Amor, Eso es lo que siento por Kendall desde el primer día, al principio pensé que era solo un sentimiento de amistad, un simple amor de hermanos pero gracias a James, me di cuenta de lo que siento, mi problema ahora es que no creo que sea bueno sentir esto por mi mejor amigo, además de que es antinatural y extraño, me duele tener que esconderlo, pero todo sea por mi hermosa amistad con Kenny.
No sé cuánto tiempo aguante o si en este momento podré contener esas estúpidas palabras que desean salir de mi boca, tengo que ser fuerte, debo pensar que lo que hago es correcto, si llegara a abrir la boca, él terminaría odiándome y eso es lo último que quiero prefiero tenerlo como amigo que perderlo.
De repente sentí que una mano descansaba sobre mi hombro así que volteé encontrándome con mi hermoso amigo rubio.
"Carlitos ¿Te encuentras bien?" las palabras de Kendall me sacaron de mis pensamientos rápidamente, me encontraba sentado en la sala, en el sillón naranja que tanto me gusta, casi caigo al ver que ya no era el único en el apartamento, se sentó a mi lado más cerca de lo que prefería ese momento, solo me moví un poco esperando que no lo malinterpretara
"No es nada, estaba teniendo pensamientos felices con gatitos" esa fue una respuesta ingeniosa para no tener que decir lo que en verdad sentía, aunque sentía un cosquilleo en mis mejillas, pero no lo suficientemente fuerte como para que estuvieran rojas
"¡Oh! Eso explica todo, ¿Quieres jugar videojuegos?" preguntó con esa hermosa sonrisa que cabe decir que me hipnotiza por unos segundos, me hace volar y tocar el cielo, pero eso si no se compara con la linda mirada que tiene esos ojos atrapan a cualquiera
"Claro me fascinaría, pero tendré el control principal" dije con mi tono de siempre disimulando todos los sentimientos que en ese momento me invadieron, miré a Kendall feliz mientras cogía el control y prendía el televisor para conectar la consola.
Ambos nos levantamos del sofá, acomodamos todo, fuimos por dulces y frituras a la cocina, me sentí en el cielo al ver todo regado sobre la mesa de centro, estaba feliz por pasar este momento con mi mejor amigo riendo, gritando cuando ya no di a vasto y todos los dulces se acabaron, me dejé caer un poco más en el sillón quedando así casi que sentado en mi espalda, Kendall se acercó a mí me regaño por mi mala postura y puso mi cabeza sobre sus piernas, eso fue tan lindo de su parte tanto que mis mejillas enrojecieron por la acción, de un momento al otro me quitó el casco de la cabeza para comenzar a acariciar mi cabello, adoro esas torpes pero suaves manos, siempre que me tocan me hacen estremecer.
Poco a poco sentí como su tacto me relajaba, me sentí en el cielo en esos minutos, cuando menos lo pensé ya no tenía conocimiento alguno de lo que pasaba en mi alrededor me quedé dormido.
Sin duda alguna es mucho mejor guardar el secreto para poder pasar estos momentos con él, para no perderlo, que no sepa que estoy fingiendo una amistad cuando en realidad lo que siento es amor.
