Hola chicas, pues no las dejo más con la duda de que pasara ahora con la llegada de Emmett.
Muchas gracias por todos sus reviews y por seguir la historia. Recuerden la historia es de C. Lockhart y los personajes son de S. Meyer.
VEINTIOCHO
El mundo se derrumbó sobre sus hombros. La llegada de Emmett no podía haber sido en mejor momento... o en peor.
Los ruidos explotaron como fuegos artificiales. Jasper y Edward saludaron a su hermano y entonces Emmett le dio a su madre un fuerte abrazo. Acepto los saludos de los vecinos y levanto a su sobrina pequeña del suelo.
-¡Tío Emmett! -grito Reneesme cuando le empezó a dar vueltas.
Bella sonrió y Edward le paso el brazo a su esposa con gesto cariñoso por los hombros. Alice apretó a WIll. Ella era una extraña. Y mucho más que nunca supo que había acertado a rechazar la proposición de matrimonio de Jasper. Los cimientos de su familia eran de amor y la pertenencia. Ella no encajaba allí. Después de posar a Reneesme en el suelo, Emmett miró a Alice.
-Me resultas familiar.
A ella se le desboco el corazón. Se preguntó si serian imaginaciones suyas o todo el mundo la estaba observando.
-Es la hermana de Rosalie Cullen -le informo Jasper.
-¡Claro! -Emmett sonrió-. Los ojos son idénticos. ¿Cómo esta Rose?
A Alice se le seco la boca.
-Creo que deberíamos hablar dentro -dijo Jasper.
Era la última persona en la que hubiera buscado consuelo y sin embargo lo encontró en él. Jasper dio un paso más y se puso a su lado para pasarle una mano por debajo del codo.
Le recordó tanto la forma en que la había introducido al amor... Y la aceleración de su pulso le hizo recordar lo tonta que había sido. Todavía le importaba Jasper y eso era peligroso. Durante la semana anterior, Alice se había sentido tentada de ir a él, decirle que había cambiado de idea y aceptar su proposición. La idea de volver a Nebraska, al sitio en el que había perdido tanto, le aterrorizaba. La casa estaría vacía y las cosas de Will solo le recordarían su perdida.
Jasper la soltó y supo que no volvería a sentir su consuelo. Alice se preguntó si se derrumbaría emocionalmente. Había sido fuerte cuando había perdido a su hermana, pero esto... ¿Cómo recogería los añicos de su corazón?
-Adelante -dijo Edward-. Yo haré de víctima, es decir de anfitrión.
Jasper cerró las puertas tras ellos y Emmett se desplomo agotado en un sillón mientras tiraba el sombrero sobre una mesa.
-Bien, hermano. ¿Qué es lo que pasa?
Esme se sentó en el borde de su silla y Alice siguió de pie. Jasper estaba al lado de la chimenea con el brazo extendido sobre la repisa.
-Alice perdió a su hermana hace un par de meses -cortó el silencio Jasper.
Emmett se pasó una mano por la mandíbula.
-Siento enterarme de eso -dijo.
Alice escucho pena en su tono, pero nada más. Cerrando los ojos, trago saliva para pasar el nudo que tenía en la garganta.
-El niño que Alice tiene en sus brazos es el hijo de Rosalie.
Emmett apretó la mandíbula y Jasper continuo:
-Tu nombre aparece en su certificado de nacimiento.
Emmett lanzo una maldición y Esme frunció el ceño. A Alice se le desbocó el pulso.
-Si Alice no quiere quedarse con él bebe, yo lo criare. Le prometí a Rosalie que lo haría -dijo Emmett.
El silencio se alargó.
-Entonces, ¿Will es tu hijo?
-No. No lo es -alzo la mano para interrumpir las preguntas de Jasper-. Rosalie estaba saliendo con un montador de toros, el mayor ganan del circuito. Se llamaba Royce King. Le pego mucho una noche y ella salió corriendo de su habitación. Acabo frente a mi jeep cuando yo volvía a mi habitación.
Emmett miro a Alice a los ojos y ella vio sinceridad, incluso aunque su mente se negaba a creer lo que estaba oyendo. Cuando continuo, no le quedó otro remedio que creerle.
-Tenía miedo de aquel sinvergüenza y miedo de que intentara matarla a ella y al bebe. Se escapó. Dijo que volvía a su casa a intentar recomponer su vida y que nunca permitiría que le hiciera daño al bebé como se lo había hecho a ella -inclinándose hacia delante, entrelazo los dedos-. Yo le di el dinero para que escapara de Royce y le dije que haría lo que hiciera falta para ayudarla. Pensé que podría enfrentarme a Royce así que acepte a que me inscribiera como padre. Ninguno de los dos creímos que importaría para nada... -se detuvo y miro a Alice a los ojos-. Te lo juro, nunca me acosté con tu hermana. Si quieres que me someta a las pruebas de paternidad lo haré.
No era necesario; ella lo sabía. Había estado tan equivocada... En su búsqueda de justicia, había hecho daño a toda la familia.
-¿Alice? -la llamo Jasper tamborileando los dedos.
Esme se puso pálida y busco su bastón. A Jasper le temblaba la mandíbula con rabia contenida y Will empezó a agitarse.
Al ir allí había arruinado todo. Había conseguido que aceptaran y lo que era peor, que se encariñaran con un niño que no era de su sangre. Había destruido la confianza de Jasper y sabía que él nunca se lo perdonaría.
-Lo siento - le dijo a Esme-. No sé qué decir.
Incapaz de enfrentarse a la condena que sabía se reflejaría en los ojos del hombre al que amaba, se dio la vuelta hacia su madre. Alice apenas podía ver entre el velo de lágrimas. La voz le tembló cuando susurró:
-Nunca... nunca he querido hacerte daño.
Su disculpa no era suficiente y lo sabía.
-¡Ally, espera!
Sin detenerse a pensar o a responder a Jasper, salió corriendo de la habitación. Apretando con fuerza a Will, llego hasta su habitación, lo acostó en la cuna y empezó a recoger sus cosas. Solo ver la cuna le nubló los ojos de nuevo.
Jasper había tenido razón todo el tiempo.
En tres minutos, había recogido todas sus cosas para irse. Cuando bajó las escaleras, escuchó la voz de Jasper y la de Esme por encima de la de su hijo. Tomando el camino de los cobardes, Alice no se detuvo a despedirse sino que fue hacia la puerta con el bebé y las bolsas colgadas del hombro.
Cuando intentó abrir el coche, el juego de llaves se le cayó al suelo. Era consciente de las miradas de curiosidad de los invitados, pero no se detuvo.
Había prometido a Jasper que no haría daño a su familia y se había metido en su vida sin ser esperada.
Will empezó a llorar mientras le sentada en la silla del coche e intentaba atarle el cinturón. Necesitaba volver a casa, escapar del daño que había causado. Dando marcha atrás, miro por el retrovisor y vio a Jasper avanzando por el camino.
Alice supo que nunca olvidaría su cara, sus duras facciones, sus sombríos ojos y su cuerpo tenso. Ella, que siempre se había enorgullecido de ser fuerte, no era lo bastante como para sobrevivir a Jasper.
Sin mirar atrás otra vez, metió la primera, se mordió el labio inferior y apretó el acelerador. Alice había luchado en cientos de batallas por proteger a sus niños y nunca antes se había equivocado tanto. Con Will había permitido que sus emociones dirigieran sus actos y se había cegado a la verdad.
En la señal de stop apoyó la cabeza contra el volante. Los hombros le temblaban con la fuerza de los sentimientos contenidos. Tenía a Will, gracias a Dios, pero nunca se había sentido tan sola.
Y ahora q pasara con Alice y Will y Jasper? Espero sus reviews chicas!
Por cierto tal vez esperaban otra reacción por parte de Emmett porque él y Rosalie son el uno para el otro pero en esta historia nunca estuvieron juntos y aunque la idea no me gustaba mucho lo decidi así porque quien más podía tener ese vinculo tan fuerte de hermanas con Alice sino Rose además Emmett siempre será el hermano rebelde de Jasper no creen?
Chicas ya casi llegamos al final, les adelanto que solo queda un capítulo más y el epilogo así q no nos dejen d leer. Las queremos
