HOLA CHICAS! Oh probablemente algunas quieran matarme, pero por fin ya termine todos mis examenes y acá les dejo el nuevo capítulo! Chicas en verdad me encanta que me dejen sus comentarios, eso me hace saber más que es lo que esperan, si odian mi historia, si les gusta.

Ya saben los personajes no son míos, los ocupe para esta loca historia ;)


EPOV (continuación)

Salí de la casa, ya no podía más lo que más me dolía era saber que Alice y Emmet no eran mis hermanos, pero yo seguía amándolos a ambos, seguían siendo mi hermana duende y mi hermano oso. Al alzar la vista hacia el carro se encontraba mi ángel con una maleta al lado de mi carro en cuanto me vio abrió sus brazos para que me refugiara en ellos.

-Ven amor- me dijo en voz baja.

-¿Por qué? ¿Por qué Bella?- solté el dolor, el llanto que había estado conteniendo, la abrace, escondí mi cara en su cuello inhalando su aroma tratando de controlarme.

-Shhh tranquilo vámonos de aquí vamos a algún lado donde puedas estar más tranquilo- me aparte de ella y le di un beso en la mejilla, coloque las maletas en la cajuela y le quite el seguro de la puerta de ambos asientos.

-Vamos- le dije señalándole la puerta del copiloto, pero me negó de con la cabeza, me extendió la mano y alzó las cejas.

-Dame las llaves no vas a conducir en ese estado- dude a veces Bella no es la mejor conductora que se puede encontrar- anda no pienso estar toda la tarde aquí además ya va a oscurecer.

-Solo no vayas a chocar el carro, tú y el volvo son lo único que me queda- le dije, ella solo entorno los ojos, pero al final le di las llaves.

-Eres el maestro del dramatismo- me dijo antes de subirse al asiento del conductor.

No hablamos en el transcurso del recorrido lo cual agradecí en estos momentos no quería hablar, solo pensar, no ni eso quería, quería olvidar, ya la verdad en estos momentos no tenía ni idea de que era lo que quería. Bella nos llevó a un hotel que estaba cerca de la salida de Los Ángeles, era como si me hubiera leído la mente quería estar lo más lejos posible, me baje para ir a abrirle la puerta y bajar la maleta de la cajuela.

-Voy a pedir una habitación- me dijo mientras bajaba las maletas y ella le daba las llaves al vale parking y se metía al hotel. Una vez con la maleta en la mano me metí al hotel y busque a Bella con la mirada, estaba en la recepción y me acerque a ella.

-¿Todo bien?- le pregunte, ella asintió con la cabeza y me dedico una sonrisa aunque había algo en sus ojos, no supe identificar, era algo parecido al miedo, me recordó a una vez en la que un niño la asustaba y me miraba con esos ojitos- ¿segura?

-Por supuesto- me dio un beso en la mejilla, tomé la tarjeta de la habitación que la recepcionista le había extendido.

-Vamos- le dije, rodee su cintura con un brazo y nos encamine a la habitación.

Una vez en la habitación deje la maleta en un sofá y Bella saco su celular y mando un mensaje para volver a guardarlo.

-Espero que no te moleste le avise a Esme que estábamos bien, que ya habíamos llegado a nuestro destino pero no te preocupes no le dije donde estábamos- asentí con la cabeza- ¿Quieres que platiquemos?

-Si no te importa preferiría dejarlo para luego, en este momento solo necesito estar a tu lado- me sonrío y se acerco a mí.

-Bien vamos a meternos a la cama- ambos nos cambiamos a nuestras pijamas y nos acostamos en la cama.

Dormí con Bella rodeándome, no había nada que ella no pudiera curar, me hacía sentir bien por mas malo que fuera el momento, ella era mi cura, mi anestesia a cualquier dolor que se me presentara, pero en estos momento no sabía ya que era lo que me pasaba por una parte me sentía dolido por haber vivido engañado todo este tiempo, me dolía la mentira, por otro lado me sentía enfadado por la manera en la que Esme no había pensado en mí y sin más solo me dijo, solo había pensado en ella, por otro lado estaba el dolor de mis hermanos, ellos ya no eran mis hermanos, sé que Alice me había que siempre iba a ser mi hermano, no podía asegurarlo al final de cuentas soy su primo pero un primo es diferente que un hermano, continúe divagando en todas esas cosas en lo crueles que habían sido Elizabeth y Edward con su jueguito de cambiar hijos, a ellos no les importaba el dolor de los demás, con este tipo de pensamiento me fui sumergiendo en el sueño, un sueño nada profundo, un sueño donde no descansabas.

Cuando desperté me pesaba todo, era como si me la hubiera pasado corriendo un maratón completo, y ojala hubiera sido eso y no esta mierda que me estaba pasando, por suerte tenía a mi ángel aquí a mí lado que por cierto estaba observándome, tenía ojeras en sus ojos.

-Bella ¿Por qué no dormiste?- mi voz salió ronca así que tuve que aclararme mi voz, de inmediato ella se sonrojo- ¿Bella?

-A media noche comenzaste a inquietarte y me preocupaste… así que me quede toda la noche cuidándote mientras dormías- abrí los ojos, ese era mi papel, yo tenía que velar por el sueño de ella- Y ni se te ocurra decir que ese es tu trabajo, velar por mi sueño porque esas son estupideces, te amo y haré todo lo posible por cuidar de ti y porque estés bien.

Le dedique una sonrisa y me dolía que no pudiera ser verdadera y que llegara a mis ojos, ella no tenía la culpa de lo que me estaba pasando y aún así no podía sentirme del todo feliz con ella que es mi más grande tesoro en la vida. Ella ladeo la cabeza y me dedico una sonrisa triste.

-Bella no…

-Calla, es tu momento, haz lo que tengas que hacer, si quieres gritar, llorar, romper cosas, aquí estaré, seré tu sostén, tu soporte, tu hombro para llorar, lo que quieras, lo que necesites aquí estaré- me abrazo y ya no pude más, me desplome cual niño pequeño que pierde su tesoro más preciado.

-¿Por qué Bella, por qué me hicieron esto a mí? ¡Era un bebé maldita sea! No les había hecho nada para que hicieran conmigo lo que hicieron, ¡No era un juguete que se pudiera cambiar así como si nada!

Me aferre a su cintura y seguí llorando, no podía parar y en ese momento no quería parar, había vivido una mentira toda mi vida, había vivido con escases de amor de mis padres y con unos padres egoístas ¿Por qué me habían cambiado si lo que iban a hacer era simplemente tratarme con un mueble más de la casa?

-Vamos llora, sácalo todo amor- me dijo Bella mientras me acariciaba mi espalda.

-No es justo ¿Quiénes se creen para llegar cualquier día y decir sabes que no eres hijo de quién crees, si no nuestro hijo? ¿Por qué? ¿Acaso no pensaron en cómo me lo iba a tomar, en lo que eso significaba para mí? ¿Por qué Esme fue tan egoísta?

Ella no decía nada, solo me dejaba desahogarme lo cual agradecía en estos momentos era lo único que quería. No sé cuánto tiempo paso pero por fin pude calmarme, no me di cuenta de lo mucho que estaba apretando a Bella hasta que la solté y mis brazos estaban dormidos.

-Perdón- le dije- ¿No te lastime?

-Nop- tomo un gran suspiro- ¿Ya estás más tranquilo?

-Un poco pero la verdad no quiero hacer nada- me tire sobre mi espalda y puse mi brazo cubriéndome los ojos.

-Bueno podemos ver películas todo el día y pedir el servicio a la habitación- me dijo.

-Si tú quieres salir…

-Nop, quiero quedarme aquí contigo- me quite el brazo de los ojos y me voltee a verla.

-Doy gracias por tenerte aquí en estos momentos, cuando salí del despacho de Carlisle lo único que quería era agarrarte e irnos lejos de ahí, quería olvidarme de todo estando a tu lado, pero no podía pedirte que los dejaras- ella me dedico una pequeña sonrisa.

-No es necesario que lo hagas- se mordió el labio.

-¿Bella?

-Mmm

-¿Cómo supiste que iba a salir corriendo de ahí?- ella se sonrojo.

-Verás Alice moría de la curiosidad y me arrastro al despacho, nos pusimos a escuchar detrás de la puerta y cuando escuche la explicación de Carlisle sabía que no querrías estar más tiempo, no sé cómo pero lo supe, ahí así que salí corriendo a nuestras habitaciones a hacer una pequeña maleta para irnos- se acerco a mí para abrazarme.

-¿Ósea que jamás te detuviste a pensar en quedarte tú y solo hacerme mi maleta?- le pregunte.

-La verdad no me detuve a pensar en eso, simplemente fue así de él no querrá seguir aquí, creo que ni si quiera era una opción porque no quería esa opción, solo quería estar a tu lado apoyándote ¿Preferirías estar solo?- me pregunto temerosamente.

-Por supuesto que no, como te dije solo pensaba en que quería agarrarte y salir de ahí.

-¿Y qué piensas hacer?- soltó después de unos minutos de silencio.

-No lo sé, solo sé que en estos momentos quiero olvidarme de ese tema, sigo sin entender porque mis pa… Elizabeth y Edward hicieron algo así, también pienso que Esme debió de esperar, fue egoísta la manera en que me dio la noticia- le dije.

-Pero Edward entiende que Esme ha llevado todo este tiempo creyendo que su hijo, el niño al que seguía prodigándole lagrimas y amor está vivo, no muerto como le hicieron creer, eres su hijo Edward, el niño por el que ha sufrido todo este tiempo ¿Cómo querías que reaccionará? Si, no es la mejor forma… no fue la mejor forma, pero tampoco puedes culparla por querer tenerte entre sus brazos cuanto antes- me dijo con una voz calmada.

-Aún así su acto fue egoísta

-¿Egoísta querer recuperar a su hijo?

-Bella no quiero hablar de eso en este momento por favor- ella asintió con la cabeza.

Pasaron los días y yo seguía sin hablar con alguien más que no fuera Bella, en este momento para mí solo éramos Bella y yo, ella era la que contestaba las llamadas, la que se encargaba de negarme para Esme o Alice que eran las que insistían más, cada vez que hablaba con ella en especial con Esme podía ver a Bella apenada por tener que negarme a ella y probablemente por las reacciones de estas, Bella no me decía nada, seguía apoyándome, aceptando mis decisiones, y yo por mi parte seguía compungido por todo, saber que mis papás no eran mis papás, que mis hermanos ya no eran mis hermanos, Esme y Carlisle había recuperado a su hijo pero ¿En qué medida lo habían recuperado? ¿Qué tanto podría verlos y amarlos como padres? Era obvio que el cariño, agradecimiento y afecto lo tenía, pero ¿Podría transformarlo a cariño de padres?

-Edward ¿podemos hablar?- me pregunto mi ángel después de colgar el teléfono.

-Era Esme ¿Cierto?- le pregunte dudoso.

-Si ya sabes que llama todos los días para ver si esta vez tendrá suerte y tú le contestarás- sonrió con pesar.

-Bien ¿De qué quieres hablar?

-No crees que es momento de que hables con Esme y Carlisle, Esme muere por hablar contigo, por estrecharte entre sus brazos- comenzó a decirme.

-No Bella, no quiero, por favor no me insistas- ella torció su boca.

-Creo que estás siendo un poco duro con Esme y Carlisle, al final de cuentas terminaron siendo también victimas de Elizabeth y Edward, solo quieren darte un abrazo Edward, decirte que todo este tiempo te han amado y…

-Me han amado como sobrino no como hijo Bella

-Pero Edward, sabes que ellos han amado todo este tiempo a su difunto hijo

-Tú lo has dicho a su difunto hijo no a mí como hijo.

-Pero pueden empezar a trabajar para crear ese vínculo que no será difícil porque tú siempre los has amado y ellos a ti, solo es cosa se fortalecer ese afecto como padres e hijo- me comento con una gran sonrisa y optimismo en su voz.

-Pero yo no sé si quiero crear ese vínculo Bella- la sonrisa que tenía Bella desapareció inmediatamente.

-¡¿Qué?!... Estas castigando a Esme y Carlisle de una manera injusta, el único error de Esme fue no poder controlar su impulso de tenerte entre sus brazos y llamarte hijo y por eso la estás castigando, ¡Eres injusto Edward!- me grito.

-¿Tú que sabes Bella? ¿A ti no te llegaron a decir que tú vida había sido una mentira, que tu familia no era tu familia? No puedes decirme que si soy o no injusto porque no sabes lo que se siente que tu mundo se desborone y que tú ni tuviste la culpa, simplemente te trataron como un objeto que se pudo cambiar por otro porque el otro estaba defectuoso, tú no sabes- sisee esto último.

Bella tenía sus ojos entrecerrados y en uno de sus ojos luchaba una lagrima por salir pero Bella se la quito inmediatamente para después cruzar sus brazos, tomo una gran bocanada de aire y soltó sus brazos, asintió con la cabeza antes de empezar a hablar.

-Tienes razón yo no sé nada de eso, solo sé que daría lo que fuera porque Esme y Carlisle fueran mis verdaderos padres, o que mis verdaderos padres estuvieran vivos porque los sigo extrañando cada día, tú no sabes lo que en verdad se siente saber que no tienes padres, solo sé que Esme y Carlisle son las personas más bellas y puras que conozco y que nadie, ni tú, tiene derecho de herirlos, solo sé que te estás portando como un maldito egoísta con ellos, que ni si quiera quiere amarlos como padres, no quieres darles la oportunidad de disfrutar de su hijo- volvió a tomar aire- pero tienes razón yo no sé nada, al final solo soy la chica adoptada, la Swan agregada a la familia Cullen.

Tomo su celular y salió de la habitación dando un portazo, mientras me quedaba ahí parado a la mitad de la habitación viendo la puerta por donde Bella se había marchado. Era un estúpido, un cabrón de mierda por lo que le había dicho, había dañado a Bella con mis palabras ¿En qué estaba pensando cuando le dije eso, en qué?

Después de unos minutos me acosté en la cama y vinieron imágenes a mi cabeza de lo que había sucedido con Bella minutos antes, en especial en lo que ella me había dicho, "solo sé que te estás portando como un maldito egoísta con ellos, que ni si quiera quiere amarlos como padres, no quieres darles la oportunidad de disfrutar de su hijo" eso era lo que me había dicho pero… pero no era cierto, recordé las tantas ocasiones en las que siempre desee que mis padres fueran como Esme y Carlisle, pero no, lo que deseaba es que ellos fueran mis padres, recordé aquellas veces en las que Esme y Carlisle siempre habían estado ahí para apoyarme, para darme su amor y afecto cuando Elizabeth y Edward no lo hicieron, aquellas veces en la que cuando era un niño me caía y Esme corría a levantarme, recordé el odio que sentí cuando vi a Edward maltratando a Esme sin importar que en ese momento lo creyera mi padre… Y entonces me di cuenta… amaba a Esme y Carlisle como mis padres, quería que fueran mis padres y afortunadamente… ellos eran mis padres.

Pasaron un par de horas y Bella no regresaba comencé a preocuparme, busque como loco mi celular para marcarle, lo encontré debajo de una almohada y marque rápidamente pero nada no me contestaba, volvía a marcar y de nuevo nada, un intento más y ya iba a colgar cuando en ese momento escuche que abrieron la puerta del cuarto, corrí para ver a Bella, ella me vio y solo nos quedamos parados sin decirnos nada, tenía que disculparme por la mierda que le había dicho.

-Bella perdóname- me acerque a ella con paso dudoso, ella no decía nada- en verdad lo lamento por cada estupidez que te dije, sé que soy un maldito idiota, pero, por favor amor perdóname, sé que no hay excusa pero este tema…

-Shh- me dijo Bella llevando uno de sus dedos a mis labios- Shh amor, perdóname tú a mí no debí de presionarte de esa manera, es solo que me entristece verte así y escuchar a Esme tan mal.

Me acerque a ella y la envolvía con mis brazos, comencé a repartir besos en sus pequitas a penas visibles.

-Perdón- beso- perdón- beso- perdón- beso- perdón- beso- perdón- entre cada beso ella comenzaba a reírse.

-Te amo- me dijo.

-Y yo a ti mi ángel.


Y bueno que les parecio, sé que es pequeño a comparación de otros capítulos pero solo tuve el miercoles y jueves para escribir, diganme que opinan del capítulo, de la situación. Saludos y hasta el viernes