Hola divinuras! :) Mil gracias por el apoyo a la historia, en verdad no tienen idea de lo que significa ese apoyo, en mi primer historia y me meta es llegar a ser una gran escritora del mundo FF. Melania mil gracias por siempre dejarme tus comentarios. Amiga TWILIGHTER NahomyStew sabes que eres muy especial para mí amiga.
Ahora una mala noticia, no podre actualiza d semanas debido a que la semana que viene empiezo mis examenes, así que el tiempo depende de los planes de mis profes y las revisiones, espero no pase de una semana, perdon u.u
Los personajes no me pertenecen son creación de nuestra adorada S. Meyer
EPOV (continuación)
Ya una vez dentro del salón donde se llevaría a cabo la presentación de la línea de ropa Bella y yo nos quedamos esperando a que los demás llegaran ya que habíamos llegado antes, el salón era demasiado grande ya había adentro como unas 70,000 personas, cada silla tenía el nombre de la persona que se iba a sentar en ella las nuestras estaba hasta enfrente la mía obviamente al lado de Bella y al lado de Esme. El desfile comenzó y todos pudimos admirar los diseños tanto de Alice como de la madre de Jasper, podíamos ver a Alice en su silla jugueteando con sus manos sumamente nerviosa por el desfile; al final del desfile la madre de Jasper salió agarrada de la mano de una de las modelos que llevaba un vestido de noche magnificó estaba seguro que Alice había diseñado ese vestido se veía todo ella en ese vestido.
-Gracias a cada uno de ustedes por acompañarme, pero sobretodo quiero agradecerle a una persona que participo en esta colección quiero que recibamos con un fuerte aplauso a mi futura nuera Alice Cullen quien por cierto es diseñadora de este vestido que tenemos aquí- lo sabía tenía la marca de Alice por donde mirases, Alice subió a donde se encontraba la madre de Jasper y Rosalie, todos aplaudimos e incluso nosotros gritamos para apoyar a Alice, podía ver que mi pequeña duende estaba llorando.
-Esto es solo el comienzo Alice- le dijo la madre de Jasper a Alice.
Al terminar el desfile esperamos a Alice que se había metido con la madre de Jasper detrás de la pasarela para ayudarla a guardar algunas cosas y no sé qué otras cosas, mientras todos comentábamos acerca de la pasarela.
-Al final todo salió bien para Alice- comenté, en eso vimos a Alice acercarse con la madre de Jasper.
-Carlisle, Esme me alegra que hayan venido a ver el arte de Alice- Alice solo agacho la cabeza y se ruborizo- no vinieron Edward y Elizabeth- Alice volvió a agachar la cabeza pero esta vez para mostrar la pena que sentía.
-Bueno creo a Alice jamás le faltaran ánimos y apoyo porque lo tiene y de sobra por nuestra parte, siempre estaremos a tu lado hermanita- le dije a Alice.
-¡Oh Edward!- Alice se vino directo a mis brazos- Gracias hermano.
-Claro como Edward es el que tiene palabras bonitas, es él quien recibe el cariño de nuestra hermana y Emmet que se…
-Emmet- le llamo la atención Esme.
-Ohhh hermano osito sabes que te amo demasiado no te pongas celoso- Alice ahora se dirigió a Emmet y lo abrazo.
Después de terminar el desfile nos fuimos a casa, en cierta forma estaba un poco enojado porque mis padres no habían asistido al desfile que era tan importante para Alice, ellos jamás se acordaban de nada importante para nosotros, ahora íbamos entrando a la casa.
-Edward estas muy callado- me dijo mi ángel de la tentación.
-Solo pensaba en lo poco considerados que son mis padres- le contesté.
-Bueno Elizabeth y Edward son un poco raros en ese asunto, pero mira mejor no pensemos en eso vale- me dijo mientras se bajaba del auto y yo con ella, al encontrarmos la tome de la mano.
-Bueno chicos buenas noches me muero de sueño- nos dijo Carlisle.
-Buenas noches papá, mamá.
-Buenas noches tíos- conteste.
Observaba como mis tíos iban subiendo las escaleras cuando escuche que ya estaba más lejos tome a Bella de su cintura y la coloque enfrente de mí.
-Bueno creo que ya es hora de quitarte ese horroroso vestido- le dije, en ese momento ella puso una cara un poco triste, creo que lo tomo por el lado equivocado.
-¿No te gusto?- su voz sonó como un leve susurro.
-No Bella, no es eso, a lo que me refiero es que prefiero ver tu hermoso cuerpo desnudo sin que nada lo cubra- le dije mientras besaba su cuello y colocaba mis manos en su trasero masajeándolo.
-Bien entonces que esperas para llevarme a la cama y hacerme el amor- negué con la cabeza, ella se me quedo viendo con una confusión en su rostro, en ese momento la cargue y nos encamine al estudio donde estaba mi piano había soñado noches enteras donde la poseía en él.
-¿A dónde vamos?- me pregunto antes de darme un beso en mi cuello.
-Ya lo veras- en ese momento me dirigí a la puerta de estudio.
-¿No pensaras hacerme el amor en el escritorio de Carlisle?- me dijo.
-No por supuesto que no, quiero hacerte el amor en mi piano, ahí es a donde vamos- sostuve a Bella con una brazo y recargándola un poco en la puerta mientras que con la otra abría la puerta, en cuanto se abrió sostuve a Bella y la lleve al piano sentándola sobre el- quiero verte llegar al orgasmo en mi piano.
-Edward deja de hablar y bésame- acerque mis labios a los suyos y la bese con pasión, como deseaba a Bella, para mí era la lujuria en persona, coloque mis manos en su nuca para acercarla más a mí, mientras ella comenzaba a quitarme mi saco.
Ambos nos encontrábamos solo en ropa interior, yo con mi bóxer negro y ella con sus bragas si es que se le pueden llamar así a un trozo de tela morado que la cubrían, enrolle un trozo en mi dedo mientras la besaba y lo destrocé, hice lo mismo con el otro trozo, dejando su coñito a mi vista, me separé de ella para poderlo ver.
-Bella estas empapando mi piano con tus jugos- pasé uno de mis dedos por su centro recogiendo sus jugos, ella gimió y yo me llevé el dedo a mi boca saboreando de sus jugos- que deliciosa estas- volví a pasar mi dedo por su raja para recoger más de sus jugos pero esta vez lo esparcí por uno de sus pezones para llevármelo a la boca y comencé a chuparlo y saborearlo- lo más delicioso que he probado- Bella tomó mi pelo entre sus dedos para acercarme más a él.
-Oh Edward que rico se siente que me chupes los pezones- me dijo Bella, me separé de ella cuando ya no pude percibir el sabor de su coño en él.
-Debo de encontrar una forma de castigarte por estar ensuciando mi apreciado piano.
-¿Y cómo lo vas a hacer?
-Así- la baje del piano, la giré quedando su espalda pegada a mi pecho y la recline contra mi piano de tal forma que sus pechos rosaran mi piano, me baje el bóxer y la penetre de una solo estocada por lo húmeda que estaba.
-¡Qué ricoooo! Se siente tan bien- dijo entre jadeos.
-Siempre tan apretadita, caliente y húmeda, el placer que me da joderte Bella.
-Y a mí el placer que me da que me cojas, Edward cojéeme duro.
-Eso hare Bella- saque mi polla lentamente de su interior sintiendo como me falta el contacto con su vagina y la volví a penetrar rápido, hice los mismo unas cinco veces de una maneta lenta.
-Edward deja de jugar y hazlo rápido, necesito sentir como te mueves rápido dentro de mi- tome sus caderas para que no se moviera y continúe mi faena de una manera más rápida- oh así, que rico, dame tu polla.
-Toma, eso es nena, que rico tu coño, toma mi polla con tu coño- desde arriba podía ver como entraba mi polla en su coñito.
Continúe unos minutos más follandola, cuando sentí que se iba a correr, sentí sus paredes apretarse a mi alrededor, no podía continuar más con esto, necesitaba correrme, quería correrme en su interior.
-Me corroooo bebe, puedo sentir como me aprietas, déjalo ir nena- cada vez las paredes de Bella se apretaban más a mi.
-Ed…ward me co…rroooo- grito Bella y pude sentir como tenía su orgasmo, segundos después tenía el mío- se siente bien sentir como te vacías dentro de mí.
-Bella ahora que lo pienso jamás hemos usado condón ni tú ni yo- le dije mientras recordaba nuestras sesiones y en ninguna habíamos usado protección.
-Siempre tomo la píldora, y no te pido que uses condón porque como te acabo de decir se siente bien que te vacíes dentro de mí, me gusta cómo se siente, me hace sentir que te pertenezco- me salí de ella y le di la vuelta.
-Y a mime gusta llegar dentro de ti, algún día ya no tendrás que tomar la píldora y tendremos una hermosa mini Bella- le dije dándole un beso casto en sus labios, recogimos nuestra ropa y solo me coloque el pantalón y Bella su vestido para irnos a mi habitación a dormir, Bella tenía flojera de ir por su pijama por lo que se puso una de mis playeras, debo de decir que iba a ser difícil solo dormir a su lado.
Ya solo estábamos a dos días de navidad ¡Por fin le daría los regalos a Bella! Como costaba esconderlos de Alice, esa duende se metía en todos lados con tal de saber que era lo que le iba a regalar y eso ponía en peligro los regalos de Bella ya que estaban juntos, solo había una cosa que me estaba preocupando un poco, Bella volvió a tener dos llamadas como las del día del desfile y ella se ponía nerviosa pero siempre me decía lo mismo, esperaría a ver si seguían esas llamadas y si lo hacían entonces sí tendría que explicarme que son esas llamadas.
-Hermano dime donde están mis regalos por favor juro que haré cara de sorpresa cuando los vea el jueves- me decía Alice, ¿qué le costaba aguantar dos días más?
-No, esperaras como todos los demás- le conteste mientras tomaba unas cosas de mi cama y las echaba en un cajón- Bella no ha llegado, ¿por qué estará tardando?
-Edward todos los demás no son tu hermanita yo sí, anda y Bella no ha llegado porque también está tratando de esconder mis regalos todos en esta casa son malos conmigo- cruzo los brazos sobre su pecho y comenzó a golpear el suelo con su pie derecho, eso me hizo sonreír y solo le di un beso en la frente.
-Solo dos días más Alice- salí del cuarto en cuanto escuche que se cerraba la puerta de la entrada, al bajar vi que era mi Bella.
-Hola amor- me dijo Bella mientras colocaba sus cosas en un sillón.
-Hola Bella ¿fuiste a algún lugar? Tardaste un poco, no es reclamo solo que no sabía que ibas a llegar tarde y estaba preocupado, no sabes qué no tienes por qué decirme, olvídalo- hable demasiado rápido, espero que me haya entendido- Discúlpame sí, no quiero parecer un novio controlador- Bella solo me sonrió y se acerco a donde estaba.
-Tonto, por supuesto que puedes saber y tienes razón debí de avisar a donde iba o por lo menos a mí me gustaría que me avisaras, es que me pongo un poco ansiosa cuando veo que no llegas y no sé nada- tomo un respiro- fui a esconder los regalos de Alice, esta mañana Esme la cachó espiando entre mis cosas y me llevo los regalos para esconderlos y en eso es en lo que me tarde.
-¿Ah sí que también esculcó tus cosas?- Bella frunció su seño en un gesto de confusión.
-Alice ¡está arriba tratando de encontrar sus regalos!- grite para que me escuchara Alice- me prometió que si se los daba ahora pondría cara de sorpresa cuando se los diera pasado mañana, pero no accedí.
-Bueno ese duende es un poco impaciente cuando se trata de sorpresas- sonrió Bella, en ese momento torció un poco la boca, lo que quería decir que tenía pena en decirme algo.
-¿Qué sucede Bella? ¿Qué quieres decirme?- le dije mientras levantaba mis cejas un par de veces.
-Sí que me conoces… es que, es solo que… muero porque me beses- sonreí ante su sonrojo, el querer un beso era normal en una pareja no encontraba el por qué de su sonrojo.
-Eso se soluciona fácilmente- la tome de su cintura y la acerque más a mi cuerpo- me encanta sentirte tan cerca de mí- pase una de mis manos detrás de su nuca y la otra la deje en su cintura con la cual la rodee y la acerque a mí para poder devorar esos labios dulces y suaves que eran mi perdición, inicio como un beso tierno pero apasionado, pero necesitaba más, pasé mi lengua por su labio inferior a lo cual respondió abriendo su boca dejándome el paso para poder acceder a ella.
-¡Por Dios consíganse un habitación!- iba a matar a Alice, tuvimos que separarnos, Bella se mordió el labio inferior y ambos nos giramos a ver la cara de Alice la cual era de asco- digan que fui yo y no Emmet, contrólense un poco y yo que me quejaba de Emmet y Rose.
-¿Terminaste de inspeccionar mi cuarto Alice?- le pregunte, puso los ojos en blanco y dio un suspiro que si no fuera porque conocía a mi hermana me hubiera partido el alma.
-Sí y el de Bella también, insisto son malos conmigo, pero saben qué yo haré lo mismo no les diré nada acerca de mis regalos- ambos tanto Bella como yo solo sonreímos a su respuesta- me tengo que ir quede de pasar a la casa de Jasper a ayudarle a envolver sus regalos.
-Bien nos vemos hasta el jueves hermanita y espero que ya te hayas dado por vencida- le dije, ella solo se dio la vuelta y me sacó la lengua, me reí ante ese gesto, antes de que Alice saliera Esme entro a la casa, traía los ojos hinchados, había estado llorando y por lo que se veía llevaba mucho tiempo haciéndolo.
-Mamá ¿Qué tienes?- pregunto Bella.
-Esme ¿Qué sucede?- ahora cuestione yo, ella se acercó a donde yo estaba y se me quedó viendo profundamente y al siguiente instante me estaba abrazando.
-¡Hijo, mi hijo!- pude escuchar sus gemidos y sollozos- ¡Oh Dios¡ ¡eres mi hijo!- ¿Qué? Creí haber escuchado que decía que era su hijo.
-¡Esme!- se escucharon tres voces a la vez la de mi madre, la de mi padre y la de Carlisle.
-No le habrás dicho ¿o sí?- grito mi madre.
-¿Con que derecho te crees?- le gritó mi padre a Esme, se acercó a ella y la tomo con brusquedad de los hombros.
-¡Suéltala Edward!- le grito Carlisle a mi padre- suéltala o me olvidare que eres mi primo si no es que ya lo hice.
Mi padre no la soltaba solo la veía con furia, sentí un coraje enorme al ver como trataba a Esme ¿Quién se creía? Él no podía tratarla así, no se lo iba a permitir, jamás dejaría que alguien tratara así a Esme, estaba mal pero la quería muchísimo más que a mi madre.
-¡Suéltala oh te juro que me olvidare de que eres mi padre!- le grite.
-¡Es que él no es tu padre!- grito Esme.
Ya no entendía nada, primero Esme llega y me dice hijo no solo eso sino que yo soy su hijo y ahora me dice que mi padre no lo es, no entendía nada, esto era una muy mala broma.
-¿Qué? ¿Cómo que él no es mi padre?- le dije a Esme, mi padre la apretó más fuerte y yo reaccione peor ante eso.
-Ni se te ocurra- le decía mi padre entre dientes, escuche un quejido de Esme y no me pude resistir por más tiempo, me abalancé sobre mi padre y se lo aleje de Esme.
-Te dije que la soltaras- le gruñí.
-¡Por Dios hijo!- gritó mi madre.
-Deja de llamarlo así- dijo Carlisle- Edward tenemos que hablar. Chicas por qué no suben arriba, nosotros les avisamos cuando bajen.
-No, quiero que Bella permanezca aquí junto a mí- dije sea lo que fuera que me iba a decir preferiría sentir el apoyo de mi Bella.
-Yo también quiero estar- dijo Alice.
-Chicas por favor espérenos arriba- no quería que se fuera Bella y Carlisle lo pudo ver en mis ojos- necesitamos hablar solo contigo Edward, después podrás ir con Bella.
-Estaré esperándote arriba amor- me dio un beso en la mejilla y se fue con Alice a la parte de arriba.
-¿Qué sucede?- a estas alturas me encontraba sumamente nervioso.
-Vamos al estudio- dijo Carlisle un poco nervioso.
Una vez todos en el estudio Esme se colocó al lado de Carlisle y mis padres en el otro extremo de la habitación, Carlisle me señalo una de las sillas para que me sentara pero yo me negué, quería que esto terminara cuanto antes.
-Edward lo que te vamos a decir no es sencillo, pero en verdad esperamos que lo tomes bien- comenzó Carlisle.
-¡Por Dios, Edward eres nuestro hijo, nuestro!- soltó de repente Esme en medio de un llanto que no supe si era de coraje o de alegría.
-¡Esme!- la llamo Carlisle.
-Lo siento pero es que ya no puedo, tuve que contenerme esta semana sin decirte nada ya no puedo más- si esto era una broma era una muy pesada, no podían jugar con algo así, podía sentir mi cabeza palpitar, mi cara caliente, mi corazón acelerado, mis lagrimas a punto de desbordarse de mis orbitas
-Bien ¿de qué están hablando? Dejen de jugar de una vez por todas- estaba desesperado, que se suponía que estaba sucediendo.
-Amor no es un juego, es la verdad eres hijo de Carlisle y mío, si no nos crees puedes preguntárselo a Elizabeth- de repente me puse pálido, sentí como toda la sangre huía de mi cabeza, sentí el ambiente tan helado.
-¿Me puedes decir de que está hablando?- me dirigí a la que se suponía que era mi madre.
-No lo sé, Esme en verdad que ya está mal, tú eres nuestro hijo- comentó Elizabeth.
-¡Deja de mentir por Dios!- grito Esme- sabes que no es verdad ¡Dile! explícale como es que le hiciste para separarnos- todo se quedo en silencio en espera de la respuesta de alguno pero nadie hablo.
-Necesito que alguien me explique qué es esto- dije ya furioso, sin poder contenerme, parecía que los cuatro jugaban a lanzarse la pelota haber a quién le tocaba el castigo de decirme mientras yo sufría por saber qué era lo que pasaba.
-Yo lo haré- dijo Carlisle que solo veía a los que había creído mis padres por toda mi vida- hace una semana Esme llego al consultorio llorando susurrando que estaba vivo, yo no entendía que era a lo que se refería, le cuestione y ella solo volvió a decir que estaba vivo para después decir que nuestro bebe estaba vivo- tomo aire profundamente- le cuestione el cómo se había enterado y me dijo que una enfermera que trabajaba en el hospital se lo había contado, Esme había estado investigando después de un sueño que tuvo donde te había escuchado llorar después de nacer y contacto a una de las enfermeras y ella le confirmo que nuestro bebe había nacido vivo.
-Eso no quiere decir que Edward sea su hijo- dijo mi supuesto padre, Esme solo le dirigió una mirada envenenada, algo que me sorprendió porque ella era la mujer más pura y bondadosa.
-Seguimos investigando con otros doctores y enfermeras y descubrimos que nuestro hijo nació totalmente sano que fue el hijo de Elizabeth y Edward el que había nacido muerto, Esme se emociono pero le dije que era necesario que les fuéramos a preguntar a ellos, al hacerlo se quedaron callados, pero los presione hasta que Edward lo confirmo dijo que después de que les informaron de que su hijo nació muerto le pagaron a una enfermera por cambiar los bebes y decir que el nuestro había fallecido aprovechando el hecho de que Esme se encontraba mal y había perdido el conocimiento, después de que Esme despertó nos dieron la noticia de la muerte de nuestro supuesto hijo.
-Eso quiere decir que yo soy su hijo- lo afirme más que preguntarlo.
-Si Edward eres nuestro hijo, mío y de Esme- confirmo Carlisle, en ese momento me gire para ver a los que todos estos años no habían hecho otra cosa más que mentirme.
-¿Cómo pudieron hacer algo así? ¿Cómo es que siempre han sido tan hipócritas? Juran tener tan buena educación, ser superiores a los demás y resulta que son de lo peor, ¡Son basura!, a ver pero ¿Cómo es que se atrevieron a mentir de esa forma, a creer que tienen derechos sobre mí, derechos sobre destruir la vida de los demás?- comencé a soltarles muchas cosas, no todo lo que tenía pensado pero por lo menos sentía un poco de alivio.
-Edward a pesar de que no somos tus padres biológicos si somos tus padres de corazón, acaso no siempre te hemos dado todo nuestro amor y cariño- decían Edward y Elizabeth.
-¡Por Favor! Nunca están en casa, les da lo mismo lo que elijamos, al menos claro está que esa decisión les perjudicara con sus amistades, sin embargo Esme y Carlisle a pesar de creer que yo no era su hijo o que mis- calle en ese momento porque me di cuenta que Emmet y Alice ya no eran mis hermanos- Emmet y Alice no son sus hijos nos han dado más amor del que ustedes fueron capaces de dar.
-Hijo por favor nuestros negocios no nos permiten estar todo el tiempo en casa- comenzó Edward.
-Esa no es excusa, Carlisle y Esme siempre han tenido negocios igual o más importantes que los de ustedes y siempre tienen tiempo para nosotros, o dejan a un lado sus negocios así que no me vengan con estupideces- ya para en estos momentos estaba gritando, sacando todo el coraje y rencor de todos estos años por su desinterés ante mí y mis… Alice y Emmet.
-¡Edward!- me llamó la atención Carlisle.
-No nada de Edward, ellos se merecen todo lo que les estoy diciendo y más, ¿o es que acaso tú no encuentras repulsivo lo que hicieron? ¿O es que te da lo mismo que tu hijo no esté muerto? Sabes mejor no me contestes, me largo de aquí- me dirigí a la puerta pero antes de abrirla tenía a Esme rodeando mi cintura.
-Hijo, por favor no te vayas, quiero hablar contigo, estrecharte entre mis brazos- me gire hacia ella.
-En estos momentos no quiero hablar con nadie, solo quiero estar solo o con Bella pero nadie más, no quiero hablar con ninguno de ustedes, sé que tú y Carlisle no tienen la culpa pero entiéndanme, esto es más difícil de lo que creen- me desprendí de sus brazos y salí del estudio azotando la puerta con un nudo en la garganta que me impedía respirar.
Camine lo más rápido que pude hacia la puerta, solo escuchaba ruido proveniente del estudio y cuando me di cuenta una figura pequeña con el cabellos negro me tenía abrazado, podía sentir como temblaba, estaba sollozando.
-Alice déjame ir- trate de quitarme sus brazos pero vaya que tiene fuerzas.
-No tú siempre vas a ser mi hermano, Edward no me abandones, no me digas que ya no me quieres- decía entre sollozos.
-Perdón Alice ahorita no puedo- tomé sus brazos y la aparte de mi lado, no quería su lastima, solo quería huir de ahí, alejarme de todo esto.
Bueno como ven algunas más o menos ya me habían dicho sobre sus dudas de los padres de Edward, otras solo me habían comentado sobre algo extraño. ¿Qué les parecio? Esme y Carlisle padres de Edward. ¿Aplausos o jitomatasos?
