Hola a todos.

De nuevo yo por aquí dejando el siguiente capítulo, esperando que sea de su agrado.

Disclaimer: Bleach = Tite Kubo…


16

En la mansión de Aizen, Mashiro caminaba alegre rumbo al jardín con una bandeja de plata, la cual llevaba una taza de té, se acercaba a un hombre de larga cabellera rubia y ondulada, que se encontraba suelta, de tez blanca y una expresión un tanto relajada, que vestía un pantalón café oscuro con una camisa beige y unas bostas negras, de nombre Rōjūrō Otoribashi, quien se encontraba trabajando en un rosal.

-Aquí tiene Otoribashi-san – le entregaba Mashiro la taza al rubio con una sonrisa

-¿Qué te pasa? – preguntó extrañado el hombre por la forma en que la chica le habló

-Disimula Rose – dijo por lo bajo Mashiro, intentando de hacerle entender que no estaban solos

-Gracias – dijo el hombre al notar la presencia de uno de los hombres de Aizen que pasaban por el lugar, Mashiro le mostraba una sonrisa fingida – y bien, ¿lograste averiguar algo? – preguntó en cuanto el hombre de Aizen se alejó lo suficiente para hablar

-No, aún no, he intentado averiguar algo más de lo que te comenté la vez pasada – agachando su cabeza y llevando su mano en forma de puño a su mentón como si estuviera analizando la situación

-Eso no es bueno, necesitamos más información sino, no podremos realizar nuestro trabajo – tomándose el té

-Lo sé, seguiré intentando pero ahora con los sirvientes aunque no creo que ayude de mucho

-Bien pero intenta no levantar sospecha, si averiguas algo, avísame, yo también intentaré hacer mi parte en esto – mirando a uno de los hombres que se veía a lo lejos caminando

-Entendido – en tono serio

-Le falta azúcar a este té Mashiro – haciendo una mueca por el sabor

-Cállate, sabes que no nací para esto – quitándole la taza de la mano para luego irse

*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-...

Ichigo caminaba nuevamente hacia la oficina de Orihime, después de que lo distrajeron varias veces primeramente Yoruichi y la primera parte del interrogatorio, luego su padre con sus amigos y la segunda parte del mismo, creía que ésta vez si podría verla.

Llevaba en su rostro una leve sonrisa, la cual se agrandaba poco a poco al ver que se encontraba a unos pasos de Orihime.

Cuando al fin llegó, tocó la puerta en espera del permiso para entrar, el cual no duró mucho.

-¿Se puede? – dijo el pelinaranja asomándose por el espacio que hizo al abrir la puerta, Orihime se volteó a verlo ya que intentaba regresar un libro al estante, cuando lo miró, sintió un leve punzón en su corazón, haciendo entristecer un poco su expresión

-Ichigo-kun – dijo para aparentar que todo estaba bien – p-por supuesto – fingiendo una sonrisa e Ichigo cerrando la puerta para encaminarse hacia ella -¿Qué haces aquí?

-Vine a verte – acercándosele, cuando estuvo ya cerca, la tomó de la barbilla y le dio un beso en los labios a Orihime, que reaccionó llevando sus manos sobre el pecho del chico ya que no pudo resistirse a él por lo que se lo correspondió rápidamente para luego voltear su mirada de lado – y a invitarte a almorzar ¿Qué me dices? – Mirándola en espera de una respuesta la cual no obtuvo al instante - ¿Qué pasa?

-N-No, nada no es nada – en la misma posición en la que se encontraba

-Te noto un poco extraña ¿Te sientes bien?

-Si, estoy bien, es sólo que…- manteniendo la mirada de lado – que no pude dormir bien, es todo – fingiendo una sonrisa – de acuerdo, acepto tu invitación

-Pero si no te sientes bien, es mejor que descanses Orihime – mirándola con preocupación

-Te dije que estoy bien – mirándolo a los ojos

-¿Segura?

-Segura

-Bien, entonces vendré por ti más tarde ¿de acuerdo? – tomándola nuevamente de la barbilla pero sólo para mirarla

-De acuerdo, te estaré esperando

-Te veo luego – dijo antes de besarla rápidamente para irse a hacer lo que tenía que hacer en un inicio

Orihime lo veía salir, se sentía un poco mal porque tendría que comenzar a hacer algo sino, Aizen haría lo que le prometió, alejarlo pero para siempre de ella.

-¿Por qué tuvo que pasar así? – se decía a si misma, de pie pero apoyando una mano sobre su escritorio, con una expresión triste, mirando hacia el suelo - ¿Por qué?

*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-...

En otro lado del hospital, caminaban Dordoni y Cirucci, ambos encaminándose hacia los salones que Aizen anteriormente les había indicado, Cirucci con sus manos dentro de las bolsas de su gabacha, quien escondía dos tubos de ensayo con el liquido que Aizen les entregó y con una expresión seria, Dordoni estaba un poco nervioso por el trabajo que le correspondía hacer ya que prácticamente era jugar con la vida de las personas, por lo que iba con unas cuantas gotas de sudor en su frente.

Ambos habían acordado que Cirucci se encargaría del sala de recuperación y Dordoni de la sala 3 ya que en esta, se encontraba una menor cantidad de personas, caso contrario a la sala de recuperación, Cirucci fue quien acordó todo mejor dicho ya que temía que su compañero fuera a hacer algo mal por los nervios que se había estado manejando después del encargo de su superior.

-Dordoni, ya cálmate ¿quieres? – pidió la chica en tono casi autoritario

-L-Lo siento pero no puedo por más que lo intento

-No lo intentes, sólo hazlo

-Es fácil para ti decirlo

-Si no lo haces, todos sospecharán de ti y nos descubrirán

-¿Cómo quieres que me calme cuando estaremos jugando con la vida de esas personas?

-Eso no importa, todo sea por Aizen-sama, porque obtenga ese cargo, piensa únicamente en eso – deteniéndose en el lugar que le corresponde pero antes, metió una mano en la bolsa donde estaban los tubos para sacar uno y se lo da a su compañero – date prisa y ve a la otra sala, en seguida estaré ahí – abriendo la puerta

-P-Pero…

-Pero nada, vete ahora – entrando a la habitación y dejando solo al hombre

-No sé si podré hacer esto… - dijo Dordoni dirigiéndose al lugar acordado

Al cabo de varios minutos, Cirucci ya había terminado con su parte, después de que les dijo a todos los pacientes del cuarto que era una vacuna contra un virus que se había esparcido por ciertas áreas del hospital y que estaban vacunando a los pacientes que se encontraban más cercanos a la misma y también de haberles mentido con respecto a unas posibles reacciones.

Se encaminaba hacia la otra habitación que estaba contemplada en los planes de Aizen, esperando que su compañero hubiese hecho su trabajo.

Al acercarse al lugar, divisó que su compañero se encontraba afuera de la habitación, esperando que lo hubiese hecho como era debido pero al acercársele más, lo notó un poco extraño, estaba algo pensativo y no se veía tan nervioso como acostumbraba a estarlo.

-¿Terminaste? – cuestionó ella un poco dubitativa

-No – fue la respuesta directa del hombre

-¿Cómo que no? – En tono serio y con algo de molestia - ¿Lo hiciste?

-Lo siento pero no lo haré, no pienso jugar con esas personas, ni siquiera por Aizen-sama

-Pero ¿Qué estás diciendo?

-Lo que escuchaste, no voy a prestarme para esta clase de juego sucio

-Y ¿Desde cuando te volviste tan noble? – cuestionaba nuevamente la chica pero con un tono de burla

-Desde que me puse a pensar mejor las cosas – contestó serio y con decisión – nuestro deber como doctores es ayudar a las personas, no perjudicarlas

-Y ¿Dónde queda Aizen-sama?

-Lo que él está haciendo es por un simple capricho, no piensa en el bienestar de los pacientes, sólo en el propio, así que por esa razón, no haré lo que él quiere que haga

-Eres un idiota – comenzando a caminar – espera a que Aizen-sama se entere – empujándolo – estoy segura que en seguida te echará como a un perro

-No me importa – caminando en dirección contraria

-Espera – llamó la mujer pero no logró que él se detuviera – dame el tubo

-Ya me deshice de él – continuando con su camino

-¿Qué? ¿En dónde lo botaste? – Preguntó ella un tanto enojada al ver que Dordoni no le daba respuesta alguna ya que mantenía su curso – Idiota – susurró en lo alto y retomando su camino, ya que no sabría qué decirle a su jefe por lo ocurrido ya que ella se había encargado de llevarlo a cabo pero no todo le salió como esperaba, sólo deseaba que la culpa no le cayera a ella si algo no saliera bien

En cambio, Dordoni se sentía mejor después de haberse rebelado contra su jefe, bien sabía que le costaría caro su actuar pero puso en primer lugar su dignidad como hombre y como doctor.

Así que sin más, se fue a realizar lo que tendría que hacer hasta que recibiera la carta de despido que supondría que le llegaría o algo parecido si es que llegaba ya que consigo llevaba la prueba del delito, la cual le había dicho a la mujer que se había deshecho de ella pero no fue así ya que pensó en posibles jugadas, una de ellas era que podría usarlas como defensa por si ocurría algo con su puesto, por lo que prefirió guardarlas él mismo.

*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-...

Ya era la hora del almuerzo y se divisaban personas dirigiéndose al comedor del hospital pero Ichigo iba en sentido contrario a los demás ya que iba a buscar a Orihime para almorzar juntos como habían quedado.

Mientras caminaba, pensaba en dónde ir a almorzar, por una parte tenían el comedor del hospital pero él sabía que lo más probable era que ahí iban a estar el grupo de doctores con el cual casi siempre almorzaba y era molestado en una que otra ocasión pero por otra parte, tenía la posibilidad de almorzar tranquilo con Orihime en un restaurante que se encontraba cerca de su lugar de trabajo sin ser molestado por terceros.

Sin pensarlo dos veces, optó por ir al restaurante así que apresuró su paso ya que no contaban con todo el tiempo del mundo para comer.

Orihime sabía que Ichigo estaba por llegar en cualquier momento para irse los dos a comer, después de la pequeña visita que recibió de él, se sentía un poco desanimada con sólo pensar en lo que tendría que hacer pero en el fondo sabía que era por el bien del chico y si eso fuera obedecer al castaño, simplemente lo haría sin dudar nuevamente.

Mientras continuaba con sus pensamientos, Ichigo tocó la puerta, haciendo que ella saliera de ellos, suponiéndose quien era, inhaló profundamente antes de abrir la puerta y pidió a los cielos que fuera lo que fuera a hacer, saliera bien y que él no sospechara nada.

Una vez un tanto calmada – o aparentando estarlo – se dirigió hacia la puerta para abrirla y encontrarse con el pelinaranja.

-Ichigo-kun – dijo al verlo fingiendo una pequeña sonrisa

-¿Estás lista? – preguntó sin nada más que añadir

-S-Si, sólo voy por mis cosas – dirigiéndose hacia donde se encontraba su bolso para recogerlo e irse para encontrarse nuevamente con Ichigo - listo, vamos – cerrando la puerta

-¿Te parece si vamos a un restaurante que está cerca de aquí?

-Si, no hay problema – respondió mirando hacia el frente, Ichigo la había notado un poco extraña desde que fue a verla en la mañana pero no le dio mucha importancia ya que ella le había dicho que no había pasado una buena noche, así que no siguió cuestionando el actuar de ella

Ambos se dirigían hacia el restaurante que Ichigo le había dicho, Orihime inicio una conversación ya que no quería que él viera que ella no estaba bien, así que de vez en cuando, sacaba una de sus ideas locas, haciendo reír al pelinaranja o comentando lo del día anterior, al menos ella riendo con eso, él, recordando lo de la peluca.

En esas se fueron los dos hasta que por fin llegaron al tan esperado lugar, pidieron una mesa para dos y continuaron conversando en lo que traían sus pedidos pero llegó el momento de comenzar a actuar de Orihime.

-Ichigo-kun...ahora que lo recuerdo – mirando de lado - ¿Cómo te ha ido con lo del postulado?

-Pues bien supongo – respondió un poco sorprendido ya que no se esperaba esa clase de conversación - ¿por qué lo preguntas?

-N-No, por nada en especial, es sólo que no has vuelto a hablar de eso

-Bueno, es porque no ha habido nada nuevo – haciéndose hacia atrás para recostarse en la silla - lo mismo de siempre, el concejo pidiéndonos reportes, recordándonos que pronto se tomará la decisión y esas cosas nada más

-Y ¿no te has sentido algo presionado con eso? – mirándolo a los ojos

-Para serte sincero, la verdad que un poco

-Me imagino que debes estar muy ocupado y cansado con todo eso

-Algo pero...– haciéndose hacia delante para tomarle la mano a Orihime como forma de indicarte que todo estaba bien - no te preocupes por ello

-Debe...debe ser una forma de prepararlos a ustedes dos... – nuevamente mirando de lado

-¿Prepararnos? – repitió el pelinaranja ya que no había entendido lo que quiso decir con ello

-S-Si...es decir, si tú o Sos... Sosuke-san van a llegar a ocupar el cargo de director, deben presionarlos mucho para que hagan bien las cosas, además de tener siempre encima al concejo dándote órdenes y esas cosas

-Tiene mucha lógica lo que dices, puede ser, no lo sé aún con certeza

-Pero aún así... ¿estarías dispuesto a llevar toda esa carga tú solo?, creo que es mucho para alguien tan joven ¿no crees?

-Sé que es una gran responsabilidad ser el director del hospital pero ahora que lo mencionas, no sé si estoy listo para algo así – comenzaba a cuestionarse Ichigo después de las palabras que Orihime había comenzado a meterle en la cabeza – llevo poco tiempo trabajando allí y no sé aún cómo funcionan ciertas cosas en el hospital, así que en esa parte, creo que Aizen en quien tiene la ventaja en todo esto

-Pero has hecho muchas cosas buenas en el tiempo que llevas ahí – trataba de animarlo un poco Orihime para que Ichigo no sospechara nada

-Pero comparado con lo que ha hecho Aizen, no es nada

-No digas esas cosas Ichigo-kun, si tu quedas, podrás hacer muchas cosas cómo las que ha hecho él

-No lo creo Orihime, él cuenta con mucho más experiencia que yo ya que él fue uno de los subordinados directos de Yamamoto, él sabría cómo manejar las cosas mejor que yo... supongo

-Ichigo-kun... – mencionó en un tono bajo por ver cómo se expresaba él mismo después de las palabras en contra que ella le dijo cuando debió haberlo alentado a seguir adelante, ver a Ichigo de esa manera tan derrotada la hacía sentirse de lo peor que podría existir pero no podía hacer nada más, era lo mejor para él

-Lo siento Orihime, no quería terminar hablando así

-No te preocupes, espero que todo vaya a salir bien – mostrándole una vez más, una sonrisa fingida

-Gracias – presionando un poco el agarre

En ese momento, llegaba el mesero con los pedidos del par naranja, ambos tratando de cambiar un poco el ambiente que se había formado y poder disfrutar de sus preciados almuerzos y darse prisa con ellos ya que el reloj mantenía su curso el cual avanzaba poco a poco y sólo contaban con una hora para ello.

El tiempo avanzó y nuestros pelinaranjas salían del local satisfechos por la comida y por haber pasado un momento a solas los dos, iban caminando lentamente, hablando de lo que se venía en el momento, alguno que otro comentario, un poco de trabajo, de lo que les pasó a los dos en la mañana con respecto al interrogatorio y más.

*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-...

Ya en el hospital, todos los doctores se encontraban trabajando, Orihime había ido a la oficina de Rangiku para hacerle un par de preguntas, las dos se encontraban revisando unos papeles hasta que fueron interrumpidas por Rukia quien tocó la puerta.

-Adelante – pidió Rangiku en espera de ver quien era

-Hola – saludó Rukia asomando sólo la cabeza

-Rukia – dijo Rangiku al verla – ven, pasa

La pequeña obedeció y se les acercó a las dos sólo que se veía un poco extraña, talvez un poco más alegre de lo usual, lo cual llamó la atención de las dos mujeres.

-¿Te sientes bien Rukia-san? – preguntaba Orihime al verla con tal expresión

-¿Eh? Si, ¿Por qué lo preguntas? – cuestionó parpadeando ya que la pregunta le extrañó

-Pues, porque te ves un poco diferente, talvez ¿más feliz? – respondió la pelinaranja

-Deben ser ideas tuyas Orihime – moviendo su mano de arriba hacia abajo – no me pasa nada, jajaja...

Rangiku se mantenía en silencio, lo cual era muy extraño en ella pero bien conocía la razón por la cual Rukia se encontraba de esa manera por lo que prefirió seguir escuchando nada más a ver qué decía.

-Como digas Rukia-san

-Bueno, venía a decirles que ¿Por qué no vamos las cuatro por una malteada después del trabajo? ¿Qué me dicen?

-Está bien, hace tiempo que no voy por una – contestó Rangiku haciéndose hacia atrás

-Y ¿tú Orihime?

-¿Ichigo te dejará venir con nosotras? – decía la rubia como una forma de burla

-N-No digas eso Rangiku-san – apenándose – s-si, iré con ustedes

-Bien, entonces nos vemos a la salida, en la entrada principal, ¿les parece?

-Si – contestó Rangiku en la misma posición en la que se encontraba

-De acuerdo - Orihime mostrándole una sonrisa

-Bien, entonces me voy - dirigiéndose a la puerta - antes de que me regañen por no – abriendo la puerta - estar haciendo mi trabajo, ahí nos vemos – saliendo del lugar y dejando a las dos doctoras solas

-Me pregunto si Rukia-san estará bien

-No te preocupes por ella, lo está

-¿Cómo sabes eso?

-Pues porque ella se pone así cuando se acerca esa fecha

-¿Fecha? ¿Qué fecha?

-La fecha en que ella y Renji se conocieron

-¿Es por eso que está así? – Preguntó emocionada – vaya, por lo visto ustedes tienen tiempo de conocerse

-Si, con éste serían 4 años de conocernos y más de 5 en que ella y Renji se conocieron

-Es un largo tiempo por así decirlo

-Si pero ni aún así, ninguno de los dos se ha confesado al otro, por esa parte podría decirse que Renji es más lento que Ichigo – decía la rubia con una pequeña sonrisa, Orihime sólo rió con una pequeña gota en su frente – aunque me atrevería a decir que Rukia también es lenta porque no ha querido ser ella quien dé el primer paso, talvez sea por orgullo

-Parece ser que Rangiku-san sólo piensa en esa clase de cosas – pensaba para sí Orihime manteniendo la misma expresión de antes, con la gota en la frente

-Pero Nell y yo sabemos que en algún momento ellos terminarán juntos – apoyándose en sus brazos, Orihime sólo atinó a voltear su mirada a la puerta

-Y ¿Qué tal si los ayudamos? – manteniendo esa misma posición, esas palabras causaron asombro en Rangiku

-¿Ayudarles? ¿Cómo? – cuestionaba la rubia aún sorprendida por Orihime quien se prestó para ello, la pelinaranja simplemente volteó a verla mostrándole una sonrisa

-De eso hablaremos luego cuando estemos con Nell-san ya que no me quiero imaginar lo que diría si no lo planeamos con ella – encaminándose a la puerta – me voy, también tengo cosas que hacer – abriendo la puerta - nos vemos más tarde Rangiku-san – finalizado de decir esas palabras, salió del consultorio, dejando a su amiga con la idea rondando en su mente ya que le intrigaba lo que estaba pensando la chica.

-Me pregunto ¿Qué es lo que tienes en mente Orihime? – se decía para si la rubia con una sonrisa

*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-...-*

Por otro lado, Ichigo se encontraba en su consultorio con unos papeles de unos pacientes pero los dejó de lado y se hizo hacia atrás para recostarse en la silla ya que estaba un poco cansado, cuando se recostó, se le vinieron a la mente las palabras que Orihime le había dicho en la hora del almuerzo.

Si las comenzaba a analizar, tenían mucha lógica lo que le dijo, que era un puesto el cual conllevaba mucha presión y una gran responsabilidad, la cual, no estaba seguro si estaba preparado para ella.

Así continuó varios minutos, analizando todas y cada una de ellas, se levantó y se dirigió hacia la ventana y se quedó mirando la escena que le ofrecía la ciudad – lo cual no era muy tranquilo -, varios edificios, gente por todos lados y autos que iban y venían.

Me imagino que debes estar muy ocupado y cansado con todo eso…– recordó el pelinaranja mirando a las personas pasar

¿No te has sentido algo presionado con eso?...

Deben presionarlos mucho para que hagan bien las cosas, además de tener siempre encima al concejo dándote órdenes y esas cosas…

-Es verdad, es mucha presión – habló para si mismo frunciendo un poco el ceño

¿Estarías dispuesto a llevar toda esa carga tú solo?

-¿Realmente lo estaré?

Creo que es mucho para alguien tan joven ¿no crees?

-¿Lo es?

Mira que ocupar un puesto tan importante – recordó las palabras de su padre cuando lo felicitó por la noticia

-Realmente me pregunto si podré con todo, no creo que esté listo para esto, no por ahora – frunció más su ceño

Así, Ichigo continuó pensando por varios minutos hasta que alguien interrumpió sus pensamientos al tocar la puerta, permaneciendo en la misma posición, sin quitar su vista de donde fuera que estuviera viendo.

-Adelante

-Oye Ichigo, venía a… – decía Renji quien acababa de entrar pero notó que Ichigo lucía un poco pensativo por la posición en la que estaba - ¿te sientes bien Ichigo? – entrando a la oficina

-Si lo estoy, ¿Por qué lo preguntas? – sin quitar su vista de enfrente

-Talvez porque te ves algo pensativo, por eso – acercándose al chico

-No es nada

-¿Estás seguro?

-Si… ¿Qué pasó?

-Bueno, venía a decirte que si quieres ir por unos tragos después del trabajo ¿Que me dices?

-No puedo, tengo cosas que terminar

-¿Hablas en serio? – Cuestionó el pelirrojo, Ichigo solo atinó a voltear su mirada seria hacia Renji para que viera que hablaba en serio – Vamos Ichigo, - acercándose al pelinaranja - no será mucho tiempo, solo un par de tragos y ya – pasando su brazo por el hombro izquierdo de Ichigo - ¿Qué me dices ahora?

-Que no – respondió seriamente Ichigo – ahora que lo pienso –entrecerrando los ojos -, sólo propones algo cuando existe alguna razón por festejar ¿cierto?

-¿A que te refieres? – sonrojado ya que él si tenía una razón para festejar

-Olvídalo, tengo mucho que hacer así que no puedo ir con ustedes

-Como quieras – llevando sus manos hacia la cabeza – pero deberías relajarte un poco sabes – caminando hacia la puerta – te vas a hacer más agrio

-Renji, será mejor que no me provoques sino quieres terminar aquí mismo porque ahora si tendría una razón para ir a festejar – con una sonrisa de burla

-Si, si como digas – saliendo de la oficina pero antes de hacerlo, asomó la cabeza para decir algo - ¡amargado! – cerró rápidamente la puerta antes de que Ichigo le lanzara algo

-Idiota – dijo Ichigo una vez que su amigo se fue para luego, regresar a sus labores y tratando de no prestar mucha atención a la conversación que mantuvo en la mañana con la pelinaranja

*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-...-*

Las horas pasaron rápidamente y ya era hora de salida.

Muchas personas salían del hospital pero en la entrada principal, se encontraban Nell y Rukia esperando a las dos que hacían falta para irse por esas malteadas que las estaban esperando.

Cerca de la salida, venían Orihime y Rangiku hablando, o más bien, Rangiku venía tratando de convencer a Orihime que le dijera algo o un adelanto de lo que tenía planeado hacer con Rukia y Renji, pero por más que lo intentara, no lo conseguía.

-Por favor Orihime, dime aunque sea algo

-Lo siento Rangiku-san pero sólo lo haré cuando estemos con Nell-san

-Orihime…

-Mira, ahí están ya – apresurando su paso para evitar que la rubia siguiera con la insistencia – hola, lamentamos la tardanza

-No se preocupen, está bien… ¿Uh? – decía Nell tratando de tranquilizarlas un poco ya que se veían un poco agitadas pero notó que la rubia llegaba un poco desanimada – Rangiku, ¿estás bien?

-Si, no te preocupes Nell, no es nada – decía un poco resignada ya que no pudo obtener la respuesta que quería

-Bien, ¿están listas? - preguntaba una animada Rukia

-Si – dijeron al unísono las tres mujeres, sólo que en tonos distintos

-Muy bien, entonces vámonos – Rukia comenzó a caminar, seguida de las tres mujeres

Varios minutos después, las cuatro mujeres se encontraban en frente de la tienda de malteadas, nada más y nada menos que Zangetsu's Milkshake, una vez adentro, buscaron una mesa que estuviese desocupada, y una vez divisada, se dirigieron a ella en espera de que alguien llegase a tomar sus pedidos.

Mientras alguien llegaba, las cuatro comenzaron a hablar, principalmente Rangiku quien buscaba la forma de cómo obtener la información indirectamente que hacía rato le rondaba en su cabeza, gracias a Orihime.

-¿Aún no piensas decirle a Renji lo que sientes por él de una buena vez Rukia?

-¿D-De qué estás hablando? – contestó la pequeña con un sonrojo que iba tomando fuerza a cada segundo

-Vamos Rukia, no te hagas la desentendida, sabes de qué estamos hablando – Nell le daba unos leves golpes con el codo a Rukia para que soltara lo que tenía que decir – bueno, talvez Orihime no lo sepa, así que ¿por qué no comienzas a relatarle la historia?

-¿Y-Yo? – señalándose ella misma

-Por supuesto – respondió Nell con la cabeza apoyada sobre sus dos manos

-B-Bueno e-es que yo… - ahora con el rojo adornando su rostro pero en ese momento, se les acercó una chica conocida por las cuatro a tomar sus pedidos

-Buenas tardes, ¿desean ordenar algo? – preguntó Momo con una sonrisa pero cuando se percató de quienes eran, su expresión cambió un poco - ¡chicas!

Aunque Momo no tuviera la misma o parecida la edad con ellas, la chica se había convertido en una amiga muy querida por las mujeres ya que antes, solían pasar seguido por unas malteadas, siempre se encontraban con Momo y al final se quedaban hablando con ella, pero ahora que se encontraban con mucho más trabajo, no habían podido visitarla.

-Momo, ha pasado una largo tiempo desde la última vez que nos vimos – respondió Nell con una enorme sonrisa por encontrarse de nuevo con ella

-Me alegro mucho el volver a verlas – devolviéndole el gesto

-Nosotras también – prosiguió Rukia más alegre que las demás porque logró sacarla de un apuro

-Hola Momo-san – saludó la pelinaranja, haciendo que Momo volteara a verla con sorpresa

-Pero si eres la chica que estaba con Ichigo-san la vez pasada ¿cierto? – señalando a Orihime, lo cual hizo que la mencionada se fuera colorando un poco

-Este…s-si, soy yo – ahora con una gota en su frente

-Así que… conoces a Orihime – dijo Rangiku divertida por las palabras que dijo Momo de Orihime

-¿La que vino con Ichigo? – se volteó Rukia a ver a la chica, lo cual hizo que Orihime se pusiera un poco tensa

-Oye Momo – llamó Nell a la chica, la cual tomó por un hombro - ¿es verdad que ellos dos vinieron antes?

-Pues si, no hace mucho – un poco agachada y sosteniendo los menús entre sus brazos

Orihime dejó de lado la conversación que mantenían las demás con la chica ya que recordó el día en que visitó el local con el pelinaranja, aquel día en el que Ichigo intentó decirle algo pero que no pudo.

También recordó lo del trabajo que tenía que hacer con él, lo cual hizo que su expresión cambiara a una algo triste.

Mientras…

-Y ¿pudiste ver algo entre ellos? – preguntó Rangiku quien se le unía a Nell en el interrogatorio

-¿Algo? – Repitió - ¿Cómo qué?

-No lo sé, ¿un beso?, ¿declaración?

-Pues la verdad no lo sé, no fui yo quien los atendió sino Shiro-chan

-Eso nos dice que no podremos obtener más información – dijo Nell en voz baja y resignada

-Oigan, ¿de qué están hablando? – preguntaba Rukia un tanto molesta por dejarla de lado, Orihime simplemente seguía en sus pensamientos

-No es nada – respondió la rubia – Momo, quiero una malteada de vainilla por favor – tratando de cambiar el tema

-¿Eh? S-Si – apuntando los pedidos

-Yo quiero un pastel de chocolate con un capuchino – siguió Nell

-Que sean dos pasteles de chocolate con una malteada de chocolate también – pidió Rukia emocionada por sus pedidos de chocolate

-¿Y ella? – señalando a la pelinaranja quien se mantenía en sus pensamientos

-Orihime – llamó Rukia quien le movía su mano de arriba hacia abajo esperando a que reaccionara –Orihime – llamó con más fuerza, lo cual logró sacarla de ellos

-¿Eh?

-¿Qué vas a pedir? – preguntó Momo en espera del pedido

-Nuevamente malteada de vainilla con pie de limón

-Bien, regreso en un momento con sus pedidos, una vez que obtuvo lo que necesitaba, se fue a la cocina a dejar los pedidos, dejando al cuarteto con su conversación

-¿Recordando viejos tiempos aquí? – peguntó divertida Nell, Orihime sólo atinó a colorarse

-Así que viniste con Ichigo, Orihime… - Rukia haciéndose hacia delante para apoyarse en su mano

-S-Si, hace un tiempo atrás

-Vaya que Ichigo no pierde el tiempo, no como cierto pelirrojo que conozco – Rangiku tirándole la indirecta a su amiga la cual se volvió un poco roja

-B-Bueno, hablemos de otra cosa mejor… - tratando de cambiar la conversación - ¿Cómo van las cosas con Ichigo?

-P-Pues bien…supongo – contestó un poco cabizbaja lo cual no pasó desapercibido por las demás

-¿Pasó algo entre ustedes? – cuestionó Nell un poco preocupada por su amiga

-No, no pasó nada, todo está bien

-¿Estás segura? – insistía Nell ya que no se creía esa respuesta

-Por supuesto que si, ¿Por qué habría de pasar algo? –con sonrisa fingida

-Eso si, no creo que Ichigo llegue a ser tan idiota como para hacer algo que arruine las cosas – Rangiku haciéndose hacia atrás con un semblante despreocupado

En eso, Momo llegaba con los pedidos del cuarteto, salvando ahora a Orihime, parecía ser que esa chica tenía un poder especial que siempre llegaba en el momento más oportuno – para unas, no para otras cuando trataban de obtener información-.

-Aquí tienen sus pedidos chicas – sirviendo a cada una lo que ordenó

-Se ve delicioso - exclamó Rukia emocionada por sus piezas de chocolate – gracias Momo

-Que lo disfruten – dijo la chica antes de retirarse a hacer su trabajo

Así pasaron los minutos, todas concentradas en sus pedidos y hablando de cosas distintas: trabajo, muchachos, fiesta, muchachos, vacaciones, muchachos, entre otras cosas.

Al rato de que terminaron de comer cada una lo suyo, sonó un celular, el cual le pertenecía a Rukia, rápidamente contestó la llamada de su hermano, el cual requería la presencia de ella en ese momento ya que tenían que finalizar unos asuntos familiares.

-Lo siento chicas pero Nii-sama requiere mi hermosa presencia, así que debo irme – recogiendo sus pertenencias

-No te preocupes Rukia-san, ve con cuidado – se despedía Orihime alegre

-Bien, nos vemos mañana en el trabajo, adiós – saliendo casi corriendo del lugar

Una vez que la pequeña se retiró, las tres quedaron en silencio.

-Muy bien Orihime, ahora habla – ordenó Rangiku algo desesperada, Nell simplemente se les quedó mirando extrañada ya que no entendía a qué se refería la rubia

-¿De qué están hablando ustedes?

-Orihime pensó en una forma de ayudar a Rukia y a Renji a que queden juntos – Nell al oír eso, se le iluminaron los ojos, así que se apoyó en sus manos para prestarle atención a Orihime a lo que fuera que tuviera que decir

-Bien, podemos intentar con esto… - comenzó a relatar su plan la pelinaranja, esperando que fuera algo que diera buenos resultados


Bueno, hasta aquí llega este otro capítulo…

Sé que más de 5 quieren matarme, primero por la espero, segundo por lo pasivo que quedó, tercero por no comentar lo que Orihime tiene pensado hacer con respecto al RenRuki, así que toca esperar más…

Paso a agradecer:

Lila-chan13: También he tenido ese mismo concepto de Aizen desde un principio así que el papel que le di le quedó apenas, Aizen...Aizen… ¿Qué le podrá pasar a Aizen?, ahí veré aunque ya tengo una leve idea, Ulquiorra aquí tratara de aprovecharse de la situación poco a poco, pero ya veremos como le saldrán las cosas…Isshin es lo máximo, sabe como utilizar su poder XD, gracias por pasar y comentar

dany14-black8: esta vez sé que si me odias XD por haberlo dejado así pero no quedaba de otra – bueno si – pero no tenía muchas ideas así que tuve que hacerlo, espero que esta vez si estés más tranquila que con el capítulo anterior, ya veremos como terminará todo, puede que sea sorpresa, puede que no, sólo esperen…

nypsy: Ulquiorra lo hace para sacar ventaja de la cochina situación, no va a permitir que ella se quede con Ichigo por eso sigue los pasos de Aizen, sacar beneficio de una situación así, este lo de Orihime que no se mude, no lo he hecho porque sino no serviría la cosa a como va, Mashiro...pues poco a poco se irán aclarando las cosas conforme se avance la historia, Nell tendrá su parte en esto así que sólo esperen ^^

Kuchiki Kibe: exacto, si no lo fuera, no sería él mismo, por eso la cosa sigue así, me alegra mucho que te haya gustado el capítulo anterior aunque lo dudo con este ya que sigo teniendo problemas con la imaginación pero ahí le saco lo que puedo, trato de meterle lo más que se pueda, gracias por pasarte y comentar también.

Sean-Raizou: Sorry, sorry, esa no era la intención, no quería dejarlos con la duda pero no lo logré…Mashiro, ya verán…serian geniales los fines de semana de 5 días, se disfrutarían más XD, las frases no se de donde me sales pero me alegra que así sea, sé que falta Ichihime pero es porque así tienen que irse dando las cosas pero espero que la emoción llegue pronto porque tengo ya varias escenas que pueden serlo, solo espero que pueda transcribirlas pronto

Akary: me alegro mucho que te guste la historia, trato de hacerla lo mejor que pueda y ha salido así gracias a muchas ideas y consejos que me han dado así que el mérito no es sólo mío, si, probablemente Ishida tenga algo en sus lentes que le permiten hacer análisis de esas magnitudes XD, gracias por comentar.

apauletta: al contrario, gracias por dedicarle tiempo al fic, sé que muchos están con deberes y responsabilidades y les agradezco el tiempo que sacan para ello y para comentar ya que sus comentarios me animan mucho

killerqueen04:gracias por leer y por dedicarle tiempo a la historia también, ese es el ambiente que se genera cuando algo le pasa a alguien como Ichigo – al menos así me lo imagino – bola de chismosos que son hasta la misma familia, Ulquiorra como todos, aprovecha las oportunidades que le brinda la vida nada más XD y si, Aizen es un maldito desgraciado porque así lo quise ^^

Gracias a todos los que pasan a leer y a aquellos que se toman unos minutos para comentar, prometo ir trabajando en el siguiente capítulo y en la otra historia: Amor prohibido y poder tener cuanto antes la continuación.

Comentarios, quejas, sugerencias, recetas, ideas, chismes, chistes, golpes o algo parecido, dejenlo por favor en un review ^^

Hasta la próxima y que el Ichihime esté siempre con ustedes.