Hola a todos, aquí les traigo el siguiente capítulo, esperando que sea de su agrado.
Disclaimer: aplicado
19
En la mansión de Aizen…
Mashiro caminaba rápidamente en busca de su compañero para darle la noticia, después de una larga investigación y todo gracias a que pudieron infiltrarse en la casa del castaño, por fin habían dado con su objetivo.
-¿Dónde rayos se metió Rose? – se preguntaba a sí misma Mashiro en lo que buscaba al mencionado por todos lados
Continuó con su búsqueda y por intuición, se dirigió al jardín, lugar donde Rose desempeñaba su trabajo, buscó un poco más y lo vio debajo de un árbol recostado, tomándose una siesta, con su sombrero cubriéndole el rostro, y sus manos apoyaban su cabeza.
Caminó hacia él y se le quedó mirando en silencio, algo seria – cosa que no era muy seguido – con sus manos en la cadera, lo seguía mirando antes de suspirar para gritarle.
-¡DESPIERTA ROSE! – meneándolo un poco
-No grites Mashiro – el rubio se descubrió el rostro sin haberse asustado, mirándola con cansancio - ¿Qué quieres?
-No deberías estar durmiendo – dijo como si nada
-Estoy cansado – dijo con un bostezo - ¿encontraste algo? – mirándola perezosamente
-No, todavía no y ¿tú?
-Si – levantándose – esto – sacando un sobre amarillo de debajo de su ropa y entregándoselo
-¿Qué es? – tomándolo
-El plan que lo incrimina del todo, junto con otros que participaron en ello – dijo sin muchas ganas
-¿De verdad? – mirando el sobre extrañada
-Claro que si – mirando de lado tranquilamente – míralo tú misma si quieres, lo encontré en su escritorio, estaba muy bien escondido, por eso no dimos con él la primera vez
Ella sacó las hojas y las vio sin entender mucho, las vio una por una y vio algo que le llamó la atención.
-Se parecen – dijo señalando una especie de sello que tenía como firma
Era una especie de firma que se solían hacer antes, cuando se enviaba una carta y se sellaba con unas cuantas gotas de una candela derretida y que se le ponía un sello que identificaba a quien lo enviaba.
-¿Qué cosa? – preguntó Rose sin mucho interés, sólo como para hacerle la conversación
-Esa marca – señalando la del papel
-¿A qué se parece? – preguntó con un leve interés
-Mira lo que encontré – enseñándole el anillo
-¿Qué es? – preguntó aún esperando la respuesta de su pregunta
-Un anillo – resaltando lo obvio
-Ya lo sé Mashiro, ¿Para qué lo quieres?
-Se parece al que está en las hojas
-Déjame ver – tomando el anillo para luego tomar la hoja y compararlos – tienes razón, es la misma marca
-¿Dónde lo encontraste?
-En la habitación de Aizen – Rose se quedó sorprendido por dicha hazaña – ¿Pasa algo? – extrañada
-Será mejor llevar esto – mirando lo que tenía en ambas manos – a donde el jefe
-¿Dónde Kensei? – Pensativa
-Si, esto es lo que necesitábamos Mashiro
-Llamaré a Kensei y le diré que ya tenemos todo y así iremos detrás de él
-Pero tenemos que entregárselo primero para que podamos actuar realmente Mashiro – tomando el sobre
-Ah, ¿De verdad? – estaba ansiosa por hacer algo nuevo
-Yo llamaré al jefe – comenzando a caminar – tu ve a buscar más té y esta vez hazlo bien – molestándola
-No quiero – sacándole la lengua
*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*
Más tarde, ese mismo jueves, Aizen un poco más serio de lo habitual, revisaba papeles y más papeles que se le habían entregado esa misma mañana sin dejar de lado el cómo pudo Ichigo habérsele adelantado a su plan, si todo estaba completamente ideado y puesto en práctica, ¿Cómo pudo saberlo?, se suponía que era él mismo quien tendría que hacerse cargo de todo eso, no él precisamente, no ÉL pero no todo siempre sale como uno lo espera.
Por ello, había pensado en algo más por si las cosas no iban a como él deseaba que salieran, como el último recurso para un seguro cargo de director en ese hospital, sabía que no contaba mucho tiempo como para que Orihime hiciera su trabajo así que él pensó en hacer algo por su cuenta.
Tousen, quien se encontraba fuera de la habitación, tocó la puerta en espera de la orden de entrada, la cual no tardó en llegar.
-Adelante – ordenó el castaño dejando de lado lo que estaba haciendo
-Todo está listo Aizen-sama – habló el moreno una vez que ingresó a la habitación
-Eso espero – sin nada de humor
-Disculpe Aizen-sama pero ¿Pasó algo?
-No todo salió como esperaba Kaname – apoyándose sobre su escritorio con su mano en lo que miraba de lado – ese maldito de Kurosaki Ichigo se me adelantó en mis planes
-¿Qué pasó? – curioso pero no lo demostraba mucho
Justo en ese instante, Nell quien iba a entregarle unos papeles más a su jefe, se detuvo frente a la puerta que permanecía cerrada, escuchó que su jefe estaba hablando con alguien y por ello, pensó que lo mejor no sería bueno interrumpirlo sabiendo que últimamente no se había estado manejando un buen humor por alguna extraña razón.
Acercó su oído a la puerta – sólo por curiosidad – para ver con quién hablaba Aizen y escuchó la voz de Tousen ahí adentro y eso llamó un poco su atención.
-Es Tousen – se dijo internamente al confirmar su voz – me pregunto ¿qué estará haciendo aquí? – acercando más su oído a la puerta para escuchar un poco nada más
-¿Recuerdas todo el plan que habíamos planificado para infectar a los de las salas 1 y 3? – comenzó a relatar el castaño, Nell abrió los ojos ante tales palabras
Había escuchado por parte de Ichigo – quien se lo comentó al resto únicamente – que la 1 había estado infectada por una extraña bacteria y que supuestamente alguien, un subordinado de Aizen podría estar involucrado en ello y ahora, al parecer, era SU mismo jefe quien se lo 'confirmaba'.
-Si Aizen-sama – respondió él serio
-Se suponía que tendría que ser yo quien me encargara de todo eso para que así mi participación y mi trabajo fuera reconocido por el concejo pero él se enteró de esa enfermedad, ocupándose él mismo de ello
-Todo eso…- haciendo una pausa - ¿fue planeado por él… – se preguntaba la chica sin creerlo – para obtener ese cargo simplemente?
-Y ¿no pudo hacerse cargo usted aunque él lo hubiera descubierto?
-No, me impidieron la entrada y no pude hacer nada – mirándolo seriamente
-Pero ¿no se supone también que Orihime-san tendría algo que ver en esto?
-¿Orihime? – Repitió ella frunciendo el ceño - ¿Qué tiene que ver Orihime en esto?
-Ella tiene su parte en esto – medio sonriendo – le dije que tenía que buscar la manera de hacer cambiar de opinión a ese chico sino quería que yo mismo me deshiciera de él para siempre si era necesario – agrandando su sonrisa
-¿QUÉ? – exclamó Nell completamente sorprendida por esa confesión algo fuerte, al darse cuenta que casi lo gritó, atinó a cubrirse su boca con una de sus manos y a salir de ahí antes de que la descubrieran
Ahora se explica el porqué Orihime se veía tan extraña últimamente, cada vez que hablaba de Ichigo, se le veía una especie de tristeza en su rostro sin mencionar que parecía andar un poco alejada de él.
Sabiendo todo eso, salió corriendo en busca de su primo, debía advertirle todo antes de que fuera demasiado tarde o pasara algo que no debía pasar.
Comenzó a llamarlo a su celular pero no contestaba, salía la contestadota, intentó varias veces pero nada, él no contestaba, sin más remedio, tuvo que dejar lo que estaba haciendo y encontrarlo, contarle todo lo que escuchó, que Orihime era manipulada por él para que Ichigo desistiera del cargo para dejarle el camino libre a Aizen, agregando que la infección fue idea suya también.
*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*
Más tarde…
Con su típica expresión fría y seria, como era de costumbre avanzaba sin prisa por uno de los pasillos del hospital, Ulquiorra decidió visitar a Orihime, ver cómo se encontraba después de todo lo que estaba pasando, ya casi ni la veía en la casa y mucho menos, tenía oportunidad de conversar con ella, quería saber cómo iban las cosas entre ella e Ichigo.
En lo que continuaba con su trayecto, Ichigo, se apareció en ese mismo pasillo sólo que en dirección contraria, Ichigo iba mirando de lado por un momento, por ello no notó al chico pero en cuanto miró hacia el frente, vio que Ulquiorra se acercaba lentamente, con su mirada fija en él, sin ninguna expresión como era de costumbre.
Frunció más el ceño, la simple presencia de ese hombre le molestaba enormemente desde el primer instante en que ambos se conocieron pero más aún, por la cercanía que él mantenía con Orihime, lo cual le molestaba más de la cuenta.
Ambos mantenían la mirada puesta en el otro, sin cambiar sus expresiones, cada quien siguiendo su camino, en cuanto pasaron de lado, Ichigo le quitó la mirada, sabía que no era bueno armar más problemas de los que ya había tenido en la semana, al juzgar por la dirección en que iba, deducía que se dirigía hacia donde Orihime, lo cual aunque le molestara no diría nada, de todas formas, no podía decirle o negarle a Orihime a quien ver o a quien no, ya que ese chico tenía más tiempo de conocerla que él.
Ulquiorra lo seguía con la mirada, no pensaba decir nada si él no lo hacía, en cuanto le pasó de largo, lo miró hasta que desapareció al dar vuelta en el pasillo, lo notaba algo cansado y malhumorado – si es que siempre no estaba así – pero prefirió no darle importancia, mejor iría a ver a Orihime que es la razón por la que fue al hospital.
*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*
Varios minutos después…
Antes de que Ulquiorra llegara, ella se encontraba en su oficina, algo pensativa, dejó lo que tenía que hacer de lado, sabía que contaba con muy poco tiempo para hacer cambiar de opinión a Ichigo si quería que todo saliera 'bien', miraba nostálgica la fotografía que le había tomado a Ichigo con la peluca la vez que salieron y visitaron dicha tienda, al mirarla, sonrío levemente, extrañaba sentirse como lo hizo en aquella ocasión, sin presión de nada, sin saber nada, sin tener que hacer nada, simplemente disfrutar como lo hacía antes.
Siguió mirando su celular sin pensar en nada más, siguió con sus pensamientos pero Ulquiorra quien ya había llegado, la interrumpió al tocar la puerta, antes de que diera el permiso para que ingresara, respiró hondo y cambió un poco su expresión por una que la hiciera ver 'normal'.
-Adelante – volviendo a lo suyo
Ulquiorra entró como si nada, dejando la puerta entreabierta, con su expresión seria como de costumbre, mirándola ahí, haciendo su trabajo, ella levantó su mirada en cuanto él entró y le sonrío levemente, todo para aparentar.
-Ulquiorra-kun – levantándose - ¿Qué haces aquí?
-Vine a ver cómo estabas – acercándose un poco – hace tiempo que no hemos tenido tiempo para hablar
-Lo sé – mirando de lado ya que más que todo fue por ella quien los ha estado evitando
-Te ves cansada también
-He tenido mucho trabajo últimamente – mintió
Ichigo se encontraba de regreso por donde se había ido, sólo fue a pedir unos papeles y ahora estaba de regreso. Pasó frente al consultorio de Orihime y la puerta estaba ligeramente abierta, se podía escuchar un poco lo que se hablaba allí adentro, por curiosidad – o celos – se acercó un poco a escuchar lo que hablaba ella y ese 'pesado' – palabras de Ichigo – de Ulquiorra.
-¿También es por lo que tienes que hacer con Kurosaki Ichigo? – aprovechó el momento para sacar el tema
-¿Conmigo? – Repitió mentalmente el pelinaranja al escuchar su nombre - ¿a qué se refiere?
-Si, por ello también – agachando la mirada
-¿Y cómo te va con eso? – él era directo, quería saber las cosas que le interesaban
-No lo sé, aún tengo que seguir intentándolo
-¿Intentando? – Ichigo comenzaba a molestarse, se preguntaba ¿Qué era lo que pasaba?
-No queda mucho tiempo y bien lo sabes
-Lo sé mejor que nadie, Aizen – la nueva forma en como ella se refería después de perderle la confianza – me lo vive recordando
-¿Qué mierda está pasando? ¿Qué es lo que ese imbécil le recuerda? ¿Tiempo para qué? – Ichigo comenzaba a desesperarse por saber qué pasaba, ¿En qué está metida Orihime?
Quería entrar en ese mismo instante y comenzar a preguntar todo eso que estaban hablando y que lo incluía a él pero no podía, no debía y no tenía porqué hacerlo, no tenía el derecho de pedir explicaciones sobre el tema que estuvieran hablando ahí adentro sin saber que él era el tema principal.
-Debes darte prisa y cuanto antes
Ulquiorra hablaba más de la cuenta, sobre todo porque se había dado cuenta de que Ichigo estaba del otro lado de la puerta y estaba comenzando a convencer a Orihime de que hablara todo el plan sin que se diera cuenta de la presencia del pelinaranja ahí afuera para que toda la relación que se había forjado entre ellos, desapareciera.
-Seguiré intentando convencer a Ichigo-kun de que abandone el postulado de director para que Aizen lo obtenga, al parecer es para lo que sirvo nada más – continuó ella con tristeza ya que quería que Ichigo lo obtuviera pero por su bien, era lo mejor que podía hacerse en este caso
Ulquiorra se acercó y la abrazó como lo haría cualquier hermano sobre protector con su hermana pero sólo lo hacía por si Ichigo miraba, que malinterpretara las cosas, que pensara que ella siempre lo utilizó y que fingió estar de su parte cuando en realidad no lo estaba, que todo había sido planeado entre ellos por el bienestar de Aizen nada más.
Al estar la puerta semiabierta, Ichigo se asomó y los vio abrazados, ella no le correspondía mucho el gesto pero eso no importaba ya que Ulquiorra con eso, logró su cometido, gracias a ello, ya el chico comenzaba a forjarse ideas equivocadas con respecto a Orihime.
Ulquiorra giró levemente su cabeza en dirección a la puerta y vio que Ichigo estaba ahí viendo todo, al parecer molesto por lo que acababa de escuchar, en el momento en que él se fue, sonrió muy levemente, satisfecho porque todo lo que quería, salió como esperaba.
-¿Qué mierda…? – decía Ichigo ya sabiendo toda la verdad
Salió de allí completamente enojado, se sintió utilizado por ella y más que todo, traicionado, había confiado en ella, se había enamorado de ella y todo por aparentar ser una chica agradable en todo el sentido de la palabra pero ahora que sabía todo, se sentía confundido, no sabía si odiarla o qué.
Siguió caminando hasta su oficina, abrió y de un portazo la cerró, se acercó a su escritorio y lo golpeó fuertemente con su puño, sin importarle los papeles que tenía encima.
Estaba furioso por todo eso, nunca antes había sentido lo mismo que sentía por ella pero ahora le dolía, dolía y mucho que ella lo hubiera tratado como un simple juguete, ahora se explicaba porqué había comenzado a meterle todas aquellas ideas en la cabeza, las cuales por un tiempo habían funcionado ya que lo estaba considerando, si seguir con lo del puesto o no, creía que ella lo decía por él pero ahora, todo tenía sentido.
-Así que así eres en realidad…Inoue Orihime… – lo dijo con la voz ronca y un tanto fría, en lo que miraba por la ventana seriamente, apoyado con su brazo derecho, el cual estaba flexionado, haciendo un puño su mano
*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*
En la estación de policía, se encontraban los dos agentes secretos: Rose y Mashiro en frente de su jefe Kensei, el cual estaba sentado en su escritorio leyendo los papeles que le habían entregado como evidencia que inculpaba a Aizen con aquel suceso.
Leia cuidadosamente cada uno de esos escritos, por si había algo más que agregar a las sospechas, en cuanto terminó de leerlos, los dejó de lado sobre su escritorio, se apoyó sobre una mano y miró al par que tenía en frente.
-¿Están seguros que todo es real? – preguntó el hombre seriamente
-Si señor – respondió Rose – tiene la marca del anillo que Aizen usa para sellar o para firmar
En efecto, al final de los papeles venía una especie de sello con una marca que Aizen frecuentemente utilizaba para darle su 'firma personal' a sus documentos.
-Y aquí está el anillo – Mashiro enseñaba sonriendo, una pequeña bolsa transparente con un anillo adentro
-¿Cómo lo conseguiste? – preguntaba Kensei
-Simple, entré a su habitación y lo tomé – explicaba ella alegremente - ¿Lo hice bien Kensei? – preguntaba como si fuera una niña pequeña en busca de la aprobación de alguien
-Si, si, lo hiciste bien Mashiro – hastiado, a veces Mashiro se comportaba como una niña y eso molestaba a Kensei
-¿Puedo quedármelo Kensei? – seguía preguntando la chica
-No, no puedes – respondió el hombre comenzando a molestarse
-Pero ¿Por qué no? – casi llorando
-Lo necesitamos como evidencia – explicó con poca paciencia
-Ah, ya veo – 'comprendiendo' – Y ¿después de que lo utilicen? – insistía
Kensei sólo cerró los ojos, respirando profundamente antes de que Mashiro lo sacara de sus casillas.
-Y ¿ahora qué hacemos jefe? – preguntó Rose, esperando que ya no tuviera más trabajo que hacer por unos días al menos
-Ustedes nada – levantándose – se lo diré al capitán Zaraki, él dará la orden para atraparlo y nosotros nos encargaremos de lo demás
Con eso, Rose dio un suspiro, ya tenía varios días de no descansar y ahora, por fin lo haría.
-¿Puedo ir con ustedes Kensei? – Mashiro lo miraba con ojos suplicantes
-No, no puedes – comenzando a salir de su oficina
-¿Por qué no Kensei? – Preguntaba resignada – quiero ir con ustedes
-Dije que no – volvió a decir con más seriedad
-Pero yo quiero ir – haciendo un berrinche, esas eran los momentos en que deseaba patear a Mashiro cuando se comportaba de esa manera, también se preguntaba cómo ella era capaz de cumplir con su trabajo con esa mentalidad que se tenía.
-Y aquí vamos de nuevo…- finalizó el hombre suspirando
*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*
Era la hora de salida en el hospital, muchos ya salían del edificio, otros estaban a punto de hacerlo, Nell trataba de encontrar a Ichigo para decirle todo lo que escuchó y que incluye a Orihime pero para su mala suerte, tuvo que asistir a una reunión con Aizen que duró casi todo el día y por ello, no tuvo oportunidad de hacer lo que debía hacer, sin mencionar que para ella y todos los que estaban allí, tuvieron que apagar sus celulares y tampoco pudo separarse un momento de Aizen.
Ahora que podía, intentaba llamar a Ichigo pero él no contestaba ahora, tenía que hablar con él cuanto antes, no podía dejar que algo sucediera ya que sabía que Aizen planeaba algo más si Orihime no lograba lo suyo, continuó insistiendo pero nada, Ichigo aún no contestaba, sólo salía la contestadota.
Caminaba rápidamente por los pasillos en busca de su primo pero nada, intentó con alguien más pero en lo que hacía el intento, se encontró con Renji de camino.
-¡Renji! – llamó ella en lo que salía corriendo en dirección a él
-¿Uh? – El pelirrojo volteó a ver quien lo llamaba – Nell – deteniéndose - ¿Qué pasa? – preguntó al verla algo agitada
-¿Has…visto a Ichigo? – apoyándose sobre sus rodillas para poder tomar un descanso
-¿Ichigo? No, ¿por qué?
-Necesito encontrarlo – haciendo una pausa – cuanto antes, es…urgente
-¿Le pasó algo?
-No pero…sino hacemos algo pronto, podría ser
-¿A qué te refieres Nell? – preocupado
-Ayúdame a buscarlo – comenzando a correr – en el camino te cuento
Renji se quedó extrañado por el repentino suceso, se preguntaba porqué Ichigo podría estar en ¿problemas?, sin pensar más las cosas, comenzó a seguir a la chica, en cuanto la alcanzó, ella comenzó a contarle todo lo que había escuchado del mismo Aizen cuando se lo contaba a Tousen, Renji no podía creer lo que estaba escuchando, pero por una extraña razón, no le extrañaba el plan de Aizen, había escuchado del mismo Ichigo sobre la enfermedad que hubo en una de las salas y ahora que lo pensaba, tenía lógica todo lo que había armado en su cabeza.
Luego de que Nell le contara todo, habían decidido separarse para poder abarcar más área de búsqueda, habían acordado en cuando alguno lo hubiera encontrado, avisarle al otro cuanto antes.
-Maldito Aizen – dijo en lo que seguía corriendo
Ambos buscaban por sus lados pero nada, preguntaban por él y por suerte, un enfermero le dio una respuesta a Renji de que lo había visto que iba de salida, con esa información, el pelirrojo siguió corriendo para dicho lugar, le avisó a Nell para que estuviera atenta.
*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*-…-*
Por otro lado…
Orihime ahora se encontraba sola en su consultorio pensativa, después de la visita de Ulquiorra, se quedó pensando en todo lo que dijo, era cierto que no contaba con mucho tiempo para hacer cambiar de opinión a Ichigo así que estaba pensando en cómo lograr que él lo hiciera.
Se levantó para ir a buscar unas cosas antes de irse, en cuanto salió, caminó despacio, sin muchas ganas de nada hacia donde debía ir, en el camino se encontró con Ishida quien venía leyendo un libro, levantó su mirada a la chica y la saludó.
-Hola Inoue-san – haciendo un gesto con su mano
-Hola Ishida-kun – sonrío levemente - ¿vas de salida?
-Dentro de poco, tengo que hacer algo primero – guardando su libro - ¿Aún no sales?
-¿Eh?...si, de hecho, sólo voy a buscar algo antes de irme – recordando a Ichigo – Ishida-kun, ¿sabes donde está Ichigo-kun?
-Hace poco lo vi que se dirigía a su consultorio pero se veía muy molesto
-¿Molesto? – Repitió ella - ¿sabes porqué?
-No, no lo sé pero nunca lo había visto tan molesto como ahora
-Creo que no es buena idea ir a verlo ahora
-Puede ser o a lo mejor ya se le pasó lo que tenía, Kurosaki siempre está de malas y al rato se le pasa, no es de extrañarse tanto Inoue-san
-Ya veo… – con una gota en su frente
-Bueno, tengo cosas que hacer, nos vemos luego – comenzando a caminar
-Si, hasta pronto Ishida-kun – haciendo lo mismo
Ella continuó su búsqueda por Ichigo, caminó hacia donde se podría encontrar pero vio que él venía en dirección contraria, se detuvo un momento para esperar a que él llegara donde estaba ella, él al continuar con su trayecto, levantó su mirada y se la encontró a ella a cierta distancia, recordó lo que escuchó y frunció más su ceño, seguía caminando, se veía un poco serio, Orihime se puso un poco nerviosa por eso ya que en cuanto la miró, sintió algo extraño de él.
En cuanto estuvieron a poca distancia el uno del otro, Orihime lo llamó pero él pasó de lado, sin siquiera mirarla, eso le extrañó mucho a ella, por eso, lo llamó de nuevo.
-Ichigo-kun – aún de pie donde se encontraba pero con preocupación
Él se detuvo pero no volvió a verla, sólo continuó con su camino, dejándola atrás, Orihime sentía la indiferencia con que la trataba, no sabía porqué pero quería saberlo, comenzó a seguirlo, pidiéndole que se detuviera pero él no le hacía caso.
-Ichigo-kun – tomándolo del brazo – espera – pero él se zafó rápidamente del agarre
-No me toques – dijo fríamente, al igual la mirada que le lanzó para continuar caminando, con esas palabras, hizo que Orihime se quedara quieta mirándolo, con mucha tristeza, sabía que algo no andaba bien
Ya estaban cerca de la salida del edificio, Ichigo continuó caminando pero más rápido, no quería verla y mucho menos dirigirle la palabra después de lo que supo de ella, Orihime seguía persiguiéndolo, pidiéndole que se detuviera pero nada, él simplemente la ignoraba.
Era insistente, no se daría por vencida sin saber porqué actuaba de esa manera con ella, por ello, lo tomó del brazo nuevamente, haciendo que se detuviera.
-Espera – dijo ella decidida
-Te dije que me sueltes – zafándose del agarre más molesto
-¿Qué es lo que te pasa Ichigo-kun? – preguntó preocupada ya que no era normal ese comportamiento para con ella
-Déjame, no quiero hablar contigo – dándole la espalda
-P-Pero ¿Qué pasa? ¿Estás bien Ichigo-kun?
-No es necesario que sigas fingiendo conmigo – mirándola enojado
-¿Qué? – dijo ella por tales palabras ¿A qué te refieres? – temiendo lo peor
-Que ya lo sé todo, que has estado tratando de hacerme cambiar de opinión para dejarle el cargo a Aizen, por eso fue que te acercaste a mí – mirándola molesto, en espera de la reacción de ella por haber descubierto la verdad – nunca lo pensé de ti Orihime – decepcionado
-N-No, Ichigo-kun – acercándose – espera
-No te me acerques, no quiero saber nada más de ti
-P-Pero Ichigo-kun – con la mirada cristalina
-Pensé que eras diferente a Aizen – su mirada reflejaba dolor – pero veo que me equivoqué – nuevamente dándole la espalda
Orihime comenzó a derramar las lagrimas que se asomaban, esas palabras frías junto con esa mirada que él le daba la hacían sentir miserable, nunca quiso perjudicarlo, al contrario, por eso era que había aceptado hacerse 'cargo' de él, porque lo amaba pero ahora las cosas eran diferentes, ahora él la odiaba y no era para menos, el saber que la persona en la cual confió y de la que se enamoró, lo traiciona y de esa forma.
Continuó con su trayecto, con la cabeza gacha, dejando atrás a la chica llorando, le dolía tratarla así pero más dolía haber sido tratado como un juguete, seriamente, volteó su mirada hacia el frente decidido.
Orihime sólo lo veía irse, todo lo que había hecho e intentado no funcionó pero eso no le importaba, ahora Ichigo se iba de su lado pero pensó que si así lo iba a hacer, era justo que al menos conociera la verdad.
Nell y Renji venían saliendo del hospital en carrera, ya habían divisado a los dos chicos ahí afuera, al parecer no estaban bien las cosas entre ellos, sin analizar mucho las cosas, rápidamente se dirigieron hacia ellos.
-¡Ichigo! – llamó Renji, seguido de Nell pero no lo escuchó
Comenzó a caminar hacia él, dispuesta a contarle todo pero en el momento, un auto que se había acercado a ella se detuvo entre el camino que separaba al par naranja y dos hombres se bajaron de él, llamando la intención de ambos chicos.
Ichigo se volteó a ver qué pasaba y vio a esos dos hombres que se dirigían hacia Orihime, se detuvo sólo para ver sin mucha importancia ya que pensaba que eran 'compañeros o algo parecido' pero se equivocó.
Uno de ellos había levantado su mano con un arma y disparó al cielo, captando la atención de todos.
-¿Es ella? – preguntó Yammi como si no supiera en lo que se dirigía a ella, él fue quien disparó
-Si, idiota – respondió Nnoitra haciendo lo mismo
Orihime se quedó asustada, no sabía qué estaba pasando y menos porqué esos dos hombres se dirigían a ella, eran intimidantes, por ello no reaccionaba mucho.
-¿Q-Quiénes son ustedes? - retrocediendo
-Quieta o te mato – le ordenó Nnoitra sonriendo en lo que le apuntaba en la cabeza con un arma
Con esa cosa en frente de ella, se quedó quieta, asustada más que todo, por ello no podía moverse mucho.
-Tú vienes con nosotros – Yammi la tomaba del brazo para hacer que se metiera al auto
Ahora eran tres los que miraban todo, venían como Orihime era llevada por esos hombres, Nell y Renji si estaban asustados pero Ichigo no sabía qué hacer o qué pensar, si era obra de ellos tres o no.
-¡ORIHIME! – gritaban Nell y Renji como desesperados, seguramente a eso se refería Aizen con sus otros planes pero al acercarse a ella, Nnoitra los apuntó también, haciendo que se detuvieran.
-Quietos o ella muere – apuntándolos
-Maldición – bufó Renji haciendo caso
Ahora Ichigo miraba todo molesto, primero era Orihime y ahora sus amigos, al parecer las cosas no eran como él creía que eran.
-¡ORIHIME! – gritó él tirando sus cosas y corriendo a ella pero en eso Yammi también le apuntó en lo que sostenía a ella con una mano
-Atrás zanahoria – apuntándole, Ichigo no tuvo de otra que obedecer, Orihime trataba de zafarse del agarre pero él era bastante fuerte y no podía, estaba muy asustada pero más temía por Ichigo
-¡Aléjense de aquí! – gritó ella desesperada y todo por que ellos no salieran heridos pero ninguno de los tres la escuchó, no iban a dejarla ahí ni abandonarla
Yammi quien seguía apuntando a Ichigo, metió de un empujón a Orihime al auto para luego hacerlo él y Nnoitra rápidamente, en cuanto lo hicieron, el auto arrancó velozmente, por otro lado, ni Renji ni Nell lo pensaron y salieron corriendo hacia Ichigo pero Ichigo lo hizo hacia su auto y arrancó detrás de ellos, los otros dos tuvieron que seguirlo pero en auto de Renji, los tres sin saber a dónde se estaban metiendo.
Hasta aquí este capitulo, puede ser que quieran matarme por haberlo dejado hasta aquí pero quería dejarlos un poco con la intriga (soy mala ^^), pense queme iba a salir mas corto pero no fue asi por suerte...
Agradezco a todos los que se toman el tiempo para leer y para los que me dejan un review o cofcofamenazademuertecofcof comentario, los cuales me animan cofcofintimidancofcof alegran montoces a seguir con esta historia.
Creo que ya era tiempo de darle un poco de drama a la historia y pues, ya lo vieron y ahi lo tienen...
Creo que es todo por ahora, no los molesto más y hasta la próxima actualización.
Que el Ichihime esté siempre con ustedes…
