- Por la noche es agradable salir. En verano, digo.

- ¿Siempre sales?

- Sí, y salgo sola..

- ¿No te da lata salir sola?

- No... Bueno, no siempre es así. Un par de veces he salido con mi hermana, pero nunca con un chico.

- Ah...

Tal era el diálogo que sostenían Hinata y Naruto, en una nocturna salida a las vacías calles de Konoha en la estación calurosa. Dejando a Shikamaru a cargo de su casa por un rato (se quedó con su novia Temari y Shiho), Naruto prometió volver en un rato para hablar de la vida con la Hyuga.

- ¿Vamos al sendero de piedras? - invitó Naruto.

- Vamos.

Los dos se dirigieron a un lugar que en el día es muy visitado. El sendero de piedras era un sector de Konoha que daba a un arroyo y servía de sitio perfecto para picnics.

"Tranquila, por las piedras... conseguir al chico, conseguir al chico..." Se decía Hinata, mientras recordaba consejos de Ino : "Si quieres te lo puedes coger altiro. Si te abres la chaqueta, cederá en un instante, pero mejor te recomendaría ir lento... Con él no quieres sólo sexo, así que tienes que hacer todo despacio, cocínalo a fuego lento, y no se dará cuenta cuando se sienta enamorado de ti".

Es insólito el hecho de que Ino haya terminado dando consejos a Sakura y Hinata sobre un mismo hombre.

En pocos minutos llegaron al sendero de piedras. El empedrado se revolvía por entre los árboles, bajo los cuales había bancas y quinchos. Los dos fueron directamente a sentarse a la orilla del arroyo.

Naruto iba bien desabrigado : de polera negra y shorts de color naranjo. Hinata vestía una chaqueta que no sale en el manga ni en la serie (n. de Ty Tabor: sólo yo sé como es :3)... Nah, mentira, andaba vestida versión Shippuuden.

- Me gusta venir aquí también - contó la chica, quitándose la chaqueta, dejando ver el sobrio peto blanco que se estiraba ferozmente para soportar su pechonalidad.

- ¿Vienes aquí también en las noches, Hinata?

- Claro, creo que como hace 3 veranos. Y lo mejor de todo es...

La peliazul se quitó las sandalias y se metió en el arroyo.

- Pero ¿no tienes frío? A mí me está empezando a dar frío

- Ponte mi chaqueta - sugirió ella.

Naruto no podía creerlo. Habían pasado 2 horas desde que ella había llegado a su casa, y desde que salieron y llegaron al arroyo, no había tartamudeado una sola vez. Y ahora, en plena noche, iba y mojaba las patitas al arroyo.

Increíble lo que puede lograr un consejo de Ino y dos cervecitas.

Hinata empezó a dar pataditas para ver hasta dónde llegaban las gotas que levantaba, y reía espontáneamente. Naruto estaba gratamente sorprendido con lo que veía. Miró a su lado y vió la chaqueta de Hinata, y decidió cubrirse con ella. La prenda aún guardaba algo de calor de la chica, y por supuesto, su olor. El mismo aroma, entre inocente y candente, que despedía la piel blanca de la realeza Hyuga, cuando estuvieron haciendo cositas en la bodega de las mermeladas. No concretaron nada esa vez, pero, ahora... quién sabe.

- ¡El agua no está fría! ¿Por qué no vienes?

- Tengo frío . - respondió Naruto.

Hinata salió raudamente del agua, y tomando de las muñecas a Naruto, lo condujo hasta el agua. Lo metió con las sandalias y todo.

- No me dejaste ni sacarme las...

- No importa, Naruto-kun, no te preocupes. No te vas a resfriar.

Los dos se rieron. El agua estaba a una temperatura agradable.

En tanto, Shikamaru, Temari, y Shiho, seguían enfrascados en la conversación. La rubia hablaba y hablaba, Shikamaru la escuchaba con atención y Shiho no se aguantó y movió la mano bajo la mesa para agarrarle "ahí mismo" al ninja.

Shikamaru miró sorprendido a Shiho. No se esperaba para nada esto. "Otra más, qué problemático" pensó, y no podía creer que 2 mujeres aparte de su novia se le hayan insinuado el mismo día.

La chica desencriptadora miraba provocativamente al chico. Quería un triunfo soberbio. No ser la amante, sino conseguir al hombre frente a su misma novia.

- Ya regreso - dijo Temari, deteniendo su discurso sobre jutsus. Se dirigía al baño.

"Ahora..." pensó Shiho, y de un momento a otro le acertó un beso de los mojados al joven ninja. La primera reacción del chico fue de enojo y reprobación, pero algo llamó su atención. En aquel rápido movimiento, los gruesos lentes de Shiho se salieron de su lugar, dejando ver sus ojos. La cara de la chica, sonrojada, sus ojos, y su boca entreabierta deseosa de saliva Nara, encendieron el deseo de lo prohibido, sí, lo más prohibido todavía.

A Temari le daba lo mismo ver a su novio con otra chica, siempre y cuando ella estuviera presente. Además, ella tenía la sensación de que le haría mucha gracia ver como una mujer no aguanta más de 1 hora con su novio. Y con Tayuya comprobó aquello.

Terminado el beso, Shikamaru dijo :

- Estás loca. ¿Desde cuando...?

- Desde siempre...

La chica limpió sus lentes con su ropa. Y el ninja contempló por primera vez la cara

de Shiho descubierta. No estaba nada mal. Lentes, delantal, cara bonita, oficina de desencriptadores, a escondidas, sobre una mesa... Uh, a Shikamaru se le ocurrieron muchas cosillas. Pero si quería cumplirlas, esta vez Temari no podía enterarse. Si pasaba algo, tenía que ser un dúo y no un trío.

La chica, tras ponerse los lentes, volvió a besar y a masajear el bulto de Shikamaru. Él francamente lo disfrutó. Pero el sonido de la cadena desde el baño los hizo detenerse.

- Oye, ¿Vamos? Naruto no volvió nunca - dijo Temari al salir del w.c.

- B- bueno, vamos - respondió él.

- Yo me quedaré aquí a cuidar la casa de Uzumaki-kun.

- Pero si quieres puedes irte... - sugirió la rubia.

- Él salió sin llave...

- ¿Y cuando ha sido un problema eso para un ninja?, - rió Temari - bueno si quieres quédate. Bébete lo que queda.

La pareja salió de la casa de Naruto sin despedirse. Y Shiho fue simplemente a la ventana a mirar las estrellas. Quería pensar sobre lo que acababa de hacer, y deseaba que haya surtido efecto.

En tanto, Naruto y Hinata ya regresaban del sendero de piedras. Iban por las vacías calles de Konoha hacia la casa de Hinata.

- ¿Cuando salimos de nuevo? - preguntó Hinata.

- No lo sé, pasado mañana vuelvo a trabajar, - respondió Naruto - así que no sé cuando tenga tiempo libre de nuevo.

- Ah, ya veo. Pues cuando tengas tiempo, ve a mi casa y dile a Eita-san que me busque. Saldré de inmediato.

- ¿No te han asignado misiones?

- No por el momento.

Llegaron a la casa de Hinata. Era hora de despedirse.

- Bueno Hinata, nos veremos en otra oportunidad. Toma tu chaqueta.

- Bien. Nos vemos.

La Hyuga abrazó fuerte a Naruto, tratando de hacer él sintiera sus grandes pechos. No dejaba ir ningún detalle. Yamanaka Ino era la sabia. Luego trató de besar al chico zorro, pero éste se negó.

- Lo siento, sólo quería un beso.

- Recién vine a terminar hoy con Sakura-chan... No creo que sea correcto.

- Naruto-kun, ¿me puedes contar por qué terminaron?

- Prefiero no decírtelo. Simplemente ella y yo no podemos seguir juntos.

- Fue una relación bastante corta.

- No creo siquiera que haya sido una relación.

- Bueno, ya sabes Naruto-kun, cuando quieras venir a verme, estaré para ti.

- Nos vemos.

- Nos vemos.

Naruto se marchó. Al llegar a casa encontró a Shiho.

Los dos se fueron a sentar en la cama al lado de la ventana. Naruto se sentó sobre su almohada y se apoyó contra la pared. Shiho se sentó frente a él.

- Te voy a contar algo, Uzumaki-kun. Me gusta Shikamaru-san.

La actitud de la chica delataba alguna sorprendente noticia, aunque Naruto no se inmutó. El día había sido agitado. Una sorpresa más, una menos...

- Alguien ya me dijo lo mismo sobre Shikamaru. Y te responderé lo mismo : no te recomiendo acercarte a él, porque tiene novia y están enamorados. Es mi amigo, lo veo feliz.

- Recién nos besamos. Cuando Temari-san no nos estaba mirando.

Naruto abrió más los ojos.

- ¿Y qué te dijo él? ¿Cómo reaccionó?

- No dijo nada. Aunque no pareció molestarle.

- Insisto, Shiho, mejor no te acerques.

- ¿Por qué no? A mi me gusta mucho antes de que anduviera con Temari-san.

- Pero ella hizo la primera jugada, y por eso está con él. No te sirve haberlo querido por años si nunca tuviste valor para decirle algo. Ahora ya es tarde.

- Voy a seguir intentando a pesar de lo que me digas, Uzumaki-kun. Nunca había besado a alguien, y fue emocionante.

Naruto sintió mucho sueño.

- Shiho, no te quiero correr, pero ya me dió sueño.

- ¿Puedo quedarme aquí?

- No tengo otra cama...

- Pues dormiré contigo.

- ¿Estás loca?

- No tengo reparos. Es que no quiero ir a casa, está lejos, y no me puedo ir saltando como ustedes.

Recordando que en el universo hay que mantener fluyendo las energías positivas, Naruto finalmente accedió.

- Bueno, aquí nos acomodamos.

La cama no era chica, así que los dos cupieron cómodos. Shiho se quitó los lentes y los puso en el marco de la ventana. Había que dormir con la ventana abierta, el calor nocturno era mucho.

- Buenas noches.

- Buenas noches.

Naruto le dió una frazada a la visita y luego tomó una para cubrirse. La chica se quitó los zapatos y se acomodó. Sólo iba usando una polera color crema y unos pantalones de tela café oscuro.

Naruto se acomodó sobre su brazo derecho y se durmió.

En cierto momento de la noche, Naruto se despertó. La cama se movía rítmicamente. Pensando en algún pequeño sismo, no le dió importancia y volvió a cerrar los ojos. Pero el movimiento seguía y no pudo volver a dormir. Escuchó con atención, y se volteó a su izquierda. Shiho estaba despierta, y su brazo se encaminaba a través de su cuerpo, con la mano masajeando su zona íntima.

- Shikamaru-san, Shikamaru-san... - murmuraba ella.

La chica se estaba masturbando.

A Naruto se le pararon los pelos y algo más. Qué situación incómoda aquella. La chica giró la vista hacia la derecha y vió que Naruto estaba con los ojos abiertos de par en par.

- ¡L- lo siento, Uzumaki-kun...! ¡Qué verg...!

- Descuida, descuida, no le cuento a nadie - dijo él, dándole la espalda - Buenas noches. Eres mi invitada hoy y puedes hacer lo que quieras.

- O sea que...

- Puedes seguir si quieres -

Shiho se incorporó, dejó la cama y se paró frente a Naruto. Tenía el botón desabrochado y el cierre abierto. Se veía su calzón. Naruto no comprendía por qué a ella le daba lo mismo ser vista así.

- Mejor lo hago en el baño.

La chica fue al baño. Naruto pensó que a lo mejor estaba un poco ebria. Cuando había llegado estaban todas las botellitas en un basurero.

En un par de minutos salió del baño y volvió a acostarse al lado izquierdo de Naruto, que no había podido conciliar el sueño.

- Uzumaki-kun, ¿tu te masturbas?

El chico no podía creer que aquel día aún no terminara. Eran las 3 de la mañana del día siguiente, pero aún así, sentía que el día aquel no había terminado. Ya iban muchas cosas raras en menos de 24 horas. Terminar con Sakura, Tayuya huyendo de Shikamaru ( más encima lo vió en pelotas!), el paseíto al arroyo con Hinata, sus enormes pechos contra su cuerpo y el intento de ser besado... y ahora había una borrachita que se estaba masturbando y le preguntaba a él si eso le gustaba.

- Mira, Shiho, quiero dormir...

- Pero, respóndeme.

Naruto exhaló largamente. Luego dijo :

- Bueno, lo he hecho alguna vez, pero últimamente no. No en los últimos dos años.

- Pero no me has respondido si te gusta o no.

- Ok, si, me gusta.

La chica, satisfecha con la respuesta que recibió, hizo una invitación :

- ¿Lo hacemos juntos, entonces?

- ¡¿QUÉ?

- Autosatisfacernos, digo. Juntos.

Naruto cerró fuertemente los ojos y pidió el deseo de quedar dormido.

- Anda, vamos, aún no estoy satisfecha... No es muy cómodo hacerlo en el baño. Prefiero masturbarme aquí, acostada. Pero como no quiero que veas como me divierto sola, mejor acompáñame. ¿Qué te parece?

El hálito alcohólico que sintió Naruto por parte de la chica le confirmó que la chica

no estaba muy consciente de sus actos y que mañana se arrepentiría de aquello.

- No, Shiho, si quieres hazlo, está bien, pero quiero dormir.

- Anda, ya, anda... - insistió ella, bajando sorpresivamente el short del chico, dejando al descubierto su intimidad - Tócate, anda.

Cobrando vida propia, el miembro de Naruto sucumbió a los deseos de Shiho.

- ¿Ves que sí quieres? - continuó ella - Ya, empecemos.

La chica se quitó los pantalones y la ropa interior, abrió las piernas y empezó a autogestionar su placer. Viendo que la chica era open-minded completamente, Naruto no pudo hacer otra cosa que seguir la corriente. Si tenía uno o dos orgasmos más, seguro que la chica se cansaba y se quedaba dormida.

El pretendió masturbarse, lentamente, para que Shiho lo viera.

- No lo estás haciendo bien, Uzumaki-kun. Así debería ser.

La chica llegó al extremo de tomar con sus propias manos el bulto de Naruto, para masajear de arriba hacia abajo con fuerza.

"No, no no..." pensó Naruto, dejándose llevar sin querer por la excitación que produce una situación inesperada.

- Así, así...

- ¿Cómo es posible que hoy hayas dado tu primer beso y en un rato estés teniendo tu primer contacto sexual? ¿No pensabas darle el privilegio a alguien que quisieras?

- Me da lo mismo. Mi primera vez será con quien yo quiera, Uzumaki-kun, y esa vez será la que cuente. Pero después de todo, ahora no estamos haciendo nada, ¿o no?

Sin saber qué responder, Naruto decidió simplemente seguir. Haciéndolo de verdad, se proporcionó placer como se debía. Y la chica estaba ya muy cerca de concretar.

- ¡Mira, mira, ahí viene, ahí viene...! - dijo Shiho.

Un chorrito de líquido transparente salió disparado desde la intimidad de la chica, que se mordía el labio inferior y cerraba los ojos fuertemente mientras el orgasmo recorría su cuerpo. Y Naruto nunca había visto algo así. Shiho quiso explicarse al ver la cara atónita del dueño de casa.

- A algunas mujeres nos pasa. No te preocupes, no es orina. Tu cama no estará sucia. Quizás quede con mi olor, eso sí - contó ella,

- Las chicas... ¿También pueden mo...?

- Ahora es tu turno, Uzumaki-kun.

- ¿...?

- Quiero ver como eyaculas.

Como ya habían llegado tan lejos, a Naruto no le quedó otra. Agilizando el movimiento de su mano, se aprontó a terminar. Pero no podía, se sentía observado. Y Shiho, al ver las cejas fruncidas del chico, quiso ayudar.

- Si no puedes, yo te asisto.

La desencriptadora tomó a Naruto del paquete, lo giró hacia sí misma, y lo masturbó ferzozmente hasta que Naruto sintió fluir el líquido desde el interior de su cuerpo. Ciertamente la chica lo hacía mejor que Sakura.

El chorro blanco, al salir propulsado, mojó la polera de la chica, parte de su vello púbico y sus muslos. Ella, contenta con su tarea, se puso a reír.

- Mira, me mojaste... qué divertido. Bien, creo que es suficiente. Oye, ¿tienes algo de papel? - sentenció ella, tranquilamente, volviendo a colocarse su ropa.

- Eh... sí, creo... - respondió Naruto, buscando algo para secar en su velador. Sólo encontró un paquetito de pañuelos desachables que se le había quedado a Sakura. - Perra y la sarna, puta, puta y la re puta... - juró Naruto en voz baja.

- ¿Dijiste algo?

- No, no... Toma - respondió Naruto, alcanzándole los pañuelos a Shiho.

- Me mojaste mucho, mira toda esta espuma - decía ella, removiendo de su vello púbico el espeso grumo seminal del jinchuuriki - Mi pelo aquí abajo y mis muslos van a quedar con tu olor. Seré de tu territorio ahora, hahá.

Naruto, que prefirió tomarse este extraño evento con naturalidad, rió junto con la chica. Ella, luego de secarse, cayó profundamente dormida. Más tranquilo, el chico zorro cerró los ojos para concluir el día más extraño que había tenido.

Al amanecer, Naruto se encontró durmiendo solo. Quizás en un sentimiento de vergüenza, la chica prefirió irse silenciosamente. Sin culparla por ello, el jinchuuriki se levantó dispuesto a pasar en tranquilidad su último día libre.

Al ir a comprar algo para desayunar, encontró a Shiho en una esquina, por ahí. Tal como predijo Naruto, ella saludó fríamente y mostró indicios de vergüenza y arrepentimiento, junto con ligeros tartamudeos onda Hinata.

Resuelto a abandonar la actividad sexual mientras tuviera que ir a misiones, Naruto meditó en el transcurso del día.

Al día siguiente, en la mañana, como estaba previsto, Naruto fue a la junta con Yamato, Kakashi, Sai, y Sakura. Pero el hijo del Colmillo Blanco de Konoha, como siempre, no llegaba aún.

Iba a ser la primera vez que se veían Naruto y Sakura desde su discusión.

- Les adelantaré todo mientras esperamos a Kakashi-san. Hay que hacer un recorrido por toda la frontera. Partimos hoy mismo. La alianza nos obliga moralmente a descontar la inspección de la frontera con Suna, ya que hacerlo significaría demostrar desconfianza. Además, hay riesgos de combate puesto que la creación de Orochimaru conocida como Oto Gakure (n. de Ty Tabor: Aldea del Sonido) hace algunos años, ha motivado un sentimiento de emancipación a algunos pequeños feudos, comarcas y villas independientes de las naciones ninja, proclamando terrenos que no les corresponden como sus territorios. Por eso haremos un recorrido circular con partida en... - explicaba Yamato a los 3 jóvenes ninja.

Sai escuchaba calmo y atento, Naruto se esforzaba en entender lo que Yamato decía, y Sakura parecía estar en otro hacia el horizonte y no ponía atención a sus camaradas ninja ni al Taichou.

- Sakura, necesito que atiendas - dijo Yamato llamando la atención de Sakura.

- Estoy escuchando, Yamato-taichou.

- Al menos mira hacia acá, la explicación del despliegue de la misión es protocolo.

- No se preocupe, Yamato-taichou, no he dejado ir ningún detalle. Puedo explicar todo lo que ha dicho si quiere.

- Como tu superior, ordeno que gires hacia acá.

Sakura frunció las cejas con enojo, y sin voluntad tuvo que encarar al capitán y a sus dos compañeros. Su mirada fastidiada molestó a todos.

- No acepto muestras de arrogancia ni faltas de respeto en el grupo Kakashi - dijo Yamato.

- "Mirar" es un simple detalle en el protocolo. Lo que se escucha es lo importante.

Sai empezó a mirar hacia abajo y a distraer su mente con otros pensamientos. Más

allá de las sangrientas batallas, ahora siendo una persona más emocional cada día, le perturbaban mucho más las discusiones entre camaradas. Naruto miró hacia otro lado. Lo que ocurría no le importaba mucho.

- La cordialidad y el entendimiento son parte del trabajo en equipo. Estoy a tiempo de reasignar tu puesto a otro ninja o kunoichi si no estás dispuesta a cooperar - advirtió Yamato.

- Será Kakashi-sensei quien lo decida.

- En la jerarquía, sigo yo cuando él no está presente.

- Usted tiene sólo una utilidad, Yamato-taichou, y esa es controlar a Naruto.

A Naruto le latió una mejilla y frunció las cejas al escuchar su nombre.

- Dije que no iba a tolerar faltas de respeto - insistió Yamato.

- ¿Le estoy faltando el respeto? Shisou lo asignó efectivamente con ese propósito.

- Hokage-sama me asignó a este grupo por mis habilidades fuera de serie. Si bien lo que has

dicho no es una falta de respeto, no te estás dirigiendo de la mejor forma a un capitán.

- Llevo en el grupo mucho más tiempo que usted, Yamato-taichou, y no creo que me esté dirigiendo a usted de mala manera. Además, insinuar que me puede marginar del equipo no es la mejor opción. Más bien parece una represalia casi infantil.

- Puedo decidir eso ahora mismo, si quiero.

- Kakashi-sensei no lo permitirá.

- Si no me crees, bien. Te infomo que te declaro incompetente para la misión. Repórtate inmediatamente con Hokage-sama y solicita que en el menor tiempo posible disponga de un ninja médico en tu reemplazo.

- ¡Llevo más tiempo que usted en el equipo Kakashi, y ni crea que permitiré que me pasen por encima! - gritó Sakura, iracunda.

- Sakura, cálmate... - pidió Yamato, buscando paz - Por supuesto que quiero que estés en esta misión, eres probablemente la mejor kunoichi médico en tu generación, pero si no pones atención y no respetas a un superior, significa que no quieres cooperar con el trabajo en equipo. Si intervienes con el trabajo en equipo, intervendrás en el resultado de la misión.

- ¡Mire a lo que hemos llegado sólo por querer que lo mire! ¡Todo por un protocolo de mierda! ¡Estaba escuchando lo que decía! ¡En serio, le puse atención!

- ¡Lo quieras o no, estás fuera de la misión! ¡En ese estado no pued...!

- ¡Y un carajo! ¡¿Qué sabe usted sobre mí? ¡¿Sabe como me siento, acaso?

- ¡No tengo idea sobre qué es lo que te aflige, pero esas emociones pueden hacer que la misión termine en fracaso! ¡Retírate!

Irreconocible, la figura de Sakura se desplazó, levantando una pequeña nube de polvo, hacia Yamato. Éste, desprevenido, y con la guardia completamente abierta, no tuvo el reflejo suficientemente rápido como para generar un bloqueo. Sus sentidos sólo le permitieron percibir cómo un chakra oscuro y violento se reunía en un sólo punto frente a él, tomando la forma de un puño que se aproximaba a velocidad espacial, directamente a destrozarlo. Por suerte, con la capacidad de reacción que lo caracteriza, Naruto voló y desvió el golpe de Sakura que tenía inscrito el nombre de Yamato en él. Saliendo proyectados hacia la izquierda, rompiendo una banca de piedra, la ex pareja terminó entre los arbustos, al lado del camino. Sai y Yamato corrieron a ver lo que había pasado. Cuando la nube de polvo se disipó de entre los árboles, los dos ninjas vieron a Sakura sentada sobre el pecho de Naruto, acertándole con extremismo casi bélico todos y cada uno de los puñetazos que sus femeninas y demoníacas fuerzas le permitían. Las lágrimas, profusas e interminables, cayeron como proyectiles silentes sobre la chaqueta negra-naranja de Naruto. Al sentir su prenda húmeda de tristeza, el chico pareció absorber y comprender la frustración e intolerancia que dominaban el cuerpo de la chica. Y se dejó golpear.

Absortos en el patético espectáculo, Yamato y Sai no atinaron a hacer algo. Fue al mirarse el uno al otro cuando cuando recién avanzaron hacia los arbustos para detener a la chica que volcaba toda su rabia contra la cara de Naruto.

- ¡Sakura-san! ¡Detente por favor! - gritó Sai, tomando el brazo izquierdo de la atacante.

- ¡Sakura! ¡Esto no te conviene! ¡Te perjudicará! ¡Detente, no lo hagas más grave! - dijo Yamato, tomándole el otro brazo,

- ¡Se van a la mierda! ¡O los friego a los dos! - bramó ella soltándose, reanudando la tanda de golpes contra Naruto. Sai y Yamato cayeron hacia atrás.

- ¿Estás contenta?

- ¡Eh...!

La voz de Naruto surgió de entre las magulladuras de su cara.

- ¿Estás contenta ahora? - repitió Naruto.

Sakura detuvo sus golpes. Respiraba agitadamente y miraba con ojos desorbitados al rubio.

- Informaré a Hokage-sama que el equipo Kakashi no está en condiciones de cumplir una misión. Tenzou, acompáñame.

La voz de Kakashi había surgido de entre los árboles. Él estaba apoyado contra un árbol cercano. Presenció toda la escena.

- Entendido, Kakashi-san. Te acompaño - respondió Yamato.

- Sakura, me decepcionas. No intentes nada estúpido si quieres seguir siendo parte del equipo Kakashi - dijo Kakashi, desapareciendo repentinamente. Yamato le siguió.

Saltando por los tejados, Yamato y Kakashi iban raudos al edificio de la Hokage.

- ¿Crees que haya estado bien dejarlos solos? ¿Y si se ponen a pelear más violentamente, Kakashi-san?

- Descuida, Tenzou. Es seguro que Sakura entendió mi mensaje...

Sakura, con los sentidos agudizados, no dejó de mirar un momento a Kakashi, desde que apareció hasta que se fue. Tuvo miedo. Temió por su integridad física. Por un momento pensó que su sensei se le vendría encima. Finalmente bajó los brazos, y miró al cielo, obstruido por las ramas de los árboles. Se quedó así, varios minuntos. Sai estaba helado y aventuró unas palabras cuando la chica bajó la cabeza.

- Será mejor que lleve a Naruto-kun al hospital.

- No. Yo lo curaré - dijo Sakura.

Naruto miraba a la chica sin emoción alguna, y no pareció oponerse. Ella colocó sus manos sobre las mejillas del ninja. Palpando su piel lastimada, se sintió arrepentida. La calidez del cuerpo de su ex le trajo fugaces sensaciones de anteriores días mejores. Luego dijo, fríamente :

- Ahora sí que la cagué.

- ¡Haruno Sakura! ¡Tienes momentáneamente prohibido acercarte a la persona de Uzumaki Naruto!

Dos ANBU aparecieron de la nada, agachados, a ambos lados de Naruto, cada uno sujetando las manos con las que Sakura curaba al chico.

- ¡Tú! ¡Llevarás a Uzumaki Naruto al hospital! - dijo uno de los ANBU, dirigiéndose a Sai.

- Entendido - respondió el aludido.

- ¡Haruno Sakura! ¡Nos acompañarás inmediatamente al despacho de Godaime Hokage-sama!

Sin soltarse, Sakura se puso de pie, y se dejó conducir por los ANBU.

Una vez frente a la Hokage, la pelirrosa no cabía en sí de verüenza.

- Insubordinación, insultos, amenaza a un superior y agresiones a un compañero de equipo.

¡Sakura, no es la primera pataleta, y esta vez has llegado muy lejos! - bramó Tsunade.

- Asumo por completo la responsabilidad, Shisou.

- ¡Tú ya no pareces ser mi alumna! ¡Dirígete a mi como Godaime o Hokage-sama! ¿Quieres que agregue más al expediente del caso?

- Lo siento, Godaime-sama.

- ¡Estarás recluída por días indefinidos en el bloque de entrenamiento 8!

La cara de Sakura se deformó de sorpresa. Aquello no se lo esperaba.

- ¿... seré encarcelada?

- ¡Ruega por que Kakashi no te saque del equipo 7, y por que yo te siga considerando de confianza! ¡Llévensela! - ladró la jefa, ordenando a los ANBU que estaban a ambos lados de la acusada.

- ¡Hai! - respondieron al unísono los ANBU.

El bloque de entrenamiento 8 era la única dependencia ninja en toda la aldea con

celdas, y sólo tenía 4, que se habían creado hacía muchos años. Era el lugar que serviría de prisión para Sakura. Ella y los ANBU aparecieron en la puerta del recinto.

- Vaya, vaya, no había visitas por aquí hacía mucho tiempo - dijo el conserje del lugar, cuando vió a los ANBU llegar con Sakura - Qué pena, nuestra aldea llevaba años sin tener a un encarcelado por mal comportamiento. Décadas.

- Se la encargo, Juuro-san - dijo uno de los ANBU.

Los subordinados de la Hokage dejaron a Sakura, esposada con un metal explosivo de forma cuadrada, en el bloque de entrenamiento, que no era más que un edificio de 3 pisos y una gran cancha de tierra con postes de madera. Allí solían entrenar los jóvenes ninjas sus habilidades con shuriens y kunais, pero como no era un recinto muy grande a menudo se sufrian accidentes. El local quedó sin uso.

- Espero que te agrade el lugar. ¿Cuánto tiempo debes estar aquí?

- La Godaime me dijo "días indefinidos".

- Ah, bueno, no te preocupes, saldrás en menos de una semana. Cuando es menos de un mes dicen "semanas indefinidas", o cifras exactas de meses para estadías más largas. Bueno, al menos así era antes.

El conserje Juuro era un viejito canoso y de barba, bien flaco. Vestía una jardinera y una camisa que parecía ser blanca pero estaba sucia.

- Lléveme a la celda, por favor - pidió Sakura, que no quería hablar más.

- Entendido, señorita. Vaya, quién iba a pensar que vendría una chica aquí. Antes sólo fueron encerrados un par de hombres.

Sakura, comprendiendo que probablemente ella era la primera mujer en ser encarcelada, se sintió aún más disminuída.

- Aquí es. Si quieres ir al baño, me avisas. El almuerzo es a la 1. Si quieres una frazada o necesitas otra cosa, me llamas.

- Gracias.

El conserje condujo a la chica a una de las 4 celdas. Diciendo "kai" y haciendo un sello extraño con una mano, le quitó la esposa explosiva a la chica. Luego, con algo de pena, la encerró.

- Puedo dejar la reja abierta si quieres. Así puedes salir a la cancha por la noche. Pero sin escapar, ¿eh?...

- No, de ninguna manera. Cumpliré el castigo como corresponde. Encerrada.

El conserje dejó a Sakura que apenas llegó se tendió en la delgada camita que había en la celda. Tenía mucho que pensar.

Cuando Naruto salió del hospital, luego de ser revisado brevemente, lo primero que hizo fue ir donde Tsunade.

- Abueli Tsunade, asígname una misión.

- Con esa cara de empanada no irás a ningún lado. Mírate, estás todo moreteado.

- ¡Sabes que en cosa de horas el chakra del Kyubi me sanará! Anda, envíame con algún grupo. Supe que al grupo del cejotas le falta un integrante, porque Neji está enfermo-

- ¡Naruto! El equipo Gai necesita un ninja detector, y tú no estás capacitado. Esperarás para otra misión, probablemente mañana.

- ¡Vieja Tsunade! ¡No puedo pasar otro día sin misiones! ¡Me voy a atrofiar!

- Ò.Ó ¡Más respeto! Nada de abuela o vieja, te he dicho mil veces.

- Bueno ¬ .¬

- Mejor, deberías ir a visitar a Kakashi.

Los dos se pusieron serios de repente.

- Está muy afectado. Me sorprendió que se sintiera casi responsable por lo que pasó. Ustedes son su primer equipo, ya lo saben, así que son muy importantes para él. Acompáñalo un rato. Le hará bien. Nunca lo había visto así.

- Entiendo. Me voy, viejita Tsunade.

- Suerte. Habla con Kakashi y ve a descansar. Ah, y te quiero en forma para mañana. Quizás te ponga con el equipo Gai, en una misión que no requiera un ninja detector.

- Ok. Ja-na.

Kakashi, al llegar a su departamento, se sintiómás acongojado que nunca. Se quitó el protector, la máscara, la chaqueta jounin y las sandalias. se tendió en la cama. Miró al techo y recordó las caras de los primeros discípulos que aprobó. Unos niños tercos e inspirados, y una chica con poca confianza en si misma pero con buen potencial. Qué tiempos aquellos. Las lágrimas, al caer por los bordes de su cara, le provocaron una cosquilla casi agradable, como memorias de buenos momentos. Luego, cerró los ojos pensando en que quizás había hecho un mal trabajo con sus alumnos. Uno desertó, y ahora los otros dos se peleaban.

- Kakashi-sensei, ¡Kakashi-sensei!

Era Naruto. Estaba parado en la entrada.

- Voy a entrar, Kakashi-sensei.

El ninja de pelo platinado se sentó en la cama, se limpió rápidamente las lágrimas, se colocó la polera mangas cortas con máscara, e invitó a Naruto a entrar.

- Pasa, Naruto, está abierto.

Naruto entró lentamente, sonrió a Kakashi y se fue a sentar al borde de la cama.

- ¿Estás bien, Kakashi-sensei?

- Hokage-sama es una parlanchina. Seguro te envió aquí...

- No, no, vine aquí por mi cuenta - mintió Naruto.

- ¿Y tú, como estás?

- Duele un poco, pero ya pasará. El chakra rojo se encargará - dijo Naruto, sobándose la cara llena de banditas.

- Ya veo.

Después de unos momentos de silencio, Kakashi contempló la figura de su discípulo. Ya era todo un hombre. Y Sakura toda una mujer.

- Naruto, tú y Sakura son cada vez más adultos.

- Así parece - respondió Naruto, sonriendo.

- Me pregunto si hay algo que he hecho mal...

- No, no, Kakashi-sensei, no es tu culpa.

- ¿Eh?

- Sakura se comportó así por un problema que tuvimos. Seguro es por eso. Está frustrada y enojada.

Kakashi sabía que los dos tenían algo.

- Nunca ha sido muy buena idea que haya una pareja en un equipo.

- Lo sé.

- ¿Terminaron?

- Sí.

- Ojalá que no intervenga en el futuro trabajo en equipo.

- Descuida. No pasará nada. Todo estará tranquilo. Pero, antes de eso, quiero saber, ¿seguirás considerando a Sakura como parte del equipo? Se supone que si hay problemas de comportamiento se puede prescindir de algún integrante, ¿cierto?

- Vaya, vaya, parece que has estudiado el manual, Naruto. Bueno, para serte sincero, pensé en esa posibilidad, pero creo que Sakura reconsiderará muchos de sus pensamientos, y sabrá comportarse.

- Pienso lo mismo.

- Naruto, ustedes son lo más cercano que tengo a una familia. No debería contarte esto, pero las turbulencias en el equipo estos últimos años me han afectado bastante. Si hay más peleas...

Naruto se giró hacia su maestro.

-... me temo que tendré que reasignar a cada uno de ustedes a otros equipos.

- ¿Desarmar el equipo 7? ¿Kakashi-sensei... es en serio?

Naruto se oyó muy consternado.

- Si la cosa sigue así de mal...

- No, Kakashi-sensei. Con la partida de Sasuke el equipo ya ha estado muy mermado. Me encargaré personalmente de que las cosas anden bien.

Kakashi miró con sorpresa a Naruto. Tan resuelto, el chico actuaba cada vez más como un adulto.

- Kakashi-sensei, me voy. Espero que te sientas mejor.

- Claro, Naruto. Nos vemos.

Naruto salió de la habitación de Kakashi. Éste se recostó, y pensó que quizás no habría pasado algo tan malo si hubiera llegado a tiempo a la junta con el equipo. Usando ambas manos como almohada, y pensó en voz alta :

- Vaya, Obito. Quizás deba empezar a llegar más temprano a mis compromisos.

En la mañana, el conserje le avisó a Sakura que sus padres reaccionaron de mala manera frente a lo de su encierro. Cumplido el castigo allí, le esperaría seguramente una reprimenda y otro castigo en casa. Era la tarde del segundo día de su encierro, y un golpe seco de madera contra metal despertó a la pelirrosa de sus preocupados pensamientos.

- Sakura-chan, arriba, tienes visita... Sakura-chan - dijo el conserje Juuro, golpeando la reja de la celda con su bastón.

- ¿Me permiten visitas? - dijo ella, incorporándose, con miedo. Esperaba ver las iracundas caras de sus padres tras las rejas, pero en lugar de eso, vió unos atractivos ojos azules, un erizado cabello rubio y un parche atravesando la nariz de rasgo infantil que caracterizaban al (alguna vez) ninja más alocado del mundo.

- ¿Qué haces aquí, Naruto?

- Sakura-chan, quiero que olvidemos lo que pasó y volvamos a funcionar como un buen equipo con Sai y Yamato-taichou.

- No te preocupes por eso. Envié en la mañana mis disculpas por escrito a Yamato-taichou, a Kakashi-sensei y a Sai por mi comportamiento. También debe haberte llegado el mensaje a tu casa, ¿no?.

- Sí, lo vi.

- Cuando salga debo ir con cada uno y presentar mis excusas pers-

- Sakura-chan, por favor, para Kakashi-sensei somos sus más cercanos. Cuando sientas que algo te incomoda y quieras ir contra alguien del grupo, piensa en el sensei y lo mucho que le afecta vernos pelear.

- Lo sé, Naruto, fui muy lejos...

Luego de unos momentos de no saber qué decir, Sakura notó que Naruto traía algo en la mano.

- Oh, esto... es para ti - dijo Naruto, captando que ella había reparado en el gran paquete que sostenía. Pasándolo a través de la reja, Sakura, sintiéndose algo incómoda, lo recibió. Adentro había galletas y unos dulces, pan, unas cajitas de jugo y servilletas.

Sakura cerró los ojos muy fuerte, y empezó a respirar agitadamente.

- Puedo traerte más mañana. Vendré todos los días. Ah, y también le dejé unos termos con té a Juuro-jiisan.

-¡¿Por qué?

Sakura, de la nada, prorrumpió en un estrepitoso llanto, dejando caer el paquete al suelo, y a sí misma, también. De rodillas en el suelo, cubriéndose la cara con las manos, comprendió que había llegado a lo más bajo : ser regañada, ser encarcelada, y ahora sufrir con la caridad de su ex.

-¡NARUTO! ¡¿Por qué haces esto, imbécil...? ¡¿Acaso no te das cuenta...? - gritaba ella con rabia, vergüenza, y angustia a la vez, mientras las lágrimas inundaban su cara, a pesar

del esfuerzo de sus manos por contenerlas.

El chico zorro no se inmutó al ver a la chica tan disminuída en el suelo.

- ¡Tonto! ¡¿Por qué... haces estas cosas? ¿Por qué... ?

- Vendré mañana también. Es mi deber velar por el bienestar de los integrantes del equipo Kakashi.

Sakura levantó y descubrió su cara, mojada completamente. Naruto entornó los

ojos.

- ¡¿Por qué haces esto...? ¡¿Por qué eres tan lindo, Naruto? ¡¿Por qué mierda haces estas cosas? ¡Sabes que me conquistas! ¡La putamadre!

Los puñetazos en el suelo que ella dió provocaron feroces grietas. Y no paraba de llorar y gemir.

- ¿Por que... eres tan lindo conmigo, Naruto? Me haces mal, me haces mal... ¿Por qué eres

tan rico...? Te hice puré ayer, te hice bolsa, a puñetazo limpio... y aún así, me vienes a ver, con tu cara de zorrito, tan lindo, y me traes un paquete... ¡¿por qué tengo que sucumbir a ti, a tu encanto?

- Sakura-chan... basta.

- ¡Sabes que voy a recaer! ¡Sabes que voy a ir corriendo a tu casa, y no a la mía, cuando salga de aquí...! ¡Sabes que voy a recaer contigo, si te pones así, tan bonito...!

- Sakura-chan...

- ¡No seas coqueto! ¡Castígame! ¡¿Por qué no me castigas?

La Haruno se mordió tan fuerte el labio que se hizo sangrar.

- Tranquilízate, Sakura-chan.

- ¡... Ya no sólo me calientas, Naruto! ¡Me dí cuenta que...en verdad, yo a ti...!

- ¡Basta!.

Naruto sonó más serio que nunca. Sakura se asustó.

- No te confundas, Sakura-chan. Como ya te dije, es mi deber velar por el bienestar de los integrantes del equipo Kakashi.

Sakura dejó de llorar.

- Nos vemos mañana.

Ella sintió que se le iba a acabar el mundo. Era el ahora o nunca.

- ¡Naruto! ¡Yo te-!

- ¡No me interesa!

- ¡Naruto, por favor!

- ¡Me metí con Hinata!

Todo rastro de vida pareció abandonar el cuerpo de Sakura.

- ¡Hinata... ! ¡HINATA! - gritó Sakura, con ira - Zorra tetona, se hacía la tonta...

Acabaría con ella, aunque la encerraran mil años. Aquellos eran los pensamientos de la pelirrosa.

- ¡Sí, y en la noche, Shiho me masturbó! ¡Y lo hizo excelente! ¡Ahí tienes! ¡Soy un puto de mierda! ¿Vas a amar a un puto, acaso?

Perdiendo casi por completo la razón, Sakura casi se perfora el cráneo con los dedos. El dolor la hizo volver en sí rápidamente.

- ¡Vete! ¡Vete!

- ¡Hasta mañana!

Naruto, caminando rápidamente, abandonó el lugar. El conserje, que escuchó todo, no se acercó a las celdas en todo el día.

En soledad absoluta, Sakura recogió el paquete. Sacó un par de galletas y las comió, mientras se recostaba en la camita de la celda, y se giraba hacia la pared. Empezó a murmurar, para sí :

- Zorrito... Mi zorrito, mi Naruto... Ino, la cagué, me enamoré de verdad...

Camino a casa, el rubio se encontró con alguien.

- ¡Lolito!

- ¡Tayuya!

Ella lo esperaba sentada en la baranda de una escalera lateral de un edificio cerca de su casa.

- ¿Qué quieres?

- ¿No te acuerdas? Te dije que quería hablar contigo.

- Ah...

- ¿Vamos a dar una vuelta?

- Oye, ¿no te puedes esperar a otro día?

- No, porque me van a dar misiones desde mañana.

Naruto miró hacia el cielo, y exhaló.

- Estoy cansado, no quiero caminar. Sorry...

- ¿Vamos a tu casa?

No parecía mala idea. Allá fueron.

Tayuya entró a la casa de Naruto, y la encontró acogedora.

- Todo desordenado. Depa de soltero, ¿eh? - comentó ella, al entrar, mientras desviaba su atención a una bolsa de basura llena de botellitas de cerveza y bolsas de papas fritas - Ah, y tienes buenas fiestas, parece.

- ¿Jugo, té, cerveza... ? - dijo Naruto, desde la cocina, abriendo su pequeño refrigerador.

- Quiero jugo.

- Dale, toma - respondió él, lanzándole una cajita de jugo.

- ¿Tuviste carrete ayer?

- No, sólo vino Shikamaru, Temari, y 2 amiga.

Al escuchar el nombre del chico Nara, Tayuya cerró un momento los ojos.

- Ah, que entrete - contestó Tayuya, agarrando la guitarra de Shikamaru, que estaba detrás de un mueble - ¿Le pegas a la guitarra?

- No mucho, lo básico.

La pelirroja hizo sonar un par de cuerdas y pulsó unas notas de curiosidad, como

quien investiga un juguete nuevo.

- ¿Y, de qué querías hablar?

- Te dije que me mandan a una misión mañana - empezó ella, dejando de lado la guitarra - y nos falta un integrante.

- ¿En serio? Pues... claro, cuenta conmigo - dijo Naruto, tras analizar la petición.

- Somos puras mujeres, eso sí.

- Da lo mismo. Ya he estado en grupos de mujeres antes.

- Tsunade-sama me dijo que viniera contigo, recién.

Naruto volvió al refrigerador, sacó otro jugo y lo abrió. Luego de beber, preguntó :

- No creo que me hayas querido venir a mi casa sólo para preguntarme eso.

Tayuya se acercó a la ventana, miró al cielo, y luego se recostó en la cama que estaba sin hacer.

- Aquí huele a chica. Te tiraste a tu mina y ni siquiera hiciste la cama - rió ella.

- No, no. Terminé con mi chica.

La pelirroja sintió pena por el ninja.

- Qué mala... bueno, vendrán más.

Naruto recordó fugazmente lo que le había dicho Hinata : "... vendrán más".

- Ya pues, dime, qué onda...

- Creo que ya no me gusta más Shikamaru.

- Mejor - comentó Naruto, sentándose al revés en una silla, cruzando los brazos sobre el respaldo.

- Qué loco tu amigo. Te juro, que es... una máquina. No se cansa nunca.

- No quiero detalles .

- Me hizo venir como 6 veces en tres minutos, te juro.

- ¡Aaaaaggh! ¡Te dije, sin detalles!

- Pero... no me puede gustar un hombre así.

- ¿A qué te refieres?

- No puedo estar con un hombre que me supere, sexualmente. Es estúpido. No puede ser. No aguantaría que me reventara cada vez que me hiciera el amor. Ni siquiera ocasionalmente, como amante. No quiero romperme el "·$%&/ siendo tan joven.

- Yo pensaba que a una mujer le encantaría tener a un hombre que les hiciera el amor sin cansarse - dijo Naruto - Ah, oye, no te escuchaba hace tiempo decir un insulto.

- Tsunade-sama me dijo que tenía que moderar mi vocabulario - contó ella. - En fin, te decía... Ya no me gusta más. Pero, aquí viene lo fuerte, que te venía a contar.

- ¿Qué cosa?

- Ayer, después de follar un rato, apareció su novia. Pero estoy segura que él la llamó, de alguna forma la llamó. Porque, no puede ser que al entrar nos haya visto tirando, y no haya dicho nada.

- ¿No dijo nada? ¿No hizo nada?

- Abrió la puerta y se sacó la ropa, al instante. Al principio, la hice detenerse, apenas me di cuenta de que era ella la que casi me mata hace tiempo. Detuve todo, todo el acto. Pero Shikamaru dijo que no había problema, y la mina se me tiró encima...

- A ver, ¿por qué me estás contando esto? Ve al grano, pues.

- Espera. Shikamaru me siguió cogiendo bien fuerte, aunque le dije que parara. Estábamos en la camilla. Y la rubia, cuando se sacó todo, fue hacia nosotros, puso una rodilla a cada lado de mi cabeza, y me colocó la vulva en la cara...

- Sin detalles, dije ¬.¬ - se quejó Naruto. - Pero entonces, ¿qué hiciste?

- Lamer, pues, no me quedó otra.

- No, tonta . Te pregunto si al final no los detuviste.

- No había cómo pues, si estaban re calientes los dos.

- o_o

- La chica se bajó de la camilla, y se volvió a poner en la misma posición, pero mirando hacia Shikamaru, para poder besarlo. Yo, mientras, le tuve que seguir lamiendo allí abajo.

- ...

- ... después él la manoseó hasta el culo, me manoseó las tetas a mí, y se las empezó a chupar a ella. Ella las tiene más chicas que yo... Oh, él le chupaba los pezones, y los mordía. Todo esto, sin dejar de penetrarme. Me las tocaba a mi, y se las chupaba a ella. Hacían mucho ruido. La rubia gemía como prosti de la Aldea de la Roca.

- ¡Sin detalles, dije! Ò_Ó

- Después de un rato de lamerle, la rubia se contrajo entera, apretó los glúteos, y dijo "esperen, esperen... aaauuuu" y se vino. Me mojó un poquito la cara. Todavía recuerdo su olor. Después los dos se bajaron y se pararon al lado de la camilla, y ella lo empezó a masturbar para que me mojara entera. El muy puto me chorreó como 3 veces seguidas.

Naruto se empezó a reír.

- Oye, no te rías, al final no la pasé muy bien.

- Pero anda al grano, pues...

- Es para que sepas lo cachondos que son esos dos. Después me obligaron a hacer cosar rarísimas, los 3 juntos, obvio. Me masturbaron entre los dos, hicimos el 69 doble, el 89, el 102, el taladro suizo, la mirada del cocodrilo, jinete invertido, doble jinete invertido, la maría antonieta, la carretilla... de todo. Y bueno, pasó lo que temía que pasara.

- ¿Qué? - dijo Naruto, al escuchar tanta posición sexual rara.

Tayuya interrumpió la narración al ver que...

- Oye, apunta para otro lado, rubio.

- ¿Por qué?

- Mírate - dijo ella, haciendo un gesto con la cabeza, mirando hacia la entrepierna de Naruto.

El chico tenía una erección de esas. Se le notaba mucho y el bulto parecía querer romper su pantalón. (n. de Ty Tabor : A ver a cuantos lectores varones les pasa lo mismo xD)

- Baja las revoluciones, que no te estoy contando esto para que te calientes.

Naruto encontró raro este comentario, ya que la misma Tayuya era bien promiscua y no era de las que dejaría pasar una erección así como así. Además, ella le había ofrecido sexo en una ocasión.

- Sé directa entonces, ¿qué te pasó, entonces? - preguntó Naruto, un poco avergonzado por mostrarse como roca.

- De tanto tocar a esta mina... Me gustó.

- ¿Qué?

- Parece que soy lesbiana, chico zorro.

Sin poder creer lo que escuchaba, el rubio presintió que en Konoha los amoríos, los flirteos y las situaciones sexuales extrañas nunca acabarían. Y ya había experimentado y oído muchas como para una persona que no se considera adulto.

- Sí - continuó Tayuya - El olor de la zona íntima de una mujer, los pechos, las manos... todo. Todo me enciende. Mucho más que lo de un hombre.

-No te puedo creer.

- En serio... Acabo de tener contacto sexual por primera vez con una mina, y ya sé perfectamente que es mucho más interesante que con un hombre, total, el hombre que quiero no existe.

- No pienses así, Tayuya. Sólo fue tu primera vez con una chica.

- Y quiero más. Antes, me había percatado. Me descubrí a mi misma, en los baños, en camarines, mirándole el culo y las tetas, la entrepierna, a otras.

- ¿Habías mirado a las chicas antes? Me imagino que todavía no hay alguna que te guste en particular, ¿o sí? - preguntó Naruto, inquieto por Tayuya.

- La verdad, es que me gusta...

¿De qué mujer se ha enamorado Tayuya?

¿Las mujeres del mundo real desearán a un hombre como Shikamaru?

¿Shiho seguirá intentando algo con el chico de las sombras?

¿Qué estará pensando Sakura, mientras está encerrada?

¿Neji seguirá enfermo de resaca por el cumpleaños de Kakashi?

¿Seguirá el Loco Bielsa al mando de la Selección Chilena de Fútbol? xD

¿Por qué a nadie le interesó el fic de Street Fighter que escribí T.T ?(tendrá sexo, lo juro!)

Y... ¿Cuál será el siguiente movimiento de Hinata para conquistar a Naruto?

Una vez más gracias por leer y trataré de escribir en cuanto pueda.

Sorry por las eternas demoras, pero como ya han notado, el último par de capítulos no han tardado largos meses en salir :)

Petición de caridad! :

Oigan, lean el fic de Street Fighter, please!Ò_Ó Dénle una oportunidad! Tiene algo medio sucio con Chun Li al final! y como ya dije, no es necesario saber sobre el juego ni saber jugarlo tampoco para leerlo. Si no saben quienes son los personajes, sólo busquen en San Google una foto y listo, no hay que saber nada más. Vean hartas fotos de Chun Li (uuy, sudo...!).