Pues aquí esta el siguiente capitulo como se los he dicho. Espero q les encante y las haga vibrar de emoción jajaja
VEINTISIETE
Jasper apoyo la bota en el barrote inferior de la valla. Había tenido una buena mañana, Campero era un campeón en potencia, sin duda. Iba a ganar buenas medallas para el Canto del Viento. Los sueños de Jasper se cumplirían.
Entonces, ¿Por qué se sentía tan insatisfecho?
La mañana había amanecido brillante y el sol se elevaba glorioso contra el firmamento azul. Pero por el frío que flotaba en la casa, podrían estar en mitad del invierno.
Hasta que le había propuesto matrimonio la semana anterior, no se había dado cuenta de lo mucho que había deseado que aceptara. Pero desde que lo había rechazado, una sombría nube se cernía sobre ellos. Ella le demostraba una fría cortesía. En cuanto a su madre, Alice siempre tenía una sonrisa radiante para ella y una mano que echarle. Esme se estaba empezando a preguntar cómo se las habría arreglado hasta entonces sin Alice.
Jasper se preguntó también por su vida. Hasta su aparición, se había olvidado de como sentir, de cómo preocuparse por otra persona. Con los años había enterrado el dolor que María le había infligido, pero cuando Alice había rechazado su proposición...
Fue en ese momento cuando le asalto la idea. Ella le había enseñado a preocuparse por los demás, le había obligado a sentir, lo quisiera el o no. La punzada de dolor le asalto y supo que las cosas no iban a mejorar.
Su madre no sabía que Alice había prometido quedarse solo hasta el día de la fiesta. Jasper no había tenido el coraje de contárselo.
Además, todavía mantenía la esperanza de poder hacerla cambiar de idea, de convercerla de que se casara con él. La respuesta más sencilla a los problemas de ambos. Siempre que el amor no complicara la película.
-¡Jasper, cariño!
Jasper se dio la vuelta hacia la casa.
-¿Puedes sujetar a William unos minutos? Esta disgustado por algo. Alice está ocupada con los infernales huevos y yo estoy intentando poner las moras en la tarta.
Un minuto después, Will descansaba en los brazos de Jasper.
-Vamos, chico -dijo Jasper.
-No le tengas fuera mucho tiempo -ordeno Esme.
Justos se fueron hacia los establos. Las lágrimas de Will se iban secando mientas parpadeaba para ajustar la vista a la luz.
-Necesitas perneras de cuero y chaleco. Y también un sombrero, compañero. No puedes parecerte a Will el Niño a menos que tengas el equipo adecuado.
Pronto pensaría en un pony para Will. Su padre, un campeón de rodeo, lo aprobaría. Esperaba que Emmett llegara pronto. La inseguridad se cernía sobre el horizonte como la amenaza de Alice de dejar el rancho.
Jasper no había sabido nada del investigador en toda la semana anterior aunque no lo esperaba hasta las vacaciones. Tampoco es que le importara mucho. Confiaba en Alice. Y si ella creía que el niño era un Whitlock, es que lo era. Aquello era suficiente para Jasper.
Pero por dentro se estaba volviendo loco. Estar cerca de Alice sin poder abrazarla, tocarla, saborearla, lo estaba enloqueciendo. Si al menos aquella terca mujer aceptara su propuesta...
El claxon de una furgoneta sonó con estruendo y Jasper y Will se fueron a recibir a los recién llegados, un ranchero y su mujer de Laramie. Esme salió de la casa con un aspecto quince años más joven ahora que estaba en su elemento. El bastón no aparecía por ninguna parte a la vista.
Secándose las manos en el mandil, Alice también apareció en la puerta. Si no la conociera tan bien, Jasper no se hubiera dado cuenta de que su sonrisa era forzada. Pero la conocía muy bien. Y el mismo dolor pintaba sombras en sus ojos antes dorados.
Y todo se lo había hecho él y lo sabía. El problema era que no sabía cómo podía haberlo evitado. Aparte de lo del matrimonio.
Sin decir una palabra, ella le quito a Will de los brazos apretando al niño contra su pecho con un gesto de ternura que cautivo a Jasper. El corazón se le derritió, pero no lo suficiente como para permitirla que se llevara a Will del rancho.
Sus ojos se clavaron en los de Jasper y por un minuto, la angustia desapareció de ellos. En un momento de guardia baja, Jasper vio a la mujer que le había respondido y aprendido los secretos de su propia sensualidad.
La deseaba de nuevo. Ella pertenecía a su hogar, a su lado. Desde la poca distancia que los separaba, vio desaparecer su sonrisa y antes de poder hablar, desapareció en el interior de la casa.
Edward llego entonces con su mujer y sus hijos. Bella se fue adentro después de dar un beso en la mejilla a Jasper.
-Quiero conocer al nuevo miembro de la familia.
Edward se reunió con Jasper que estaba en la barbacoa asando las chuletas.
-¿Cómo van las cosas?
Los sonidos de diversión de los demás flotaban en el aire. Jasper alcanzó el té tragándose un hielo medio derretido.
-Le he pedido a Alice que se case conmigo.
Edward no respondió.
-Me ha rechazado.
-¿Por qué se lo has pedido?
-Para que pudiera quedarse con el niño.
-¡Vaya diablo romántico! –dijo Edward con sequedad.
-¿Qué quieres decir?
-¿Le has dicho que la amas?
Esa vez fue Jasper el que no respondió. Dio la vuelta a una chuleta y el color le satisfizo.
-Ya entiendo. Eso quiere decir que estás convencido de que el niño es de Emmett.
Jasper apuró el vaso de té.
-Ella ha estado criando a ese niño como si fuera su hijo –señalo Edward.
-Le he dado la oportunidad de que se quedé.
Edward sacudió la cabeza.
-Todas las mujeres no son como María.
Eso ya lo sabía Jasper, pero tampoco le facilitaba entregar el corazón.
Uno de los adolescentes encendió un petardo y le hizo dar un respingo. Ni una sola nube oscurecía el cielo, pero olía a lluvia. Él conocía el olor, la promesa y la amenaza y en ese momento lo estaba oliendo.
-Si podéis atenderme un momento, tengo que anunciar algo –dijo Esme.
Jasper posó su vaso. El sonido murió y los murmullos se apagaron.
-Ahora que está casi toda la familia reunida, me gustaría decir algo.
A Jasper le asaltó una sensación de inquietud. Con los ojos entrecerrados buscó a Alice con miedo de que se hubiera ido.
Pero la vio al fondo con Will en brazos detrás de algunos amigos de los Whitlock. Estaba muy pálida y los ojos le resaltaban de forma exagerada.
La mujer de Edward, Bella estaba a lado de Alice. Bella miro a Jasper con furia, prueba de que sabía sus intenciones de quedarse con Will. Bella era una acérrima defensora de las madres y ya se había puesto de lado de Alice. Con los ojos todavía entrecerrados, dirigió su disgusto hacia su marido.
Iba a ser un infierno de día.
-Me gustaría presentaros a mi…
Un claxon interrumpió las palabras de Esme y un jeep paró entre una nube de polvo. Jaser sintió una oleada de adrenalina. Desvió la mirada de su madre, con los ojos muy abiertos y una sonrisa suave en los labios hacia Alice, que acunaba a Will contra su pecho y tenía el ceño fruncido de confusión.
Con la ropa arrugada y la cara sin afeitar, Emmett salió de la cabina de la furgoneta.
-He oído que alguien quería verme.
Como pueden leer Jasper es un conflicto de hombre pero creo q la conversación con Edward ayudara un poco no creen? Ademas Bella parece ser team Alice :)
Mmmm Emmett ha llegado q pasara?
Bueno todo lo q se les ocurra ya saben un REVIEW y listo!
