Hola chicas hermosas ;), lo logre jeje, logre escribir el capítulo, muchas gracias por el apoyo sobretodo a la historia, en verdad me anima a seguir con ella.
Melania muchas gracias por cada uno de tus comentarios, te has vuelto una lectora fiel ;)
Y bueno ya les dejo el capítulo número 19! Antes que nada les advierto creo que me quedo muy sexoso XD espero les guste. Los personajes no me pertences, son una hermosa creación de S. Meyer
BPOV (continuación)
Durante toda la cena Esme estuvo planeando la comida que llevaríamos al día de campo por supuesto tenía que llevar el doble ya que si tenemos en cuenta que Emmet iba y que íbamos a estar jugando tendríamos que llevar suficiente comida como para un ejército, le prometí a Esme que me levantaría temprano para ayudarla con la comida. Después de la cena nos quedamos platicando de lo que podríamos hacer y de cómo le había ido a Edward con Elizabeth, como se hacía tarde y estaba un poco agotada me fue ganando el sueño, cuando me desperté era de noche, estaba en la habitación de Edward y podía sentir los brazos de Edward a mi alrededor, vi el reloj y apenas eran las dos de mañana, tenía un poco de calor así que me levante lentamente de la cama para quitarme mi ropa y me puse la camisa de Edward que había dejado en su diván y me fui a acostar otra vez a su lado pero esta vez frente a él, no pude resistirme al verlo tan angelical pero a la vez tan sexy que lo bese tiernamente, cerré los ojos para dormir de nuevo.
-Bella levantate, Bella, ¡Bellaaaaaa!- Dios quien gritaba así, solo había una persona… Alice.
-¿Qué quieres, que haces aquí?- dije con los ojos cerrados aún.
-Te dije que la dejaras dormir duende- escuche la voz de Edward
-Pero tiene que ayudarnos a preparar la comida- demonios le prometí a Esme que le ayudaría, me levante rápidamente de la cama, me estire un poco y baje corriendo para ayudarle a Esme.
Tardamos un poco arreglando todo, la comida, los trastes desechables que ocuparíamos, las bebidas y todo lo que íbamos a llevarnos al día de campo, en cuanto terminamos me fui a bañar lo más rápido que pude pero no sabía que ponerme, quería estar cómoda pero quería verme bien para Edward, al final elegí un short blanco que Rosalie me había regalado claro que como no quería que se transparentara todo me puse una tanga blanca y una blusa sin mangas azul marino con una chamarra no muy gruesa de hecho delgada y me agarre el cabello con una pinza en forma de moño y por ultimo unos tenis blanco sencillos, baje rápidamente para ver en que podía ayudar, cuando baje los hombres estabas subiendo todo al jeep de Emmet ya que ahí iría todo y nosotros en la camioneta Jeep de Carlisle, Edward volteo hacia donde estaba solo pude ver cómo me veía con una cara de deseo, se acerco y me beso sin más acercándome más a su cuerpo cuando nos separamos se acerco a mi oído.
-Me vas a hacer el día difícil-me dio un pequeño besito en el cuello y me tomo de la mano para que saliéramos de la casa, Emmet y Rose se iban en el jeep de Emmet con todas las cosas y todos los demás en la camioneta, Edward y yo hasta tras, Alice y Jasper en medio y por supuesto Esme y Carlisle enfrente, durante el transcurso les platique a Alice, Jasper y Edward sobre cómo me iba en mis prácticas y se me salió decir de los pequeños coqueteos de Mike para conmigo y al ver la cara de Edward agregue que me daba pena el pobre porque estaba perdiendo el tiempo. En cuanto llegamos al lugar Alice se bajo instantáneamente brincando en verdad que no sabía cómo es que siempre tenía tanta energía, me baje de la camioneta y espere a que Edward se bajara para ayudar a bajar todo.
-Sabes te vez demasiado bien- me dijo Edward mientras ponía sus manos en mis caderas, yo solo sonreí y le di un pequeño beso en la boca, fuimos a bajar la comida, sillas, manteles, balones y muchas cosas más, las acomodamos en un lugar donde daba la sombra, estaba haciendo un poco de calor por lo que me quite la chamarra, Edward solo me vio con una cara de niño que lo llevan a una dulcería
- Vamos a jugar voleibol ¿sí?- dijo Alice mientras traía el balón en sus manos.
-Bien me parece bien pero que esta vez Emmet no aviente el balón tan lejos como la otra vez y que no lo golpee con tanta fuerza- dije mientras me acercaba a ellos.
Todos aceptaron jugar voleibol, nos dividimos a la mitad quedando en los equipos Rose, Edward, Emmet y yo y en el otro Alice, Jasper, Esme y Carlisle. Durante el partido me lastime varias veces por no darle bien al balón por suerte tenía a mi doctor personal que me salvaba, pero aún así debo de decir que nos estábamos divirtiendo mucho sobre todo al ver que Alice no alcanzaba a rematar, después de jugar como una hora aproximadamente decidimos tomar un descanso y fuimos a caminar hacia el pequeño lago, durante la caminata Alice iba molestando a Emmet picándole las costillas, dándole pequeños pellizcos, en verdad que a veces me preguntaba si Alice dejaría de ser una niña alguna vez, ya estábamos cerca del lago cuando de repente Emmet tomo en brazos a Alice y corrió hacia el lago.
-¡Emmet Cullen te ordeno que me bajes en este momento!- Alice le ordeno a Emmet el cual obviamente no le hizo ni el mínimo de caso- Edward ¿puedes decirle a tu hermano que me deje en paz?- Edward solo puso su sonrisa de diversión y ¿quién no? ante tal situación- ¡Edward!- grito Alice.
-Bien, Emmet, baja a Alice- le dijo Edward aunque su tono de voz era más de diversión que de otra cosa.
-No, está enana debe de entender que a Emmet Cullen no se le molesta- Emmet estaba a punto de tirarla al lago cuando Rose llego a donde estaban y le dio un golpe en la cabeza.
-¡Bájala Emmet!- le ordeno Rose.
-Ya la escuchaste bájame ahora mismo- Alice comenzó a removerse en los brazos de Emmet.
-Bien, pero para la próxima nadie te salvara hermanita- Emmet puso en el suelo Alice y ella le saco la lengua mientras corría hacía Jasper y lo abrazaba.
Estuvimos un rato jugando entre todos, molestándonos unos a otros pero sin llegar a extremos, de repente Esme nos grito para que fuéramos a comer, Emmet salió corriendo en dirección a la comida, todos nos empezamos a reír de la reacción del oso de la familia. Durante la comida Alice nos contó que en la casa de diseño de la mamá de Jasper y Rose tenían planeado hacer un gran desfile, después Carlisle comento lo de la propuesta de la revista y todos me felicitaron y me animaron a aceptar, les comente que lo más seguro es que la aceptará, vi a Edward un poco serio después de que conté eso no me imagina el por qué se había puesto así, todos opinaron que no perdía nada con intentar, todos opinaron menos Edward. Al terminar de comer Alice y yo le ayudamos a Esme a recoger la basura y todos lo que habíamos utilizado en la comida, seguía pensando en qué es lo que le pasaba a Edward, qué había hecho para que se pusiera de esa forma, lo vi sentado cerca del lago y fui hacia donde estaba, al llegar ahí lo abrace por detrás y le di un besito en el cuello, el tomo una de mis manos y la beso.
-¿Qué tienes?- le pregunte y me senté a horcajadas sobre él.
-Vamos a platicar- me tomo de las caderas y me ayudo a levantarme y después él se levanto.
-Ajam- fuimos caminando hasta adentrarnos en los árboles hasta que nos detuvimos y observe que seguía serio, no enojado.
-Bella ¿por qué no me habías dicho lo de la revista?- claro se me había pasado por completo haberle dicho ayer.
-Perdón- murmure- se me paso por completo ayer estaba tan preocupada con el tema de tu mamá que se me paso decirte, tienes razón de estar enfadarte, pero en verdad se me paso por completo- no pude resistirme y pase mis brazos por su cintura y lo abrace escondiendo mi rostro en su pecho- perdón- suspiro fuertemente y me tomo de los brazos y me alejo un poco, me asuste de su reacción.
-Tonta Bella no estoy enojado contigo, es solo que el día de ayer casi no tuvimos tiempo para nosotros y eso me frustra, por ese hecho es que me perdí de esto, pero prométeme que me contaras todo lo que te pasa por favor- ah eso hizo que se me encogiera y alterará mi corazón, ¿acaso existía hombre más bello que é? por supuesto que nol, coloco sus manos en mis caderas y me acerco a él quedando completamente pegada a su cuerpo, para después besarme como solo él sabe hacerlo, ese beso se comenzó a hacer más excitante y cuando me di cuenta estaba sobre el pasto y Edward sobre de mí pero sin colocar todo su peso encima de mí.
-Te amo Edward- le susurre en su oído cuando comenzó a besar mi cuello y sentí como una de sus manos se iba metiendo en mi blusa subiendo poco a poco.
-Me has estado torturando con tus hermosas piernas- bajo su mano ahora a mis piernas para acariciarlas suavemente provocando un roce delicioso.
-No era mi intención- le dije mientras sentía como me besaba en el cuello y seguía acariciando mi pierna.
-Me encantas Bella, en verdad me encantas- regresaron sus labios a los míos, como amaba el sabor de sus labios.
-Chicos dejen de follar y ya vámonos- nos separamos inmediatamente, agitados y volteamos a ver al dueño de esa voz, ¡estúpido Emmet!, Edward se aparto un poco de mi y lanzo un breve gruñido.
-Ya vamos- dijo entre dientes solo me dirigió una mirada de disculpa- largo Emmet.
-No capaz que me voy y ustedes continúan y nos hacen esperar más de lo necesario, así que mejor los espero aquí.
-¡Lárgate!- gritamos los dos.
-Ay que genio, es un hecho a ustedes dos no hay que interrumpirlos en medio de una follada- dijo en un tono inocente.
-Emmet cállate y lárgate por favor- dijo un Edward más que desesperado con su hermano y para que iba a mentir yo también.
-Bien no se tarden porque la próxima que vendrá será la enana y ella si los llevara aunque sea desnudos- escuchamos como se retiraba, Edward y yo nos vimos y sonreímos.
-Anda vamos amor- se movió un poco y pude sentir su erección todavía.
-Pero Edward… todavía tienes una erección- le dije mientras llevaba una de mis manos a su miembro.
-Sí y no ayudas mucho haciendo eso- poso su cara en mi cuello.
-Lo siento- le dije mientras retiraba mi mano de su miembro.
-Espero que llegue pronto la noche y poderte hacer mía por fin- se paro y me ayudo a levantarme dándome su mano.
Caminamos de la mano hasta llegar a la camioneta y el Jeep ya tenían casi todo recogido solo era cosa de subirlas al Jeep de Emmet, Edward y yo nos acercamos a ayudarles a recoger. Al terminar nos fuimos otra vez cada quien en su lugar pero esta vez me fui recargando en el hombro de Edward, el paso su brazo por mis hombros y me iba acariciando mi cabello, en cuanto llegamos Alice me bajo de la camioneta ni siquiera me dejo hablar con Edward, nada, me jalo derechito a mi habitación.
-Tenemos que apurarnos ya van a ser la siete- Alice se puso a dar vueltas por todos lados en la habitación saco y saco ropa, nos metió a bañar tanto a Rose como a mí, al salir nos dio a cada una la ropa- en lo que yo me meto a bañar ustedes se cambian, cuando salga ya quiero verlas listas para que las maquille y las peine.
-Alice mmm creo que se te olvido sacarme mis bragas- le dije mientras buscaba en toda mi ropa que me dio pero nada no había nada de bragas.
-Bella viste el vestido que vas a llevar no es necesario, se te van a notar por más diminutas que sean- me dijo antes de meterse a bañar.
-Pero- no sé ni porque iba a discutir si sabía que perdería de todas formas. Después de unos minutos Alice salió ya vestida y lista para maquillarnos. Ya todas estábamos listas para irnos, Rosalie iba con una blusa roja totalmente pegada a su cuerpo dejando al descubierto desde el nacimiento de sus pechos hasta su ombligo y un short negro que por decir que le cubría algo y unos enormes zapatillas con listón que iba por todas sus pantorrillas, Alice iba con una falda blanca tableada y una blusa negra sin mangas, mientras que yo iba con un vestido negro tan corto que podría asegurar que si me agachaba se me vería todo sobretodo porque no llevaba bragas, era un vestido sin mangas y unas zapatillas que de seguro sufriría alguna torcedura; Alice nos maquillo a todas Rosalie iba con sus ojos ahumados igual que yo solo que ella llevaba un labial rojo y yo un rosado natural, mientras que Alice iba maquillada más natural.
-Chicas se nos va a hacer tarde- escuchamos a Jasper detrás de la puerta.
-Ya vamos Jazzie- le grito Alice- espéranos abajo.
-Bueno no se tarden- escuchamos como iba bajando por la escalera.
-Rosalie tienes que ayudarme con Emmet, sabes que es muy celoso hoy tengo planeado pasármela toda la noche con Jasper y si Emmet se da cuenta me lo va a arruinar todo por eso te pido que me ayudes llevo semana y media sin nada de nada con Jasper- hizo un tierno puchero Alice.
-Bien te ayudare pero no era necesaria tanta información- contesto Rosalie.
Bajamos las tres, yo por supuesto agarrada del barandal porque sabía que si no lo hacía terminaría matándome con los tacones y las escaleras, además de que no quería abrir mucho las piernas porque estaba segura de que se me vería todo. Cuando iba dando la vuelta en las escaleras para llegar al tercer piso escuche un carraspeo, un chiflido y un pequeño gruñido, alce la vista y Edward subía por las escaleras su mirada estaba llena de lujuria, quería saltar ahí mismo hacía él y correr a mi cuarto y follar con él pero no podía, Edward me tomo de la mano y me acerco a él, me pego completamente a su cuerpo pego su boca a mi cuello y me dio un pequeño beso ahí.
-Bella en verdad quiero subirte a mi cuarto y follarte, estas tan apetecible- bajo su mano un poco hasta mi trasero, me tuve que separar de él si no quería terminar follando con él en las escaleras.
-Chicos ya vámonos- nos dijo Jasper que estaba casi a nuestro lado.
Alice y yo nos fuimos juntas, Emmet con Rosalie y Jasper con Edward la razón sencilla si queríamos llegar al antro lo mejor era que no me fuera con Edward, al llegar el valet parking nos iba a abrir la puerta pero ni Jasper ni Edward los dejaron porque ellos ya estaban esperándonos y nos ayudaron a bajar. Edward me tomo de la mano y me tapo con su cuerpo lo más que pudo ni siquiera nos formamos Alice era amiga del dueño y nos dejaron pasar, nos llevaron a una mesa que se encontraba en la parte de de arriba, pedimos algo de tomar comenzamos a platicar, se nos paso un buen rato solo platicando hasta que entramos en ambiente y decidimos bailar yo la verdad ya me había tomado como cuatro tequilas y no estaba muy segura de hacerlo bien pero sería la primera vez que bailaría como pareja con Edward y eso me sobre motivaba. Edward me tomo de la mano y nos encamino hacia la pista, al llegar ahí me coloco frente a él, completamente pegada a su cuerpo, nos movíamos de un lado a otro, cuando comenzó una canción más sensual no dude en darme la vuelta y pegar completamente mi trasero a sus caderas de tal forma que podía sentir a su gran miembro, me movía lentamente rozándolo, provocándolo, podía sentir como su miembro comenzaba a levantarse y la verdad yo estaba igual de caliente, me movía más sensual invitándolo a que me follara en ese momento, el me tomo de las caderas y me pego aún más a él, seguimos con nuestros movimiento hasta que escuche la peor voz de todo el mundo.
-¡Edward! Que sorpresa, no esperaba que nos encontráramos aquí- y ahí estaba Tanya, por favor estaba a la mitad de un próximo faje con mi novio y llega esta zorra, iba acompañada de Alec, un compañero de Edward en la facultad- ah sí hola Bella- no conteste no iba a ser hipócrita.
-Hola Bella, llevaba tiempo sin verte- dijo Alec.
-Hey hola Alec, si me da gusto verte- le conteste.
-Deberíamos de cambiar pareja, así Bella yAlec pueden ponerse al corriente- en ese momento apreté la mano de Edward dándole a entender que no creyera que lo iba a dejar bailar con esa zorra.
-No creo que sea necesario- contesto Edward- disculpa Alec pero prefiero seguir bailando con mi novia.
-¿Novia?... La verdad no me sorprende se veía venir, me alegro- contesto Alec.
-Vamos Edward, Bella no se irá a ningún lugar- en ese momento Tanya me arrebato la mano de Edward y se lo llevo, y ahí me quede con Alec, en verdad quería ir y matar a esa perra.
-Tranquila no quiero ser testigo de un asesinato- me dijo Alec más cerca, pero en ese momento vi como Tanya colocaba las manos de Edward un poco más debajo de sus caderas y comenzaba a rosarse contra él, Edward solo me veía con cara de disculpas pero no hacía nada para quitar sus manos del cuerpo de Tanya y mucho menos para alejarse de ella, pero bien si Edward quería jugar, ambos podíamos hacerlo.
-Alec ¿te gustaría ayudarme?- le pregunte en su oído acercándome a su cuerpo.
-¿A qué?- me pregunto un poco temeroso.
-Quiero darle una pizca de celos- le dije haciendo un pequeño movimiento con las caderas.
-No sé, en verdad Edward se pone muy agresivo cuando se trata de ti, deberías de verlo en la facultad cuando se trata de ti- me dijo Alec, mmm mira con que mi novio se pone celoso.
-Te prometo que no te hará nada, anda por fis ¿sí?- le pregunte.
-Está bien ¿Qué hago?- me pregunto.
-Tu déjamelo a mí- me gire pegue lo más que podía mi cuerpo al de Alec, tome sus manos y las coloque en la piel de mis piernas desnudas y comenzamos a bailar.
-Ahora sí, Edward me mata- me susurro Alec en el oído, me reí de la forma tan graciosa en que lo dijo.
En ese momento giramos y pude ver la mirada furiosa debo de decir que furiosa es poco con la mirada que Edward tenía en ese momento, él se había dejado de mover por completo, Tanya trataba de llamar su atención pero Edward tenía cerrados sus puños, oh, oh, le guiñe un ojo, me moví un poco más, estaba a punto de girarme cuando sentí una presión en mi brazo, me gire para encontrarme a un Edward rojo totalmente tenso.
-Edward yo…- trato de decir Alec.
-Cállate- le gruño
Me tomo en brazos al estilo novia ya camino por todo el lugar, cuando me di cuenta estábamos saliendo del establecimiento, nos dirigimos al estacionamiento, cuando llegamos me coloco en el piso sin dirigirme una mirada, saco su celular y mando un mensaje supongo que fue a Alice.
-¿Edward?- le dije pero en ese momento me subió al auto sin contestarme, manejo más rápido de lo normal sin mirarme en todo el recorrido creo que ahora si la había cagado, pero él tenía la culpa quien lo manda a bailar con esa zorra.
Al llegar a casa metió el carro inmediatamente, al bajar fue a abrirme la puerta para que bajara del carro así lo hice pero sin mirarlo a la cara no quería ver la manera en la que me observaba porque estaba segura que su mirada era furiosa, me fui directo a mi cuarto podría escuchar como Edward me seguía, supongo que había llegado la hora de la discusión, escuche como cerro la perta del cuarto, lo malo es que estamos hasta el tercer piso y la habitación de Carlisle y Esme estaba algo lejos así que no escucharían cuando Edward me matara, me quede de pie dándole la espalda esperando a ver que decía o hacía.
-¡Desnúdate!- me ordeno Edward con un voz ronca, en ella podía percibir un poco de deseo, lujuria y si un poco de enojo.
-¿Qué?- me gire a verlo no entendía nada.
-¡Que te desnudes!- me volvió a decir de la misma forma.
-Pero Edward no entiendo- le dije para ser sinceras.
-No entiendes o quieres que sea Alec el que te desnude- se acerco a mí con paso furioso.
-Ah ¿quieres hablar de eso? Perfecto ¿por qué no hablamos de por qué no vas a pedirle a la zorra de Tanya que se desnude y a mí me dejas en paz?- le dije ya con un poco de coraje bueno más que coraje eran celos, ups creo que eso lo hizo enojar más ya que se acerco más decidido hasta quedar a menos de treinta centímetros cerca de mí, me tomo de la cintura y me pego completamente a su cuerpo.
-A la única que quiero desnuda en mi cama es a ti- me susurro en mi oído mientras comenzaba a acariciar mi trasero con sus manos- claro que creo que no es tu caso, en la disco parecía que a quien querías en tu cama era a Alec- estaba por separarse pero no se lo permití, en lugar de eso lo tome de su camisa y lo acerque a mí hasta alcanzar sus labios y probarlos.
-El único al que quiero en mi cama y no solo para dormir es a ti- mordí un poco su labio baje mi mano pasándola por su pecho encima de la cabeza- si hice lo que hice fue porque te fuiste a frotar con la puta esa.
-Bien entiendo perdón pero te juro que trataba de apartarme pero ya vez como es- me pego más a su cuerpo- y luego te vi con Alec te juro que estuve a nada de ir y partirle la cara por tocarte de esa manera.
-Perdón por eso, pero es que estaba tan enojada por lo que hizo Tanya estaba tan caliente, excitada por nuestro baile, en verdad estaba a punto de pedirte que saliéramos de ahí y me follaras- me dio una sonrisa picara para bajar más sus manos y acariciar la piel de mis piernas desnudas.
-Bella muero por follarte, ¡Desnúdate!- me volvió a ordenar.
-Bien si eso es lo que quieres- me aparte de él- pero primero quítate tú camisa- él así lo hizo mientras yo me quitaba los malditos tacones, me acerque hasta él y comencé a desabrochar su pantalón y antes de que pudiera bajarlo me aparto.
-Quítate el vestido- me dijo, bien si eso quería, me pase lentamente las manos por mi cuerpo hasta llegar al cierre del vestido, me quite el vestido lentamente quedando totalmente desnuda ante él- ¡Por Dios! Solo llevabas el vestido- yo solo veía como el gran bulto se asomaba entre su pantalón abierto, me mordí el labio ante lo apetecible que se veía.
-Te toca ahora quítate la ropa tú- Edward hizo lo que pedí quedando completamente desnudo ante mí, mi vista bajo a su gran polla, no resistí más me hinque ante ese pedazo de carne que me daba tanto placer y me lo metí en la boca.
-Oh Bella- comencé a pasar mi lengua por toda su extensión mientras con una mano acariciaba sus testículos- eso es nena chúpamela.
-Es tan deliciosa, tienes un polla riquísima y es toda mía- comencé a meter y sacar su polla de mi boca, el tomo parte de mi cabello con su mano y comenzó a follarme la boca, yo solo gemía por la sensación de tenerlo en mi boca.
-¡Oh amor!- quito su mano de mi cabeza y yo continué dándole sexo oral- Bella por favor para, estoy a punto de correrme.
-Hazlo- le dije pase mi lengua por su polla húmeda, para estos momentos podía sentir mis jugos correr por mis piernas.
-No, no quiero hacerlo así, quiero correrme en tu coño- me dijo levantándome del suelo- quiero probarte- esta vez fue él el que se arrodillo, tomo una de mis piernas y la subió a su hombro, la dejo ahí, acerco su cara a mi coño y comenzó a dar pequeños besos ahí- me encanta tu olor cuando estas así de excitada- paso su lengua por todo mi sexo, al llegar a mi clítoris hizo pequeños círculos en él, mientras con sus dedos abría mas mis labios para tener mejor acceso.
-Hay Edward, que placer me estás dando y solo con tu lengua- en ese momento me penetro con su lengua, podía sentir como su lengua tocaba cada parte de mi coño, en ese momento saco su lengua y se fue hacia mi clítoris que comenzó a succionar- oh Dios Edward eres un maestro con esa lengua- pegue su cara más a mi coño, comenzó a succionar más fuerte con su lengua, ya no podía aguantar más estaba a punto de explotar y lo hice apreté el cabello de Edward tan fuerte, baje mi mirada a donde se encontraba su cabeza y vi como se separaba de mi coño, tenía sus mejillas sonrojada y una mirada de lujuria pura-Me encantan tus jugos podría pasar todo el día bebiendo de ti- paso su dedo lentamente por mi raja, me estremecí ante su tacto- me encanta cuando te estremeces ante mi contacto.
Edward se veía tan excitante con los restos de mis jugos en su cara, no lo soporte más y me agache para poder besarlo, junte mis labios a los suyos y probé mi sabor en sus labios, acaricie su labio inferior con mi lengua para que me diera acceso pero en cuanto abrió su boca fue él quien introdujo su lengua a mi boca podía sentir el roce de su lengua en cada rincón de mi boca, tuvimos que separarnos por la falta de aire.
-Edward necesito que me folles ya- le dije mientras lo observaba.
-Y yo necesito follarte amor- me llevo en sus brazos hasta una superficie fría y dura, cuando me di cuenta estaba sobre mi escritorio, no entendía nada- quiero cumplir mi fantasía de follarte sobre un escritorio, claro que prefiero que sea el de mi cubículo en el hospital pero por ahora me conformo con esto- tiro las cosas del escritorio y me recostó en él- solo disfruta ¿sí?
Comenzó a dar pequeños besos en mi cuello, pasó a mi clavícula y succiono un poco provocando un placer abrumable, bajo lentamente por mi pecho hasta llegar a mis senos, saco su lengua y rodeo mi pezón con la lengua, paso su lengua por mi pezón lamiéndolo tan exquisitamente, el placer era enorme, apenas y rosaba su lengua con mi pezón, con una de mis manos comencé a acariciar mi otro pezón pero Edward me aparto la mano y él fue quien comenzó a acariciarlo suavemente tan suavemente que me estaba desesperando en estos momentos quería algo un poco más rudo.
-Edward por favor me estas matando quiero que seas más rudo- le dijo entre mis gemidos y lo más rápido que pude para no perder la claridad por sus caricias, él alzo la mirada hacía mi cara y juro que el deseo, lujuria y amor de sus ojos casi me llevan al éxtasis, me dio una sonrisa tan sensual, bajo de nuevo a mis pezones y esta vez succiono uno de ellos, mientras que con una de sus manos pellizcaba el otro, sentí como su otra mano bajaba por mi vientre hasta llegar a mi coño el cual comenzó a acariciar pasaba por toda mi raja sus dedos como si estuviera recolectando mis jugos, de repente los quito de mis coño y los empezó a esparcir por uno de mis pezones y comenzó a lamer cada uno de mis pezones.
-Eres tan deliciosa Bella- se separo de mi, se puso en frente de mis piernas y las abrió quedando mi coño totalmente expuesto ante él, él tomo su polla entre sus manos y comenzó a acariciarla de arriba abajo, eso me puso más caliente de lo que ya estaba segura que mi escritorio ya estaba lleno de mis jugos derramados, de pronto sentí como Edward pasaba su polla por todo mi coño- se siente tan bien Bella- comenzó a hacer círculos con su polla en mi clítoris.
-Edward eso es jodidamente bueno- él siguió estimulando mi clítoris con su polla estaba a punto de correrme pero antes de que sucediera aparto su polla, me bajo del escritorio pero solo para darme vuelta de tal forma que mis senos tocaran el escritorio y me penetro de una manera tan deliciosa, amaba como se sentía su pene en mi interior- Edward me encanta tu polla.
-Yo amo cuando hablas de esa forma me pone tan…- me penetro de nuevo lentamente pero tan duro y rico- caliente, no sé amo que me hables de esa forma.
-Te gusta que te hable sucio ¿eh?- el siguió embistiendo lento pero duro.
-Tu coño es tan caliente, húmedo y estrecho- ya no podía más necesita correrme.
-Follame duro, métemela más duro- le pedí mientras comenzaba a mover mis caderas en círculo, podía sentir su polla entrando y saliendo de mí, ya no pude aguantar más me estaba corriendo comencé a apretar mi vagina alrededor del miembro de Edward.
-Eso Bella apriétame con tu rico coño- unas cuantas embestidas más y Edward se corrió dentro de mí.
-Edward eso estuvo jodidamente bueno- le dije mientras me separaba del escritorio y me giraba para verlo.
-Y eso que todavía no término contigo- me tomo en brazos estilo novia y me llevo a la cama para colocarme a la mitad de esta- quiero que sepas que eres completamente mía, que solo yo puedo hacerte gemir.
Él se subió a la cama y se coloco de rodillas en ella, se agacho para besar mi cuello, yo quería unir mis labios a los de él, amaba la sensación de sus labios, eran tan dulces, tan besables y lo mejor de todo es que solo son míos y pobre del que se atreviera a tocarlos, él pareció entender lo que quería porque comenzó a besarme de una manera que me dejo sin aire, pero prefería morir por asfixia a separarme de sus labios, él paso sus labios a dar un recorrido por mi mandíbula hasta llegar a mi oído, y succionar el lóbulo de mi oreja.
-Me encanta saber que soy yo el que hace que te estremezcas así- me dijo, mientras sentía como sus manos comenzaban a recorrer mis piernas, sentí como iba ascendiendo por ellas, podía sentir mi coño inundado por mis jugos otra vez.
-Edward jódeme por favor, necesito tenerte dentro de mí- le dije pasando mis manos por su pecho, Edward paso una de sus manos por todo mi coño.
-Siempre preparada para mí- en ese momento me penetro tan intensamente que casi podía sentirlo en mi garganta- me encanta sentir tu resbaladizo coño alrededor de mi pene, me vuelves loco nena, quiero follarte tan duro.
-Hazlo, por favor hazlo- le suplique, en verdad quería que me follara demasiado duro, estaba tan caliente.
Comenzó a moverse tan rápido, baje la mirada para ver como su polla entraba en mí, comencé a moverme sobre la cama de una manera descomunal, Edward me estaba embistiendo tan deliciosamente, su frente comenzaba a llenarse de pequeñas perlas de sudor, Edward tomo mis piernas y las puso sobre mis hombros.
-Oh por Dios Edward- ahora podía sentirlo más adentro de mí, podía sentir sus testículos chocando contra mis nalgas- eso es dame duro.
-Eres solo mía, puedo sentir como estas a punto de correrte, dime como se siente, ¿te gusta que te folle así de duro?- me decía mientras me tomaba de las caderas y las alzaba.
-Oh Dios se sienta tan bien, tu polla se siente deliciosa en mi coñito caliente- me lleve mis manos a mis pezones para acariciarlos lentamente.
-Te ves tan jodidamente caliente acariciando tus pezones mientras te follo- estaba a punto de correrme- puedo sentir tus paredes apretando mi polla, vamos nena correte, quiero sentirte mientras te corres.
Ya no podía en verdad que estaba siendo follada de una manera tan deliciosa, ya no podía retener mi orgasmo por más tiempo y la verdad no quería. Así que lo solté, me corrí de una manera descomunal, fue tan delicioso.
-¡Oh Bella! Que rico me aprietas- unas cuantas embestidas más y pude sentir el semen de Edward llenándome, lo que me llevo a un nuevo orgasmo.
Después de mi cuarto orgasmo continuamos así hasta las cuatro de la mañana, regalándome Edward otros dos orgasmos increíbles, debo de reconocer que esa faceta de Edward y mía haciendo el amor me encantaba. Si podemos ser un poco pervertidos pero ¿a quién le importa? Hacer el amor con Edward era lo más apasionado y excitante en mi vida, además de que siempre lo hacíamos con amor, por más rudo que fuera siempre hacíamos el amor.
Bueno aquí está el capítulo, diganme que les parecio, dejenme su comentario porfis sobretodo por lo del lemmon me gustaría saber que piensan ya sea de la escena o de la descripción, no sé lo que quieran decirme. Gracias por leer y e nuevo les pido paciencia por si no llego a actualizar la próxima semana, la universidad me está absorviendo completamente.
