a la gennin infiltrada.

Luego de un rato de silencio en el salón… Una rubia seguía disfrutando de la lengua más masculina de Konoha. Él, por su parte, con ambos brazos aprisionaba el cuerpo de la kunoichi de la Arena contra su cuerpo, entregado al sabor de la boca más sexy del país del Viento.

- Hey, parece que pasó algo – dijo Temari, al dejar de lado por unos instantes la boca de Shikamaru. Ambos seguían metidos en la bodeguita bajo la escalera. Esta vez, con el ninja sentado en el piso, contra la pared, y con ella encima. Está de más decir que, ambos con escasa ropa habían disfrutado de mágicos y húmedos momentos.

- ¿Por qué lo dices? – preguntó él, que parecía volver de un sitio que disfrutaba.

- Hay mucho silencio. Espérate un poco – pidió ella mientras se salía del cuerpo de su problemático ninja. Luego, tras abrir un poco la puerta de la bodega, echó un vistazo para comprobar que, efectivamente, nadie estaba en el salón ya.

- Quizás la fiesta terminó, ¿no crees? – juzgó Shikamaru, que se colocó tras ella para mirar hacia el salón también .

- No creo que Gaara o Kankurou se hayan ido sin preguntarse en dónde estoy… hey, nadie te ha dicho que hemos terminado – bufó ella al ver que el Nara se había vestido.

- No seas problemática… mejor salgamos afuera y veamos qué pasó.

- ¿Crees que haya pasado algo grave?

- Para nada… si tratara de algo serio, habrían dado alarma. La verdad es que me da la impresión de que decidieron en conjunto, dejar el lugar.

Los dos se miraron.

- O salieron a jugar algo pervertido allá afuera… - sugirió la rubia, sonriendo.

- ¿Con Godaime presente? No lo creo – negó Shikamaru, con una voz y un gesto que hizo babear a Temari.

- Te vez guapo cuando encuentras problemáticas las cosas – confesó ella mientras cogía su ropa para vestirse.

- ¿Tú crees? – preguntó él, en un gesto aún más cautivante para la kunoichi de la Arena.

- Aaaaah – suspiró ella al ver la varonil figura de su Nara Shikamaru -. ¿Sabes? Quiero que nos quedemos aquí.

- Es mejor que salgamos y nos unamos a todos antes de que noten que faltamos – decidió Shikamaru, abriendo la puerta de la bodega, y poniéndose en la entrada como esperando a que Temari saliera también.

Ella dejó el semblante sonrosado de su rostro, para pasar a un estado un poco más triste.

- "…antes de que noten que faltamos". Shikamaru, acaso yo… - empezó Temari, con cara de preocupación.

- ¿Qué…?

- ¿Acaso yo te doy vergüenza? – preguntó con cara de consternación, muy rara en ella.

- Pero… aaahh, qué problemática eres – dijo él, sorprendido por ver la expresión que había mostrado ella -. No es eso, mujer.

- Entonces… - dijo ella antes de llegar hasta el shinobi y tomar su mano – no te importa que salgamos así a encontrarnos con todos, ¿no?.

- ¿Eeeh? Eeehh – murmuró él luego de sonrojarse al ver su mano izquierda cerrada por las de Temari.

Ella lo miraba con pasión. Él no la entendía. Se suponía que Temari tenía carácter.

- De acuerdo, de acuerdo… - dijo él luego de pensarlo bien unos segundos.

- ¡Bien! Vamos.

Afuera, la búsqueda no tardó demasiado. En medio de los árboles, en un parque cerca de la casa, encontraron a Neji, roncando, y a Tae, tratando de revivirlo. Cuando llegaron todos, la cara de vergüenza de la gennin era indescriptible. Raidou se tapaba la cara con una mano, en señal de desilusión extrema por su alumna, que deliberadamente trató de aprovecharse del estado de ebriedad de un jounin para coger… cogerle confianza, se entiende.

Neji despertó por unos instantes. Uno dolor y un miedo repentino le invadieron, cuando distinguió, entre la luz de las linternas de los chuunins y jounins que lo alumbraban, la figura de Hyuga Hiashi, que demás está decir, no estaba para nada contento. Ver al más talentoso de los Hyuga, ebrio, tirado con una gennin…

- Hi-… Hiashi-sama… nooo – murmuró Neji, antes de volver al sopor.

"¡Naruto-san! ¡Sakura-san!" pensó Tae alarmada, al recordar a los 2 ninjas que disfrutaban de cálidos momentos a pocos metros. Ella dejó de lado su vergüenza por unos instantes, y movió la vista hacia donde se suponía que Sakura y Naruto estaban.

Pero ya no estaban ahí.

Estaban en otro lugar, inconscientes.

Mientras despertaba, Naruto descubrió la hermosa figura de su Sakura, semi-desnuda, a su lado. Todo estaba relativamente oscuro.

- ¿Todavía… estoy en el genjutsu? – se preguntó a sí mismo el rubio, que parecía no conocer el lugar en que se encontraban -. Sakura-chan. Ne, ne, Sakura-chan.

- ¿Mh?- masculló ella, despertando y viendo la figura con escasa ropa de su ninja favorito, Naruto.

- ¿Esto es del Shunkashuuutou no Jikan? – preguntó él, mirando a su alrededor.

- ¡Mierda! ¿Dónde estamos?- dijo ella al darse cuenta de la situación.

- Estamos en una habitación del último piso del edificio Asayasu – dijo una voz femenina, cálida y tímida.

- ¿Quién es? – preguntaron al unísono, algo asustados, Naruto y Sakura.

Se hizo la luz. Hinata había encendido el interruptor.

- ¡Hinata! – gritó Naruto al ver a la Hyuga.

- ¡Hinata! – dijo sorprendida Sakura, al ver a la peliazul al lado de la puerta. Era una habitación pequeña. Sólo había una alfombra y un escritorio. Parecía el lugar de estudio de alguien.

Naruto y Sakura estaban sentado en la alfombra. Con pudor, recogieron las prendas que estaban a su lado, y empezaron a vestirse. Hinata no le quitaba los ojos de encima a Naruto. Y Sakura tampoco a Hinata, hasta que decidió hablar.

- ¿Por qué estamos acá? ¿Tú nos trajiste? – preguntó Sakura, como un adulto que le trata de sacar información a un niño pequeño.

- Bueno, sí… yo los traje…

- ¿Qué fue lo que pasó, Hinata? ¿Por qué estamos aquí contigo? …- inquirió Naruto.

- Luego les explicaré… por el momento, les pido que se vistan y guarden silencio. Voy a volver a apagar la luz.

Naruto y Sakura obedecieron. Se vistieron, se sentaron contra la pared. No se atrevieron a mirar por la ventana. Les dio la sensación de que estaban de rehenes. No entendían lo que pasaba. Quizás, se trataba de un ataque a la Aldea.

- Voy a sentarme con ustedes. Cuando todos dejen de buscarlos, saldremos de aquí. Y, Naruto-kun…

- ¿Ahh? – dijo Naruto, casi adivinando que Hinata iba a reprocharle por "cómo" los encontró.

- Quiero hablar un asunto contigo, después - finalizó Hinata, con una expresión muy formal.

- E- entendido – respondió Naruto.

Hinata apagó la luz. Se sentó a la derecha de Naruto. Y a su izquierda, tenía a Hinata. Sentado entre las 2 ninjas más hermosas de Konoha, él se sintió especial. En la oscuridad, Hinata se abrazó al brazo derecho del rubio. Él, percibió que la Hyuga lloraba. Sentía como unas lágrimas caían sobre su clásica chaqueta negra/naranja… A su vez, Sakura tomó la mano de Naruto entre las 2 suyas. Ella no se había dado cuenta que Hinata también estaba abrazando a su hombre.

- Me gusta tu olor – dijo cariñosamente Sakura a Naruto, apoderándose de su brazo, a la vez que pegaba su cuerpo al de él.

Naruto parecía sentir el dolor que atravesaba a Hinata, luego de la confesión de Sakura en voz alta.

Él, abrazado por chicas. ¿Cuál lo quería de verdad? Cuál lo deseaba?

Espero que me dejen algún review…

Bye!