Hola divinura de lectoras! Nuevo capítulo! Espero les guste mucho chicas.

En este capítulo empezará un nuevo drama que en si ya se había mostrado de una manera pasiva pero espero les guste este pequeño giro.

Gracias por cada uno de sus Favs, Follows y sobretodo por sus reviews en verdad me motivan mucho. Melania mil gracias por tu review :)

Bueno ahora si les dejo el nuevo capi, recuerden S. Meyer es la creadora de los personajes


BOPV

Hoy había sido un día muy interesante desde el despertar hasta la hora del almuerzo donde recibí una llamada de un número privado al principio me dio una total confusión y después entendí quien era la única persona que podía llamarme de un número privado para que no reconociera el número… Jacob, me levante de la mesa y me salí de la instancia si era él no quería ponerme a gritar como loca y que todos en especial Edward se diera cuenta del acoso de Jacob, salí deprisa y me coloque a espaldas de la puerta de la estancia en la que nos encontrábamos.

-Ho… Hola- contente con un poco de temor debido a mi sospecha de quien era.

-Preciosa- si era él- pensé que no me contestarías, creí que tendría que ir a tu casa y enseñarte como debes comportarte con tu amado, Bella mía- utilizó un tono que pretendía ser sensual pero para mí no era más que pervertido y me daba miedo.

-Jacob como debo de decirte que ya no me interesas, entre tú y yo no hay nada, nada entiéndelo- estaba comenzando a desesperarme.

-Mira maldita perra, mas te vale dejar de actuar como una maldita zorra- tomo un respiro y pasaron unos segundos sin decir nada- vez nena lo que me haces decir, solo te pido que te comportes como se debe.

-Jacob en verdad déjame en paz- le dije mis ojos se estaban llenando de lagrimas me sentía tan frustrada de no poder terminar esta situación.

-Shhh amor tranquila, solo quiero que aceptes todo el amor que me tienes- decía con una voz tan obscura.

-¡Jacob con un demonio, entiende ya no te amo, ya no me interesas!- le grite pero me di cuenta que era lo peor que pude haber hecho.

-Mira maldita puta el que decide aquí cuando termina todo soy yo- esta vez su voz destilaba tanta perversión, rencor, odio, no entendía que era lo que quería si eso era lo que él sentía por mí.

-JACOB POR FAVOR- le estaba suplicando- DEJAME EN PAZ, YA NO PUEDO- mis lagrimas corrían por mi mejillas, ya no sabía cómo detenerlos, en ese escuche como cortaban la llamada desde la otra línea, termine la llamada.

-Bella- oh no ¡Demonios!

-Jasper- conteste en un susurro.

-¿Qué pasa?- me pregunto en un tono suspicaz.

-Nada Jazzie, no pasa nada- le conteste igual en un susurro, porque temía que al hacerlo en voz alta, mi voz me delatara.

-No mientas, escuche la conversación, mírate los ojos, la cara, estas temblando Bella, así que lo voy a volver a preguntar ¿Qué está sucediendo?- me volvió a preguntar.

-Ja… Jacob ha estado molestándome, acosándome, no entiende que lo nuestro ya termino, me habla para insultarme o para decirme… cosas- no era necesario decirle cada cosa que me decía – se altera, no sé qué hacer para que entienda la realidad y cuando se la hago ver se altera, se pone agresivo.

-¿Qué? ¿Te ha golpeado Bella?- dijo Jasper entre dientes.

-No, no, no, solo me ha jaloneado pero no ha pasado de ahí, por favor Jasper te lo pido, prométeme que no le dirás nada a nadie sobre todo a Edward- le implore, debía mantener a Edward fuera de esto.

-Bella esto tiene que parar- Jasper me dijo preocupado.

-Lo sé, es lo que he intentado hacer, prometo arreglarlo Jasper pero por favor te insisto no le digas nada a nadie, por favor- le volvía a suplicar.

-Bien, te doy una semana para que ese estúpido te deje de molestar, si en una semana el idiota te sigue acosando, tendrá que irse con cuidado, no pienso dejar que mi mejor amiga sufra por este pendejo ¿me entendiste? Una semana no más- y me abrazo, yo solo asentí con la cabeza en verdad esperaba que esto terminara pronto porque en verdad me encontraba harta, frustrada y comenzaba a aterrorizarme.

En ese momento me propuse dejar pasar esto, ya más adelante lucharía contra esto.

Después del almuerzo, regresamos todos a casa donde recogimos el desorden del día anterior, afortunadamente como éramos muchos terminamos lo sumamente pronto para poder sentarnos a ver una película, le había tocado elegir a los chicos y habían elegido "El aro" si lo sé una película viejísima pero les seguía gustando ya que según ellos las nuevas no daban nada de miedo, como Edward me conocía tan bien me sentó en su regazo para que pudiera esconder mi cara en los momentos de espanto. Al principio de la película me creí muy valiente y había decidido mirar toda la película sin esconderme pero no contaba con que Alice se sentara a mi nuestro lado y arruinara mi decisión con sus gritos todos aterrorizados hacía que saltara de las piernas de Edward a cada rato hasta llegar al punto en el que en una ocasión salta hasta terminar sentada en horcajadas encima de él y con mi cara escondida en su cuello, solo escuche como él se reía entre dientes, me separe de él y lo comprobé y le di un golpecito en su pecho por reírse de mí.

-Hay que poner más películas de terror con tal de que te sientes encima de mí de esta forma- me dijo en mi oído, yo solo pude sentir como la sangre subía a mi cara y me ponía roja.

Continuamos viendo la horrorosa película y al terminar era hora de la elección de las chicas por lo que elegimos una película más cómica, elegimos la película de "Loco y estúpido amor". Empezamos a verla y en cuanto salió el guapísimo de Ryan Gosling, Alice comenzó a gritar como loca.

-¡Oh por Dios que guapo es!- gritaba.

-Te imaginas tenerlo en la cama- decía Rosalie.

-Disculpa Rose- decía un Emmet cabreado.

-Oh Emmet por favor, admite que ese tipo esta como quiere- le contesto Rosalie sin voltear a verlo. Emmet solo gruño.

-Oh que caliente es- decía Alice.

-Alice, amor estoy aquí y hasta donde sé eso solo me lo dices a mí- decía un Jasper desesperado por conseguir la atención de la duende.

-Hay chicos discúlpenlas pero no pueden negar la verdad, ese tipo esta como para pecar con él, solo miren su cuerpo y sobretodo en esa película me encanta, la manera tan encantadora que ofrece su ayuda, y como defiende al final a su amigo, es… es sexy- lo dije como si hubiera descubierto algo, solo sentí una mirada enfocada totalmente en mí, sabía quién era y me puse nerviosa, pero no dijo nada solo continuo viendo la película.

A la hora de la película Alice y Rose habían abandonado el sillón para colocarse más cerca de la T. V. para "ver mejor". Solo estábamos Edward y yo en el sillón cuando sentí que Edward alzaba y abría sus piernas y me colocaba entre ella en forma de mariposa de tal forma que solo se veía como una casita entre sus piernas y no se distinguían las mías.

-Con que ese tipo es sexy eh- me dijo en susurros Edward en mi oído- dime crees que ese tipo sexy pueda hacerte sentir así con solo hablarte al oído- deje de respirar mientras hacía eso, coloco una de sus manos en el interior de uno de mis muslos y me sobresalte ante su acción, fue metiendo su mano dentro de mi ropa, estaba ya mojada con solo su tacto, hizo a un lado mi tanga y me acaricio levemente- mmm dime crees que él te pueda poner tan caliente como estas con solo tocarte- en ese momento aparto la mano y la subió hasta el botón del short, mi respiración era rápida, me sentía acalorada por lo que estaba pasando pero a la vez excitada de que alguien nos descubriera.

-Edward alguien puede darse cuenta- le dije en apenas un susurro.

-Entonces guarda silencio y procura no gemir- metió la mano hasta debajo de mi tanga y comenzó a acariciar mi botón suavemente llevándome a una tortura deliciosa- mmm siempre tan húmeda- voltee a verlo y él se veía tan atento a la película que si no fuera porque estoy sintiendo como acariciaba mi botón podría jurar que estaba poniéndole atención a la película, comenzó a apretarlo, eso me estaba llevando a la locura, sentí como mis paredes se contraían y lo solté, deje ir mi orgasmo, Edward dejo su manos un momento más en mi coño, después saco su mano y chupo sus dedos que habían estado en mi coño, me puse más roja de lo que estaba al ver esa acción, no es como que Edward no hubiera probado antes el sabor de mi coño pero jamás enfrente de alguien más.

Pasaron los días, ya este lunes regresábamos cada quien a nuestro trabajo, la verdad ya me había acostumbrado a estar con Edward a todas horas del día y volver a verlo solo unas cuantas horas me iba a ser un poco difícil pero lo veía de la forma en que cuando lo viera íbamos a aprovechar el tiempo mejor, Edward por una parte estaba muy emocionado porque este era nuestro último semestre, nuestras tesis prácticamente estaban terminadas y ya teníamos fecha para presentarlas claro que este semestre iba a ser un poco difícil ya que íbamos a tener que darle los últimos toques a nuestras tesis, estudiar para el examen de titulación y las practicas iba a ser algo que nos iba a absorber mucho tiempo, pero íbamos a encontrar el tiempo para estar juntos y con nuestra familia; por suerte Jacob desde ese día en el orfanato ya no me había vuelto a hablar quizá ya se había dado cuenta de que esto no lo iba a llevar a ninguna parte.

-Dime en lo que piensas amor- me dijo Edward mientras me tocaba una mejilla.

-Mmm en todo lo que tenemos que hacer este último semestre es realmente emocionante, ya seré toda una administradora de empresas, tú serás el mejor pediatra del mundo- le di un beso en la comisura de los labios.

-Lo sé, muero de ganas de presentar mi tesis ante el jurado y poder ejercer mi carrera, sabes Alice se muere de los nervios- volteamos a ver a Alice que se encontraba dando vueltas por toda la casa.

-Si me imagino no ha de ser fácil que después de la primer pasarela donde se presenta tu colección te ofrezcan una bacante en una de las casas diseñadoras de Carolina Herrera y que pasado mañana sea tu entrevista de trabajo, además agrégale que dejaras la casa diseñadora de tu suegra- Edward sonrió.

-Si no quiero estar en sus zapatos en estos momentos, pero confió en mí duende, lo hará muy bien y la madre de Jasper es la primera en apoyarla en esto- sonrió con orgullo y de la misma manera miro a su hermana.

-¿Alice que tanto piensas?- le pregunte y ni siquiera volteo a verme- ¿Alice?

-¿Qué?- dio un brinquito cuando escucho que la nombre por segunda ocasión.

-Te estoy preguntando ¿qué tanto piensas?- le contesté.

-Mmm y si no soy lo que espera- me quede viéndola con confusión en la cara.

-¿De qué hablas Alice?- pregunto Edward.

-¿Cómo que de que Edward por Dios? Y si no soy lo que Carolina Herrera espera, es una de mis diseñadoras favoritas, eso sería una gran decepción, sería una tragedia- se llevo una mano a la frente de manera teatral, Edward soltó una risita entre dientes, Alice volteo a verlo con una mirada asesina.

-Lo siento Alice, pero te estás preocupando de envalde, eres la persona con la mejor visión y la mejor creatividad que eh conocido y tus diseños son realmente hermosos- dijo Edward con un tono de orgullo.

-Eso lo dices porque soy tu hermanita favorita y la más linda- dijo con un lindo puchero.

-No Alice, lo digo siendo lo más objetivo que puedo ser, además no lo digo porque seas mi hermana favorita y la más linda- se acerco a ella y la envolvió en sus brazos.

-Eddie ya decía yo que si tenías preferencias entre nosotros tus hermanos, claro ahora entiendo Alice es tu hermana favorita y la más linda- Alice le saco la lengua a Emmet.

-Claro que es mi hermana favorita, pero tú eres mi hermano favorito y el más lindo- le dijo Edward con una sonrisa burlona en su hermoso rostro.

-Ok, eso me suena mejor- dijo un Emmet pareciendo como un niño complacido con la respuesta de un adulto a sus dudas.

Llego el lunes y era la hora de que nos levantáramos para ir a nuestros respectivos lugares de trabajo, me desperté antes de que Edward lo hiciera y me metí a bañar, al salir Edward ya no estaba en la cama pero encontré una nota de él.

"Amor me fui al baño de mi habitación para bañarme, te espero abajo para desayunar juntos."

Te Amo más que a mi vida

Edward."

Suspiré ante su detalle tan lindo, amaba a este hombre más que a nadie en mi vida, era mi persona favorita en este mundo, todo en él era perfecto. Deje la nota en un cajón de mi escritorio y fui al vestidor, saque un vestido negro que me llegaba un poco arriba de las rodillas, el vestido era strapless, muy casual, me puse unas medias de liguero negras junto con las bragas de encaje del mismo color, no me puse sosten debido al estilo del vestido, me puse unos zapatos negros, coloque mi cabello rizado de lado con un collar largo de perlas blancas, de los pocos regalos de mi madre biológica y baje las escaleras en busca de Edward.

-Mmm demasiado sexy para tu propio bien- me dijo Edward sentado en la barra- mira te prepare tu desayuno- me palmeo el asiento a su lado.

-Hablando de personas sexy- le dije señalándolo, mi hermoso hombre llevaba un pantalón de vestir negro con una camisa blanca que la tenía arremangada hasta sus codos y un chaleco que hacia juego con el pantalón, el chaleco se pegaba a su cuerpo de una manera que te invitaba a pecar.

-Me lo puse especialmente para ti, recordé aquella vez en que me puse uno igual solo que azul marino y me alabaste- reconoció con un sonrojo en sus mejillas, me acerque a él y tome su rostro entre mis manos y le di el beso más dulce que en mi vida había dado, esto es lo que me gustaba de nuestra relación, no todo se trataba de sexo más bien dicho de hacer el amor, era más que eso, más que lo físico, lo era todo, era el más puro amor que una pareja puede senitr.

-Me encanta lo sexy que te ves, pero ahora tendré que preocuparme porque Jessica no te vea así o querrá saltarte encima y follarte ahí mismo- le dije mientras acariciaba el cuello de su camisa lo que me dio una idea- mmm aunque se me ocurre una idea para que Jessica vea que ya estas apartado para alguien más.

-¿Ah sí? ¿Qué?- solo sonreí, me acerque peligrosamente a su cuello y comencé a besarlo lentamente para después comenzar a succionar la piel de su cuello, era tan placentero tener su piel entre mis labios, escuche como soltaba un pequeño gruñido, sus brazos me apretaron más a su cuerpo, me separe de su cuello y vi los resultados de mi acción, había dejado una mancha de un rojo intenso en su cuello, sonreí ante mi marca.

-Ahora si Jessica sabrá que estas con alguien- le dije alejándome un poco y dándole un beso en la comisura de sus labios.

Terminamos de desayunar entre risas y comentarios, al terminar me levante y recogí los platos que utilizamos para el desayuno y me fui a lavar los dientes, sentí unos brazos rodeándome y me gire para verlo, su aliento golpeo mi cara, olía a menta, tan delicioso que no pude resistirme y lo bese.

Llegue a la empresa y me encontré a Mike en la entrada, me saludo con la mano de lejos y me observaba y al parecer no sabía por dónde iba porque se estrello con la puerta de la entrada de la empresa, no pude ocultar la carcajada que se escapo entre mis dientes, solo agache la cabeza y avance, el portero nos abrió la puerta y lo salude, me pude dar cuenta que el portero también trataba de ocultar la risa. Antes de ir a mí oficina pase a la oficina de Aro para saludarlo.

-Hey hola Aro ¿Qué tal tus vacaciones?- le pregunte asomándome.

-Oh Bella querida, pasa, siéntate- me dijo levantándose de su asiento y señalándome la silla- justo acabo de platicar con la directora de la revista, para hacer la cita para la entrevista, me dijeron que si te parecía este viernes para que aparezca en la próxima publicación ¿Qué te parece?

-El viernes amm, me parece muy bien, entre más pronto mejor- le dije- gracias.

-No, no hay porque, además mañana va a venir uno de los socios de tu padre, quiere conocer personalmente a la futura presidenta- sonreí ante ese comentario.

-Para eso falta mucho, ya sabes que primero quiero tener experiencia trabajando aquí y luego tomar la presidencia.

-Bueno mientras eso sucede, iras conociendo a los socios minoritarios de tu padre, además de algunas otras personas que quizá no pertenecen a la empresa pero están asociados- me dijo serio.

-Si lo hare, algo de trabajo que tenga para resolver el día de hoy- le dije.

-Si le deje a tu secretaria una lista de con los ingresos del mes de diciembre y los egresos, quiero que hagas un porcentaje de las ganancias de acuerdo a los ingresos y egresos, sé que eso es lo que yo hago, pero me gustaría que comenzaras a relacionarte con las actividades de la presidencia- me aclaro.

-Por supuesto, me imagino que es para hoy- le afirme.

-Sí y si tienes tiempo me gustaría que vinieras aquí para comentar el presupuesto para algunas adquisiciones que se van a hacer a lo que se refiere a esta sucursal- asentí con la cabeza.

-Bien, entonces en cuanto termine me tendrás aquí- me levante de la silla y salí de la oficina de Aro.

-Hola- salude a mi secretaria- Aro me dijo que tenías una lista de ingresos y egresos para mí.

-Si señorita Swan, se lo deje en su escritorio- me sonrió.

-Gracias, cualquier cosa me avisas por favor- le dije, ella solo soltó una risita.

-¿Qué?- pregunté recordando si había dicho o cometido alguna estupidez.

-Que no necesita pedirme eso por favor ese es mi trabajo- me dijo con una sonrisa tímida en su rostro.

-Si lo sé pero no me quita nada pedirte las cosas por favor- le devolví la sonrisa.

Me la pase todo el día haciendo todo lo que Aro me pidió solo pare a la hora de la comida para hablar con Edward y comer, después regrese a trabajar en esos papeles que Aro me pedía sí que era difícil mantener todos estos datos organizados para tener un mejor acceso a la información pero por suerte era algo que me gustaba, digo era cansado y a veces frustrante pero al final de cuentas era algo que disfrutaba; termine justo antes de que fuera mi hora de salida y recogí los papeles para llevárselos yo misma a Aro, salí de mi oficina y me despedí de la secretaria, me dirigí a la oficina de Aro y vi que su secretaria no estaba, toque la puerta y escuche un "Adelante", vi que su secretaria estaba tomando nota de unas cosas que Aro le decía.

-Hola Aro- sonreí- ya termine tus encargos y vengo a ver lo del presupuesto, antes de irme quise pasar a dejártelos para que vieras si me hacía falta algo, podía quedarme.

-No yo también ya no tardo en irme lo del presupuesto ya lo revise y los papeles los reviso mañana en la mañana y en caso de que te falte algo te lo hago saber además que mañana me gustaría que me acompañaras a una de las empresas proveedoras de algunos materiales que utiliza la empresa para construcciones que se hacen para la caridad, estas construcciones fueron idea de tu padre, los arquitectos de la empresa se encargan de todo ese asunto- asentí pensativa.

-Creí que contratábamos a alguien para esos proyectos o para el diseño de las nuevas sucursales o el rediseños de las demás sucursales- el negó.

-No Isabella, junto con tu padre decidimos que el tener nuestros propios arquitectos nos ahorraría dinero- torcí un poco la boca, me sentí tan mal de no tener un conocimiento pleno sobre mi propia empresa.

-¿Qué sucede Isabella?- hizo un ademán que me recordó a un señor de la tercera edad.

-Es solo que me da pena el no tener un conocimiento pleno de mi patrimonio, de algo que le interesaba a mi padre, por lo que trabajo tanto tiempo- le dije.

-Oh Isabella, niña, es por eso que estas aquí para aprender a manejar como tú lo has dicho tu patrimonio, y para ayudar a este servidor que ya merece un descanso- sonreí ante su comentario.

-Pero si no eres tan viejo Aro- el soltó una carcajada.

-No, pero ya tengo mis añitos y el manejar una empresa así yo solo, no es nada fácil y cuando tomes la presidencia, seguiré aquí ayudándote y apoyándote, pero con menos responsabilidades- rio de tal manera que parecía querer imitar una carcajada de maldad- no me malentiendas.

-No, no te preocupes, bueno Aro me despido, nos vemos mañana- me despedí de él y de su secretaria y salí de ahí, ya quería llegar a casa

Me dirigí al estacionamiento y camine hasta donde se encontraba mi carro, guarde mi saco que lleve por si hacia aire o frio junto con mi bolso de trabajo, mi bolso de mano lo lleve adelante, me metí en el carro y a la hora de encenderlo no cedía el carro, lo intente como diez veces cuando me desespere, y lo deje por la paz; al cabo de diez minutos lo volví a intentar, pero nada, así que mejor llame a Emmet, para que viniera por mí porque no creo que Edward ya haya salido del hospital.

-Bueno Bells ¿para que soy bueno?- me contesto en un tono gracioso que me hizo sonreír.

-Necesito que vengan por mí, mi estúpido carro no quiere arrancar, ah y por favor tienen el número de alguna grúa para que venga por él- le dije apenada.

-Bells ¿ya revisaste que tuviera gasolina?- que preguntas hacia Emmet pero para estar segura me fije en el marcador de gasolina, y si efectivamente estaba vacío, ahora como le haría para que no se riera de mí, utilizaría esto por el resto del mes.

-Ajam- contesté.

-Se te olvido ponerle gasolina ¿cierto?- oh por Dios aquí iba a mi suicidio.

-Sí, se me olvido- conteste tímidamente, solo escuche las sonoras carcajadas de Emmet.

-¡Emmet!- le grite.

-Vamos para allá- y colgó sin más, pero me las pagara.

Espere unos minutos y comencé a desesperarme por lo que mejor saque mi Ipod y me puse a escuchar Florence and The Machine, sin duda mi grupo favorito, sentí una extraña sensación, como si alguien me estuviera observando, me quite los auriculares y voltee a todos lados buscando a la persona que me observaba pero nada, me olvide de esa estúpida sensación y volví a mi música y me puse a cantar Dog days are over, cuando alguien golpeo mi ventana, salte del susto y Emmet se volvió a carcajear de mí, dos veces en menos de una hora ¡genial!.

-Me asustaste tonto- le dije saliendo del auto.

-Auch Bells, todavía que vengo a tu rescate, mira que si sigues así, te dejo ¿eh?- le devolví una mirada furiosa fingida.

-No te preocupes amor, yo no te dejare- voltee hacia esa hermosa voz, y ahí estaba mi Dios griego personal recargado en mi coche, me olvide de Emmet y salte a sus brazos, inhale su delicioso aroma, tan propio de Edward- me ofende que no hayas recurrido a mí, en vez de a mi hermano.

-Que le podemos hacer Eddie, soy mucho más sexy y guapo hasta tu novia puede verlo- contesto un Emmet a nuestro lado mientras se asomaba al carro, mi pobre mini Cooper se veía una miniatura con Emmet dentro- si es un hecho Bella no va junto con la palabra carro- le volví a mandar una mirada molesta, pero lo ignore.

-Es que creí que todavía no saldrías del hospital- le dije abrazándolo.

-Pues te equivocaste justo Emmet iba llegando a casa- me contesto, le sonreí y lo bese hasta que el aliento se me acabara, sus besos eran adictivos.

-Ay que asco, búsquense un cuarto- dijo un Emmet reflejando una cara de un fingido asco.

-Es envidia pura lo que habla, ya que tú no puedes besar a tu novia desde el viernes- Rose se había ido a Nueva York por asuntos de trabajo, del mismo modo que Emmet se había tenido que quedar por asuntos del trabajo.

-Ni lo digas Eddie- Edward solo torció los ojos al escuchar a su hermano llamándolo como menos le gustaba- ¿sabes lo que es vivir dos días y medio sin hacer el amor? Es frustrante tengo que recurrir a la ayuda de mis cinco amigos- me quede confundida y Emmet al ver mi confusión, aunque hubiera preferido que no lo hubiera hecho- mis amigos Bells- movió su mano abriéndola y cerrándola, yo solo escondí mi cara en el pecho de Edward.

-No, no sé lo que es vivir dos días y medio sin hacer el amor, ya que afortunadamente Bella me ayuda a tener una muy buena ración de eso- en cuanto lo escuche sentí como me sonrojaba.

-¡Edward!- le dije reprochándole.

-Amor, hay que presumir del infinito deseo que nos embarga y sobretodo del más profundo amor- si de seguro ya era más roja que un tomatito, me tomo la cara entre sus manos y la alzo de tal manera que toco su frente con la mía- lo lamento, lamento haberte incomodado.

-No, está bien, solo que no estoy acostumbrada- le dije levantando un poco más mi cabeza para rozar sus labios, le di un beso lento pero muy, muy apasionado. Edward me pego más a su cuerpo y me agarro de la nuca profundizando el beso, sentía cada roce de sus labios mandando descargas a todo mi cuerpo, podía sentir el movimiento de su boca, acariciando, explorando la mía, lo sentía todo, este beso era perfecto, pero claro tenía que volver a respirar por lo que me tuve que separar de él a regañadientes, termine jadeando tanto por la falta de aire como por el beso y todo lo que provoco en mí.

-Te doy permiso de que me beses así cuando quieres- lo volví a besar pero esta vez solo fue un beso dulce y sencillo, le sonreí.

-¡Joder! Se quejan de mí y de Rose y ustedes logran calentar a cualquiera- Emmet estaba un poco sonrojado, solté una breve carcajada- cambiemos de tema ¿Ya llamante a la grúa?

-Sip me dijo que en veinte minutos llegaban- le dije mientras veía el reloj de Edward en su mano, y en ese momento llego la grúa Emmet y Edward se encargaron de los papeleos mientras esperaba en la parte de atrás del Jeep de Emmet, cuando llego ese horrible mensaje que hubiera preferido nunca leer.

"Eres una maldita perra, una puta, con que a quien amas es al puto de tu primo, pues muy bien, que te quede claro por muy zorra que seas eres MIA, y si no estás conmigo, con nadie más, ¿me entiendes? Sigue fajándote con tu estúpido primo en el estacionamiento de tu empresa, me reconforta saber que jamás estarás con él, cuenta tus días de felicidad, porque pronto terminaran"

El mensaje venía de un número desconocido pero estaba segura de quien era, no podía ser nadie más que la pesadilla que me perseguía los últimos meses… Jacob, sentí que todo me daba vueltas pero tenía que disimular porque Edward y Emmet estaban en frente y no quería que se dieran cuenta de nada, sobretodo Edward ya que sabía que como reaccionaría y no quería que Jacob le hiciera nada malo, en ese momento llego otro mensaje.

"Eres mía, lo sabes, cada noche sueño con tu cuerpo desnudo junto al mío, con mi polla enterrada en ti, el día que regreses a mí, borrare las caricias del pendejo de tu primo, te enseñare a no ser tan puta, a no andar follando con cualquiera, me obedecerás solo a mí, pero ni creas que te perdonare por andar de zorra, te recuerdo disfruta de tus últimos días con tu primito estúpido, te haré ver lo que es un hombre de verdad, eres MIA ENTIENDOLO DE UNA PUTA VEZ ISABELLA, MIA Y QUIEN SEA QUE SE META CON LO MIO LO MATO, LO MATO"

Era el mismo número que el mensaje anterior, creí que ya todo había terminado como llevaba un poco más de 15 días sin enviarme mensaje cuando antes me enviaba o llamaba cada tercer día.


Y bueno hasta aquí el nuevo capítulo diganme que les parece, un buen capí un mal capi, que opinan de lo que pasa con Jacob.

Y chicas una mala noticia, probablemente la próxima semana no pueda subir capítulo, todo depende de como le avance con mi tarea y los trabajos.