De nuevo me atrase unas horas con el capítulo perdon divinuras, y un aviso las próximas dos semanas no podre subir capítulo entro a examenes y ya son los últimos del semestre si es que no me voy a finales, tratare de hacer lo posible para subir en cuanto pueda. Así que el mes que planeaba para la historia se alarga a mes y medio XD Melania mil gracias como siempre por tu review, eres una gran lectoria siempre fiel :D

Aquí el nuevo capítulo espero que les agrade divinuras y como siempre Meyer es la creadora de tan divinos personajes


BPOV

Ya había pasado un mes y medio desde que paso lo de Jacob había ido a terapia para ayudarme a superarlo y para tratar de recordar que había pasado para lo primero tuvo éxito solo fue cuestión de unas cinco sesiones para superarlo pero para lo último no, no podía recordar nada y me torturaba más en tratar de recordar por lo que había dejado de ir a terapia ahora me encontraba feliz como si nada hubiera pasado… bueno en estos momentos me encuentro un poco nerviosa, estoy en mi baño encerrada esperando a que pasen los cinco minutos más largos de mi vida y Edward me estaba esperando abajo porque quería pasar una noche especial los dos, algo se traía entre manos pero no quería indagar más, la alarma de mi celular sonó avisándome que los cinco minutos habían pasado, respire profundo y tome el palito blanco que se encontraba arriba del lavamanos cerré lo ojos fuertemente y conté hasta tres para abrirlos, una línea rosa… dos líneas rosas ¡Demonios! Estaba embarazada… ¿Qué haría ahora?

-¡Bella se nos hace tarde!- escuche que Edward llamo a la puerta de mi baño, me apresure a guardar el palito en el pequeño armario de las toallas.

-Ya voy- salí del baño y ahí estaba sentado en la cama, tan guapo como siempre, me estaban sudando las manos así que lo mas disimuladamente posible me las limpie en el vestido y tome mi bolso- anda vamos.

-Pensé que tendría que entrar por ti, tardaste demasiado ahí adentro- tomo mi mano y la llevo a sus labios, sonreí con timidez.

-Hey estás muy nerviosa, estas temblando- ¡genial! Ya se dio cuenta, en ese momento lo escuche murmurar algo que me pareció a "el que debería estarlo soy yo", pero lo ignore.

-No me pasa nada, quien sabe, a lo mejor eres tú el que esta temblando- entrecerré los ojos para darle más entonación a lo que le decía.

-Mmm quizá tengas razón, pero anda si no se nos hará tarde- prácticamente me saco de la casa cargando ya que según él estaba caminando muy lento con los zapatos altos que llevaba, durante el camino solo lo observaba en verdad estaba sumamente nervioso, se pasaba una y otra y otra vez la mano por su hermoso cabello, tamborileaba los dedos en el volante, algo nada común en Edward Cullen.

-¿Te sucede algo?- no podía seguir viéndolo así, me encontraba totalmente intrigada por su comportamiento.

-No nada- ni si quiera me volteo a ver, me volví hacia enfrente y pensé que quizá solo se trataba de algo de sus prácticas o de la escuela.

Seguimos el resto del camino sin decir nada y él seguía completamente nervioso, llegamos a un lugar completamente obscuro que en cuanto llegamos se encendieron unas luces que mostraban una camino, hasta llegar a un pequeño quiosco blanco lleno de flores blancas, luces, velas; me voltee a verlo pero él solo me observaba, comencé a morderme el labio inferior, se bajo del carro y camino hacia mi puerta para abrirla, me ofreció su mano para bajar, seguimos el pequeño camino que guiaban las luces hasta llegar al quiosco, en cuanto llegue ahí me quede anonadada, sentí como mis ojos se llenaban de lagrimas, estaba alucinada, no sé como describir lo que me paso, solo sé que mi corazón comenzó a latir más rápido y fuerte de lo normal, pero era de la mejor manera que uno puede soñar.

-Y bien, Isabella Marie Swan eres lo mejor que me ha pasado en vida, eres mi vida entera, eres más vital para mí que el aire que respiro, quiero que me acompañes en cada paso que de, quiero acompañarte en cada paso que des y sobretodo quiero que demos pasos juntos, quiero que seas mi amiga, mi compañera, mi amante, te lo suplico, cásate conmigo- Tomo una rosa que estaba en uno de los postes del quiosco, me la entrego y a la vez saco un anillo plateado con dos diamantes entrecruzados, tomo mi mano izquierda y la beso, en ese momento recordé el pequeño palito de plástico escondido entre las toallas, me imagine a su lado con nuestro futuro bebé con su cabello cobrizo igual al de su padre, pero en ese mismo instante recordé a Jacob tocando mi cuerpo y yo atada a la cama, el miedo me embargo, no sabía lo que había pasado con Jacob en la cabaña ¿Y si Edward no era el padre? No podría obligarlo a querer a un bebé que no era suyo, él no tenía porque por más que me amara él no tenía que soportar eso, no podría obligarlo a ver la cara de Jacob en el bebé, sé que jamás me reclamaría pero también sé que sería difícil para él aceptar esto, recordar que mi cuerpo fue poseído por otro hombre, la cara de Edward cambio, había miedo en sus ojos. No podía seguir con esto, salí corriendo a la entrada con la esperanza de que hubiera un taxi y si por suerte iba pasando uno, le hice la parada y me subí.

-¿A dónde la llevo?- vi en ese momento salir corriendo a Edward, solo negué con la cabeza.

-Arranque ¡rápido!- Edward ya se encontraba cerca del taxi, el taxi solo arranco, después de un par de minutos me volvió a preguntar a donde iba, sabía que Edward iría a casa pero no tenía a otro lugar a donde ir, le di la dirección y solo espere que Edward tardara lo suficiente para que yo llegara primero- le doy el doble si conduce más rápido.

Llegue a casa en poco tiempo y no veía el carro de Edward en ningún lado por lo que me baje rápidamente sin esperar el cambio, simplemente no quería verlo ahora, me sentía tan destrozada desde que me di cuenta que amaba a Edward soñaba con esto; con casarme con él, compartir el resto de mi vida con él, tener una familia, hijos con él y ahora claro tendré un hijo pero no sé si sea de él, no era justo, ¿Qué había hecho para que mi felicidad dependiera de lo que ese idiota me había hecho? Entre a la casa y estaban Carlisle y Esme sentado en la sala abrazados.

-Bella ¿por qué estás llorando?- no me espere a contestarle y subí corriendo a mi cuarto.

En cuanto llegue al cuarto cerré la puerta y corrí al baño aún tenía la esperanza de que en este tiempo que estuve fuera el palito regresara a tener solo una rayita, tenía la esperanza de que todo esto solo fuera un mal sueño, saque el palito de su escondite lo tome y lo apreté con toda la fuerza que pude como si eso pudiera hacer que los resultados cambiaran, voltee a verlo y abrí lentamente la mano y lo observe, observe esas dos líneas que me decían vas a tener un hijo y no sabes quién es el padre, solo me deje caer al piso y comencé a sollozar, en verdad quería casarme con Edward, en verdad quería pasar el resto de mi vida con él, quería envejecer a su lado, caminar juntos como dijo él. En ese momento escuche unos golpes en la puerta del baño se me había olvidado ponerle seguro a la puerta del cuarto pero por suerte si a la del baño.

-Bella sé que estas ahí adentro- la voz de Edward se escuchaba ronca como… genial ahora he hecho llorar al hombre que amo- ¡por favor ábreme!- volvió a tocar la puerta- necesito saber ¿por qué demonios no te quieres casar conmigo?, merezco una explicación- no pude aguantar un gemido lastimero que salió de mi garganta. En ese momento solo escuche el crujido de la puerta del baño, se quedo en la entrada del baño sin decir nada por lo que alce la vista y supe lo que Edward estaba viendo.

-Edward… yo- se dejo caer a mi lado.

-¡Por Dios Bella!- tomo el palito de entre mis manos y lo miro profundamente- vamos a tener un bebé- se dibujo una sonrisa en su cara, si hubiera sido en otras circunstancias le gritaría de alegría que si tendríamos un hermoso mini Edward.

-No Edward no vamos a tener un bebé- me levante del suelo y me aleje de él- yo voy a tener a mi bebe- le recalque las palabras "Yo voy"

-¿Cómo? Bella no lo entiendo, ¿es acaso que ya no me quieres en tu vida?-bufe ante ese comentario- ¡Dime Bella, dime si es eso! Si ya no me quieres en tu vida solo es cosa de que lo digas pero no me apartaras de la vida de mi hijo.

-Ese es el problema Edward te quiero en mi vida más que nada en el mundo, pero no puedo forzarte a nada, no puedo obligarte a querer a un niño que no es tu hijo- me voltee, no quería verle la cara cuando me dijera que tenía razón no podía forzarlo a querer a un niño que no era su hijo.

-¿De qué demonios hablas?- su cara mostraba una consternación.

-Hablo de que no estoy segura de que tú seas el padre de mi bebe, hablo de lo que me hizo Jacob- mis lagrimas acudieron a mis ojos- El día que Jacob me secuestro todavía no me había tomado la pastilla y el día anterior tampoco si Jacob abuso de mi bien pude haber quedado embarazada de esa relación.

-¿Es eso? ¿Eso es lo que te preocupa?- yo solo asentí con la cabeza- Recuerda que al día siguiente los dos hicimos el amor.

-Por eso mismo no sé si es hijo tuyo o de Jacob, no lo sé- tome un gran respiro y continúe- y como te dije no puedo obligarte a querer a un hijo que no sea tuyo.

-Te equivocas tu no me obligas a nada para mi es nuestro hijo, no me interesa si genéticamente es o no es mi hijo, recuerda que jamás supimos lo que Jacob te hizo o no te hizo- se acerco a mí, trate de alejarme pero no me dejo me tomo de la cintura y me pego a su cuerpo pero yo me aparte.

-Pero Edward…

-Pero nada Bella entiéndelo, para mi ese bebé es mío, yo lo criare, yo seré su padre, yo lo protegeré quieras o no, aceptes casarte conmigo o no, yo soy su padre- en ese momento salió del baño y escuche como azoto la puerta de mi cuarto y momentos después la del suyo, sé que no estaba enojado por el bebé o más bien sé que no estaba enojado, sé que estaba triste por no haber aceptado casarme con él, ¡Pero con un demonio yo si quería casarme con él!, lo quería era lo que más deseaba, pero seguían viniendo a mi cabeza esas imágenes en las que él me quitaba la ropa me acariciaba y seguía sin recordar nada más.

Una semana había pasado sin que Edward me hablara excepto cuando se entero de que fui al ginecólogo para revisarme obviamente no me aclararon quien era el padre debido a la cercanía de los acontecimientos pero ese fue el único día que me hablo Edward para preguntarme del estado del bebé, ese día me dejo claro que por lo único que hablaríamos sería por su hijo, entendía por qué me trataba así, sabía que le dolía el que no me quisiera casar con él y le enfadaba mi necedad, aunque él ya haya adoptado la postura de padre de mi hijo seguía sin querer obligarlo en cierta forma a serlo porque así me sentía, Carlisle y Esme no sabían nada de mi embarazo ni los chicos lo sabían, claro que han preguntado porque nos enojamos pero por mi parte solo evado sus preguntas.

Ya no podía continuar con esto, el día de hoy sabría la verdad, había pedido una cita con Jacob en la cárcel, solo esperaba que aceptara verme y mejor aún que ahora si me confesara que es lo que me había hecho mientras estuve con él. Esta era mi última esperanza para poder ser feliz con Edward, así que aquí me ven sentada en una silla en un cuarto donde solo estaríamos él y yo bueno y el guardia; había utilizado las influencias de Carlisle para poder verlo de esta manera, había hablado con Eleazar de lo que planeaba él me comento que lo más seguro era que Jacob no soltara nada si no le ofrecía un trato y comente con él los probables tratos; le pedí estrictamente a Eleazar que no le dijera nada ni a Esme, ni a Carlisle y mucho menos a Edward que sería yo personalmente la que les diría, en ese momento escuche unos pasos, escuche como abrían la puerta, alce la vista para verlo… ahí estaba Jacob con una cara indescifrable, tenía ojeras en la cara, uno de los policías lo tomo de los hombros y lo hizo sentarse en la silla enfrente de mí, entre los dos solo había una pequeña mesa.


Y qué tal, cómo me quedo, mal, bien, pesimo, para llorar jeje diganme que opinan, les dije que el drama con Jacob todavía daba para más pero prometo que más pronto de lo que se imaginan todo terminará con él.