Chicas! Pues aquí esta un nuevo y penúltimo capítulo capitulo de la historia, espero que lo disfruten y sobre todo que nos dejen todos los reviews que quieran.
Ya saben la historia es de C. Lockhart y los personajes de S. Meyer.
VEINTINUEVE
Jasper había estado solo muchas veces, pero nunca había sentido tanta soledad hasta que Alice había salido de su vida llevándose a Will.
Maldición. Él había tenido buenas intenciones. Había luchado todo el tiempo contra sus sentimientos por ella, pero no había servido de nada.
El sol se estaba poniendo tras los distantes picos. Contemplo desde la ventana de la oficina como el cielo se coloreaba de púrpura antes de que la noche venciera al día.
Fue entonces cuando se admitió a sí mismo la verdad. La amaba desde hacía tiempo. Y probablemente nunca dejaría de amarla.
La noche anterior se había acercado a la habitación de Will a la una de la mañana. En la oscuridad, Jasper había movido la cuna vacía sintiendo su balanceo.
El sutil aroma a flores silvestres todavía flotaba en el aire como si ella nunca se hubiera ido. En el cuarto de baño, su cepillo de dientes y su jabón de lavanda le recordaban todos los días a Alice.
Jasper se metió la mano entre el pelo. Los recuerdos de ella lo asaltaban: el sonido de sus carcajadas, los recuerdos de sus manos enterradas en su pelo. Cada cosa era un asalto para sus sentidos.
En los dos días que habían pasado desde su partida, comprendió que el silencio era lo que le dolía más. La casa era un agujero grande y vacío igual que sus entrañas.
Deseaba que volviera.
Y su madre también.
Ya no importaba que Will no fuera de su sangre. Había sido aceptado como si lo fuera. Jasper amaba a Will ya como si fuera un Whitlock.
Y aún más, amaba a Alice con todo su corazón. Pero no podía maldecirla, ella había hecho lo que había creído correcto al meterse de lleno en su vida. Una forma de actuar totalmente opuesta a la de él. María le había dejado desconfiado y amargado y Alice, con su sinceridad le había hecho ver el error de su vida.
Si hubiera sido más directo, la habría dicho que la amaba antes de pedirle que se casara con él. Pero había estado tan obcecado en proteger a su familia que había sido incapaz de ver la verdad.
Idiota.
Había vivido con el credo de que su familia era lo más importante del mundo. Ahora sabía que el amor era el mejor regalo de la vida. Antes de Alice, nunca había experimentado un dolor tan profundo que le rompiera el alma, un amor tan intenso que podría curar su corazón.
Ya era hora, decidió, de crear su propia familia. Gente a la que amar, cuidar y compartir alegrías y tribulaciones. Sin eso, nada importaba mucho.
Deseaba que Alice fuera su mujer y que estuviera en su cama si ella lo aceptaba.
El hecho de que su familia ya estuviera empezada era una bendición más. Dedicarse a darle a Will un hermano seria otra fuente más de placer. Sin embargo, todavía tenía que convencerla. La idea de verla le había hervir la sangre en las venas.
Agarro el informe que ella había llevado y busco la última página, la arrancó y se la guardo en el bolsillo. Cuando salió de la oficina encontró a su madre en el salón hojeando con desgana una revista.
-Me voy a Nebraska.
Su madre alzo la vista.
-Ya era hora. Tráela de vuelta, Jasper -dijo con delicadeza-. Y al joven William también. Esta tan silenciosa esta casa...
-Ella creerá que te ha roto el corazón.
-Y me lo rompió... cuando se fue.
Jasper sonrió, beso a su madre, y se caló el sombrero de vaquero antes de salir.
El viaje a Nebraska era malditamente largo, pero la promesa al llegar merecía la pena.
Jasper Withlock nunca había sido un hombre que rezara, pero mientras apretaba el acelerador, se convirtió en uno.
Alice dio un sorbo a su café mientras cosía un agujero en la moqueta.
Había estado muy inquieta desde que había llegado a casa y Will también. Se había sentado una docena de veces a escribir una carta a la familia de Jasper, pero las palabras le habían huido. ¿Cómo podía disculparse por haber abusado de la hospitalidad y confianza de una familia?
Echaba de menos a Jasper, su pícara sonrisa y su cariñosa caricia.
Echaba de menos compartir secretos y tirar las barreras que como hombre había levantado a su alrededor. Alice se moría por sentir sus fuertes brazos alrededor de ella, responder a los movimientos de su cuerpo cuando se apretaba contra el de ella.
La pérdida de Jasper le quemaba mucho más profundamente que cuando había anulado la boda con James. Pero nunca había amado a James como a él. Tardaría en recuperarse del amor por Jasper suponiendo que fuera posible. Siempre se había sentido tan independiente...
Pero lo que deseaba mas era su amor, su fuerza y consuelo. Lo quería a su lado.
Alice se desplomo en el sofá. Seguramente Will se despertaría enseguida. Al menos cuando estaba despierto, requería toda su atención y le dejaba poco tiempo para pensar en los pedazos de su corazón que había dejado en el rancho del Canto del Viento.
La grava crujió en el camino de fuera y un motor se paró. Alice se levantó a mirar por la ventana. El café se derramo por el borde de la taza.
Jasper.
Estaba allí.
Una esperanza salvaje ardió en su corazón, pero la intento apartar con rapidez. Había visto sus ojos por el retrovisor cuando había abandonado Wyoming.
Posando la taza en el plato, obedeció al instinto femenino para atusarse el pelo. Le tembló tanto la mano que tuvo que apretar el puno con fuerza.
Cuando sonó el timbre, Alice contó hasta tres intentando calmar su pulso errático.
Jasper estaba de pie con aspecto de agotamiento. Tenía el sombrero ladeado, la camiseta arrugada y los vaqueros muy moldeados a sus fuertes piernas. Su aroma fue lo que la inundo primero, aquella desnuda masculinidad. Entonces se fijó en sus profundas ojeras oscuras y en la barba incipiente de su mandíbula.
-¿Tienes café? Ha sido una noche infernal.
Alice se quedó sin palabras y solo pudo abrir la puerta más. Su presencia invadió la casa al entrar y cerrar la puerta tras ellos.
Sin saber qué otra cosa decir, solo pregunto:
-¿Has conducido toda la noche?
-Sí.
Su tono áspero y sexy le produjo un cosquilleo en la espalda. Debería ir a buscar el café, pero las piernas no le obedecieron. Deseaba atesore aquel momento para siempre.
-Estás estupenda -dijo Jasper.
Alice intento meter el mechón que se le había escapado de la coleta por detrás de la oreja.
-No -dijo Jasper capturándole la mano.
Una sacudida eléctrica le recorrió el cuerpo.
-Te he echado de menos -continúo Jasper sin soltarla-. Hay una cuna vacía en la casa. La he mecido... pero no es lo mismo.
A Alice le dio un vuelco el corazón.
-Necesita un bebe para llenarla.
Ella intento no precipitarse en interpretar sus palabras pero con salvaje esperanza a la vez.
-Necesito a Will -su tono era ronco-. Tanto como te necesito a ti.
-Jasper...
-Di que te casaras conmigo.
Menos mal que seguía sujetándole la mano porque si no, se habría desplomado.
-¿Todavía quieres casarte conmigo a pesar de todo lo que ha pasado?
-Sí, señora.
-Pero...
-Te quiero, Alice Cullen... Ally. Eso es lo único que importa. Te quiero a tu y quiero a Will. Déjame ser tu marido y su padre. Hasta te ayudare a escribir los votos del matrimonio. Alice... no puedo vivir sin ti.
-Jasper, yo...
-No me rechaces por segunda vez, Alice. No creo que mi ego pudiera soportarlo.
-¿Pero qué hay de lo que te he hecho?
-Luchaste por lo que creías que era justo. Admiro tu valor y no quiero que cambies nunca.
-¿Incluso si me equivoco?
-Incluso si te equivocas.
Jasper se llevó su mano a los labios. El beso que le dio le llego directo al corazón.
-!Oh, Jasper!
Sus sueños infantiles se habían hecho realidad y el amor que había esperado flotaba con alas propias. Alice vio que su nuez se movía con nerviosismo esperando su repuesta. Le había apretado más la mano y le temblaba la mandíbula. No estaba tan calmado como aparentaba y por eso, lo amo más que nunca.
-Si -susurro ella.
-¡Oh, Dios, Alice! -sus hombros se desplomaron-. Lo que me has hecho pasar...
-¿Jasper? -susurro ella pegando la mejilla a su mandíbula áspera.
-¿Si?
-Yo tenía razón todo el tiempo.
-¿En qué?
-Tienes corazón.
Antes de que Will se despertara, Jasper se lo demostró con toda su alma.
Y bien, que les ha parecido? Q opinan? Quien se quiere casar con Jasper? No se olviden de leer el epilogo chicas no tardare en subirlo asi q esten pendientes.
Y miles de gracias por seguir la historia, las queremos.
