Aquí el nuevo capítulo, por poco no lo termino, pasaron tantas cosas esta semana que cuando me di cuenta ya era jueves en la noche y no llevaba nada, justo lo acabe y lo subo XD
Gracias por todos sus reviews! Ahora creí que solo quedarían como dos capítulos más peeero creo que se alarga a unos cuatro capítulo más, entonces creo el final ya no está tan creca como en un principio.
Los personajes no me pertenecen, solo los he usado para esta loca idea XD
BPOV
Decir que el día de hoy me encontraba feliz era poco, pero vaya desde que acepte casarme con Edward todo era felicidad en mi vida, quizá estuviera a rebasando algún limite pero no me importaba, de solo pensar se dibuja una enorme sonrisa boba en mi cara.
-¿Puedes enviar esto a mensajería por favor?- le extendía el sobre a mi secretaria.
-Por supuesto- tomo el sobre de mis manos y se levanto.
-Gracias- me adentre a mi oficina para terminar con los pendientes que Aro me había encargado, para así poder irme tranquila en cuanto Edward viniera por mí, que por cierto no tardaba en llegar, de solo imaginarme la cara de todos al decirle que tendríamos a dos hermosos bebés.
En ese momento tocaron la puerta- Adelante- dije, se asomo la cabeza de Mike Newton- pasa.
-Mmm si solo pasaba para ver si tienes tiempo- se encontraba demasiado sonrojado y su el tono de su voz era extraño en el, siempre tan bromista y en estos momentos era… ¿timido?
-Amm puedo escucharte mientras termino algo si quieres- le dije mientras sacaba unos documentos de una carpeta.
-Está bien, verás desde hace tiempo quería decirte algo- su tono de voz había cambiado lo que me obligo a dirigir mi mirada a él- sé que quizá no sea el lugar perfecto para decirte esto pe… pero.
-Oye tranquilo solo suéltalo- en ese momento camino hacia donde yo estaba y tomo una de mis manos oh, oh. -Oye Mike, no espera- esto no era nada bueno.
-No Bella tu espera, eh estado…
-¿Amor?- en ese momento se asomo Edward por la puerta- wow estás ocupada, te espero afuera- su mirada se poso en mi mano que se encontraba entre las de Mike y luego me miro extrañado y un poco enojado.
-No Edward ya acabe, pasa- momento incomodo de seguro para Mike, pero si me hubiera dejado explicarle- amm Mike este es mi prometido Edward, Edward él es Mike.
-Hola Mike, no es nada en tu contra, pero ¿podrías soltar la mano de mi prometida?- ok su lado celoso comenzó a flotar.
-¿Mike?- pobre, se había quedado estático.
-Amm si lo siento- me soltó la mano rápidamente.
-Mike solo me felicitaba por el embarazo y la próxima boda- me aparte de Mike y camine hacia Edward, al llegar a él me abrace a su cintura y mire con pena a Mike, pobre jamás me había imaginado lo que le pasaba conmigo.
-Con permiso- salió despavorido.
-No me habías comentado que tenías a un chico babeando por ti- me volteo a ver Edward con un gesto torcido en su cara.
-No sabía que estaba babeando por mí hasta hace unos minutos- conteste.
-Bueno ahora sabe que eres mía- tomo mi barbilla entre sus dedos y me levanto levemente la cabeza para posar sus labios sobre lo míos.
-Se supone que debería de molestarme por ser tan celoso, pero te da un toque tan sexy- le sonreí- pero no abuses- me pare de puntitas para darle un beso rápido en la comisura de sus labios.
-Dicen que los celos son para personas inseguras, pero como no estar inseguro teniendo a semejante belleza como tú, eres tan perfecta- me estrecho contra su cuerpo y escondió su cara entre mis cabellos.
-La que debería de estar insegura soy yo, ¿sabes el coraje que me da cuando vamos caminando y todas las tipejas se te quedan viendo?- él soltó una carcajada- yo no le veo lo gracioso- fruncí mi ceño.
-De acuerdo, perdón, anda vamos, ya hay que descansar y recuerda tenemos que darles la noticia del embarazo por partida doble- wow se me había olvidado eso, mis bebés, me lleve una mano a mi vientre para que luego Edward colocará otra encima de mi mano- seremos padres de dos hermosos cachitos tuyos y míos.
-Espero que se parezcan a ti, que sean tan hermosos como su padre- levanté una de mis manos y le acaricie una mejilla, él solo me dedico una de sus sonrisas torcidas
Edward condujo más lento de lo que su velocidad generalmente era, no sé si ya se hayan dado cuenta pero Edward últimamente hacia todo con precaución estando yo cerca, siempre tratando de protegernos a mí y a nuestros bebés, en ese momento sonó mi celular lo saque de la bolsa y vi el número.
-Es Alice- le dije y conteste la llamada del duende- Hola Al estas en altavoz.
-Ya vienen para la casa, estamos todos aquí, queremos saber cómo les fue en la consulta, ¿Cómo va creciendo mi sobrinito?
-¿Sobrinito?- dijimos Edward y yo al mismo tiempo.
-Claro estoy más que segura que será una hermoso niño- a veces debo decir Alice daba miedo, era demasiado certera en las cosas que decía del futuro y las decía con una confianza que era imposible apostar en contra de ella.
-Bueno Alice si tú lo dices, y si ya vamos para allá- le contesté.
-Bien no tarden mucho que Emmet está muriendo de hambre, solo no sé come la sala de Esme porque sabe que lo echaría a patadas- de fondo se escucho la voz de Esme gritando un "yo no haría eso, al menos que me provoque", lo cual nos saco una carcajada, después de eso colgué
-Alice en verdad se encuentra demasiado entusiasmada con todo esto de diseñar el cuarto, la sorpresa que le daremos cuando le digamos que tiene que modificar todos sus diseños- me dijo Edward, aunque más bien me la imaginaba toda frustrada apresurada para tener los nuevos diseños
-¿Sabes? he estado pensando en que quizá hable con Aro para decirle que quizá seguirá con el puesto de presidente de la empresa, pero que contrate a un diseñador y todo lo que sea necesario para modifiquen mi oficina en la empresa de tal manera que pueda tener un pequeño cuarto donde estén mis hijo y así tenerlos junto a mí obviamente contrataría a alguien que me ayude, pero no quiero estar separada de ellos- Edward se detuvo en un alto y volteo a verme, tomo mi mano izquierda y se la llevo a los labios.
-Definitivamente la mujer perfecta- siguió dejando dulces besos en el torso de mi mano, en eso se puso la luz verde y continuo- hoy me ofrecieron trabajar en el hospital en cuanto me dieran mi título.
-¿En serio?- volteo a verme con una gran sonrisa en la cara, no sé cómo le hice pero salte de mi asiento lo abrace.
-¡Bella cuidado!- había provocado que se desviara un poco, se veía un poco molesto.
-Lo lamento- dije mientras me acomodaba de regreso en mi lugar- es solo que me alegro mucho, sé que toda tu vida has querido trabajar en el hospital de Carlisle y me alegro que hayas cumplido tu sueño.
-Está bien princesa, solo ten más cuidado- asentí, esta vez me levante con más tranquilidad y le di un beso en la mejilla para regresar a mi lugar. En ese momento Edward estaciono enfrente de la casa.
Edward me abrió la puerta y me ayudo a bajar pero antes de que lograra avanzar me detuvo colocando una de sus manos en mis caderas y me atrajo a él, junto nuestros labios y yo instintivamente lleve mis manos a su cabello y tire de él en el momento en que el succiono mi labio.
-¡Dios Bella como me pones!- dio un gran suspiro, tomo mis manos que se encontraban en su cabello todavía y ambas las llevo a su corazón- te amo más que a mi propia vida- se me llenaron los ojos de lagrimas y escondí mi cara en su pecho- no amor no quiero que llores.
-Es solo que… oh te amo tanto- me lance a su cuello envolviéndolo fuertemente entre mis brazos y escondiendo mi cara en su cuello.
-¡Por Dios pueden dejar sus cursilerías para otro momento muero de hambre!- y esa perfecta burbuja había sido rota por Emmet, si no fuera porque lo quería le haría ver la furia de una mujer embarazada lo juro.
-Ya vamos Emmet- dijo Edward con los dientes apretados.
Avanzamos tomados de las manos hasta la casa donde todos nos esperaban, bueno ahora a decirles. Esme nos hizo pasar directo al comedor debido a la impaciencia de Emmet. Se sirvió la comida y en cuanto Emmet tuvo comida en su plato comenzó a comer, creo que todavía ni terminaban de servirle cuando el ya tenía el plato vacio, todos nos reímos por su manera de comer.
-Ustedes no entiendes que este cuerpecito necesita mantenimiento y tanto Edward como Bella lo hacen mal pasar- nos fulminó con la mirada, lo que a Edward y a mí nos provocó una tremenda risa. Emmet fulminando a alguien era realmente gracioso a pesar de su tamaño.
-Bueno hijos cuéntenos ¿cómo les fue en la consulta?- cuestionó Esme- Carlisle me dijo que hoy te veías muy feliz- Edward tomó mi mano y yo asentí ante la pregunta en su mirada.
-Bueno familia le tenemos otra noticia- ambos volteamos a ver a los demás.
-¿Otra? Ustedes no se cansan de dar noticias- dijo Emmet- sea como sea gracias a eso siempre como mejor.
-Bueno hoy durante la revisión a Bella, el médico y yo nos dimos cuenta que Bella y yo no tendremos un bebe si no dos- todos se nos quedaron viendo.
-¡¿Es en serio?!- preguntó Alice en un grito- ves Jazzie lo bueno es que hice diseños para dos niños y dos niñas- ven les digo que a veces Alice daba miedo.
-Wow Carlisle seremos abuelos por partida doble- se levanto Esme y nos abrazo a Edward y a mí, dándonos un beso a ambos en la mejilla- oh ya quiero tener a mis nietos o nietas entre mis brazos.
-¿Ustedes que quieren que sean?- cuestiono Jasper.
-Yo lo que sea está bien, me siento bastante bien sabiendo que tendré dos cachitos de Bella y míos- y mi sonrisa favorita hizo acto de presencia.
-Claro ya que te queda decir sabiendo que tus Edwardzoides navegan bien- ok eso no había sido lo gracioso si no ese movimiento extraño que Emmet había hecho con sus manos y su cabeza al mismo tiempo en forma de viborita.
-¿Mis Edwardzoides?
-Si ya sabes tus bichitos y como son tuyos tienen que llevar tu nombre por ejemplo mis bichitos se llaman Emmetzoides, los de Jasper Jasperzoides y así- todos solo rodamos los ojos ante las ocurrencias de Emmet definitivamente Emmet a veces era peor que un niño.
La cena paso ya con tranquilidad después de la noticia, Edward y yo nos encontrábamos felices, yo por mi parte moría de ganas de que el día de la boda llegara, dentro de dos días empezaríamos con los ajustes para mi vestido, Alice estaba segura de poderlo terminar antes del día de la boda había elegido un diseño con corte de sirena con encaje, el diseño del encaje era realmente hermoso, Alice había diseñado una torerita con el mismo diseño en encaje, el escote era en forma de corazón, el día de mañana iría a buscar lo necesario para empezarlo, pediría ayuda a la mamá de Jasper, según ella quería que su mejor amiga y la novia de su hermano luciera grandiosa sobretodo porque llevaría un diseño de ella. Edward había tratado de ver el vestido que había elegido por todos los medios pero ni Alice ni yo queríamos que él lo viera, quería que fuera una sorpresa, solo esperaba que fuera lo que él esperaba.
-¿Entonces no me dejaras ver tu vestido?- me pregunto vi por el espejo a Edward con un puchero mientras me ayudaba a desabrocharme la falda que traía.
-No, aunque hagas esos pucheritos estilo Alice no te los dejare ver- torció el gesto y me ayudo a bajarme la falda.
-Te ves condenadamente sexy con esas braguitas que son una invitación completa a pecar- envolvió con uno de sus brazos mi cintura mientras con la otra apartaba mi cabello y comenzaba a besar mi cuello- tu piel siempre tan suave.
-Edward- dije su nombre entre un gemido.
Su mano con la que había movido mi cabello comenzó a viajar para desabotonar mi blusa dejando mi brasear al descubierto, me quito mi blusa sin dejar de besarme el cuello, podía comenzar a sentir la piscina entre mis piernas mientras su mano con la que me rodeaba la cintura comenzó a adentrarse en mis braguitas hiendo a lo largo de la costura de estas provocando un delicioso roce que provocaba unas cosquillas placenteras.
-Por… por favor- le dije entre gemidos.
-¿Qué quieres ángel?- me pregunto en susurros para morderme el lóbulo de mi oreja.
-Tócame- le dije aunque salió más bien como una exigencia.
-Es lo que estoy haciendo amor- para recalcar sus palabras volvió a ese ligero roce con la piel de mi cintura.
-Agg… ya… sabes… donde- le dije.
-Dímelo, quiero que me lo digas- me exigió volviendo a morder el lóbulo de mi oreja.
-Mi coño… quiero… que me… toques mi coño- y la sangre me subió a la cara.
-¿Así?- sus dedos se adentraron hasta llegar a mi coñito y comenzaron a acariciar todo mi coño provocando que una corriente placentera recorriera todo mi cuerpo.
-Si así- comencé a mover mi cadera buscando el tacto de sus dedos y sin darme cuenta Edward ya me estaba quitando mi brasear dejándome solo con mis tacones y mis braguitas.
Me tomo en brazos y me llevo a la cama, depositándome cuidadosamente en ella, él se paró de la cama y recorrió mi cuerpo con su mirada.
-Mi diosa- susurro antes de colocarse sobre mí- quiero adorarte toda la noche.
Comenzó a besarme para ir dejando un caminito de besos hasta llegar a mi seno derecho dando también besos pequeños rodeando mi pezón sin llegar a tocarlo mientras su mano de nuevo se adentraba en mis braguitas y adentraba dos dedos, este hombre me estaba volviendo loca.
-¡Dios!
-Dios no bebé, soy yo Edward- me dijo tomando uno de mis pezones entre sus dientes llevándome a un orgasmos maravilloso.
-¡Edward!- grite cuando llegue.
-Y bueno nena no hemos terminado- se levanto, se quito su camisa y pantalón quedándose en sus bóxers donde se marcaba su miembro notablemente erecto.
-Eso esperaba- me levante rápidamente de la cama y ataque su boca, era un beso salvaje si quieren llamarlo así, pero un beso lleno de amor- ¡Te amo tanto!- adentre mi mano a su bóxer y comencé a acariciar su polla- siempre tan dura y caliente.
-Agg… Bella- deje de besarlo para agacharme y tomar su miembro en mi boca- ¡Joder! ¡Qué bien lo estás haciendo!- comenzó a mover sus caderas marcándome el ritmo, me separe de su polla pero seguí acariciándola con mi mano.
-¡Follame de una maldita vez Edward!
-A sus ordenes mi diosa- Edward se sentó en la cama, me tomo de mi cadera y me coloco encima suyo, al principio creí que sería para sentarme sobre él, pero después vi que él tomo su polla me acerco a ella pero en vez de penetrarme comenzó a hacer caricias con ella sobre lo largo de mi coño.
-Eso… se… siente… ¡Jodidamente bien!- al siguiente segundo era yo quien movía mis cadera provocando un toque más profundo con su polla, la quería dentro ¡ya!- Edward… métemela ya.
Un par de caricias más y sin previo aviso me penetro de una sola estocada, podía sentirla tan dura y caliente, no aguante más y comencé a moverme frenéticamente, pero me vi detenida por un par de manos que me hicieron llevar un ritmo más calmado pero ¡Con un demonio! ¡Quería que me follara duro!
-¡Dios Ed… déjame moverme más rápido!- él no pudo soportarlo más y fue él mismo quien me empezó a mover más y más deprisa, de pronto me encontraba saltando sobre él y solo único que se escuchaba eran nuestros jadeos y nuestras cuerpos chocando.
-Tan malditamente apretada- Edward llevo una de sus manos a mi clítoris pellizcándolo y provocando un mayor placer
-¡Vente conmigo ángel!- grito Edward para segundos después sentir su esencia invadiendo mi cuerpo, segundos después llegue a mi segundo orgasmo y no el último de la noche- Necesito saciarme de ti amor.
-Te amo- le dije dándole un beso en su hombro y recargándome en él.
Y bueno chicas que les parecio, dejenme sus reviews que me encanta leerlos y contestarlos! Hasta el próximo capítulo divinuras!
