Bueno divinuras de personas aquí les dejo el nuevo capítulo, y bueno antes de empezar me gustaría agradecer a Melania ya saben no puedo contestar su review y pues solo por aquí puedo agradecerle como a todos los demás. Y bueno ya saben los personajes no son creación mía, son creación de S. Meyer.
Otra cosa así bien rápido, a partir de la próxima semana subiré los capítulos los viernes, ya regreso a la facu y pues mi horario está atascado, les juro juradito no dejarlos olvidados, ya veré como le hago pero subiré capitulo cada semana y en caso de no ser posible les dejare un adelanto y también encontrare el tiempo de contestar sus reviews pero a mis lectoras no las abandono.
BPOV (continuación)
Después de conversar un rato salí de ahí, no podía apartar la mirada del ticket de vuelo que tenía entre mis manos, ese simple pedazo de papel me estaba pesando, sé que quizá parezca una dramática por hacer todo esto solo por ver a Tanya en el cubículo de Edward desnuda, pero el solo pensar en lo que quizá pudo pasar si yo no llegaba, venían a mi mente imágenes de Edward y Tanya en su cubículo, ambos desnudos, follando, argg ¿por qué Edward no entendía que Tanya era una maldita zorra? ¿Por qué? Aunque también es cierto que no le estaba mostrando gran confianza a Edward, pensándolo bien él jamás me engañaría por mas cuerpo escultural tenga Tanya, pero Edward a veces era tan ingenuo que bien la zorra de Tanya podía terminar violándolo, argg deseche todas esas imágenes de mi cabeza y en ese momento recibí un mensaje.
Te espero en el café de siempre
Alice
En diez minutos estoy ahí
B
Le hable a Esme para avisarle que me había quedado de ver con Alice y de esa forma aprovecharía para decirle que el domingo me iría a Italia y de esa forma yo no tendría que decírselo a Edward, llegue al local pedí una mesa afuera, hoy era un día con un clima perfecto para desperdiciarlo sentándome adentro, gire hacía la derecha y me encontré con Edward que se dirigía hacia el lugar donde estaba, claro como no le conteste le pidió ayuda a Alice y ella casi nunca se niega a ayudar a su hermano.
-Tú y yo necesitamos hablar- se sentó en frente de mí.
-No veo de qué tenemos que hablar- conteste tajante.
-Yo creo que si tenemos de que hablar y me vas a escuchar- contesto de la misma forma.
-Pues habla, yo por mi parte todo está claro.
-Solo te pido que me escuches… Bella créeme que lo que viste ayer lo interpretaste mal.
-Oh ¿en verdad?
-Ayer estaba en el hospital cuando Tanya entro en el cubículo diciendo que quería hablar conmigo no la había visto desde que regresamos de las vacaciones en el campamento.
-Si ya me di cuenta cuanto es lo que te extrañó y tú también- me estaba comenzando a enfadar.
-No la verdad que no podía extrañarla no cuando tú estabas conmigo- me miro fijamente a los ojos.
-Aja y quieres que te crea ¿no?- conteste ante su declaración.
-Pues es la verdad, ¿puedes dejarme terminar de explicarte?- se estaba comenzando a frustrar por no poder avanzar con esta situación.
-Adelante
-Pues bien ella se sentó en mi escritorio y comenzó a hablarme de nuevo de lo que ella sentía por mí que solo le diera una oportunidad…
-Claro y tú se la diste.
-Bella
-Bien continúa
-Yo le dije que eso era imposible porque yo amaba a otra persona con la cual quería pasar el resto de mi vida, ella me contesto que después de lo que iba a pasar iba a cambiar de decisión se levanto y comenzó a quitarse el abrigo para quedar desnuda, se volvió a sentar en mi escritorio, me aleje inmediatamente de ella trate de colocarle el abrigo pero no me lo permitió y cuando menos me lo esperaba ya tenía sus labios sobre los míos- ¿se suponía que quería arreglar las cosas conmigo? Pero debo de agradecer que sea honesto- trate de alejarme para que no pasará pero en cuanto pasó lo del beso me aleje de ella todo lo que la habitación me lo permitió y en ese momento ya te habías ido.
-Yo sé que todo lo que me acabas de decir es verdad te conozco pero lo que me enoja es que no le hayas puesto un alto, permitiste que pasara esto- mis ojos se estaban empezando a llenar de lagrimas- y no me refiero a desde que empezó esto, si en verdad me amas porque no le prohibiste esto desde el campamento, será a caso que tenías pensado aceptarla en algún momento….
-No, jamás aunque tú no me hubieras aceptado- mi corazón se hincho de alegría al oír esas palabras pero no podía dejarlo pasar así como así, mi orgullo no me dejaba.
-De todas formas es demasiado tarde, justamente acabo de ir con Aro para decirle que quiero irme a Italia- su mirada cambio de la esperanza a una llena de tristeza, mi orgullo era más fuerte que todo, no me dejaba perdonarlo sobretodo porque seguía molesta por el hecho de que no la detuvo, no la puso en su lugar desde un principio.
-¿En verdad te quieres ir?- todavía tenía esa mirada en sus ojos.
-Si- salí inmediatamente de ahí, quería llorar, él me amaba pero esto era algo que no se me pasaba con tanta facilidad, cuando me iba del local en el auto vi como Edward todavía se encontraba en la mesa con las manos en ambos lados de su cabeza, lo conocía estaba pensando de seguro el hecho de que me iba, al final de cuentas termine diciéndole yo misma que me iba. No quería ceder tan fácilmente a esto.
El resto de la tarde me la pase sola gracias a Dios que Esme iba a ver a una amiga de esa forma podía estar en paz sin darle explicaciones a nadie, esta vez Edward no me hablo ni un solo mensaje yo sabía que no es que no le importara que me fuera si no que estaba tratando de respetar mi decisión, supongo que también trataba de darme un poco de espacio y como el día anterior me quede dormida con esta sensación en mi pecho; por una parte quería llamarle a Edward para decirle que me quedaba con él pero no podía permitirme ceder tan fácilmente. Al despertarme cheque mi celular ya eran las once esto era raro por lo regular Esme venía a despertarme a las nueve a más tardar pero vi una nota en la mesa de noche.
Bella, lamentamos no estar contigo pero tuvimos que salir de emergencia a ver a una tía de Esme que está muy delicada en Chicago no quisimos despertarte, esperamos poder llegar a más tardar domingo para despedirnos de ti lamentamos tanto no poder estar contigo este último día.
P.D. Alice y Rose llamaron pasaran por ti a la una para pasar este último día contigo
TE QUEREMOS, TUS PADRES
Esto era malo no podría pasar mi últimos día en Los Ángeles con mis padres pero por lo menos podría pasarlo con mis amigos y con Edward no de la forma en que yo quisiera pero estaría con él, me levante a desayunar, me prepare unos panques con nuez con un poco de café, al terminar me subí a bañar tenía que hacerle ver a Edward lo que se estaba perdiendo por no poner a Tanya en su lugar, elegí una falda negra con volados en niveles que me llegaba a mitad del muslo, una blusa de tiras delgadas rosa y unos zapatos de piso. Espere pacientemente a que Alice pasara por mí mientras tanto leía uno de mis libros para ser exactos Romeo y Julieta, estaba a la mitad de la lectura cuando escuche el carro de Alice y antes de que tocara corrí a la puerta para abrirla, tome mi bolso con una chaqueta por si llegaba a hacer frío.
-¡Wow Bella que guapa!- me dijo Rose de inmediato sentí mis mejillas arder.
-Creo que la prima Bella quiere tener un buen polvo antes de irse- comento Alice
-Si la verdad es que sí- ambas se me quedaron viendo por la seriedad con la que lo había dicho- no me miren así solo era una broma- ambas de nuevo respiraron con tranquilidad.
-Anda Rose los chicos se van a impacientar por estarnos esperando… eso me recuerda- oh no ahora a explicar el por qué estoy enojada con Edward- se puede saber ¿por qué estas enojada con mi hermano?
-Con Emmet no estoy enojada- solo quería desviar un poco el tema pero sabía que no iba a funcionar.
-No te hagas la tonta Bella sabes muy bien que hablo de Edward, el pobre ha estado desde el jueves muy triste jamás lo había visto tan triste y vieras la cara con la que llego ayer después de que le dijiste que te ibas a Italia.
-Me lo imagino, y en cuanto al por qué de mi enojo me imagino que él mismo te lo dijo o si no, no hubieras aceptado ayudarle- le recrimine.
-Lo siento pero es que en verdad se veía mal, y no me dijo nada solo acepte ayudarle.
-Está bien me enoje con Edward porque fui a visitarlo al hospital y al momento de abrir la puerta de su cubículo me encontré con una Tanya completamente desnuda encima de su escritorio y él me había prometido…- casi decía lo que había, más bien hubo, hay, ya no sé entre Edward y yo.
-¿Él te prometió que?- me cuestiono Rosalie.
-Él me prometió que no tenía nada con ella y estoy molesta con él por mentirme y ya no quiero hablar del asunto.
-Está bien- le resto del camino al centro comercial fue en silencio, al llegar al lugar nos estacionamos cerca del Jeep de Emmet y el volvo de Edward, nos bajamos del auto para dirigirnos a donde se encontraban los chicos, ellos se encontraban en uno de los restaurantes en la ventana, Dios Edward iba demasiado guapo para su propio bien; llevaba un pantalón negro con una camisa negra con los primeros dos botones desabrochado y una chaqueta azul obscura, se veía tan sexy.
-Hola chicos- saludo Alice, yo solo podía ser consciente de cómo me miraba Edward ja yo no era la única que babeaba.
-Bella quieres dejar un corazón roto antes de irte ¿verdad?- pregunto Emmet solo vi como Edward apretaba uno de los cubiertos- pero no contabas con tus primos ¿Edward me ayudaras a alejar a todos esos mocosos que quieran acercarse a ella?
-Por supuesto que no voy a dejar que nadie se le acerque- dijo Edward entre dientes y apretando la mandíbula.
-Mejor vamos a comer ¿vale?- dije.
Ordenamos la comida la cual tardaron más de la cuenta en traérnosla pero al final valió la pena estaba deliciosa, después anduvimos de compras bueno solo nosotras los chicos solo cargaban lo que comprábamos, la parte más penosa fue cuando pasamos a comprar algo de lencería sexy a Victoria Secret. Decidimos ir a ver una película, no había mucho de donde elegir, todo este tiempo que había pasado Edward se había portado como lo que es un verdadero caballero sexy ¿por qué no lo perdonaba? Oh si por mi maldito orgullo, como estaba pensando en todo esto no supe ni siquiera que película íbamos a ver, nos formamos en la tienda de golosinas bueno más bien Jasper y Alice se formaron yo solo pedí un helado y una malteada, Yo me senté al principio de la fila después Rose, Emmet, Edward y por ultimo Alice y Jasper.
-No sabes cómo me moría por ver esta película- susurro Rosalie.
-¿Pueden callarse quiero ver la película?- dije.
-Bella tranquila a penas están los cortos- me miro Emmet encima de la cabeza de Rosalie.
En ese instante comenzó la película y todos miramos la pantalla para ver la dichosa película que la verdad en este instante no me interesaba nada. La película no me llamaba tanto la atención pero la historia era buena pero de repente comenzó una escena que no era la más adecuada en estos momentos la protagonista entro a la habitación de su amado desnuda ¡si no le pusieron nada de cuadritos para tapar sus partes intimas nada!, el punto es que ella se fue metiendo poco a poco en la cama del protagonista. Él se encontraba dormido pero se despertó al sentir el tacto de la mujer en su miembro, al darse cuenta de quién era correspondió a sus caricias besándola, acariciando sus pecho bajando la mano lentamente por su vientre hasta alcanzar su coño, comenzó a acariciarlo se masturbaban mutuamente, pero la impaciencia en él era notoria en su mirada por lo que no aguanto más y la penetro con una sola estocada, comenzó a embestirla salvajemente ¿qué, era una película porno o qué? mis bragas ya estaban completamente empapadas de solo imaginar que éramos Edward y yo, si lo perdonara en este momento lo tomaría de la mano para que fuéramos a su volvo y me follara ahí mismo, ¡Diablos! ¿Por qué no lo perdonaba? ¡Ah sí por mi maldito orgullo! Y de colmo mis amigos no me ayudaban se estaban besando casi se tragaban mutuamente.
-Lo siento me siento mal ahora regreso- dije pero al parecer no me hicieron caso, salí huyendo de ahí, me metí en los baños, esa película me había puesto a mil. Me recargue en los lavamanos para que después pudiera mojarme un poco la cara quitándome esas imágenes de la cabeza, me gire para tomar un trozo de papel y secarme la cara cuando sentí unos brazos rodeando mi cintura pegándome más a su cuerpo haciéndome sentir su erección, parece que no fui la única a la que le afecto la película.
-¿En verdad estas tan segura de irte a Italia?- me pregunto mientras bajaba una mano para alzar mi falda y tocarme encima de mis bragas- dime ¿eso es lo que quieres?- comenzó a frotarme suavemente- joder Bella estas más que empapada.
-Edward- gemí su nombre, quito sus manos de mi sexo para girarme haciendo que lo viera a la cara.
-Dime ¿En verdad quieres eso?- tomo mi culo con sus manos para levantarme haciendo que enrollara las piernas en su cintura- dime que en verdad no te importa dejarme aquí, que ya no me amas ni me deseas.
-Edward te amo más que a mi propia vida- ataque sus labios ya no aguantaba ni un minuto más sin sentir su aliento en mi boca, al diablo con mi maldito orgullo esto era la gloria poder disfrutar de su compañía, de su amor, de hacer el amor.
-Te voy a follar hasta que entiendas que todo este amor es por y para ti- me alzo la falda hasta la cintura, tomo las delgadas tiras de los costados de mis bragas y las rompió creo que él estaba tan impaciente como yo, esto me excito como nunca- puedo oler tu excitación mueres porque mi polla este dentro de ti- se aparto un poco para desabrochar su pantalón y bajar la cremallera de este solo saco su gran polla de su envoltura y me penetro duro y fuerte.
-¡Oh Edward!- extrañaba tanto sentirlo dentro, comenzó a moverse lentamente pero salvaje.
-Tú- embestida- no- embestida- me- embestida- vas a- embestida- dejar- yo ya sabía eso desde el momento en que sentí sus manos en mi cintura.
-Te amo Edward- baje las manos hasta su glorioso culo para empujarlo cada vez que embestía quería sentirle más dentro, mi orgasmo estaba cerca quería llegar al clímax con él al mismo tiempo.
-Edward vente conmigo, quiero sentir tu néctar dentro de mí- hice a un lado su camisa para morderlo en el hombro y en ese mismo momento se corrió.
-TE AMO mi niña por favor no lo dudes- me encanta que tenga esta combinación perfecta de la persona más tierna y la persona más salvaje. En ese momento abrieron la puerta del baño y entro una señora que al ver como estábamos salió del baño, Edward y yo solo pudimos reír por la situación.
-Ahora mismo le vas a llamar a Aro para decirle que ya no te vas a ir- me miro fijamente, iba a jugar un poco con él.
-Disculpa ¿Quién te dijo que ya no me iba a ir a Italia?- al parecer se lo dije con mucha seriedad porque él si se lo creyó, frunció el cejo.
-Tú te quedaras aquí porque me amas- y para confirmar lo que estaba diciendo volvió a embestirme lo cual produjo un gemido de mi parte, para que seguir con esto dentro de mí siempre supe que no podía irme y dejarlo.
-No podría vivir ni un día lejos de ti- le dije para luego besarlo con todo el amor que era capaz de mostrar, él no dudo en devolverme el beso, pero tuvimos que apartarnos por la falta de aire.
-Vámonos de aquí, estoy seguro que la señora llamara a los de seguridad por lo que encontró en el baño- se salió de mí provocando un roce delicioso en mi interior.
-Pero no quiero regresar a ver la película- le dije en este momento solo quería estar con él, solo con él.
-¿Y quien dijo que te iba a llevar de regreso a la película?- me dio una de sus sonrisas sensuales.
-Entonces ¿A dónde vamos a ir?- le pregunte de manera picara mientras me alegraba la falda y recogía mis bragas o por lo menos lo que quedaba de ellas. Edward se acomodo la ropa rápidamente y nos saco del baño- no me has dicho ¿A dónde vamos?
-No lo sé aún, solo quiero estar contigo a solas- íbamos caminando lo más rápido que nuestros pies nos lo permitían.
-En mi casa, no hay nadie, Carlisle y Esme no están y lo más probable es que regresen hasta en la noche o mañana.
-Mmm eso me gusta de esa forma puedo hacerte el amor toda la noche y no tendremos que ser silenciosos- me dijo en mi oído provocando que me estremeciera.
-Espera es mejor que le avise a Alice que nos vamos porque si no nos va a interrumpir- saque mi celular y le mande un texto.
Alice lo siento me sentí mal y Edward se ofreció a llevarme a casa no es nada grave disfruten del día los quiero.
B.
-Listo- Edward tenía la puerta de su volvo abierta para que entrara pero antes de hacerlo me acerque a sus labios para succionar su labio inferior y así entrar al auto. En ese momento llego el mensaje de respuesta de Alice.
Ok avísanos si necesitas algo, aprovecha para reconciliarte con Edward, no desaproveches esta oportunidad, no dejes ir al amor por una estupidez… ah no te preocupes no se lo diré a nadie.
Alice (tu futura cuñada)
Me quede anonadada al ver el mensaje el duende ya lo sabía pero solo podía enterarse si Edward o yo se lo contáramos y yo no lo había hecho.
-Edward ¿tú le has dicho a Alice acerca de lo nuestro?- le pregunte mientras le enseñaba el mensaje.
-No, no le he dicho nada pero no me sorprende que la duende lo sepa- sonrió al decirlo- creo que deberíamos hacerle caso, tenemos que reconciliarnos- de nuevo esa sonrisa sensual.
-Ya lo hemos hecho- le asegure por si le quedaba alguna duda.
-Ya lo sé pero lo del baño solo era el comienzo- arranco el carro y condujo más rápido que de costumbre, al llegar a la casa salió rápidamente del auto para llegar a mi lado.
-Alguien está impaciente- me baje del auto para dirigirme a la casa, antes de que abriera la puerta me giro para encararlo.
-Bella te amo tanto que no se qué haría si en verdad te fueras- me beso dulcemente.
-Shhh estoy aquí y aquí estaré- abría la puerta para que entráramos.
-¿En donde están mis tíos?- pregunto mientras cerraba la puerta.
-Solo sé que paso algo con la familia de Esme y se fueron de emergencia… pero ¿en verdad quieres hablar?- iba a jugar un poco, me senté en la mesita de café que se encuentra en medio de la sala- porque si vieras lo húmeda que estoy- comencé a acariciar mis piernas.
-Bella…- me dijo en tono de advertencia.
-¿Quieres hacerlo tú? ¿Quieres tocarme?- le dije mientras tocaba mis pechos encima de mi blusa. Se acerco a donde estaba para quitarme las manos de mis pechos y arrodillarse.
-Estas son mías niña mala- me beso apasionadamente, comenzó a acariciar mis piernas, mis manos no estaban estáticas buscaron su camisa para empezar a desabrocharla.
-Oh Edward- subió sus manos al mismo tiempo que subía la falda y acariciaba mi entrada.
-No creo que a Esme le guste ver como manchas su mesa con tus jugos- me tomo de las nalgas y me acerco más a él en lo que yo le quitaba la camisa dejando su pecho desnudo a lo que no pude resistirme para besar sus pezones.
-Edward…- lo llame.
-Dime cariño ¿qué es lo que quieres que haga?- me pregunto antes de besar mi cuello.
-Tócame por favor- mi coño necesitaba fricción.
-¿Aquí?- me acaricio mis piernas, pero que bien se hacía el tonto, él sabía muy bien donde necesitaba que me tocara.
-Sabes muy bien donde quiero que me toques- baje mis manos para empezar a desabrochar su pantalón que ya estaba más que apretado.
-Dime dónde, yo no puedo leerte la mente cariño- me quito mi blusa para dejar mis pechos desnudos.
-Tócame mi coño- le pedí en verdad que la excitación se estaba volviendo dolorosa.
-Bien, entonces eso hare- bajo una de sus manos hasta alcanzar mi coño que estaba expuesto a él, hizo a un lado mis pliegues para tocar mi clítoris- estas tan malditamente húmeda, me pones más duro si es que eso es posible.
-Déjame ayudarte con eso- metí una de mis manos en su bóxer para acariciar su polla que como él ya lo había dicho estaba más que dura, gemí al imaginar las estocadas que podría darme con su pene- si que la tienes dura.
-Solo por ti nena- siguió acariciando mi coño, me moví un poco para que me penetrara con sus dedos pero él los aparto, llevándoselos a la boca- sabes tan bien- se agacho para meter su cabeza entre mis piernas.
-Edward no pares- era un maestro con su lengua, del placer que estaba sintiendo deje de acariciar su pene. Él dejo de acariciarme por lo que gemí de frustración.
-Si tu paras yo paro- me dijo entonces comencé de nuevo a acariciarle, esta vez pase uno de mis dedos por su glande para que gimiera de placer- Bella ya no aguanto necesito que me la chupes pero necesito beber de ti- me quito de la mesita, para besarme probando mi sabor de sus labios que provoco que me mojara más de lo que ya estaba, en un movimiento rápido pero no brusco me giro quedando mi espalda pegada a su pecho.
-¿Quieres que te la chupe sí o no?- mi excitación se estaba volviendo a hacer dolorosa.
-Por supuesto que si cariño, de solo imaginarte chupándome mientras yo chupo tu coño me pone a cien- gemí por sus palabras, él se recostó en el piso jalándome de mis caderas para colocarme encima de su cabeza, yo por mi parte me agache para tomar su pene en mis manos y dirigirlo a mi boca, él por su parte succionaba mi clítoris.
-Edward- solo podía gemir su nombre sentí su sonrisa en mi coño, acaricie su pene con mi lengua saboreando el liquido pre-eyaculación como me encantaba sentir su sabor en mi boca de imaginarme como se correría hizo que me esforzara más por sentirlo en mi boca cuando él lo noto aumento su esmero. Ambos nos corrimos en la boca del otro al mismo tiempo.
-El mejor sexo oral de mi vida- dijimos ambos al mismo tiempo lo que provoco que nos riéramos juntos, se sentó colocándome en horcajadas encima de él.
-Te amo tanto mi Bella- me dijo antes de esconder su cabeza en mi cuello para comenzar a besarlo.
-Y yo a ti mi amor- levante su cara para poder besarlo y comprobarle con mis besos la verdad de mis palabras, se separo para dejarme respirar mientras sentía como su miembro se volvía a poner duro.
-No sabes cuánto he esperado por que esto sucediera- bajo sus manos a mis nalgas para acercarme más a él.
-Edward esta otra vez dura- le dije.
-¿Quieres que te penetre?- yo solo pude asentir con mi cabeza y se situó en mi entrada- puedo sentir tus jugos en mi polla.
-Edward estoy tan caliente- me acerque más a su polla para así penetrarme.
-Creo que alguien extraño sentirme dentro- y sin más ya estaba dentro de mí.
-Oh que rico- comencé a moverme en círculos, mientras el enterró su cabeza en mi cuello.
-Eso es nena muévete así- me dijo después de apartarse de mi cuello y tomar mis caderas para ayudarme a llevar el ritmo, bajo su cabeza para tomar uno de mis pezones en su boca pasando la punta de su lengua por él provocando un mayor placer, comencé a saltar sobre el solo escuchando el ruido de nuestra piel chocando.
-Oh Edward… oh que rico- saltaba sobre él.
-Me encanta ver tus pechos saltar- como me encantaba cuando entrabamos en fase salvaje, hablar sucio.
-Edward me vengo- sentí como mis paredes se apretaban alrededor de su pene, mordió mis pezones lo que me llevo al orgasmo, después de unos momentos él se vino dentro de mi llenándome de su semen.
-Me encanta ver tu cara distorsionada por el placer, pero sabes ¿Qué es lo que más me gusta amor?- me pregunto mientras colocaba un mechón de mi cabello detrás de mi oído.
-No amor, dime ¿Qué te gusta más?- acaricie su cabello y le daba un pequeño piquito en la boca.
-Lo que más me gusta es saber que soy yo el que te provoca toda esta sensación de placer y amor- se acerco un poco más a mi cuello para comenzar a besarlo, se acerco a mi oído para susurrarme- me gusta saber que eres mía completamente mía.
-Si Edward lo soy, soy completamente tuya- bese su cuello bajando un poco a su clavícula provocando una fricción deliciosa por el movimiento provocando que ambos gimiéramos-Oh Edward te amo tanto.
-Bella creo que mejor dejas de moverte- me dijo saliendo un poco de mi.
-No, quiero tenerte dentro- me moví para volver a meter su pene en mí.
-Si sigo dentro mi pequeño amigo se volverá a despertar- "pequeño" si de pequeño no tiene nada, y en cuanto a volver a despertarlo por mí encantada.
-Pues no le veo el problema con que se despierte- le dije mientras me movía para provocar un dulce gemido.
-Mmm mi niña quiere despertar a mi amigo- se salió de mí por lo que lo mire con los ojos entrecerrados para mostrarle mi desacuerdo.
-Tranquila cariño como puedes darte cuenta estoy más que preparado para otra ronda, pero creo que será mejor en tu cuarto por si llegan mis tíos- me ayudo a pararme, recogimos la ropa que se encontraba tirada y subimos las escaleras a toda velocidad. Cuando entramos a mi cuarto me tomo rápidamente en sus brazos para llevarme a la cama- quiero intentar la postura del perrito, ¿te gustaría intentar?
De solo imaginarme a mí en cuatro mientras él estaba viéndome mi culo, dándome por atrás provocaba que quisiera sentirlo hasta mi garganta.
-Si quiero hacerlo, nunca me han dado por atrás- le dije mientras me colocaba en la posición- Rose me comentó una vez que sentía mejor aun- me sonroje.
-Bella esta es una muy buena vista, todo tu trasero y coño expuesto para mí- acaricio mis nalgas suavemente bajando hasta encontrar mi coño pasando uno de sus dedos por mi todo mi sexo.
-Creí que tendría que excitarte para comenzar con nuestra ronda pero veo que estas más que preparada para esto- me penetro rápido y profundo tal como a mí me gustaba, pude sentir como sus testículos chocaban con mi clítoris.
-Nena estas más apretada de esta manera, tu coño se aprieta más a mi polla- comenzó a embestir rápidamente, se podía escuchar como chocaba mi clítoris con sus bolas.
-Dale más profundo se siente bien- él no me negó lo que le pedía, se enterraba más dentro de mí metiendo toda su polla, podía sentir como mis paredes comenzaban a apretarse alrededor de su pene. Mientras él seguía embistiendo se agacho para depositar pequeños besos en mi espalda.
-Bella puedo sentir que estas cerca- me dijo después de apartarse de mi espalda para tomar mis caderas para marcar el ritmo de sus embestidas- Vamos mi niña córrete aprieta mi polla.
-Se siente delicioso- sus embestidas se estaban volviendo más salvajes a tal grado que podía sentir mis pechos balancearse, agitándose y mi orgasmo llego con una intensidad inesperada pero deliciosa.
-Bebé tu coño me aprieta deliciosamente- pude sentir su líquido caliente invadiéndome, llenándome, se recostó en mi espalda sin depositar todo su peso en mí.
-La mejor follada que me has dado- le dije antes de girar mi cara para que pudiera besarme.
-Una de tantas cariño- nos recostó en mi cama sin salirse de mí, me encantaba que se quedara dentro de mí después de haber hecho el amor por que cuando no era así me sentía vacía sin su miembro dentro de mí, lo sé piensan que me volví adicta al sexo y si están en lo correcto pero más bien me volví adicta a hacer el amor con Edward.
-Debes de prometerme y ahora si cumplir que alejaras a Tanya de ti porque si no…- no me dejo terminar ya que coloco un dedo en mis labios.
-No piensas seguir con esta situación y terminaras con lo nuestro- lo dijo con tristeza.
-Sí, no pienso seguir con esta situación pero jamás me alejare de ti, lo que quería decir es que Tanya sabrá que nadie debe meterse con lo que es de Isabella Swan- pude sentir como sonreía en mi cuello.
-Mmm mi novia defenderá lo suyo- salió lentamente de mi para girarme y darme un pequeño beso en los labios para luego separarme.
-Esto es enserio Edward no quiero que se te acerque- alzo una ceja bueno quizá este exagerando un poco- bueno solo quiero que le pongas un alto quiero que sepa que ya no estás disponible eres mío solamente mío.
-Me gusta que me defiendas de esa forma pero si le dejo en claro a Tanya que ya no estoy disponible tendré que decir que estoy con alguien y que voy a contestar cuando me pregunte quien es esa persona- me dijo, entonces él no quería decirle que estaba con alguien.
-Entonces ¿quieres que siga creyendo que puede conseguir algo contigo?- le pregunte con un poco de dolor y otro poco de coraje.
-No por supuesto que no amor- acaricio mi mejilla- no quiero que nada nos separe pero no quieres que le digamos a los demás todavía.
-No pero entonces ¿Cómo le vas a hacer para que tenga en claro que ni se le ocurra intentar algo contigo?
-Voy a hablar con ella dejarle en claro que no busco nada más con ella y que si continua intentando algo será mejor que ya no nos veamos- me dio un pequeño beso en la comisura de mis labios- ¿te parece amor?
-Solo has lo necesario para que ya no tenga la intención de hacer algo parecido a lo del otro día- me acerque más a él escondiendo mi cara en su pecho, él comenzó a acariciar mis cabellos.
Hicimos el amor un par de veces más, después de estos días enojados bueno más bien yo enojada y separada de él lo único que quería era estar con él entre sus brazos sentir esa dicha que solo él podía hacer que me embargara, ese placer que él me proporcionaba. Antes de quedarnos dormidos nos vestimos cada uno con su pijama digo solo por si las dudas de que lleguen mis papás, no creo que tomaran muy bien encontrar a su hija desnuda en su cama al lado de un hombre que por si fuera colmo es casi como mi primo. Nos quedamos dormidos en mi cama de eso si no sospecharían ya que desde niños a veces nos dormíamos juntos bueno solo a los papás de Edward pero a ellos que cosa no les parece mal.
Bueno diganme que les parecio el capítulo, si les esta gustando la historia, dejen sus reviews. Hasta el próximo capi (que recuerden que será hasta el viernes de la prox. semanita). Gracias :D
