Bueno acá les dejo el nuevo capítulo espero les guste. Muchas gracias por los comentarios me da mucho gusto el que les agrade la historia, me encanta leer sus reviews. Gracias Winy y a erandy c por este medio es como puedo responder a sus reviews como a los demás, gracias de nuevo. NahomyStew muchas gracias por el apoyo amiga, te quiero hermana Twilighter.
Ya saben los personajes son creación de S. Meyer.
BPOV
Al despertar comencé a buscar el cuerpo de Edward pero no estaba, sabía que no era un sueño porque su aroma estaba entre las cobijas y porque estaba desnuda, me incorpore para buscarlo en la habitación pero no estaba ¿en dónde demonios se había metido?
-¿Edward?- mi voz salió muy bajita probablemente porque me acabo de despertar, en ese momento se abrió la puerta del baño y vi salir a un Dios griego solo con una toalla envuelta en su cintura, con el torso y cabello mojado, se veía tan jodidamente sexy ¡Dios Bella! Deja de pensar en eso me dije a mi misma si no me costaría no lanzarme a él.
-Mmm despertaste hermosa- me dijo mientras se sentaba en la cama y tomaba una de mis manos.
-Si ¿Qué hora es? Presiento que es un poco tarde- le dije antes de incorporarme un poco en la cama.
-Para ti no, para mí sí- paso sus brazos por mi cintura para acercarme más a él- ya hable con Carlisle y Esme y tenías razón voy a quedarme aquí.
-¿Cómo supieron que estabas aquí?- pregunte curiosa hasta donde sabía sus padres no habían venido ¿o sí?
-Ayer vinieron mis padres, como te dije pero como mis tíos no sabían pues les dijeron que no estaba y entraron a tu habitación para preguntarte por lo que me encontraron, les conté lo que pensaba y me dijeron lo mismo que a ti, que nos apoyan- me dio un pequeño beso en los labios.
-Bien te voy a tener más cerca- envolví su cuello con mis brazos obligándolo a que se agachara para poder besarlo, lo bese lentamente pero él tenía otros planes ya que después de un par de segundos pidió acceso a mi boca el cual otorgue, adentró su lengua en mi boca, amaba el sabor de su lengua y a Edward parecía gustarle el sabor de mi boca ya que su lengua recorría hasta el último rincón de mi boca.
-Edward- gemí su nombre en respuesta de la excitación que me estaba dando, bajo sus manos a mi trasero y fue cuando me di cuenta que seguía desnuda y él solo con una toalla envuelta, podía sentir como se estaba volviendo "feliz", me estaba faltando el aire por lo que a regañadientes me separe de él.
-Bella es mejor que paremos si no quieres que te tome aquí y ahora mismo- me dijo pero sus manos seguían masajeando mi trasero.
-Por mí no hay ningún problema- le dije mientras comenzaba a besar su cuello y a recorrer con pequeños besos hasta llegar a su clavícula.
-Créeme que por mí tampoco lo habría, pero tengo que entrar dentro de una hora al hospital y no quiero llegar tarde- hice una pequeña mueca de desagrado y me separe de él- lo siento amor en verdad- me dio un besito en los labios.
-No te preocupes ya tendremos tiempo, es lo bueno de vivir en misma casa- le dije mientras le quitaba su toalla y me tapaba con ella dejándolo a él desnudo- espero verte cuando salga de bañarme- me dirigí al baño y antes de entrar me gire hacia él- ¿Edward?- él se giro a verme- te amo- y me metí al baño.
Me bañe rápidamente para poder alcanzar a Edward antes de que se fuera al hospital, pero cuando salí ya no estaba en la habitación, pero tenía la esperanza de que estuviera desayunando así que me apresure a elegir mi ropa me puse un pantalón de vestir negro un poco ajustado y muy pegado a mis piernas, una blusa con solo unos tirantes blancos y un saquito casual negro, me puso unos tacones muy pero muy bajitos, me arregle el cabello en media coleta con el cabello ondulado, un poco de maquillaje y un medallón de una luna de plata que Esme me había regalado para mi cumpleaños número quince, siempre me gustaba usar algo que ella me hubiera dado, al final de cuentas ella era mi madre. Baje para desayunar y después irme, aún tenía las esperanzas de que Edward siguiera aquí por lo que me apresure, me adentre a la cocina vi un par de platos en la barra de desayuno pero no lo vi, supongo que se le había hecho tarde, camine hacia el refrigerador para sacar un vaso de leche, tome un plato para servirme un poco de fruta cuando sentí unos brazos apoderándose de mi cintura.
-Me encanta tu olor cuando acabas de bañarte- susurro Edward mientras inspiraba el olor de mi cabello.
-Creí que te habías ido sin despedirte de mí- le dije mientras me giraba entre sus brazos para quedar de frente a él.
-Jamás podría hacer algo así- me beso en los labios tiernamente cuando escuchamos unos carraspeos que provenían de la puerta de la cocina, nos separamos para ver quién era y nos encontramos a Esme y Carlisle tomados de la mano.
-Lo s-siento- dije mientras sentía como el rubor llegaba a mi cara.
-No tienes por qué avergonzarte por el amor que sientes por Edward cariño- me dijo Esme mientras entraban a la cocina.
-Edward ya es hora de irnos- dijo Carlisle mientras tomaba su portafolio de una de las sillas de la mesa, se giro a donde estaba Esme para darle un tierno beso.
-Ahora voy- giro un poco la cara para ver a Carlisle y volver a verme- te veo en la tarde amor- me apretó más a él para besarme apasionadamente.
-No me has dicho ¿Por qué saliste de la habitación sin decirme nada?- él no era capaz de hacerme eso al menos que tuviera una muy buena razón.
-Bella no soy inmune de ver a mi novia tocándose mientras se lava el cuerpo- oh ahora entendía su problema- Nos vemos más tarde- volvió a besarme antes de salirse de la cocina, tomé mi plato con fruta y mi vaso de leche.
-Supongo que estás feliz de que Edward este aquí me refiero a que se haya mudado aquí- la verdad estaba más que feliz.
-La verdad es que si puede que sea egoísta pero ahora vamos a estar más tiempo juntos, lo que no entiendo es porque se oponen Elizabeth y su esposo a que este con él, digo es obvio que Edward es más atractivo que yo y que si tengo dinero pero mis orígenes no son de la realeza o algo por el estilo, pero creo que lo que importa es que nos amamos- le dije a Esme mientras movía un poco mi fruta.
-Bella no vuelvas a decir algo así eres hermosa por dentro y por fuera que para mi opinión le falta a esa tal Tanya y en cuanto a mi hermana ella siempre ha sido tan superficial, Edward te ama no dudes en que lo mereces- me dijo Esme con ese tono tan materno que siempre tiene y me daba un beso en la frente, en verdad amaba a esta mujer, había suplido el papel de madre a la perfección, la palabra madre adquiría un nuevo significado con ella.
-De acuerdo, además en este momento solo quiero estar con él y que nada ni nadie me separe de él- me metí un pedazo de kiwi en la boca.
-Me parece bien que luches por lo que amas- dijo Esme- ahora apúrate porque si no vas a llegar tarde y sabes cómo es Aro con respecto a eso.
-Si solo termino de desayunar y preparo las cosas, por cierto crees poder decirle a Alice que me regrese mi bolso grande supongo que ahora lo necesitare más para cargar todas mis cosas.
Termine de desayunar y después subí rápidamente las escaleras para lavarme los dientes, al terminar de arreglar mis cosas y de lavarme los dientes tome mi bolso para irme a la empresa claro que no sin antes despedirme de Esme, me subí al auto cuando me di cuenta que tenía aproximadamente veinte minutos para llegar por lo que conduje más rápido de lo normal para poder llegar a tiempo. Cuando llegue a la empresa vi que Aro estaba esperándome afuera con otros dos señores supongo que eran los otros dos socios de papá, entregue las llaves al valet parking, respire hondo antes de ir con Aro.
-Isabella ¡buenos días!- me dijo Aro dándome un abrazo- en este tu primer día te vamos a enseñar cual va a ser tu oficina, va a estar a mi lado para poder asesorarte en cualquier cosa, esta es tu empresa, además te vamos a enseñar las instalaciones, anda vamos- dijo mientras extendía un brazo hacia dentro de la empresa indicándome que pasara, al entrar me encontré con Lauren la cual me dirigió una mirada de desagrado total dejándome claro que jamás llegaríamos a ser buenas amigas.
-Muchas gracias Aro- le dije mientras entrabamos al ascensor.
-No hay por qué Isabella- y dale con seguir diciéndome Isabella- para serte sincero me alegra que a la mera hora hayas elegido quedarte aquí- continuamos subiendo hasta que se abrieron las puertas del ascensor en el último piso del edificio, siempre me pregunte porque en todos los edificios las oficinas del presidente de la corporación o el jefe estaba en el último piso de los edificios.
-Sí, no podía imaginarme lejos de mi familia ellos son importantes- le dije mientras me conducía a mi oficina.
-Si la familia es importante- de repente nos paramos en una puerta de vidrio polarizado un poco más chica que la de Aro- bien esta es tu oficina- me dijo mientras me entregaba unas llaves que supongo son las de mi oficina- anda entra dime qué te parece, le pedí a tu amiga Alice que me ayudara a decorarla ya sabes para que te sientas cómoda.
-No tenías por qué cualquier lugar me hubiera parecido bien para trabajar- entre en la habitación las paredes eran de colores fríos el escritorio era de cristal con los cajones de metal, las sillas del escritorio eran blancas, la pared del fondo era completamente de vidrio, cada cosa que se encontraba estaba en armonía con lo demás.
-¿Qué te parece?- me pregunto mientras observaba mi cara.
-Es realmente hermosa, muchas gracias de verdad- miraba cada rincón de la oficina.
-Velo de esta forma para poder trabajar debes de estar en un lugar que te agrade y te motive- sin duda me agradaba el lugar donde voy a trabajar.
Después de que me enseñaran mi oficina me llevaron a dar un recorrido a la empresa, me enseñaron cada una de las áreas de la empresa, al personal con el que tendría más contacto algunos otros empleados, para serles sincera termine muy cansada, la mano me dolía de tanto que la estrecharon cuando Aro me presentaba al personal. Al terminar de esto Aro me enseño imágenes del resto de las franquicias de la empresa, el diseño de todas eran hermosos había una armonía entre todas pero ninguna se parecía a la otra, me mostro imágenes de los directores de cada una para estar más familiarizada, cuando me di cuenta ya era la hora de salida bueno por lo menos para mí ya que como solo estaba haciendo mis practicas trabajaría de ocho de la mañana a las tres de la tarde por ahora después dentro de poco sería de dos de la tarde a seis de la tarde debido a la escuela más que nada a la elaboración de mi tesis. Escuche que tocaban la puerta de la oficina y me encontré con un hombre de más o menos de mí edad si mal no recuerdo creo que es el encargado del área de informática de esta sucursal.
-Señorita Isabella ¿me permite pasar?- me pregunto.
-Claro pasa y por favor no me digas "señorita Isabella" solo dime Bella- como era que se llamaba- mmm Mike ¿cierto?
-Si ese es mi nombre, bueno solo venía a decirle que espero que este su primer día haya sido grandioso y que cualquier cosa que necesite no dude en decírmelo- note el doble sentido de sus palabras pero preferí no mostrar que había entendido su indirecta, por suerte sonó mi celular, sonreí al instante de ver quién era.
-Hola preciosa- la más hermosa de las voces sonó al otro lado del teléfono.
-Edward ¿Qué haces? Ya quiero verte- le dije y no era más que la verdad.
-Justamente estoy a punto de llegar a tu empresa para que vayamos juntos a casa para comer- me dijo lo cual me alegro los dos juntos… espera un momento él trae su coche y yo el mío.
-Pero Edward yo traigo mi coche- le dije pensando en la forma en ¿Cómo nos íbamos a ir?
-No te preocupes voy en taxi el volvo se lo llevo Jasper cuando fue a verme hoy al hospital- le debíamos una a Jasper.
-Bien te espero en la entrada de la empresa, no tardo ni diez minutos- le dije mientras tomaba mi bolso y caminaba hacia la puerta cuando me di cuenta que había olvidado que Mike estaba ahí- lo siento Mike platicaremos en otra ocasión me esperan para comer- salimos de la oficina cada uno tomando su rumbo, él a su oficina y yo hacia la de Aro para despedirme. Pase pero su secretaria me dijo que ya se había ido a comer así que me dirigí al elevador para ir con mi amado. Cuando llegue a la recepción me encontré con mi Dios personal recargado en una de las paredes, cuando me vio su sonrisa torcida me recibió junto con sus brazos abiertos.
-Amor no sabes cuánto te he extrañado- me dijo mientras me estrechaba entre sus brazos.
-Y yo a ti como no tienes idea- me separe solo un poco de él para poder verlo a los ojos, esos ojos que eran mi perdición.
-Anda vamos a comer me muero por estar contigo- tomo mi mano entrelazando sus dedos con los míos mientras caminábamos hacia la salida y me esperaba mi carro afuera, según Aro me explico esto era porque en cuanto salía de la oficina la secretaria llamaba al estacionamiento anunciando mi salida, debo decir que era un servicio eficiente.
-¿Manejas o manejo?- le pregunte conociendo la respuesta.
-Manejo quiero tener más tiempo contigo y no es por ofender amor pero manejas algo lento- me dijo mientras pedía las llaves de mi auto.
-No es mi culpa Edward que manejes a velocidad luz- le dije mientras caminaba hacia la puerta del copiloto y veía como me abría la puerta para poder entrar.
-El punto es que quiero estar más tiempo contigo- cerró la puerta para dirigirse a su lugar. Lo espere hasta que entro al auto.
-Cuéntame ¿Cómo estuvo tu día?- le dije mientras lo veía encender el auto.
-Abróchate el cinturón- me ordeno, solo rodé los ojos, siempre tan protector- y bien mi día estuvo tranquilo tanto que Carlisle al verme desocupado me pidió que lo ayudara con unas pacientes.
-Mmm solo espero que ninguna de sus pacientes haya tratado de ligar contigo- le dije algo seria pero con un toque de diversión.
-No te preocupes todas las mujeres que fueron iban con sus parejas- me dijo tomando mi mano y depositando un beso en ella, yo solo pude sonreír por ese gesto- y ¿Qué tal tu día?
-Algo cansado me la pase para allá y para acá mientras Aro me enseñaba las oficinas y me presentaba a cada uno de los jefes de departamento y los miembro de la empresa con los que estaré en contacto y todo eso- le dije.
-Y ¿ninguno joven? Me refiero a alguien que pueda buscar algo más con mi novia- sonreí por su pregunta pero lamentablemente no le tenía tan buenas noticias como él a mí pero podía estar seguro que con el único con el que quiero estar es con él.
-Pues hay un par de chicos pero ninguno tan hermoso y perfecto como tú- le dije mientas apretaba su mano y ponía en su cara su sonrisa de triunfo.
-¿Así que soy perfecto?- me pregunto pero esta vez con una sonrisa más picara y moviendo rápidamente sus cejas.
-Claro que lo eres y afortunadamente eres mío- en ese momento me di cuenta que habíamos llegado a la casa, me le quede viendo sorprendida él sabía que prefería comer en casa pero a veces no podía.
-Esme me pidió que viniéramos a comer- me dio su mirada de inocencia.
-Me encanta la idea de comer en casa, no es por nada pero la comida de Esme es incomparable- le dije mientras me bajaba del auto y lo esperaba a que llegara a mi lado.
-Bien preciosa pues vamos adentro, quizá y tengamos tiempo de estar algún tiempo tú y yo solos- me dio una sonrisa picara y me tomaba de la mano.
-Cierto se me olvidaba tienes que regresar al hospital- le dije un poco desilusionada.
-Solo serán un par de horas, a las seis ya me tendrás de regreso- me consoló antes de avanzar hacia la casa.
Durante la comida Esme nos conto que Elizabeth había vuelto a ir pero por suerte no estaba y como la dama de llaves no sabía que Edward estaba aquí le creyó así que lo más seguro es que no regresara por el resto del día por lo menos tendríamos este día tranquilo, además le dijo a Edward que cree que por lo menos debería comunicarse con ella para que no se preocupe por no saber nada de él, Edward solo dijo que lo pensaría, pero es tan terco y orgulloso que lo más seguro es que no lo haga en fin después hablare con él.
-Vamos al columpio de atrás ¿sí?- me dijo tomando mi mano después de haber terminado de secar los trastes.
-Bien hace mucho que no vamos ahí- caminamos hacia la puerta que daba al patio trasero.
Al llegar al columpio Edward me dijo que me sentará para que el me columpiara, esto me traía recuerdos de cuando Edward y yo éramos niños y veníamos aquí a que él me columpiara como ahora lo hacía.
-Bella no tienes idea de lo que provocas en mí- me dijo deteniendo el columpio y colocándose en cunclillas frente a mí, a mí altura- lo eres todo para mí, todo absolutamente todo.
-Y tú para mí, eres mi todo- me senté en su regazo provocando que ambos cayéramos al pasto no sin antes poder acariciar su cabello.
Después de pasar un rato juntos Edward se fue de regreso al hospital, solo que tuvo que hacerlo en otro carro ya que Jasper no trajo el suyo además de que su Aston Martin estaba en la casa de Elizabeth y él se oponía a regresar, subí a su habitación para ayudarle a acomodar su ropa aunque si fuera por mí la pondría en mi habitación pero no creo que a mis padres les agrade la idea de que duerma con Edward en la misma habitación. Abrí su maleta en donde encontré un álbum de fotos de color vino no pude aguantarme la curiosidad y lo abrí en la portada del álbum decía "la mujer perfecta" me preguntaba quién era esa mujer quizá la conociera, solo esperaba que no fuera Tanya y al ir pasando las hojas me di cuenta que en todas las fotos o en el noventa por ciento de ellas estaba yo con él en los mejores momentos que hemos tenido. De repente sonó mi celular me acerque al escritorio en donde lo había dejado me apareció un número desconocido así que dude en contestar pero como seguían insistiendo no me quedo más que contestar.
-Bueno- conteste esperando que sea número equivocado ya que quería regresar a ver las fotos.
-Preciosa ¿por qué tardaste en contestarme el teléfono?- esa voz.
-Jacob- no podía creerlo desde el día en que me cito ya no quería saber de él, después de lo que paso le tenía miedo.
Flash Back
Llegue al lugar en el que me cito un parque cerca de su casa ya que según él sus hermanas estaban de visita y no nos iban a dejar de hablar, al principio después de haber terminado la relación quería seguir siendo su amiga pero ahora con toda la insistencia de que volviéramos ya no estaba tan segura. Jacob se encontraba sentado en uno de los columpios cuando se acerco a mí para abrasarme la verdad no quise regresarle el abraso y me aparte de él.
-¿Qué sucede muñeca?- me pregunto poniendo una cara de sorpresa supongo que por mi reacción.
-Me pediste que viniera para que habláramos, te escucho- le dije avanzando hacia los juegos.
-Bella no sé qué es lo que hice para que te enojaras conmigo y termináramos pero ¿no crees que ya paso mucho tiempo? Ya es hora de que nos reconciliemos, Bella extraño tocarte, besarte, además dicen que lo mejor de las peleas son las reconciliaciones y hace mucho que no tenemos sexo Bella- ¿en verdad no podía dejar de pensar en eso?
-No Jacob no entiendes no es que este enojada contigo, simplemente me di cuenta que jamás te he amado, amo a otra persona y ya estoy con ella, Jake no te hagas esto más difícil, entiende que jamás vamos a regresar- solo trataba de que él entendiera de que lo nuestro ya no tenía futuro y jamás lo tuvo.
-Amor yo sé que me extrañas que extrañas mis manos en tu cuerpo, Bella te amo, quiero que regresemos- ya estaba comenzando a enfadarme y sobre todo a asustarme con su necedad de regresar, iba a tener que decirle parte de la verdad para que dejara de molestar con eso.
-Jacob creo que es necesario que te diga la verdad- estaba nerviosa debo de confesar no es fácil decirle a tu ex novio que jamás lo amaste y que ahora estas con alguien más.
-¿Qué verdad amor?- en su cara se mostraba la confusión.
-En primera Jacob no soy tu amor en segunda Jake… ahora estoy con alguien más, alguien que me hace feliz y con quien me la paso muy bien, Jake no te lo tomes mal es solo que con esta persona me siento feliz- le confesé con miedo a su reacción.
Se acerco rápidamente a donde estaba, en sus ojos había furia pura nada más que eso, me aterrorice de verdad con tan solo mirarlo, era una mirada de un Jacob que desconocía totalmente, una mirada aterradora.
-¿Quién es Isabella? ¡Dime quién demonios es!- el volumen de su voz aumentaba poco a poco- ¿dime ya te acostaste con él?¿Ya te revolcaste con él, verdad? ¡Eres una maldita puta!
-Jake cálmate por favor- de repente me tomo de un brazo y comenzó a jalonearme, me apretaba el brazo con demasiada fuerza.
-Lo hiciste, eres tan puta que no pudiste esperar a que te follara pero conmigo sentías que íbamos muy pronto- en ese momento entendí él no se tenía que enterar que era Edward la persona con la que estaba, no podía imaginar cómo se comportaría si se enterará, lo que le haría.
-Jake tranquilízate- le dije mientras me alejaba un poco de él.
-¡Que me calme! De seguro ya me engañabas con él, eres una perra- de repente me tomo en brazos y me dirigió una mirada que me hizo estremecer de miedo- pero sabes veremos si él te da tanto placer como yo- empezó a besar de una manera grotesca mi cuello, tocándome con sus manos por todas partes.
-Jake suel… tame- no lo hacía yo solo podía luchar para que me dejara pero no lo hacía hasta que lo golpee en sus partes y corrí.
Ese día fue horrible.
Fin del Flash Back
-Bella ¿Por qué no contestas? Ya sé me extrañaste- no podía continuar con esto.
-Jacob deja de molestarme, no vuelvas a llamarme- colgué y apague mi celular no quería que siguiera insistiendo con las llamadas.
Trate de olvidar todo en los minutos siguientes por lo que volví a ver el álbum de fotos donde estábamos Edward y yo, él era tan perfecto y yo estaba completamente feliz por saber que él solo me pertenecía a mí. Comenzó a darme sueño por lo que me apure a acomodar su ropa y en cuanto lo hice me acosté en su cama solo dormiría cinco minutos, tan solo cinco minutos que me ayudarían a despejarme.
Desperté con unos brazos a mi alrededor y recostada sobre un pecho si no fuera porque reconocía ese lugar en el que sentía que encajaba a la perfección me hubiera levantado rápidamente y saldría corriendo pero como hacerlo cuando el hombre perfecto me tenía entre sus brazos.
-Hola dormilona- me dijo Edward mientras besaba mi coronilla.
-Hola guapo ¿hace cuanto llegaste?- le pregunte.
-Una hora más o menos- me contestos, me separe un poco para poder estar frente a él.
-¿Por qué no me despertaste?
-Es que me fascina tenerte entre mis brazos mientras duermes, me das mucha paz- me dijo mientras me tomaba de la cintura y hacía que me sentara en su regazo con las piernas a los lados.
-Bien, solo que me hubiera gustado más estar contigo y disfrutar de esta hora- lo abrace para sentirlo más cerca el hundió su cara en mi cuello, por lo que podía sentir su respiración.
-Tenemos toda lo noche para disfrutar- me dijo aún con la cara escondida en mi cuello.
-Eso quiere decir que te vas a dormir conmigo- lo dije más como afirmación que como otra cosa.
-Por supuesto ya no pienso separarme de ti, mucho menos en las noches- se separó de mi cuello para poder verme- Bella gracias por acomodar mi ropa, no tenias por que hacerlo.
-De esa forma tendremos más tiempo para estar juntos- le dije antes de darle un pequeño beso en los labios.
Bueno hasta aquí el capítulo, ya ven ahora el drama irá por otro camino, este es el por qué de cuando les decía a algunas chicas que Bella no se ha deshecho de Jacob como ella creía, diganme que les parece, me gusta estar en contacto con ustedes a través de sus reviews. Espero sus comentarios, hasta el viernes, saludos ;)
