Hola divinuras de lectoras! Nuevo capítulo! Gracias por los reviews, aunque han bajado ultimamente no importa, amo leer cada uno de sus comentarios.

Espero les guste este capítulo ;) espero su review divinuras, en verdad si hay algo que les agrade mucho y creen que es algo que le ayuda a la historia o todo lo contrario si hay algo que no les guste y creen no ayuda la historia haganmelo saber, de esa manera puedo mejorar y corregir.

Bueno los dejo con el nuevo capítulo. Ya saben los personajes no me pertenecen solo los tome prestado de S. Meyer para esta loca idea.


EPOV

Wow, no tengo más palabras para la maravillosa noche que pasamos Bella y yo, en verdad amaba esta parte tan apasionada de hacer el amor con Bella, ahora estaba desayunando junto a Bella en la mesa con mis tíos hoy iríamos a comprar nuestros trajes para el desfile de la madre de Jasper, eso sería el miércoles y ya solo estábamos a dos semanas de navidad, últimamente me daba vueltas en la cabeza una idea, quería comprometerme con Bella pero no estaba seguro de que ella lo quisiera, mi plan ahora era regalarle a Bella su colección de clásicos y la pulsera y para nuestro aniversario proponerle matrimonio, sé que quizá piensen que es demasiado pronto pero es demasiado claro que la amo, y que cada día que pasa la amo más, entonces no entiendo porque esperar a comprometerme claro está que esperaría a que ella terminara su carrera y yo la mía solo nos quedaban a ambos cuando mucho seis meses pero esperaba que ambos pudiéramos terminarla en el próximo semestre ahora agradezco que Bella decidiera adelantarse en su carrera y así no tendría que detener mis planes, ahora tendría que saber que anillo comprar pero eso no era lo más difícil, lo más difícil iba a ser ocultárselo a la duende para que no se lo dijera a Bella, aprovecharía hoy que iba a ir por mi traje y ellas por su vestido, ellas por su lado y nosotros por el nuestro.

Ya nos encontrábamos en la tienda MEN´S FACTORY para buscar nuestro traje, la verdad sabía que no íbamos a comprar nada aquí ya que siempre comprábamos nuestros trajes en tiendas exclusivas de Gucci o por lo menos era ahí donde siempre encontraba los trajes que me gustaban. Al llegar a la tienda nos atendió un chico con tendencias homosexuales, que como lo sé, sencillo simplemente había que ver la forma en que veía a Emmet y como caminaba, el tipo con nombre de Erick, según el gafete de su uniforme nos pregunto que si se nos ofrecía algo, y se le insinúo a Emmet, este en cuanto vio sus intenciones nos dijo que nos fuéramos, nos fuimos directo a la tienda de Oscar de la renta, los tres nos compramos un traje negro bueno el de Jasper era un azul obscuro, el de Emmet era más clásico el mío un poco moderno, ¡Por Dios! No soy muy bueno describiendo la ropa, solo me estaba imaginando que vestido utilizaría mi Bella según esto si no encontraban uno Alice les diseñaría uno a cada una así no tuviera que dormir lo haría.

-Bien el día de compras termino ¿Qué vamos a hacer?- pregunto Emmet.

-Tú puedes regresar con tu chico de MEN´S FACTORY, yo voy a ver cómo va un asunto de mi trabajo que me tiene arto- le dijo Jasper con una sonrisa burlona a Emmet, este solo le dirigió una mueca y le dio un golpe en un brazo.

-Bueno yo tengo que ir al hospital a hacer algunas horas para mi servicio y de ahí paso a la facultad para reportar las horas que llevo y las que faltan, necesito arreglar un asunto- les explique, no podía decirles más- nos vemos chicos.

Me fui hacía mi volvo, acomode el traje para que no se arrugara en el transcurso, además de que no llegaría a la casa hasta que saliera del hospital pero antes de llegar al hospital tenía que pasar a comprar el anillo de compromiso de Bella, al llegar a la joyería que Esme me había recomendado, claro que no sabía para que quería ir, me encontré a la encargada que se acerco ha atenderme, desabrocho un botón de su blusa mostrándome más de su escote, solo desvié la mirada y fui directo al grano.

-¿Me puede mostrar los anillos de compromiso?- le dije sin mirarla, estuve esperando un par de minutos hasta que llego de nuevo la encargada con una caja de terciopelo rojo, la abrió y la extendió hacia donde estaba, los observe en general sin parar en alguno en especifico casi todos eran iguales, quería que el anillo de Bella fuera especial como ella lo era- no sé, ¿son todos los que tienen? ¿no hay algo un poco diferente?

-Por supuesto, solo que son diseños exclusivos y únicos y el costo es mayor- explicó la encargada.

-No importa- conteste, si eran diseños exclusivos y únicos sería mejor porque Bella era única y exclusivamente mía, la encargada se dirigió hacia atrás. No tardo ni cinco minutos cuando aparecía con una caja grande de terciopelo negro, la abrió y la extendió hacia mí; frente de mí se encontraban diez anillos de compromiso pero en seguida encontré el indicado, no necesite buscar más, el anillo era de oro blanco con dos hermoso diamantes en forma de corazón y al contorno de ellos se encontraba más oro blanco, ambos corazones se encontraban cruzados, era ese, ese era el anillo de mi Bella, pero tendría algo más de especial- disculpe, podría grabarlo.

-Por supuesto, escriba aquí lo que quiere que le grabemos- me extendió una pluma y un pedazo de papel, tome la pluma y comencé a escribir en el papel "Eres mi ángel. E" solté la pluma y le regrese el papel.

-Bien, llevará un par de minutos puede pasar a caja mientras tanto- asentí con la cabeza y me dirigí a caja a pagar.

Me encontraba en el hospital pensado en cómo se lo propondría y cuando lo haría estaba claro que quería que fueran en nuestro tercer mes de novios, pero y si a Bella le parecía muy pronto, espero que no piense así porque no puedo esperar más para ver a Bella con un anillo en su dedo anular que le haga saber a todos que es mía, en verdad no podía esperar, el caso es saber cuál es la forma perfecta para proponerle matrimonio.

-Edward te necesitamos en una consulta, el doctor Patrick no ha llegado y los demás están ocupados- me informo Jessica desde la puerta.

-Ya voy, ¿en qué consultorio?- le pregunte mientras tomaba todo lo necesario para la consulta.

-Consultorio cinco, es una niña de cuatro años- me dijo, pase a su lado y me dirigí al consultorio.

Al llegar al consultorio comencé a leer su expediente para revisar los síntomas, aparte el expediente y me concentré en la niña que se encontraba frente a mí junto con su padre, pude percibir una mirada triste.

-Hola pequeña ¿Cuál es tu nombre? El mío es Edward- le dije.

-Me llamo Malgaret, hola- me dio una débil sonrisa.

-¿Y por qué estás aquí?- le pregunte.

-Que no es obvio, mi hija se siente mal- me contesto su padre de mal humor.

-Si lo sé, pero me gustaría saber qué es lo que tiene- le conteste a su padre lo más amable que pude- así que dime Margaret ¿qué te sucede?

-Me duele la baliga mucho, mucho- se señalo el estomago- y me siento amm como si todo diera vueltas ¿cómo se dice?

-¿Mareada?- le dije.

-Sip eso.

-Bien pasa por aquí, vamos a revisar que es lo que anda molestando esa barriguita tuya- la tome de la mano y la lleve a la camilla donde la cargue para poderla colocar con cuidado ahí, la recosté en la camilla y subí su blusa un poco para sentir si había algo en el estomago que me indicara que era lo que tenía, en ese momento entro el Dr. Patrick al consultorio.

-Lo lamento Edward se me hizo casi imposible llegar, pero ya estoy aquí, si quieres puedes retirarte yo me hago cargo de Maggie- a lo mejor el Dr. Patrick ya la conocía por el hecho en como saludo a su padre y llamarla Maggie sin haber leído el expediente.

-Bueno, entonces me retiro- avisé, tenía que terminar de hacer todas las altas que me había pedido el jefe de pediatría.

Salí del consultorio y me dirigí a mi cubículo donde me esperaba Alice, espero que no haya sospechado nada porque entonces si ni como ocultarle lo del anillo, pero que yo recuerde no hice nada sospechoso frente a ella que le indicara o la condujera a la decisión que había tomado.

-Alice ¿Qué haces aquí?

-Ah hola hermanito, yo estoy bien gracias ¿Y tú?, de esa forma le pagas a tu adorada hermana el haber venido a visitarte a un hospital frio y deprimente- bien es un poco dramática ¿qué puedo decir?

-Lo siento Alice, hola- me sonrió y se abalanzó hacia mi dándome un abrazo, el cual correspondí- ahora si ¿A qué debo el honor de tu visita? Sabes que no tengo permitidas las visitas.

-Vine a ver a Carlisle y aproveche para verte- se sentó en la silla que estaba frente al escritorio.

-Ajam claro- no sé por qué eso no me convenció del todo.

-Es cierto, pero también es cierto que quiero decirte algo, es sobre el desfile, es que estoy tan nerviosa la colección que se presentara es en parte mía, algunos de los modelos yo los diseñe y la madre de Jasper ha sido tan buena en dejármelos presentar ¿Qué tal que si a nadie le gustan? Eso querría decir que no soy buena con lo que hago- hizo su típico puchero desde que era niña, la duende tenía miedo y eso era muy raro en ella.

-Alice eso no pasara, eres genial en lo que haces jamás he conocido a alguien con más talento que tú, y en caso de que a algunos no les guste ten en cuenta que cada quien tiene sus gustos quizá no les guste esta pero la próxima si lo hará- la consolé, no sé cómo podía dudar de su talento ¡Demonios! Alice había nacido para eso, el diseño era lo suyo.

-¿En verdad lo crees Edward?- se levanto de la silla y me miro fijamente, sabía que me estaba observando para notar si le mentía.

-Ven para acá, Alice en verdad lo creo- le extendí mis brazos para que ella entrara en ellos, ella se echó a mis brazos y yo la rodeé.

-Gracias Edward, eso me hace sentirme más segura- se separo de mí y me dio un beso en la mejilla- me voy, voy a ir a ver a Jasper en su futuro consultorio.

-Cuídate duende- le dije.

-Bien haré de cuenta que no escuche eso solo porque me ayudaste a darme más confianza pero no abuses- tomó su bolso de la silla y salió del cubículo.

Después de la visita de Alice el doctor Patrick vino a agradecer por haber atendido a Maggie en lo que el llegaba le comente acerca de mis dudas cuando revise a la niña y me contesto que era normal había descubierto que la niña fingía sus enfermedades para llamar la atención de sus padres y por eso la había mandado con un psicólogo y hacía mucho que ya no la veía y a lo mejor había tenido una recaída. El resto de la tarde me la pase ayudando a los residentes de pediatría, nos la pasamos entre el laboratorio, rayos x, habitaciones y consultorios, para poder revisar a los niños, al salir guarde mis cosas, tome mi bata y mi mochila y salí, me moría por ver a mi Bella, desde la mañana no había visto ni la había hablado.

En cuanto llegue a la casa, busque a Bella por la sala y fui a la cocina donde encontré a Esme preparando la cena.

-¿Y Bella?- le pregunte a Esme.

-Oh hola Edward- me saludo después de dar un saltito de susto

-Lo lamento Esme ¿sabes donde esta Bella?- volví a preguntar después de mi descortesía de no saludarla.

-Se le hizo un poco tarde en la oficina, pero ya no tarda en llegar- me explico con una sonrisa, negué con la cabeza y aproveche para subir a mi habitación y guardar el anillo en un lugar que ella no fuera a buscar, baje las escaleras y me encontré a Esme hablando por teléfono y por lo que escuchaba hablaba con mi madre.

-Elizabeth, Edward está bien por qué no lo dejas ser feliz con Bella- aguardo un momento para escuchar la respuesta de mi madre aunque ya me la imaginaba- no permitiré que hables así de Bella, ella es mi hija- otro momento de silencio- eso a ti no te importa- y escuche como colgó, baje las escaleras.

-Era mi madre ¿cierto?

-Lo lamento Edward, pero aun siendo mí hermana es la única persona capaz de sacarme de mis casillas- pude notar sus ojos húmedos, iba a llorar.

-¿Qué te dijo mi madre para ponerte así?- le cuestioné.

-Digamos que tu madre aprovecha cada momento que puede para recordarme la perdida de mi bebé- sonrió aunque pude ver en sus ojos su tristeza, me impresionaba que mis ojos se asemejaran tanto a los de ella.

-Hablaré con mi madre de eso, no puedo permitir que te siga torturando con eso, no quiero que nadie te lastime, eres muy importante para mí- le dije mientras la atraía a mis brazos.

-¡Oh hijo! En verdad te lo digo con toda la sinceridad, me encantaría que tú fueras mi hijo- me volvió a abrazar y me dio un beso en la mejilla.

-Me voy a poner celosa Edward, me estas arrebatando el cariño de mi mamá- dijo una Bella en la entrada con las manos en las caderas.

-¡Bella! Jamás te sacaran de mi corazón ustedes junto con Carlisle son mis grandes amores- extendió los brazos hacia Bella, la cual no dudo y fue a estrecharse con Esme.

-Bien creo que han de tener mucha hambre vamos al comedor- dijo Esme apartándose de los brazos de Bella.

-Mmm a mi me gustaría esperar a Carlisle para cenar ¿te parece Edward?- contesto Bella.

-Si yo creo que hay que esperar a Carlisle, además no hace tanta hambre.

-Bueno si eso es lo que quieren voy a mi habitación a guardar la ropa que deje, por cierto deje sus cesta de ropa limpia en ambas habitaciones, aunque creo que debo de empezar a dejar la ropa de ambos en una habitación- nos sonrió mientras nos guiñaba un ojo, Bella se puso colorada como un tomatito.

-Gracias Esme- le conteste por Bella y por mí.

-Vamos a recoger nuestra ropa- le extendí mi mano para subir las escaleras, primero fuimos a mi habitación donde doble y guarde todo mientras Bella tomaba uno de mis libros acerca del sistema nervioso.

-¿Interesante no?

-Supongo si me interesara la medicina o la psicología- me contesto Bella, le extendí la mano para que la tomara y nos dirigiéramos a su habitación para que recogiera su ropa, al llegar me acosté en su cama al lado de la canasta y vi una prenda de color azul celeste de encaje que me llamo la atención, metí la mano y la saque, en cuanto la vi deje de respirar, eran unas bragas si es que se le puede llamar así, porque solo eran un trozo de tela que estoy seguro que a penas y le cubría.

-Oye ¿Cuándo usaste estas? Jamás las había visto- le dije.

-¿Por qué esculcas mi ropa? Además no tengo que estar diciéndote que ropa interior llevo, por cierto esa es de uno de los conjuntos que fui a comprar con Alice- me dijo.

-Ahora que lo pienso solo te he visto tres hermoso conjuntos para dormir y según tu compraste cinco- le dije- quiero saber el día en que los utilizaras.

-Los utilizaría más a menudo si no fuera porque rompiste el rosa claro- me saco la lengua.

-Bien tendré que echarte la culpa de eso ya que ese día me provocaste de más, para empezar era un color tan inocente pero créeme de inocente no tiene más bien no tenía nada- me pare de la cama aun con las bragas en la mano y me acerque a ella.

-Asumiré la culpa gustosa- me acerque a ella y la bese lo cual ella aprovecho para quitarme las bragas de la mano y ponerlas en su lugar.

-¡Chicos, Carlisle ya llego, bajen a comer!- nos grito Esme.

-Anda bajemos a cenar hoy nos toca dormirnos en mi habitación- le dije.

Después de la cena Bella fue a recoger su pijama limpia a su habitación mientras yo me colocaba mi pantalón del pijama, en ese momento Bella entro ya con su pijama puesta que aunque no era sensual como los otros aun me ponían a prueba, podía ver sus hermosas piernas y el escote de la blusita me hacía perder la cordura.

-Eres una tentación para mí- le dije mientras me acercaba a ella.

-Mira quien lo dice, tú que no tienes playera puesta y me recibe en su habitación con un perfecto torso desnudo- lo dijo mientras se ruborizaba.

-Anda vamos a la cama hay que reponer el sueño de ayer ya que nos pasamos teniendo mucha actividad física ¿verdad?- le dije mientras le daba un casto beso en los labios.

-Mmm pero no te quejabas- me recordó y cómo me iba a quejar.

-Oh no me mal entiendas, no me quejo- le dije mientras quitaba las cobijas y acomodaba la cama para dormir- eso fue genial y si tuviera que volver a desvelarme por eso encantado de la vida- me acosté en la cama y le di unos golpecitos para darle a entender que se acostara a mi lado, se subió a la cama y se recostó a mi lado dejando su cabeza en mi pecho.

-Sabes me encanta dormir así, porque escucho tu corazón y es el sonido más hermoso que puedo imaginar- me dijo sonrojándose.

-Creo que te equivocas, el sonido más hermoso es cuando gimes mi nombre ya sea mientras hacemos el amor o mientras duermes- se sonrojo más de lo que estaba.

-¿Me has escuchado hablar en sueños y diciendo tu nombre?- hizo un pequeño gemido de vergüenza.

-No, más bien gimiendo, pero desde niña decías mi nombre en sueños claro que no sabía en ese entonces el por qué- le confesé y en ese momento dio un pequeño bostezo- anda vamos a dormir que te estás muriendo de sueño.

Estos días pasaron rápidamente, quizá demasiado rápido para Alice, en estos momentos nos encontramos en la sala Emmet, Carlisle y yo esperando a que bajen Alice, Bella y Esme; y a que llegaran Rose y Jasper, ya estaba todo preparado para irnos al desfile que comenzaría en hora y media y ellas que no se apuraban, en ese momento sonó el timbre y Emmet fue a abrir.

-¡Oh Rose tu quieres que Emmetcito se despierte!- le dijo un Emmet muy emocionado, en ese momento entro Rose con un vestido negro totalmente ceñido al cuerpo, tanto que parecía una segunda piel, el vestido de Rose tenía un buen escote pero sin ser vulgar casi lo necesario para estimular a mi hermano, llevaba un maquillaje con colores grises en los ojos y sus labios un color rosa apenas perceptible.

-Por fin se escucha que ya están por bajar- dijo Carlisle.

En ese momento vimos dos pares de piernas bajando y vimos que eran Esme y Bella, Esme llevaba un vestido color durazno claro ceñido en la parte de arriba pero con una caída suelta en la parte inferior, el escote era una perfecta "V" se veía tan recatada como siempre, por otra parte y más importante para mí estaba mi Bella con un vestido color vino que le llegaba un poco más arriba de las rodillas ceñido completamente, solo cubría su hombro derecho y en él se encontraba un lazo discreto, elegante, mientras que el otro estaba descubierto, traía un maquillaje neutro haciéndola ver realmente hermosa.

-Cierra la boca hermano se te van a meter las moscas- como siempre tenía que ser Emmet, Bella solo sonrió ante ese comentario.

-Simplemente perfecta- fue lo único que pude decir.

-Gracias amor- me contesto.

-¿Y Alice?- pregunto Jasper aún en la puerta.

-Sobre eso creo que Alice te necesita está realmente nerviosa y no quiere bajar- dijo Bella.

-Hijo ve a animarla, en verdad está nerviosa- afirmo Esme.

-Ahora bajo- Jasper subió rápidamente las escaleras mientras esperábamos en la sala.

Me acerque a Bella y le tome la mano y nos aparte un poco de los demás.

-Bella te ves realmente hermosa, quisiera quitarte ese vestido de una vez- le dije esta mujer sabía cómo sacar mi lado lujurioso- eres un ángel de la tentación.

-Y tu amor no te quedas atrás, créeme quería saltarte encima cuando te vi- me dijo en el oído, mientras pasaba su mano por mi pecho.

-Creo que debemos regresar con los demás- le dije, en ese momento sonó su celular, ella solo frunció el ceño.

-¿Quién es?- le pregunte.

-La verdad no tengo ni idea es la tercer llamada de ese número y la verdad dejémoslo así, no creo que sea importante.

-Haber dame- tome su celular de su mano y conteste- ¿Quién habla?- no se escuchaba ni un sonido, solo una respiración profunda- ¿Quién habla?- volví a preguntar pero de nuevo la misma respuesta- deja de molestar a mi novia quien quiera que seas- y colgué.

-Edward ¿Quién era?- me preguntó Bella, que estaba un poco pálida.

-No sé, nadie me contesto ¿Tú sabes quién pudo haber sido?

-Por supuesto que no, si no hubiera contestado- esta vez lo dejaría pasar pero tenía la ligera sospecha de que ella sabía quién era.

-Bien- tomé su mano y nos dirigimos a donde estaban los demás.

-¿Qué paso?- pregunto Rose.

-Alguien que se hace el gracioso, ha hablado a Bella unas cuantas veces y contesto y nada- estaba un poco enojado.

-Tranquilo- me dijo Emmet.

Después de unos cinco minutos de esperar bajaron Jasper y Alice tomados de la mano, se veía una Alice muy nerviosa pero sumamente feliz.

-¿Todo bien duende?- pregunte.

-Sería mejor si dejaran de llamarme duende- me saco la lengua, yo solo sonreí.

Cada pareja se fue juntos, Bella y yo nos fuimos en mi volvo aprovecharía que estábamos solos para preguntarle por la llamada.

-Bella ¿segura de qué no sabías quién llamaba?- desvié la vista de la avenida un momento para verla.

-Por supuesto, debió de ser algún niño o de esas bromas de llamar y colgar- me dijo un poco nerviosa.

-Pero no colgaron- contesté.

-Quizá lo tomaste desprevenido y se quedo en shock- me dijo seria- oye cambiemos de tema ¿sí?

-Está bien- le dije y le sonreí- ya te dije lo mucho que deseo quitarte ese vestido- volví a desviar la mirada hacia ella.

-Los ojos enfrente Cullen- me dijo con una sonrisa, volví a dirigir mi mirada hacía la avenida.

Puedo jurar que esta noche tenía promesas sobre todo para mi hermana, dejando a un lado mi egoísmo de solo pensar en mi relación con Bella deseaba de todo corazón que las cosas le salieran bien a Alice, me constaba lo mucho que amaba, le apasionaba esta carrera y este sería su inicio, solo podía esperar que la noche nos trajera adorables y afortunadas situaciones.


Bueno diganme divinuras que les parecio, por fis dejenme su review con su opinion ya sea de la historia o de este capítulo. Muchas gracias por leer, las adoro, hasta el próximo capítulo :D