Hola lectoras mías, me alegra saber que les gusta mucho mi historia, en verdad me es demasiado grato y alegre el leer cada uno de sus reviews y poder contestarselos, me gusta mucho estar en contacto con ustedes, saber que es lo que les gustó o no del capítulo y de la historia en general. Gracias Melania por tu review.
Bueno ahora sí acá les dejo el nuevo capítulo, esperoles guste mucho. Ya saben los personajes no me pertenecen.
EPOV
Ya había pasado una semana desde que llegue a la casa de mis tíos, en increíble que mis padres todavía no se den cuenta de que estoy aquí con ellos y eso me parece bien porque no quería ni imaginarme cual iba a ser su reacción. Todos los días Bella y yo dormíamos juntos ya sea en mi habitación o en su habitación claro a escondidas de mis tíos no es que ellos nos los prohibieran, pero tampoco podíamos abusar de su confianza, sería demasiado para ellos saber que nos la pasábamos haciendo el amor todos los días…y tardes… y noches. En estos momentos estaba comprando los regalos de navidad ya solo faltan dos semanas y una de semanas más adelante cumpliré tres mes de estar con mi ángel por lo que le daría los dos regalos al mismo tiempo ya tenía los regalos de todos solo me faltaban los regalos de Bella claro uno por navidad, otro por cumplir tres meses sé que no le gustan los regalos pero siempre he pensado que Bella es de esas personas que deberían tener el mundo a sus pies. Por suerte Alice le pidió que la acompañara para comprar algunas telas para unos diseños solo estaba esperando a que me llame que debe de ser dentro de… justo en este momento ¿por qué demonios no llama? Quizá ya este paranoico. Entre a una joyería donde había visto una pulsera de oro blanco con diamantes perfecta para mi ángel ya que con los diamantes formaban la letra "B" ese sería su regalo de nuestros tres meses y su regalo de navidad sería una perfecta colección de literatura inglesa.
-Edward- esa voz solo significaba problemas me gire para encararla.
-Tanya ¿Qué haces aquí?- le pregunte.
-Lo mismo que tu comprando los regalos de navidad por cierto ya compraste el mío yo sé que si- me dijo mientras se iba acercando cada vez más a mí. De repente me aleje de ella, en verdad no entendía, ya le había dejado claro Bella que nos amábamos, ¿por qué seguía insistiendo?
-Me disculpas tengo que ir a dejar estas cosas al auto- le dije levantando las bolsas que llevaba en las manos.
-Claro es más, yo te acompaño- ¿Por qué nunca me di cuenta de lo empalagosa que es?
-Mmm no es necesario espérame en el café y te veo ahí- le dije para poder escaparme aunque sea un pequeño momento de ella.
-Bueno Eddie te estaré esperando- se fue a la cafetería, ahora tendría que pensar como irme pronto, no quería otra pelea con Bella por Tanya. Llegue al auto y coloque las bolsas en él, mientras cerraba la cajuela sentí unos brazos envolver mi cintura… me voltee para ver a mi ángel.
-¡Sorpresa! Edward preferí alcanzarte, Alice me dijo que estabas aquí- me dijo mientras se recargaba en mi pecho.
-Y me encanto la sorpresa pero me tenías un poco preocupado por no recibir tu llamada, hace cinco minutos debiste de haberme llamado- ella rodo los ojos, tomé sus manos y deposite un pequeño beso en cada dorso de sus manos.
-Tengo que aprovechar tu día de descanso desde que entraste a hacer tus practicas no has tenido ni un día de descanso así que quiero aprovecharlo, claro si tú quieres- me dijo en un tono pícaro pero pude notar un pequeño toque de duda.
-Por supuesto que quiero, es más porque no aprovechamos que estamos aquí y nos metemos a ver una película- le dije mientras la tomaba de la cintura y la acercaba a mí.
-¿Y vamos a ver la película?- me pregunto juguetonamente.
-Eso depende ¿si quieres ver la película o se te ocurre alguna otra cosilla?- le di mi sonrisa picara y la acerque a mí cuando vi que la persona menos indicada se acercaba.
-Eddie te tardas demasiado vine a buscarte, como íbamos a tomarnos un café como siempre además vine para ver que te retraso y veo que fue lo que te retraso, pero anda Bella puede acompañarnos, digo ¿no te molesta que me tome un café con tu novio o sí? - ¡Demonios! No podía tener tan mala suerte. Bella me lanzo una mirada mezclada entre coraje y tristeza para después girar sobre sus talones y dirigirse a Tanya.
-Lo siento Tanya por retrasar a ¡Eddie!- bien debo de reconocer que Eddie en sus labios no se escuchaba mal, quizá a ella si la deje llamarme Eddie ¡Por Dios, Edward concéntrate!- pero no te preocupes ya termine de hablar con él y ya podrá regresar contigo ¡Para disfrutar toda la tarde! Adiós Edward- se giro para verme y se fue.
-¡Bella!- le grite una y otra vez pero nada no volteaba, la vi subirse a su auto y pasar a mi lado con él pero no me vio pude ver las lagrimas en sus ojos y no de dolor precisamente si no de coraje, en este momento me odiaba por ser el causante de su llanto- tengo que alcanzarla.
-¿Para qué Edward hagámosle caso a Bella y disfrutemos de la tarde?- me dijo en un tono muy empalagoso, y se me ocurrió en ese momento una idea.
-¡Vamos súbete al auto!- no podía perder el tiempo- anda Tanya ¡súbete ya!- Tanya me obedeció y se subió y gracias a Dios no pregunto nada.
Conduje lo más rápido que pude para poder alcanzar a Bella eso es lo bueno de que te guste viajar a una alta velocidad, vi por fin el mini de Bella a unos metros de mi, al parecer me vio porque acelero de improviso pero no creerá que me dejara atrás por Dios me conoce sabe que manejo más rápido que ella, esquive algunos carros para poderla alcanzar más rápido, vi como se desvió hacia una calle supongo que para tratar de alejarse más porque esa no era una calle que la llevara de regreso a casa, por suerte conocía algunos atajos para llegar al final de la calle antes que ella, conducí rápidamente por el atajo no quería que Bella se me escapara.
-Edward ¿puedes ir más lento? Por favor- me dijo Tanya vi como iba agarrada al asiento con ambas manos.
-¡Calla Tanya!- me detuve en la esquina para ver si Bella todavía no pasaba y ahí estaba ella a la mitad de la calle, maneje hasta que el auto quedara de frente al de ella por lo que tuvo que parar, di un giro al auto para quedar perpendicularmente a su auto me baje del auto para dirigirme a su puerta.
-Edward ¿es por esta maldita razón que me traía casi volando?- pregunto Tanya. Abrí la puerta.
-¿Quieres saber el por qué es que no voy a estar contigo nunca? Digo porque al parecer no te queda del todo claro- me dirigí hacia Tanya, tomé el brazo de Bella para sacarla de su auto.
-¡Suéltame Edward!- me grito Bella que todavía tenía sus ojos rojos por las lagrimas que había derramado, en ese momento la gire para que quedara de frente hacia mí tome sus cintura con mis manos y la acerque a mí hasta que quedaran nuestros cuerpos totalmente pegados.
-El por qué es sencillo Tanya- dije rosando los labios de Bella, la envolví más con mis brazos ya que ella trataba de separarse y la bese, la bese con todo el amor que sentía por ella, al principio ella comenzó a golpear mi pecho pero después fue cediendo hasta que ambos disfrutábamos de este beso cargado del más puro amor que pueden sentir dos personas.
-Edward ¡Por Dios es tu prima!- gritaba Tanya enojada por el hecho de que estuviera besando a otra chica.
-Corrección es mi novia, es la mujer de mi vida- le dije rosando lo labios de Bella y la veía abrir sus ojos y me veía con sorpresa en sus ojos estaba comenzando a sonrojarse.
-Por favor Edward sé que eso no es verdad solo estas utilizando a tu prima para que me aleje de ti que para serte sincera Eddie no sé porque- estaba con ambas manos en sus caderas mirándome con rencor.
-Lo siento si no me quieres creer pero esa es la verdad, amo a Bella y es con ella con quien quiero pasar cada minuto de mi vida- tome ambas manos de Bella y deposite un beso en sus nudillos de ambas manos. Bella volteo a ver a Tanya con una mirada un tanto enojada pero más que nada fastidiada.
-Tanya te voy a dejar claro esto y espero que esta vez sí logres captarlo, Edward es mi hombre y por ningún motivo te quiero cerca de él, no sabiendo lo zorra que eres y lo ingenuo que es él- dijo mientras me lanzaba una mirada que me dio un poco de miedo.
-Esto no se queda así, Edward yo sé que un día tarde o temprano vendrás a rogarme por mi amor, ese día seré la más feliz en echártelo en cara Isabella- dio media vuelta y se fue Bella y yo solo veíamos como se marchaba.
-Bella lamento lo que pasó en el estacionamiento, es cierto que le había dicho que iba a ir a buscarla para tomarnos un café pero mi intensión era dejarla ahí y cuando llegaste…- no pude terminar porque Bella coloco uno de sus dedos en mis labios para hacerme callar.
-En estos momentos no quiero hablar Edward así que hazme el favor de mover tu trasero y quitar tu estúpido volvo para que me pueda ir- se metió en su carro para encenderlo e inmediatamente subir el vidrio de la ventana sin ni siquiera voltear a verme. Me tuve que dirigir al carro ya que sabía que era inútil que tratara de hablar con ella lo haría después cuando ambos llegáramos a casa.
Maneje al ritmo de Bella ya que iba detrás de ella y ella lo sabía ya que me iba viendo por el retrovisor lo bueno es que ya no iba llorando pero aun así me sentía mal por provocar eso por no haberle dicho todo lo de Tanya en cuanto me rodeo con sus brazos. Al llegar a casa Bella bajo de su auto en lo que yo estacionaba el mío; en cuanto entre a la casa busque a Bella pero no la encontré en el piso de abajo por lo que me imagine que estaba arriba me dirigía a las escaleras cuando me encontré con Esme.
-Cariño no te escuche llegar ¿Bella ya llego?- me pregunto.
-Si de hecho está arriba iba a ir a buscarla pero creo que mejor espero a que baje es mejor que la deje sola por un momento- conteste resignadamente.
-¿Por qué, qué paso cariño?- como siempre Esme preocupándose.
-Pues pasa que soy un estúpido, pasa que por no enfrentar a Tanya y a Bella termine lastimándola trate de arreglar las cosas pero creo que no funciono muy bien solo quito parte del problema- me dirigí a un sillón de la sala, Esme se sentó a mi lado.
-¿Qué sucedió hijo?- cuando me llamo hijo tuve una sensación extraña pero hermosa que ni si quiera con mi madre lo sentía era como una conexión con Esme.
-Me encontré con Tanya en el centro comercial le dije que la alcanzaría en el café pero para serte sincero no lo iba a hacer la iba a dejar ahí- Esme me dirigió una mirada de desaprobación- si lo sé está mal, pero es hartante, y me dirigí al carro donde me encontré a Bella no le comente nada sobre lo de Tanya pero de repente ella apareció y Bella se fue no me dejo explicarle nada, ella ya me había pedido que hablara con ella y ya le habíamos dicho que somos pareja, pero parece no querer entenderlo y para tratar de enmendar las cosas subí a Tanya al carro y alcanzamos a Bella y les demostré a ambas a quien le pertenece mi alma y mi corazón pero no funciono del todo.
-Ahora veo, cariño solo deja que se le pase un poco el coraje después tendrán que hablar y se reconciliaran solo es una pelea típica de pareja- me dijo consolándome.
-Sí pero no me gusta que mi ángel este enojada conmigo- le confesé, la verdad estar en esta situación era peor que enfermarse por semanas, me sentía vacio con temor de perderla y entonces si eso me mataría.
-Lo sé pero piensa que las reconciliaciones son lo mejor- lo dijo mientras se levantaba y me dejaba solo en la sala. Escuche como alguien bajaba las escaleras y esa solo podía ser Bella ya que era la única que se encontraba en la parte de arriba y ahí estaba bajando los últimos escalones, me levante rápidamente para ir con ella.
-Bella tenemos que hablar amor por favor- en cuanto llegue a ella tome su mano y ella la aparto inmediatamente.
-Lo siento tengo que irme me quede de ver en media hora con Alice, lo siento- se hizo a un lado y continuo con su camino, esto iba a ser difícil y peor si Bella no quiere hablar conmigo.
Subí a mi habitación no tenía ganas de hacer nada ¡qué día de descanso! Este no era el día que había planeado. Ya no me gusto estar en mi habitación por lo que mejor fui a tocar un rato el piano y claro toque la nana de Bella que compuse para ella y se me ocurrió hablarle a Alice para que cuidara de ella y me comunicara de lo que hacía aunque eso último lo creo imposible, marque el teléfono de Alice y espere a que contestara.
-¡Hermanito que sorpresa!- contesto una Alice excitada y emocionada por lo que me imagine que estarían comprando.
-Oye Alice solo hablo para pedirte que cuides de Bella y no se por pura curiosidad ¿qué es lo que hacen?- pregunte un tanto dudoso de que me contestara a lo último.
-No entiendo Edward ¿Por qué me pides que cuide de Bella? Y pues yo estoy arreglando mi armario ya sabes es una actividad larga y agotante- contesto Alice, espera un momento ¿Bella no está con ella?
-¿Bella no está contigo? Me dijo que se quedaron de ver en media hora y eso fue hace como una hora- le dije ya un poco preocupado por no saber en donde se encontraba Bella.
-Lo siento Edward creo que mi cuñadita te ha mentido, pero de seguro tiene una buena razón, Bella no hace este tipo de cosas, me disculpas Edward tengo mucho trabajo que hacer mi armario es un completo caos- me dijo y me colgó.
-¿En dónde demonios estás Bella?- me pregunte a mí mismo, en ese momento decidí llamarla para preguntarle pero no contesto a ninguno de mis llamados por lo que opte por dejarle un mensaje de voz.
"Bella amor por favor llámame en cuanto escuches este mensaje, sé que tienes todas las razones del mundo para enfadarte conmigo pero no me hagas esto, dime donde estas, estoy muy preocupado por ti, te amo"
Subí de nuevo las escaleras pero esta vez me dirigí al cuarto de Bella para estar un rato ahí en lo que llegaba o se comunicaba conmigo, después de media hora de estar recostado en su cama decidí irme a mi habitación, Bella no pensaba llegar temprano y me enfadaba el hecho de no saber donde estaba y que no se comunicara conmigo, me quede dormido después de un rato. Me desperté y ya era de noche aun tenía un poco de sueño pero escuche que llamaron a la puerta.
-Adelante- dije para que entrara quien quiera que estuviera tocando.
-Cariño ya te despertaste solo te vengo a avisar que la cena ya esta lista- me dijo Esme asomándose por la puerta.
-Esme ¿ya llego Bella?- pregunte estaba seguro que así era no podía estar fuera tanto tiempo y ni siquiera sabía con quien había salido.
-No ella no ha llegado ni ha llamado pero no ha de tardar- me contesto también se le notaba que estaba un poco triste.
-Ok en unos minutos bajo- tome mi celular para revisar si tenía alguna llamada de Bella pero no, no había nada ni un mensaje.
Resignado baje a cenar que para serles sincero no probé bocado alguno me la pase viendo el plato y jugando con un guisante y un tenedor, mis tíos hablaban pero solo escuchaba murmullos al final termine levantándome para irme a mi habitación, en cuanto llegue volví a revisar mi celular pero nada todo seguía igual me senté un momento en la cama, me empecé a desabrochar la camisa de lo frustrado que me sentía al no saber nada, volví a llamarla pero no contestaba volví a hacerlo durante los siguientes treinta minutos. Me metí al baño a ponerme el pantalón de la pijama y una playera pero me di cuenta que la había echado a la ropa sucia por lo que salí a la habitación por otra pero, en cuanto salí vi una imagen encantadora, Bella se encontraba a la mitad de mi cama con una bata negra que apenas le cubría las piernas podía ver la sedosa piel de estas.
-¡Oh Bella por fin llegaste! Me tenias muy preocupado- le dije mientras terminaba de salir del baño y cerraba la puerta de este me contuve de ir a abrasarla porque no sabía si seguía enojada conmigo.
-Sabes Edward estuve pensando en que quizá deba de enseñarte a no ocultarme nada y que mejor que mostrándote todo lo que te perderás si vuelves a hacerlo- se hinco lentamente en la cama para quitarse la bata muy lentamente para poderme dejar ver lo que llevaba debajo, un babydoll negro con encaje rojo en los pechos ¡Por Dios esta mujer me quería matar!
-Bella- gemí su nombre ante la imagen tan sexy de mi Bella, ella se bajo de la cama y camino lentamente hacia mí.
-Edward te vas a quedar ahí parado porque yo tenía otra idea acerca de tu reacción- Bella comenzó a acariciar mi pecho.
-Te vez tan jodidamente sexy- le dije mientras colocaba mis manos en sus caderas y la acercaba más a mí.
-Si me imaginaba que ibas a decir algo así, pero sabes creí que te iba a gustar más de esta forma- me dijo mientras se quitaba el babydoll dejándome ver una bragas muy diminutas de encaje color rojo- sabes me muero porque me demuestres que tanto es lo que me amas- esto último lo dijo con lindo puchero.
-Créeme que lo voy a hacer hasta que me digas que pare- le dije mientras volvía a tomarla de las caderas y me frotaba contra ella para que sintiera mi erección.
-Edward he estado deseándote todo el maldito día y luego me haces lo de Tanya- me dijo mientras besaba mi cuello.
-Lamento haberte hecho eso hermosa, te lo voy a recompensar- le dije mientras la tomaba de su trasero para que enredara sus piernas en mi cintura y llevarla a la cama.
-Más te vale no pase horas intentado comprar el atuendo perfecto para ti- la bese apasionadamente por saber que todo este tiempo fuera de casa había estado buscando algo para mí.
Al llegar a la cama deje que se hincara en ella para que quedara un poco a mi altura, baje un poco para besar su cuello mientras mis manos acariciaban su espalda, caderas, abdomen hasta llegar a sus perfectos pechos, Bella enterró sus manos en mis cabellos mientras jadeaba por la sensación, continúe bajando hasta llegar a sus senos que me pedían que los atendiera besé entre ambos mientras acariciaba con mis manos ambos para después pasar a besar uno de ellos acercándome cada vez más a su pezón que ya estaba duro como una piedrecita, pase mi lengua lentamente por él mientras sentía como Bella se estremecía del placer que le había proporcionado por lo que volví a hacer la misma acción.
-Ed.… Edward- gimió Bella de placer, esta vez me metí completamente su pezón en la boca y comencé a succionarlo en verdad que eran adictivos los pezones de Bella, para no dejar desatendido su otro pezón lo pellizque un poco solo para proporcionar placer, me aparte de ella para poder ver su rostro.
Bella paso sus brazos por mi cuello para acercarme a ella y junto nuestros labios en un beso apasionado, me jalo y al mismo tiempo me hizo girar para que quedara encima de mí sin dejarme de besar, yo por mi parte fui bajando mis manos hasta su trasero para restregarla un poco y de esa forma hacer que nuestros sexos se rozaran, Bella bajo su mano para meterla dentro de mi pantalón de la pijama y de mis bóxers para acariciar mi pene, mientras hacía esto comenzó a besarme el cuello.
-Bella me estas matando- ella se separo y sin dejar me acariciar mi pene me miro con un par de ojos que destellaban deseo y pasión, se acerco a mi oído.
-Solo pretendo que ambos sucumbamos de pasión cariño- me dijo, saco su mano de mi pantalón para bajar y quitarme ambas prendas- mmm la tienes tan grande y dura.
Siempre que hablaba de esta manera hacía que me excitara más de lo que ya podría encontrarme.
-Me encanta que hables así- le dije mientras la tomaba de las caderas y nos hacía girar para quedar sobre ella- puedo oler lo excitada que estas, comprobémoslo- lleve mi mano a su centro corrí a un lado su braga para poder tocarlo y efectivamente estaba empapada, saque mis dedos de su centro y me los lleve a la boca- sabes delicioso.
Me separe un poco de ella para poderle quitar sus bragas y poder disfrutar del manjar que tiene entre sus piernas, en cuanto le quite las bragas las avente en no sé donde pero inmediatamente después hundí mi rostro en su coño, lo primero que hice fue darle una pequeña lamida a su centro para recoger los jugos de Bella, ella en automático levanto las caderas, jamás me cansaría del sabor de sus jugos.
-Me encanta como me chupas mi coñito- en verdad que esta mujer sabe cómo hacer para ponerme la polla más dura de lo que ya la tenía.
-Y a mí me encantan tus jugos son deliciosos- le dije antes de volver a su coño para recoger cada gota que Bella desprendía, seguí con mi tarea hasta el punto que llegue a follarla con la lengua mientras con mis dedos acariciaba su clítoris, Bella no paraba de gemir.
-Edward oh Ed.… estoy tan cerca- me dijo Bella y podía sentirlo, sus paredes cada vez apretaban más mi lengua, seguí follandola con mi lengua pero más rápido, me separe de ella pero sin dejar de acariciar su clítoris.
-Dame de beber amor, estoy sediento de tus jugos- me volvía a acercar a su coño para seguir bebiendo de ella hasta que la sentí correrse.
-Edward- grito Bella mientras llegaba a su orgasmo. Me acerque para besarla todavía con su sabor en mis labios- oh Edward creo que ha sido el mejor oral que me has dado.
-Amor es que como no esmerarme si cuando veo tu cara de placer y escuchar mi nombre de tus labios mientras llegas es lo más erótico que he visto- le dije mientras me acostaba a su lado y comenzaba a besar su cuello.
-Sabes que se me antojo- me pregunto con una voz muy sensual.
-No- murmure en su cuello, pero en ese momento sentí la mano de Bella acariciando mi polla.
-Se me antojo un poco de sexo oral, es que esta tan dura, larga, gruesa- dijo mientras se lamia los labios- necesito tenerla en mi boca- se agacho a la altura de mi cintura mientras seguía masturbándome con su mano, después dio un pequeño beso en la punta de mi pene, comenzó a pasar su lengua lentamente por mi glande, con sus manos empezó a acariciar mis testículos y paso a meterse toda mi polla en su boca. Llego el momento en que comencé a tomarla de los cabellos para follarle la boca.
-Bella si no te la sacas me voy a venir en tu boca- dije tratando de apartarla pero ella negó.
-Me gusta que te corras en mi boca- puta madre Bella en verdad quería matarme diciendo eso y toda sonrojada, siguió dándome sexo oral hasta que me llegue a correr en su boca.
-Bella eso fue increíble- Bella se levanto y se puso a horcajadas sobre mi estomago pero acercando su sexo al mío para que se pudieran rozar.
-Y eso que todavía no sucede lo mejor- bajo su mano lentamente para volver a tomar mi polla entre sus manos- mira ya esta lista otra vez- la dirigió lentamente a su entrada para penetrarse ella misma mientras ambos gemíamos por la sensación.
-Bella siempre tan estrecha- le dije mientras la tomaba de las caderas y nos hacia girar para quedar sobre ella y comencé a embestirla lentamente sintiendo el delicioso roce de sus paredes con mi miembro, me agache para besarla mientras seguía penetrándola, me separe de ella y comencé a acariciar sus pezones con mi lengua.
-Oh Edward me encanta follar contigo… más fuerte, dame más duro- le hice caso comencé a cogerla con más fuerza que incluso la cabecera de la cama golpeaba la pared- oh mmm que rico.
-¿Te gusta cómo te estoy follando?- le dije mientras sentía como apretaba mis nalgas con sus talones haciendo que me enterrara más profundo en ella.
-No pares por… por favor- podía sentir como sus paredes comenzaban a apretar mi pene.
-Oh Bella se siente tan bien cuan aprietas mi pene- seguí con mi tarea hasta que Bella se corrió gritando mi nombre. Después de un par de embestidas me corrí dentro de ella. Me gire para quedar a un costado de ella pero sin salir completamente de ella- Bella no vuelvas a hacerme lo que hiciste hoy, estaba muerto de la angustia por no saber dónde estabas.
-Yo creí que por lo que acababa de pasar, pero si tú sabías donde estaba te dije que iba con Alice ella me ayudo a comprar tu regalito- desvió la mirada a donde se encontraba su baby-doll y su tanga.
-Te diría que recordaras darle las gracias por mi regalo pero no lo haré ella me dijo que no estabas con ella, todo este tiempo me la pase muy angustiado por no saber donde estaba- me pasé la mano por mi cabello de tan solo recordar cómo había pasado esas horas.
-Ah eso si mmm yo le pedí que lo hiciera era para darte tu merecido por no decirme lo de Tanya- me dijo un poco más sería y con la mirada perdida en algún punto de la ventana.
-Amor lamento eso de verdad pero sé cómo te pones cuando se trata de Tanya y sus insinuaciones y no quería que te enojaras, pero veo que lo mejor hubiera sido decírtelo y nos hubiéramos ahorrado la discusión, pero definitivamente no me arrepiento de la reconciliación- le dije mientras la estrechaba entre mis brazos.
-Si espero que para la próxima me digas la verdad- me dijo mientras ella acariciaba mi abdomen.
-Créeme lo haré- le conteste para después poderle dar un pequeño beso en su cabeza.
-Además me hubiera encantado llegar al café donde te esperaba tomados de la mano y besándonos, ¿no crees que hubiera sido genial?- juguetonamente me dijo.
-Eres mala, pero a mí también me hubiera gustado hacerlo- me levante de la cama y la tome entre brazos en una mano para qué con la otra destendiera la cama y meternos en ella ya que la noche se estaba comenzando a sentir fría.
-Pero debo de conformarme con su reacción cuando me sacaste del auto y me besaste- se fue juntando más a mí cuando me metí a la cama, en ese momento bostezo claramente pude ver a pesar de la poca luz del cuarto como su cara mostraba un poco de cansancio y sueño.
-Creo que es hora de dormir- comencé a tararear su nana para que se quedara dormida.
-Antes una pregunta ¿te gusto tu regalo? Ya sabes mi atuendo- me dijo pude imaginar su sonrojo ante esa pregunta, ya que no podía verla porque estaba recostada en mi pecho.
-Gustarme es poco, te veías realmente sensual en esa ropa- levante su cabeza tomándola de la barbilla.
-Me alegro porque digamos que compre muchos regalitos- me dijo sensualmente para después dar un bostezo que no pudo contener, sonreí por ese gesto.
-Creo que ya es hora de dormir ya tendrás tiempo de modelarme esos pequeños atuendos- la cobije para que no le diera frío y nos dormimos en la plenitud de los brazos del otro.
A la mañana siguiente desperté y Bella no se encontraba en la cama pero antes de que preguntara por ella escuche abrir la puerta del baño de la habitación para dejar salir a una diosa tan sensual con el cabello un poco despeinado y de colmo con su baby-doll de la noche anterior. Al ver que estaba despierto se acerco lentamente a mí, mientras avanzaba veía sus hermosas y cremosas piernas creo que ya se me había puesto dura otra vez.
-Buenos días amor, creo que lo de anoche te dejo un poco agotado- se colocó a horcajadas- pero todavía no estoy satisfecha.
-Mmm tengo una novia un poco golosa- le dije mientras colocaba mis manos en sus caderas.
-Como no hacerlo cuando tengo esto- acaricio mi pene sobre las sabanas- pero mira dices que yo soy la golosa cuando tú ya la tienes dura, pero tengo que ir a bañarme- se levanto de la cama y se dirigió al baño, pero antes de que entrara la tome de las caderas y la hice girar.
-No puedes dejarme así- froté mi erección un poco en su vientre- además de que no tienes ropa aquí mejor nos vamos a la cama.
-No mejor me meto a bañar y después me voy des-nu-da a mi habitación o ¿quieres acompañarme?- me tomo de la mano y nos metió en el baño, al cerrar la puerta Bella se quito su atuendo quedando totalmente expuesta ante mí.
-Eres tan hermosa- me acerque a ella y la bese apasionadamente pero la falta de aire me obligo a separarme de ella. Me aleje de ella para ir y abrir la regadera y preparar el agua, mientras hacía esto podía sentir la mirada de Bella en mi trasero.
-¿Te gusta la vista?- me volví hacía ella y la metí a la regadera junto con ella.
-Edward me encanta lo insaciable que llegas a ser- comenzó a repartir pequeños besos por mi pecho.
-¿Yo insaciable pero si eres tú la que dijo que no estaba satisfecha?- pregunte juguetonamente.
-¿Cómo puede una estar satisfecha si follas tan bien?- me cuestiono.
Bueno hermosas diganme ¿Qué les parecio? ¿Como va la historia? En verdad me cautiva mucho el leer sus comentarios, por fis dejenme su review, haganme una escritora feliz. Hasta el próximo viernes. Saludos y buen fin, diviertanse :D
