¡HI MINNA! ¿Cómo están? Espero que se encuentren bien, y lamento no haber actualizado hasta ahorita fue una semana algo pesada y emotiva, ahora que ya oficialmente estoy de vacaciones ya actualizare más seguido. Y sin más preámbulos Krory di las advertencias y Kanda las aclaraciones por favor.
KRORY: Claro, ADVERTENCIAS: ESTO ES YAOI (RELACION CHICOXCHICO) SI NO TE GUSTA ¡NO LO LEAS! NO QUEREMOS HOMOFOBICOS, pero si este genero te ENCANTA ¡ADELANTE!
KANDA: Que molesto, ACLARACIONES: —Diálogos— /Recuerdos/ "Pensamientos en cursiva son de Ginga, subrayada son de Kyouya y en letra normal son de otros personajes" MAYUSCULAS= GRITOS y si ven (1) los aclararemos al final del capitulo.
ALLEN: Pónganse cómodos.
LAVI: ¡Disfruten su lectura!
N/A: Este capitulo esta contado desde el punto de vista de Kyouya, aquí contara los caps uno y dos.
ZZZZZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzKYOUYAXGINGAzzzzzzzzzzz zZZZZZZZZZZZZZ
No sueltes mi mano
Capitulo 3: Recuerdos…
Me llamo Kyouya Tategami, tengo catorce años, ahora mismo estoy rumbo a beycity, para poder pelear en el torneo en donde se escogerán a los otros dos representantes de Japón, la verdad es que no me interesa, tan solo me interesa ganarte…Ginga…
Dirijo mi mirada hacía el cielo anaranjado, entonces comencé a recordar como fue que nos hicimos rivales…
/Un día llegaste a beycity, Benkei uno de mis compañeros, estaba conmigo en los face hunters, un día tu y los demás llegaron lloriqueando diciéndome que un tal Ginga Hagane era muy fuerte y que tenía muchos puntos, tan solo me moleste, les dije que lo traigan para ver sus habilidades.
Así lo hicieron, aquel chico de cabello rojo como el fuego entraba a la construcción, lo observe por unos instantes, se percato que lo observaba y nuestras miradas se cruzaron, sus ojos son de un color miel muy brillantes, después desvió su mirada hacía el suelo, no le di importancia así dio comienzo la batalla de cien, todos lanzaron sus beys, los beys rodeaban aquel chico, hasta que un mocoso llego llorando pidiendo que nos detuviéramos, en ese momento el chico dijo que no se daría por vencido, que no importa cuantos fuesen el los enfrentaría, saco su bey Storm Pegasus y de un solo ataque saco volando a los beys de los fece hunters.
—Puede hacerlo — una sonrisa se formo en mis labios después de decir eso, al final me levante y me dirigí hacía el — ¿Con que Storm Pegasus eh? Al parecer hay un nuevo oponente digno para mi Leone — me pregunto mi nombre — Kyouya Tategami.
Al día siguiente tendríamos nuestra batalla, gracias a Benkei quien robo el bey de ese mocoso Ginga vino a la bey tower para pelear, inicio nuestra pelea, yo tenía ventaja gracias al viento, Leone creaba tornados más fuertes, lo tenía acorralado, en un ataca que hizo Pegasus su bey salio volando, comencé a reír, el mocoso comenzó a llorar y le pidió perdón, lamentaba que por su culpa Ginga haya perdido. — ¿De que estas hablando Kenta? — sonrió — Mi pegasus aún sigue girando — me miro a los ojos y luego sonrió, sentí un pequeño dolor en mi pecho al verlo sonreír ¿Por qué? Me pregunte pero no le di importancia, mire al cielo y Pegasus venía en picada directo hacía Leone, activo su maniobra especial y fui derrotado… desde ese momento nuestra rivalidad comenzó.
Después de eso conocí a Doji, perdí contra el y tuve que ir con el para entrenar, me llene de rabia, tan solo pensaba en aplastar a Ginga y destruir a su Pegasus, cuando regrese una vez más peleamos.
Me decías que el bey es para divertirse no para destrozar a tu oponente, yo tan solo me reía y decía que eran tonterías, no te diste por vencido y seguiste peleando, extrañamente ese me irrito, seguías tan aferrado en abrirme los ojos e incluso note que estabas preocupado, ¿Te preocupaste por mi? Tan solo ignore eso y seguimos peleando, Pegasus estaba casi derrotado hasta que tus molestos amigos llegaron apoyándote, los ignore y después me dijiste que Leone estaba llorando y cuando me ganaste en esa pelea caí en cuenta de que no estaba solo, tenía a mi compañero Leone.
Pasaron varias cosas, peleaste contra Ryuga y perdiste, fue la primera vez que te vi tan enojado y la primare vez que te vi llorar,, a pesar de que estabas triste y frustrado siempre forzabas una sonrisa, ¿Por qué me irrita eso? Fue entonces que Benkei, Kenta, Madoka y yo fuimos a buscarte pues te habías marchado, cuando te encontramos ya estabas mejor, me sentí aliviado. Llego la batalla de supervivencia, ahí pelee contra Hyoma, ese molesto chico, al final quedamos tu, yo y ese pequeño engendro del mal Yu quien le encanto llamarme "Tatekyo"
Tenía que derrotarlo para enfrentarme a ti Ginga, pero forcé mucho a Leone y casi se rompe, por voluntad deje la pelea y al final Yu te gano, así fue que se le concedió su deseo y llego "Battle Bladers" Yo fui el primero en reunir los cincuenta mil puntos, Benkei, Hikaru, Tsubasa, Kenta, todos consiguieron entrar a "Battle Bladers" incluyéndote. Ganaste todas tus peleas y conseguiste llegar a la final, ahora era mi torno y pelea fue contra Ryuga, antes de eso vi que tu padre no estaba muerto, ¿Qué clase de padre le hace creer a su hijo que esta muerto? Nos explico el origen de Pegasus y L-Drago, todos estaban decididos a enfrentar juntos a L-Drago, que el poder de Ginga se debía a los lazos que ha creado con sus oponentes. — ¡Derrotare a L-Drago! — dijo Ginga decidido.
—No tan rápido, se les ha olvidado que yo soy el siguiente oponente de Ryuga— Benkei apoyo diciendo que yo lo vencería — ¿Lazos de amistad? ¿Espíritu puro? Para mi eso no significa nada. ¡Escúchame ahora Ginga! El objetivo de mi entrenamiento es para derrotarte, no creas que eres el único que ha superado pruebas y retos, Ryuga es mío, ¡Yo y mi Leone seremos tu próximo oponente! — dije decidido, sonreíste y aceptaste el reto, esa rivalidad aumentaba cada vez más pero esa sonrisa… ¿Por qué cuando la veo mi pecho duele y a la vez me irrita?
Ryuga y yo combatimos, destrozamos todo el estadio y al final perdí… ya no recuerdo nada, tan solo me desmaye al perder, al parecer me llevaron al hospital pero aquella vez pude sentir que alguien sostenía mi mano, no se quien es pero el contacto es tan suave, sentí algo muy calido y agradable en mis labios –Te amo…— escuche a alguien que me susurraba esas dos palabras, su voz se me hace conocida, ¿Quién es? Ya no supe más tan solo cuando desperté supe que Ryuga había sido derrotado, al reunirme con todos pude observar a Ginga quien al verme me abrazo, me sorprendí estaba apunto de decirle algo pero — Estoy tan feliz de saber que estas bien— sentí unas pequeñas lagrimas deslizarse sobre mi hombro, ¿Ginga llorando? ¿Esta contento de verme? De nuevo esa sensación en mi pecho… tan solo correspondí al abrazo rodeando su cintura entre mis brazos, ¿Por qué se siente tan agradable este calor? Después de eso me fui a entrenar y ya no supe de el…/
Casi es de noche, miro al frente y ahí esta el puerto de beycity, al llegar cerré mis ojos y metí mis manos adentro de los bolsillos de mi pantalón y baje las escaleras, entonces escuche que me llamaban cuando volteé me sorprendí un poco — ¿Ginga? — nos miramos a los ojos unos segundos, tus orbes mieles estaban tan brillantes, llenas de vida, creo que es mi imaginación pero tus mejillas tienen un tono rojo — ¿Qué haces aquí? — te pregunte
—Ah, pues yo…vine a caminar, si a caminar un rato y pues te vi y vine a saludarte
—No sabía que te gustaran las caminatas nocturnas — le conteste llevando mis manos nuevamente a mis bolsillos
—A veces salgo a caminar…
—Bueno, me tengo que ir, nos vemos — gire mi cabeza y comencé a caminar
— ¡Espera Kyouya! — Corriste y te colocaste enfrente mío— ¿A dónde iras? ¿Dónde dormirás?
—A cualquier lugar esta bien, ya encontrare algún lugar — te rodee e intenté irme
—Y si… ¿Y si vas a mi casa? — ¿Ir a tu casa? ¿Por qué tan de repente me invitas?
—No gracias, así estoy bien. — dije cortante
—Si vas a mi casa, ahí descansaras mejor, así tendrás tu energía al cien para enfrentar a Tsubasa en tu batalla de mañana. En serio no hay problema de que te quedes — Te mire unos momentos, tu no decías nada pero tus ojos me dicen que en verdad quieres que valla, es como si me dijeran "Por favor ven" esa mirada de cachorrito.
—Esta bien, iré a tu casa —acepte tu invitación
—Siéntete como en tu propia casa Kyouya — la casa de Ginga no es muy grande pero es una casa normal, te pregunte acerca de tu padre— El se quedo en la WBBA sigue haciendo arreglos para lo del torneo mundial, ¿Quieres comer algo?
—No estoy bien. — gire mi cabeza, la verdad es que no tengo mucha hambre.
— ¿Seguro? Te veo mas delgado, ¿Has estado comiendo bien?
—Estoy bien, a veces no como, tan solo entreno. —Siento como tomas mi brazo y me llevas a la cocina— Oye Ginga, ¿Qué…
—Comerás algo quieras o no, tienes que alimentarte bien Kyouya —al parecer estabas algo molesto, al entrar me sentaste en la silla enfrente de la mesa, preparaste algunos huevos con jamón y los colocaste enfrente mío —Come —me entregaste un tenedor en ese momento sentí un dolor en mi pecho…
/ — ¡Eso no esta bien oni-san! ¡Debes comer! — el pequeño niño de unos ocho años de edad regañaba a su hermano mayor quien tenía nueve años.
—Lo se Kakeru pero… — intento reprochar el mayor
—Pero nada, ven — el menor lo tomo del brazo y lo sentó en la silla, el pequeño fue a su refrigerador y saco dos rebanadas de jamón, fue a la alacena y saco el pan, preparo un emparedado y se lo dio a su hermano mayor — Ten oni-san, come — le dijo con una linda sonrisa /
Ese pequeño recuerdo… ¿Por qué vino a mi? Observe el plato y comencé a comer, Ginga fue a la alacena y saco unas galletas junto con dos vasos, sirvió leche en los vasos— Ten también come esto — me sonreíste calidamente, mire las galletas fijamente.
/ — ¿Te gusto el emparedado? — pregunto el pequeño con una sonrisa.
—Si, estuvo delicioso — la sonrisa del pequeño se hizo más grande y sus ojos brillaron, se levanto y tomo la leche para servirla en dos vasos.
—Mira oni-san, una vecina me regalo estas galletas, ¡vamos a comerlas juntos! — el mayor sonrió y ambos comenzaron a comer las galletas /
Ese recuerdo… tome una galleta y la comí —Nee Kyouya, ¿Cómo has estado? — Ginga me pregunto
—Bien, la verdad es que sigo entrenando, ¿Y como estuvo tu día? — me sorprendí al preguntar eso…
/ —Nee oni-san ¿Cómo te fue en el trabajo hoy? — preguntó el pequeño de cabellos verdes.
—Algo cansado, pero estoy bien, se que podremos salir adelante como lo habrían querido nuestros padres — el menor se entristeció al escuchar a sus padres, el mayor lo noto —Lo siento, no quería hablar sobre eso, mejor dime ¿Como estuvo tu día? — le dijo con una sonrisa.
—Me fue bien, ¡Hice muchas cosas! — dijo entusiasmado, así le contó a su hermano mayor su día. /
¿Por qué tan de repente recuerdo todo eso? ¿Qué me pasa? Tan solo debo estar cansado, continuamos comiendo las galletas, mire un momento a Ginga y lance una pequeña risa — ¿Qué pasa? — me pregunto con confusión
—Tu, ya no eres un niño sabes — me acerque a ti y tome la servilleta con mi mano derecha, mientras que con la izquierda alzaba tu barbilla — Tienes bigotes de leche — sin darme cuenta sonreí.
/ Los dos hermanos ya estaban terminando de cenar, el menor de cabellos verdes dio el último trago a su vaso de leche — Ahh~ ¡Eso estuvo muy rico! — dijo con una gran sonrisa en sus labios. Su hermano mayor lanzó una pequeña risa —¿Qué pasa ni-san?
—Sigues siendo un niño Kakeru — tomo la servilleta y se acerco a su hermano para limpiarlo — tienes bigotes de leche — nuevamente rió.
¡No soy un niño! — dijo haciendo un puchero y sus mejillas estaban algo rojas, ambos hermanos se miraron y luego comenzaron a reír. /
Tras acabar ese pequeño recuerdo me doy cuenta que nuestros rostros están muy cerca, Ginga tiene un sonrojo en sus mejillas, me levanto de la mesa acelerado y tomo los trastes para lavarlos, ¿Qué acaba de pasar? ¿Por qué siento este dolor en mi pecho?
—Nee Kyouya, ¿No quieres tomar un baño? Ya sabes para relajarte.
—Está bien, no me vendría mal. — necesito uno, tal vez así se aclare mi mente y me relaje.
—Bien, vamos a mi cuarto para que dejes tus cosas. —Subimos las escaleras y entramos a su cuarto—Te traeré una toalla — Ginga salió, suspiré y me quite mi abrigo y mi playera, escucho a Ginga entrar a la habitación — ¡Kyouya! — te volteo a ver.
— ¿Qué? —dije despreocupadamente— ¿Te sientes bien Ginga? Tienes tu cara roja. — ¿Por qué? Si somos chicos esta bien.
—Ah no…es…n…nada… e…e…estoy bien, ten la toalla — me la entregaste, así voy al baño para tomar un baño.
Cuando entro al baño me recargo en la puerta, ¿Por qué tu? ¿Por qué tu Ginga me haces recordar tanto a mi hermano? Me siento tan irritado. Abro la llave del agua y me meto a la ducha, recargo mi frente en la pared y cierro mis ojos…
/ Una familia se encontraba en casa jugando jenga (1)
¡Es tu turno mamá! — dijo emocionado su hijo, el mayor quien tenía siete años de edad, sus ojos color azul y su cabello color verde
—Debes tener cuidado cariño, si se cae la torre pierdes — dijo un hombre, alto de piel morena, ojos color verde al igual que su cabello.
¡Tu puedes hacerlo mami! — dijo con entusiasmo el segundo hijo quien era el menor, tenía 6 años, era igual a su hermano mayor, ojos azules y su cabello era de color verde.
— ¿Cuál debería mover? — dijo la mujer mirando de arriba a bajo la torre, la bella mujer tenía ojos color azul, y un lindo cabello castaño. — ¡Ya se! — movió con cuidado el bloque de la derecha y logró sacarlo y lo coloco hasta arriba — ¡Lo hice!
¡Bien hecho mamá! Ahora es tu turno papá — dijo el hermano mayor mirando a su padre.
—Esto esta más difícil… veamos si muevo esta — el hombre trato de sacar una de las piezas de hasta abajo y fue una mala jugada, la torre se cayo — Ah volví a perder… — se llevo su mano a su cabeza.
— Mala jugada Ken, por quinta vez pierdes — lanzo una pequeña risa
— Que cruel Mizuki, verás que a la siguiente tu perderás — en ese momento sonó el reloj que marcaba las diez de la noche
— Bien niños a la cama — dijo la hermosa mujer.
Otra partida más por favor — dijo el mas pequeño — Siii
— Si, por favor, esto es muy divertido — ahora dijo el mayor
—Ya es tarde,, mañana hay escuela — ambos hicieron un puchero —Ya se, mañana después de que su papá llegue del trabajo, vamos a cenar todos juntos — dijo con una sonrisa, ambos hermanos se miraron y sonrieron para luego asentir — Bien a la cama.
— ¡Yo voy con mami! — dijo el menor y alzo sus brazos para que su madre lo cargara.
— ¡Y yo quiero ir con papi! — dijo el mayor, ambos padres cargaron a sus hijos, los arroparon, la mamá les dio su beso de buenas noches, así los dos pequeños se quedaron dormidos.
Al día siguiente los niños se despertaron, se arreglaron, desaguaron y fueron a la escuela, estaban entusiasmados pues irían a cenar, al final de la escuela su madre fue por ellos, ya en casa esperaron a su padre para ir a cenar, al llegar todos tomaron sus cosas y se fueron. Fueron a un restaurante familiar, todos estaban contentos, el hermano mayor se sentía tan bien al estar con su familia, al terminar pagaron la cuenta y salieron del restaurante, ya era noche, el menor sujetaba la mano de su madre, mientras que el menor sujetaba la mano de su padre. Caminaban tranquilos hasta que…
—Denme todo lo que tengan — dijo una voz masculina quien se encontraba detrás de ellos, voltearon, era un señor de mas de cuarenta años quien les apuntaba con una pistola, el menor abrazo a su mamá, mientras que el padre abrazaba a su hijo el mayor — ¡Dije que me den todo lo que tengan! —Los padres intercambiaron miradas, así le dieron todo lo que traían, el dinero y sus relojes — ¿Tan solo esto? Tch.
—Es todo lo que traemos — dijo el papá, el hombre los miro
—Oh no, me darán más — se acerco mirando a los niños y a la mamá, tras acercarse el papá de los niños se puso enfrente de su esposa para protegerla. — Muévete si no quieres morir — el un movimiento Ken tomo el brazo del asaltante.
— ¡Mizuki toma a los niños y ve a casa! — forcejeaba con aquel hombre, los niños veían a su padre defenderlos, la madre tomo a los niños corrió todo lo que pudo hasta que escucharon un disparo… Mizuki giro la cabeza, Ken había sido herido en el abdomen, tan solo vio caer a su marido.
— ¡KEN! — grito su esposa, aquel hombre les apunto, cuando disparo Mizuki se lanzó al suelo con sus dos hijos para impedir que la bala les diera, cuando se levantaron el hombre ya estaba cerca de ellos, tomo a Mizuki de los cabellos — ¡Niños corran!
— ¡MAMÁ! — grito el mayor, observo como aquel hombre arrojaba a su madre al suelo, el mayor debía hacer algo, no quería que lastimaran a su madre, tomo una roca y la lanzo a aquel hombre dándole en la cabeza.
—Maldito niño… — los dos niños dieron vuelta e intentaron correr, pero aquel hombre los atrapo, sujeto al mayor por el cuello y lo sometió contra el suelo, su pequeño hermano estaba llorando y debido al shock no podía moverse — Mira que bonitos ojos tienes pequeño, igual que tu madre… cuando crezcas serás un galán, sería una lastima que algo le pase a tu rostro — sonrió maliciosamente y saco una navaja, el mayor lo miro con horror.
La madre se levanto tan rápido como pudo — ¡KYOUYA! — fue y quito al hombre, Kyouya estaba en el suelo cubriéndose los ojos que comenzaban a sangrar.
—¡ONI-CHAN! — su hermano menor se acerco a el — ¡¿Estas bien?! — el mayor se incorporo como pudo, miro a su mamá quien forcejeaba con el hombre, aquel señor logro tomar la navaja y se la enterró a Mizuki en la parte de las costillas, la madre cayo al suelo, el hombre se puso en frente de ella apuntándole con la pistola, tan solo apretó el gatillo…
—Mamá…¡MAMÁ! — grito el mayor, en ese momento se escucharon a las patrullas, los policías rodearon aquel sujeto, el hombre apunto con el arma a los niños.
— ¡SI SE ACERCAN AMBOS SE MUEREN! — no dijo más pues un francotirador le había disparado en la cabeza. El jefe de policía ordenó tomar a los niños y llevar a uno de ellos y a su padre al hospital.
Ya en el hospital el hermano menor estaba en la sala de espera junto con una señorita policía, hasta que el doctor llego junto con su hermano mayor quien tenía unos parches de gasa debajo de sus ojos, al parecer aquel sujeto le había herido debajo de los ojos.
— ¿Cómo esta mi papi? — dijo el menor, el doctor dijo que no lo podían ver porque estaba muy delicado, el mayor dio la vuelta y comenzó a correr para buscar a su padre. Los doctores y enfermeras fueron detrás de el.
— ¡Papá! ¡Papá! — busco por todos lados hasta que vio en la habitación y ahí estaba su padre vendado debido al disparo que sufrió y tenía una mascarilla de oxigeno puesta — ¡Papá! — se acerco a el —Papá… ¿Cómo estas?
—Hi..hijo… — hablo con dificultad — Pro…meteme…que siempre… cuidarás… a tu hermano…
—Papá… ¿Por qué?
—Promételo… — alzo su mano y su hijo la tomo asintiendo, el hombre sonrió — Recuerda…Kyouya…que a los…dos los amo… — en ese momento el brillo de los ojos de Ken se fue… /
Lentamente abro mis ojos, ¿Por qué recordé aquel día? Tan triste… si tan solo hubiera sabido que esa noche perdería a mis padres… no habríamos salido… cierro el agua y tomo la toalla para secarme, me pongo mi pantalón, busco mi playera… ah es verdad la deje en el cuarto de Ginga. Salgo del baño y entro a la habitación, me recuesto sobre la cama.
¿Por qué todos esos recuerdos vienen a mi? Tan solo de ver a Ginga… su sonrisa, su amabilidad me recuerda mucho a Kakeru… siento pesados mis parpados, lentamente cierro mis ojos…
/ Desde aquel fatídico día, Kyouya y Kakeru se fueron del hospital, para impedir que los llevaran a un orfanato, Kyouya comenzó a trabajar para poder mantener a su hermano pequeño, siempre se esforzaba, cada vez que llegaba a casa Kakeru le daba la bienvenida, ambos se cuidaban, hasta aquel día…
Por favor hermano, será divertido — suplicaba el menor
—No lo se Kakeru…salir… después de lo que paso con mamá y papá no lo se…
—Anda, vamos al parque, tiene mucho que no salimos juntos. ¡Por fis! Estaremos bien, tu estas conmigo y si eres tu oni-chan ¡no tengo porque preocuparme! — dijo con una gran sonrisa — Vamos siii— el mayor suspiro y asintió, caminaban al parque, el menor estaba muy contento, esperaron para cruzar la calle.
¿Hace cuanto no salían? Es verdad, desde que aquel tipo los ataco, asesino a sus padres y a Kyouya le había dejado dos cicatrices en forma de cruz debajo de sus ojos, el mayor pensaba todo eso, su hermanito le platicaba varias cosas pero el mayor casi no le prestaba atención, estaba muy sumergido en sus pensamientos, sin darse cuenta cruzo la calle, tan sumergido iba en sus pensamientos que no escuchó el claxon de un carro…
— ¡Oni-chan! ¡CUIDADO! — Kyouya giro su cabeza el carro venia hacía el, el tiempo se detuvo, como si tan solo esperara el golpe del carro, pero no fue así.. Alguien lo había empujado, cuando reacciono tan solo pudo ver a su pequeño hermano en el suelo, Kakeru había recibido el impacto del carro…
—Kakeru… ¡KAKERU! — grito con lagrimas en los ojos /
Otra vez… ese recuerdo tan doloroso, Kakeru… mamá…papá… después de que Kakeru recibió el impacto del carro…me quede solo… si tan solo aquella vez hubiera tenido la fuerza suficiente para enfrentarme a aquel tipo… mi mamá y papá tal vez seguirían aquí, si hubiera cuidado mejor a Kakeru… el estuviera aquí conmigo…
Me siento tan irritado… la vida es tan cruel… ¿Por qué nos arrebata a los seres queridos? ¿Por qué tuve que sufrir esto? ¿Eh? ¿Qué es esta sensación tan calida? Es la misma que sentí en el hospital…
Abro mis ojos y me quedo sorprendido, Ginga me esta besando… lo tomo del hombro, cuando se da cuenta que estoy despierto se alejo de mi —Ginga tu… — se levantó muy rápido. — ¿Por qué me estabas besando? — pregunto.
—Etto…yo…yo… — su cara esta muy roja y esta muy nervioso, no me mira a los ojos, me levanto de la cama y me pongo enfrente tuyo, tu cabeza esta agachada, por lo cual te tomo de la barbilla para obligarte a que me vieras a los ojos.
— ¿Por qué me besaste? — ¿Por qué se sintió tan bien acariciar tus labios? ¿Qué este dolor? ¿Por qué me siento tan irritado?
—Kyouya…yo…quiero decir… que todo este tiempo…desde que te vi… tu…tu…siempre… me has gustado… me gustas Kyouya — dijo cerrando sus ojos
—Ginga… — hay un penetrante silencio durante unos momentos — ¿Cómo puedes decir que te gusto? Ni siquiera nos conocemos bien, tan solo somos rivales. — ¿Le gusto? ¿Por qué? Tan solo esta confundido, ¿Amar? Son tonterías…
—Tienes razón, no nos conocemos bien…pero desde el primer momento en que te vi… me gustaste, tu destreza en el beyblade, tu espíritu, tu valentía y coraje, todo eso me gusta de ti, yo se que tu eres alguien honesto, se que nunca te das por vencido, yo siempre…siempre he querido ser algo más que tu rival — ¿Por qué sus palabras me irritan tanto? Me molestan… el no sabe mi pasado… yo no pude cumplir la promesa que le hice a mi padre… Kakeru confió en mi y no lo cuide como debía… tan solo de estar cerca de mí… nada terminara bien…
—Ginga…— te observo unos instantes, parece que quieres llorar, ¿Qué es este sentimiento? Tan doloroso… se siente tan doloroso, cada una de sus palabras… esas son las razones por las que le gusto, si tan solo supiera que por mi culpa perdí a mi hermano, si en aquel entonces hubiera tenido la fuerza suficiente…nada de esas tragedias hubiera sucedido… el es tan inocente e ingenuo… nada acabará bien si estamos juntos… lo se… te debo mostrar que tan cruel puedo ser…
Tomo tu barbilla y me acerco para besarte, tus mejillas están muy rojas, te dejas llevar y colocas tus manos sobre mis hombros, rodeo tu cintura entre mis brazos, con mi mano derecha alzo un poco tu playera y comienzo a tocarte, tiemblas al sentir mis manos sobre tu pecho, gimes bajo al sentir como toco tu pezón, ahí aprovecho y te beso con mi lengua, ahora mis manos se encuentran retirando tu bufanda para morder y lamer tu cuello, voy retirando tu chaqueta, ahora estas solo con tu playera, estás muy ruborizado, se que en cualquier momento me pedirás que me detenga o me empujaras, ahí te darás cuenta que estas confundido.
Repentinamente siento como tus brazos me rodean mi cuello y me das un beso muy apasionado, no sabía que fueras así de efusivo, pero tu lengua perdió y recorro toda tu boca con mi lengua, tienes un sabor dulce, te tomo de la cintura y te recuesto en la cama…
~*No sueltes mi mano*~
Te encuentras jadeante debajo mío, separo tus piernas ahora coloco mi erección en tu entrada y empiezo a entrar en ti, te comienzas a quejar, tu interior me esta apretando pero a la vez se siente tan bien, ¿Qué me pasa? Mi pecho me duele… tus lagrimas caen rápido, te tomo de las caderas y entro completamente en ti de una sola vez — ¡AH KYOUYA! — gritaste mi nombre, me muevo rápidamente, estas gimiendo de manera descontrolada.
—Lo siento duele verdad — en ese momento mis envestidas se vuelven un poco más suaves.
—No…estoy bien… — me sonríes ¿Por qué? A pesar de que te estoy lastimando ¿Por qué me sonríes así de feliz? — Estoy bien porque eres tu… siempre quise hacer esto contigo Kyouya.
/ Estaremos bien, tu estas conmigo y si eres tu oni-chan ¡no tengo porque preocuparme!/ "Kakeru…" Me siento tan molesto…
Siento como tomas mi mano para entrelazarla con la tuya pero yo no la sujeto, tan solo eres tu quien la sujeta —Te amo Kyouya — me dices con una sonrisa y tus ojos brillan
No digo nada, tan solo el ritmo de mis envestidas se más rápido… ¿Por qué tu Ginga? ¿Por qué? ¿Por qué me recuerdas tanto a Kakeru? Es tan doloroso…
/ ¡Te amo Oni-chan! (2) / Esas dos palabras… sujetas mi mano, tu mano es tan suave me recuerda tanto a Kakeru, cada vez que salíamos a comprar la despensa por más cerca que estuviera sostenía su mano... fuertemente para que nada le pasara… pero aquella vez… el siempre me decía que era grande que no necesitaba que le sujetara su mano, el podía fijarse por si solo, tu Ginga, tus palabras, tu sonrisa, tu mano… me irritan demasiado…
Tu interior esta hirviendo pero se siente tan bien, ya no puedo quiero venirme… lazó un pequeño gemido y me vengo en tu interior, caigo al lado tuyo jadeante, siento como besas mi frente y sujetas mi mano, te acurrucas entre mis brazos al poco rato te quedas dormido al igual que yo.
Abro mis ojos lentamente, siento algo entre mis brazos, agacho un poco mi cabeza, puedo ver tu cabello, estas entre mis brazos, miro la hora son las cinco de la mañana, me incorporo es hora de que me valla, te observo unos instantes. /Te amo Kyouya/ Recuerdo eso, alejo mi mano de la tuya, me levanto y me arreglo, pues ya casi me enfrentare a Tsubasa.
Ya es la hora, salgo al estadio decidido a ganar, da comienzo a nuestra lucha, una batalla feroz pero yo se que ganare y así fue.
Me doy la vuelta y comienzo a caminar entonces ye escuche llamarme — ¡Kyouya! ¡Kyouya!— siento como me abrazas desde atrás — Ganaste, ¡Estoy tan feliz! Contigo de compañero arrasaremos en el campeonato, si trabajamos en equipo podremos vencer a cualquiera verdad Kyouya, y lo mejor es que esteremos… — tomo tus manos y rompo el abrazo.
—No te hagas de la idea equivocada— digo en un tono frío— Si entre en esta competencia es para demostrarte lo fuerte que me he vuelto, nunca he tenido interés en unirme al equipo de Japón.
— ¿De que estas…
—Lo único que quiero es vencerte a ti Ginga — te volteo a ver — En este gran escenario serás derrotado por mi
—Pero…Kyouya yo pensé… nosotros lo de ayer… .
—Lo de ayer no importa— digo cortante — Tan solo olvida eso, no tiene nada de especial — es verdad, lo único que me importa es derrotarte.
—No tiene nada de especial… ¿Por qué? ¿Por qué me llevaste a la cama? —te escucho llorar— A pesar de lo que te dije…
—Tan solo fue una aventura, tan solo olvídalo, ¿Ser mas que rivales? Tonterías — ¿Amor? ¿Amistad? Tonterías, desde que perdí a mi familia me volví frío, no necesito de nadie, así como nadie necesita de mi. Siento como me vuelves a brazar con fuerza.
—No…no…no te vallas…. —siento tus lagrimas sobre mi espalda—No me vuelvas a dejar solo… yo quiero ir al torneo contigo… para estar juntos… yo pensé que… yo pensé…
—Que éramos más que rivales — conteste a u pregunta —Escúchame bien Ginga, nada pasara entre nosotros —me alejo de ti rompiendo el abrazo
— ¡Kyouya! — Te escucho gritar, no me importa, tan solo te derrotare, siempre será así, siempre seremos rivales nada mas — ¡TE AMO KYOUYA! — al escucharte nuevamente hace que me frene, —Te amo… — susurro ¿Qué significan esas dos palabras? Me las decía mucho mi madre y padre al igual que Kakeru… pero no se si merezco que me las digan, cierro mis ojos y vuelvo a caminar yéndome de ahí.
¡Aquí termina el capitulo de hoy! ¿Les gusto? ¡Dejen reviews por favor!
KRORY: *se desmaya*
ALLEN: Oi Krory, ¿Estas bien?
KANDA: Creo que toda vía respira… bueno(1) Jenga el juego de mesa, ¿Lo han jugado? A nuestra autora como le fascina jugar con sus amigos y su familia. (2) Nos referimos al amor de hermano.
LAVI: ¡Maldita sociedad! ¡Ese señor hijo de la…
YO: *Le tapo la boca* Sin palabrotas, ¿Qué pasara? ¿Qué paso con Ginga? ¿Kyouya se dará la oportunidad para amar?
ALLEN: ¡Descúbranlo en el próximo capitulo!
TODOS: ¡Sayonara!
