Hola a todos, aquí les traigo este otro capítulo, esperando que sea de su agrado.
Disclaimer: aplicado
21
Todos quedaron en silencio luego del disparo, no sabían a quién le había impactado la bala, así que todos quedaron expectantes de ver a quien le tocó pero a quienes más sorprendió fue al trío que se encontraba luchando entre ellos, sólo podían esperar.
Sorprendidos, los tres se fueron separando poco a poco, ninguno de los tres hacía alguna expresión que delatara alguna herida, Ichigo se apartó un poco, con sus ojos abiertos lo más que podían, miró a ambos pero se sorprendió aún más al ver que era la chica quien había recibido la bala.
La pelinaranja se llevó una mano a la parte superior del brazo izquierdo, justo donde había impactado la bala, de esa herida comenzó a brotar sangre lentamente, dirigió su mirada para ver más sangre emanar de ella, presionando un poco, como si con eso pudiera evitar que saliera más sangre.
-Ori…hime – dijo Ichigo al verla caer
-¡ORIHIME! – gritaron a la vez Nell y Renji una vez que lo vieron caer, quienes salieron corriendo en auxilio del pelinaranja
Aizen miraba sorprendido, no esperaba que la pistola fuera a activarse con tanto movimiento pero era algo obvio, sólo que por el momento, no lo pensó, lentamente bajaba su mano con el arma.
-Esto se está poniendo feo – comentó Yummichika quien estaba custodiando a Yammi
Ulquiorra expresó talvez por primera vez, preocupación por Orihime, abrió sus ojos al ver como ella caía de rodillas siendo sujetada a la vez por Ichigo.
-Orihime – mencionó al verla herida en brazos del chico
En su interior comenzaba a sentirse desesperado por verla en tal estado, no sabía qué hacer por ella, él sólo estaba allí de pie mirando todo, sin nada qué hacer, como espectador simplemente, comenzó a sentir una especie de presión en su pecho, que nunca antes había sentido, estaba muy preocupado por ella, esta vez, Aizen había llegado demasiado lejos y todo por su estúpido orgullo.
También bajó el arma lentamente, aún mirando la escena, no creía que fuera a hacer algo más de lo que ya había hecho y más le valía a ese hombre no hacerlo.
Ichigo se colocó al lado de Orihime rápidamente, no sabía qué hacer en ese momento, lo tomó entre sus brazos, ella sólo se dejó llevar aún manteniendo presionada su herida, Nell se acercó a ellos sin tiempo que perder, preocupándose por el estado de su amiga
-¡Orihime! – Agachándose - ¡Orihime! ¿E…Estás bien? – preocupada pero ella no le contestó, mantenía una mueca de dolor
Ichigo al verlo en ese estado no pudo evitar sentir ira por lo sucedido, siempre había odiado a ese hombre y ahora, con lo que había hecho, tendría más razones para hacerlo por completo, lastimar a Orihime, eso era algo que nunca se lo perdonaría.
-Esto…esto no puede estar pasando – se decía Nell casi llorando viendo a su amiga
Renji mantenía un poco la distancia, ambos estaban al lado de ella y si él se acercaba ya sería mucha gente, permaneciendo en pie, no tardó en llamar a una ambulancia para poder trasladar a la chica al hospital y atenderla cuanto antes.
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Ikkaku quien custodiaba a Nnoitra, le hizo una señal a Yummichika para que se encargara de Nnoitra también, ambos estaban esposados y heridos y en esas circunstancias, no podrían hacer mucho que digamos.
En cuanto Yummichika captó la señal, Ikkaku comenzó a caminar rápidamente para poder controlar la situación y evitar que algo más pasara.
-Muy bien, será mejor que se quede quieto Sosuke Aizen – dijo en lo que mantenía su arma en mano y apuntando por si las dudas – queda arrestado por secuestro, intento de homicidio y por homicidio
En hombre al escuchar esas palabras, se volteó lentamente un poco desesperado, las cosas se habían salido de su rumbo inicial, se supone que nada de eso debía estar pasando, sólo quería obtener ese cargo extorsionando a otros pero no con nada de esos 'extras'.
-Maldita sea…- decía comenzando a desesperarse – esto no debía de pasar – más desesperado, comenzando a levantar el arma apuntando a Ikkaku
-¿Qué mierda… - dijo Ikkaku al ver que ahora era él quier era apuntado – ¡Baje el arma! – ordenó levantando también su arma y apuntándole
-¡OBTENDRÉ ESE CARGO COMO SEA! – Gritó para luego comenzar a reír como loco – NO ME IMPORTA SI TENGO QUE MATAR A ALGUIEN
No le importaba nada, sólo él mismo, ese cargo y obtener la gloria que siempre había buscado y querido, las locas ideas se le venían cada vez más rápido a la cabeza lo que comenzaba a nublarle la razón.
Ulquiorra miró al hombre con ira, era lamentable ver a Aizen, al hombre que se suponía era su padre, caer en el ese estado pero no era como que le doliera, lo veía como un conocido más únicamente, no sentía nada hacia él, Aizen siempre lo trataba con indiferencia y él terminó haciendo lo mismo con el hombre.
Levantó también su arma, ya era hora de que todo terminara, todo se complicaba con cada segundo que pasaba y si no lo detenían ahora, todo podría complicarse aún más, sentía deseos de vengarse por lo que le hizo a Orihime.
Aizen dirigió su miraba hacia Ulquiorra ahora y vio cómo el chico le apuntaba también, se sentía traicionado por ¿su hijo?, ver que ese chico, con el cual vivió mucho tiempo le apuntara como si quisiera matarlo, lo traicionaba de esa manera, se suponía que debía estar agradecido por darle un hogar y por ello, debería estar de su lado pero no, ahora no contaba con nadie, todos estaban en su contra.
-Suelte el arma – repitió Ikkaku quien mantenía apuntándolo
Aizen dirigió su mirada hacia Ikkaku apuntándolo ahora a él, se volvía más loco con el pasar del tiempo, comenzaba a desesperarse también, ya no contaba con nadie de confianza, Gin había desaparecido del lugar al ver que las cosas se ponían feas, pensó que no fue buena idea llegar con sólo Yammi y Nnoitra, se confío demasiado al no pensar en las posibles consecuencias.
En cuanto escuchó las palabras de Ikkaku, comenzó a reír nuevamente de una forma algo loca, en cuanto se calmó, habló.
-Tengo demasiado poder y mucha influencia para salir de esto – continuó arrogantemente – nadie va a detenerme – dijo un tanto calmado – no me importa si tengo que matar a todos – sonriendo
-Está loco – dijo Yummichika al escuchar las palabras de Aizen
-¿Loco dices? – Repitió Aizen al escuchar las palabras de Yummichika – puede ser – comenzando a caminar de un lado a otro – hay personas que hacen locuras por amor – haciendo una pausa – yo las hago por gloria – continuó seriamente pero se detuvo y volvió a apuntar
Ikkaku se mantenía en guardia, en espera de algún momento en que se distrajera para poder actuar, si lo hacía en ese momento, tenía la opción que de Aizen reaccionara y lastimara a alguien más, la situación se volvía más tensa y con ello, Ikkaku comenzaba a tensarse también, ya había estado en varias situaciones en la que la tensión estaba presente pero no lograba acostumbrarse a ella.
Con cuidado analizaba la situación, no podía hacer lo primero que se le venía a la cabeza sino, contaba con la posibilidad de que todo saliera mal, dejó que Aizen siguiera hablando sus locuras y en cuanto apareciera la oportunidad, actuaría.
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La situación no mejoraba para Orihime, sangraba mucho y el dolor que sentía era demasiado, lentamente abría y cerraba los ojos, en cuanto los dejó abiertos, miró a Ichigo y con un gran esfuerzo, le sonrió, se sentía mejor sabiendo que él estaba a salvo.
-Es…tás b-bien – dijo Orihime sólo afirmándolo
-No hables Orihime – le dijo Ichigo en tono suave y con preocupación – no te esfuerces sino sangrarás más
Ella con esas palabras, asintió levemente.
-Una ambulancia viene de camino Orihime – le decía Nell llorando, le tomó la otra mano para que sintiera que ella estaría ahí
-Estarás bien Inoue – siguió ahora Renji quien se colocaba a su lado también
-Gracias…chicos – medio sonriendo pero en eso, ella comenzó a toser
-¡Orihime! – llamó Ichigo al ver la sangre salir de su boca
Ulquiorra escuchó que alguien tosía, giró su mirada hacia donde se encontraba Orihime y vio que los tres que estaban con ella se alarmaron más, dejó de lado por completo a Aizen, por ello, bajó levemente la pistola para enfocarse más en ella.
No sólo él escuchó el toser de la chica, los demás también lo hicieron, Aizen ni se inmutó en lo más mínimo, ni siquiera volteó a ver, Ikkaku y Yummichika dirigieron rápidamente sus miradas a tal lugar, por lo visto el estado de esa chica empeoraba.
-¡Yummichika! – Gritó Ikkaku – llama a una ambulancia de inmediato – tomando la posición de antes y mirando a Aizen
Aizen al ver que ellos se ponían más tensos, sonrío de lado satisfecho, mientras él estaba calmado, sin nada de qué preocuparse, ellos no podían o no hacían nada al respecto, una situación algo problemática para los policías.
-Nada de eso le hubiera pasado si hubiera hecho bien su trabajo – comentaba Aizen en voz alta, lo cual fue escuchado por el resto, esa era la intención que tenía
-Maldito – dijo Ikkaku por esas palabras
Con eso, demostraba lo inhumano que era ese hombre, era todo un ególatra sin corazón, ¿Cómo pudo llegar a ser médico sin tener sentimientos?, se suponía que los que llegaban a serlo, lo hacían porque les importaba el bien de los demás pero con él, la cosa era muy diferente.
-¿Cómo puede decir algo así? – habló Nell entre molesta y preocupada por Orihime, conocía la verdad y el hecho de que ella terminara en ese estado era por su culpa y aún así no sentía remordimiento por lo sucedido
-Siempre supe que todo esa imagen que trataba de dar era falsa – prosiguió Renji mirándolo despectivamente
-Por supuesto – contestó él - ¿de qué me hubiera servido ser un estúpido sentimental?
-Se supone que Orihime es como su hija y aún así ¿no siente nada al respecto? – Nell se molestaba más en cuanto Aizen rebelaba todo
Orihime escuchaba todo manteniéndose en los brazos de Ichigo, al menos seguía conciente, ahora se daba cuenta cómo era realmente ese hombre del cual siempre estuvo agradecida por haberla ayudado y dado un hogar después de perder a su hermano, al cual vio como a un padre después de todo, todo esa imagen que tenía en mente de él se había desvanecido, sólo se comportó de esa manera por su propio bien.
Ichigo estaba molesto también sólo que él se contenía porque estaba con Orihime en brazos sino, ya al menos, hubiera salido a partirle la cara a ese maldito de Aizen y cobrarse todas las que hizo, el utilizar a Orihime para que él desertara del cargo, el puesto no le importaba mucho pero si le molestó la manipulación que ejerció en ella y ahora, el que estuviera herida por salvarlo de Aizen, no creía que pudiera contenerse por mucho más tiempo, sólo era cuestión de lo que Aizen hablara y listo.
Aizen sonrío de nuevo con las palabras de Nell, ¿Qué clase de pregunta estúpida era esa? ¿Él preocupado por alguien?, si nunca lo hizo, ¿Por qué hacerlo ahora?
-¿Preocupado dices? – Repitió manteniendo la sonrisa – ¿Por qué debería estarlo?, ella junto con Ulquiorra fueron simple herramientas para mí – prosiguió – recoger a unos pobres huérfanos y darles un hogar crearía una mayor imagen de mí y con eso me ayudaría a conseguir lo que quería, sin importar lo que tuviera que hacer, si incluso tuve que matar para ello y así fue… – haciendo una pausa – hasta ahora – mirando a Orihime seriamente – esperaba más de ti…Orihime
Ella se encontraba casi sentada y con eso, podía ver perfectamente a Aizen mirándola, sintió esa mirada despectiva que el hombre le daba, sabía a qué se refería, no hablaba o daba a entender otra cosa que no estuviera relacionada con ese cargo del cual ya estaba harta a más no poder.
-¿Matar? – repitieron Renji y Nell con asombro de que llegara a tal punto
-Genryusai Yamamoto – dijo sonriendo sin temor
-¿QUÉ? – exclamaron ambos
-¡MALDITO BASTARDO! – le gritó Ichigo ya muy molesto
Ya las cosas se habían tardado mucho, era mejor terminar con todo, ya él había dicho lo que tenía que decir, las cosas quedaron más que claras con toda esa explicación, ya él se había delatado y no quedaba nada más que esperar.
-Muy bien, ya que confesó, será mejor que se rinda, no lo repetiré de nuevo – ordenaba Ikkaku con sudor en su frente
-Nunca – fue lo que respondió antes de dispararle, impactando la bala en su hombro izquierdo
-Bas…tardo – dijo Ikkaku en lo que caía de rodillas, llevándose su otra mano a su hombro
Con eso, Renji tomó de nuevo posición, al igual que Ulquiorra, estarían atentos si se le ocurriera disparar de nuevo pero Renji no lo pensó más y le apuntó, disparándose a Aizen en el momento, ya había hecho demasiado daño a sus amigos, no dejaría que hiciera más, si por ello tendría que enfrentarse a la justicia, lo haría de ser necesario.
Lo hirió en su espalda, con ello, hizo que Aizen soltara la pistola, cayendo cerca de él, volteó a ver a Renji quien se mantenía apuntando por si no había sido suficiente con un impacto.
En su mirada se podía sentir furia, ¿Quién era él para meterse en el asunto?, nada de eso debió haber ocurrido, él tendría que salir de eso y con lo que quería pero no eran así las cosas.
-Maldito…Abarai – cayendo de rodillas
-Ya me cansé de todo esto Aizen – habló seriamente el pelirrojo a pesar de que no era con él el asunto – es momento de que todo termine
-Renji – dijeron Ichigo y Nell asombrados por la hazaña del chico
Luego de que Nell hubiera presenciado la reacción del pelirrojo, se levantó y se dirigió a él para evitar que hiciera algo más.
-Ya basta Renji – dijo ella bajando la mano en la que tenía el arma para que se tranquilizara
Yummichika corrió al lado de su compañero para ver si se encontraba bien.
-Ikkaku – llamó - ¿Estás bien?
-Si, no es nada – aclaró – encárgate de Aizen
Las posibilidades para Aizen de salir inmune de todo ese alboroto eran prácticamente nulas, ya había confesado parte de sus crímenes y ahora con lo que había hecho, no necesitaban más para no hacer nada con él, Yummichika una vez que verificó el estado de Ikkaku, se levantó y caminó hacia Aizen para esposarlo.
Aizen quien se encontraba en el suelo tirado, miraba como todo por lo que había luchado, soñado y esperado se desvanecía totalmente, siempre hizo lo que debía hacer para obtener lo que deseaba pero esta vez su orgullo y obsesión fueron más allá del límite, dejándolo como un criminal.
Trataba de levantarse al apoyarse con sus manos pero se le dificultaba mucho, el dolor que sentía en su espalda era muy fuerte pero con un gran esfuerzo, lo logró, dirigió su mirada hacia donde se encontraba el par naranja principalmente y miró la escena, ella herida siendo sujetada por Ichigo, se enfocó más que todo en Ichigo, y comenzó a recordar.
Flashback
Hace un tiempo atrás, en el hospital, Aizen caminaba por uno de los pasillos lentamente, se dirigía a ver a Yamamoto, quien lo mandó a llamar, tenía que comentarle algo que lo involucraba a él por completo.
Después de caminar, llegó a la puerta de la oficina del viejo, tocó la puerta y esperó a que le dieran la orden de entrada, en cuanto la obtuvo, no se hizo esperar más.
-Con su permiso Yamamoto-sama – dijo el castaño haciéndose notar
-Vamos, acércate – dijo el viejo quien se encontraba en pie frente al ventanal, con sus manos hacia atrás, mirando la ciudad
Él obedeció, se acercó hasta quedar en frente del escritorio.
-¿Pasa algo Yamamoto-sama? – preguntó pero no recibió la respuesta de inmediato, el hombre seguía mirando por la ventada
-Es un buen día – seguía mirando – todo se puede ver desde aquí
Aizen no entendía lo que quería decir con eso pero le siguió la corriente.
-Es verdad, el cielo está despejado, por eso se puede ver todo – acercándose un poco
-Me gusta mirar la ciudad cuando hay días como este – comentó – a pesar de que las personas van y vienen sin descanso, con sólo mirar desde aquí se puede percibir algo de tranquilidad después de todo
Aizen sólo se le quedó mirando seriamente, no sabía a qué venían esas palabras y menos el porqué lo mandó a llamar, Yamamoto en cambio, volteó a mirarlo y le sonrío, sabía que había dicho palabras extrañas y no le había dicho porqué solicitó verlo.
-Lo siento Sosuke, me dejé llevar – regresando su mirada a la ventana – te mandé a llamar porque quería comentarte algo
-¿Y de qué se trata? – preguntó sin ningún interés
-De que pronto tendré que dejar el hospital – respondió con nostalgia – ya estoy viejo como para seguir encargándome de él… – haciendo una pausa – he estado aquí por muchos años y creo que llegará el momento en que tenga que entregar el mando
-Vamos, no diga eso, aún le quedan muchos años más por mandar y regañar – comentó Aizen como para confortarlo
Con esas palabras, Yamamoto comenzó a reír, al parecer lo necesitaba ya que estaba algo melancólico con la idea de dejar el hospital, pasó la gran parte de su vida en él, se entregó en alma y corazón por él pero ahora, se acercaba el momento de despedirse.
-Creo que ya me siento un poco mejor – después de reír – pero lo que te dije es cierto Sosuke, pronto tendré que irme, será algo difícil dejarle a cualquiera el hospital, es por eso que quiero darte ese puesto a ti – mirándolo
Aizen se sorprendió por la noticia, no esperaba que eso fuera lo que quería decirle, era algo completamente inesperado para él, no sabía qué decir respecto a eso.
-¿A mi? – aún con asombro
-Así es – respondió sin dar más detalle, dejando a Aizen con la misma interrogante en su mente
-¿Puedo saber porqué quiere que yo me encargue del hospital? – ya que el viejo no decía nada más, tenía que preguntarlo
-Sé que pude haber decidido entre Kisuke e Isshin pero sé que en tus manos estará mejor, tienes lo necesario para dirigirlo y sobre todo, confío en ti – nuevamente sonriéndole
Aizen se le quedó mirando seriamente, siempre tuvo en mente la idea de liderar el hospital en el futuro pero no esperaba que fuera más pronto de lo que sería, en eso Yamamoto se volteó para continuar mirando hacia fuera, en lo que él lo hacía, Aizen sonrío disimuladamente por eso, sabía que el algún momento lo tendría y para ello no tenía que hacer mucho ya que contaría con la recomendación del viejo.
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Luego de un tiempo, supo la noticia de la muerte de Yamamoto, como subordinado que era, fue a su funeral pero se sentía bien, ya se había quitado al viejo de encima luego de haberse encargado de envenenarlo en lo secreto, fingía dolor y tristeza pero era lo que tenía que expresar si no quería que se dieran cuenta, ahora que se había deshecho de él, tendría el camino libre para obtener lo que siempre había querido: más poder…
Fin Flashback
En cuanto pudo levantarse un poco del suelo con ayuda de sus brazos, seguía mirando la escena, veía como todo se le iba de las manos y ahora, todo por lo que había pasado se lo cedía a Ichigo, a ese chico que no tenía más experiencia ni tiempo de trabajar en el hospital, a ese el cual, el concejo lo había postulado junto con él, a ese el cual veían que contaba con más potencial que el mismo subordinado de Yamamoto…no, no podía ser así, nunca lo permitiría.
Al pensar en todas esas cosas, se molestaba cada vez más con tan sólo hacerse la idea de que el pelinaranja obtuviera toda la gloria y poder por el que siempre había luchado.
Con más rabia de la que ya tenía, la razón comenzó a nublarse, miró de lado y vio su pistola ahí tirada, sin pensarlo dos veces, la tomó y apuntó a Ichigo quien se encontraba de espaldas a él ya que seguía ocupándose de Orihime, Nell y Renji permanecían en pie ahora, al lado de ellos en espera.
El pulso le temblaba por lo cual, no podía apuntarle a un punto fijo.
-Si yo…no tengo el puesto – en voz baja - ¡tú tampoco lo tendrás! – siguió pero alzando la voz, llamando la atención de todos pero en lo que los demás se volteaban a ver, Aizen le disparó a Ichigo, el cual no había terminado de girar su cabeza cuando fue impactado también.
Orihime, Renji y Nell abrieron los ojos cuanto pudieron al ver que Ichigo fue herido, el pelinaranja abrió sus ojos también pero se mantenía en la posición en la que se encontraba antes de ser herido, terminó de girar su cabeza para mirar a Aizen, el cual mantenía su arma apuntándole por aquello.
-Ai…zen – dijo Ichigo antes de caer sobre Orihime ya que la bala le dio por su espalda, al parecer en uno de sus pulmones, lo cual se comenzaba a dificultar la respiración
-¡ICHIGOOO! – gritaron Nell y Renji al verlo herido
Orihime mantenía sus ojos abiertos al ver a Ichigo encima de ella y herido, con un enorme esfuerzo, trató de levantarse, aún con su brazo herido y con Ichigo encima pero su brazo era lo que menos le importaba por el momento, necesitaba verificar si el pelinaranja estaba bien.
-I…Ichigo – movió ella una vez que se levantó – Ichigo – repitió con más fuerza pero él no contestaba - ¡ICHIGO! – gritó con mucha fuerza
Renji trataba de acomodarlo de manera tal que no lo lastimara o perjudicara la herida, así que terminó sosteniéndolo en brazos.
Ikkaku miraba todo, herido, se levantó y recogió su pistola, caminó hacia Aizen quien se mantenía igual, apuntando, al parecer sus intenciones de disparar permanecían en él, Ulquiorra lo miraba, la escena que Aizen ofrecía era algo tonta – en sus palabras – sabía que ese era el final de Aizen aunque el castaño se negara a aceptarlo.
Levantó su arma y le apuntó a Aizen nuevamente, en cuanto tuvo el blanco fijado, disparó, en la parte superior del brazo izquierdo que era con el cual sostenía el arma.
Al momento del impacto, sin duda alguna, Aizen soltó su arma, dejándose caer por completo pero él aún insistía en recogerla y acabar con todos allí mismo, todo ese alboroto lo había vuelto loco, desesperado corrió hacia su arma, Yummichika le apuntó en lo que Aizen se acercaba, en cuanto la tomó, apuntó ahora al policía, estaba dispuesto a disparar pero alguien más se le adelantó.
Recibió tres tiros en su pecho, de manera instantánea, cayó al suelo de rodillas primero para luego dejarse caer por completo, los policías voltearon a ver quien había sido el que le disparó de esa manera y al hacerlo, se llevaron una gran sorpresa al ver a su capitán allí de pie, con su arma al aire y mirando todo de manera despectiva.
-Idiota – fue lo que dijo el hombre al mirar a Aizen ahí tirado
-Capitán Zaraki – dijeron los dos policías al momento de mirar al hombre
-Tsk, tanto alboroto por nada – mirando los alrededores
-¿Q-Qué hace usted aquí? – preguntó Ikkaku algo sorprendido por la aparición de sus superior
-Vine a divertirme un poco pero no se pudo – mirando a Aizen
Ahora Aizen yacía en el suelo, no se movía ni daba señales de estar vivo aunque eso ya lo suponían, luego de cinco disparos en total no era para menos.
Ulquiorra no perdió más tiempo y comenzó a caminar hacia donde estaba Orihime, quería ver si estaba bien o al menos fuera de peligro, al momento de pasar de lado a Aizen, lo miró con su típica expresión fría e indiferente.
-Patético – pasando de lado
Siguió su camino hacia donde estaban los cuatro, al momento de llegar al lado de Orihime, quien se encontraba en el regazo de Nell, la tomó de la mano y le habló.
-¿Cómo te sientes? – con una ligera preocupación en su voz y en su cara
-E-Estoy bien – mirando a Ichigo – pero Ichigo-kun… – llorando
Ulquiorra miró al pelinaranja el cual tampoco contestaba o daba alguna señal, al parecer su situación era mucho más grave que la de ella, veía como Orihime se desesperaba por él ya que trataba de levantarse e irse a su lado, no quería dejarlo en ningún momento solo, aunque Nell le dijera que no se esforzara, ella no hacía caso, seguía intentándolo sin importar qué.
Ulquiorra veía el esfuerzo que ella hacía por estar junto a él, con ello comprendió que a quien ella amaba era a Ichigo, de ello no había duda alguna, se había arriesgado al intentar quitarle el arma a Aizen por él, con ello demostró lo que realmente siente por el pelinaranja y a la vez, que ella lo veía – a Ulquiorra – simplemente como a un hermano, como siempre se lo había dicho.
Comprendiendo todo ahora, no podía hacer nada más, ya todo estaba más que claro, resignado, la ayudó a levantarse y la llevó hasta donde estaba Ichigo, siendo sostenido por el pelirrojo.
-Ichi…go – llamó en lo que se agachaba para estar más cerca de él – Ichigo – repitió ahora derramando lágrimas
En eso, Yummichika se acercaba a ellos para ver cómo se encontraban.
-¿Están todos bien? – preguntó mirando seriamente aunque la pregunta fuera algo tonta en esa situación
-Ichigo no responde – contestó Nell desesperada
-¿Por qué demonios no llega la ambulancia? – preguntó Renji enojado ya que se estaban tardando demasiado en llegar
-Las ambulancias ya vienen hacia acá – contestó Yummichika quien se había acercado para ver como andaban las cosas
En fin, al momento de que terminó de decir eso, las sirenas se escuchaban cerca, el policía miró cómo una llegaba al lugar de la tragedia y prefirió apartarse y dejar que el resto hiciera lo que tuviera que hacer.
Esperaron a que los vehículos llegaran hasta donde estaban todos, en cuanto lo hicieron, los paramédicos comenzaron a trabajar, había cosas que tenían que tratarse de inmediato, unas más que otras y no esperaron más.
Unos se dirigieron hacia Ichigo, otros hacia donde estaba Aizen tirado sin dar ninguna señal para verificar su estado, el cual después de un rápido chequeo, seguía vivo pero inconciente, ese mismo estado presentaba Ichigo, los cuales no tardaron en trasladar al hospital junto con el resto.
Orihime junto con Ikkaku fueron trasladados en una misma ambulancia mientras que las otras en cuanto subieron a los dos heridos, partieron inmediatamente ya que sus condiciones no eran las mejores, mientras que Renji y Nell las siguieron, esperando que todo fuera a estar bien.
Hasta aquí este capítulo, sé que no quedó muy largo ni muy bien que digamos pero es que no he tenido una buena semana y menos si estoy enferma, ahí me disculpan por como dejé las cosas.
Agradezco a todos y a cada uno de ustedes por tomarse un tiempo para leer y para dejar un review, los cuales saben que me alegran montones y me animan a seguirle.
No quito más tiempo, así que será hasta la próxima actualización.
Que el Ichihime esté siempre con ustedes. ^^
