Era un día como cualquier otro, todos los chicos a excepción de uno estaban tomando sol en la piscina, a excepción de un bajito moreno que usualmente era muy enérgico y juguetón, Carlos se encontraba en el apartamento corriendo de un lado al otro medio desnudo el chico ya se había puesto su traje de baño ya que iba a ir a la piscina con los chicos pero por eso se retrasó, por el simple hecho de no poder encontrar su más preciado objeto, este fue a cambiarse para ponerse su piyama, luego de unos momentos se dejó caer en su cama con cara de tristeza, no sabía que era peor, si perder su casco y no poder hacer algo al respecto o la tristeza que lo invadió en ese momento, sin más el chico abrazó su almohada cerró los ojos para poder pensar tranquilo.
Kendall, James y Logan se preguntaban que tanto hacia el pequeño que no llegaba, él nunca se perdía un día en la piscina y eso hacía que los tres se preocuparan, salieron de la piscina, se secaron pusieron las camisas y comenzaron a caminar al elevador que lo llevaría a su destino para poder buscar e investigar que le pasaba al más bajito, emprendieron su camino al apartamento, al llegar comenzaron a buscar a Carlos en cada lugar de la cada hasta que Kendall lo encontró acostado en su cama durmiendo plácidamente, el chico cerró la puerta detrás de él con cuidado de no hacer ruido, se sentó al lado del pequeño, le acarició un poco, después se inclinó y le besó la mejilla tiernamente, esto hizo que el chico se despertara con una gran sonrisa en su cara, le miró medio adormilado.
―Hola― dijo Carlos aun con la voz adormilada, acariciando sus ojos para eliminar cualquier rastro de sueño
―Hola ¿Cómo estás? ¿Por qué no fuiste?― preguntó Kendall extrañado acariciando la mejilla del pequeño con ternura
―Estoy triste y enfadado― contestó el pequeño colocando sus manos en el brazo del rubio
― ¿Por qué Litos?― preguntó despacio el rubio mientras posaba su mano delicadamente en su hombro
―Porque perdí mi casco, no lo encuentro Kenny― contó el pequeño con la voz entrecortada por el llanto que se aproximaba
Kendall se agachó a la altura de Carlos y le dio un reconfortante abrazo el cual sin duda el otro respondió sin decir ninguna palabra―Lo buscaremos― dijo separándose de él dándole un pequeño beso en la mejilla y sentándose en la cama
―Gracias eres genial― susurró Carlos con pequeño brillo de felicidad en los ojos arremedando las acciones del rubio
―Si lo sé, por algo soy tu novio desde hace un año ¿no?― preguntó Kendall divertido cogiendo la barbilla del chico
―Sí, eres muy lindo, divertido, gua-po…― enumeró Carlos algo apenado abrazándose al cuerpo del chico― Eres solo mío y de nadie más, no te compartiré nunca
Kendall rio suavemente presionó sus labios en los de Carlos suavemente― Yo tampoco te compartiré con nadie― dijo para después bajar al cuello del chico y darle un suave beso
Carlos se levantó, se quitó su piyama para cambiárselo por su anterior ropa antes de ponerse el traje de baño, el rubio juntó fuerzas de donde no tenía para poder abstenerse de lanzarlo contra la pared y violarlo allí mismo, aunque no pudo evitar un problema notorio se formara debajo de su Jean, para su suerte el pequeño no lo notó pero ahora tenía que salir donde sus amigos, este le pidió que se adelantara y así lo hizo pero al abrir la puerta, Carlos vio como Logan y James caían uno sobre otro, ambos se quejaron sin importar que sus otros dos amigos estaban presentes.
―James podría levantarte pesas mucho y…― pidió Logan apenado apretando solo un poco la alfombra con ambas manos―… No sé cómo mas decirlo, en mi trasero siento un bulto y es grande
El castaño se levantó con un sonrojo recibiendo las miradas acusatorias de todos―Yo… Yo, es mi celular― mintió leyendo perfectamente las señas que le hizo Kendall
―Bueno entonces nos veremos afuera para buscar mi casco ¿Verdad Kenny?― averiguó Carlos alegremente viendo como Kendall asentía débilmente, Logan se levantó y lo siguió dejando a lo más altos solos
James miró a Kendall con curiosidad y después se fijó bien en su Jean―Carlos se cambió frente a ti de nuevo ¿Cierto?―Preguntó divertido sin moverse de su lugar esperando la respuesta del rubio
―Sí, el trasero de Logie tuvo un encuentro especial con tu "amiguito" ¿Verdad?― preguntó Kendall Divertido parando en la puerta del baño del cuarto viendo como James asentía sentándose en la cama desabrochándose el pantalón― Te lo mereces por fisgón
Carlos y Logan se encontraban sentados en el sillón hablando sobre las reacción de los chicos ante sus intencionales y retorcidas acciones, ambos de cierta manera reían, sobre todo el pequeño ya que desde hace muchísimo tiempo que se hacía pasar por el chico ingenuo, por el inocente y lindo cuando en realidad era todo lo contrario desde que se dio cuenta de su enamoramiento por el rubio su inocencia se perdió y su lado pervertido comenzó a desarrollarse, pero no quería que Kendall se diera cuenta de eso.
― ¡No puedo creer que lo hayas hecho!― exclamó Carlos aguantando las ganas de reír echando su cabeza hacia atrás divertido
― ¡Ja! Tú pequeño diablillo disfrazado de ángel, alcance a ver como tenías a Kendall, que por cierto me sorprende que haya aguantado tanto― dijo divertido Logan dándole un golpe amistoso― Si quieres hacerlo con él solo pídeselo
―No quiero causar incomodidad por el pedido extraño― Explicó Carlos rápidamente con una sonrisa de medio lado― Ahora; debes tener buenos movimientos de cadera como para poner a James de esa manera
―No es para tanto el solo se acercó mucho a mí, yo aproveché y comencé a moverme un poco, eso es todo no es nada del otro mundo― comentó Logan sonrojado por las palabras del pequeño― Además sé que el solo reaccionó así por las hormonas no porque me desee
―OhhKey convéncete a ti primero― dijo Carlos divertido escuchando como la puerta de su habitación abría, este se levantó del sofá rápidamente se abalanzó sobre el rubio― Kenny, te extrañé a donde iremos a buscar primero
― ¿Cuál fue en el lugar que estuviste por última vez con él?― preguntó Kendall cogiendo la mano del chico despidiéndose de los otros dos para dirigirse a la puerta
―En el parque― respondió Carlos con su tono infantil fingido
Ambos chicos caminaron hasta el parque, buscaron debajo de mesas, al lado de los árboles, junto y dentro de los arbustos, pero no lo encontraron, al final se sentaron en una banca para descansar, Carlos entrelazó su mano con la de su querido rubio y le beso rápidamente para por ultimo darle una de esas sonrisas tiernas e inocentes que siempre le solía dar antes de llegar a ser una pareja.
Kendall volteó la cara rápidamente y se levantó de su lugar― ¿Dónde más?― preguntó ayudando a Carlos, soltando su mano y esperando respuesta
―En el lobby, sentado en las sillas del allá― explicó Carlos deprimido por el comportamiento de su novio
―Bueno, vamos a buscar allí― dijo Kendall con un tono de voz poco audible
Ambos fueron al lugar mencionado, hicieron lo mismo que la vez pasada en el parque pero no lo encontraron, fueron donde el señor Bitters para probar suerte en perdido y encontrado pero no encontraron nada, Carlos estaba a punto del llanto, pero Kendall pasó una de manos por el hombro de él, haciendo que se calmara solo un poco, después habló para decirle el siguiente lugar.
―En el apartamento pero ya busqué, no lo encuentro― comentó Carlos desesperado yendo a las escaleras a toda prisa, dejando atrás a un desconcertado Kendall
El rubio reaccionó, empezó a seguirle, el pequeño dio un mal pasó y cayó en la última escalón para llegar al segundo piso, Kendall corrió hasta él, lo cargó con cuidado hasta el apartamento, lo depositó en el sofá para ir a buscar algo de hielo en a la cocina, al volver vio como el pequeño derramaba unas pequeñas lágrimas de tristeza, no era tanto por el dolor, si no por el hecho de haber perdido su valioso casco, si lo tuviera puesto nada de eso hubiera pasado en primer lugar.
―Lo siento, soy un mal novio no te ayudé a encontrar tu casco― dijo Kendall de repente haciendo un pequeño espacio al lado del pequeño para después colocar la bolsa con hielo en su cabeza, dándole un beso en la mejilla delicadamente para no lastimarlo más
―No importa, y no digas eso, eres un gran novio, mereces esta vida y la otra― confesó Carlos abrazando el cuello de él― Vamos a tu habitación
Kendall lo cargó una vez más y se dirigieron al cuarto, lo depositó delicadamente en la cama, al fijarse bien vio un paquete sobre su escritorio, fue a ver que tenía al abrirlo, encontró un casco con una nota anexa a ella, la despegó para poder leerla mejor, sonrió al reconocer la letra de su hermanita.
―"Hermano mayor, sé que no fue lo mejor, pero escondí el casco de Carlitos en tu habitación porque sabía que sería en la última parte que buscarían, esto es para que te des cuenta que ya tienes que hacer algún movimiento para darle lo que siempre ha querido… a ti"
El chico sonrió ante la buena acción de su hermana pero al voltear para mostrarle a Carlos su casco se le cayó la nota al suelo, la recogió dándose cuenta que por detrás habían más palabras, este las leyó y en su cara se dibujó una sonrisa de oreja a oreja.
―"Okey seré sincera contigo, Tomé el casco de Carlos sin permiso, lo rompí pero aquí tiene uno nuevo, decidí que tú se lo darías porque tiene debilidad hacia ti -Katie"
El chico se dirigió hacia su novio con el casco en sus manos, el pequeño le saltó encima, le dio las gracias colocándoselo de nuevo como siempre, aunque en realidad ya no estaba preocupado por el caso, aunque iba sacar provecho del momento de debilidad de Kendall y buen ambiente que había para comenzar a calentar un poco las cosas.
―Si ves, cuando menos lo piensas consigues las cosas, eres el mejor― comentó Carlos sentándose en medio de sus piernas lo más cerca que pudo, tanto que sus entrepiernas completamente vestidas hacían fricción, el rubio cerró los ojos para poder disfrutar la sensación que le brindaba su pequeño Carlos
―Carlitos, no hagas eso― pidió Kendall volviendo la mirada al pequeño el cual se acostó e hizo que Kendall se cerniera sobre él
―Ahora como tú me ayudaste con mi problema, yo te ayudaré con el tuyo― Comentó con tono juguetón Carlos mientras desabrochaba el pantalón del rubio
Kendall no se volvió a oponer, dejó que Carlos hiciera su trabajo, después hizo su parte, nunca hubiera imaginado que la pérdida o más bien el secuestro de un casco le ayudaría a dar un paso tan importante con la persona que en verdad amaba.
Como no sé como comenzar este mensaje de saludo simplemente daré las gracias a las personas que comentaron en el capitulo anterior, muchas gracias y la de la que dijo que no quería ser una lectora fantasma, muy graciosa XDD gracias por tomarte el trabajo... En fin! Nos vemos en la D, coman vegetales, sean buenos con sus mascotas, denle amor a todo el mundo... XOXO
*Johana~*
