Hola a todos los/las Ichihimistas, de nuevo por aquí trayéndoles el siguiente capítulo en espera de que sea de su agrado.

Disclaimer: aplicado


17

-Bien, podemos intentar con esto… - comenzó a relatar su plan la pelinaranja, esperando que fuera algo que diera buenos resultados - ¿y bien? – preguntó una vez que finalizó con el relato

Tanto Rangiku como Nell permanecieron en silencio por unos momentos luego de haber escuchado la idea de Orihime, era difícil creer que ella se prestara para esa clase de cosas, las dos se miraron por un momento y Orihime las miraba en espera de que alguna dijera algo.

-No está mal – por fin habló Rangiku

-Me gusta la idea – siguió Nell

-¿De verdad? – preguntó la pelinaranja emocionada porque su idea fuera buena

-Si, sólo debemos planear bien las cosas y listo – continuó la rubia

-Cuando se tratan de esta clase de cosas, Rangiku-san es siempre la primera en planear algo – se decía para sí Orihime

-Es cierto Orihime, además, debemos decirles a los chicos para que nos ayuden, digo por Renji – pensaba Nell

-Tienes razón Nell-san

-Así que cada una se encargará de decirle a un chico – comenzó a ordenar Rangiku – yo me encargaré de decírselo a Ishida, Nell a Chad y tú – señalando a Orihime – por supuesto que a Ichigo – con una risa divertida

-D-De acuerdo – a Orihime se le formó una gota

-Me siento tan emocionada con todo esto, eres genial Orihime – decía Nell emocionada por todo

-Gracias – más gotas en la frente, al menos ya habían quedado en algo después de todo

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Luego de un tiempo de seguir hablando de la idea de Orihime, tanto Nell como Rangiku se fueron del lugar, dejando a la pelinaranja sola allí, después de lo ocurrido con Aizen, de que le dijera la verdad, ella ya no tenía deseos de permanecer en esa casa, no quería ver a nadie que perteneciera ahí, y tampoco podía irse ya que si lo hacía, sería vigilada por uno o varios de los hombres de Aizen y eso era lo último que quisiera, aunque no lo deseara, permanecería allí y continuaría con todo ya que se seguía diciendo que todo lo hacía por el bienestar de Ichigo.

Tomó sus pertenencias y se levantó, caminando en dirección a su auto, una vez estando allí, se subió y puso sus cosas en el asiento del copiloto para luego mirar hacia el techo y quedarse pensando por un instante, suspiró y se apoyó ahora en el volante, se sentía cansada, tanto del trabajo como de la presión que sentía por culpa de aquel hombre, era algo muy difícil para ella, tener que hacerle 'daño' a Ichigo, se suponía que debería estarlo apoyando pero las circunstancias no se lo permitía.

Encendió su auto y comenzó a conducir de regreso a aquel lugar, el cual ya no sentía como su hogar. Manejó por varios minutos hasta que llegó a su destino, fue recibida por uno de los sirvientes y ella amablemente le respondió, sabía que ellos no tenían la culpa de nada y no debía ser indiferente con ellos después de lo sucedido.

Continuó caminando pero iba muy sumida en sus pensamientos, Ulquiorra quien caminaba por allí, ella venía de frente pero no había notado la presencia del chico, él la miraba en silencio, desde que se enteró de los verdaderos planes de Aizen, había cambiado mucho, ya no era la misma ni con él y menos con el castaño.

-Orihime – llamó el chico con su típica seriedad

-¿Uh? – mirándolo – Ulquiorra-kun – dijo algo cansada

-Llegas algo tarde

-Lo siento, me quedé con las chicas – dijo seriamente

-Te vez cansada

-Lo estoy, fue un largo día – ella era lo más cortante y clara que podía

-Será mejor que vayas y descanses, no te ves bien

-Lo haré – comenzando a caminar – buenas noches

Ulquiorra se le quedó mirando, sabía muy bien porqué actuaba así, no era por cansancio principalmente, era por el deber que debía cumplir sino quería que su amado Ichigo saliera lastimado, con tan sólo pensar en eso, lo molestaba, ver a Orihime 'sacrificarse' por él, en verdad que no le gustaba para nada pero si quería que ella se alejara de él, tenía que permitirlo, de todas formas no duraría mucho tiempo con eso.

En el momento en que ella desaprecio por entrar a su habitación, él continuó con su trayectoria, manteniendo ese mismo pensamiento.

-Falta poco para que todo termine…Orihime – dijo mentalmente

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Ella se recostó por unos segundos a la puerta, mirando el suelo, comenzó a caminar no sin antes, dejar sus cosas en la mesa que estaba a un lado de la puerta, se dirigió hacia su cama y se tiró, quedando boca abajo, pensando.

-Ichigo – dijo en lo que sujetaba fuertemente la sábana con tristeza en sus ojos

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A la mañana siguiente, muy temprano, Ichigo se encontraba en su consultorio, revisando algo concentrado los documentos de un paciente, pero su concentración se desvaneció al escuchar que alguien tocaba la puerta.

-Adelante – ordenó en lo que esperaba a que aquella persona ingresara

-¿Se puede? – saludó Orihime asomando su cabeza un tanto alegre

Ichigo quitó su mirada de los papeles y la dirigió a ella, dejando los mismos sobre el escritorio y levantándose para irla a saludar.

-Por supuesto – pasa caminando hacia ella

Ella entró al momento de que el pelinaranja le diera el permiso, cerró la puerta y se dirigió a él, quedando frente a frente.

-¡Buenos días Ichigo-kun!

-Hola Orihime – se le acercó y la tomó de la barbilla para darle un beso como saludo

-Lamento molestarte tan temprano pero quería comentarte algo

-Claro, ven – tomándola de la mano y dirigiéndose al sillón - ¿y de qué se trata? – sentándose

-Bien, lo que pasa es que las chicas me comentaron que Abarai-kun y Rukia-san pronto cumplirán varios años de conocerse y pues, estuvimos pensando en una forma de que terminaran juntos – finalizó sonriéndole

-¿Y cómo planean lograr eso? – preguntó un poco escéptico por la idea, sabía que ellos dos tenían algo pero que alguien lograra unirlos, era algo 'loco'

-Pues verás – comenzó a relatar Orihime rápidamente, no contaba con mucho tiempo para decirle todos los detalles, eso lo haría en cuanto lo planearan todo completamente, por ahora, sólo la idea – y así están las cosas

Cuando terminó de comentarle las cosas, Ichigo adquirió la misma reacción que tuvieron Nell y Rangiku, permaneció en silencio, dudaba si la idea había sido de Orihime ya que la que por lo general se encargaba de esa clase de cosas era Rangiku, pero que fuera la pelinaranja que saliera con esa jugada, era nuevo para él.

-Vaya, no me esperaba eso de ti Orihime – recostándose en el sillón – me impresionas – mirándola con una sonrisa – pero me parece buena idea

-¿En verdad lo crees así? – emocionada porque él la aprobara

-Si, además, ya es hora que ese par de tontos queden juntos de una buena vez

-¿Tú también lo crees? – extrañada

Si, siempre lo he creído, sólo que esos dos son demasiado orgullosos para aceptarlo

-No lo sabía…pero bueno, eso es todo lo que hemos acordado por ahora – levantándose – mejor me voy antes de que me meta en problemas

-De acuerdo – levantándose también quedando frente a ella

-Luego, cuanto te vea, te diré el resto con más detalles

-¿A la hora del almuerzo? – preguntó tranquilamente llamando la atención de ella ya que no esperaba la invitación

-E-Está bien – sonriéndole, él se acercó para tomarla de la barbilla y besarla nuevamente como despedida

-Te veo en el almuerzo – dijo él luego de besarla, ella asintió

-Adiós – se despidió y caminó a la puerta, dejando solo a Ichigo

El pelinaranja se le quedó mirando a ella en lo que desaparecía, la miraba con una pequeña sonrisa, ella tenía algo que la hacía diferente al resto, no sabía qué era pero era como le encantaba, siendo ella misma.

Dejó de fantasear y regresó a su trabajo, luego tendría tiempo de seguir fantaseando con ella.

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Más tarde, Nell y Rangiku habían llegado – escapadas de su trabajo – al consultorio de Orihime para seguir hablando del plan, en lo poco que pudieron hablar, acordaron ya lo suficiente como para comenzar a preparar todo, no era mucho lo que necesitarían pero debían lograr de conseguirlo cuanto antes ya que la fecha era el día siguiente.

-Creo que por ahora eso es todo lo que necesitamos ¿cierto? – preguntaba Rangiku

-Si creo que si – contestó Nell – pero nos falta lo más importante…el lugar

-Por eso no se preocupen – continuó Orihime – conozco un buen lugar donde lo podemos hacer

-¿A si? – volvió a preguntar la rubia

-¿Cuál? – prosiguió Nell

-Eso déjenmelo a mi – finalizó mostrándoles una sonrisa, cosa que hizo que las dos chicas se miraran entre si

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En otro lado, Ichigo se encontraba de camino a su consultorio, iba calmado pero serio, sumido en sus pensamientos hasta que alguien lo llamó.

-Doctor Kurosaki – llamó una enfermera de nombre Kiyone Kotetsu, él simplemente volteó a ver quién lo llamaba

-Kotetsu – dijo al verla - ¿Qué pasa?

La chica se detuvo por un instante para recobrar el aire que se la había ido porque venía corriendo desde las salas de recuperación, se veía bastante seria.

-S-Si – todavía respirando con dificultad – los pacientes de la sala de recuperación… - dejó incompleta la oración

-¿Qué sucede con ellos? – poniéndose serio

-Todos los de la sala 1 de recuperación están enfermos

-¡¿Qué? – Exclamó el pelinaranja ante tales palabras – pero ¿Cómo?

-No lo sé, será mejor que venga a verlos – pidió ella manteniendo la seriedad

-Vamos – corriendo hacia la sala

En cuanto llegó, verificó lo que Kiyone le había dicho y en efecto, todos presentaban sudoración y fiebre, acompañadas por tos en algunos, verificó signos vitales, pero casi todos estaban en igual de condición.

-¿Son sólo ellos? – Preguntó Ichigo ya que sólo los de esa sala le había dicho - ¿y las demás salas?

-Si doctor, sólo ellos, los demás están bien

-Kotetsu, quiero pruebas de sangre de todos de inmediato – ordenó – parece ser un virus

-Si doctor – respondió antes de salir corriendo nuevamente para cumplir con la orden

-¿Qué extraño? – Se decía a sí mismo - ¿sólo los de la 1? – Comenzando a salir – será mejor averiguar cómo se propagó entre ellos

Más tarde, Ichigo caminaba en dirección al laboratorio, debía saber qué era aquello que tenían todos esos pacientes, por suerte, sólo eran los de la sala 1 pero aún así, no era algo de tomar a la ligera.

En cuanto estuvo ya en frente de la puerta del laboratorio 2 del hospital, entró sin pedir permiso, buscaba con la mirada al encargado del lugar, caminó un poco más hasta que dio con él.

-Hirako – llamó Ichigo al rubio, quien estaba sentado observando por el microscopio, en cuanto escuchó el llamado, volteó a ver algo serio pero cuando vio que era el pelinaranja, cambió de expresión

-Kurosaki, tiempo de no verte, me tenías algo abandonado ¿no crees? – bromeaba el rubio quien sonreía al ver la cara de molestia que puso Ichigo por tal comentario

-No estoy para bromas Hirako – dijo seriamente con el ceño fruncido a causa de la broma - ¿Tienes los resultados?

-Si, ya están listos – levantándose y estirando sus brazos – ¡Nemu! – Llamó Hirako a la chica – tráeme los resultados de la sala 1

Un par de minutos después, la chica le traía los resultados en un folder, todos listos.

-Aquí tiene Hirako-sama – entregándoselos a su superior – es un poco extraño, todos tienen una bacteria pero lo más extraño es que esa bacteria sólo pudo haberse contraído por vía intravenosa – aclaró la chica

-¿Qué? – Dijo Ichigo por la explicación de ella - ¿Es en serio?

-Si Kurosaki-sama

-Pero ¿Cómo pudo pasar o quién pudo haberlo hecho? – cuestionaba el rubio serio

-Eso es lo que tenemos que averiguar – prosiguió el pelinaranja más serio – debemos darnos prisa

-Cálmate compañero – dándole unas palmadas en la espalda a Ichigo – no te precipites, debemos pensar bien las cosas antes de actuar

-No hay tiempo para eso Hirako – quitándose al rubio de encima para comenzar a caminar

-Deberías relajarte un poco ¿sabes? – Acomodándose la ropa – si sigues así nunca vas a conseguir novia, aunque he escuchado que ya la tienes – sonrío de nuevo sólo por molestarlo

-Cállate – dirigiéndose a la puerta para abrirla y salir

-Siempre es un gusto hablar contigo – le gritó sólo para molestarlo aún más

-Hirako-sama – llamó la chica

-Lo sé Nemu – poniéndose serio – debemos darnos prisa también y encontrar la cura – volviendo a su asiento – ¡tráeme un café Nemu y bien cargado! – pidió él como si nada

Era ya algo tarde y las cosas se complicaban cada vez más para el asunto de la sala 1, en ninguna otra se había reportado eso mismo, Ichigo iba de un lado a otro para ver qué se podía hacer, estaba preocupado por la situación y más aún porque Nemu le dijo que esa bacteria debió ser transmitida por vía intravenosa, se preguntaba quién pudo haberlo hecho, ¿podría ser por equivocación?, probablemente pero también estaba la interrogante: ¿de dónde salió?, era algo que debía averiguar y pronto.

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En otro tema…

Orihime salía de su turno laboral, algo cansada como era de costumbre pero satisfecha por hacer su trabajo como debía, como había dicho, ella sería quien se encargaría de encontrar el lugar para llevar a cabo todo, eso la animaba un poco después de todo, caminó hacia su auto, y comenzó a manejar en la dirección que tenía en mente.

Luego de haber conducido, se detuvo en su destino: un restaurante fino, no era mucho pero lo suficiente, la razón por la cual había elegido dicho lugar, era porque ahí trabajaba una vieja amiga de ella, sabía que para hacer algo como lo que tenía planeado debía hacer una reservación pero con ella, no sería necesario, eso le ayudaría mucho a salir de ese gran apuro.

Se dirigió hacia el lugar y entró, esperando ser recibida por su amiga, cuando estuvo en la entrada, fue recibida por alguien más así que revisó todo el lugar con la mirada y la encontró a lo lejos, llevando unas bandejas, al parecer, hacia la cocina.

Una vez localizada, caminó hacia ella rápidamente, no podía esperar a saludarla y contarle su idea.

-¡Lisa! – llamó la pelinaranja a la chica quien estaba a punto de desaparecer por la puerta de la cocina

La mencionada volteó a ver rápidamente, se llevó una gran sorpresa al ver a Orihime ahí, tenían mucho tiempo desde la última vez que pudieron compartir un rato de amigas y eso, le causó una gran alegría.

-¡Orihime! – Dijo la chica dejando las bandejas a un lado, se limpió sus manos con su delantal para poder saludarla y darle un gran abrazo – por fin te vuelvo a ver – abrazándola

Orihime sólo pudo permanecer en pie con sus cosas encima ya que ella no le dio tiempo de dejarlas en una mesa al menos pero no pudo evitarlo y aún así, le correspondió.

-Si, hace tiempo desde la ultima vez – aún abrazadas - ¿Crees que puedo pedirte un favor? – dijo de una vez luego de soltarse del abrazo

-Claro, sólo déjame dejar esto a la cocina – tomando las bandejas - ¿quieres algo de una vez? – mirándola

-Algo para beber esta bien – dijo poniendo sus cosas en la mesa que se encontraba al lado de donde estaban ellas

-De acuerdo – comenzando a caminar – vuelvo en seguida

Ella desapareció y Orihime tomó asiento, esperó a Lisa, ella era una vieja amiga que conoció hacía mucho tiempo atrás, iban juntas en el colegio, antes de que pasara a vivir con Aizen, cuando aún vivía con su hermano pero luego de ese accidente, dejaron de verse al pasar a vivir ella con el hombre pero habían ocasiones en las que Orihime la visitaba pero luego con lo de su nuevo trabajo, el tiempo se le redujo cada vez más.

Unos instantes después, Lisa apareció por donde se había ido, traía consigo unas bebidas y algo para comer en lo que hablaban lo que tenían que hablar, puso todo sobre la mesa y tomó asiento también.

-¿Y bien? – Repartiendo - ¿Qué puedo hacer por ti?

-Lo que quiero pedirte es si podemos utilizar el salón grande para un pequeño y privado evento

-Claro, sabes que por eso no hay problema y ¿de qué se trata?

-Es para una amiga, pronto cumplirá un tiempo de conocer a un chico y queremos hacer algo por ella… - comenzó a relatar Orihime contándole todo y con detalles de su idea

-Ya veo – dijo ella una vez que supo qué iban a hacer – me sorprende que te hayas prestado para esto Orihime – sonriendo - ¿Quién lo hubiera imaginado de ti?...- Orihime simplemente sonrío por ello, ya eran varias veces que se lo decían – está bien, no te preocupes por ello, te ayudaré en eso

-¿En serio Lisa? – preguntó emocionada

-En serio – tomando de su bebida – pero ahora cuéntame de ti, ¿Qué has hecho? ¿Ya tienes novio? – apoyándose en la mesa con ambas manos

-B-Bueno, yo… - sonrojándose y guardando silencio

-No me digas que si – emocionada – ya era hora Orihime y ¿Quién es? – cuestionaba más emocionada por su amiga – vamos, cuéntame

Al parecer, la pelinaranja no tendría más opción que comenzar a contar eso también…

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Por fin llegó tan dichoso día, ya Orihime había platicado y planeado todo con Lisa, también lo habló con el gerente del lugar y le dijo que no había problema, así que no había nada que lo impidiera.

Rukia caminaba por uno de los pasillos del hospital, sin muchas ganas de trabajar como en la mayoría de las veces, con una mano en la bolsa de su gabacha y la otra sujetando una paleta, se dirigía a su consultorio, a ver más gente loca – según ella – pero no por nada había escogido esa especialidad.

-Miércoles…al menos ya falta poco para el fin de semana – se dijo ella misma en voz alta en lo que continuaba con su caminar

Seguía con lo suyo, pensando en quién sabe qué hasta que más adelante, vio que Orihime venía en dirección a ella, se detuvo un momento pero Orihime siguió hacia ella.

-Buenos días Rukia-san – saludó la pelinaranja deteniéndose en frente a ella

-Buenos días Inoue – respondió el saludo – te ves algo alegre

-¿Ah?, bueno pues, es porque hoy es mi cumpleaños – mintió ella

-¿De verdad? – Emocionada por la mentira - ¡Felicidades Inoue! – Se fue a abrazarla – pero ¿Por qué no nos dijiste nada antes?, hubiéramos planeado algo

-Si supieras Rukia-san… - se dijo mentalmente – no te preocupes por eso Rukia-san, es más, ya planeé algo y quería saber si podrías asistir hoy – la miró con ojos suplicantes, era parte de su idea hacerlo, tendría que convencerla a como diera lugar, sino, tendría que decirle adiós al plan

-¿Hoy? – repitió ella

-¿No puedes? – resaltando los ojos suplicantes

-N-No es eso, es sólo que no te conseguí un regalo

-Si es por eso, no es necesario que lo hagas, no hace falta, con que estén en la fiesta es más que suficiente – moviendo su mano de arriba abajo

-¿Estás segura?

-Si, completamente segura – sonriéndole -¿Entonces irás?

-Si, creo que si

-¡Qué bien! – Emocionada – este es el lugar – entregándole un papel con la dirección y la hora a la que debía presentarse – sólo tienes que decir tu nombre y te llevaran al salón en donde será la fiesta

-¿Es todo? – preguntó como si hiciera falta algo más

-Si, es todo – comenzando a caminar – ah, lo olvidaba, es algo formal, así que asegúrate de ir lo mejor vestida que puedas – guiñándole un ojo

-C-Claro – con una gota en la frente

-Adiós

Orihime se fue casi corriendo, dejando sola a Rukia un poco extrañada por ella pero no podía hacer nada, así que mejor continuó con su camino en lo que miraba el papel que le había entregado y lo leyó bien.

-Sé donde es, no habrá problema – terminando de leer – pero ¿Por qué tan formal? – Se preguntó a sí misma – da igual – guardando el papel – lo que importa es celebrarlo a lo grande

Con esa idea caminó directo a su consultorio a realizar por fin su trabajo, el cual se acumulaba por la pereza de ella.

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En otro lugar del hospital…

Ichigo caminaba en dirección al consultorio de Renji, ya que como lo habían dicho anteriormente en la primera reunión de las chicas, los chicos serían parte de todo ese plan, y a Ichigo fue quien le tocó llevarle la noticia al pelirrojo, gracias a la amenaza de Rangiku, la cual consistía – con el apoyo de Nell – en enseñarle una foto de él a Orihime cuando estaba pequeño vestido de niña por culpa de sus hermanas, llevaba puesto un vestido de Yuzu de color beige y estaba peinado con dos pequeños lazos, apenas sujetando uno que otro mechón de cabello, según él, era lo peor que su padre pudo haber fotografiado en toda su vida.

Caminaba tranquilo por el pasillo a pesar de que la amenaza siguiera vigente cerca del consultorio, tocó la puerta en cuanto estuvo frente a ella pero no recibió respuesta, sabía que su amigo estaba allí adentro porque hablaba con alguien, así que sin más, abrió la puerta y se asomó, cuando lo vio, la imagen que captó lo dejó con el pensamiento de 'estúpido'.

Allí estaba él en una lucha con un tarro de gomitas, el cual no podía abrirlo de ninguna forma.

-Maldito tarro de porquería – forcejeando con el frasco – ¡ábrete de una buena vez! – colorado por el forcejeo

-Patético – dijo Ichigo entrando, Renji lo miró con mala gana

-Cállate naranja agria – dejando el tarro de lado - ¿Qué haces por aquí?

-Vine a dejarte esto – entregándole el papel – es de parte de Orihime, es por su cumpleaños de hoy

-¿Te convertiste en mensajero? vaya, como te ha cambiado Inoue Ichigo… – con burla – ¿Está cumpliendo años? – mirando el papel

-Si y quieres que vayas a su fiesta hoy

-¿Hoy? – repitió de la misma forma a como lo hizo Rukia

-Si, dijo que no era necesario que llevaras regalo pero si que fueras bien vestido – respondió serio, debía aparentar normalidad

-Bueno, eso me tranquiliza un poco – rascándose la cabeza – no soy bueno escogiendo regalos para chicas

-Sólo asegúrate de estar a esa hora – dándole la espalda dirigiéndose a la puerta

-De acuerdo – mirándolo - ¿Irás cierto? – con una sonrisa divertida entrecerrando sus ojos, Ichigo se detuvo en lo que abría la puerta y lo miró tranquilamente, no tenía motivo para alterarse, el pelinaranja permaneció en silencio, era su respuesta – tu silencio lo dice todo, ahí nos vemos Ichigo

El pelinaranja se volteó y salió, con una sonrisa en su rostro por lo que le esperaba al chico, pensaba en que ninguno de los dos se imaginaba lo pasaría esa mismo día para ambos.

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Eran cerca de las 6 de la tarde, el cielo estaba completamente oscuro, hacía una brisa fresca al menos, Rukia quien estaba en su habitación, se apuraba para darse los últimos retoques, aunque fuera la 'fiesta' de Orihime, tenía que verse bien, ella se lo había pedido y así lo haría.

Para esa ocasión, tenía un vestido color verde lima, que se sujetaba detrás del cuello, a la altura de las rodillas y ajustado a la cintura, con escote en V y unas sandalias de tacón alto color plateado, al parecer, lista para disfrutar una fiesta.

Una vez finalizado todo, caminó hacia fuera, en dirección al auto que la llevaría al restaurante, se subió y el carro comenzó a moverse.

Varios minutos de conducir, bajó, vio el local, era sencillo pero bonito, lo miró por unos segundos más hasta que una voz la llamó, haciendo que se girara en dirección a ella.

-¡Rukia! – llamó Renji quien venía caminando en dirección a ella

Él vestía un traje negro con una camisa blanca y la corbata negra, al igual que su calzado, con su típica cola alta, una de su mano se encontraba en su bolsillo, caminando despacio, mirando a la chica.

-Renji – dijo al verlo frente a ella, antes de que hablara, lo miró un segundo y se coloró un poco por verlo, de verdad que los trajes le ayudaban y mucho, para que ella se pusiera así, lo era pero trató de disimular su color, respirando hondo – pensé que habías llegado antes

-Había tráfico, por eso me atrasé un poco y ¿tú?

-Cosa de chicas – dijo sin importancia

-Me imaginé – mirando de lado – será mejor que entremos antes de que se nos haga más tarde

-Tienes razón, andando – comenzando a caminar para ingresar al lugar, Renji la siguió

Al momento de ingresar al restaurante, vieron que era a simple vista, un bonito y muy tranquilo lugar, ya comenzaban a explicarse porqué Orihime lo había elegido, al instante, fueron recibidos por Lisa, la amiga de Orihime, ellos dijeron sus nombres y ella los llevó a un lugar privado.

-Aquí es – habló ella antes de abrir la puerta

Al hacerlo, vieron un hermoso lugar decorado lo necesario con telas de color rojo y dorado, más que todo para cortinas y la mesa, con poca iluminación, una lámpara en el techo un poco tenue y el resto con velas.

Ambos, al ver todo eso, permanecieron en silencio, se preguntaban ¿en dónde estaban los demás? Y ¿Por qué estaba todo decorado así?, se miraron entre ellos en espera de que alguno le respondiera al otro pero los dos mantenían esa expresión de pregunta en sus caras.

-¿Q-Qué es todo esto? – preguntó Rukia en espera de que al menos el mesero les contestara

-Esto es para ustedes – entregándoles una carta, Renji la recibió en lo que la chica se le colocaba a la par para ver

-¿Qué es? – preguntó Rukia, el mesero se encogió de hombros

"Esperamos que disfruten juntos de esta noche de 'aniversario', que la pasen bien chicos.

PD: Más les vale que queden juntos o ya verán… Rangiku"

Terminó de leer el pelirrojo, un poco colorado, al igual que Rukia, ambos se miraron un instante y apartaron la cara para no avergonzarse más.

-Y ¿Bien? – Preguntó Rukia mirando hacia el techo colorada - ¿Qué hacemos?

-N-No lo sé – igual, mirando a un lado - ¿Qué dices tú?

-Pues… - mirándolo – ya que estamos aquí, sería una pena desperdiciar todo esto ¿No crees?

-Si, tienes razón – mirándola también, ambos ya decididos - ¿entramos? – ofreciéndole el brazo

-Claro – tomándolo

Ya al parecer, estando más calmados, entraron al lugar, miraron todo cuidadosamente, ambos tomaron asiento y el mesero encargado de ellos comenzó a tomar su orden, hablaron lo que tenían que hablar, especialmente matar a todo ese grupo de 'amigos' que tienen los dos pero gracias a ellos, están donde están en ese momento, eso disminuiría el deseo de matarlos, talvez.

Llegó Lisa con todo el pedido, los entregó y se retiró a un lado en espera de que fuera a ser necesitado nuevamente, ambos continuaban con su plática, el ambiente se había hecho muy ameno, los dos lo disfrutaban.

Lisa que se encontraba alejado todavía, comenzó a poner música suave, para darle un ambiente más tranquilo, luego de que la puso, se retiró del salón para darles un poco de intimidad al par, la pareja aún continuaba comiendo de su cena tranquilamente, en cuanto el hombre puso la música, ambos se miraron un momento, como si esperaran a que uno de los dos preguntara si querían bailar.

Se quedaron en silencio por un momento mirando cada uno un lado.

-Rukia… - llamó por fin Renji ya que fue quien se animó - -¿Te…te gustaría bailar un poco? – colorado

-¿Eh? – Sorprendida – b-bueno, está bien

En cuanto el pelirrojo obtuvo su respuesta, se levantó y se dirigió hacia ella para ayudarle a levantarse, ambos en pie, caminaron hacia un lado del lugar para tener más espacio donde moverse, una vez ubicados, Renji le extendió la mano, ella la tomó y así fue como comenzaron con su baile.

Se movían lentamente, tratando de seguir el paso del otro, ella se apoyó en el pecho de él, Renji la tomó por la cintura con ambas manos y así se quedaron por un buen rato.

-Renji – dijo ella tranquilamente – ¿Recuerdas la primera vez que nos conocimos?

-Como olvidarlo – sarcasmo – regaste tu café sobre mi gabacha recién comprada y todo por un berrinche y me hiciste pagártelo

-¡No fue berrinche! – Levantando su mirada hacia la de Renji con el ceño fruncido – no le agregaron la canela a mi capuchino – mirando de lado sonroja manteniendo el ceño

-Entonces ¿Qué fue eso? – riendo

-Ya, cállate – ocultando su cara en el pecho del pelirrojo

-Recuerdo que con eso, batallé por primera vez con una mancha pero al final nunca desapareció y tuve que comprar otra, fue como si hubieras dicho "Por aquí pasé yo"

-Oye – haciendo una especie de puchero

-Pero fue divertido – tomándolas de la barbilla para que lo mirara – al igual que el resto de las veces

-Es cierto – riendo – siempre lo fue y creo que lo seguirá siendo

-Oye Rukia – llamó él en un tono más serio – he estado pensando…

-¿Eh? – volteando a verlo en silencio

-Ha pasado ya un tiempo desde ese primer encuentro, te has convertido en una gran amiga y en alguien importante para mí – mirándola – pero desde un tiempo hasta hoy te he comenzado a ver diferente

Al parecer había llegado el momento de ser sincero después de un largo tiempo.

-¿A-A qué te refieres? – mirándolo extrañada, algo colorada y con el corazón latiendo rápido

-A que ya no te veo como a una amiga, sino como algo más

-¿Qué? - dijo ella sorprendida

-Y creo que si no lo digo ahora, no lo haré nunca

-¿De qué hablas Renji?

-Yo te amo Rukia – habló por fin después de darle vueltas al asunto – sé que todo es muy repentino, lamento incomodarte – separándose un poco de ella en lo que miraba de lado apenado

Esa confesión dejó más que sorprendida a Rukia, ella lo miraba fijamente con los ojos abiertos a su totalidad, él le decía que la amaba y ¿ella?, siempre se había comportado o aparentado ser ruda pero ahora que él le decía sus sentimientos, ¿lo seguiría siendo?, ella también hacía tiempo que sentía algo más que amistad por él pero el orgullo era más fuerte que ella, por eso no decía nada aunque lo quisiera, más bien era por la idea de si él le correspondería si ella se lo dijese.

-Renji, yo…

-No es necesario que digas nada Rukia, no es como que esperara lo mismo de ti, sólo lo dije porque… - lo interrumpió Rukia al darle un golpe en la mejilla

-¡Oye! – Tocándose la zona lastimada - ¿Por qué me golpeaste?

-Deja de hablar por mi ¿quieres? – Con la vena resaltada – no sabes lo que tengo que decir – mirando de lado sonrojada, Renji guardó silencio en lo que se seguía tocando la mejilla – y-yo… ¡yo también te amo Renji! – Lo dijo casi gritado, haciendo que el pelirrojo adoptara la misma expresión que ella – Ya lo dije, ¿Contento? – cruzándose de brazos

Renji no volvió a decir nada, sólo se le acercó y la abrazó, asustando un poco a la pequeña, la cual cambio de expresión inmediatamente, él la atrajo hacia él, ella un poco sonrojada, lo pensó por un breve momento pero le correspondió rápidamente, quedando ambos ahora en silencio.

-Te amo Rukia – volvió a decir permaneciendo abrazados

-Yo también – correspondió aún apenada

-Rukia – mirándola

-¿Si? – mirándolo

-¿Quieres ser mi novia? – soltó de una buena vez, sin decir nada más para evitar otro golpe de ella

-Te tardaste ¿lo sabías? – sarcasmo

-Lo sé – tomándola de la barbilla

Ella comenzó a cerrar sus ojos en espera de que él acortara la distancia, un segundo de espera, lo hizo, besándola calmadamente para separarse. En el momento en que lo hicieron, se miraron entre sí y sonrieron pero Rukia, se le fue encima para besarlo con más ganas, sorprendiendo a Renji, el cual al momento, la tomó de la cintura y le correspondió de la misma manera, luego se separaron nuevamente.

-¿Les funcionó? – preguntó ella en lo que él la mantenía alzada de la cintura, mirándolo

-¿Tú que crees? – bromeó él mirándola

Lisa quien veía todo por la puerta ligeramente abierta, tomó su celular y le mandó un mensaje a Orihime, el cual la pelinaranja se lo había pedido como favor, que le dijera cómo terminó todo al final.

-¡Misión Cumplida! – dijo ella en lo que escribía eso mismo y lo envió

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En la habitación de Orihime, ella se encontraba aún despierta, sentada al lado de la ventana, con la luz apagada, sólo con la iluminación que le brindaba a luna, un tanto triste como era de esperarse últimamente en ella, en espera del mensaje, en lo que miraba hacia fuera, su celular sonó, ella lo miró sin ninguna emoción por el momento, leyó el mensaje y sonrío levemente.

-Espero que al menos ellos si puedan ser felices – se dijo en voz baja, regresando su mirada hacia fuera, con la misma expresión – Ichigo – suspiró en lo que cerraba sus ojos con la imagen del pelinaranja en mente


Bueno, hasta aquí este otro capítulo, aún me sorprendo lo largo que se me ha hecho pero de todas formas, estoy conforme.

Lamento la demora pero es que no tenía ciertas cosas claras, sin mencionar que he estado entretenida con otros fics, me alegro porque esta es mi onceava semana de actualización seguida - de este y otros fics por supuesto -, no se pueden enojar conmigo, ya ven que he sido constante, me siento como si me fueran a pegar o algo parecido jejeje...

Agradezco a todos y a cada uno de ustedes que se han tomado el tiempo de leer y de aquellos que lo hacen para dejar un comentario, los cuales me animan demasiando a seguir con el resto, agradezco el apoyo y paciencia que han tenido para conmigo, quedo muy agradecida.

Creo que no molesto más y será hasta una nueva actualización que nos leamos, ya sea en esta historia o en otra...

Que el Ichihime esté siempre con ustedes ^^