Perdon se me hizo un poco tarde! Pero bueno acá está el capítulo, espero en verdad deseo que les guste este capítulo. En verdad muchisimas gracias por estar al pendiente de cada actualización.
Quiero dar un agradecimiento especial a Nachika Cullen por darme su apoyo y confiar en mi historia a tal grado de ofrecerme recomendarla en su página, mil gracias en verdad.
Bueno les dejo el capítulo y de nuevo espero que lo disfruten mucho. Los personajes no me pertenecen son creación de S. Meyer.
EPOV
Wow a unos momentos de convertir a Bella en mi mujer oficialmente, y digo oficialmente porque para mí desde el momento en que me alcanzo en el hotel en Italia e hicimos el amor por primera vez desde ese momento ella ya era mía y no me refiero a un sentido de posesión de objeto si no al amplio sentido de pertenencia, de extensión de mi ser, y el casarnos es lo que cerraría esta unión.
-¿Listo el novio?- preguntó Jasper desde la entrada de mi cuarto.
-Sí, ya quiero ver a Bella caminando hacia el altar- Jasper solo sonrío y termino de entrar.
-Sé que es a Alice a la que se le da esto de anticiparse a las cosas pero desde el momento en que terminaste de confesarme tu amor por Bella sabía que ustedes dos terminarían juntos, no podía creer que tanto cariño, amor, devoción, solo fuera como de primos, tenía que haber algo más ante ese brillo en sus ojos cada vez que se veían- Jasper dio un suspiro para continuar- me alegra que terminen juntos se complementan uno al otro.
-Oh viejo gracias por las palabras, terminaste siendo más cursi que yo- le di con mi puño cerrado en su hombro- ahora me queda disfrutar de un larga y feliz vida al lado de mi Bella y de mis hijas.
-Alice está segura de que será un niño y una niña, yo que tú no apostaría en contra de mi Al- me dijo en tono de advertencia.
-Y yo sé lo que te digo tendré a dos hermosas mini Bellas- oh como moría por tener a esas pequeñas castañas entre mis brazos, porque estaba seguro de que sacarían la belleza de su madre.
Jasper solo sonrió- bueno te dejo para que termines de arreglarte- se dio la vuelta y salió de mi cuarto.
Cinco minutos después entraban Alice y Esme a mi cuarto cada una luciendo espectacular con su vestido, Alice llevaba un vestido dorado corto sin mangas y esponjado de la parte de abajo mientras que Esme llevaba un vestido largo verde jade de un solo hombro, ajustado de la parte de arriba y con una caída ligera en la parte de abajo.
-Hola cariño- dijo Esme dándome un beso en la mejilla- veníamos a decirte que ya es hora de bajar, el cura los está esperando.
-¿Nervioso hermanito?- preguntó Alice detrás de Esme- lo peor que puede pasar es que Bella se arrepienta- solo solté un gemido de solo pensar en esa horrorosa idea- pero descuida Bells esta tan enamorada de ti.
-Alice no fue gracioso- le dije entre dientes.
-Claro que si debiste de haberte visto la cara cuando te mencione que Bella podría arrepentirse- maldita enana, si no fuera porque en verdad la quería ya la hubiera sacado del cuarto.
-Bueno basta de discusiones Edward tienes que bajar- me dijo Esme arreglándome la corbata del traje- buen trabajo Alice has hecho de mi muchacho todo un príncipe el día de hoy con este traje gris.
-Oh yo solo saque provecho de la guapura de mi hermano- me dijo Alice tomándome del brazo.
Bajamos las escaleras, Esme agarrada de mi brazo, yo iba sumamente nervioso ya, ya quería que todo esto pasará, poder llamas a Bella "esposa" es lo más deseaba en estos momentos. Llegamos al jardín donde se había arreglado todo para la ceremonia que habría aquí, después nos iríamos al lugar donde se llevaría la fiesta, que era un jardín inmenso, entre Bella y yo habíamos elegido ese lugar para la recepción, en cuanto me pare en frente del pasillo hacia el altar comenzó a sonar una canción que Bella y yo amábamos "Turning Page" ya que no queríamos la clásica marcha nupcial porque parecía como una música que te acompaña en el camino hacia la muerte y bueno esto para nosotros era todo lo contrario era el camino hacia la mejor de las dichas, camine del brazo de Esme hasta llegar al altar donde nos esperamos a que hiciera la entrada mi hermosa Bella, me decía a mí mismo "Edward respira, Edward respira" en ese momento dirigí mi mirada hacia el inicio del pasillo y ahí estaba mi ángel en su plena gloria con ese hermoso vestido que le quedaba condenadamente bien, su belleza opacaba a todos los demás, cuando nuestras miradas se cruzaron fue como si nadie más estuviera a nuestro alrededor solo ella y yo, en nuestra pequeña burbuja de amor, ¿acaso podía sentir más dicha que en ese momento? Bella camino del brazo de Carlisle pero solo me veía a mí, como dije solo éramos ella y yo, por mi parte observaba cada paso que daba, cada movimiento de sus caderas, el roce del vestido, como se movía este ante tales movimiento, cada vez menos pasos, cada vez más cerca, solo quería correr y tomarla en mis brazos. Y cuando Carlisle colocó su mano sobre la mía me perdí por completo. Amaba a esta mujer y la amaría el resto de mi vida.
-Les deseo la mejor de las dichas a mis dos hijos amados, ambos se lo merecen, ambos luchen por hacerse feliz mutuamente, luchen por esto que tienen- nos dijo Carlisle antes de abrazar y darle un beso en la frente a Bella y un abrazo a mí.
-Oh mis niños amados, estoy segura que la vida les guarda una dicha inmensa, disfrútense mutuamente- nos beso Esme a ambos y ambos se fueron a sentar.
La ceremonia empezó pero para ser honestos yo no escuchaba nada solo era consciente de que Bella se encontraba enfrente de mí, en ese momento solo la veía a ella todo lo demás era borroso, solo escuchaba susurros de la gente, era nuestro momento solo de ella y mío, el momento que terminaría de unirnos.
-Edward tus votos- la voz del cura exploto nuestra burbuja y solo lo perdonaba porque había sido para continuar con nuestra unión.
Carraspee un poco antes de empezar- Bella… lo único bien que hicieron Elizabeth y Edward en mi vida fue haberles dicho a mis verdaderos padres que te adoptaran gracias a eso apareciste a mi vida, la llenaste de luz, cada sonrisa, cada mirada hacían y hacen mi día, lo único importante para mí es el que tú seas feliz y por mas loco que suene has decidido que es a mí lado por lo cual estoy agradecido, mi ángel en frente de nuestros seres queridos te hago la promesa que trabajare cada día de mi vida en hacerte feliz, en ver brillar esos ojos que amo, te amo Isabella Marie Swan- comenzaron a salir un par de lagrimas de los ojos de Bella, los cuales limpie con mis pulgares.
-Bien, Bella tus votos- le dijo el cura, ella asintió
-Mmm Edward- en ese momento su sonrojo pasó a todo lo que daba- ¿Cómo se supone que mejore lo que me has dicho?- solté una risita- Lo único certero que sé es que fui hecha para ti, eres mi extensión de mi misma, no mi alma gemela porque eso sería como algo a parte, y tú eres bueno mi yo, no sé que más decir más que espero tener mucho tiempo para amarte, ese será mi objetivo en la vida, amarte cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo. Te Amo Edward Cullen.
-Bien- la ceremonia continuó pasaron Alice y Jasper como padrinos de anillos- bueno ante ustedes tenemos al Sr. Y a la Sra. Cullen- todos se pararon y empezaron a aplaudir- hijo puede besar a tu esposa.
Me acerque más a Bella tome su cara entre mis manos, la vi directo a los ojos y avance hacia esos dulces labios que deseaba saborear, no la había besado desde el día anterior en que Alice se la llevo porque no quería que durmiéramos juntos ya que según ella no la dejaría dormir y ella sería la que tendría que solucionar lo que yo provoco, acaricie sus labios con los míos tan suavemente, comencé a mover mis labios al compas de los de ella, quería profundizar mi beso pero sabía que todos nos observaban, por lo que a regañadientes tuve que separarme.
-Te amo- le dije en cuanto me separe de ella.
-Yo también te amo- se acerco a mí y me abrazo, en ese momento se acercaron nuestros amigos, familiares y demás personas presentes para felicitarnos, poco a poco disminuían ya que todos empezaban a irse al lugar donde sería el banquete.
-Chicos el carro que los llevara al banquete y luego al aeropuerto los está esperando, no se preocupen las maletas y la ropa para cambiarse van en el carro, Esme, Rose y yo nos encargamos de todo- nos dijo Alice mientras nos estrechaba- por cierto este es exclusivamente mi regalo para su noche de bodas, más que nada es para Bella aunque es Edward quien lo disfrutara y por como escuche que se la pasaron hace dos días estoy segura que no durará mucho- Bella se puso roja como un jitomate ante los comentarios de Alice- Y bueno el regalo de bodas mío y de Jasper ya está instalada en su nueva casa.
-¿Nueva casa?- preguntamos Bella y yo al mismo tiempo.
-Alice- escuche desde atrás a Esme y a Carlisle en tono de reproche.
-Oh, oh, se me salió Esme perdón, perdón.
-Bueno su nueva casa era la segunda sorpresa que tenían Carlisle y Esme pero esa se las darían cuando regresaran de su luna de miel pero Alice tiene la lengua suelta el día de hoy- dijo Rose.
-Ya dije que lo lamentaba- dijo con un puchero.
-No podemos aceptar un regalo así- dijo Bella.
-Por supuesto que pueden- dijo Esme decidida- y más les vale aceptarlo si no quieren que me enoje con ustedes.
-Oh mamá gracias- le dijo Bella abrazándola.
-¿Y no hay un abrazo para mí?- dijo Carlisle
-Por supuesto que sí- Bella se separo de Esme y abrazo a Carlisle.
-Sabemos que los recién casado quieren su tiempo a solas para disfrutarse y que estaban un poco preocupados porque todavía no empezaban a trabajar como tal y aún cuando ambos tienen su herencia querían ser productivos, es por eso que les dimos un empujoncito- dijo Carlisle guiñando un ojo.
-Y no se preocupen la casa esta a tan solo cinco minutos de aquí, no quería que se fueran tan lejos, así podré estar con mis nietas- dijo Esme acariciando la barriga de Bella.
-Oh nietos- corrigió Alice asomando su cabecita detrás de Esme.
-Su primera sorpresa es algo más sencillo- Carlisle sacó de su bolsillo del saco una caja negra- es para que ambos siempre recuerden que se pertenecen el uno al otro y ambos son uno- Carlisle abrió la caja y dentro venían una pulsera y una gargantilla de cuero, en ambos venían una pieza de rompecabezas de plata que se unían, Carlisle tomo la pulsera y se la puso a Bella mientras que Esme tomo la gargantilla y me la puso- recuerden siempre uno.
-Ok antes de que comiencen a llorar mejor hay que irnos al banquete que muero de hambre… Ouch Rose bebé eso si dolió- Emmet se sobaba el estomago.
-Eso te pasa por romper un momento perfecto- dijo Rose rodando los ojos.
-Bueno si ya vámonos, ya todos se marcharon- dijo Esme limpiándose una lagrima que estaba a punto de salir.
Durante el trayecto al banquete tanto Bella como yo juntamos el regalo que nos obsequiaron nuestros padres- siempre uno- le susurre a Bella
-Uno- ella me contesto, tome su barbilla y alce su cabeza para poderla besar.
Al llegar al lugar donde se llevaba el banquete Bella y yo nos quedamos sorprendidos ya que ni ella ni yo teníamos idea de cómo Alice y Esme decorarían todo sabíamos que iba a ser en un jardín porque nosotros lo habíamos escogido junto con las invitaciones, el lugar estaba hermoso todo era blanco, había farolas que iluminaban el lugar y en cada mesa habían como centros de mesa tres velas de diferentes tamaños de gelatina con una orquídea rosa dentro, nuestra mesa se encontraba frente a la pista de baile, en verdad se notaba el gran esmero de Esme y de Alice.
-Ahora si a disfrutar de su boda chicos- dijo Rose.
Tome a Bella de la mano y la lleve a nuestra mesa para que se sentara y pudiéramos observar a todos mejor.
-¿Estás feliz?- le pregunte a Bella.
-Por supuesto- ella me sonrío, se acerco a mí y me dio un beso en la comisura de mis labios.
Durante el banquete la pasamos de maravilla, Bella y yo disfrutamos de nuestro primer baile como marido y mujer, y de cada pieza de baile que compartimos después de ese, disfrutamos de convivir con nuestra familia y amigos. Emmet provoco que Bella se sonrojara en el momento en que le quitaba la liga de la pierna, claro que sin que nadie se diera cuenta había acariciado más de la cuenta así que supongo que eso también coopero a que Bella se pusiera roja. Los discursos que dieron Esme y Carlisle fueron de lo más emotivo. Bella comenzó a sentirse cansada debido al embarazo y cuando comenzó a bostezar fue el aviso para decirnos que ya era la hora de irnos.
-Como les dije ya todo está preparado, Jasper fue por la pequeña maleta para que se cambien y de ahí al aeropuerto- Alice sonrió.
-Gracias Alice- le dijo Bella- todo te quedo hermoso, no me arrepiento de haberte dejado que organizaras la boda.
-Ya ves Bella solo ten un poco más de fe en mi- le dijo tomándole una mano- y te aseguro que cuando comience a arreglar el cuarto de mis sobrinos tampoco te decepcionare- En ese momento llego Jasper con la maleta, Bella y yo ya nos íbamos a cambiar tomados de la mano- ¿A dónde creen que van?
-A cambiarnos- contesté, digo la respuesta era obvia.
-No Bella viene conmigo tengo que darle unas instrucciones- Alice tomo la mano de Bella y se la llevo dejándome con Jasper que coloco una de sus manos en mi espalda llevándome al lugar donde me cambiaria.
Termine de cambiarme; Alice había elegido un sweater gris claro de botones y el cuello alto con una camisa lila debajo y unos jeans negros, salí para esperar a Bella por lo que me había dicho Jasper le faltaba, Alice estaba volviéndola a peinar para que no luciera fuera de lugar en el aeropuerto ¡Por Dios! Eso estaba fuera de lugar Bella y yo nos iríamos en el avión de la familia, nadie la vería. En ese momento salió Bella con un mallon negro que parecía su segunda piel y con un sweater gris obscuro entallado, unos botines y un collar largo y con el cabello suelto.
-Ahora si están listos para irse- nos dijo Alice.
Nos despedimos de todos con un abrazo y prometiendo que les hablaríamos y en dos semanas nos veríamos, después de eso Bella y yo nos subimos al coche y esperamos que llegáramos Bella ya moría por dormir lo veía en sus ojos.
-¿Te agotaste demasiado verdad?- le pregunte, ella soltó un bostezo.
-Ya sabes es por el embarazo, las últimas tres semanas me canso más- dijo antes de soltar otro bostezo.
-Umm que pena como podre hacerte el amor toda la noche si estás dormida- ella me dio un ligero golpe en el estomago.
-Ya veré la manera para agarrar energías- sonreí ante ese entusiasmo de mi esposa, si mi esposa, se escuchaba hermoso.
Llegamos al aeropuerto y me encargue de hacer todos los detalles necesario para apresurar esto ya queríamos llegar al lugar donde pasaríamos nuestra luna de miel, Bella había decidido ir a las Islas Griegas, en especifico iríamos a las Islas Jónicas y a las Islas Cicladas sería una semana y una semana, nos hubiera encantado tener más tiempo para recorrer cada una de ellas pero las practicas y todo no nos daba el tiempo suficiente. Al estar ya dentro del avión Bella se desplomo en un asiento y yo junto a ella, la recargue en mi hombro y le pregunte si quería dormir, llegaríamos a Grecia durante el día por lo que nuestra noche de bodas tendría que ser día de bodas. Durante el viaje Bella y yo aprovechamos para dormirnos, nos recostamos en los asientos y nos abrazamos.
-Edward, amor despierta- sentí pequeños besos en mi cuello, al abrir mis ojos se encontraba Bella- estamos por llegar, abrocha tu cinturón- le di un casto beso en los labios y después me abroche el cinturón, mientras el avión llegaba su destino.
-Pueden descender del avión- nos dijo la azafata- nosotros nos encargaremos de enviar sus maletas a su hotel la señorita Alice nos dio todas las instrucciones necesarias para que ya puedan retirarse.
Al bajar del avión encontramos un auto negro esperándonos, tome a Bella de la mano para ayudarla a bajar del avión, al subir al carro Bella se acomodo en mi pecho y comenzó a acariciarme.
-¿Sabes ya recupere energías?- juro que casi me atraganto cuando escuche eso, que se supone que pretendía que parara al chofer y le dijera vete mientras le hago el amor a mi MI esposa.
-Bella no me tientes- ella sonrío de una manera picara.
Al llegar al hotel Ios Palace Hotel Bella bajo la maleta de mano que llevaba en el avión, fui a pedir la llave de la habitación mientras Bella me esperaba, la recepcionista se portó más amable de lo normal conmigo supongo que por esa razón Bella se acerco a donde estábamos.
-AMOR- Bella tomo mi mano y la coloco de tal manera que se viera mí ahora anillo de casado, para después atraerme a ella y besarme como solo ella sabe hacerlo, debo de admitir que me excito la manera en cómo me marcaba como suyo.
-Aquí tiene su llave, que disfrute de su estancia- me extendió la llave pero fue Bella quien la tomó.
-¿Qué se cree, mira que coquetear con mi esposo el día que nos casamos?- dijo una Bella medio molesta.
-Tranquila, no sirve de nada sus coqueteos cuando lo único que tengo en la mente es hacerte mía durante todo el día- Bella se sonrojo ante este comentario- ¿Qué ahora saliste tímida cuando en el auto tratabas de incitarme?- ella se puso más roja de lo que ya estaba.
Subimos al elevador hasta el último piso donde se encontraba nuestra habitación, al llegar vimos que en ese piso solo habían dos habitaciones, nos encaminamos hacia la nuestra tomados de la mano. La habitación era hermosa, afuera había una piscina pequeña y privada, todo era en blanco, la vista daba hacía la bahía en verdad un paraíso.
-Amm ahorita… ahorita vengo – Bella soltó mi mano y se encamino a una puerta- ok este no es el baño- dijo al abrir la puerta del closet, se dirigió a la otra puerta y antes de entrar volteo y me sonrió, yo me senté en la cama porque sabía lo que se avecinaba, estaba nervioso ¡Por Dios! Como si no hubiera hecho el amor antes con Bella. Pasaron minutos que a mí me parecían horas, me levante de la cama, comenzaba a desesperarme y empecé a dar vueltas por la habitación cuando escuche el sonido de la puerta abriéndose, juro que no me fui para tras por el hecho de no querer dejar de verla. Bella lucia jodidamente sensual, llevaba puesto un corsé de encaje blanco con lazos que se entrecruzaban a lo largo de la parte de enfrente, llevaba unas bragas del mismo encaje del corsé ligadas a unas medias blancas.
-Eres mi diosa- le dije acercándome lentamente, Bella se sonrojó.
-¿Seguro? ya sabes quizá no se note mucho pero he subido un par de kilos por el embarazo y quizá…
-Calla, déjame deleitarme con tu cuerpo- me acerque a ella y coloque mis manos a ambos lados de sus caderas y le hacía pequeños círculos con mis dedos- no tienes idea de lo sexy que te vez- le bese el cuello mientras ella llevaba una de sus manos a mi cabello para enredar sus dedos en él.
-Oh Edward- acariciaba mi cuero cabelludo con su mano, decidí avanzar y baje mis manos a sus piernas para enrollarlas a mis caderas, al hacerlo su coño quedo justo encima de mi polla por lo que ese perfecto roce lograba calentarme más, solo deseaba que ese roce fueran sin la tela de nuestra ropa, camine hacia la cama al llegar ahí la deje recostada en la cama mientras me quitaba mi suéter y la camisa, quedándome solo con el pantalón, al agacharme lo primero que hice fue desatar las medias de sus bragas para quitárselas y así solo dejarla con sus braguitas.
-Amo tus piernas- tome una de sus piernas y la acaricie lentamente de arriba abajo, repartí besos castos en cada una de ellas de manera descendente, rozando su centro de placer pero sin llegar a tocarlo- amo tu vientre y lo amare cuando este abultado por nuestras pequeñas- acaricie su barriguita en pequeños círculos y dando besos encima del encaje del corsé- amo tus pechos- tome cada una con una mano y las acaricie lentamente sintiendo como sus pezones ya se encontraban hechos piedrecitas- amo cada parte de ti señora Cullen- le di por último un beso en su clavícula, me separe de ella y comencé a desatar los lazos del corsé rozando su piel, esto era hartante, al final pude ver la cara de Bella divertida- ¿se puede saber con que se divierte usted señora Cullen?- ella solo sonrió.
-Pues de que eres tan delicado que quisiste hacerlo por el lado largo, el corsé tiene un cierre en el costado- y sí ahí estaba el bendito cierre, me acerque a ella y la bese apasionadamente, acariciaba cada centímetro de su boca, nos giramos quedando ella encima de mí y su corsé en la cama, podía sentir sus senos rozando mi cuerpo.
-Completamente mía- tome su trasero con mis manos mientras movía a Bella como si ya la estuviera follando, eso provocaba un grandioso roce entre nuestros sexos, me senté en la cama aún con Bella en horcajadas sobre mí- estas braguitas nos están estorbando.
-Mmm al igual que tu ropa- dijo Bella besándome mi cuello- te amo tanto Edward- me gire y la volví a dejar en la cama, le quite las braguitas dejándola totalmente desnuda ante mí, su coño brillaba de la excitación, era una invitación a sumergirme en ese manjar, me coloque de tal manera que su coño quedara cerca de mi cara- Por favor hazlo- y ¿para qué hacerla esperar? Acaricie con dos de mis dedos todo su centro y después me los lleve a la boca mmm mi néctar preferido, toque su clítoris con mi lengua y continúe bebiendo de mi néctar, mientras la acariciaba con mis dedos- espera- lamida- esta noche- lamida- solo- lamida- quiero acabar- lamida- contigo dentro- pare, hoy se haría lo que ella quisiera, ella se levanto y me hizo levantarme, se puso de rodillas y me desabrocho mi pantalón, me quito todo lo que me quedaba de ropa, e hizo ademan de querer chupármela pero me detuvo- ¿No quieres que te la chupe?
-Por supuesto que quiero, pero esta noche, día o como sea, sea solo para ti amor.
-Pero es de los dos no solo mía- ella se hinco en la cama y me abrazo.
-Sí pero quiero amarte, poseerte, contemplarte a ti- la bese con todo el amor que le tenía quería que entendiera que lo importante para mí en ese momento era saber que ella disfrutaba de todo lo que yo era capaz de darle. La volvía a recostar en la cama y me coloque sobre ella, bese su cuellos, su clavícula y fui descendiendo de poco a poco hasta llegar a sus pechos, tome uno en mi boca, lo succione, pase mi lengua por su pezón y escuche mi melodía favorita… sus gemidos, oh como amaba cada uno de sus gemidos, lo sé era por mi ego, mi ego de saber que era yo quién los provocaba.
-Oh Edward, Edward, sigue por… por favor no pares- ella tenía sus manos en mis hombros.
-No que querías acabar solo conmigo dentro- le dije sonriéndole con picardía.
-Oh cállate egocéntrico- tomo mi cabeza entre sus manos y me beso, mi polla rozo con su coño y esa fue mi señal, entre en ella lentamente mientras escuchaba como gemía- ughh Edward… eres… tan… grande- comencé a moverme lentamente, me encontraba en mi propio paraíso.
-Oh Bella tu coño es tan suave y caliente- necesitaba moverme más rápido por lo que empecé un vaivén más intenso, disfrutando de cada embestida, de cada roce- Bella… siento… como… me… aprietas.
-Edward… sigue…más… fuerte- me atrajo mas a ella con sus piernas y sentí como rasguñaba mi espalda con sus manos, me moví más rápido, la fricción era demasiado intensa, nuestros cuerpos y nuestras almas pedían más del otro y ambos estábamos dispuestos a complacer nuestros cuerpos y nuestras almas- si… Oh… Dios… Edward.
-Vamos bebé- me pare hincándome en la cama y Bella encima de mí con sus piernas enrolladas en mi cadera, tome su trasero con mis manos y comencé a moverla encima de mi- eso es tómame cariño- después de unos minutos sentí como las paredes de Bella me apisonaban más, provocando que mi polla comenzara a gozar más- dámelo bebé, vamos córrete- después de eso Bella llego a su clímax llevándome con ella, nos tomamos un respiro durante un minuto quedándonos en la misma posición, después Bella volteo su cara hacia la mía y unió nuestros labios, comenzó con un simple roce pero yo necesitaba más de ella, por lo que roce su labio con mi lengua para pedir acceso a su maravillosa boca, ella me lo concedió, pero esta vez fue ella quien tomo el mando del beso y sentí el roce de su lengua dándome una sensación tan placentera.
-Te amo.
-Te amo- me empujo cayéndonos en la cama y ella quedando encima de mí
Hicimos el amor un par de veces más y nos quedamos dormidos, habíamos planeado salir a cenar y caminar un rato por la bahía antes de llegar al hotel, en verdad que estas semanas serían las mejores, no serían como los últimos viajes que tuve con Bella soportando al perro de Jacob y teniendo que esconder mis sentimientos, en este viaje disfrutaría de Bella, me dedicaría a hacerla feliz, a disfrutar cada segundo con ella.
En la noche nos alistamos para salir a cenar, yo solo me puse unos pantalones color caqui y una camisa azul claro mientras que mi Bella solo trataba de provocarme con ese vestido rosa corto de tirantes en cuello V y lo peor es que podía ver que no llevaba sostén y podía notar sus pezones, esta mujer quería matarme. Después de la cena y de hacer corajes por cada mirada que le lanzaban a MI mujer, sobretodo el mesero desvergonzado que aprovechada cada ocasión para rozar la mano de Bella hasta que tuve que besarla en frente de todos y bajar hasta su cuello para marcarla como mía, lo bueno es que a Bella no le molestó, pero en fin después de todo eso nos fuimos a caminar en la playa donde Bella me asaltó por completo cuando nos sentamos en la playa y se sentó en horcajadas encima de mí, la pasión nos estaba consumiendo en ese momento, Bella había desabrochado mi camisa y comenzaba a acariciar mi pecho y yo pase mis manos de sus cremosas piernas a su trasero y en ese momento me di cuenta de que no llevaba tampoco bragas, por lo que solté un gemido.
-Ughh no llevas bragas amor- seguí acariciándola y en ese momento escuchamos unas risitas de niños.
-¡Se besan, se aman!- cantaban los niños mientras nos señalaban y se reían, Bella al verlos se escondió en mi pecho y yo me reía.
-Anda vamos a la habitación antes de que pervirtamos a los niños y demos un show aquí en medio de la playa- la ayude a levantarse y luego me levante de la arena y tome su mano para caminar- me has sorprendido con lo que paso en hace unos minutos.
-¿El que no llevara bragas o el que estuviera dispuesta a hacerlo en la playa?- me preguntó picarona.
-Ambas, no sabía que pudieras llegar a ser tan osada- la atraje hacía mi y la bese.
-Bueno no sé si sepas pero a las mujeres embarazadas se nos antoja más el sexo y bueno teniendo un esposo tan guapo y que hace el amor tan bien ¿cómo resistirme?, además se me hacía excitante el hacerlo en una playa- wow el embarazo sacaba a una Bella muy desinhibida.
-Wow el embarazo te hace bien- la volví a besar y nos fuimos al hotel a terminar lo que habíamos empezado en la playa.
El resto de la luna de miel lo disfrute al máximo, cada momento lo pase con Bella no hubo momento en el que estuviéramos separados, era el mejor viaje que haya tenido por el hecho de ir con la mujer de mi vida, eso es lo que importa, el lugar no tiene nada que ver siempre y cuando la pases con la persona que más amas.
Y bien chicas que les parecio esta boda, lo sé fue muy rápido este capítulo, lo maneje demasiado deprisa, por eso mismo quisiera que en verdad me dieran su opinion, ahora si vaya que se los ruego, escribir este capítulo una y otra y otra vez, no me convencía, de los 32 capítulos es el que más me ha costado, así que por fis ayudenme a crecer como escritora ;)
