Capítulo IV

Amistad. Un valor que creyeron sentir durante toda su vida o ¿acaso había algo más?

Esta escena era confusa pues se podían apreciar a un par de jóvenes, ya no compartiendo juguetes ni bromas pesadas como solía ser. No, ahora compartían otra cosa..

Una cama

Un caluroso ambiente como contenedor, sábanas fuera de lugar y dos cuerpos semi-desnudos eran razones suficientes para preguntar..

¿Cómo terminaron así?

No podía evitar moverse, le era imposible con ella cerca. Cada roze los estremecía sutilmente y molestos trataban de aguantar. Sólo la voluntad propia podría salvarlos, sin contar el auto control; pero no sabían cuánto más podrían resistir ante esta situación. Después de todo era la primera vez, la primera vez que dormían juntos.

El minutero andaba en cámara lenta acompañado con suspiros femeninos, causados por el intenso calor y gotas de sudor. Cada vez eran más continuos y el peli-rojo estaba preparado para sus primeros gritos.

Ciertamente aquella peli-negra emitía los gritos más fuertes oídos sobre la faz de la tierra, sin embargo; ¿sería lo mismo sobre una cama o existiría alguna diferencia?

Estaba apunto de averiguarlo.

Grandes ojos cristalinos, debido a la luz de la luna, lo miraban fijamente; como si de un hollow se tratase. Él, por su parte, le devolvía la mirada con esfuerzo. Al parecer ninguno de los dos tenía planeado resignarse o dejar de hacerlo.

- ¡Ya no puedo más! - se escuchó de pronto; en su rostro se reflejaba la desesperación.

- ¡Ni yo! - contestó su acompañante.

- ¡Hace demasiado calor! - dijeron al unísono con el ceño fruncido.

Ella se había desvestido, quedando con un fino vestido cubriéndole sólo lo necesario. Él no supo cómo pero se encontraba dentro de unos shorts ligeros y de color blanco unicamente.

- ¡Ya bastante es dormir contigo y ahora el calor es insoportable! - se quejaba sobre la cama. Su suerpo era pequeño pero no era impedimento para incomodar a su amigo de la infancia - Ya abrimos la ventana y no entra nada de aire.

- ¡Quedáte quieta Rukia! - reclamaba con una venita pulsante - No eres la única intentando dormir aquí - dijo para luego entre-cerrar los ojos - Te lo dije, así tendrás más calor.. ¡Quítate eso!

- ¿Q-Q-Qué? - preguntó con dificultad ruborizada hasta la punta del cabello, no sólo por el calor sino por el atrevido comentario - ¡Renji idiota!

Renji se cruzó de brazos y giró la cabeza en dirección opuesta. Rukia hizo lo mismo, creando así una escena intensa y divertida; con dos jovenes jugando a ser niños engreídos como protagonistas.

- ¿Y ahora qué hacemos? No vamos a poder pasar la noche en este cuarto; parece un sauna - comentó la oji-zul rompiendo el breve silencio.

- ¿Crées que los demás tengan el mismo problema? - preguntó el peli-rojo secándose las gotas de sudor de la frente.

- Tienes razón, quizás no seamos los únicos padeciendo esta situación - Rukia parecía orgullosa de su razonamiento.

- Entonces vamos - sugirió Renji rápidamente.

- Espera - dijo ella pensativa - Sería buena idea ir sin nuestros gigais, ya sabes, para no incomodar y averiguarlo con nuestros propios ojos, así podríamos pasar atraves de la pared sin dificultad alguna.

- Claro, de todas maneras.. ¿Qué podrían estar haciendo a las tres de la mañana?

xOxOxOxOxOx

Enfocando a la habitación vecina, podemos encontrar una atractiva pareja emitiendo y compartiendo gemidos al compás del reloj.

No necesitaban de las sábanas para jugar. Bastaba con sus cuerpos y deliciosa tentación entre ambos para empezar.

Esto ya no era un sueño, ya no era una ilusión para el muchacho de hormonas locas. Todo era real, al fin real.

Largos y anaranjados mechones de cabello adornaban la almohada. El calor no era a causa del ambiente sino de sus propios cuerpos.

El apuesto peli-naranja la tomaba con delicadeza, procurando hacerlo a su manera, quería complacerla a toda costa pues era su más grande tesoro. Ella, acostada encima de la cama, gozaba de él, de sus caricias; tibias y delicadas, perfectas. No quería que el momento terminara, no parecía existir un mañana para ninguno de los dos.

Ninguno pensaba claramente, los deseos dominaban sus mentes, nublaban su cordura y sus cuerpos hacían de las suyas.

Luego de satisfaserla, llenándola de besos húmedos y apasionados, quiso bajar la mirada deslumbrandose con su hallasgo. Él encima de ella empezó a jugar con sus pezones. Eran aún más deliciosos sin las prendas que vestía a diario, pero igual de atrayentes. Su lengua danzaba encima de ellos, sólo la pasión controlaba al muchacho. Una mordida suave causaba un audible gemido por parte de su novia. Ella lo tomó del cabello con fuerza y lo acercó mucho más a ellos. Él no se rehusó y empezó a sentirlos dentro de su boca. Grandes, suaves, vaya que le encantaba saborearlos con su consentimiento. Y lo mejor de todo era que ella gemía cada vez más fuerte, música para los oídos del ex-shinigami.

Ella no pudo aguantar la exitación y tampoco pudo él. Ambos suspiraban y no cortaron el contacto visual en ningún momento. Sus ojos grisáseos eran luceros cautivadores y sus mejillas rojas le fascinaban. Pronto paró de lamer para subir y besarle el cuello. Su forma de besar y recorrer su cuello era asombrosa, no paraba de sorprender a su pareja.

¿Quién hubiera imaginado que el ex-shinigami sustituto fuera tan bueno en la cama?

Él tenía el control, nada podría detenerlo ahora.

Luego de besarla ahí y sentirla estremeserse como recompensa, le dio un cálido beso sobre los labios. Ella lo tomó con ganas y él no tardó en dar paso a su lengua y meterla hasta su garganta. Esto hizo que el beso fuera de cálido a apasionado en segundos mientras su piel se erizaba lo suficiente sintiendose tersa antes del gran final...

Cuánto había anhelado besarla, cuánto había soñado con ese momento, pero esperen, aún no terminaba; acababa de comenzar.

Ojos color chocolate la miraron lascibamente esperando luz verde para continuar y dar el paso final. Ella arqueó la espalda en señal de respuesta y el chico no tardó en tomarla de las rodillas y abrirle las piernas sutilmente. Quizás estaba actuando muy rápidamente o quizas se había demorado.. quién sabe. Lo único que tenían en mente era llegar al límite del extasis y sellar cualquier duda, pues el arrepentimiento no existiría después.

- ¿Estás segura? - le susurró en el oído viéndola tiernamente para luego soplarle y recibir un corto gemido como respuesta.

Ella asintió y cerró los ojos con fuerza esperando la llegada de él dentro de ella. El temor y la impaciencia no la abandonaron en ningun momento.

- ¡Haslo!- gritó con un hilo de voz al borde de la desesperación.

CRAAAASSSHHH..

Un estruendoso ruido los petrificó en ese peciso instante.

Al parecer un envase de colonia que pertenecía a Orihime había caído al suelo sin razón aparente, desconcertando mucho a la pareja de enamorados, ya que no pudo haber sido alguien pues se encontaban los dos solos, y en el remoto caso que hubiera sido algún fantasma o hollow Orihime podría haberlo visto.

Este inesperado incidente logró distraer por completo una escena verdaderamente fogosa. Era como si acabaran de despertar de un sueño placentero. Ahora podían ver mejor la situación ya que aquél ruido hizo más que sólo asustarlos.

La joven miraba a su pareja con los ojos como platos. En su mirada se podía percibir el asombro y un poco de extañeza. Estaban a punto de dejar de ser vírgenes, a pocos segundos de experimentar una nueva experiencia; y simplemente no lo podía creer.

- ¡Haslo! - recordó perfectamente esa palabra que acababa de pronunciar y pronto sus mejillas empezaron a colorearse de un intenso color rojo y desvió la mirada con un dejo de arrepentimiento.

El muchacho notó inmediatamente su cambio de actitud sintiéndose un desastre. Se retiró de encima de la chica pues conocía esa mirada. La mirada del arrepentimiento. Esto le causó un rápido recelo pero mantuvo la compostura en todo momento.

- C-Creo que.. nos dejamos llevar por el momento.. nee, Orihime? - comentó Ichigo vistiéndose con un par de pantalones cortos, mientras ella tenía una mirada gacha y tapaba su preciosa desnudez con las sábanas blancas.

- Ichi-kun.. - murmuró. Sus flequillos tapaban sus ojos grices y una gruesa lágrima cayó de pronto.

- ¿O-Orihime? ¿Qué ocurre? - preguntó muy preocupado ni bien la vio y se acercó para ayudarla.

- Disculpame..- dijo tapándose el rostro con sus delicadas manos - Pero, no sé qué me pasó.. n-no sé en dónde tenía la cabeza.. yo.. en verdad quiero llegar virgen al matrimonio.. p-pero... ahora.. no sé si lo voy a poder lograr.. con lo que acaba de pasar.. yo..-

- No Hime, disculpame a mí - se acercó un poco más y la abrazó con ternura - Yo fui el que se aprobechó de la situación, ya ni me reconocía a mi mismo - admitió cerrando los ojos y arrugando la frente.

- P-Pero.. Ichi-kun, ¿nunca has escuchado el dicho: "El hombre llega hasta donde la mujer se lo permite?"

- Mira Hime, mejor olvidemos esto ¿de acuerdo? Y agradezcamos que no pasó a grados mayores - la reconfortó besando su frente - Nunca te obligaría a hacer algo que no quieras. Yo esperaré no importa qué, lo juro.

Talvez Ichigo no logró su propósito esta noche; sin embargo, todos sabemos que él no se rinde tan facilmente. ¿Cumplirá su promesa por ella?

xOxPor supuesto que lo hará, es el mejor *O*xOx

Parecía que sus corazones se saldrían de sus pechos en cualquier momento y con dificultad trataban de regularizar su respiración después de haber precensiado una escena de tal magnitud.

- Un segundo más e Inoue pudo habernos visto - dijo Rukia entre jadeos.

- ¿Por qué tuviste que romper esa colonia? - preguntó un molesto Renji de igual modo.

- ¡No fue mi intención! Además al ver eso tenía que apoyarme en algo o me desmayaba en el suelo, y no me fijé en ese envase de vidrio..- dijo una vez que recuperó su respiración regular.

- Bueno, eso tiene sentido - dijo Renji abriendo los ojos como platos - ¿Estás segura que ese era Ichigo?

- Pues si no era él, era el shinigami sustituto que prometió atrapar hollows a los 15 años de edad, derrotó a los mejores capitanes de la Sociedad de Almas, me rescató de ser ejecutada, mató a los Espadas más problemáticos, descubrió ser un vizard, rescató a Inoue y venció a Aizen con la condición de perder todos sus poderes.. ¿Eso responde a tu pregunta? - finalizó casi sin aliento.

- ¡Demonios! No puedo creer lo que estaban haciendo..

- Ni yo, lo mejor será suprimir esas imágenes de nuestra memoria para siempre - sugirió la peli-negra con determinación y su compañero asintió.

Ambos sacudieron sus cabezas con la intención de olvidar.

- No sé tú pero yo volveré a nuestra habitación. Con calor o no, yo tengo sueño.

- Te apoyo.

xOxOxOx

A la mañana siguiente, después de desayunar en el hotel y empacar todo, volvieron a la playa ya que Orihime había tomado una decisión.

Ichigo seguía en desacuerdo pero intentaría apoyarla, rogando no perder la serenidad en ningún momento. Todos los demás se miraban con complicidad apostando a que su amigo peli-naranja perdería los estribos cuando empiecen a tomar las primeras fotografías a su novia.

La playa estaba llena de gente y había un lugar reservado exclusivamente para la grandiosa sesión de fotos. Había una gran alfombra color perla, varias tiendas de campaña que se utilizarían para vestuario y maquillaje, remolques, luces y reflectores gigantes, y muchas cosas más.

- ¿Srta. Inoue? Buenos días, soy el director de cámara y estaré a cargo de la sesión de fotos el día de hoy - se presentó ante ellos un señor de cabello blanco, tenía una colita de caballo, una boina negra y lentes de sol. - A mi derecha están el maquillador, la modista, el peluquero y la estilista. Ellos te llevaran para que estes lista en 20 minutos.

Orihime asintió educadamente y se retiró dejando a sus amigos anonados. ¿Tantas personas iban a encargarse de Orihime? Pero si ella ni se maquillaba ¿Sería buena idea todo esto? ¿Le gustará ser atendida por tantos profesionales? Pues si ella no quiere ..yo acepto xD

- Te felicito Ichigo, por fin dejaste tu estúpido machismo de lado - alegó Tatsuki poniéndole una mano en el hombro.

- Sí, ¿Cómo logró Inoue convencerte? - interrogó Uryuu interesado.

- Oigan, esperen un minuto, yo sigo en contra de esta tontería pero si esto es lo que quiere hacer, que lo haga - dijo el peli-naranja mirando hacia otra dirección.

- La intención es lo que cuenta - añadió Chad apoyándolo.

- ¡Ya quiero verla! ¡De seguro nos sorprenderá a todos con su nuevo look! - decía una emocionada Himawari con los ojos brillosos.

- Um.. sí, seguramente nadie podrá resistirse a mirarla cuando salga - comentó Renji y sin darse cuenta logró poner a Ichigo muy nervioso.

Estamos en la playa, cualquier idiota podría mirarla..

- Ichigo - la voz de Rukia desvaneció sus pensamientos impuros.

- Ya lo sé - Ichigo aclaró su garganta - Quiero hacer lo correcto pero..-

- ¡Apresúrense, ya queremos ver a la mamacita que tienen ahí guardada! - gritaban varios chicos desconocidos, aparentemente desubicados y muy peligrosos. Hacían mucho alboroto y empezaban a incomodar a la gran multitud de espectadores.

- Escuchen cabrones, esa "mamacita" es mi enamorada, y si no quieren que les saque la mierda les sugiero largarse de aquí ahora mismo - El ex-shinigami sustituto nunca había estado más enojado, sus ojos irradiaban odio, desprecio y su mirada era capaz de matar a cualquiera.

Los muchachos obedecieron y se fueron a paso ligero dejando un camino de humo trás de ellos.

- Wow Ichigo, tranquilizate, casi sacas fuego de la boca - el peli-rojo le dio unas palmaditas en la espalda.

- ¿Qué hablas Renji? Ichigo hizo lo correcto, esos tipos se lo tenían merecido - apoyó Tatsuki.

- Felizmente ya no cuenta con sus poderes como shinigami - acotó Chad en voz baja.

- Agradece que no los golpeó sino hubieramos tenido problemas - comentó Uryuu.

- Muy bien Ichigo.. Hiciste lo correcto - Rukia le sonrió disimuladamente y él asintió complacido.

- Miren.. Orihime-chan ya está saliendo.. Ohh - dijo Himawari señalando una tienda de campaña que se abría poco a poco.

Ichigo casi sufre un paro cardiaco cuando la vio asercárse.

Tenía puesto un gramoroso bikini cubierto de plumas de un bajo tono rosa. El diseño era despanpanante, extremadamente sensual y atrevido, cubierto de brillo y bordados lujosos, y en la parte de atrás tenía grandes alas blancas estilo SCC. Este traje la convertía en un ángel caído, la manzana de la discordia, la fruta prohibida, alguien completamente inalcanzable para todos; excepto para él. Ichigo Kurosaki, el hombre, verdaderamente, más afortunado del universo.

Mientras su cuerpo no podía lucir mejor, su rostro tampoco se quedaba atrás pues estaba maquillado como toda una celebridad; no muy recargado y haciendola lucir como una diosa. Sombras de colores oscuros, rimel y delineador negro adornaban sus grandes y hermosamente naturales ojos grisáceos. Sus carnosos labios estaban bañados en un brillo rosa muy delicado convirtiendose de esta manera en una verdadera top model de portada.

Todos, absolutamente todos los presentes, quedaron boquiabiertos de la impresión. Ella ya era hermosa naturalmente; sin embargo, ahora había alcanzado un nivel pionero en el campo de la belleza y perfeccionismo.

Su novio se deslumbró con creces, un poco más y hubiera sangrado por la nariz.

- Cuidado Ichigo o te ahogarás en tu propio mar de baba - comentó Renji burlonamente.

- Traiganle un babero urgente - pidió Rukia siguiendole el juego.

- Y bien, ¿ya cambiaste de opinión Ichigo? - preguntó Tatsuki lebantando una ceja.

- Dejen de joder - dijo molesto cuando despertó de aquel maravilloso trance.

- ¡Santos cielos! - gritó eufórica Himawari llorando de felicidad por su amiga- Luces divina Orihime-chan, esas fotos saldrán perfectas.

- Sí, esas fotos saldrán en cada revista de todo el país - añadió el director de cámara quien sorprendió a todos con su llegada.

- cada revista de todo el país.. de todo el país..- las palabras rezonaron en la cabeza del peli-naranja como eco.

- Vamos Kurosaki dile a Inoue-san cómo se ve - le ordenó Uryuu con un ligero empujón.

- Es lo que ella espera escuchar de ti - añadió Chad, viejo amigo.

El muchacho de ojos color caramelo tragó fuerte para poder hablar, le sudaban las manos y por alguna razón se sentía extrañamente estupefacto con ella cerca. No entendía, no entendía el porqué.

- Ori-Orihime.. yo quería - trató de hablar - Yo quería decirte que.. te ves hermosa.. No es que los demás días no te veas hermosa, tú eres hermosa, pero bueno.. ya sabes.. a lo que me refiero es que te ves mucho más hermosa.. como siempre en realidad.. este.. yo..- su dicurso pronto se tornó torpe y empezó a trabarse con las palabras.

- Ichi-kun - lo calló tranquilamente - Ya entendí - sonrió.

- Creo que el planeta entero entendió - comentó Renji en voz baja.

- SSHH.. no arruines el momento - dijo Himawari con los ojos brillosos.

- Gracias por tus palabras, eres el mejor novio que una chica pueda tener - Orihime lo miró con dulzura y le dio un timido beso.

- Te amo, nunca me cansaré de decirtelo - admitió Ichigo mirándola a los ojos.

- Muy bien todos a sus lugares.. es hora de la función..- llamaba el director con su altavoz a todos los presentes.

- Deseame suerte - dijo la oji-gris alejándose del lugar.

- Lo haré aunque no la necesites - murmuró con una amplia sonrisa de oreja a oreja.

xOxOxOxOx

Una minivan corría por la carretera bajo un ocaso maravilloso que poco a poco se oscurecía. Vivieron gratas experiencias compartidas con sus amigos aquel fin de semana caluroso y por el momento todos se sentían relajados y listos para volver a casa.

- No, la mejor parte fue cuando el director llamó a un modelo para que acompañe a Orihime en algunas fotografías - insistía Rukia entre risas.

- ¡Sí! Yo pensaba que Ichigo no podría contenerse ni un minuto más - comentó Tatsuki a carcajadas.

- Ay, era tan apuesto - suspiró Himawari -.. Es un alivio que Ichigo no sea celoso.

- Es un alivio que justo en ese momento Ichigo haya tenido que ir al baño - corrigió Renji sonriente.

- ¿Se imaginan el escándalo que hubiese armado si se hubiera enterado? - preguntó Uryuu.

- Hay cosas que es mejor ni imaginar - respondió Chad.

Mientras sus amigos reían recordando la sesión de fotos; una pareja adorable se encontraba en el asiento posterior del vehículo.

- ¿Ichi-kun, te gustaron las tomas que hice? - preguntaba Orihime, quien estaba sentada en el regazo de su novio y apoyaba su cabeza en el hombro de él.

- Claro que sí; y perdóname por no haberte apoyado desde el comienzo, Hime- se diculpó el peli-naranja.

- Descuida, al fin y al cabo no me dejaste sola - dijo ella tomando una de sus manos con delicadeza.

- Jamás podrían dejarte sola.

Una respuesta más que comprobada. ¿Quién fue el sujeto que corrió directo a Hueco Mundo y rescató a Orihime de las Noches? ¿Alguien le pidió hacerlo? ¿Alguien le ordenó hacerlo? No, él lo hizo por cuenta propia. Con o sin sus amigos se prometió salvarla cueste lo que cueste; así diera su vida, él intentaría tenerla a su lado otra vez. Ciego ante una verdad que ahora todos conocen, ciego ante el amor que sentía y sólo por ella.

- Cierto Kuchiki, ¿dónde te vas a quedar cuando volvamos a casa? - preguntó de pronto Tatsuki recordando que ella no vivía aquí en Karakura.

- ¿Qué? ¿Kuchiki-chan no vive aquí? - preguntó Himawari dubitativa al extremo.

- No, ella vive en.. en.. O-Okinawa - Uryuu respondió rápidamente trantando de sonar lo más convincente posible.

- Bueno.. creo que me quedaré con mi buen amigo... Ichigo - dijo Rukia sarcásticamente y con un aura temible.

- Ni lo pienses, ya no vivo con mi viejo - le recordó el peli-naranja en voz alta desde el fondo.

- ¿Por qué no te quedas con Renji en la tienda de Urahara? - interrogó Chad intentando ayudar.

- Ahora sólo hay una habitación de huéspedes, y es la mía - indicó Renji confiadamente.

- ¿Y cúal sería el problema?.. no sería la primera vez que duerman juntos - dijo Ichigo burlonamente.

- Cállate Ichigo - dijeron los shinigamis al unísono.

- En ese caso.. está bien Kuchiki-san, nosotros también tenemos una habitación de huespedes en donde te puedes instalar - comentó Orihime y su novio no pudo evitar poner una cara petrificada.

- Está decidido, me quedo con ustedes - finalizó la pequeña shinigami con una sonrisa dibujada. - Despué de todo, así podré vigilarte y saber si eres capás de ayudar a la Sociedad de Almas una vez más.

xOxOx

Los días pasaron con la normalidad de siempre. Tenían tiempo para hacer de todo, salir de compras, pasear por el parque, ir al cine, ver televisión, escuchar música, etc. Las típicas actividades que los jóvenes hacen cuando están de vacaciones.

Sin embargo, esto no era exactamente lo que Ichigo había imaginado. Ahora que vivían con Rukia, muy pocas veces podía dormir junto a Orihime. Le atemorizaba la idea de que en algún momento la shinigami entrase a su habitación y los encontrase en una escena quizás un poco reveladora.

Un día, Ichigo decidió salir y despejar un poco su cabeza. No tenía planeado ir a algún lugar en especial, pero sin darse cuenta sus pies lo condujeron hacia su hogar natal. La casa de su viejo.

- ¿ICHIGO? QUÉ SORPRESA - lo recibió su padre cuando abrió la puerta - ¿Qué hace mi hombrecito en la casa de su padre? - preguntó en tono infantil y por poco saca de quicio a su primogénito pero este trató de llevar la fiesta en paz esta vez.

- Sólo vine aquí para ver como les está llendo, además, ahora que vivo con Orihime y Rukia, me siento abrumado de mujeres; quería un respiro - explicó el peli-naranja entrando a la casa como de costumbre.

- Lo entiendo, yo vivo con tus dos hermanas - dijo Isshin tomando asiento en el sofa e Ichigo lo imitó.

- Pero ellas son tus hijas, viejo - le recordó formando una gotita de sudor en su cabeza.

- Ay por cierto, felicidades.. Orihime-chan salió preciosa en la portada de la nueva revista Play Surf - elogió su padre con picardía.

- Es un poco raro que gente de tu edad compre revistas como esas - comentó en voz baja entre-cerrando los ojos.

- Pero si yo apenas soy un puberto - se defendió el peli-negro con ojos aguados.

- ¡ICHI-NII! - gritó Yuzu saliendo de su habitación y cuando lo vio se hechó a correr para darle un fuerte abrazo - ¿Por qué no dijiste que vendrías? Hubiera preparado un pastel o algunos bocadillos de limón que tanto te gustan..

- Hola Ichigo, por fín te acordáste que tenías familia - saludó Karin con cara de desinterés - Que bueno verte.

- ¿Mi amor tenemos visita? - preguntó una voz dulce y cálida desde la cocina.

- Sí, corazón. Es Ichigo - le avisó desde la Sala de estar.

- Ah.. Ichigo.. - lo divisó al salir de la cocina - Un gusto volver a verte, que agradable sorpresa, enseguida te preparo algo para tomar - ofreció dulcemente mientras se retiraba sonriendo.

Ichigo no se pudo rehusar a tal servicio. No podía negar que la prometida de su padre era ciertamente muy dulce, servicial, amorosa.. tan maternal.. Por un momento recordó a su madre y sintió su corazón estremecerse de felicidad.

- Nadeshiko yo te ayudo... - propuso Yuzu para acompañarla.

- Yo también iré, no me gusta sentirme inútil - admitió Ichigo lebantándose de su asiento para entrar a la pequeña cocina.

Isshin y Karin se quedaron viendo la televisión cuando de repente la puerta principal se abre de golpe dejando ver a cuatro capitanes de la Sociedad de Almas con un semblante alerta.

- ¿Qué hacen aquí?- preguntó el peli-negro anonado por la repentina visita.

- Venimos por Kurosaki Karin - contestó Hitsugaya leyendo una nota.

- Es una orden del General Comandante - añadió Soi Fong.

- ¿Y ahora por qué? - preguntó una jovencita de 14 años.

- Porque has sido convocada para una junta de shinigamis en el Sereitei - explicó Unohana.

- Pero yo aún no me convierto en shinigami - dijo Karin extrañada.

- Por eso te llevaremos con Urahara Kisuke, él sabrá qué hacer - indicó Kenpachi.

- Te necesitamos.. Una batalla se avecina - finalizó Hitsugaya seriamente.

Isshin veía a su hija y a los shinigamis sin comprenderlo todo aún. ¿Una de sus adoradas hijas se tendría que enfrentar a algo que por poco y acaba con la vida de su primogénito? ¿Ella sería capaz de hacerlo?, ¿sería capaz de lograr convertirse en shinigami sin sufrir una metamorfosis como lo hizo Ichigo? Todo estaba en juego ahora.

- Lo haré - respondió la pequeña Kurosaki con determinación y un pequeño rayo de luz se reflejo en sus ojos.

¡Buena suerte Karin! ¿será que..La historia se repetirá?

Disculpen la tardanza, pero ya saben.. la primera semana de clases choca bastante con todo u.u

Agradezco sus reviews de corazon y ser fieles al fic, ¡que el IchiHime siga creciendo! :)

Usio-san . dany-chan . Lila-chan . Akary-chan . OriHimeko-chan . nypsy-chan . aiko-chan . Kyoko-chan

Kriscia-chan . David-kun . Shintani-kun . life-chan . Sean-kun . kira-chan . world-san . Lou-chan

Como habrán notado, el lemon está apareciendo poco a poco.. es cuestión de esperar para avanzar de nivel xD

¡Hasta la próxima!