Capitulo 6: La boda secreta.
El sábado llegó y Harry se vistió con una elegante túnica de mago color blanco y se preparó para su boda. Sería algo sencillo, así lo habían acordado ambos, que solo estaría la familia. Los Weasley, Remus y Dorian, ninguno de los amigos, solo ellos. Mientras menos gente lo supiera mejor. Con esto evitaban que se filtrara la información para la prensa y que los reporteros los acosaran en un día tan importante para ambos.
La boda se celebraría en el jardín de La Madriguera.
Cerca de la hora, cuando Harry bajó listo de la habitación de Ron, donde se había estado arreglando, se encontró con Remus al pie de la escalera, este le sonrió orgulloso y, cuando terminó de bajar el último escalón, lo atrajo a sus brazos y besó su frente.
-Te vez hermoso, Harry. Si Sirius pudiera verte ahora sería muy feliz, y estaría tan orgulloso como yo - aseguró.
Harry sintió un nudo en la garganta, mientras sonreía. Sí, a él también le gustaría que Sirius estuviera ahí, pero al menos tenía a Remus, a Dorian y a los Weasley, sobre todo a Bill, su futuro esposo.
-Muchas gracias.
-Por nada. Bill ya espera en el patio, ¿estás listo?- preguntó.
Harry asintió.
-Sí, solo necesito un minuto más -murmuró con una sonrisa nerviosa. No todos los días se casa uno.
-Bien, entonces saldré para unirme a los demás- sonrió y dio un último beso a Harry antes de salir para unirse al resto de la familia.
El hombre lobo tomó asiento junto a Dorian y un minuto después, tal y como había dicho Harry, este salió. Bill, que lo esperaba de pie junto a la hermosa mesa con un mantel de encaje blanco y un esplendoroso arreglo de flores, quedó sin aliento al verlo caminar hacia él. Harry llevaba una sola rosa blanca entre sus manos, mientras se acercaba. El pelirrojo también se veía muy guapo o eso le pareció al moreno, al verlo con una elegante túnica negra de mago. Llegó al fin hasta donde lo esperaba su prometido, quien tomó una de sus manos y la besó caballerosamente causando un ligero sonrojo en Harry.
Fue una ceremonia muy sencilla pero a la vez muy hermosa. Por que a veces la belleza yacía en lo sencillo.
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Bill le había dicho que donde pasarían su noche de boda seria en un lugar sorpresa y vaya que había sido una sorpresa para Harry, cuando llegaron vía Red Flu a Egipto. A Harry le pareció un lugar hermoso para su luna de miel con Bill. Entraron a un elegante hotel donde ya Bill había hecho reservaciones y cuando fueron a entrar en la habitación Bill se detuvo y pasándole un brazo sorpresivamente por debajo de las rodillas y otro por la espalda lo alzo en brazos para pasar con el, el umbral de la puerta.
-Los muggles creen que hacer esto da buena suerte.
Susurro cerrando la puerta con el pie una vez dentro y dejando a su sonrojado nuevo esposo en el suelo.
-eso e escuchado.
Susurro Harry sonrojado desviando su mirada hacia el suelo, se sentía torpe al mirar a Bill. Bill tomo su barbilla con una mano gentil y lo hizo mirarlo.
-¿Te puedo besar?
Pregunto el pelirrojo.
-Eres mi esposo.
Fue la respuesta de Harry.
-Aun así quiero tú permiso, nunca haría algo que tu no quisieras, Harry.
Le juro Bill, Harry sonrío mas aliviado y con un calido sentimiento en su corazón, se levanto en puntillas sobre sus dos pies para llegar mejor con Bill y fue el quien unió sus labios con los del pelirrojo mayor, quien rodeo con sus fuertes brazos su delgada cintura y profundizo el beso. Harry no se dio cuenta en que momento siguieron retrocediendo ni mucho menos de lo hermosa que era la habitación de lo único que fue consiente fue de la cama a sus espaldas al caer sobre ella suavemente con su esposo sobre el. Pero Bill no lo aplastaba distribuía su peso entre sus manos y sus rodillas para no dejar caer su peso sobre el delgado cuerpo de su consorte. Sintió el cuerpo bajo suyo temblar y sintió una sensación dulce en su pecho.
-No tengas miedo Harry, te juro que parare en el momento que tu lo quieras.
Harry sonrío mas confiado, Bill nunca le aria daño.
-Sigue.
Le pidió en un susurro. Bill comenzó a desnudarlo suavemente casi con veneración dejando suaves y dulces besos en el cuerpo de Harry a medida que lo desnudaba. Harry estaba nervioso pero cada vez menos, la ternura y el cariño con el que lo trataba Bill cada vez lo hacia sentirse mas cómodo, mas a gusto. Su cuerpo sentía corrientes de placer con el suave rose de los labios del pelirrojo sobre su pálida piel. Cuando Bill lo termino de desnudar, paso una mano sobre la ya despierta excitación del más joven, quien se arqueo contra su mano con un gemido de placer.
-Bill.
Jadeo extendiendo una mano hacia el con sus mejillas sonrojadas, atrayéndolo hacia si y uniendo sus labios con los del pelirrojo.
-Desnúdate.
Le pidió Harry con firmeza pero un sonrojo tremendo. EL también quería ver el cuerpo de su esposo. Bill sonrío divertido parándose y regalándole todo un espectáculo a su consorte al desnudar su hermoso cuerpo.
Se volvió a unir a la cama con Harry una vez desnudo y se fundieron unos en los brazos del otro, entre besos apasionados, tiernos y llenos de amor. Bill lo acaricio con la maestría de alguien realmente enamorado que quería regalarle el mejor momento a su pareja, y Harry respondía con carisias tímidas que solo lograban excitar mas a su esposo vibrando entre sus brazos. Una vez Bill creyó que era tiempo, busco lubricante en la mesita de noche y embarrando sus dedos con ella comenzó a preparar a Harry, este primero se tenso soltando un suave gemido de dolor pero de inmediato Bill se detuvo.
-Relájate por favor.
Le pidió comenzándolo a besar, funciono pronto Harry se relajo y Bill pudo mover su dedo en aquella apretada vagina oculta casi entre el pene y el ano del ojiverde, primero un dedo luego otro, los estiro con cuidado, antes de retirarlos y ubicándose entre las piernas de Harry se preparo para penetrarlo.
-Sostente de mis hombros, dolerá un poco pero te prometo que pasara rápido-le juro. Harry asintió con una sonrisa confiaba en Bill.
Bill comenzó a entrar suavemente asta que encontró la resistencia de la virginidad de Harry, empujo rápido y fuerte, sintió a Harry arqueares abriendo la boca en un grito mudo y enterrarle las uñas en la espalda.
-Ya, ya paso.
Le susurro suavemente acariciándole sus cabellos y besándolo. Poco a poco Harry se volvió a relajar ante los suaves besos y Bill volvió a moverse, primero lento luego mas rápida mente. Pronto la incomodidad para Harry paso y su interior se acostumbro a las dimensiones de su esposo, además de que las carisias de la mano de Bill en su pene ayudaban mucho y pronto se encontró gimiendo y moviendo sus caderas también. Pronto ambos llegaron al estomago, Bill en el interior de Harry y Harry entre ambos cuerpos. Cayeron juntos sobre la cama abrasados y jadeando.
-Gracias.
Sonrío Harry cansado. Bill sonrío también y lo beso.
-¿Por qué?
-Por hacer de este momento algo tan hermoso.
Harry sonrío cerrando los ojos.
Continuara...
